{"id":8806,"date":"2024-09-20T07:19:42","date_gmt":"2024-09-20T05:19:42","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8806"},"modified":"2024-09-20T07:22:18","modified_gmt":"2024-09-20T05:22:18","slug":"acerca-de-la-vida-de-oracion-del-sacerdote-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/09\/20\/acerca-de-la-vida-de-oracion-del-sacerdote-parte-i\/","title":{"rendered":"Acerca de la vida de oraci\u00f3n del sacerdote \u2013 Parte I"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8806\" class=\"elementor elementor-8806\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Acerca de la vida de oraci\u00f3n del sacerdote \u2013 Parte I<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p>Nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, citando al Doctor M\u00edstico dice: \u201cAdviertan pues aqu\u00ed los que son activos, que piensan ce\u00f1ir el mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho m\u00e1s provecho har\u00edan a la Iglesia y mucho m\u00e1s agradar\u00edan a Dios si gastasen siquiera la mitad del tiempo en estarse con Dios en oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Cuentan que cuando san Juan de la Cruz estaba libre de otras ocupaciones se le encontraba en un rinconcito de su celda, o com\u00fanmente en el coro delante del Sant\u00edsimo. Dicen que la mayor parte de la siesta en el verano, y dos o tres horas de la noche en el invierno, las pasaba en oraci\u00f3n en la iglesia o en el coro. Y ese mismo esp\u00edritu de oraci\u00f3n recomendada el Santo a otros religiosos: \u201cprocure ser continuo en la oraci\u00f3n, y en medio de los ejercicios corporales no la deje. Ahora coma, beba, o hable o trate con seglares, o haga cualquier otra cosa, siempre ande deseando a Dios y aficionando a \u00e9l su coraz\u00f3n, que es cosa muy necesaria para la soledad interior\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Eso es lo que vamos a tratar ahora: acerca de la oraci\u00f3n.<\/p><p>S\u00f3lo por cuestiones de simplicidad y de orden vamos a dividir esta pl\u00e1tica en cuatro puntos:<\/p><ol><li>La oraci\u00f3n mental<\/li><li>La oraci\u00f3n lit\u00fargica<\/li><li>La oraci\u00f3n m\u00e1s excelente que es la Santa Misa<\/li><li>La devoci\u00f3n mariana\u00a0<\/li><\/ol><h4><strong>1. La oraci\u00f3n mental <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>\u201cEn hacer bien nuestras obras esta nuestro comercio espiritual y en hacerlas seg\u00fan la regla nuestra santidad. La perfecci\u00f3n consiste en hacerlas con esp\u00edritu de oraci\u00f3n\u201d. \u00bfQui\u00e9n dec\u00eda esto? San Pedro Juli\u00e1n Eymard, fundador de los Sacramentinos.<\/p><p>Definitivamente, esa es la idea. La oraci\u00f3n debe permear todos nuestros actos. Como reci\u00e9n dec\u00eda san Juan de la Cruz tambi\u00e9n: \u2026ahora beba, coma, o trate con seglares siempre hay que tener la mente y el coraz\u00f3n en Dios solo.<\/p><p>Como bien saben ustedes es parte de la disciplina de nuestro Instituto \u201cla exposici\u00f3n y adoraci\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento durante una hora diaria\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> porque somos conscientes de que \u201cun rato de verdadera adoraci\u00f3n tiene m\u00e1s valor y fruto espiritual que la m\u00e1s intensa actividad, aunque se tratase de la misma actividad apost\u00f3lica\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Eso hay que tener siempre presente y hay que cuidar mucho.<\/p><p>Fulton Sheen, como quiz\u00e1s ustedes ya saben, fue un gran ap\u00f3stol de la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica. \u00c9l mismo la hac\u00eda diariamente. A decir verdad, en sus tiempos, la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica no era algo tan com\u00fan y por eso insist\u00eda mucho, sobre todo a los sacerdotes y a los que se preparaban para el sacerdocio a que dedicaran una hora a la adoraci\u00f3n diaria. Entonces algunos le objetaban que una hora diaria era muy dif\u00edcil. Entonces \u00e9l les dec\u00eda que lo que se hace una vez a la semana es una interrupci\u00f3n en la semana, que una hora de adoraci\u00f3n a la semana nunca se vuelve un h\u00e1bito, que una hora a la semana no es un regalo que demuestra un amor muy profundo. Porque: \u00bfQu\u00e9 madre est\u00e1 contenta de ver a su hijo s\u00f3lo una vez a la semana? \u00bfQu\u00e9 esposa est\u00e1 contenta de ver a su esposo una vez a la semana? El amor no es intermitente. La adoraci\u00f3n debe hacerse cada d\u00eda, dec\u00eda \u00e9l, porque nuestra cruces son diarias, no una vez a la semana; porque los ni\u00f1os, los enfermos, las misiones, las familias, los agonizantes, necesitan de nuestra intercesi\u00f3n cada d\u00eda<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>; porque el enemigo no descansa<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Nosotros tenemos la facilidad y la gracia de que en nuestras comunidades y en la mayor\u00eda de nuestras parroquias la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica es diaria y algo \u2018familiar\u2019. No obstante, siempre est\u00e1 el riesgo de no hacerla con la excusa de que uno est\u00e1 \u2018muy ocupado\u2019, tiene que viajar, est\u00e1 de vacaciones, est\u00e1 solo por alg\u00fan tiempo y que s\u00e9 yo. Ni hablar de las arideces interiores, del cansancio, de las \u2018reuniones\u2019, de los partidos de f\u00fatbol, de la siesta, de nuestra misma tibieza y de un mont\u00f3n de cosas m\u00e1s que siempre nos quieren hacer dejar de lado la adoraci\u00f3n. Fulton Sheen mismo afirma como la hora de adoraci\u00f3n mantenida fielmente a lo largo de la vida sacerdotal es un <u>signo de que el sacerdote es verdadera v\u00edctima<\/u>. No recuerdo