{"id":8633,"date":"2024-07-26T07:01:04","date_gmt":"2024-07-26T05:01:04","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8633"},"modified":"2024-07-26T07:06:21","modified_gmt":"2024-07-26T05:06:21","slug":"para-ser-monjas-de-10-1a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/07\/26\/para-ser-monjas-de-10-1a-parte\/","title":{"rendered":"Para ser monjas de 10\u2013 1\u00aa Parte"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8633\" class=\"elementor elementor-8633\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>[Introducci\u00f3n]<\/strong> Cuando pensaba en qu\u00e9 tema podr\u00edamos tratar en la esta conferencia me cruc\u00e9 con un pasaje del libro Juan Pablo Magno del Padre Buela que dice: \u201cJuan Pablo II ha sido y sigue siendo <em>fuente inspiradora del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestra Congregaci\u00f3n<\/em> y se presenta ante nuestros ojos como un <em>ejemplo singular de santidad<\/em>, invit\u00e1ndonos <em>a abrir de par en par las puertas de nuestro coraz\u00f3n a Jesucristo<\/em>\u201d.<\/p><p>Dentro del marco de esas palabras, y dado que somos miembros de una \u00fanica familia religiosa misionera que reconoce en San Juan Pablo II a su Padre Espiritual me pareci\u00f3 que pod\u00eda ser de utilidad considerar s\u00f3lo 10 puntos sobre los que San Juan Pablo II les ped\u00eda a las religiosas para que sean buenas esposas de Cristo. Para que sean \u201cmonjas de diez\u201d o \u201cmonjas 10 puntos\u201d, de ah\u00ed viene el t\u00edtulo de esta charla.<\/p><p>Para este trabajo me he basado en gran parte en los mensajes que \u00e9l dirigi\u00f3 a la Asamblea Internacional de las Superioras Generales en Roma durante los 15 a\u00f1os que van desde 1978 a 1993<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Adem\u00e1s, por supuesto, del derecho propio y de los escritos de nuestro Fundador.<\/p><p>Una aclaraci\u00f3n antes de comenzar a tratar estos puntos: aunque el Santo Padre les hablaba a las superioras generales, se entiende que el mensaje deb\u00eda ser transmitido a las dem\u00e1s religiosas en cada congregaci\u00f3n. Con esa misma intenci\u00f3n yo les hablo a Ustedes que han sido llamadas a dar una valiosa aportaci\u00f3n al gobierno de la congregaci\u00f3n, aportaci\u00f3n que en varios casos puede ser determinante para la superaci\u00f3n de dificultades, para conseguir mejores resultados, para consolidar elementos muy buenos y que ya est\u00e1n presentes en la vida del Instituto. Es m\u00e1s, Ustedes se tienen que dar cuenta del rol preponderante que tienen en estos momentos en lo que se refiere a \u2018salvaguardar\u2019 el carisma y de \u201cfomentar la fidelidad en todas las hermanas al carisma del Fundador\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> con todo su patrimonio.<\/p><p>Por eso a medida que esta charla se vaya desarrollando me parece que es bueno que cada una vaya pensando el aspecto pr\u00e1ctico y concreto de lo que aqu\u00ed se dice para hablarlo despu\u00e9s entre Ustedes si les parece. Ojo que mucho de esto ya se hace, pero como dice el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> \u201clo nuestro es vivir en el m\u00e1s y en el por encima\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y \u201clo que importa es dar un paso, un paso m\u00e1s, siempre es el mismo paso que vuelve a comenzar\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p><h4><strong>1. Radicalidad<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>El primero de los elementos que Juan Pablo II insistentemente les ped\u00eda a las religiosas para \u201cser monjas de 10\u201d es la radicalidad.<\/p><p>As\u00ed por ejemplo en 1989 les dec\u00eda: \u201cLa vocaci\u00f3n a la vida consagrada se caracteriza por la llamada a ser disc\u00edpulos del Se\u00f1or de una manera muy especial\u2026 Esta vocaci\u00f3n conduce a la donaci\u00f3n <strong>total<\/strong> de s\u00ed mismo para servir al Se\u00f1or, por medio de la profesi\u00f3n y la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos que comprometen para <strong>toda<\/strong> la vida\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Y en otra ocasi\u00f3n les dec\u00eda: \u201cOpciones como la vuestra supone la donaci\u00f3n <strong>sin reservas<\/strong> de la propia vida\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>El P. Buela ya en el primer libro de las <em>Servidoras<\/em> tiene todo un cap\u00edtulo dedicado a este tema. \u00a1Est\u00e1 s\u00faper!, se los recomiendo. All\u00ed hablando del radicalismo evang\u00e9lico \u00e9l dice: \u201cson [las] exigencias particularmente inhabituales, duras y absolutas\u2026 Es comprometerse en un camino imprevisible\u2026 es descentrarse de s\u00ed mismo. [\u2026] Es la radicalidad de vida del que no mide, sino que vende todo lo que tiene. [\u2026] \u00a1Es lo del servidor que no pedir\u00e1 nada! Continuar\u00e1 trabajando, consider\u00e1ndose \u00a1siervo in\u00fatil! que por su trabajo no merece ninguna recompensa especial\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Y concluye el Padre diciendo que Dios nos ha llamado a vivir estos radicalismos y que los votos que profesamos en esta Familia Religiosa son una se\u00f1al de que queremos vivir estos radicalismos<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><p>Esto se los menciono porque a las Servidoras (y lo mismo que digo aqu\u00ed para Ustedes lo digo tambi\u00e9n para el IVE) Dios no les pide un esfuerzo cualquiera, sino la consagraci\u00f3n de toda la existencia al servicio del Verbo Encarnado. No se trata de algo espor\u00e1dico \u2013que se reduce s\u00f3lo a