17 de marzo
San Patricio
San Patricio, obispo, que, siendo joven, fue llevado cautivo des- de Gran Bretaña a Irlanda, y después, recuperada la libertad, quiso ser contado entre los clérigos y regresar a la misma isla, donde, hecho obispo, anunció con vehemencia el Evangelio y organizó con firmeza la Iglesia, hasta que en la ciudad de Down se durmió en el Señor (461).
Derecho Propio
Directorio de Evangelización de la Cultura
9. … la influencia decisiva de la cultura en la vida y en el perfeccionamiento de los hombres. La cultura es una dimensión fundamental de la persona y de las comunidades humanas. Dado que la cultura es el resultado de la vida y de la actividad de un grupo humano, las personas que pertenecen a ese grupo están formadas, en gran medida, por la cultura en la que viven. Al cambiar las personas y las sociedades, también cambia con ellas la cultura. Cuando ésta se transforma, transforma así mismo a las personas y las sociedades[1]. De aquí, es fácil deducir la importancia fundamental, junto con lo decisivo de realizar una evangelización que penetre profundamente las culturas de los hombres y de los pueblos.
Fundador
“El reconocernos como pecadores y grandes pecadores siempre fue un timbre de honor del sacerdocio católico. Cuando rezamos la Plegaria Eucarística 1, golpeándonos el pecho decimos: « Y a nosotros, pecadores, siervos tuyos … ». Escribimos en Sacerdotes para siempre: «Hay que notar que desde muy antiguo la palabra latina «peccator» (pecador), era usada por los sacerdotes católicos para llamarse a sí mismos; de tal manera que muchas veces se añadía a la firma del sacerdote. Por ejemplo, san Patricio comenzaba a escribir sus «Confesiones«: «Ego, Patricius, peccator… » en el siglo V…” (Extracto de “El Señor es mi Pastor. Memoria y Profecía).
[1] Cf. Ecclesia in Asia, 21.





