{"id":9863,"date":"2025-05-09T07:04:52","date_gmt":"2025-05-09T05:04:52","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=9863"},"modified":"2025-05-09T07:05:15","modified_gmt":"2025-05-09T05:05:15","slug":"la-alegria-y-la-eutrapelia-segun-el-espiritu-del-ive","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/05\/09\/la-alegria-y-la-eutrapelia-segun-el-espiritu-del-ive\/","title":{"rendered":"La alegr\u00eda y la eutrapelia seg\u00fan el esp\u00edritu del IVE"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9863\" class=\"elementor elementor-9863\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong>1. En nuestra espiritualidad<\/strong><\/h4><p>Es notable como en nuestras <em>Constituciones<\/em> se habla de la virtud de la eutrapelia, lo cual pone de manifiesto que la pr\u00e1ctica de esta virtud no es accidental a nosotros. El P. Buela usa palabras muy fuertes, cuando se refiere a la participaci\u00f3n en los momentos de descanso del alma: \u201cel reposo del alma es la delectaci\u00f3n, por lo que esta debe ser el remedio contra el cansancio del alma, que interrumpa la tensi\u00f3n del esp\u00edritu. De aqu\u00ed que sea necesario procurar este reposo al alma, mediante los juegos y las fiestas, cuya moderaci\u00f3n pertenece a la virtud de la eutrapelia, practicada en los momentos de recreaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Pero no solo viene recomendada en esta manera, sino que a\u00fan mucho m\u00e1s, en el n\u00famero 214 del <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> se lee: \u00a0\u201cQuien no practique la virtud de la eutrapelia con agrado, dif\u00edcilmente perseverara\u201d e incluso nos advierte \u201chay que precaverse mucho de aquellos que bajo capa de virtud no quieren practicar la virtud de la eutrapelia; generalmente son llevados de su ego\u00edsmo, faltan a la caridad con el pr\u00f3jimo y son de juicio duro. Lo peor es que van contra la verdad del hombre, que por ser inteligente, tiene que saber ser l\u00fadico\u201d.<\/p><p>Cuando se habla de la vida comunitaria, en la parte de la disciplina, el primer punto que se trata es el de la recreaci\u00f3n: \u201cEn este orden merece una menci\u00f3n especial el tiempo dedicado a la recreaci\u00f3n o eutrapelia\u2026 Sobre todo en las comunidades m\u00e1s chicas no deber\u00eda excusarse a nadie de su participaci\u00f3n\u201d, y dice \u201cgeneralmente si uno de nuestros miembros no participa cordialmente de la recreaci\u00f3n, luego de corregirlo, si no cambia, caritativamente d\u00edgasele que no tiene esp\u00edritu para nuestro Instituto y sep\u00e1reselo\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><h4><strong>2. La alegr\u00eda en la vida cristiana<\/strong><\/h4><p>La alegr\u00eda es esencial en la vida cristiana, ya que es un fruto necesario de la virtud de la caridad, o sea del amor a Dios y al pr\u00f3jimo vivido en plenitud. A medida que crezca la caridad, crecer\u00e1 necesariamente la alegr\u00eda. Por el contrario, las faltas contra la alegr\u00eda son a su vez faltas contra la virtud de la caridad.<\/p><p>Se puede decir que si uno vive bien la vida cristiana, tiene que necesariamente vivir la paz y la alegr\u00eda que brotan del misterio pascual de Jesucristo. \u201cLa alegr\u00eda, que es el secreto gigantesco del cristiano, es espiritual y sobrenatural y nace de considerar el misterio del Verbo Encarnado: <em>Al\u00e9grate, regoc\u00edjate <\/em>le dijo el \u00e1ngel Gabriel a Mar\u00eda; Ella dir\u00e1 m\u00e1s tarde <em>Exulta de j\u00fabilo mi <\/em><em>esp\u00edritu <\/em>(Lc 1,47) habiendo \u00a0instantes antes testificado a Isabel <em>exult\u00f3 <\/em><em>de <\/em><em>gozo el <\/em><em>ni\u00f1o en mi seno <\/em>(Lc 1,44); y luego el \u00e1ngel a los pastores: <em>Os <\/em><em>anuncio <\/em><em>una gran alegr\u00eda, que <\/em><em>es <\/em><em>para todo el pueblo <\/em>(Lc 2,10) y nace de constatar el misterio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or: <em>llenas<\/em><em>&#8230; <\/em><em>d<\/em><em>e <\/em><em>gran gozo <\/em>(Mt 28,8); como los disc\u00edpulos de Ema\u00fas: <em>no cre\u00edan a\u00fan en fuerza del gozo y la admiraci\u00f3n (Lc 24,41), se volvieron\u2026 con grande gozo (Lc 24,52); los disc\u00edpulos se alegraron viendo al Se\u00f1or (Jn 20,20). Por eso insiste San Pablo: Alegraos, os vuelvo a repetir, alegraos (Flp 4,4)\u201d<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><em>.