Pecado

A los párrocos del IVE

A los párrocos del IVE   “El Instituto del Verbo Encarnado asumirá los apostolados más conducentes a la inculturación del Evangelio”, se lee en el número 169 de las Constituciones. Por eso, “atendiendo a los pedidos de obispos podrán aceptarse la dirección de parroquias, preferentemente en zonas misioneras o más necesitadas”[1]. Así es que hoy …

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El pastorcito

“Debemos tener una muy grande devoción a la Pasión de nuestro Señor Jesucristo: ‘Todo está en la Pasión. Es allí donde se aprende la ciencia de los santos’[1]”[2], señala el derecho propio. Y nos da además la noble consigna de “no querer saber nada fuera de Jesucristo y Jesucristo crucificado[3]”[4] ya que es precisamente el …

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La autodestrucción de la Iglesia

“La autodestrucción de la Iglesia” San Pablo VI[1] G. K. Chesterton dijo una vez: “Hay una cosa en el mundo que nunca progresa y es la idea de progreso”. Con esto quería decir que a menos que tengamos un concepto fijo de lo que es realmente progreso nunca sabremos si estamos haciendo algún adelanto. Desafortunadamente …

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Cuando “la Iglesia” nos falla

De vez en cuando la gente se encuentra con dólares falsos, y sin embargo no escuchamos decir a nadie que la moneda estadounidense no vale nada. Astrónomos han divisado manchas en el sol, sin embargo, jamás hemos escuchado que alguno niegue que el sol es la luz que ilumina al mundo. No obstante, conocemos a …

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“Nuestro timbre de honor: nuestra pertenencia a la Iglesia”

Nuestro timbre de honor: nuestra pertenencia a la Iglesia Cf. Directorio de Espiritualidad, 227 En uno de sus primeros párrafos nuestras Constituciones declaran que “queremos fundarnos en Jesucristo… porque la roca es Cristo[1] y nadie puede poner otro fundamento[2]. Queremos amar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y …

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Los incondicionales de Dios

Los miembros del Instituto del Verbo Encarnado, pertenecemos a la familia de aquellos que –por el Reino de los cielos– han abandonado todas las cosas, para testimoniar a todos que: la apariencia de este mundo pasa. El cielo y la tierra pasarán, la palabra de Dios no pasa.

El amor que no nace de la cruz de Cristo es débil

No sólo todos nuestros esfuerzos de evangelización deben partir y deben conducir al misterio de la cruz -a Jesucristo crucificado- sino que además nosotros mismos debemos adentrarnos en el insondable misterio de la cruz en nuestras vidas si es que en verdad hemos de ser “memoria viviente del modo de existir y de actuar de Jesús, el Verbo hecho carne”.

Nuestro enemigo

He querido en esta carta circular desarrollar el esplendoroso hecho de que Cristo con su muerte y resurrección ha derrotado definitivamente a todos sus enemigos. Es decir, “ellos no tienen ninguna otra perspectiva ni futuro más que la definitiva supresión de su poder y su propia condenación eterna”. Ya que precisamente para esto se encarnó el Hijo de Dios, para destruir las obras del diablo.