{"id":8602,"date":"2024-07-12T06:32:24","date_gmt":"2024-07-12T04:32:24","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8602"},"modified":"2024-07-12T06:40:04","modified_gmt":"2024-07-12T04:40:04","slug":"la-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/07\/12\/la-madre\/","title":{"rendered":"La madre"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8602\" class=\"elementor elementor-8602\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-57ea407 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"57ea407\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6506106\" data-id=\"6506106\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bfb0a9a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bfb0a9a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong><em>Homil\u00eda predicada por el R.P. Carlos M. Buela, V.E., en la Misa de los J\u00f3venes del domingo 15 de octubre, d\u00eda de la madre, y en la Santa Misa por la familia, celebrada para los ni\u00f1os del Colegio \u00abIsabel la Cat\u00f3lica y para sus padres, el 20 de octubre de 1995<\/em><\/strong><\/p><p>Estamos reunidos para celebrar la Santa Misa por la Familia. Hace pocos d\u00edas, el 12 de octubre, hemos recordado el ejemplo de aquella mujer grande, de la cual se puede decir que cambi\u00f3 el rumbo de la historia, mujer que se destac\u00f3 como cristiana, como esposa, como madre y como reina: \u00a1Isabel la Cat\u00f3lica!<\/p><p>Hoy quiero referirme a quien es el alma de toda familia, la madre<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Cuenta una leyenda hind\u00fa que cuando Dios quiso crear una madre, pens\u00f3 mucho como hacerla&#8230; Tom\u00f3 de la ca\u00f1a la esbeltez, de las hierbas el leve estremecerse, del p\u00e9talo de las rosas la encantadora suavidad aterciopelada. De los rayos del sol tom\u00f3 la alegr\u00eda, del fuego la entra\u00f1able cordialidad, de las nubes las l\u00e1grimas y el parloteo confidencial de las t\u00f3rtolas. Con todos estos primores form\u00f3 a la madre. He ah\u00ed porque en el alma de ella anida el dolor, pues no hay nada m\u00e1s vulnerable que el h\u00e1lito de la rosa, ni m\u00e1s t\u00edmido que el estremecerse de la hierba. La debilidad, empero, se torna en ella fortaleza. La madre, toda dulzura, se vuelve m\u00e1s feroz que una hiena cuando tiene que defender a sus hijos.<\/p><p>\u00a1La madre es \u00e1ngel custodio de nuestra ni\u00f1ez! El alma se estremece y el coraz\u00f3n late m\u00e1s aprisa, cuando decimos la palabra: \u00a1MADRE!<\/p><p>\u00bfA qui\u00e9n no le brotan l\u00e1grimas en los ojos al pensar en la que no ha dejado de amarle desde el primer instante de su vida, la que sonre\u00eda -como un sol- sobre la cuna, la que lloraba y se apenaba cuando de peque\u00f1o el hijo se pon\u00eda enfermo, y ten\u00eda que sufrir?<\/p><h4><strong><em>1. \u00bfQu\u00e9 es la madre?<\/em><\/strong><\/h4><p>\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 decir lo que significa ser madre? Si reuni\u00e9semos todo lo que sobre ella se ha escrito, los cantos que hablan de la madre en el hogar, los suspiros que brotan del coraz\u00f3n de los hu\u00e9rfanos en el cementerio&#8230; Si pudi\u00e9semos ver al trasluz el alma desgarrada de la madre que habla con su hijo descarriado a trav\u00e9s de las rejas de una prisi\u00f3n, si nos fuese posible contar las horas que pasa en vela una madre junto a la cama de su hijo enfermo, si logr\u00e1semos hacer presente en nuestra mente la figura orgullosa de la madre de los Gracos, las l\u00e1grimas de Santa M\u00f3nica, el coraz\u00f3n amoroso de Blanca de Castilla, la fortaleza de la madre de los Macabeos, la talla espiritual sin par de Isabel la Cat\u00f3lica, la piedad de Mam\u00e1 Margarita o el de la mujer\u00a0 modesta que trabaja d\u00eda y noche para mantener a los suyos, y, por sobre todo, pusi\u00e9semos la figura insigne de la Virgen Sant\u00edsima, Madre de Dios&#8230; \u00a1tendr\u00edamos solamente un d\u00e9bil barrunto de lo que es la madre!