{"id":9425,"date":"2025-03-16T06:38:41","date_gmt":"2025-03-16T04:38:41","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=9425"},"modified":"2025-03-16T06:44:23","modified_gmt":"2025-03-16T04:44:23","slug":"buenas-noches-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/03\/16\/buenas-noches-ii\/","title":{"rendered":"Buenas Noches II"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9425\" class=\"elementor elementor-9425\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ccd7cd5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ccd7cd5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b840741\" data-id=\"b840741\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f9b3382 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f9b3382\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Realidad de la Encarnaci\u00f3n<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Recordando el pensamiento de nuestro Fundador <\/strong><\/span><br \/><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Durante la Novena de la Anunciaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>En el segundo d\u00eda de la novena en el que pedimos espec\u00edficamente por <strong>nuestra fe en el misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong> evocamos el pensamiento del P. Buela al respecto tomado de su libro \u201c<em>El Arte del Padre<\/em>\u201d.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Realidad de la Encarnaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p><p><span style=\"font-size: 16px;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\">E<\/span><\/strong>l hecho de la Encarnaci\u00f3n del Verbo se conoce por la revelaci\u00f3n de Dios y reconocerlo es una gracia de Dios: \u00abno te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb (Mt 16,17). \u00abEl misterio primero y fun\u00addamental de Jesucristo, [es] el <\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong><span style=\"font-size: 16px;\"> del Hijo de Dios\u00bb. Y \u00abDios no estuvo nunca tan cerca del hombre \u2013y el hombre nunca estuvo tan cercano a Dios\u2013 como precisamente en ese momento: \u00a1<\/span><em style=\"font-size: 16px;\">En el instante del <strong>miste\u00adrio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong><\/em><span style=\"font-size: 16px;\">!\u00bb.<\/span><\/p><p>Es un misterio sobrenatural \u00ab<em>quoad substantiam<\/em>\u00bb que a\u00fan despu\u00e9s de revelado \u2013dada la limitaci\u00f3n de nuestra inteligencia\u2013 deja sus elementos intr\u00edn\u00adsecos en una zona m\u00e1s all\u00e1 del horizonte de la mera raz\u00f3n humana.<\/p><p>Dios ense\u00f1a la Encarnaci\u00f3n de su Hijo en distintos pasajes de la Sagrada Escritura. Recordaremos algunos:<\/p><p>\u2013 El \u00e1ngel Gabriel anuncia a Jos\u00e9 que: \u00ablo engendrado en ella es del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (Mt 1,20).<br \/>\u2013 El \u00e1ngel revela a la Sant\u00edsima Virgen: \u00abvas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo\u00bb (Lc 1,31).<br \/>\u2013 San Juan lo expresa en forma concisa y sublime: \u00abY el Verbo se hizo car\u00adne\u00bb (Jn 1,14).<br \/>\u2013 El ap\u00f3stol San Pablo lo hace diciendo simplemente, con una fuerza y riqueza de contenido enorme, que Cristo Jes\u00fas \u00abse anonad\u00f3\u00bb (Flp 2,7).<br \/>\u2013 En Hb 1,6: \u00abal introducir a su Primog\u00e9nito\u00bb, a lo que explica Santo To\u00adm\u00e1s \u00abllama a la Encarnaci\u00f3n introducci\u00f3n en el mundo\u00bb.<\/p><p>La Tradici\u00f3n confes\u00f3 con distintos nombres este augusto <strong>misterio<\/strong>: econom\u00eda (como disposici\u00f3n u ordenaci\u00f3n de Dios), suscepci\u00f3n, asunci\u00f3n, inhumaci\u00f3n, incorporaci\u00f3n, convenci\u00f3n, exinanici\u00f3n, uni\u00f3n, anonadamiento, encarnaci\u00f3n (<em>sarkosis<\/em>, de claro origen b\u00edblico y que se impuso en los S\u00edmbolos: \u00abse anonad\u00f3\u00bb, o \u00abse encarn\u00f3\u00bb).<\/p><p>Consideramos que la elocuencia de estos textos es tal y de tal impacto que bastan y sobran para nuestro intento: la Sagrada Escritura y la Tradici\u00f3n en\u00adse\u00f1an, clara y rotundamente, la Encarnaci\u00f3n del Verbo, y el Magisterio de la Iglesia, desde siempre, la confiesa como inmutable dogma de fe. Obligado es recordar c\u00f3mo San Pedro de Alc\u00e1ntara se arrobaba al preguntarse: \u00ab\u00bfQue en\u00adcarn\u00f3 Dios?, \u00bfQue Dios se hizo hombre?, \u00bfQue vino Dios a encarnar?, \u00bfQue tom\u00f3 Dios carne humana?\u2026\u00bb y entraba en dulc\u00edsimos \u00e9xtasis. Ni los mismos \u00e1ngeles saben algunas cosas referentes al <strong>misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong>.