Textos propios para la misa de San Ignacio de Loyola

Contenido

San Ignacio de Loyola, presbítero

Propio de los Santos
Memoria

 

Antífona de entrada Flp 2, 10-11

Al nombre de Jesús toda rodilla se doble -en el Cielo, en la Tierra, en el Abismo- y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Oración colecta

Señor, Dios nuestro,

que has suscitado en tu Iglesia a san Ignacio de Loyola

para extender la gloria de tu nombre,

concédenos que después de combatir en la tierra,

bajo su protección y siguiendo su ejemplo,

merezcamos compartir con él la gloria del cielo.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Liturgia de la Palabra 


PRIMERA LECTURA

Hacedlo todo para gloria de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10, 31—11, 1

Hermanos:

Cuando comáis o bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios.

No deis motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios, como yo, por mi parte, procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de la mayoría, para que se salven.

Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9. 10-11 (R.: 9a)

R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren R.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias. R.

El ángel del Señor acampa

en torno a sus fieles y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él. R.

Todos sus santos, temed al Señor,

porque nada les falta a los que le temen;

los ricos empobrecen y pasan hambre,

los que buscan al Señor no carecen de nada. R.

Aleluya y versículo antes del evangelio Mt 5, 3

Dichosos los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

EVANGELIO

El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:

—«Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:

«Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar».

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».

Palabra del Señor.

Oración sobre las ofrendas

Acepta complacido, Señor, las ofrendas que te presentamos

en la fiesta de san Ignacio de Loyola,

y concédenos que estos sagrados misterios,

fuente de toda santificación,

nos santifiquen también en la verdad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión Lc 12, 49

He venido a prender fuego en el mundo -dice el Señor-. ¡Y ojalá estuviera ya ardiendo!

Oración después de la comunión

Señor, el sacrificio de alabanza

que te hemos ofrecido para darte gracias,

en la fiesta de san Ignacio de Loyola,

nos lleve a glorificar tu inmensa gloria por toda la eternidad.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

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