<\/em><em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/p><p>Y este es el fundamento de nuestra alegr\u00eda, la alegr\u00eda supone un fundamento, algo de qu\u00e9 alegrarse, en nuestras <em>Constituciones<\/em> el P. Buela cita una frase de Pieper tra\u00edda del libro <em>Una teor\u00eda <\/em><em>de la <\/em><em>fiesta <\/em>que dice que alegrarse es \u201cla respuesta de un amante a quien ha ca\u00eddo en suerte aquello que ama\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Alguien se alegra porque posee el bien que le es conveniente, o realmente o en esperanza. Y este es el caso nuestro, que por poseer a Jesucristo y por seguirlo en la manera m\u00e1s perfecta que un hombre lo puede seguir en esta tierra \u201cnos ha ca\u00eddo en suerte aquello que amamos\u201d. La p\u00e9rdida de este bien es justamente la tristeza.<\/p><p>Por eso, desde la Encarnaci\u00f3n del Verbo hasta el cumplimiento del misterio pascual, el evangelio es<\/p><p>el gran motivo de alegr\u00eda y de fiesta para todos los cristianos. Despu\u00e9s del triunfo de Cristo el domingo de<\/p><p>pascua, no hay lugar para la tristeza, ni para el pesimismo. Porque bien sabemos que no solo \u00c9l ha vencido, sino que nos ha hecho participes de su victoria. Por esto decia un autor espiritual: \u201ctodas nuestras dificultades, todas nuestras tribulaciones, todos nuestras desolaciones y dramas espirituales, caducan ante<\/p><p>esta proclamaci\u00f3n: Resucit\u00f3 Cristo mi esperanza\u201d.<\/p><p>Por eso debemos estar siempre alegres, en todo: en las virtudes, en los padecimientos, en nosotros y<\/p><p>en los dem\u00e1s, en nuestra comunidad y en la Iglesia.<\/p><h4><strong>3. Tentaciones contra la alegr\u00eda<\/strong><\/h4><p>Por eso tenemos que cuidarnos mucho de que el diablo no nos saque de este estado natural del cristianismo: el reino de Dios es alegr\u00eda, amor y paz en el esp\u00edritu, dice la carta a los Romanos. Y por lo tanto, si perdemos esta alegr\u00eda, amor y paz, perdemos algo esencial en la vida cristiana y con mucho mayor raz\u00f3n en la vida religiosa. Adem\u00e1s es un tal\u00f3n de Aquiles en el alma que quiere progresar, si el diablo no nos deja en paz, si vivimos tristes y apesadumbrados, bien sabemos que no podemos trabajar as\u00ed en nuestra vida espiritual.<\/p><p>&#8211; Por eso debemos alejarnos de toda <strong>tristeza <\/strong>o melancol\u00eda como de la peste: \u201cPor eso el cristiano ha de alegrarse siempre y en todo: <em>el Reino de Dios\u2026 es alegr\u00eda en el Esp\u00edritu Santo <\/em>(Rm 14,17); <em>que el Dios de la esperanza os llene de cumplida alegr\u00eda <\/em>(Rm 15,13); <em>llegando con alegr\u00eda a vosotros (Rm 15,32); alegraos (2 Co 13,11); alegraos en el Se\u00f1or (Flp 3,1); estad siempre alegres (1 Ts 5,16)\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>Cuidado entonces, cuando hay tristeza en el alma, hay que preguntarse porque y racionalmente buscar el remedio. Don Bosco cuando ve\u00eda en el oratorio un chico triste, inmediatamente lo llamaba, y le preguntaba: \u201c\u00bfqu\u00e9 te pasa?\u201d. No se concibe un cristianismo triste. Si le hacemos el juego a la tristeza el \u00fanico que gana es el diablo.<\/p><p>&#8211; Hay que saber llevar adelante las <strong>desolaciones<\/strong><strong>: <\/strong>que pueden y que tienen que venir al alma Y no<\/p><p>angustiarse por eso. Buscamos al Dios de los consuelos y no a los consolaciones de Dios. Mas aun al<\/p><p>alma que quiere progresar en la vida espiritual, poco le interesa si est\u00e1 en consolaci\u00f3n o desolaci\u00f3n, lo<\/p><p>importante es seguir adelante. <em>Quindi<\/em>, saber actuar correctamente en estos momentos: La <em>quinta regla <\/em>de San Ignacio: \u201cEn tiempo de desolaci\u00f3n nunca hacer mudanza, m\u00e1s estar fume y constante en los prop\u00f3sitos y determinaci\u00f3n en que estaba el d\u00eda antecedente a la tal desolaci\u00f3n, o en la determinaci\u00f3n en que estaba en la antecedente consolaci\u00f3n. Porque as\u00ed como en la consolaci\u00f3n nos gu\u00eda y aconseja m\u00e1s el buen esp\u00edritu, as\u00ed en la desolaci\u00f3n el malo, con cuyos consejos no podemos tomar camino para acertar\u201d.