donde lo le\u00ed, pero \u00e9l cuenta como muchas veces se ten\u00eda que levantar m\u00e1s temprano para hacer la adoraci\u00f3n y a veces eso implicaba poqu\u00edsimas horas de sue\u00f1o pero igual hacia su hora de adoraci\u00f3n. Y en otra parte cuenta que una vez estando en Par\u00eds ten\u00eda dos horas entre trenes, entonces se fue a la Iglesia de San Roque para hacer su hora santa. Y dice que si bien no deben llegar a diez los d\u00edas en todo un a\u00f1o en que \u00e9l duerma durante el d\u00eda, ese d\u00eda fue uno de ellos porque estaba super agotado. Dice que se sent\u00f3 a eso de las dos de la tarde (estaba demasiado cansado para arrodillarse) y se qued\u00f3 dormido. Durmi\u00f3 perfectamente hasta las tres de la tarde. Al despertarse dice que le pregunt\u00f3 a nuestro Se\u00f1or: \u00bfHice la hora de adoraci\u00f3n? (como que ni cuenta se hab\u00eda dado) y dice que Cristo le respondi\u00f3: Si, as\u00ed fue como los ap\u00f3stoles hicieron su primera hora de adoraci\u00f3n. La cuesti\u00f3n es que as\u00ed con cansancio y todo, entre viajes o antes de los viajes, en casa o fuera de ella, el buscaba una capilla de adoraci\u00f3n y all\u00ed hacia su hora de adoraci\u00f3n, pero no la dejaba de hacer. Tentaci\u00f3n que siempre est\u00e1.<\/p><p>Ustedes saben muy bien todas las razones por las que es m\u00e1s que conveniente hacer la adoraci\u00f3n. Yo aqu\u00ed quisiera agregar o especificar algunas otras adem\u00e1s de la raz\u00f3n principal que fue que el mismo Verbo Encarnado les pidi\u00f3 hacerla a sus sacerdotes, los ap\u00f3stoles: <em>Velad una hora conmigo<\/em>.<\/p><ol><li><u>La hora de adoraci\u00f3n combate el cansancio sacerdotal<\/u>. Como en un matrimonio, despu\u00e9s de algunos a\u00f1os en el sacerdocio se pierde la sensibilidad del amor. <em>Por lo cual debemos prestar mayor atenci\u00f3n a las cosas que hemos o\u00eddo, no sea que nos deslicemos<\/em>, como dice la Carta a los Hebreos<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Nuestras almas se pierden no s\u00f3lo porque hacemos cosas malas, sino tambi\u00e9n porque somos negligentes en hacer cosas buenas: enterramos el talento, no caminamos la milla extra, pasamos de largo ante el samaritano herido. Cu\u00e1n a menudo en el evangelio la condenaci\u00f3n se sigue precisamente al no hacer: <em>no me disteis de comer, no me disteis de beber, no me acogisteis, no me visitasteis<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>\u2026<\/li><\/ol><p>Nosotros que tenemos el enrome privilegio no s\u00f3lo de ser sacerdotes sino de tener en nuestras casas la Divina Presencia de nuestro Se\u00f1or cuanto m\u00e1s grande responsabilidad de adorarlo y de hacerle compa\u00f1\u00eda.<\/p><p>Si yo les pregunto: \u00bfCu\u00e1ntos retiros han hecho en su vida? \u00bfDiez? \u00bfVeinte? \u00bfCuarenta? \u00bfCu\u00e1ntos prop\u00f3sitos hechos en todos esos retiros han mantenido? Ah\u00ed la cosa se pone m\u00e1s dif\u00edcil. Quiz\u00e1s muchos de esos retiros fueron como esos congresos que hacen acerca de la salud: todos quieren salud pero ninguno hace una propuesta concreta. La adoraci\u00f3n eucar\u00edstica es algo concreto, una resoluci\u00f3n pr\u00e1ctica que me ayuda a confrontar la apat\u00eda y el declive que corroe nuestras almas.<\/p><p>Usualmente las razones principales por las que dejamos la hora de adoraci\u00f3n son: 1. Por tiempo; 2. Por la debilidad de nuestra voluntad.<\/p><p>Decimos que no tenemos tiempo. \u00bfCu\u00e1nto tiempo nos pasamos leyendo el diario en internet, o mirando un partido, o yendo al gimnasio, o viendo vide\u00edtos est\u00fapidos en YouTube? Pero nosotros somos inteligentes entonces a veces las excusas toman un tinte m\u00e1s religioso: \u2018tengo que planear la misi\u00f3n\u2019, \u2018tengo que preparar un serm\u00f3n\u2019, \u2018vienen los novicios a la parroquia\u2019, \u2018hoy tengo que dar seis horas de clase\u2019\u2026 Las excusas que a veces ponemos son tan tontas como las que en el evangelio le dieron a ese rey para no asistir al banquete: compr\u00e9 un campo y tengo que ir a verlo (imag\u00ednense, lo compr\u00f3 sin verlo); compr\u00e9 cinco bueyes y estoy en camino a \u2018probarlos\u2019; me acabo de casar y entonces \u00bfpor qu\u00e9 no traes a tu esposa tambi\u00e9n?! Y as\u00ed argumentamos que no tenemos tiempo, lo cual nos lleva a la segunda verdadera raz\u00f3n para no hacer la adoraci\u00f3n que es nuestra debilidad en la voluntad.<\/p><p>Vivimos en una \u00e9poca donde nuestra voluntad colapsa bajo la emoci\u00f3n, no tenemos determinaci\u00f3n. Cu\u00e1ntos han abandonado la autodisciplina que es la condici\u00f3n para nuestra victimizaci\u00f3n sacerdotal. Nos volvemos como los ni\u00f1os: que no pase mas de un segundo entre nuestros reclamos y su satisfacci\u00f3n.<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo nos sobreponemos entonces a la excusa del tiempo y a la apat\u00eda? Tomando el control de un segmento de tiempo, de una hora, y redimi\u00e9ndolo. Es para nuestro Se\u00f1or, es para la Iglesia, es para el mundo, no para m\u00ed. Punto. Debemos matar la acedia desplaz\u00e1ndola con un nuevo amor. No podemos expulsar nuestros vicios de repente, pero si podemos cercarlos al profundizar nuestro amor a Cristo.