{"id":8926,"date":"2024-10-25T07:19:34","date_gmt":"2024-10-25T05:19:34","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8926"},"modified":"2024-10-25T07:21:41","modified_gmt":"2024-10-25T05:21:41","slug":"acerca-de-la-vida-de-oracion-del-sacerdote-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/10\/25\/acerca-de-la-vida-de-oracion-del-sacerdote-parte-ii\/","title":{"rendered":"Acerca de la vida de oraci\u00f3n del sacerdote \u2013 Parte II"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8926\" class=\"elementor elementor-8926\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4><strong>La oraci\u00f3n lit\u00fargica<\/strong><\/h4><p>Pasamos ahora a la oraci\u00f3n lit\u00fargica de un sacerdote del Verbo Encarnado.<\/p><p>Nuestro amigo Fulton Sheen con gran realismo escribe en su autobiograf\u00eda: \u201cPocos sacerdotes gustan de la oraci\u00f3n vocal. Es un hecho. Esto no es porque los sacerdotes no sean rezadores. Sino porque sus oraciones son suspiros, aspiraciones e inspiraciones. [\u2026] Tienen pocas peticiones. Es raro que hagan una novena por algo que necesiten; le piden a la gente que las haga. [\u2026] Y pocos quieren admitir que est\u00e1n aburridos de algo que supuestamente les tiene que gustar. El breviario pertenece a esa categor\u00eda. Se espera que los sacerdotes deliren de amor por el breviario, pero muchos de nosotros somos como esas personas que por aparentar van a una \u00f3pera pero ni la disfrutan ni la entienden. [\u2026] Quiz\u00e1s el breviario se supon\u00eda que ten\u00eda que ser dif\u00edcil para cualquier sacerdote promedio. \u00bfAcaso no puede ser como la lucha entre Jacob y Dios? Si lo vemos desde este punto de vista, puede ser que siga siendo una lucha, pero entrar\u00eda dentro de la categor\u00eda de intercesi\u00f3n prolongada e incesante. Porque lo estar\u00edamos rezando como nuestro Se\u00f1or rez\u00f3 en el jard\u00edn de los olivos, como el amigo que segu\u00eda golpeando la puerta en la noche pidiendo un pedazo de pan, como la viuda que no cesaba en sus ruegos delante del juez. Importunar no es relajarse so\u00f1ando, sino un trabajo sostenido\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p><p>A nosotros se nos prescribe lo siguiente:<\/p><p>\u201cHay que dar, tambi\u00e9n, toda la importancia que tiene el rezo <strong>piadoso y devoto<\/strong> de la Liturgia de las Horas, antes conocido como Oficio divino o Breviario. Para ello ayudar\u00e1, entre otras cosas, estudiar el <em>Laudis Canticum<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Incluso su importancia como preparaci\u00f3n y prolongaci\u00f3n de la Santa Misa<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Ordinariamente r\u00e9cense en comunidad las horas mayores del Oficio\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Es importante destacar lo del rezo piadoso y devoto, que en ning\u00fan modo es apresurado o inconsciente, como el que en vez de leer \u2018escanea\u2019 la p\u00e1gina y no va pensando en lo que dice. Debe ser un momento de verdadera oraci\u00f3n, de pedirle a Dios, de alabarlo con las mismas palabras que \u00c9l quiere que le pidamos y que lo alabemos. \u00a1Son palabras del Esp\u00edritu Santo! De modo tal, que junto con la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica el rezo de la liturgia de las horas ayude a cultivar y a mantener durante todo el d\u00eda el esp\u00edritu de oraci\u00f3n del que habl\u00e1bamos al principio. El rezo del breviario debe ser verdaderamente \u201cfuente de piedad y alimento para la oraci\u00f3n personal\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cLa Liturgia de las Horas es santificaci\u00f3n de la jornada\u201d dice el <em>Laudis Canticum<\/em> de San Pablo VI. Por eso es importante que antes o despu\u00e9s de la misa eso sea lo primero que hagamos, que lo aseguremos.<\/p><p>El Beato Jos\u00e9 Allamano les dec\u00eda a los suyos: \u201cObservemos las indicaciones de la Iglesia con respecto al tiempo para la oraci\u00f3n de la liturgia de las horas. Tener mucho trabajo no nos debe llevar a postergarla. Rezada con tiempo, es un dulce peso. Con respecto al lugar, si es posible, r\u00e9cenla en el templo, que es la casa destinada a la oraci\u00f3n. La liturgia de las horas es la oraci\u00f3n m\u00e1s excelente, despu\u00e9s de la misa. \u00a1Que alabar a Dios sea una de nuestras principales ocupaciones, como lo ser\u00e1 por toda la eternidad!<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/p><p>Ese debe ser un prop\u00f3sito pr\u00e1ctico que debemos hacer. Fijarse un horario para rezar las horas y cumplirlo a rajatabla. Tambi\u00e9n pienso que ayuda tener un \u2018plan B\u2019 en caso de viaje, o de alguna circunstancia particular que afecte el plan original. Pero siempre deber\u00eda ser una de las primeras cosas que hagamos en el d\u00eda.