{"id":9415,"date":"2025-03-15T09:45:03","date_gmt":"2025-03-15T07:45:03","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=9415"},"modified":"2025-03-15T09:53:10","modified_gmt":"2025-03-15T07:53:10","slug":"buenas-noches-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2025\/03\/15\/buenas-noches-i\/","title":{"rendered":"Buenas Noches I"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9415\" class=\"elementor elementor-9415\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ccd7cd5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ccd7cd5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b840741\" data-id=\"b840741\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-fd1dd5e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"fd1dd5e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Las Constituciones y el Verbo Encarnado<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Recordando el pensamiento de nuestro Fundador <br \/><\/strong><\/span><strong style=\"color: #ff0000; font-size: 20.8px;\">Durante la Novena de la Anunciaci\u00f3n<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>En el primer d\u00eda de la novena en el que pedimos espec\u00edficamente por nuestra fe en la <strong>preexistencia del Verbo<\/strong> <strong>desde toda la eternidad en el seno de la Sant\u00edsima Trinidad<\/strong> evocamos el pensamiento del P. Buela al respecto tomado de su libro \u201c<em>El Se\u00f1or es mi Pastor. Memoria y Profec\u00eda<\/em>\u201d.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Las Constituciones y el Verbo Encarnado<\/em><\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 16px;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\">L<\/span><\/strong>a primera parte \u201cNuestro Camino\u201d, fue redactada entre el 3 de mayo y agosto de 1981 seguramente, porque en agosto tuvimos la primera reuni\u00f3n para informar lo que quer\u00edamos hacer.<\/span><\/p><p>Ah\u00ed (en \u201cNuestro Camino\u201d) hay un primer gran desarrollo sobre lo que es el Misterio del Verbo Encarnado. Desarrollo que de alguna manera llega a su cumbre en el <em>\u201cArte del Padre\u201d.<\/em><\/p><p>Me inspir\u00e9 en primer\u00edsimo lugar en todas las partes de la sagrada Escritura en donde se habla del Verbo Encarnado, (por ej. en el Himno de la K\u00e9nosis, en el pr\u00f3logo de San Juan\u2026).<\/p><p>Y en el Magisterio de la Iglesia, ah\u00ed hay una f\u00f3rmula que es fant\u00e1stica. Hay muchas citas del Concilio, pero hay una que es la que m\u00e1s me gusta: \u201cConcilio de \u00c9feso\u201d, D 111, San Le\u00f3n Magno, Dz 143, 144. Y ac\u00e1 viene, para m\u00ed, el texto m\u00e1s importante: Dz 148, Concilio de Calcedonia: \u201c\u2026 que unos solo y el mismo Jesucristo, sin divisi\u00f3n, en una sola hip\u00f3stasis, uno solo y el mismo Hijo \u00danico\u2026\u201d. \u00c9feso a\u00f1o 431. San Le\u00f3n Magno 449. Calcedonia 451.<\/p><p>\u201cDe all\u00ed que el Magisterio de la Iglesia siempre ha defendido la verdad cat\u00f3lica sobre el Verbo Encarnado: \u00abEl dogma dice que en Cristo hay una sola persona, a saber: la persona divina del Logos, y dos naturalezas, subsistentes las dos en una misma persona divina. La naturaleza humana ha sido asumida en la unidad y dominio de la persona divina, de suerte que es la persona divina la que obra en la naturaleza humana y por medio de la naturaleza humana como por un \u00f3rgano suyo.<\/p><p>El III Concilio universal de \u00c9feso (431) confirm\u00f3 los doce ana\u00adtematismos de San Cirilo de Alejandr\u00eda, pero sin definirlos formal\u00admente. M\u00e1s tarde fueron reconocidos por los papas y los concilios como expresi\u00f3n de la genuina doctrina de la Iglesia. He aqu\u00ed, con\u00addensados, sus puntos principales:<\/p><p><strong>a)<\/strong> Cristo con su propia carne es un ser \u00fanico, es decir, una sola persona. \u00c9l es Dios y hombre al mismo tiempo ( 2 y 6).