3 de julio
Santo Tomás apóstol
Fiesta de santo Tomás, apóstol, que cuando los otros discípulos le anunciaron que Jesús había resucitado, no lo creyó, pero cuando Jesús le mostró su costado traspasado por la lanza, exclamó: «Señor mío y Dios mío». Es tradición que evangelizó los pueblos de la India, transmitiéndoles la fe que él había recibido (s. I).
Derecho Propio
Directorio de Espiritualidad
[212] De aquí que en nuestros Institutos deben celebrarse como corresponde las grandes solemnidades, en especial la Octava de Pascua, los domingos, los días de los Apóstoles y de Nuestra Señora.
[279] Otra de las estremecedoras realidades del inconmensurable misterio de la Iglesia del Verbo Encarnado es su apostolicidad, es decir, el hecho de ser fundada sobre los Apóstoles y perpetuada por la sucesión apostólica.
Fundador
“Muy distinta es la impresión que nos causan los juicios acerca de Jesús emitidos por aquellos que fueron sus Apóstoles y discípulos, y los sucesores de aquéllos. Aquí todo es unidad, claridad, certeza gozosa, verdad, desarrollo homogéneo, consideración de todos los aspectos sin silenciar o negar ninguno de ellos. Es el mar calmo de la fe, el cielo diáfano de la sencillez evangélica, la firmeza de la roca, la solidez de los buenos cimientos, en fin, la luz después de las tinieblas. […] Santo Tomás apóstol, postrándose, lo adora diciéndole: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20,28)” (Extracto de “El Arte del Padre”).
“… Me parece que nosotros debemos tomar la conciencia de que, así como el Señor encomendó a sus Apóstoles ser testigos de la resurrección, nosotros también —tomando por así decirlo esa antorcha de la fe que viene de los Apóstoles— tenemos que ser testigos de la resurrección” (Extracto de “Vox Verbi 025 – Homilía”).