horarios de oficina y pide no ser molestada en el d\u00eda libre\u2013 sino de una entrega que llena todo y todos los d\u00edas y las noches. De aqu\u00ed que el derecho propio afirme que si hay algo que debe distinguirnos es el servicio humilde y la entrega generosa, en la donaci\u00f3n gratuita de s\u00ed mismo mediante un amor hasta el extremo<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Y sin embargo, puede ser que a veces y en algunos casos \u2013como hombres y mujeres falibles que somos\u2013 no advirtamos que estamos cayendo en la excusa del \u2018falso equilibrio\u2019 que no es otra cosa sino la tentaci\u00f3n de la mediocridad, por la cual toda magnanimidad parece soberbia, todo hero\u00edsmo parece extremismo, toda generosidad parece exageraci\u00f3n<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. Hasta puede haber quienes bajo el pretexto de distintas falacias y con miles de sutilezas, obstaculicen o alejen a las hermanas del verdadero radicalismo con que deben servir imitando el anonadamiento de Cristo y su condici\u00f3n de siervo<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Nuestro querido P. Buela, con su genio particular y la unci\u00f3n especial que le da el hecho de ser el Fundador, dice as\u00ed: Algunas dan, s\u00ed, pero \u201cson avaras en dar y duras con los que necesitan ayuda\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>Por eso Juan Pablo II les dec\u00eda a las superioras: \u201cLa Iglesia y \u2013dig\u00e1moslo\u2013 tambi\u00e9n el mundo, tienen necesidad m\u00e1s que nunca de hombres y mujeres que lo <em>sacrifiquen todo<\/em> por seguir a Cristo como los Ap\u00f3stoles\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Se necesitan hermanas que se involucren de lleno con la causa del Instituto que no es otra sino la causa de Cristo.<\/p><p>Las Servidoras todas, las de ahora y las que vendr\u00e1n en el futuro, tienen que persuadirse que lo propio es ser \u201ccomo otra humanidad de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> por lo tanto, y sigo aqu\u00ed citando al P. Buela: \u201cse requiere de nuestra parte no una entrega a medias; no una entrega en algunos lugares o en algunas cosas solamente; no una entrega en algunos momentos; sino una entrega total y plena, en cualquier parte y tiempo que sea\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Porque lo propio de las Servidoras a imitaci\u00f3n de su Esposo es \u201cla oblaci\u00f3n de s\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, y esto individualmente hablando y como Instituto.<\/p><p>As\u00ed se los dec\u00eda el P. Buela con toda la fuerza de su afecto paternal: \u201c\u00a1nada de tanto ego\u00edsmo, de tanta mezquindad, de tanto c\u00e1lculo! \u00a1Hay que ir a la entrega total!\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<\/p><p>F\u00edjense Ustedes que esta radicalidad \u201cempuja a exigencias irresistibles <em>de sacrificio<\/em> por amor a Cristo que al mismo tiempo es un acto de fe integral y de entrega total, con la decisi\u00f3n formal de no pactar, no transigir, no capitular, no negociar, no conceder, ni hacer componendas con el esp\u00edritu del mundo\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Y siempre van a haber tentaciones, excusas para no hacer \u2018m\u00e1s\u2019 que lo indispensable, para dar pero que tambi\u00e9n me den, para concentrarse en \u2018su obra\u2019, en sus proyectos, y no prestar atenci\u00f3n a las obras del Instituto o de la Familia Religiosa como un todo\u2026<\/p><p>Muy clarito se lo dec\u00eda San Juan Bosco a los suyos: \u201cRenunciemos al ego\u00edsmo individual; por consiguiente, jam\u00e1s busquemos la utilidad privada o de nosotros mismos, sino trabajemos con gran celo por el bien com\u00fan de la Congregaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p><p>Sobre este punto termino con Juan Pablo II: \u201cla Iglesia siempre necesita de donaciones radicales y totales, impulsos nuevos y valientes\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Y el Instituto de las Servidoras no ser\u00eda fiel a su naturaleza \u201cesencialmente misionera\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> si no continuara formando religiosas y enviando religiosas que est\u00e9n convencidas de que la entrega a la misi\u00f3n implica toda su persona y toda su vida, todas sus energ\u00edas y todo su tiempo.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. Fidelidad<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Fidelidad, especialmente al carisma del Instituto y como consecuencia de esto al Fundador que es el <em>primus receptor <\/em>de este carisma. De hecho, es lo que m\u00e1s extensamente pide una y otra vez Juan Pablo II a las religiosas.<\/p><p>Sus mensajes se vuelven como una letan\u00eda suplicante de fidelidad. S\u00f3lo cito aqu\u00ed dos ejemplos:<\/p><p>\u201c[Superioras]: cumplir\u00e1n mucho mejor su misi\u00f3n si Ustedes mismas est\u00e1n impregnadas de esp\u00edritu filial\u2026 son tambi\u00e9n hijas de sus fundadores \u2026son hijas de sus congregaciones, que las han engendrado a la vida religiosa y diariamente las sostienen en su santificaci\u00f3n personal\u2026 \u00a1Mantengan, hagan reflorecer, consoliden las opciones de los fundadores! En las apremiantes necesidades actuales, su servicio apost\u00f3lico debe concretarse seg\u00fan la finalidad espec\u00edfica de vuestro instituto\u2026\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p><p>Y sigue diciendo: \u201cCada instituto debe preocuparse de mantener <strong>su propia fisonom\u00eda<\/strong>, el car\u00e1cter espec\u00edfico de su propia raz\u00f3n de ser, que ha ejercido un atractivo, que ha suscitado vocaciones, actitudes particulares, dando un testimonio p\u00fablico digno de aprecio. Es ingenuo y presuntuoso creer, a fin de cuentas, que cada instituto debe ser igual a todos los dem\u00e1s practicando un amor general a Dios y al pr\u00f3jimo. Quien as\u00ed pensara olvidar\u00eda un aspecto esencial del cuerpo m\u00edstico: la heterogeneidad de su constituci\u00f3n\u2026\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Estas palabras nos ense\u00f1an que as\u00ed como hay una auto referencialidad da\u00f1ina y peligrosa, hay una auto referencialidad positiva y necesaria en todo Instituto religioso.