{"id":9538,"date":"2025-03-28T06:56:15","date_gmt":"2025-03-28T04:56:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=9538"},"modified":"2025-03-28T06:59:49","modified_gmt":"2025-03-28T04:59:49","slug":"nuestra-espiritualidad-debe-ser-la-del-himno-de-la-kenosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/03\/28\/nuestra-espiritualidad-debe-ser-la-del-himno-de-la-kenosis\/","title":{"rendered":"Nuestra espiritualidad debe ser la del himno de la k\u00e9nosis"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9538\" class=\"elementor elementor-9538\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>[Exordio]<\/strong> En nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> se lee: \u201cPodr\u00edamos decir que nuestra espiritualidad debe ser la del himno de la K\u00e9nosis\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, haciendo referencia al texto de Filipenses 2, 6-7: <em>\u00c9l, que era de condici\u00f3n divina, no consider\u00f3 esta igualdad con Dios como algo que deb\u00eda guardar celosamente: al contrario, se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando la condici\u00f3n de servidor y haci\u00e9ndose semejante a los hombres.<\/em> Y de manera a\u00fan m\u00e1s interpelante leemos en otro lugar del derecho propio que lo <strong>nuestro propio<\/strong> es \u201cimitar a Cristo en el anonadamiento de su Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><p>Es quiz\u00e1s eso tambi\u00e9n lo que hace que nuestro punto de concentraci\u00f3n, como miembros de esta Familia Religiosa, sea el texto de la k\u00e9nosis, dado que estamos llamados a replicar en nuestras vidas el ejemplo del Verbo Encarnado y a prolongar la Encarnaci\u00f3n<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><h4><strong>1. El anonadamiento del Verbo<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>No hay manera de ponderar justamente lo que significa el anonadamiento de Cristo. Algunos usaban el ejemplo de los sapos para explicar el anonadamiento del Verbo en la Encarnaci\u00f3n<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Otros, como Fulton Sheen usa el de los perros. La idea es la misma. Dice Sheen<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> despu\u00e9s de narrar todo un caso hipot\u00e9tico de que tuvi\u00e9semos que anonadarnos a vivir como los perros para salvarlos que la humillaci\u00f3n es doble. Primero, al asumir el cuerpo de un perro, es como si ese hombre hubiese decidido limitarse a los l\u00edmites de un cuerpo canino. Podr\u00eda hablar, pero s\u00f3lo ladra. Podr\u00eda razonar y contar las estrellas, pero son s\u00f3lo es guiado por instinto y tendr\u00eda el hocico fijo en la tierra. La segunda humillaci\u00f3n ser\u00eda que ese hombre tendr\u00eda que pasar el resto de su vida con perros sabiendo que es un mill\u00f3n de veces mejor que los perros. Tendr\u00eda que correr siempre con ellos. La futilidad de su vida entre perros ser\u00eda incre\u00edblemente degradante. Y al final, los perros se volver\u00edan contra ustedes y los har\u00edan pedazos. Y uno pensar\u00eda que es muy grande la humildad de tal hombre, por su esp\u00edritu de pobreza, de sacrificio, de servicio, de amor por los perros por el hecho de haberse vuelto canino.<\/p><p>\u201cSin embargo, dice un autor, ese anonadamiento estar\u00eda dentro del orden de las creaturas, dentro de la finitud; ser\u00eda el paso de una creatura superior a una creatura inferior. No es este, ni remotamente, el caso de la Encarnaci\u00f3n por la que el anonadarse es de todo un Dios infinito que asume una naturaleza finita. Esto es abismal. Es <strong>un infinito anonadarse<\/strong> y <strong>un anonadamiento infinito<\/strong>. No se est\u00e1 en el mismo orden como en la hip\u00f3tesis de la que habl\u00e1bamos, sino que, en esta realidad, hay un <strong>abajarse<\/strong> del orden del Creador al orden de la creatura. Por tanto, <strong>abismal tambi\u00e9n es el ejemplo de las virtudes<\/strong> que nos ense\u00f1a Jesucristo por su Encarnaci\u00f3n: abismal es su humildad, su pobreza, su obediencia, su sacrificio, su paciencia, su dolor, su servicio y su amor por el hombre. \u00a1<strong>Estremece el pensarlo<\/strong>! De trascendente a inmanente, de poderoso a d\u00e9bil, de majestuoso a humilde, de inmortal a mortal, de infinito a finito, de Esp\u00edritu pur\u00edsimo a carne material, de eterno a temporal, de impasible a pasible, de inmenso a chico, de ilimitado a limitado, de omn\u00edmodo a siervo, de rico a pobre, de Se\u00f1or a esclavo, de Rey a s\u00fabdito, \u2018de vida eterna a muerte temporal\u2019<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Y todo eso, \u00a1sin dejar de ser Dios! \u00a1Es un anonadarse abismal!