<\/p><p>No hacer como tantos&#8230; En tiempos as\u00ed no se puede decidir&#8230;<\/p><p>&#8211; Que nuestras <strong>tribulaciones <\/strong>no sean causa de desolaci\u00f3n, ni <strong>nuestros pecados<\/strong>, ni nuestras <strong>fallas<\/strong>, ni nuestros <strong>fracasos<\/strong>: \u201cHa de alegrarse tambi\u00e9n en los padecimientos: <em>rebozo de alegr\u00eda en todas nuestras tribulaciones <\/em>(2 Co 7,4); <em>como tristes aunque siempre alegres <\/em>(2 Co 6,10); <em>me alegro de mis padecimientos <\/em>(Col 1,24)\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Por eso aun cuando falle algo, actuar racionalmente, corregir si hay alg\u00fan error de nuestra parte y seguir adelante. Y al contrario cuanto m\u00e1s sean, tratar de estar m\u00e1s contento, como San Juan<\/p><p>Bosco.<\/p><p>&#8211; Tampoco debemos perder la alegr\u00eda con <strong>los bienes de los dem\u00e1s<\/strong><strong>. <\/strong>Esto es tentaci\u00f3n t\u00edpica del diablo, contra la que positivamente hay que luchar, y esforzarse en considerar a los dem\u00e1s como superiores nuestros y admirar a Dios que le ha dado tales dones: \u201cDebe alegrarse tambi\u00e9n en la comunidad de seguidores del Resu\u00adcitado: <em>me alegro en vosotros <\/em>(Rm 16,19); <em>mi alegr\u00eda es tambi\u00e9n la vuestra <\/em>(2 Co 2,3); <em>queremos contribuir a vuestra alegr\u00eda por vuestra firmeza en la fe <\/em>(2 Co 1,24); <em>siempre, en todas mis oraciones, pido con alegr\u00eda por voso\u00adtros <\/em>(Flp 1,4); <em>Hermanos\u2026 mi alegr\u00eda y mi corona <\/em>(Flp 4,1); <em>vosotros sois nuestra gloria y nuestra alegr\u00eda <\/em>(1 Ts 2,20)\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>&#8211; Tenemos que tener mucho cuidado para que las <strong>cruces no <\/strong>sean motivo de quitarnos la alegr\u00eda. Al contrario, considerarnos felices como los ap\u00f3stoles de ser dignos de padecer algo por Jesucristo. Cualquier cruz, por pesada que sea no debe quitarnos un gramo de nuestra alegr\u00eda sino que al contrario nos debe llenar de gozo. La que fuere y por fuerte que fuere, abrazarla y besarla como un don preferencial de Dios y alegrarnos en esto. Es una tentaci\u00f3n contra la que hay que hacer <em>agere contra<\/em> positivamente. La cruz no puede quitarnos la alegr\u00eda espiritual. \u201cLos que gustan de la cruz de Cristo nuestro Se\u00f1or descansan viviendo en estos trabajos y mueren cuando de ellos huyen o se \u00a0hallan fuera de ellos\u201d, dec\u00eda San Francisco Javier.<\/p><p>No porque nos retaron, hay que pensar que todo se viene abajo. \u00a1No! Corregir y seguir adelante. No porque nos humillaron hay que bajar los brazos sino al contrario, aprovechar la gracia para crecer. <em>\u201c<\/em><em>quien <\/em><em>da <\/em>\u2212dice San Pablo a los corintios\u2212 <em>que <\/em><em>lo haga <\/em><em>con <\/em><em>alegr\u00eda\u201d<\/em><em>. <\/em>Es la \u00fanica caracter\u00edstica que se coloca. Por eso debemos alegramos en todos nuestros esfuerzos espirituales: \u201cHa de alegrarse en las virtudes: <em>quien practica la misericordia, h\u00e1galo con alegr\u00eda <\/em>(Rm 12,8); <em>alegres en la esperanza <\/em>(Rm 12,12); <em>fortale\u00adcidos en toda virtud seg\u00fan la fuerza de su gloria, en toda paciencia y longa\u00adnimidad, con alegr\u00eda <\/em>(Col 1,11)\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><h4><strong>4. Remedios esenciales<\/strong><\/h4><p>Por todo esto cuanto tengamos la tentaci\u00f3n de la tristeza, o de no querer hacer algo como se debe, es necesario buscar un remedio urgente, bien sabemos que as\u00ed no podemos seguir y que, por tanto, retrocedemos en la vida espiritual.