<\/p><p>Este es un tema sobre el que todas Ustedes est\u00e1n bien precavidas, me imagino. Pero que se vuelve important\u00edsimo dadas las circunstancias especiales de nuestra Familia Religiosa. Expl\u00edcitamente lo ense\u00f1a y lo prescribe el derecho propio en varios de sus documentos. \u201cFidelidad y amor, dec\u00edamos, al Fundador y tambi\u00e9n a las Constituciones. Son ellas el \u2018modelo\u2019 sobre el cual debe el religioso configurar su vida. Por eso ha de \u2018conocerlas, amarlas, y, sobre todo, vivirlas con generosidad y fidelidad\u2019<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> afirma uno de los directorios.<\/p><p>Mas aun: quisiera aqu\u00ed mencionar lo que el P. Pombo cita en el Pr\u00f3logo del IV libro de las <em>Servidoras<\/em> acerca de algunos documentos pontificios. Dice all\u00ed: \u201cel documento <em>Mutuae Relationes<\/em> n. 11, afirma que el carisma mismo de los Fundadores se revela como una experiencia del Esp\u00edritu, transmitida a los propios disc\u00edpulos para ser por ellos <em>vivida, custodiada, profundizada y desarrollada<\/em> constantemente en sinton\u00eda con el Cuerpo de Cristo en crecimiento perenne. Por tanto el carisma debe ser custodiado <em>por todos<\/em>, [y] en primer lugar <strong>por el Instituto<\/strong> <strong>mismo<\/strong> que es el depositario del don del Esp\u00edritu.<\/p><p>Si el carisma del fundador (sigue diciendo el P. Pombo) perdura en el tiempo en sus hijos e hijas, son \u00e9stos quienes de modo particular deben custodiarlo a trav\u00e9s de una vida en total fidelidad a ese carisma. Por eso el canon 578 impone a los religiosos: \u2018Todos han de observar con fidelidad la mente y prop\u00f3sitos de los fundadores, corroborados por la autoridad eclesi\u00e1stica competente, acerca de la naturaleza, fin, esp\u00edritu, \u00edndole de cada Instituto, as\u00ed como tambi\u00e9n sus sanas tradiciones, todo lo cual constituye el patrimonio del Instituto\u2019. Esto quiere decir que los religiosos tienen una verdadera <strong>obligaci\u00f3n<\/strong> de conocer al fundador, de llegar a entender y penetrar en su mente y prop\u00f3sitos, que no son otra cosa que el modo concreto como el fundador entiende debe vivirse la vida religiosa en el Instituto por \u00e9l fundado, y a trav\u00e9s de cu\u00e1les medios y obras concretas el Instituto debe alcanzar y realizar el fin para el cual surgi\u00f3 en la Iglesia.<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo se llega a conocer la mente y prop\u00f3sitos de un fundador? Principalmente a trav\u00e9s de sus escritos. Ahora tenemos al Padre con nosotros, pero llegar\u00e1 el d\u00eda en que no todos vivir\u00e1n contempor\u00e1neamente al fundador. Incluso hoy en d\u00eda no todos tienen la posibilidad de escuchar sus mismas palabras. Es indudable que los escritos constituyen el medio m\u00e1s eficaz que un religioso tiene para llegar a conocer la mente y prop\u00f3sitos de su fundador.<\/p><p>Nosotros en particular tenemos la gracia de haber recibido de nuestro fundador un inmenso y rico material, como una valiosa herencia: las Constituciones del Instituto, los Directorios, libros, sermones, conferencias, retiros, ejercicios espirituales, cr\u00f3nicas de viaje, audiovisuales, etc. Es decir, se trata de obras que tienen por autor a nuestro fundador, lo cual hace que para nosotros tengan una importancia sin igual, por cuanto reflejan, de alguna manera, el mismo carisma de fundaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Hasta aqu\u00ed el P. Pombo.<\/p><p>Me gustar\u00eda agregar que de la fidelidad al carisma depender\u00e1 la vida y la fecundidad del Instituto a lo largo del tiempo. Y que \u201ces obligaci\u00f3n grave de las superioras y por tanto la deben de considerar de primaria importancia, el fomentar por todos los medios a su alcance la fidelidad de los religiosos al carisma del Fundador\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p><p>Quisiera aqu\u00ed referirme a la publicaci\u00f3n de las \u2018obras completas\u2019 del P. Buela. Lo que yo quisiera enfatizar en este encuentro, sabiendo que estoy ante las superioras del Instituto y las consejeras generales es que estas obras tienen\/deben ser conocidas por <strong>todas<\/strong> las hermanas y <strong>por Ustedes mismas<\/strong>. No basta con estudiar los directorios en el Noviciado. No basta con lo que se da en las Reuniones de Formaci\u00f3n. Yo s\u00e9 de hermanas, incluso superioras, que apenas si han le\u00eddo un cap\u00edtulo de alg\u00fan libro de las Servidoras, que sin embargo leen a cuanto autor hay bajo el sol pero que nada saben de lo que dice el Fundador. Hay tambi\u00e9n quienes no consultan con los sacerdotes del IVE para aprender o aplicar criterios seg\u00fan nuestra espiritualidad (o consultan y sistem\u00e1ticamente hacen lo contrario). Y eso no puede ser as\u00ed.