\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Dios se hizo siervo y vivi\u00f3 con hombres siervos (esclavos).<\/p><h4><strong>2. Implicancias<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Ahora bien, f\u00edjense que nosotros hemos sido llamados a ser otros Cristos<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, a imitar \u2212como dec\u00edamos anteriormente\u2212 a Cristo en el anonadamiento de su Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Por tanto, cabe preguntarse: \u00bfCu\u00e1les son las implicancias de la k\u00e9nosis del Hijo de Dios para nosotros llamados a ser sacerdotes-v\u00edctimas o sacerdotes del Verbo Encarnado? Fulton Sheen respond\u00eda<\/p><p>&#8211; Como sacerdote implicar\u00e1 el vaciamiento de uno mismo para llenarse de santidad;<\/p><p>&#8211; Como v\u00edctima implicar\u00e1 que uno se vac\u00eda a s\u00ed mismo en el servicio a los dem\u00e1s.<\/p><p>Es el desaf\u00edo de nuestra vocaci\u00f3n. Esta k\u00e9nosis en un sacerdote del Verbo Encarnado se manifiesta espec\u00edficamente en dos resoluciones:<\/p><ul><li><strong><em>Humildad<\/em><\/strong>: porque la medida del incremento del Esp\u00edritu de Cristo en el alma est\u00e1 en relaci\u00f3n directa con la disminuci\u00f3n del amor propio, del juicio propio, de los apegos, etc.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/li><\/ul><ul><li>La otra es el <strong><em>vaciarse de uno mismo<\/em><\/strong> que tambi\u00e9n viene dada en proporci\u00f3n directa con la compasi\u00f3n hacia otros. Cuanto menos \u00e9nfasis hay en el ego, tanto m\u00e1s cuidado, m\u00e1s atenci\u00f3n hay hacia el pr\u00f3jimo.<\/li><\/ul><p>Nuestro Fundador dice esto mismo con estas palabras: \u201cEl sacerdote como Cristo\u2026 es un hombre que no posee nada, porque posee al que es todo y es pose\u00eddo por el que se anonad\u00f3, se hizo nada\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Cu\u00e1nto m\u00e1s el religioso o el sacerdote se vac\u00eda de sus propios planes para hacer el plan de Dios, de su comodidad para sacrificarse por Cristo, cuando se vac\u00eda de ese deseo excesivo de ser apreciado, de ser alabado, de ser tenido en cuenta, de ser consultado, de ser preferido a otros, deja de estar maniatado por la ansiedad. Como la humillaci\u00f3n de Cristo se vuelve su modelo, entonces hasta los mismos sufrimientos que padece se vuelven parte de la alegr\u00eda interior y del servicio que brindan al exterior.<\/p><h4><strong>3. M\u00edrale a \u00c9l tambi\u00e9n humanado<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Nuestras <em>Constituciones<\/em> tienen en el n\u00famero 7 ese p\u00e1rrafo maravilloso que sabemos casi de memoria: \u201cQueremos fundarnos en Jesucristo, <em>que ha venido en carne<\/em> (1 Jn 4,2), y en s\u00f3lo Cristo, y Cristo siempre, y Cristo en todo, y Cristo en todos, y Cristo Todo\u201d. Esas brev\u00edsimas l\u00edneas del derecho propio que tan expl\u00edcitamente hacen referencia al misterio de la Encarnaci\u00f3n tienen una profundidad inmensa y pienso son de gran fruto para nuestra vida espiritual y sacerdotal. Est\u00e1 claro que es a \u00c9l al que debemos mirar, es a \u00c9l al que debemos volver una y otra vez y s\u00f3lo a \u00c9l.<\/p><p>San Juan de la Cruz tiene un cap\u00edtulo en su libro de la <em>Subida<\/em> en el cual habla precisamente de esto y es cuando habla de Cristo como el <em>Todo<\/em> del Padre celestial.<\/p><p>As\u00ed dice el santo que \u201cen darnos [el Padre], como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habl\u00f3 junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene m\u00e1s que hablar\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>\u201cLo que antiguamente habl\u00f3 Dios en los profetas a nuestros padres de muchos modos y de muchas maneras, ahora a la postre, en estos d\u00edas nos lo ha hablado en el Hijo <em>todo de una vez<\/em>. En lo cual da a entender el Ap\u00f3stol que Dios ha quedado como mudo y no tiene m\u00e1s que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, <em>d\u00e1ndonos al Todo, que es su Hijo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p><p>Cristo es la Palabra definitiva, la \u00fanica y la mejor Palabra del Padre. Un regalo, un don que se nos ha hecho. Siendo esto as\u00ed, dice el M\u00edstico Doctor, \u201cel que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visi\u00f3n o revelaci\u00f3n, no s\u00f3lo <em>har\u00eda una necedad<\/em>, sino <em>har\u00eda agravio a Dios<\/em>, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Con lo cual ya nos est\u00e1 diciendo que justamente lo que hay que hacer es poner los ojos bien clavados en el Verbo Encarnado y darnos cuenta del Tesoro que tenemos en \u00c9l.