{"id":8891,"date":"2024-10-18T07:06:17","date_gmt":"2024-10-18T05:06:17","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8891"},"modified":"2025-11-01T03:58:04","modified_gmt":"2025-11-01T01:58:04","slug":"textos-propios-de-la-solemnidad-de-san-juan-pablo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/10\/18\/textos-propios-de-la-solemnidad-de-san-juan-pablo-ii\/","title":{"rendered":"Textos propios de la Solemnidad de San Juan Pablo II"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8891\" class=\"elementor elementor-8891\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-e3e8887 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"e3e8887\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-444f5dd\" data-id=\"444f5dd\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-91e47c6 elementor-align-center elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"91e47c6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/nuestrocarisma.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/OCT-18-LITURGIA-Textos-propios-memoria-SAn-Juan-Pablo-II.pdf\" target=\"_blank\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">Download PDF<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Solemnidad de San Juan Pablo II, Papa<\/strong><\/h3><p style=\"text-align: center;\"><em>Com\u00fan de pastores [por un Papa]<\/em><\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>Liturgia de las Horas<\/strong><\/p><p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Oficio de lectura<\/strong><\/p><p><strong><span style=\"color: #ff0000;\">Segunda lectura<\/span><\/strong><\/p><p>De la Homil\u00eda de san Juan Pablo II, papa, en el inicio de su pontificado<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">(22 de octubre 1978:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a070 [1978] 945-947)<\/span><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1No teng\u00e1is miedo! \u00a1Abrid las puertas a Cristo!<\/em><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a1Pedro vino a Roma! \u00bfQu\u00e9 fue lo que le guio y condujo a esta Urbe, coraz\u00f3n del Imperio Romano, sino la obediencia a la inspiraci\u00f3n recibida del Se\u00f1or? Es posible que este pescador de Galilea no hubiera querido venir hasta aqu\u00ed; que hubiera preferido quedarse all\u00e1, a orillas del Lago de Genesaret, con su barca, con sus redes. Pero guiado por el Se\u00f1or, obediente a su inspiraci\u00f3n, lleg\u00f3 hasta aqu\u00ed.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Seg\u00fan una antigua tradici\u00f3n\u00a0 durante la persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n, Pedro quer\u00eda abandonar Roma. Pero el Se\u00f1or intervino, le sali\u00f3 al encuentro. Pedro se dirigi\u00f3 a \u00c9l pregunt\u00e1ndole: \u00ab<em>Quo vadis, Domine<\/em>?: \u00bfD\u00f3nde vas, Se\u00f1or?\u00bb. Y el Se\u00f1or le respondi\u00f3 enseguida: \u00abVoy a Roma para ser crucificado por segunda vez\u00bb. Pedro volvi\u00f3 a Roma y permaneci\u00f3 aqu\u00ed hasta su crucifixi\u00f3n.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nuestro tiempo nos invita, nos impulsa y nos obliga a mirar al Se\u00f1or y a sumergirnos en una meditaci\u00f3n humilde y devota sobre el misterio de la suprema potestad del mismo Cristo.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El que naci\u00f3 de Mar\u00eda Virgen, el Hijo del carpintero \u2013 como se le consideraba \u2013, el Hijo del Dios vivo, como confes\u00f3 Pedro, vino para hacer de todos nosotros \u00abun reino de sacerdotes\u00bb.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El Concilio Vaticano II nos ha recordado el misterio de esta potestad y el hecho de que la misi\u00f3n de Cristo \u2013Sacerdote, Profeta-Maestro, Rey\u2013 contin\u00faa en la Iglesia. Todos, todo el Pueblo de Dios participa de esta triple misi\u00f3n. Y quiz\u00e1s en el pasado se colocaba sobre la cabeza del Papa la tiara, esa triple corona, para expresar, por medio de tal s\u00edmbolo, el designio del Se\u00f1or sobre su Iglesia, es decir, que todo el orden jer\u00e1rquico de la Iglesia de Cristo, toda su \u201csagrada potestad\u201d ejercitada en ella no es otra cosa que el servicio, servicio que tiene un objetivo \u00fanico: que todo el Pueblo de Dios participe en esta triple misi\u00f3n de Cristo y permanezca siempre bajo la potestad del Se\u00f1or, la cual tiene su origen no en los poderes de este mundo, sino en el Padre celestial y en el misterio de la cruz y de la resurrecci\u00f3n.