<\/p><p>El carisma, el esp\u00edritu de la congregaci\u00f3n, nuestra regla debe ser el aire que respiramos; el criterio de nuestra acci\u00f3n, el libro fundamental para nuestra educaci\u00f3n espiritual. San Pedro Juli\u00e1n Eymard les dec\u00eda a los suyos: \u201cLa ley de nuestra santidad, as\u00ed como tambi\u00e9n el poder de duraci\u00f3n y de acci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n consisten en la observancia de la regla\u2026 no pueden llegar a ser santos sin practicar perfectamente la regla\u2026 Todos los hombres est\u00e1n obligados a saber y practicar el evangelio; pero a nosotros nos basta con saber y practicar nuestra regla, que es nuestro evangelio\u2026 No es el nombre de ustedes lo que dar\u00e1 al instituto alimento y larga vida, sino la pr\u00e1ctica de la regla\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Para lo cual es evidentemente necesario el conocerla, el transmitirla en toda su pureza, el evidenciarla en nuestras vidas y en nuestras obras, el ponerla a disposici\u00f3n de todos en todas las lenguas que haga falta y el educar a las hermanas para que hagan lo mismo. Y Ustedes tienen que ser las l\u00edderes en eso.<\/p><p>\u00a1Aprenden tantas cosas! \u00bfC\u00f3mo es posible que no se aprendan de memoria los puntos 30 y 31 de las <em>Constituciones<\/em> donde se habla del carisma del Instituto? \u00bfC\u00f3mo es que no saben listar los elementos no negociables adjuntos al carisma? [Y les exigen a los chicos del catecismo 90 preguntas\u2026].<\/p><p>En las <em>Conclusiones<\/em> del \u00faltimo cap\u00edtulo general de las Servidoras se lee: \u201cEs al Superior religioso a quien le compete de manera particular, mediante el ejercicio de su gobierno garantizar que se viva la vida religiosa de acuerdo al carisma y a la modalidad propia del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. T\u00e9nganlo siempre presente.<\/p><p>Termino este punto con lo que Don Bosco le recomendaba a Don Juan Bonetti que fue director espiritual de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora: \u201cA lo largo de tu vida predica siempre: <em>No hay que reformar las Reglas, sino practicarlas.<\/em> Quien anda buscando reformas, deforma su modo de vivir. Recomienda constantemente la observancia exacta de las Constituciones\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, y es lo que yo les recomiendo hoy y siempre a todas las Servidoras.<\/p><h4><strong>3. Promover la uni\u00f3n de esp\u00edritus<\/strong><\/h4><p>Es otra de las cosas que Juan Pablo Magno les ped\u00eda a las religiosas. Y que me parece m\u00e1s que oportuno mencionar aqu\u00ed, seguidamente al tema del carisma. M\u00e1s a\u00fan me parece s\u00faper necesario dado el momento por el que pasa nuestra Familia Religiosa.<\/p><p>Como bien saben Ustedes a nosotros los sacerdotes del IVE nos compete trabajar \u201ccon especial diligencia\u201d para que las hermanas del Instituto de las Servidoras queden informadas por el genuino esp\u00edritu de nuestra familia<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Es en este sentido que las <em>Conclusiones<\/em> del \u00faltimo cap\u00edtulo de Ustedes reconoc\u00eda: \u201cLa unidad entre ambos Institutos viene por el carisma. As\u00ed hemos sido fundados, as\u00ed fue vista la Voluntad de Dios por nuestro Fundador. Ninguno puede prescindir del otro sin lesionar gravemente el carisma. Esto implica responsabilidades para ambas partes, responsabilidad por parte del IVE de asistir a las Servidoras y de las Servidoras de dejarse asistir\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. Eso por un lado.<\/p><p>Pero tambi\u00e9n por otro lado, como bien agrega m\u00e1s tarde el mismo documento: \u201cEl trabajo pastoral [de las SSVM] con el IVE plenifica el carisma y por lo tanto produce grandes frutos de <strong>fecundidad<\/strong>\u2026 De aqu\u00ed que no debemos mezquinar los esfuerzos para trabajar bien, en mutua colaboraci\u00f3n. El Padre Buela ha visto la unidad espiritual entre las dos ramas de la Familia Religiosa como una <strong>fuente de vocaciones<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.<\/p><p>Por eso se aplican a nosotros las palabras del Papa polaco: \u201c[Tiene que ser] <strong>uno mismo el empe\u00f1o<\/strong>\u2026 a trav\u00e9s de la diversidad de obras y actividades\u2026 seg\u00fan el carisma del fundador\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. \u00a0\u201cEsto no es una simple dependencia disciplinaria, sino una realidad de fe.\u00a0Debemos recordarnos sin cesar que estamos en la Iglesia, \u00edntimamente incorporados en ella, ordenados a su misi\u00f3n, inseparables de su vida y santidad\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> . Y participamos de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia como \u201cuna \u00fanica familia, unidos por la misma fe, los mismos fines, la misma misi\u00f3n, el mismo carisma, la misma \u00edndole y el mismo esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. Por eso, si bien Juan Pablo II hablaba de la unidad dentro del mismo Instituto, en el que se tiene superiores propios, vale con especial analog\u00eda para la unidad de la Familia religiosa, que es tan fuerte e \u00edntima por raz\u00f3n del carisma fundacional, no obstante la independencia jur\u00eddica de los dos institutos.<\/p><p>Por eso conviene y mucho, no s\u00f3lo conocer bien a fondo el esp\u00edritu y el carisma de la congregaci\u00f3n, no s\u00f3lo encari\u00f1arse con la Familia Religiosa, velar por sus intereses \u2013que son los de todos\u2013, defenderla, sino adem\u00e1s ser consecuentes con todo eso. Es decir: darle a la Familia el lugar prioritario que se le debe dar y trabajar afanosamente bajo el mismo estandarte sabiendo construir en la unidad. No puede suceder \u2013como de hecho sucede en algunos lados\u2013 que los padres y las hermanas trabajan con una agenda diferente, casi sin punto de contacto.