<\/p><p>Entonces pone en boca del Padre Celestial lo siguiente: \u201cSi te tengo ya habladas todas las cosas en mi Palabra, que es mi Hijo, y no tengo otra, \u00bfqu\u00e9 te puedo yo ahora responder o revelar que sea m\u00e1s que eso? <strong>Pon los ojos s\u00f3lo en \u00e9l<\/strong>, porque en \u00e9l te lo tengo todo dicho y revelado, y <strong>hallar\u00e1s en \u00e9l a\u00fan m\u00e1s de lo que pides y deseas<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>Esto deber\u00eda aplicarse a todo en nuestra vida cualquiera sea la circunstancia en la que nos hall\u00e1semos, cualquiera sea nuestra ansiedad y cualquiera sea nuestra incertidumbre o necesidad; a todos nos responde: \u201c\u00e9l es toda mi locuci\u00f3n y respuesta y es toda mi visi\u00f3n y toda mi revelaci\u00f3n. Lo cual os he ya hablado, respondido, manifestado y revelado, <strong>d\u00e1ndoosle por hermano, compa\u00f1ero y maestro, precio y premio<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p><p>No puedo extenderme mucho sobre esto ahora pero si podemos mencionar cu\u00e1n saludable es para el alma el pensar en el Verbo Encarnado como nuestro hermano, como nuestro compa\u00f1ero, como nuestro maestro, como nuestro precio y como nuestro premio\u2026 Y sigue diciendo el Padre Celestial: \u201cSi [aun] quisieres que te respondiese yo alguna palabra de consuelo, mira a mi Hijo, sujeto a m\u00ed y sujetado por mi amor, y afligido, y ver\u00e1s cu\u00e1ntas te responde. [\u2026] <em>m\u00edrale a \u00e9l tambi\u00e9n humanado<\/em>, y hallar\u00e1s en eso m\u00e1s que piensas [\u2026] [Porque] en <strong><em>Cristo mora corporalmente toda plenitud de divinidad<\/em><\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p><em>M\u00edrale a \u00c9l tambi\u00e9n humanado<\/em>, m\u00edrale anonadado, m\u00edrale padeciendo los mismos dolores y a\u00fan mayores que los que estas pasando, m\u00edrale olvidado, m\u00edrale el Coraz\u00f3n saturado de ingratitudes, m\u00edrale con los brazos extendidos para abrazarte\u2026 <em>m\u00edrale a \u00c9l tambi\u00e9n humanado<\/em> porque <em>en \u00c9l mora la plenitud de la divinidad<\/em>, es decir, todo el descanso, toda la bondad, toda la dulzura, todo y lo \u00fanico que da verdadera saciedad al alma, aunque falte todo lo dem\u00e1s.<\/p><p><strong>[Peroratio]<\/strong> Cada uno de nosotros por ser miembro del Instituto y por ser sacerdote est\u00e1 llamado a \u201cprolongar la Encarnaci\u00f3n\u201d. Ese es nuestro fin especifico<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, nuestro apostolado<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, nuestro carisma<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, nuestra vocaci\u00f3n.<\/p><p>Para eso primero debemos prolongar la Encarnaci\u00f3n en nosotros mismos. La Virgen Madre le dio a Dios una naturaleza humana a trav\u00e9s de la cual el ense\u00f1\u00f3, gobern\u00f3 y santific\u00f3. Cada vez que nosotros repetimos genuinamente nuestra consagraci\u00f3n a Jesucristo (por medio de la Virgen como tambi\u00e9n es \u201clo nuestro\u201d) le damos Cristo nuestra naturaleza humana para que El use an\u00e1logamente nuestro sacerdocio para continuar su ense\u00f1anza, su gobierno, su obra santificadora.<\/p><p>Termino una vez m\u00e1s, para que se nos grabe en el alma; lo <strong>nuestro propio<\/strong> es \u201cimitar a Cristo en el anonadamiento de su Encarnaci\u00f3n\u201d. Es una gracia grande, casi insuperable si vemos quienes somos y que siempre debemos implorar a nuestro se\u00f1or, por eso podemos concluir pidiendo esta gracia por medio \u201cla oraci\u00f3n del alma enamorada\u201d del m\u00edstico doctor de Fontiveros.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Se\u00f1or Dios, amado m\u00edo! Si todav\u00eda te acuerdas de mis pecados para no hacer lo que te ando pidiendo,<br \/>haz en ellos, Dios m\u00edo, tu voluntad, que es lo que yo m\u00e1s quiero,<br \/>y ejercita tu bondad y misericordia y ser\u00e1s conocido en ellos.<br \/><strong>Y si es que esperas a mis obras para por ese medio concederme mi ruego,<br \/>d\u00e1melas t\u00fa y \u00f3bramelas, y las penas que t\u00fa quisieras aceptar, y h\u00e1gase.<\/strong><br \/>Y si a las obras m\u00edas no esperas, \u00bfqu\u00e9 esperas, clement\u00edsimo Se\u00f1or m\u00edo? \u00bfPor qu\u00e9 te tardas?<br \/>Porque si, en fin, ha de ser gracia y misericordia la que en tu Hijo te pido,<br \/>toma mi cornadillo, pues le quieres, y dame este bien, pues que t\u00fa tambi\u00e9n lo quieres.<\/em><em>\u00bfQui\u00e9n se podr\u00e1 librar de los modos y t\u00e9rminos bajos<br \/>si no le levantas t\u00fa a ti en pureza de amor, Dios m\u00edo?