<\/p><ol start=\"2\"><li><u>La hora de adoraci\u00f3n es un signo de nuestra victimizaci\u00f3n en la obra de la redenci\u00f3n<\/u>. Porque nos incorpora a la obra intercesora de Cristo. Estamos ligados a la humanidad, a las naciones, a las misiones, a nuestra patria, a nuestra di\u00f3cesis, a nuestra parroquia, a nuestro Instituto, a nuestros amigos y a nuestros enemigos. Nuestro sacerdocio-v\u00edctima nos compromete a interceder por ellos y por su salvaci\u00f3n. Quiz\u00e1s una de las palabras m\u00e1s crueles que un sacerdote puede decir a los que sufren es \u2018Rez\u00e1\u2019. \u00bfNo somos acaso nosotros sus intercesores? Nosotros debemos rezar <em>por<\/em> ellos y <em>con <\/em> Ah\u00ed mismo. La agon\u00eda de Cristo continua en los matrimonios que atraviesan dificultades, en las chicas que han perdido su pureza, en los religiosos que est\u00e1n tentados, en los ni\u00f1os de padres adictos, en los ancianos abandonados, en los sacerdotes que han perdido la fe, en los enemigos que combaten con malicia contra nosotros, en los catequistas que ense\u00f1an de todo menos de Cristo, en las defecciones\u2026<\/li><\/ol><p>Por eso otra motivaci\u00f3n para la hora de adoraci\u00f3n es tambi\u00e9n el de la reparaci\u00f3n. Lo dice expl\u00edcitamente el derecho propio: nosotros \u201cadoramos a Jesucristo por aquellos que no le adoran, le abandonan, le olvidan, le menosprecian y le ofenden\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. \u00bfCu\u00e1ntas de mis adoraciones las ofrezco por esa intenci\u00f3n reparadora?<\/p><ol start=\"3\"><li><u>Por \u00faltimo, la hora de adoraci\u00f3n es necesaria como forma de oraci\u00f3n aut\u00e9ntica<\/u>. Nuestro mundo es incre\u00edblemente veloz. La otra vez tuve que preparar una charla sobre la tecnolog\u00eda. \u00bfUstedes saben lo que pasa en un minuto de internet? Les doy unos datos para que se den cuenta la velocidad de la \u00e9poca en que vivimos. Por ejemplo: en un minuto, usuarios de Netflix ven 694,444 horas de video. Se hacen 277,777 postings en Instagram. Cada minuto usuarios de YouTube miran 4,500,000 videos. Se env\u00edan 511,200 tweets. Se env\u00edan 188,000,000 emails. Cada minuto se env\u00edan m\u00e1s de 18 millones de mensajes de texto. Usuarios de Skype hacen 231,840 llamadas. Se suben 55,140 fotos a Instagram. Se hacen 4,497,420 b\u00fasquedas en Google. Cada minuto se hacen 1,389 reservaciones en Airbnb. Se realizan 9,772 viajes en Uber. Cada 60 segundos se bajan 390,000 apps. En todos esos n\u00fameros estamos incluidos nosotros, eh?<\/li><\/ol><p>A eso s\u00famenle el ruido que ahoga la voz de la conciencia, s\u00fabanse al tren y vean cu\u00e1ntos no tienen auriculares: la mayor\u00eda tienen. Vivimos en un mundo donde la actividad mata el conocimiento de uno mismo y de Dios que trae la contemplaci\u00f3n. Incluso en muchos seminarios, en muchas comunidades, hay como un fraccionamiento de ejercicios espirituales, es decir, ahora hacemos la adoraci\u00f3n, al mediod\u00eda rezamos el \u00e1ngelus, en la noche rezo completas, listo. Pero falta el esp\u00edritu de oraci\u00f3n que debiera estar presente a lo largo de todo el d\u00eda. Fulton Sheen dice: el infierno esta lleno de relojes y tambi\u00e9n nuestra vida sacerdotal. Y el propon\u00eda como soluci\u00f3n hacer una hora ininterrumpida de adoraci\u00f3n, hora que comienza junto con el d\u00eda temprano en el silencio de la ma\u00f1ana y <u>se prolonga a lo largo del d\u00eda<\/u>. Ser fiel a esa hora de adoraci\u00f3n y no dejar que nada interfiera con eso, es definitivamente, dice \u00e9l, un signo de nuestra victimizaci\u00f3n con Cristo.<\/p><p>A nosotros Dios no nos ha llamado a hacer la vida de penitencia de los anacoretas pero nuestra hora de adoraci\u00f3n es nuestro sacrificio unido al de Cristo. Muchos de Ustedes, me consta, la hacen con gran fidelidad: Enhorabuena! Porque el trabajo pastoral que est\u00e1n haciendo prueba que primero han estado en trato familiar con el Verbo Encarnado. Y eso se debe mantener con toda fidelidad.<\/p><p>En uno de sus libros Sheen contaba lo siguiente: \u201cConozco un sacerdote que jam\u00e1s ha dejado de hacer su hora de adoraci\u00f3n en 54 a\u00f1os. Su petici\u00f3n diaria es caer muerto en presencia del Sant\u00edsimo Sacramento un s\u00e1bado en la fiesta de nuestra Se\u00f1ora. El no esta seguro de que el Se\u00f1or se lo vaya a conceder despu\u00e9s de haber pedido esa gracia por tan largo tiempo, pero siempre dice que si el Se\u00f1or no se lo concede, se va a avergonzar cuando lo vea\u201d.\u00a0 Hablaba de s\u00ed mismo. Muri\u00f3 un domingo 9 de diciembre de 1979, al d\u00eda siguiente de la solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Este a\u00f1o que pas\u00f3 (2019) se cumplieron 40 a\u00f1os de su muerte y como el 8 de diciembre ca\u00eda un domingo se pas\u00f3 al 9 de diciembre. Parec\u00eda que Dios le cumpl\u00eda su deseo.<\/p><p>Hasta aqu\u00ed hablamos de la hora de adoraci\u00f3n formal que es parte de nuestra regla y que no debemos descuidar. Hora de oraci\u00f3n que debemos prolongar durante todo el d\u00eda por m\u00e1s ocupados que estemos. Tenemos que vivir como revestidos del esp\u00edritu de oraci\u00f3n. Nosotros rezamos por la ma\u00f1ana, por la noche y varias veces a lo largo del d\u00eda; pero estos son actos de oraci\u00f3n, no h\u00e1bitos que forman el esp\u00edritu de oraci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 despu\u00e9s de tantos d\u00edas, meses, a\u00f1os realizando esos actos de piedad, estamos a\u00fan tan lejos de la perfecci\u00f3n? Y esto no lo decimos s\u00f3lo por humildad, sino partiendo de la realidad. La respuesta no puede ser sino esta: o no los hacemos bien, o no tratamos de sacar provecho de los mismos. \u201cEl recogimiento es absolutamente necesario para poder sacar provecho de lo que se hace; de lo contrario, nos quedan esas especies de oasis [de actos intermitentes] que son las pr\u00e1cticas espirituales, pero fuera de ellas, todo es \u00e1rido. Cuando, despu\u00e9s, no podemos tener la mente fija en Dios, basta referir nuestras acciones a \u00e9l y todo se convierte en oraci\u00f3n. En esto consiste el esp\u00edritu de oraci\u00f3n, que ayuda mucho a la vida interior. Un misionero debe ser capaz de mantener el recogimiento en cualquier lugar; saber pasar del estudio o del trabajo a la oraci\u00f3n; permanecer unidos a Dios con una elevaci\u00f3n permanente del coraz\u00f3n, o al menos frecuente; en fin, trabajar con mucho empe\u00f1o y, al mismo tiempo, rezar. Si no tienen este esp\u00edritu, no ser\u00e1n nunca buenos misioneros. Podr\u00e1n creer que lo son, pero en realidad, no lo son. \u00a1Felices ustedes si tratar\u00e1n siempre de avanzar en la vida interior, con el esp\u00edritu de recogimiento y oraci\u00f3n!