<\/p><p>Miren: es cierto que \u201cning\u00fan sacerdote es Superior de las hermanas\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>, pero somos una Familia Religiosa. Por tanto, debemos funcionar <em>con esp\u00edritu de cuerpo<\/em>, donde los miembros est\u00e1n estructurados y organizados, donde lo que le pasa a uno le afecta tambi\u00e9n al otro.<\/p><p>Lejos de las Servidoras el estar centradas siempre en lo propio, el no mostrar inter\u00e9s y un entusiasmo efectivo por las obras de la Familia Religiosa. Deben saber estar atentas a las obras del Instituto, adelantarse a que se les pida, involucrarse de lleno y con los mejores recursos, custodiarlas Ustedes mismas, promoverlas y hacerlas crecer (hay que tener cuidado a este respecto en no caer en un inmaduro esp\u00edritu de competici\u00f3n).<\/p><p>\u201cCueste lo que cueste, hay que estar unidos\u201d, dec\u00eda el Beato Giuseppe Allamano. La uni\u00f3n hace la fuerza. Por eso tambi\u00e9n dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cSi la uni\u00f3n en la familia religiosa es un poderoso testimonio evang\u00e9lico, la divisi\u00f3n entre hermanos, entre las hermanas es una piedra de tropiezo para la evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><p>Por eso en p\u00e1rrafo siguiente, el documento de las <em>Conclusiones<\/em> afirma: \u201cPor esto sigue siendo prioritario fundar en los lugares donde est\u00e1n los padres del IVE, sin descartar la posibilidad de fundar tambi\u00e9n en algunos otros lugares que se consideren importantes\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Entonces si bien \u201cnuestra peque\u00f1a Familia Religiosa no debe estar nunca replegada sobre s\u00ed misma, sino que debe estar abierta como los brazos de Cristo en la Cruz\u201d es necesario planificar conjuntamente la expansi\u00f3n del Instituto, ya que \u00e9sta afecta en no poca medida la relaci\u00f3n del Instituto de las Servidoras con el IVE.<\/p><p>Una hermana de Uds. me escrib\u00eda no hace mucho lo siguiente: \u201cFundando en lugares donde no est\u00e1n nuestros sacerdotes, la m\u00e1s de las veces, obviamente, las hermanas terminan haciendo direcci\u00f3n espiritual con otros sacerdotes que no comparten nuestra espiritualidad; quedan sujetas \u2018al buen parecer\u2019 de una superiora local (que no necesariamente est\u00e1 acertada), y se las va exponiendo al riesgo de debilitar el fervor por lo propio, a acostumbrarse a otro modo de hacer apostolado que <em>no es el nuestro<\/em>, a manejarse con criterios distintos\u2026 y despu\u00e9s eso es algo dif\u00edcil de corregir. Mucho mayor es el peligro cuando a esa clase de fundaciones se mandan hermanas que acaban de terminar su formaci\u00f3n, porque piensan que esa es la manera en que se trabaja en el Instituto y despu\u00e9s cuando se las manda a una parroquia o misi\u00f3n donde est\u00e1 el IVE, no saben trabajar con los nuestros o tardan tanto en adaptarse\u2026\u201d.<\/p><p>En este sentido, yo les quisiera recomendar lo siguiente \u2013t\u00f3menlo como de quien viene\u2013: <strong>1.<\/strong> <strong>Consultar<\/strong> antes y durante el momento de planear la expansi\u00f3n; no cuando ya ha sido tomada la decisi\u00f3n, se han visitados los obispos, se han procurado los medios, no\u2026 consultar antes. <strong>2.<\/strong> En la planificaci\u00f3n <strong>dar prioridad<\/strong> a las obras de la Familia Religiosa. No se dejen tentar por apostolados m\u00e1s \u2018vistosos\u2019 o \u2018mejor pagos\u2019 o no tanto, pero alejados de los padres; porque el modo de misionar de las Hermanas Servidoras es \u201crealizar apostolados en conjunto con los Sacerdotes del Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Y cuando digo dar prioridad no digo que Uds. son las servidoras del IVE (hay que tener cuidado de no formular falsas dial\u00e9cticas, frutos de una visi\u00f3n mundana y horizontal de la vida religiosa), porque no ha faltado quien se siente \u2018usada\u2019 por el IVE como si el fin de las SSVM fuese distinto al del IVE. Dar prioridad significa dar la preponderancia que se merecen a las obras de la Familia Religiosa, invertir los mejores recursos, poner a disposici\u00f3n todo lo que haga falta como quien invierte para el cielo, no poner condicionamientos rid\u00edculos, no esperar nada en retorno\u2026 es lo del Evangelio: es venderlo todo para comprar el campo donde est\u00e1 enterrada la perla.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>4. Disponibilidad<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u201cAbsoluta disponibilidad para servir a la familia humana\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. Constantemente les ped\u00eda el Papa a las religiosas: disponibilidad para el servicio.