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 La potestad absoluta y tambi\u00e9n dulce y suave del Se\u00f1or responde a lo m\u00e1s profundo del hombre, a sus m\u00e1s elevadas aspiraciones de la inteligencia, de la voluntad y del coraz\u00f3n. Esta potestad no habla con un lenguaje de fuerza, sino que se expresa en la caridad y en la verdad.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El nuevo Sucesor de Pedro en la Sede de Roma eleva hoy una oraci\u00f3n fervorosa, humilde y confiada: \u00a1Oh Cristo! \u00a1Haz que yo me convierta en servidor, y lo sea, de tu \u00fanica potestad! \u00a1Servidor de tu dulce potestad! \u00a1Servidor de tu potestad que no conoce ocaso! \u00a1Haz que yo sea un siervo! M\u00e1s a\u00fan, siervo de tus siervos.<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1Hermanos y hermanas! \u00a1No teng\u00e1is miedo de acoger a Cristo y de aceptar su potestad!<br \/>\u00a1Ayudad al Papa y a todos los que quieren servir a Cristo y, con la potestad de Cristo, servir al hombre y a la humanidad entera!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a1No tem\u00e1is! \u00a1Abrid, m\u00e1s todav\u00eda, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas econ\u00f3micos y los pol\u00edticos, los extensos campos de la cultura. de la civilizaci\u00f3n y del desarrollo. \u00a1No teng\u00e1is miedo! Cristo conoce \u00ablo que hay dentro del hombre\u00bb. \u00a1S\u00f3lo \u00c9l lo conoce!<br \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Con frecuencia el hombre actual no sabe lo que lleva dentro, en lo profundo de su \u00e1nimo, de su coraz\u00f3n. Muchas veces se siente inseguro sobre el sentido de su vida en este mundo. Se siente invadido por la duda que se transforma en desesperaci\u00f3n. Permitid, pues, \u2013 os lo ruego, os lo imploro con humildad y con confianza \u2013 permitid que Cristo hable al hombre. \u00a1S\u00f3lo \u00c9l tiene palabras de vida, s\u00ed, de vida eterna!<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Responsorio<\/strong><\/span><\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> No teng\u00e1is miedo: el Redentor del hombre ha revelado el poder de la cruz y ha dado la vida por nosotros. * <em>Abrid de par en par las puertas a Cristo<\/em>.<br \/><span style=\"color: #ff0000;\">V.<\/span> Somos llamados en la Iglesia a participar de su potestad. * <em>Abrid de par en par las puertas a Cristo.<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p><p>Oh Dios, rico en misericordia, que has querido que san Juan Pablo II, papa, guiara toda tu Iglesia, te pedimos que, instruidos por sus ense\u00f1anzas, nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones a la gracia salvadora de Cristo, \u00fanico redentor del hombre. \u00c9l, que vive y reina.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>Textos propios para la Celebraci\u00f3n de la Misa en honor de San Juan Pablo II<\/strong><\/p><p>MISAL: para la memoria 1.\u00aa orac. prop. y el resto del com\u00fan de pastores (para un papa)<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Oraci\u00f3n Colecta<\/strong><\/span><\/p><p>Oh Dios, rico en misericordia,<br \/>que has querido que san Juan Pablo II, papa,<br \/>guiara toda tu Iglesia,<br \/>te pedimos que, instruidos por sus ense\u00f1anzas,<br \/>nos concedas abrir confiadamente nuestros corazones<br \/>a la gracia salvadora de Cristo, \u00fanico redentor del hombre.<br \/>\u00c9l, que vive y reina.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Liturgia de la Palabra<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong><span style=\"color: #ff0000;\">Primera lectura\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span> <\/strong><\/p><p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u00a0<\/strong><em>Isa\u00edas 52, 7-10<\/em><\/span><\/p><p>\u00a1Qu\u00e9 hermoso es ver correr sobre los montes<br \/>al mensajero que anuncia la paz,<br \/>al mensajero que trae la buena nueva,<br \/>que pregona la salvaci\u00f3n,<br \/>que dice a Si\u00f3n: \u201cTu Dios es rey\u201d!