<\/p><p>\u00bfSaben lo que es una madre? \u00a1Es el espejo del alma que siempre est\u00e1 a nuestro lado! Mi mam\u00e1 ahora es anciana, tiene 85 a\u00f1os, pero igualmente cocina, lava los platos, trabaja&#8230; todo con gran alegr\u00eda. Cuando yo estaba en el Seminario, una vez, hace 25 a\u00f1os me escribi\u00f3 en una carta lo siguiente:<\/p><p><em>\u201cCarlitos:<\/em><\/p><p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos escribes para que compartamos tus alegr\u00edas y emociones pero aunque no nos hubieras explicado tus satisfacciones siempre estoy a tu lado; esto me trajo el recuerdo de una lectura cuando yo cursaba 3er. grado y me qued\u00f3 &#8216;in mente&#8217;: \u00abHijo m\u00edo, si te miras en el espejo de tu alcoba, te ver\u00e1s c\u00f3mo eres, con la carita risue\u00f1a o triste, y bien&#8230; tu madrecita querida r\u00ede, si t\u00fa r\u00edes, llora, si tu lloras&#8230; porque es el espejo de tu alma&#8230;\u00bb.<\/em> \u00a1Eso es la madre! \u00a1El espejo de nuestra alma! \u00a1Aquella que siempre est\u00e1 a nuestro lado, junto a nosotros!<\/p><h4><strong><em>2. La m\u00e1s bella realidad<\/em><\/strong><\/h4><p>Una madre no puede ser encerrada en categor\u00edas intelectuales. No debe ser entendida, sino amada.<\/p><p>Sus besos, las l\u00e1grimas que brotan de sus ojos, su oraci\u00f3n, te dicen lo que es la madre&#8230; \u00a1Madre, madre querida!<\/p><p>\u00a1Cu\u00e1nto dicen estas palabras! En ellas palpita una fuerza hechizadora. Dulce palabra que suena como un lamento, como un sonido de clar\u00edn lejano y misterioso, produce en nuestro coraz\u00f3n un cosquilleo jubiloso y, al pronunciarlo, toda nuestra alma vibra en nuestros labios. \u00bfHay alguna criatura a la que estemos m\u00e1s unidos, con el coraz\u00f3n y con el alma, que a la madre? \u00a1Nueve meses estuvimos viviendo bajo su coraz\u00f3n! Despu\u00e9s de Dios, la mayor gracia y el mayor bien que poseemos es nuestra madre.<\/p><p>La palabra \u00a1madre! nos habla de actos admirables de perseverancia, de bondad, de amor, de sacrificio.<\/p><h4><strong><em>3. Su obra<\/em><\/strong><\/h4><p>La madre nos da la vida, no estrecha contra su coraz\u00f3n, nos mira con cari\u00f1o, nos ense\u00f1a a hablar, a amar, a re\u00edr, a caminar.<\/p><p>Cuando peque\u00f1os nos alimenta con su propia sustancia, nos da pan cuando mayores. Nos cuida, nos protege, nos calienta con el calor de su propio coraz\u00f3n. Su amor no tiene fronteras. Puede renunciar a sus intereses con generosidad y sufrir con la sonrisa en los labios porque ama; es capaz de renunciar, por amor al hijo, a todas las grandezas de la tierra. Dedica su vida a luchar por sus hijos y se alegra de verlos felices.<\/p><p>Una buena madre es una bendici\u00f3n de Dios y el supremo consuelo que nos ha sido dado en este valle de l\u00e1grimas. Ella nos muestra el camino cuando vamos errados. Nos levanta cuando caemos. Nos anima cuando estamos abatidos. Dulcifica la vida en la tierra, y convierte, m\u00e1gicamente, en rosas las espinas. Dios trasmite al mundo el consuelo del amor a trav\u00e9s del alma de la madre. Como dec\u00eda un poeta:<\/p><p>Manos de madre<br \/>en roble talladas<br \/>de seda forradas<br \/>que sufren alegres<br \/>que rezan calladas.<\/p><p>Que mucho trabajan<br \/>que suave acarician<br \/>que fuertes educan<br \/>que poco descansan.<\/p><p>Manos de madre<br \/>que viven amando<br \/>que dulce, muy dulce<br \/>mueren perdonando&#8230;<br \/>Las beso, las beso<br \/>mil veces, rezando;<br \/>benditas por siempre<br \/>las manos de madres.<\/p><p>La madre procede de Dios y es una de las m\u00e1s adorables conmovedoras revelaciones divinas. No podemos menos que conmovernos cuando consideramos esta maravilla de Dios y alabar a Dios por haber depositado su amor en el coraz\u00f3n de la madre.