<\/p><p>Es lo que el P. Buela y el derecho propio incansablemente tambi\u00e9n piden de Ustedes. En <em>Servidoras II<\/em> se lee: es necesario que la religiosa tenga \u201cla disponibilidad interior, espiritual, de hacerlo lo mejor posible por el bien de los hermanos\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Y anteriormente tambi\u00e9n les dec\u00eda el Padre: \u201cUna de las caracter\u00edsticas de la mujer es el hacerse don\u2026 Este ser don apunta al servicio de Dios y a los hombres \u2013las almas\u2013 e implica muchas veces el sacrificio. Hacerse don es dar su propia vida al otro, para que el otro decida sobre lo que quiere hacer con el donante. Es un servicio <em>total <\/em>que va acompa\u00f1ado por un elevado grado de olvido de s\u00ed mismo, para poder as\u00ed ser totalmente libre en el servicio al otro\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p><p>Lo propio de las Servidoras es dar con acabada y long\u00e1nima entrega \u2013sin reticencias, antes bien con actitud de tercer binario\u2013, sin reservas, sabiendo inmolarse de un modo real cada d\u00eda por amor a Jesucristo<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>, y tener por el mayor gozo en esta vida el poder dar la vida por el Verbo Encarnado a quien sirve. \u00bfAcaso no las invitaba a eso el mismo Cristo cuando dec\u00eda: <em>quien pierda su vida por m\u00ed, ese se salvar\u00e1<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>?<\/p><p>Cuando las hermanas son conscientes de esto, son generosas en el servicio y se les puede pedir lo que sea porque ellas lo van a hacer con una sonrisa y bien y responsablemente, es un placer trabajar con ellas. Cuando eso no se da, cuando se ponen miles de condiciones\u2026 entonces surgen las dificultades, los distanciamientos. Ustedes tienen que ser conscientes del rol protag\u00f3nico que puede llegar a tener su servicio y Ustedes mismas deben ser las primeras en destacarse en esa disponibilidad para el servicio que en muchos casos y en tantas de nuestras misiones resulta un apoyo insustituible.<\/p><p>Esto me hace acordar al ejemplo de Santa Marianne Cope; no s\u00e9 si la conocen. Ella naci\u00f3 en Alemania pero se cri\u00f3 en New York. Fue provincial de su congregaci\u00f3n por dos per\u00edodos. Y un d\u00eda le lleg\u00f3 una carta del P. Dami\u00e1n de Veuster pidi\u00e9ndole religiosas para trabajar cuidando a los leprosos de Molokai \u2013ella era todav\u00eda la provincial. Someti\u00f3 el tema a votaci\u00f3n al consejo provincial donde hab\u00edan nueve hermanas, dadas las dificultades 8 votaron negativamente, solo un voto positivo, el de ella. \u00bfSaben cu\u00e1l fue luego su respuesta? Renunci\u00f3 a su cargo de provincial y ella misma fue a atender a los leprosos. Tengan en cuenta que m\u00e1s de 50 comunidades religiosas hab\u00edan declinado la petici\u00f3n. En una carta escribi\u00f3: \u201cNo tengo miedo a la enfermedad. Para m\u00ed ser\u00e1 la alegr\u00eda m\u00e1s grande servir a los leprosos desterrados&#8230;\u201d. Al ver el ejemplo de la superiora muchas hermanas de su comunidad se ofrecieron a ir, al punto que tuvieron que elegir s\u00f3lo unas cuantas. Marianne Cope vivi\u00f3 treinta a\u00f1os en una lejana pen\u00ednsula de la isla de Molokai, exiliada voluntariamente con sus pacientes. Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a USA. Sus mismas hermanas dec\u00edan de ella: \u201cEra una mujer que no buscaba protagonismo. Su lema era:\u00a0\u2018S\u00f3lo por Dios\u2019\u201d.\u00a0 Respecto de esto ella misma afirm\u00f3: \u201cYo no busco recompensa. Yo trabajo para Dios y lo hago feliz\u201d.<\/p><p>Tambi\u00e9n Ustedes, hermanas, deben llevar bien en alto el magn\u00edfico t\u00edtulo de Servidoras. Siendo conscientes que la vida de toda Servidora consiste en vivir en el m\u00e1s y en el por encima<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>, sin contar cu\u00e1nto dan para que otros les den; sin calcular cu\u00e1nto van a dar para asegurarse la ganancia; sin pesar los sacrificios, los olvidos, los desaires de aquellos mismos a quienes sirven; sin medir cu\u00e1nto hace uno y cu\u00e1nto hacen los otros. Porque toda la riqueza de una verdadera Servidora consiste en darse al Verbo<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> y ese es y debe ser siempre \u201csu \u2018estilo particular de santificaci\u00f3n y de apostolado\u2019\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>. Lo cual me lleva a hablarles de la quinta cosa que Juan Pablo II les ped\u00eda a las religiosas si quieren \u201cser monjas de 10\u201d:<\/p><h4><strong>5. Primac\u00eda de Dios<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>As\u00ed se expresaba el Santo Padre: \u201cCada religiosa debe dar testimonio de la primac\u00eda de Dios y consagrar cada d\u00eda un tiempo suficientemente largo a estar delante del Se\u00f1or, para decirle su amor y, sobre todo, para dejarse amar por \u00c9l\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p><p>\u201cNing\u00fan movimiento de la vida religiosa tiene valor alguno si no es simult\u00e1neamente un movimiento hacia el interior, hacia el \u2018centro\u2019 profundo de vuestra existencia, donde Cristo tiene su morada. No es lo que hac\u00e9is lo que m\u00e1s importa, sino lo que sois como mujeres consagradas al Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>. \u201cDe esta manera, estar en la plenitud de la fuerza de uno o ser d\u00e9bil, joven o en edad avanzada, eficiente o sin ninguna actividad directa, no importa: la evangelizaci\u00f3n es real y profunda en la medida en que la vida de Cristo se refleja a trav\u00e9s de vida personal.\u00a0Los grandes evangelizadores fueron eminentemente almas de oraci\u00f3n, almas interiores: siempre han sabido c\u00f3mo encontrar tiempo para la contemplaci\u00f3n prolongada\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Bien saben ustedes lo que ense\u00f1a el derecho propio acerca de esto, pues ya desde las primeras l\u00edneas de nuestras <em>Constituciones<\/em> se nos habla de la \u201cprimac\u00eda de lo espiritual en todo nuestro pensar, sentir y proceder\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>; de no anteponer nada al amor de Jesucristo<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> y as\u00ed a lo largo y ancho de todos nuestros documentos.