{"id":8426,"date":"2024-05-17T07:05:43","date_gmt":"2024-05-17T05:05:43","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8426"},"modified":"2024-05-17T07:10:01","modified_gmt":"2024-05-17T05:10:01","slug":"ecce-venio-ecce-mater","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/05\/17\/ecce-venio-ecce-mater\/","title":{"rendered":"Ecce venio\u2026 ecce Mater"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8426\" class=\"elementor elementor-8426\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>30<sup>\u00ba <\/sup>aniversario sacerdotal<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p><strong>[Exordio]<\/strong> Muy queridos todos:<\/p><p>Tengo la gracia de poder celebrar esta Santa Misa con todos Ustedes en este hermoso templo dedicado al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda en el d\u00eda en que celebro el 30\u00ba aniversario de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. Quiero agradecer muy especialmente al P. Jos\u00e9 por permitirme celebrar esta misa y a todos ustedes por haber venido a compartir este d\u00eda y a agradecer a Dios y a la Virgen por esta gracia tan grande que me ha concedido de ser sacerdote del Verbo Encarnado.<\/p><p>Desde que me orden\u00e9 de sacerdote, debo decir que mi vida y especialmente todo mi sacerdocio ha estado \u00edntimamente entrelazado con nuestra Madre Sant\u00edsima a quien aprend\u00ed a amar y a honrar, desde muy ni\u00f1o, gracias a mis padres y muy especialmente a mi madre.<\/p><p>Por eso yo quer\u00eda en esta homil\u00eda y a los pies de esta hermosa imagen del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda que preside nuestro templo hablar de Ella, la madre de los sacerdotes.<\/p><h4><strong>1. La madre<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Veo aqu\u00ed entre Ustedes muchas que son madres de familia y muchas otras que yo llamo \u2018madres del coraz\u00f3n\u2019 que, si bien no tienen hijos propios, se dedican a otros, con un amor maternal exquisito del que no pocas veces me he visto favorecido (como lo son las hermanas).<\/p><p>La realidad de una madre en esta tierra es un don inconmensurable\u2026 Las madres son el supremo consuelo que Dios nos ha dado en este valle de l\u00e1grimas\u2026 Creo que es tan \u00edntimo y profundo el misterio de una madre, que en esta tierra ni ellas se dan cuenta la grandeza de esta vocaci\u00f3n.<\/p><p>Es que la madre, de una manera especial lo es todo para uno (y creo yo, que los religiosos vivimos esta realidad de una manera m\u00e1s plena y m\u00e1s hermosa que los otros hijos). Porque en gran parte, todo lo que uno es, la manera de ser, de pensar, de creer, todo lo que uno tiene de bueno, se lo debe principalmente a la madre. \u00a1Qui\u00e9n podr\u00e1 dudar que la contribuci\u00f3n de nuestras madres a nuestras vidas ha sido decisiva! Por eso me atrevo a decir que, entre todas las relaciones humanas, no hay ninguna que se pueda igualar a esta. Porque como ense\u00f1aba San Juan Pablo II, \u201caunque el hecho de ser padres pertenece al padre y a la madre, la madre es la \u2018parte\u2019 especial y m\u00e1s cualificada\u201d.<\/p><p>Es que cada vez que nace un ni\u00f1o, nace tambi\u00e9n una madre y la relaci\u00f3n que se establece entre ambos es \u00fanica, intim\u00edsima, irrepetible y eterna, ya que ninguna otra relaci\u00f3n futura por m\u00e1s profunda que \u00e9sta sea, ni las circunstancias m\u00e1s tortuosas, ni las debilidades humanas m\u00e1s humillantes, ni siquiera la muerte misma podr\u00e1n borrar jam\u00e1s el v\u00ednculo sagrado entre madre e hijo. Para un hijo, su madre ser\u00e1 siempre su madre y para una madre, su hijo ser\u00e1 siempre su hijo.