\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>, dec\u00eda el Beato Allamano.<\/p><p>Si mantenemos este esp\u00edritu de oraci\u00f3n, de recogimiento resulta no solo m\u00e1s f\u00e1cil discernir la voluntad de Dios, sino tambi\u00e9n ponerse a la salvaguarda de un mont\u00f3n de tentaciones y peligros.<\/p><p>Les pongo de ejemplo a San Juan de la Cruz, que era un hombre de categor\u00edas bien asentadas, y se exig\u00eda a s\u00ed mismo lo que ense\u00f1aba a otros. Dec\u00eda el: \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 aprovecha dar t\u00fa a Dios una cosa si \u00c9l te pide otra?<\/em> Considera lo que Dios querr\u00e1 y hazlo, que por aqu\u00ed satisfar\u00e1s mejor tu coraz\u00f3n que con aquello a que t\u00fa te inclinas\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Es decir, puesto ante uno u otro quehacer, hecho el discernimiento de la voluntad de Dios, el santo hac\u00eda de inmediato lo que se le ped\u00eda y sab\u00eda dejar la contemplaci\u00f3n por el adobe, la direcci\u00f3n espiritual por la escoba, la poes\u00eda por atender con toda atenci\u00f3n y paciencia a alg\u00fan pobre que llamara a la puerta. Todo lo cual era posible porque viv\u00eda en esp\u00edritu de oraci\u00f3n. Y eso mismo tenemos que hacer nosotros \u201cpara que vayamos procediendo de lo menos a lo m\u00e1s y de lo m\u00e1s exterior hasta lo m\u00e1s interior, hasta llegar al \u00edntimo recogimiento donde el alma se une con Dios\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p><p>No es ninguna novedad de que la vida sacerdotal, la vida misionera est\u00e1 sembrada de grandes gracias pero tambi\u00e9n de grandes pruebas y de mucho trabajo. \u201cDe ah\u00ed la exigencia de largos espacios de oraci\u00f3n, de concentraci\u00f3n, de adoraci\u00f3n; la exigencia de una lectura asidua y meditada de la palabra de Dios; la exigencia de un ritmo contemplativo y, por consiguiente, tranquilo y distendido, en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda y de la liturgia de las horas; la exigencia del <u>silencio<\/u> como condici\u00f3n indispensable para realizar una profunda comuni\u00f3n y hacer as\u00ed de toda nuestra vida una oraci\u00f3n. Como consagrados no s\u00f3lo debemos rezar, debemos <u>ser una oraci\u00f3n viva<\/u>. Se podr\u00eda decir tambi\u00e9n, <u>debemos rezar aparentemente no rezando. Debemos rezar no teniendo aparentemente tiempo para rezar, pero debemos rezar.<\/u> Es otra paradoja [de nuestra vida sacerdotal]. Humanamente esto es imposible \u00bfC\u00f3mo rezar no rezando? Pero san Pablo dice que <em>el Esp\u00edritu ora en nosotros<\/em>, entonces la cosa resulta algo distinta\u2026\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Esto lo dec\u00eda nuestro querido Juan Pablo Magno. <em>Ser una oraci\u00f3n viva\u2026 rezar aparentemente no rezando\u2026<\/em> porque <em>el Esp\u00edritu ora en nosotros<\/em>.\u00a0<\/p><p>A eso quisiera referirme ahora. A esas oraciones no dichas, silenciosas; a las oraciones hechas de nuestras cruces y trabajos.<\/p><ul><li><h4>Las oraciones no dichas del sacerdote:<\/h4><\/li><\/ul><p>Como nosotros como sacerdotes no estamos libres de las dolencias de nuestra naturaleza ca\u00edda, m\u00e1s all\u00e1 de nuestro sublime llamado al sacerdocio, la Sagrada Escritura a menudo nos llama a rezar. Pero lo cierto es que muchas veces no estamos muy inclinados a rezar que digamos. Y nos olvidamos del rol que solo el Esp\u00edritu Santo juega en nuestra santificaci\u00f3n.<\/p><p>Los malos h\u00e1bitos, la acedia, la tibieza, el cansancio todo eso, como reci\u00e9n dijimos, puede conspirar para impedirnos que aumentemos el nivel de nuestra oraci\u00f3n. Pero aun en esos casos el Esp\u00edritu Santo, que es Dios, puede iluminar el alma mas oscura y purificarla a fondo. Lo mismo sucede con las almas buenas, con las almas que hacen ejercicios espirituales, que se esfuerzan pero que no est\u00e1n completamente desapegadas. Debemos darnos cuenta de que el Esp\u00edritu Santo no es indiferente a los obst\u00e1culos creados por la naturaleza carnal del hombre. Y as\u00ed como una enfermera levanta suavemente al paciente de su cama, as\u00ed tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo sostiene al sacerdote en su debilidad, y lo \u201cpone en cura para que consiga su salud\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p>Cu\u00e1ntas veces nuestra alma sumida en noches espirituales, en medio de profundas aflicciones, de dolorosas angustias m\u00e1s que hablar a Cristo lanza un <em>gemido<\/em>. Eso es buena se\u00f1al, se\u00f1al de que uno va progresando en la vida espiritual. Seg\u00fan san Juan de la Cruz es pasar de la noche oscura del sentido a la noche oscura del esp\u00edritu. Me explico:<\/p><p>Ese paso que dice el santo, est\u00e1 marcado principalmente por tres caracter\u00edsticas bien determinadas en nuestra oraci\u00f3n:<\/p><ul><li>La primera es ver en s\u00ed que ya no puede meditar ni discurrir con la imaginaci\u00f3n, ni gustar de ello como de antes sol\u00eda; antes halla ya sequedad en lo que de antes sol\u00eda fijar el sentido y sacar jugo<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>La segunda es cuando ve no le da ninguna gana de poner la imaginaci\u00f3n ni el sentido en otras cosas particulares, exteriores ni interiores<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>La tercera y m\u00e1s cierta es si el alma gusta de estarse a solas con <u>atenci\u00f3n amorosa a Dios<\/u>, sin particular consideraci\u00f3n, en paz interior y quietud y descanso y sin actos y ejercicios de las potencias, memoria, entendimiento y voluntad \u2212a lo menos discursivos, que es ir de uno en otro\u2212 sino s\u00f3lo con la <u>atenci\u00f3n y noticia general amorosa<\/u> que decimos, sin particular inteligencia y sin entender sobre qu\u00e9.