<\/p><p>Primac\u00eda que se debe manifestar \u2013si es que hemos de ser coherentes\u2013 en nuestro modo de vivir, de rezar, de hacer apostolado, de tomar decisiones, de enfrentar los problemas, de practicar los votos, etc. Lo cual implica un enfrentamiento as\u00ed, a secas, con el mundo malo y exige de nuestra parte el conducirnos con esp\u00edritu de pr\u00edncipe.<\/p><p>Fulton Sheen cuenta que un d\u00eda un jud\u00edo fue a verlo para venderle cientos de crucifijos de plata. \u00c9l le pregunt\u00f3 que de d\u00f3nde los hab\u00eda sacado, a lo cual el hombre respondi\u00f3: \u2018de monjas que ya no los quieren usar\u2019.<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 les cuento esto? Porque esta primac\u00eda de Dios en nuestras vidas no es una met\u00e1fora po\u00e9tica. Que Dios sea el primero en ser servido trae aparejado necesariamente la Cruz. Cruz a la cual las Servidoras deben estar firmemente adheridas.<\/p><p>Estas monjas de la an\u00e9cdota evidencian con ese gesto ya no un desposorio con el Crucificado sino con el mundo.<\/p><p>Abran los ojos: Porque muchos vendr\u00e1n dici\u00e9ndoles \u2013algunas veces solapadamente y otras abiertamente\u2013 que hay que dar \u201cla primac\u00eda a la naturaleza sobre la gracia, como quiere todo progresismo\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>; que ya no se usa el hacer apostolado en parroquias, porque la gente hoy en d\u00eda se muda de un lugar a otro constantemente y terminan apacent\u00e1ndose a s\u00ed mismos y obstaculizan la misi\u00f3n. Les dir\u00e1n que si no tienen vocaciones, que no se preocupen porque de lo contrario estar\u00edan cayendo en \u201ccomplejo de inferioridad\u201d; que en nombre de la transparencia (que no es tal) denuncien, que hablen, que lo importante es \u201cmanifestar lo que sienten\u201d y as\u00ed se justifican para divulgar lo que el bien com\u00fan exige que se guarde en silencio y se alimentan a diario de chismes, comadreos y habladur\u00edas<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>. Y no van a faltar quienes les digan que se olviden del carisma porque en definitiva todos los carismas tienen la misma riqueza evang\u00e9lica, y entonces se quejan y hablan del \u201cinvierno de la vida consagrada\u201d tendiendo un manto sombr\u00edo y depresivo sobre la vida consagrada. \u00a1Ah! Pero eso s\u00ed, la culpa la tienen las familias porque \u201cya no son como antes\u201d, porque los fundadores est\u00e1n siendo investigados, porque \u201ces un riesgo admitir a la vida religiosa a j\u00f3venes que asuman un compromiso antes de la edad madura\u201d, porque ellos dicen que la vida contemplativa no va m\u00e1s porque lo importante hoy en d\u00eda es \u2018ir a la periferia\u2019 y hablan de cerrar monasterios como si cerraran un kiosquito\u2026 Algunos arguyen tambi\u00e9n que las hermanas tienen que \u2018ser abiertas de mente\u2019, no convencidas firmemente de la verdad, y terminan siendo huecas y por lo tanto vulnerables a cualquier ideolog\u00eda, y as\u00ed son incapaces de ofrecer soluciones positivas, o de convencer a nadie, \u00a1porque ellas mismas no est\u00e1n convencidas! Y entonces si decimos que \u201ctoda verdadera renovaci\u00f3n de la vida religiosa consiste en un volver continuamente, con las adaptaciones necesarias, al esp\u00edritu legado por el Fundador y al cumplimiento de las Constituciones\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> ellos dicen que corremos el riesgo de caer en el \u201cRestauracionismo\u201d (\u00a1?). Y as\u00ed podr\u00edamos seguir una larga lista de sin sentidos que en definitiva se resumen en el <em>b\u00e1jate de la cruz y creeremos<\/em><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/p><p>Dense cuenta de que la primac\u00eda de Dios en nuestra vida, en nuestro Instituto trae consigo la Cruz. Y respecto de eso, lejos de nosotros el avergonzarnos, \u00a1tenemos que aferrarnos a\u00fan m\u00e1s!, de modo tal que nuestro anuncio de la verdad, nuestro modo de santificaci\u00f3n y apostolado sea en todo \u2018no negociable\u2019. Eso hermanas exige \u2013se los vuelvo a repetir\u2013 un no negociar con el mundo. \u00a0<\/p><p>De lo cual se deduce que la formaci\u00f3n en sus cuatro aspectos es important\u00edsima. \u00bfPor qu\u00e9 es importante? Les leo lo que dice el P. Buela: \u201cPorque con tener monjas tontas no hacemos nada, y esa es la verdad. Porque monjas tontas, \u00bfqu\u00e9 producen? Otras tontas, porque <em>operare sequitur esse<\/em>, de tontas van a salir tontas. Tienen que ser monjas \u2018vivas\u2019, que se den cuenta en qu\u00e9 momentos estamos viviendo, cu\u00e1les son los ataques, qui\u00e9n es el enemigo y d\u00f3nde est\u00e1, qu\u00e9 es lo que hay que hacer\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. Dicho est\u00e1, lo que falta, si es que algo falta \u2013como dice San Juan de la Cruz\u2013 es obrar<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cada a\u00f1o Juan Pablo II se reun\u00eda en mayo con las Superioras Generales y en noviembre con los Superiores Generales.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 381.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> 180.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (09\/05\/1989).<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n de Superioras Mayores de Italia<\/em> (09\/04\/1988).<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Servidoras I<\/em>, Parte II, cap. 2, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 229.