<\/p><p>La madre es, de alguna manera, como nuestra Providencia sobre la tierra en los primeros a\u00f1os de vida, nuestro apoyo m\u00e1s firme en los a\u00f1os siguientes de la ni\u00f1ez, nuestra amiga m\u00e1s tierna y m\u00e1s leal de la juventud y nuestra compa\u00f1era m\u00e1s inseparable e incondicional durante toda la vida (e incluso cuando ella ya no est\u00e1 entre nosotros). Una buena madre es una bendici\u00f3n de Dios y el supremo consuelo que nos ha sido dado en este valle de l\u00e1grimas.<\/p><p>Ella nos muestra el camino cuando vamos errados. Nos levanta cuando caemos. Nos anima cuando estamos abatidos. Dulcifica la vida en la tierra y convierte, m\u00e1gicamente, en rosas las espinas. Dios transmite al mundo el consuelo del amor a trav\u00e9s del alma de la madre. Es por eso que el amor de una madre no tiene fronteras. Puede renunciar a sus intereses con generosidad y sufrir con la sonrisa en los labios porque ama; es capaz de renunciar, por amor al hijo, a todas las grandezas de la tierra. Dedica su vida a luchar por sus hijos y se alegra de verlos felices.<\/p><p>Es por eso que para un hijo no hay lugar en el mundo, por m\u00e1s hermoso que sea, que \u00e9ste, el coraz\u00f3n de su madre. No hay creatura en esta vida a la que estemos m\u00e1s unidos, que el coraz\u00f3n y el alma de nuestra madre. Del Coraz\u00f3n de la Virgen y del de Nuestro Se\u00f1or se dice que lat\u00edan al un\u00edsono y un autor dice que esto pasa con todas las madres con la diferencia que en ese latir es la madre la que siempre lleva el ritmo y por eso siempre sabe o intuye lo que pasa en el coraz\u00f3n del hijo. \u00bfQui\u00e9n no ha experimentado esto? Por eso se aconsejaban las mujeres hebreas que tomar la decisi\u00f3n de tener un hijo es de crucial importancia, \u201ces decidir para siempre que tu coraz\u00f3n caminar\u00e1 fuera de tu cuerpo\u201d y el proverbio dice que \u201cquien toma a un ni\u00f1o de la mano, en definitiva, toma el coraz\u00f3n de una madre\u201d.<\/p><p>Por eso, pasa con las buenas madres, como con los santos, que es tan grande la obra que ella realiza con nosotros que solo queda alabar a Dios por el don de hab\u00e9rnosla dado, porque ella ha sido, es y lo seguir\u00e1 siendo, aunque ya no est\u00e9 con nosotros aqu\u00ed, la imagen de la providencia y del amor de Dios en esta tierra.<\/p><p>La madre es el coraz\u00f3n de la familia, es la madre la que en cierta manera crea y constituye el hogar y protege su unidad. \u00bfQui\u00e9n no ha visto esto? En torno a ella, todo se ordena y unifica, todo se armoniza y desarrolla.<\/p><p>Por eso es que cuando una madre se va, ya nada es lo mismo. Ella teje los lazos entre todos, env\u00eda a los hijos hacia el padre y al padre hacia los hijos. La madre es de manera particular la que escucha, consuela, alienta, perdona, reconcilia y da a cada uno su lugar. Ella esparce el b\u00e1lsamo del amor y la ternura sobre todas las relaciones familiares. Ella tiene la preocupaci\u00f3n permanente de cada uno y no descansa mientras no est\u00e9n todos satisfechos.