<\/li><\/ul><p>Aclara el santo que esas tres se\u00f1ales se deben dar juntas para que pueda uno asegurar que debe atreverse a dejar el estado de la meditaci\u00f3n y del sentido y entrar en el de la contemplaci\u00f3n y del esp\u00edritu. Nada tiene que ver con las distracciones que tantas veces nos acometen, ni con la tibieza que siente disgusto por las cosas espirituales \u2212porque aqu\u00ed \u201ctampoco halla consuelo en las cosas criadas\u201d \u2212 ni tiene que ver con la melancol\u00eda que a veces se mete en el coraz\u00f3n y no nos deja pensar en nada o no se nos da la gana de pensarlo<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Es lo que en el lenguaje sanjuanista se llama la noche del sentido que en la oraci\u00f3n se ve manifiesta por estas tres se\u00f1ales: <em>Sinsabor en las cosas espirituales<\/em>. El no hallar gusto ni consuelo en las cosas de Dios implica como hemos dicho, \u201cel no hallarle tampoco en las cosas criadas\u201d. Y eso es prueba de que la sequedad o el aparente tedio no proviene de pecados ni imperfecciones. Hay adem\u00e1s una <em>solicitud y cuidado penoso de las cosas de Dios<\/em>. Hay como un constante pensar en Dios y de que no se le sirve como debiera y que en vez de avanzar uno esta retrocediendo al comprobar la falta del gusto espiritual. Son cruces eminentemente espirituales. Debemos decir para la paz del alma que atraviesa esta noche, que la sequedad y sinsabor no proceden de tibieza o flojedad, porque en efecto esta alma \u201ctiene consigo ordinaria solicitud de servir a Dios\u201d pero a ella le parece que no lo logra, que no lo est\u00e1 haciendo. Y en realidad la causa de esta sequedad es porque Dios muda los bienes del sentido al esp\u00edritu, de los cuales, por no ser capaz el sentido y fuerza natural, se queda ayuno, seco y vac\u00edo<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>. Pero sin darse cuenta esta alma anda fuerte y mas sol\u00edcita en el cuidado de no faltar a Dios.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1l es la actitud que hay que tener en estos casos? Lo explica el santo muy bien: <u>saberse aquietar<\/u>, descuidando de cualquier obra interior y exterior, sin solicitud de hacer all\u00ed nada, [porque] luego en aquel descuido y ocio sentir\u00e1n delicadamente aquella refecci\u00f3n interior<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. Lo que est\u00e1 queriendo decir aqu\u00ed, es no turbarse, dejarle a Dios hacer su obra: porque \u201csi ella quiere obrar con sus potencias, antes estorba la obra que Dios en ella va haciendo, que ayuda\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. Por eso dice mas adelante que debemos perseverar en paciencia, confiar en Dios<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> y contentarse con una <u>advertencia amorosa y sosegada en Dios<\/u>, y estar sin cuidado y sin eficacia y sin gana de gustarle o de sentirle; porque todas estas pretensiones desquietan y distraen al alma de la sosegada quietud y ocio suave de la contemplaci\u00f3n que aqu\u00ed se da<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Quisiera hacer hincapi\u00e9 en esa advertencia amorosa en Dios. Menciona san Juan de la Cruz que al principio esta advertencia amorosa no se nota mucho pero luego, \u201ccuanto m\u00e1s se fuere habituando el alma en dejarse sosegar, ir\u00e1 siempre creciendo en ella y sinti\u00e9ndose m\u00e1s aquella amorosa noticia general de Dios, de que gusta ella m\u00e1s que de todas las cosas, porque le causa paz, descanso, sabor y deleite sin trabajo\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>. Quiz\u00e1s fue por esto que escribi\u00f3 aquel hermoso dicho que dice: \u201c\u00a1Oh dulc\u00edsimo amor de Dios, mal conocido! El que hall\u00f3 sus venas descans\u00f3\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Como denotando el reposo y refrigerio que halla el alma en esa advertencia amorosa en Dios.<\/p><p>Dig\u00e1moslo claro: Esta advertencia amorosa es cuando el alma se pone delante de Dios en acto de noticia confusa, amorosa, pac\u00edfica y sosegada a beber sabidur\u00eda y amor de Dios, pr\u00e1cticamente sin hacer nada, m\u00e1s que estarse en quietud. Entonces es cuando el alma pasa a la contemplaci\u00f3n. En la cual se debe aplicar el principio sanjuanista de que aqu\u00ed \u201centrar en camino, es dejar su camino\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sepan que llegar\u00e1 el momento en que no sea necesario esfuerzo alguno para mantener esta actitud, \u201ccuando el alma se sienta poner en silencio y escucha, aun el ejercicio de la advertencia amorosa\u2026 <u>ha de olvidar el alma<\/u> para que se quede libre para lo que entonces la quiere el Se\u00f1or. Porque de aquella advertencia amorosa <u>solo ha de usar<\/u> cuando no se siente poner en soledad u ociosidad interior u olvido o escucha espiritual, lo cual para que lo entienda, siempre que acaece es con alg\u00fan sosiego pac\u00edfico y absorbimiento interior\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. F\u00edjense como el Maestro de la fe usa el principio del tanto-cuanto: \u201cde aquella advertencia amorosa <u>solo ha de usar<\/u> cuando no se siente poner en soledad u ociosidad interior u olvido o escucha espiritual\u201d, pues hasta de eso debemos estar desapegados.