<\/p><p>Adem\u00e1s, est\u00e1n las cosas que Jes\u00fas tom\u00f3 juntamente con la naturaleza hu\u00admana, que dicen relaci\u00f3n fundamentalmente a cuatro realidades: la gracia (<em>S. Th., <\/em>III, q. 7-8), la verdad (III, q. 9-12), el poder (III, q. 13) y las imperfec\u00adciones (III, q. 14-15), o sea, las perfecciones y los defectos asumidos. Perfec\u00adciones asumidas en el alma: a) en su misma esencia; b) en su inteligencia; y c) en su voluntad; y d) las imperfecciones del cuerpo y del alma, que no implican ning\u00fan defecto moral.<\/p><p>[\u2026]<\/p><p>Hoy no se quiere aceptar la verdad y la realidad de la Encarnaci\u00f3n: \u2013 acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo; \u2013 maternidad divina; \u2013 uni\u00f3n hipost\u00e1tica; \u2013 virginidad per\u00adpetua. Son cosas, todas, que hablan del se\u00f1or\u00edo de Dios sobre los hombres. Pero muchos, hoy d\u00eda, no quieren ni o\u00edr hablar de estas cosas. As\u00ed le va a los hombres. Lo recordaba San Juan Pablo II: \u00abEl hombre, desde el comienzo, est\u00e1 tentado de querer ser como Dios (cf. Gn 3,5)\u2026 \u00a1pero sin Dios! Sin el <strong>misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong>. Sin la noche de Bel\u00e9n\u00bb.<\/p><p>Creo que en este punto la raz\u00f3n \u00faltima de este rechazo es el odio que tienen algunos progresistas hacia lo genuinamente cat\u00f3lico. No es un malentendido, no se trata de una distracci\u00f3n pasajera, no es un descuido inconsciente, hay una raz\u00f3n teol\u00f3gica en su persecuci\u00f3n. De all\u00ed que:<\/p><p>\u2013 Nosotros somos los atrasados; ellos los adelantados.<br \/>\u2013 Nosotros los retr\u00f3grados; ellos los avanzados.<br \/>\u2013 Nosotros los del pasado; ellos los del futuro.<br \/>\u2013 Nosotros los conservadores; ellos los progresistas.<br \/>\u2013 Nosotros los medievales; ellos los del siglo venidero.<br \/>\u2013 Nosotros los cerrados; ellos los abiertos.<br \/>\u2013 Nosotros los oscurantistas; ellos los iluminados.<br \/>\u2013 Nosotros los cavern\u00edcolas; ellos en naves espaciales, pero s\u00f3lo repiten viej\u00edsimos errores.<br \/>\u2013 Todo lo negativo es nuestro; todo lo positivo de ellos.<br \/>\u2013 Ellos los buenos; nosotros los malos.<br \/>\u2013 \u00bfNo tienen vocaciones en la di\u00f3cesis \u2018X\u2019? La culpa es nuestra.<br \/>\u2013 \u00bfApostatan sacerdotes? La culpa es nuestra.<br \/>\u2013 \u00bfAvanzan las sectas? La culpa es nuestra.<br \/>\u2013 \u00bfCada vez tienen menos gente en sus Misas? La culpa es nuestra.<\/p><p>Somos la oveja sarnosa que tiene la culpa de todo.<\/p><p>\u00abPero no tem\u00e1is peque\u00f1o reba\u00f1ito: \u00a1al Padre plugo daros el Reino!\u00bb (Lc 12,32).<\/p><p>Por todo esto y para ser fieles a Dios hoy y siempre, debemos renovarnos en el carisma de nuestra familia religiosa. De manera particular ante las gracias enormes del Esp\u00edritu Santo que son las nuevas fundaciones, las nuevas conver\u00adsiones, las nuevas vocaciones y las nuevas misiones.<\/p><p>Primero, renovando en nosotros la urgencia del testimonio de la Encar\u00adnaci\u00f3n del Verbo: \u00abHay que dar testimonio de que conserva todo su vigor el <em>mensaje del <strong>misterio de la Encarnaci\u00f3n<\/strong><\/em>, que quiere a todos los hombres hijos de Dios y solidarios en la suerte de sus hermanos\u00bb. \u00ab\u2026 la Iglesia, querida y fun\u00addada por Jes\u00fas sobre Pedro, los Ap\u00f3stoles y sus sucesores, tiene como finalidad el anuncio de la encarnaci\u00f3n del Verbo divino, que vino al mundo para revelar la verdad y salvar a todos los hombres\u00bb.<\/p><p>Segundo, recordando que el vivir esa verdad se debe palpar en nuestras vi\u00addas: \u00abestamos en el mundo, pero no somos del mundo\u00bb (Jn 15,18-19).<\/p><p>Tratando de no caer en la falsedad de los que:<br \/>\u2013 no est\u00e1n pero son: \u00abangelismo\u00bb (no est\u00e1n en la realidad).<br \/>\u2013 est\u00e1n y son: \u00abtemporalismo\u00bb (no tienen nada que dar al mundo).<br \/>\u2013 ni est\u00e1n, ni son: \u00abpasteleros\u00bb (\u00ab<em>porque no eres ni fr\u00edo ni caliente<\/em>\u2026\u00bb; Ap 3,16).<br \/>\u2013 no son pero se hacen: religiosos disfrazados.<\/p><p>Mar\u00eda es el emblema viviente de lo que debe ser el cristiano, la s\u00edntesis de dos grandezas humanamente inconciliables: maternidad y virginidad: es el certifi\u00adcado de la verdad de la Encarnaci\u00f3n. <span style=\"color: #ff0000;\">[<\/span>A Ella le cantamos renovando la intenci\u00f3n de este d\u00eda de la novena<span style=\"color: #ff0000;\">]<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Realidad de la Encarnaci\u00f3n \u00a0 Recordando el pensamiento de nuestro Fundador Durante la Novena de la Anunciaci\u00f3n \u00a0 En el segundo d\u00eda de la novena en el que pedimos espec\u00edficamente por nuestra fe en el misterio de la Encarnaci\u00f3n evocamos el pensamiento del P. 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