<\/p><p>\u00a1Cu\u00e1ntos de nosotros podemos decir de nuestras madres \u2013a quien Dios mismo nos ha confiado\u2013 que ellas han sido y son el don precioso por el cual se nos es dado ver cu\u00e1n llena de amor est\u00e1 la Divina Providencia! Pues ellas, considerando \u201cel buen ejemplo como su primera misi\u00f3n\u201d \u201ccon su fiat materno (\u2018h\u00e1gase en m\u00ed\u2019)\u201d nos ense\u00f1aron que no hay felicidad m\u00e1s grande que el hacer la Voluntad de Dios. Y al abrigo del santuario de sus corazones nos ense\u00f1aron que lo que hay de m\u00e1s noble, puro y pleno, es la entrega generosa, sin condiciones, sin tiempos, la entrega ilimitada hasta el olvido de s\u00ed mismos por amor. Por eso, nuestras madres ser\u00e1n siempre la pincelada m\u00e1s luminosa que Dios estamp\u00f3 en el libro de nuestras vidas y la caricia m\u00e1s tierna por la cual tuvimos noticia de la suavidad paternal de Dios.<\/p><p>Por tanto, cualquiera de nosotros donde quiera que est\u00e9, al acariciar con el coraz\u00f3n a su buena madre puede decir con San Juan de Dios: \u201cDios ha depositado el tesoro de su amor en la tierra en tres cofres: en la Eucarist\u00eda, en la Confesi\u00f3n y en el coraz\u00f3n de mi madre\u201d.<\/p><p>Santa Angela de Merici dec\u00eda que \u201clas madres, aunque tuvieran mil hijos, llevar\u00edan siempre grabados en el coraz\u00f3n a cada uno de ellos, y jam\u00e1s se olvidar\u00edan de ninguno, porque su amor es sobremanera aut\u00e9ntico\u201d.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p><p>Ahora, si esto decimos de nuestras madres terrenas, cu\u00e1nto hemos de decir la Madre de Dios, que es Madre del Sumo Sacerdote Jes\u00fas y de todos los sacerdotes. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 medir la longitud, la altura y la profundidad del amor contenido en ese Inmaculado Coraz\u00f3n maternal? Y m\u00e1s en relaci\u00f3n a los sacerdotes<\/p><p>San Manuel Gonzalez, un santo espa\u00f1ol dec\u00eda: \u201cEl fuego del sol, reforzado por los fuegos de todos los soles de la creaci\u00f3n, no llega a ser ni un remedo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> del fuego de amor acumulado en el coraz\u00f3n de la <strong>Madre sacerdotal<\/strong>\u2026Amor de Madre de Dios, \u00bfqui\u00e9n te mide? Amor de madre del sacerdocio, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 a contar tus grados?\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Y sin embargo, \u00a1cu\u00e1nto le toco sufrir!<\/p><p>Para todos los cristianos, pero particularmente para nosotros, la Sant\u00edsima Virgen es todo.<\/p><p>\u00bfQui\u00e9n puede dudar que, dada la perfecta compenetraci\u00f3n de esp\u00edritu y coraz\u00f3n que existe siempre entre las madres buenas y los hijos buenos y de modo excelent\u00edsimo entre aquella Madre y aquel Hijo, la escena de Getseman\u00ed ten\u00eda dos escenarios: por ejemplo el huerto en donde el Hijo sudaba gotas de sangre, y la morada rec\u00f3ndita en que la Madre lloraba gotas del coraz\u00f3n y que el sacrificio que de su coraz\u00f3n y de su cari\u00f1o hacia el Hijo, ten\u00eda como eco el sacrificio del coraz\u00f3n y del cari\u00f1o de la Madre?<\/p><p>Del sacrificio del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, Madre de los sacerdotes, todos los cristianos, pero especialmente los sacerdotes debemos aprender a amar como la Madre hasta a los que ultrajan a su Hijo y a derramar l\u00e1grimas por la salvaci\u00f3n de sus almas y aun sacrificarnos como Ella que sin alterar la serenidad de su semblante se deja llamar por ellos.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. Mi casulla sacerdotal<\/strong><\/h4><p>Yo me orden\u00e9 sacerdote un d\u00eda como hoy en 1993, y desde aquel momento asum\u00ed que la Virgen ser\u00eda todo para m\u00ed. Que para Ella vivir\u00eda y junto a Ella procurar\u00eda morir. Que si con Ella estaba, pasase lo que pasase estar\u00eda siempre seguro, consolado y en definitiva feliz (como pasa con nuestras madres).