<\/p><p>Entonces viene el gemido. Se lee en el <em>C\u00e1ntico Espiritual<\/em>: \u201cY as\u00ed, no le basta la paz y tranquilidad y satisfacci\u00f3n de coraz\u00f3n a que puede llegar el alma en esta vida, para que deje de tener dentro de s\u00ed gemido, aunque pac\u00edfico y no penoso, en la esperanza de lo que falta. Porque el gemido es anejo a la esperanza; como el que dec\u00eda el Ap\u00f3stol<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a> que ten\u00eda \u00e9l y los dem\u00e1s, aunque perfectos, diciendo: <em>Nosotros mismos, que tenemos las primicias del esp\u00edritu, dentro de nosotros mismos gemimos esperando la adopci\u00f3n de hijos de Dios<\/em>. Este gemido, pues, tiene aqu\u00ed el alma dentro de s\u00ed en el coraz\u00f3n enamorado; porque donde hiere el amor, all\u00ed est\u00e1 el gemido de la herida clamando siempre en el sentimiento de la ausencia, mayormente cuando habiendo ella gustado alguna dulce y sabrosa comunicaci\u00f3n del Esposo, ausent\u00e1ndose, se qued\u00f3 sola y seca de repente\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Una vez que el alma ha pasado de la meditaci\u00f3n discursiva a la contemplaci\u00f3n eso no quiere decir que el trabajo ya est\u00e1 terminado y que a partir de ahora todo es dulce y color rosa. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el alma ha de pasar su purificaci\u00f3n. Yo no s\u00e9 cuan familiares son ustedes con los escritos sanjuanistas pero apenas uno empieza a leer sus obras mayores, especialmente la de la <em>Noche<\/em> y la <em>Subida<\/em> se da cuenta de que el santo establece como un paralelismo entre noche y contemplaci\u00f3n. Pero no hay que identificar la noche con la contemplaci\u00f3n porque la contemplaci\u00f3n se da tambi\u00e9n en formas que no producen noche (en el sentido purgativo de la palabra). Habr\u00e1n le\u00eddo o habr\u00e1n o\u00eddo que se dice \u201cla noche de contemplaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> o \u201cnoche de contemplaci\u00f3n purgativa\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a> o \u201cesta noche que decimos ser la contemplaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a> subrayando que es noche por ser contemplaci\u00f3n. Pues la oscuridad es nota caracter\u00edstica de la contemplaci\u00f3n <u>durante un cierto per\u00edodo<\/u> en el camino m\u00edstico o espiritual, pero no es coextensiva con ella. Quiero decir que se puede hablar de contemplaci\u00f3n, por ejemplo, en la vida unitiva o de la \u201ccontemplaci\u00f3n ya clara y beatifica\u201d de los bienaventurados y en tantos per\u00edodos en los que se experimenta luminosamente y sabrosamente la contemplaci\u00f3n.<\/p><p>Pero aqu\u00ed vamos a hablar muy brevemente de esta contemplaci\u00f3n en sentido purgativo, de la noche de contemplaci\u00f3n.<\/p><p>Hemos de decir que esta noche de contemplaci\u00f3n purgativa dispone al alma para la uni\u00f3n con Dios<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>. Es importante tener eso en cuenta (<em>don\u2019t panic<\/em>). Pero tambi\u00e9n debemos agregar que esta noche de contemplaci\u00f3n tiene dos efectos principales en nuestra alma: purgar e iluminar<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.\u00a0 La definici\u00f3n conocida de la contemplaci\u00f3n es aquella que dice: \u201cesta noche oscura es una influencia de Dios en el alma\u2026\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a> y por tanto, si bien es \u201csecreta\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a> y \u201camorosa\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a> tambi\u00e9n se la define como \u201coscura\u201d, \u201ctenebrosa y horrible\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a> o penosa a la vez.<\/p><p>Tal paradoja hace que la noche de la contemplaci\u00f3n tenga algunas caracter\u00edsticas propias. Presten atenci\u00f3n: \u201cpor dos cosas es esta divina Sabidur\u00eda no s\u00f3lo noche y tiniebla para el alma, mas tambi\u00e9n pena y tormento: la primera es por la alteza de la Sabidur\u00eda divina, que excede al talento del alma, y en esta manera le es tiniebla; la segunda, por la bajeza e impureza de ella, y de esta manera le es penosa y aflictiva, y tambi\u00e9n oscura\u201d.<\/p><p>Entonces hay que decir que como la luz de la Sabidur\u00eda divina es tan grande y sobrenatural priva y oscurece el acto de la inteligencia natural. Por eso se habla de la <u>noche<\/u> de la contemplaci\u00f3n, porque es <u>oscura<\/u> y tan oscura como las <u>tinieblas<\/u>. \u00bfSe entiende? La pena le viene, dice san Juan de la Cruz, no por parte de la influencia de Dios, porque no hay de su parte cosa que pueda dar pena, sino que la causa es por la <u>flaqueza e imperfecci\u00f3n<\/u> que entonces tiene el alma y disposiciones contrarias para recibir las comunicaciones divinas<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. \u00bfMe siguen?