<\/p><p>Se sugieren entonces, tres remedios:<\/p><p>&#8211; Ser <strong>racionales, <\/strong>no sentimentales, ni melanc\u00f3licos. Actuar con la fuerza de la raz\u00f3n, buscando donde est\u00e1 el error. Por principio no tenemos motivos para estar tristes y <em>quindi<\/em> es una tentaci\u00f3n del diablo. Por tanto, racionalmente buscar el remedio adecuado. Si nos han humillado, aceptar con humildad. Si hemos ofendido a alguien, pedir perd\u00f3n. Si las cruces nos abruman, abrazarnos con amor a la cruz de Cristo. Si es una tentaci\u00f3n, rechazarla con toda energ\u00eda y sin titubeos.<\/p><p>Recordamos que tres son las causas de la desolaci\u00f3n: <strong>1.<\/strong> es por ser tibios, perezosos o negligentes en nuestros ejercicios espirituales, y as\u00ed por nuestras faltas se aleja la consolaci\u00f3n espiritual de nosotros; <strong>2. <\/strong>por probamos, para ver c\u00f3mo somos, y en cu\u00e1nto nos alargamos en su servicio y alabanza, sin tanto estipendio de consolaciones y crecidas gracias; <strong>3. <\/strong>para damos verdadera noticia de nuestro conocimiento para que internamente sintamos que no es de nosotros traer o tener tal devoci\u00f3n crecida.<\/p><p>&#8211; El <strong><em>agere contra<\/em><\/strong>, cuando no hay causa: la <em>sexta regla de San Ignacio: <\/em>\u201cDado que en la desolaci\u00f3n no debemos mudar los primeros prop\u00f3sitos, mucho aprovecha el intenso mudarse contra la misma desolaci\u00f3n, as\u00ed como es en instar m\u00e1s en la oraci\u00f3n, meditaci\u00f3n, en mucho examinar y en alargamos en alg\u00fan modo conveniente de hacer penitencia\u201d y la <em>s\u00e9ptima: <\/em>\u201cel que est\u00e1 en desolaci\u00f3n considere c\u00f3mo el Se\u00f1or le ha dejado en prueba, en sus potencias naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta. porque el Se\u00f1or le ha abstra\u00eddo su mucho hervor, crecido amor y gracia intensa, qued\u00e1ndole. sin embargo, gracia suficiente para la salud eterna\u201d.<\/p><p>&#8211; La pr\u00e1ctica afectiva y efectiva de la virtud de la <strong>caridad: <\/strong>Dec\u00eda San Juan Cris\u00f3stomo: \u201cDonde se alegra la caridad all\u00ed hay festividad\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Dicen nuestras <em>Constituciones <\/em>que \u201cla alegr\u00eda, es un fruto del Esp\u00edritu Santo y efecto de la caridad, hay que tratar por todos los medios que \u2018nadie sea disturbado o entristecido en la casa de Dios\u2019<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. \u00a0Y agrega: \u201cPara ello es totalmente imprescindible vivir la caridad fraterna:<\/p><p>\u2018Esto es:<\/p><ul><li><em>tengan por m\u00e1s dignos a los dem\u00e1s <\/em>(Rm 12,10);<\/li><li>soporten con paciencia sin l\u00edmites sus debilidades, tanto corporales como espirituales;<\/li><li>pongan todo su empe\u00f1o en obedecerse los unos a los otros;<\/li><li>procuren todos el bien de los dem\u00e1s, antes que el suyo propio;<\/li><li>pongan en pr\u00e1ctica un sincero amor fraterno;<\/li><li>vivan siempre en el temor y amor de Dios;<\/li><li>amen a su Abad [Superior] con una caridad sincera y humilde;<\/li><li>no antepongan nada absolutamente a Cristo, el cual nos lleve a todos juntos a la vida eterna\u2019<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Que la Virgen nos conceda la gracia de vivir y conservar la alegr\u00eda que ella vivi\u00f3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 213.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 147.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 204.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 212.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 205.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 207.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 208.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 206.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cit. de San Juan Cris\u00f3stomo, en Josef Pieper, <em>Una teor\u00eda de la fiesta<\/em>, Madrid 1974, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> San Benito, <em>Santa Regla<\/em>, XXXI, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. 95.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Benito, <em>Santa Regla<\/em>, LXXII, 1-12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 95.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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