<\/p><p>Por eso eleg\u00ed que la imagen de la Virgen estuviese muy presente en mi casulla de ordenaci\u00f3n que es la que ahora tengo puesta. Adelante y atr\u00e1s.<\/p><p><strong><em>Ecce venio<\/em><\/strong><\/p><p>\u00bfDe d\u00f3nde vienen estas palabras? <em>Ecce venio ut faciam Deus voluntatem tuam<\/em>. Est\u00e1n tomadas de la carta a los hebreos \u00bfy saben qu\u00e9? representan el ofrecimiento que Jes\u00fas hizo al entrar en este mundo. Es la consagraci\u00f3n sacerdotal de nuestro Se\u00f1or al entrar en este mundo, fue el inicio de su sacerdocio y quise que ese fuese mi lema sacerdotal, que siempre pudiese hacer la voluntad de Dios en esta tierra, costase lo que costase, sufriese lo que se sufriese y que siempre procurase vivir con Jes\u00fas. Pero para hacerlo sab\u00eda tambi\u00e9n que necesitaba la ayuda de la Sant\u00edsima Virgen, por eso la imagen de la Anunciaci\u00f3n, cuando el <em>ecce venido <\/em>de nuestro Se\u00f1or, se uni\u00f3 al <em>fiat<\/em> de nuestra madre. <em>Fiat michi secundum verbum tuum<\/em> que se haga en mi seg\u00fan tu palabra. Que ese fuese el modelo de mi vida, el de la Madre; le ped\u00ed a Jes\u00fas tener los mismos sentimientos de \u00c9l y de mi Padre para cumplir su voluntad. As\u00ed fue el inicio del Salvador, as\u00ed inici\u00f3 tambi\u00e9n la sant\u00edsima Virgen su misi\u00f3n de Madre del Redentor y as\u00ed quer\u00eda yo iniciar tambi\u00e9n mi sacerdocio.<\/p><p><strong><em>Ecce Mater<\/em><\/strong><\/p><p>En el frente puse una imagen de la Virgen de los Dolores, se trata de la Virgen de la Macarena que se venera en Espa\u00f1a de donde vinieron mis abuelos antes de emigrar a Argentina. Es una Virgen Dolorosa, o mejor dicho serenamente dolorosa.<\/p><p>Fue al pie de la cruz, donde la Virgen como modelo de madre sacerdotal, de pie, junto a su hijo nos ganaba con sus l\u00e1grimas lo que Jes\u00fas nos ganaba con su sangre. Fue la Virgen de los Dolores las que nos fue entregada a nosotros como madre <em>Ecce Mater\u2026 ecce mater tuam\u2026 <\/em>Ella, en su dolor, nos salvaba y de una manera particular al ser entregada al ap\u00f3stol Juan se le conced\u00eda la gracia de corredimir al mundo. Ese es el modelo, su ofrecer la vida y todo lo que uno haga y sufra por la salvaci\u00f3n de las almas.<\/p><p>En mi primer Misa del d\u00eda 10 a la tarde (era domingo), un sacerdote me predic\u00f3 la primera Misa y me habl\u00f3 de esto, algo que nunca he de olvidar\u2026 Y siempre pens\u00e9 que eso deb\u00eda pasar, por lo que yo siempre deber\u00eda estar muy cerca de la Virgen de los Dolores. Es as\u00ed, todo sacerdote debe pasar por esto y esto es el grado sublime de nuestra vocaci\u00f3n. Ense\u00f1a el santo obispo Manuel Gonz\u00e1lez: \u201cPiensa que muchas veces \u00a1tendr\u00e1s que ir a Getseman\u00ed, muchas veces en el decurso de tu vida ministerial! Y all\u00ed mira, piensa lo que vas a dar y lo que vas a recibir&#8230; T\u00fa, tu cari\u00f1o limpio, recto, sin tasa, tu trabajo, tu palabra, tu ingenio, tu sudor, tu dinero, tu comodidad, todo lo tuyo&#8230; t\u00fa mismo; \u00a1todo t\u00fa!<\/p><p>\u00bfY qu\u00e9 vas a recibir? Un pu\u00f1ado de almas fieles, generosas, leales, pero pocas\u2026 muy contadas. \u00bfAlrededor?