<\/p><p>A lo largo de la historia podemos ver la serie infinita de madres que se van pasando, de mano en mano, la antorcha de la vida, que volver\u00e1 alg\u00fan d\u00eda al seno de Dios, de donde sali\u00f3 por primera vez.<\/p><p>Queridos hermanos:<\/p><p>* Los que ya no tienen su madre en la tierra, recuerden que sin embargo ella est\u00e1 m\u00e1s cerca que nunca de sus hijos. Asimismo, que hay deberes que cumplir: rezar por ella -especialmente la Santa Misa-, visitar su sepultura, cumplir lo prometido&#8230;<\/p><p>* Los que la tienen viva, recuerden sus deberes para con ella:<\/p><p>&#8211; amarla: no s\u00f3lo de palabras, sino con obras, \u00a1sabiendo demostrarle que uno la ama!<\/p><p>&#8211; respetarla y honrarla, ante propios y extra\u00f1os. En las Sagradas Escrituras se nos advierte: <em>\u00ab\u00a1Oh, cu\u00e1n infame es el que a su padre desampara! \u00a1Y c\u00f3mo, es maldito de Dios aquel que exaspera a su madre!\u00bb<\/em> (Eclo 3,18); <em>\u00abSi uno maldice a su padre y a su madre, su antorcha se apagar\u00e1 en densas tinieblas\u00bb<\/em> (Prov 20,20); <em>\u00ab\u00a1Ojos que escarnecen al padre, y no miran con respeto a la madre; s\u00e1quenlos los cuervos del torrente y los aguiluchos los coman!\u00bb<\/em> (Prov 30,17). No debe asombrarnos este severo lenguaje. Los padres son los vicarios de Dios para sus hijos.<\/p><p>-Por eso es que a los padres hay que obedecerles <em>\u00aben el Se\u00f1or\u00bb <\/em>(Ef 6,1), y ayudarles en sus necesidades espirituales: compa\u00f1\u00eda, conversaci\u00f3n, oraciones&#8230;, y tambi\u00e9n en las necesidades materiales: mandados, tareas dom\u00e9sticas.<\/p><p>En el d\u00eda de la madre todos los hijos le hacen un regalito. Pero siempre, todos los d\u00edas, debemos darle un gran regalo, el mejor de todos: estudiar, trabajar, portarse bien, ser obedientes, responsables, hacer caso, en una palabra<em>, ser buenos<\/em>. \u00a1Esto es lo que quiere de nosotros nuestra madre!<\/p><p>Por eso, bien cantaba a la madre el poeta diciendo:<\/p><p>\u00a1Una madre que es la luz es la existencia!<br \/>Es el \u00fanico amor que no concluye,<br \/>que dentro el coraz\u00f3n, como una esencia<br \/>que purifica, esparramando fluye.<\/p><p>Cuando abate el pesar toda creencia<br \/>jam\u00e1s esta creencia se destruye;<br \/>y queda en nuestras almas tan asida,<br \/>que parece la hiedra de la vida.<\/p><p>Doquiera siempre igual, conmigo viene,<br \/>como celeste inc\u00f3gnita armon\u00eda;<br \/>tu nombre el coraz\u00f3n grabado tiene<br \/>y lo tiene tambi\u00e9n mi fantas\u00eda.<\/p><p>\u00a1El ser\u00e1 el eco postrimero que suene<br \/>en mis murientes labios, madre m\u00eda!<br \/>\u00a1Y ser\u00e1 en mi sepulcro relicario,<br \/>que guardar\u00e1 mi losa y mi sudario!<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0[1] Sigo en gran parte el hermoso libro <strong><em>\u00abLa madre\u00bb<\/em><\/strong> del gran Cardenal h\u00fangaro Joseph Mindszenty.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0[2] Guillermo Matta.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada por el R.P. Carlos M. Buela, V.E., en la Misa de los J\u00f3venes del domingo 15 de octubre, d\u00eda de la madre, y en la Santa Misa por la familia, celebrada para los ni\u00f1os del Colegio \u00abIsabel la Cat\u00f3lica y para sus padres, el 20 de octubre de 1995 Estamos reunidos para celebrar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8603,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[377],"tags":[270,414,197,365],"class_list":["post-8602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fundador","tag-familia","tag-madre","tag-perseverancia","tag-vida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8602"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8610,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8602\/revisions\/8610"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}