<\/p><p>En otro apartado tambi\u00e9n debemos decir que \u201cla Liturgia de las Horas, como las dem\u00e1s acciones lit\u00fargicas, no es una acci\u00f3n privada, sino que pertenece a todo el cuerpo de la Iglesia, lo manifiesta e influye en \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. De modo tal que cada vez que agarramos el breviario para rezar tomamos a los billones de no creyentes que hay en este mundo, a las iglesias perseguidas, a las misiones m\u00e1s distantes, a los miles de cat\u00f3licos en el mundo que no tienen un sacerdote regularmente en sus villas, a los miles de sacerdotes que en el mundo realizan su ministerio \u201c<em>undercovered<\/em>\u201d, etc.\u00a0 Cuando san Juan de la Cruz estuvo preso en Toledo en esa celda tan chiquita con una ventanita m\u00ednima, por la que entraba muy poca luz dicen que para rezar su breviario se sub\u00eda sobre un banquito para alcanzar a ver. Cuantos sacerdotes as\u00ed habr\u00e1 en el mundo\u2026<\/p><p>Avanzamos en santidad con el breviario. A veces esperamos demasiado del breviario, pero una vez que nos damos cuenta de que no somos loros repitiendo palabras, sino que nuestra oraci\u00f3n es la misma canci\u00f3n que cantan los \u00e1ngeles en el cielo ante el trono de Dios en nombre de todo el Cuerpo M\u00edstico de Cristo y del mundo, entonces se hace m\u00e1s f\u00e1cil. Sobre todo para los que rezan en otra lengua distinta a la lengua materna, hay que saber que quiz\u00e1s no entendamos todo lo que estamos diciendo pero Dios si lo entiende.<\/p><p>Hace un momento dec\u00edamos que las palabras de los salmos son del Esp\u00edritu Santo. Pues bien, es el mismo Esp\u00edritu Santo el que puede hacer de nuestra recitaci\u00f3n de la liturgia de las horas algo fruct\u00edfero.\u00a0\u00a0<\/p><p>Algunas recomendaciones pr\u00e1cticas para el rezo del breviario<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>:<\/p><ol><li>Rezarlo en la medida de lo posible delante del Sant\u00edsimo Sacramento. Pr\u00e1ctica que adem\u00e1s nos gana indulgencia plenaria.<\/li><li>Advertir que la mayor\u00eda de los salmos nos confrontan con dos personajes: el Sufriente y el Rey. Eso nos ayuda a interpretar mejor los salmos.<\/li><li>Recurrir al Esp\u00edritu Santo durante la recitaci\u00f3n del breviario. No necesariamente con una oraci\u00f3n formal, sino como un gesto de ayuda para hacerlo bien, entendiendo, pausadamente.<\/li><li>Ofrecer ciertas horas de la liturgia por ciertas intenciones.<\/li><li>Darnos cuenta, por si todav\u00eda no lo hemos hecho, de que no se puede rezar el breviario propiamente con la computadora al frente y la casilla de email abierta, o con la m\u00fasica prendida, y leyendo los mensajes de WhatsApp al mismo tiempo.<\/li><\/ol><p>Finalmente, digamos que el breviario no es un yugo y una carga, antes bien es una obligaci\u00f3n, pero una obligaci\u00f3n de amor. Si el sacerdote es ego\u00edsta, el rezo de la liturgia se vuelve solo una obligaci\u00f3n; si el sacerdote es una persona consciente de que es la oraci\u00f3n de la Iglesia, esa obligaci\u00f3n trae amor contenida en ella; si el sacerdote es v\u00edctima, el amor hace de esa obligaci\u00f3n un ardor tal, que no siente obligaci\u00f3n alguna.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>The Priest Is Not His Own<\/em>, cap. 8. (Traducido del ingl\u00e9s)<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> San Pablo VI, 1 de noviembre de 1970.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Introducci\u00f3n General de la Liturgia de las Horas<\/em>, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 86-87.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Laudis Canticum<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>As\u00ed los quiero yo<\/em>, cap. 10, 244.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Principios y normas generales de la Liturgia de las Horas<\/em>, 20 y 84.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>The Priest Is Not His Own<\/em>, cap. 8. (Traducido del ingl\u00e9s)<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n lit\u00fargica Pasamos ahora a la oraci\u00f3n lit\u00fargica de un sacerdote del Verbo Encarnado. Nuestro amigo Fulton Sheen con gran realismo escribe en su autobiograf\u00eda: \u201cPocos sacerdotes gustan de la oraci\u00f3n vocal. Es un hecho. Esto no es porque los sacerdotes no sean rezadores. Sino porque sus oraciones son suspiros, aspiraciones e inspiraciones. 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