Queremos fundarnos en Jesucristo, que ha venido en carne (1 Jn 4,2), y en sólo Cristo, y Cristo siempre, y Cristo en todo, y Cristo en todos, y Cristo todo. Porque la roca es Cristo y nadie puede poner otro fundamento (1 Cor 3,11). Queremos amar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y a su Espíritu.
(Constituciones, n. 7)
Destacados
últimas publicaciones

La única persona preanunciada
Sermón para el primer domingo de adviento Los cristianos celebramos hoy el tiempo de adviento, es ese tiempo en que nos preparamos de una

La fidelidad a las Constituciones
Decía el papa Juan XXII: “dadme un religioso que haya sido fiel toda su vida a su regla y constituciones y le canonizo sin más

Textos propios para la memoria del beato Miguel Pro
Memoria del beato Miguel Agustín Pro, presbítero y mártir MR, p. 884 (874) Nació en Guadalupe, Zacatecas, en 1891. A los 20 años entró en

El fariseísmo, cáncer de la religión
Homilía del R.P. Carlos M. Buela, V.E., predicada en la Santa Misa dominical a los jóvenes del oratorio festivo “Beato Pier Giorgio Frassati”, en noviembre

El carisma mariano de San Juan Pablo II
Homilía predicada con ocasión del 1ercentenario del Nacimiento de San Juan Pablo II Tenemos la gracia de celebrar el primer centenario del nacimiento de

El sentido del humor del Padre Pro
Buenas Noches dadas por el R.P. Carlos M Buela a los seminaristas del Instituto el 21 de noviembre de 1995, día segundo del triduo en
elementos no negociables
Queremos ofrecer una presentación de aquello que llamamos los «elementos no negociables» de nuestro Instituto. Con esta expresión nos referimos a algunos puntos pertenecientes a nuestra espiritualidad, formación y apostolado que se han visto como inseparables de nuestro carisma…
nuestro fin
Como todo Instituto de vida consagrada, tanto religioso como secular, tenemos un fin universal y común – que suele denominarse vocación – por el que queremos seguir más de cerca a Cristo bajo la acción del Espíritu Santo, dedicándonos totalmente a Dios como a nuestro amor supremo…