<\/p><p>Es decir, a la luz de Dios el alma descubre sus miserias, y vaya que si son mayores de lo que cre\u00eda. El alma se da cuenta como choca, por decirlo de alguna manera, con la santidad de Dios. \u201cH\u00e1cela salir afuera sus fealdades y p\u00f3nela negra y oscura, y as\u00ed parece peor que antes y m\u00e1s fea y abominable que sol\u00eda [\u2026] par\u00e9cele claro que est\u00e1 mal, que no s\u00f3lo lo est\u00e1 para que Dios la vea, mas est\u00e1 para que la aborrezca y que ya la tiene aborrecida\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>, as\u00ed lo dice San Juan en la <em>Noche<\/em>. El sufrimiento es terrible. Y esto que se padece en la oraci\u00f3n se prolonga en el tejido com\u00fan de la vida. La incertidumbre, el desconcierto, el des\u00e1nimo, el grand\u00edsimo desamparo que experimenta el alma es indecible. De hecho, es una de las pruebas mas horrendas y tempestuosas de la purgaci\u00f3n de la noche de contemplaci\u00f3n. \u201cNo hallar consuelo ni arrimo en ninguna doctrina ni en maestro espiritual\u201d; puede haber le\u00eddo a san Juan de la Cruz de arriba abajo, tener el director espiritual m\u00e1s santo, pero eso no lo except\u00faa de ese gran desconsuelo, porque como dice el derecho propio s\u00f3lo Dios conoce \u201clos secretos resortes que es preciso mover para llevarnos al cielo\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Aun m\u00e1s todav\u00eda: est\u00e1 \u201cel alma tan embebida e inmersa en aquel sentimiento de males en que ve tan claramente sus miserias\u201d, que los dem\u00e1s intentan consolarla no sintiendo lo que ella siente, y \u201cen vez de consuelo, antes recibe nuevo dolor, pareci\u00e9ndole que no es aquel el remedio de su mal, y a la verdad as\u00ed es. Porque hasta que el Se\u00f1or acabe de purgarla de la manera que El quiere hacer, ning\u00fan medio ni remedio le sirve ni aprovecha para su dolor\u201d. Se siente \u201ccomo en una mazmorra atado de pies y manos, sin poderse mover ni ver, ni sentir alg\u00fan favor de arriba ni de abajo\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En cierto modo todo se reduce a la confrontaci\u00f3n violenta de dos contrarios: Dios con su pureza y el hombre con su miseria. Y todo eso como dec\u00edamos se manifiesta en la vida diaria:<\/p><ul><li>Como una <em>inmensa pena por la propia impureza<\/em>: el alma conoce que \u201cno es digna de Dios ni de criatura alguna\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li><em>Pena por su propia flaqueza natural, moral y espiritual<\/em>: se siente como \u201csi estuviese debajo de una inmensa carga; esta penando y agonizando tanto, que tomar\u00eda por alivio y partido el morir\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>Experimenta <em>penas como sombra y gemidos de muerte<\/em> por el choque de la propia miseria con Dios. Se siente estar deshaciendo, se siente sin Dios y castigada, y arrojada e indigna de \u00c9l<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>Tiene <em>pena tambi\u00e9n por el profundo vac\u00edo y extrema pobreza<\/em> <em>en que se ve<\/em>. Se trata de un sufrimiento muy grande que trae gran congoja al alma<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>. De hecho siente como que se va acabando de tan agudos que son los padecimientos.<\/li><\/ul><p>Pero Dios en su misericordiosa y pedagog\u00eda paternal nos manda alivio, sino sucumbir\u00edamos. Entonces a todo esto que mencionamos se sucede una interpolaci\u00f3n de alivios<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a> donde el alma experimenta paz y suavidad y hasta le parece que es indicio de salud y que se han acabado sus trabajos, pero esa sensaci\u00f3n dura poco y hasta causa admiraci\u00f3n en los directores espirituales el cambio tan s\u00fabito en el alma. Mas dice san Juan de la Cruz y otros autores basados en \u00e9l, que la purgaci\u00f3n si ha de ser radical dura \u201calgunos a\u00f1os\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a> y as\u00ed luego de la calma vuelve a arreciar la tormenta quiz\u00e1s mas intensa que antes. Y algunas veces las penas son tantas, que las aflicciones y los aprietos que experimentan \u201ctraspasan el alma en la s\u00fabita memoria de los males en que se ve, con la incertidumbre del remedio\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a> \u2013\u2018todo esto no tiene soluci\u00f3n\u2019, se repite constantemente\u2212 y a ese mal se a\u00f1ade la memoria de las prosperidades pasadas.<\/p><p>El desamparo de parte de las criaturas resulta particularmente penoso, en especial si se trata de personas amigas, pero es necesario para que en la soledad, sequedad y vac\u00edo se purifique el alma. Sin embargo, a\u00fan hay algo que aqueja m\u00e1s y desconsuela al alma y es el no poder \u201clevantar el afecto y la mente a Dios ni rogarle\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>, pensando que hay una nube delante y no llega a \u00c9l <em>la oraci\u00f3n<\/em>. Si alguna vez le ruega, \u201ces tan sin fuerza y sin jugo, que le parece ni lo oye Dios ni hace caso de ello\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. Y piensa que est\u00e1 perdida y sus bienes acabados para siempre<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. En fin, es tan grande el combate interior \u201cque trae en el esp\u00edritu un dolor y <em>gemido<\/em> tan profundo que le causa fuertes rugidos y bramidos espirituales, pronunci\u00e1ndolos a veces por la boca, y resolvi\u00e9ndose en <em>l\u00e1grimas<\/em> cuando hay fuerza y virtud para poderlo hacer, aunque las menos veces hay este alivio\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Ya ven como ese gemido, esas cruces interiores tan grandes, tan profundas, como esas l\u00e1grimas tan sentidas tambi\u00e9n son oraci\u00f3n. Yo conoc\u00ed un alma que experimentando ese no poder levantar la mente a Dios ni rogarle, apoyaba su cabeza en las manos juntas de una imagen de la Virgen e interiormente con ese gesto le dec\u00eda: rogad por mi Madre m\u00eda.