<\/p><p><strong>b)<\/strong> El Logos-Dios est\u00e1 unido a la carne con una uni\u00f3n intr\u00ednseca, f\u00edsica o sustancial (<em>An<\/em>. 2 y 3). Cristo no es portador de Dios, sino Dios verdaderamente (<em>An<\/em>. 5).<\/p><p><strong>c)<\/strong> Las propiedades humanas y divinas de que nos hablan la Sagrada Escritura y los santos padres no deben repartirse entre dos personas o hip\u00f3stasis (el Hombre-Cristo y el Logos-Dios), sino que deben referirse al \u00fanico Cristo, el Logos encarnado (<em>An<\/em>. 4). El Logos divino fue quien padeci\u00f3 en la carne y fue crucificado, muer\u00adto y resucit\u00f3 (<em>An<\/em>. 12).<\/p><p><strong>d)<\/strong> La Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda es Madre de Dios, porque pari\u00f3 seg\u00fan la carne al Logos-Dios encarnado (<em>An<\/em>. 1).<\/p><p>El Concilio de Calcedonia (451) defini\u00f3 que las dos naturalezas de Cristo se unen \u201cen una sola persona y una sola hip\u00f3stasis\u201d (DZ 148)\u00bb.<\/p><p>Y saltando los siglos llegamos a S.S. Pablo VI, en su Solemne Profesi\u00f3n de Fe, el 30 de junio de 1968, quien una vez m\u00e1s confie\u00adsa la fe ya dos veces milenaria de la Iglesia Cat\u00f3lica en la divinidad de Jesucristo: \u00abCreemos en nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que es el Hijo de Dios. \u00c9l es el Verbo eterno, nacido del Padre antes de todos los siglos y consustancial al Padre, <em>homoo\u00fasios to Patri<\/em>, y por quien todo ha sido hecho. Se encarn\u00f3 por obra del Esp\u00edritu Santo en el seno de la Virgen Mar\u00eda y se hizo hombre: igual, por tanto, al Padre seg\u00fan la divinidad e inferior al Padre seg\u00fan la humanidad y uno en s\u00ed mismo, no por una imposible confusi\u00f3n de las naturalezas, sino por la unidad de la persona\u00bb<\/p><p>Con la aprobaci\u00f3n del mismo Pont\u00edfice, la Sagrada Congre\u00adgaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, el 21 de febrero de 1972, publi\u00adc\u00f3 una muy importante \u00abDeclaraci\u00f3n para salvaguardar la fe de algunos errores recientes sobre los misterios de la Encarnaci\u00f3n y de la Trinidad\u00bb. Entre los errores cristol\u00f3gicos se\u00f1ala la Declaraci\u00f3n tres principales:<\/p><p>1) La negaci\u00f3n de la <strong>preexistencia de la persona del Hijo<\/strong> subsistiendo como distinta del Padre y del Esp\u00edritu Santo desde toda la eternidad;<\/p><p>2) El abandono de la noci\u00f3n de la \u00fanica persona de Cristo; y<\/p><p>3) La negaci\u00f3n de la asunci\u00f3n de la naturaleza humana de Cristo por parte de la Segunda Persona de la Sant\u00edsima Trinidad, afirm\u00e1ndose que aquella existir\u00eda en s\u00ed misma como persona humana. Concluye el p\u00e1rrafo con esta frase lapidaria: \u00abLos que piensan de este modo se hallan alejados de la verdadera fe en Cristo, incluso cuando afirman que la presencia singular de Dios en Jes\u00fas hace que \u00c9ste se convierta en la cumbre suprema y definitiva de la divina revelaci\u00f3n; ni recuperan la verdadera fe en la divinidad de Cristo cuando a\u00f1aden que Jes\u00fas puede ser llamado Dios, ya que Dios se encuentra sumamente presente en lo que llaman su naturaleza humana\u00bb.<\/p><p>[Con el canto a la Virgen a Ella le pedimos nos alcance la gracia que estamos pidiendo en este d\u00eda de la novena y nos guarde de las doctrinas err\u00f3neas acerca del misterio de la Encarnaci\u00f3n]<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Constituciones y el Verbo Encarnado \u00a0 Recordando el pensamiento de nuestro Fundador Durante 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