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 225.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> P. Buela, <em>Servidoras II<\/em>, Ep\u00edlogo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (16\/11\/1978).<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7; 254; 257<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Sacerdotes para siempre,<\/em> Parte I, cap. 5.4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> P. Buela, <em>Servidoras I<\/em>, Parte II, cap. 3.8.2.a; citando a Juan Pablo II, <em>La vida consagrada femenina.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Servidoras II<\/em>, Parte V, cap. 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Obras fundamentales<\/em>, Parte III, Reglas o Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales, [15], 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (16\/05\/1991).<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (14\/05\/1987).<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit.<\/em> cf. <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 2b.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Redemptionis Donum<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 389.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. <em>Servidoras IV. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 381; <em>op. cit.<\/em> Sagrada Congregaci\u00f3n para los religiosos e institutos seculares, <em>Criterios Pastorales sobre las relaciones entre Obispos y religiosos en la Iglesia<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5\u00aa Serie, Ejercicios Espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento, p\u00e1g. 1023ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> 37. Cf. <em>Directorio de Gobierno<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Obras Fundamentales<\/em>, Parte III, Documentos personales de Don Bosco referentes a las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, carta 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 175.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> 71.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>A la Asamblea de Superiores y Superioras Mayores de Italia en Roma<\/em> (15\/10\/1981).<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>A la Asamblea de Superioras Generales en Roma<\/em> (13\/05\/1983).<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Tercera Orden<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de Gobierno,<\/em> 254.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>A la Asamblea de la Uni\u00f3n de las Conferencias Europeas de Superiores Mayores en Roma<\/em> (17\/11\/1983).<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Conclusiones del IV Cap\u00edtulo General Ordinario 2016 SSVM<\/em>, 72.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Directorio de Gobierno<\/em>, 249.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (16\/05\/1991).<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras II<\/em>, Parte II, cap.1, 3<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras I<\/em>, Parte II, cap. 3, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>,274.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Lc 9, 24.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 465.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Directorio de<\/em><em> Espiritualidad, <\/em>52.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (16\/11\/1978).<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>A la Uni\u00f3n Internacional de Superioras Generales en Roma<\/em> (14\/11\/1979); <em>op. cit. Discurso a los sacerdotes, religiosos y religiosas de Irlanda<\/em> (01\/10\/1979). <em>\u00a0<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>A la Asamblea Internacional de las Superioras Generales en Roma<\/em> (13\/05\/1983).<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, Parte III, cap. 13, VII.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. P. Miguel Fuentes, IVE, <em>Cuatro temas de estudio sobre la fama<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 327.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. Mt 27,42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras IV<\/em>, Parte IV, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. <em>Epistolario<\/em>, Carta 8, A las Carmelitas Descalzas de Beas, Granada, 22 de noviembre de 1587.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Introducci\u00f3n] Cuando pensaba en qu\u00e9 tema podr\u00edamos tratar en la esta conferencia me cruc\u00e9 con un pasaje del libro Juan Pablo Magno del Padre Buela que dice: \u201cJuan Pablo II ha sido y sigue siendo fuente inspiradora del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestra Congregaci\u00f3n y se presenta ante nuestros ojos como un ejemplo singular de santidad, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8634,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[49,61,98,73,62,144,27,167,25,199,149,28,119,66,14,35,77],"class_list":["post-8633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conferencias","tag-caridad","tag-carisma","tag-confianza","tag-cruz","tag-espiritualidad","tag-familia-religiosa","tag-fidelidad","tag-formacion","tag-iglesia","tag-juan-pablo-ii","tag-maternidad","tag-sacrificio","tag-unidad","tag-verbo-encarnado","tag-vida-consagrada","tag-virgen-maria","tag-vocacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8633"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8638,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8633\/revisions\/8638"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}