15 de octubre
Santa Teresa de Jesús
Memoria de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden de los Carmelitas, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha, y en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado, y compuso libros en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia (1582).
Derecho Propio
Directorio de Espiritualidad
- De modo tal que estemos firmemente resueltos a alcanzar la santidad. Un religioso que no esté dispuesto a pasar por la segunda y la tercera conversión, o que no haga nada en concreto para lograrlo, aunque esté con el cuerpo con nosotros no pertenece a nuestra familia espiritual. Debemos tener “una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar a ella (la santidad), venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabájese lo que se trabajare, murmure quien murmure, siquiera llegue allá, siquiera se muera en el camino o no tenga corazón para los trabajos que hay en él, siquiera se hunda el mundo…” (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección, 35, 2). Lo que importa es dar un paso, un paso más, siempre es el mismo paso que vuelve a comenzar.
Directorio de Vida Consagrada
- Santa Teresa de Jesús, luego de la visión del infierno, escribe: “Aquí también gané la grandísima pena que me dan las muchas almas que se condenan…, y los ímpetus grandes de aprovechar almas, que me parece cierto a mí que por librar una sola de tan grandísimos tormentos pasaría yo muchas muertes muy de buena gana”; y exhortaba a las religiosas del convento: “¡Oh, hermanas mías en Cristo, ayudadme a suplicar esto al Señor que para eso os juntó aquí, este es vuestro llamamiento, estos han de ser vuestros negocios, estos han de ser vuestros deseos, aquí vuestras lágrimas, estas vuestras peticiones!”[1].
[1] Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección, 1, 5.
Fundador
“Y acá llegamos a Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia, cuya fiesta hoy celebramos. Y de quien hemos dicho en la oración de la asamblea u oración colecta, que «debemos nutrirnos espiritualmente de su doctrina»” (Extracto de “Las Sevidoras IV”).
“Santa Teresa de Jesús ha captado perfectamente esta verdad, al decir que al alma que ha llegado a la unión transformante «toda la memoria se le va en cómo más contentarle, y en qué o por dónde, mostrará el amor que le tiene. Para esto es la oración, hijas mías; de esto sirve este matrimonio espiritual: de que nazcan siempre obras, obras». Para la santa de Ávila entonces la finalidad de la obra de la santificación realizada por Dios, comprendida en ella la contemplación y la unión transformante, está claramente afirmada: «que nazcan siempre obras, obras». De hecho sostiene: «¿Sabéis qué es ser espirituales de veras?: hacerse esclavos de Dios, a quien, señalados con su hierro que es el de lacruz, porque ya ellos le han dado su libertad, los pueda vender por esclavos de todo el mundo, como él lo fue»” (Extracto de “Las Servidoras V”).