<\/em><br \/><em>\u00bfC\u00f3mo se levantar\u00e1 a ti el hombre, engendrado y criado en bajezas,<br \/>si no le levantas t\u00fa, Se\u00f1or, con la mano que le hiciste?<\/em><br \/><strong><em>No me quitar\u00e1s, Dios m\u00edo, lo que una vez me diste en tu \u00fanico Hijo Jesucristo,<br \/>en que me diste todo lo que quiero.<br \/>Por eso me holgar\u00e9 que no te tardar\u00e1s si yo espero.<\/em><\/strong><\/p><p>Recordemos lo que dice nuestro derecho propio: otras congregaciones brillaran por su renombre, por su gran influencia, por la magnificencia de sus obras. Nosotros s\u00f3lo queremos \u2013y esta ha sido siempre nuestra intenci\u00f3n declarada\u2013 destacarnos por la imitaci\u00f3n en la k\u00e9nosis del Verbo Encarnado<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>, por configurarnos con su estilo<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>, por pasar por este mundo haciendo el bien<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> y dar testimonio de la Verdad<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Por eso nuestra pasi\u00f3n debe ser \u201cel \u2018asumir\u2019 las culturas, purificarlas y elevarlas a partir de Cristo y su Evangelio, entendido \u2018en Iglesia\u2019<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. Esta es y esta ha sido siempre nuestra intenci\u00f3n, nuestro objetivo. Aun cuando nos contradigan o nos persigan, aun en medio de la m\u00e1s \u00e1spera pobreza y a pesar de nuestras grandes miserias. Porque nuestra fe y nuestra confianza est\u00e1n fijas en Aquel que dijo: <em>A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo tambi\u00e9n lo confesar\u00e9 delante de mi Padre celestial<\/em><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>; s\u00ed, <em>en el mundo tendr\u00e9is tribulaciones, mas no tem\u00e1is: Yo he vencido al mundo<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><strong>[29]<\/strong><\/a><\/em> <em>yo estar\u00e9 siempre con ustedes hasta el fin del mundo<\/em><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><em>.<\/em><\/p><p>Que Dios nuestro Se\u00f1or y su Sant\u00edsima Madre nos concedan la gracia de tener siempre ante nuestros ojos el misterio del Verbo Encarnado que hoy celebramos. Que as\u00ed sea.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 78; <em>op. cit<\/em>. Cf. Flp 2,6ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 407.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, Parte II.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Traduzco libremente del libro <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios espirituales<\/em>, [58].<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, Parte II.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 407.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u201cViendo tama\u00f1a humildad debemos aprender a tenernos unos a otros por superiores<em>, buscando cada uno no su propio inter\u00e9s, sino el de los dem\u00e1s<\/em> (Flp 2,4)\u201d. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 75.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Conclusi\u00f3n, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 22, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 22, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 22, 4. (Texto que dicho sea de paso cita el <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> en el n\u00fam. 65).<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 22, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 22, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 12; Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 75; 157.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 158; <em>op. cit<\/em>. Mc 7, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 66.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Consejo Internacional de los Equipos de Nuestra Se\u00f1ora<\/em>, 17 de septiembre de 1979.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 65.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Mt 10, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Jn 16, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Mt. 28, 20.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Exordio] En nuestro Directorio de Espiritualidad se lee: \u201cPodr\u00edamos decir que nuestra espiritualidad debe ser la del himno de la K\u00e9nosis\u201d[1], haciendo referencia al texto de Filipenses 2, 6-7: \u00c9l, que era de condici\u00f3n divina, no consider\u00f3 esta igualdad con Dios como algo que deb\u00eda guardar celosamente: al contrario, se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9539,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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