<\/p><p>Mucho recomienda el Doctor m\u00edstico: \u201cperseverar con paciencia y humildad\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a> sabiendo que \u201ces lima el desamparo, y para gran luz el padecer tinieblas\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Ya que \u201clos bienes inmensos de Dios no caben ni caen sino en coraz\u00f3n vac\u00edo y solitario, por eso la quiere el Se\u00f1or, porque <u>la quiere bien<\/u>, <u>bien sola<\/u>, con gana de hacerle \u00e9l toda compa\u00f1\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>, como le escrib\u00eda el santo a una de sus dirigidas.<\/p><p>No hay que perder de vista los bienes que nos esperan: \u201cProfunda es esta guerra y combate, porque <u>la paz que espera ha de ser muy profunda<\/u>; y el dolor espiritual es \u00edntimo y delgado, porque <u>el amor que ha de poseer ha de ser tambi\u00e9n muy \u00edntimo y apurado<\/u>; porque, cuanto <u>m\u00e1s \u00edntima y esmerada ha de ser y quedar la obra<\/u>, tanto m\u00e1s \u00edntima, esmerada y pura ha de ser la labor, y tanto m\u00e1s <u>fuerte<\/u> cuando el edificio m\u00e1s <u>firme<\/u>\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>C\u00e1ntico Espiritual<\/em>, XIX, 3. Citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 220.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Avisos a un religioso<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Constituciones, 139.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Constituciones, 22; op. cit. San Juan Pablo II, Discurso a los Superiores Generales de \u00d3rdenes y Congregaciones religiosas (24\/11\/1978), 4; OR (3\/12\/1978), 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>The Priest Is Not His Own<\/em>, cap. 15. (Traducido del ingl\u00e9s)<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 12.\u00a0 (Traducido del ingl\u00e9s)<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Heb 2, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Mt 25, 42-46.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 139; <em>op. cit<\/em>. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras eucar\u00edsticas<\/em>, Ed. Eucarist\u00eda, 1963, 763764.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Beato Giuseppe Allamano, As\u00ed los quiero yo, cap. 10, 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Avisos Espirituales<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 12, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en Reggio Emilia (Italia)<\/em>, (6\/6\/1988).<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 11, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 13, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 13, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 13, 6-7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 9, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 9, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 9, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 10, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 10, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 13, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Dichos de luz y amor, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 4, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Llama de amor viva B<\/em>, canci\u00f3n 3, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Ro 8, 23: \u2026<em>Tambi\u00e9n gemimos en nuestro interior, aguardando la filiaci\u00f3n, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> C\u00e1ntico Espiritual B, canci\u00f3n 1, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Prologo, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, declaraci\u00f3n 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 8, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 5, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 17, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 5, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 3, cap. 23, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 9, 11. Y tambi\u00e9n se puede ver: Libro 2, cap. 5, 2; Libro 2, cap. 10, 4; Libro 2, cap. 13, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 10, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 7, 3. Estimo que la lectura de todo el cap\u00edtulo \u2018puede ser\u2019 de gran ayuda al alma que pasa por esta situaci\u00f3n o para quien tenga por oficio ayudarla.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 5, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 5, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 6, 1-2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Santa Edith Stein, <em>La ciencia de la cruz<\/em>, Parte II, 2, a.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 1, 1: \u201cmeti\u00e9ndolas a ratos interpoladamente en esta noche de contemplaci\u00f3n y purgaci\u00f3n espiritual, haciendo anochecer y amanecer a menudo\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 7, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 7, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 8, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 9, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 1, cap. 6, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, Carta 1, A Catalina de Jes\u00fas, Carmelita Descalza.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, Carta 15, A la M. Leonor de san Gabriel, OCD, en C\u00f3rdoba.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Noche oscura<\/em>, Libro 2, cap. 9, 9.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acerca de la vida de oraci\u00f3n del sacerdote \u2013 Parte I \u00a0 Nuestro Directorio de Espiritualidad, citando al Doctor M\u00edstico dice: \u201cAdviertan pues aqu\u00ed los que son activos, que piensan ce\u00f1ir el mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho m\u00e1s provecho har\u00edan a la Iglesia y mucho m\u00e1s agradar\u00edan a Dios si gastasen 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