<\/p><p>Escucha: Tus centinelas alzan la voz<br \/>y todos a una gritan alborozados,<\/p><p>porque ven con sus propios ojos al Se\u00f1or,<br \/>que retorna a Si\u00f3n.<br \/>Prorrumpan en gritos de alegr\u00eda, ruinas de Jerusal\u00e9n,<br \/>porque el Se\u00f1or rescata a su pueblo, consuela a Jerusal\u00e9n.<br \/>Descubre el Se\u00f1or su santo brazo<br \/>a la vista de todas las naciones.<br \/>Ver\u00e1 la tierra entera<br \/>la salvaci\u00f3n que viene de nuestro Dios.<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Salmo Responsorial<\/strong><\/span><\/p><p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Del Salmo 95<\/em><\/span><\/p><p><em><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Cantemos la grandeza del Se\u00f1or<\/em>.<\/p><p>Cantemos al Se\u00f1or un nuevo canto,<br \/>que le cante al Se\u00f1or toda la tierra;<br \/>cantemos al Se\u00f1or y bendig\u00e1moslo. R.<\/p><p><em><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Cantemos la grandeza del Se\u00f1or<\/em>.<\/p><p>Proclamemos su amor d\u00eda tras d\u00eda,<br \/>su grandeza anunciemos a los pueblos,<br \/>de naci\u00f3n en naci\u00f3n, sus maravillas. R.<\/p><p><em><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Cantemos la grandeza del Se\u00f1or<\/em>.<\/p><p>Alaben al Se\u00f1or, pueblos del orbe,<br \/>reconozcan su gloria y su poder<br \/>y trib\u00fatenle honores a su nombre. R.<\/p><p><em><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Cantemos la grandeza del Se\u00f1or<\/em>.<\/p><p>\u201cReina el Se\u00f1or\u201d, anuncien a los pueblos,<br \/>\u00e9l afianz\u00f3 con su poder el orbe,<br \/>con toda rectitud rige a los pueblos. R.<\/p><p><em><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Cantemos la grandeza del Se\u00f1or<\/em>.<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Aclamaci\u00f3n antes del Evangelio<\/strong><\/span><\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Aleluya, aleluya.<\/p><p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Juan 10, 14<\/em><\/span><\/p><p>Yo soy el buen pastor, dice el Se\u00f1or;<br \/>yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a m\u00ed.<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\">R.<\/span> Aleluya<\/p><p><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>Evangelio<\/strong><\/span><\/p><p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Juan 21,15-17<\/em><\/span><\/p><p>En aquel tiempo, le pregunt\u00f3 Jes\u00fas a Sim\u00f3n Pedro: \u201cSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u201d \u00c9l le contest\u00f3: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cApacienta mis corderos\u201d.<\/p><p>Por segunda vez le pregunt\u00f3: \u201cSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?\u201d \u00c9l le respondi\u00f3: \u201cS\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cPastorea mis ovejas\u201d.<\/p><p>Por tercera vez le pregunt\u00f3: \u201cSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme quieres?\u201d Pedro se entristeci\u00f3 de que Jes\u00fas le hubiera preguntado por tercera vez si lo quer\u00eda, y le contest\u00f3: \u201cSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; t\u00fa bien sabes que te quiero\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cApacie<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Download PDF Solemnidad de San Juan Pablo II, Papa Com\u00fan de pastores [por un Papa] \u00a0 Liturgia de las Horas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8912,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-8891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-liturgia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8891"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8915,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8891\/revisions\/8915"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}