&#8230; Los mismos que alrededor del Maestro\u201d, sigue diciendo el obispo, \u201c<em>Buenos<\/em> que se cansan pronto y se duermen, o que se asustan m\u00e1s pronto y huyen. <em>Amigos<\/em> que venden o niegan&#8230; Alrededor de \u00e9stos, o mezclados con ellos, los <em>envidiosos<\/em>, los <em>ambiciosos<\/em>, los <em>Pilatos<\/em>, que no amparan al injustamente perseguido, los que escupen, azotan y calumnian. Y despu\u00e9s, o en medio de todo, \u00a1la cruz! Y para llevarla y hacer frente a todos \u00a1un hombre flaco, una carne rebelde y un coraz\u00f3n de barro!\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. \u00a0Ese es el sacrificio del coraz\u00f3n del sacerdote a imitaci\u00f3n de su Maestro.<\/p><p>Sin embargo, as\u00ed como Cristo en el huerto de Getseman\u00ed fue consolado por un \u00e1ngel, as\u00ed en el Getseman\u00ed de nuestra vida sacerdotal y junto al altar donde se inmola nuestro coraz\u00f3n sacerdotal \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda!, no es un \u00e1ngel, sino la mism\u00edsima Madre del Verbo Encarnado la que con el Coraz\u00f3n en la mano nos ayuda a decir: <em>Ecce venio!<\/em> Que quiere decir: <em>Aqu\u00ed estoy, yo vengo para hacer tu voluntad<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, y que es mi lema sacerdotal tomado de la Carta a los Hebreos.<\/p><p>[Mirando la imagen] <em>Madre m\u00eda, dale al coraz\u00f3n de \u00e9ste tu hijo sacerdote, en sus ratos de Getseman\u00ed, fuerzas para amar mucho y dar mucho \u00a1sin esperar nada! \u00a1Con el coraz\u00f3n sacrificado! Porque como ense\u00f1a San Juan de la Cruz: el enamorado [de Dios], cuanto m\u00e1s herido, est\u00e1 m\u00e1s pagado<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p><p>Ahora, aprovechando que estamos aqu\u00ed como entre amigos muy queridos. Primero les quiero agradecer mucho el que me hayan acogido tan bien \u2212como si fu\u00e9semos familia\u2212 cuando llegue a la parroquia, y tambi\u00e9n quiero expresarles mi gratitud por todo el apoyo y las oraciones que me han brindado desde que llegu\u00e9. Pero al mismo tiempo quisiera, si me permiten, expresarles un deseo.<\/p><h4><strong>3. Un deseo<\/strong><\/h4><p>Providencialmente estamos aqu\u00ed en esta hermosa iglesia dedicada a Mar\u00eda. Pudi\u00e9ndonos Dios haber llevado a otras parroquias, Dios nos ha querido poner bajo el patrocinio de su Inmaculado Coraz\u00f3n (que es tambi\u00e9n una Virgen Dolorosa, miren ese coraz\u00f3n traspasado). Y no podemos no ver en ello un especial designio de misericordia de nuestro Se\u00f1or. Pero al mismo tiempo el honroso deber de amar tiernamente a nuestra Madre, de darle consuelos, no dolores.<\/p><p>Por eso mi deseo que es a la vez mi oraci\u00f3n es que <strong>amen mucho, tierna y confiadamente a la Virgen Sant\u00edsima<\/strong>. Yo s\u00e9 que ustedes ya la quieren mucho. Pero a veces me temo que nuestra devoci\u00f3n a la Virgen pueda ser intermitente: solo de a ratos nos acordamos de Ella, o solo para la fiesta, o muy de vez en cuando rezamos el Rosario.<\/p><p>La Virgen los quiere enteramente de Ella. Y, como toda madre, los quiere siempre junto a Ella, cada d\u00eda; en cada circunstancia sean siempre de Mar\u00eda. Y que se hagan ap\u00f3stoles de Mar\u00eda, es decir que su devoci\u00f3n verdadera y sentida a la Madre de Dios irradie esa influencia silenciosa en otras almas que los haga querer tambi\u00e9n ser ellos devotos de Mar\u00eda.\u00a0<\/p><p>A m\u00ed siempre me ha gustado ver la interacci\u00f3n entre las madres y sus hijos. \u00bfSe han fijado en lo que hacen las madres con sus hijos peque\u00f1os antes de mandarlos a la escuela? Les lavan la cara, los peinan, les preparan el snack para que se lleven, y se pueden olvidar de muchas cosas. Pero eso s\u00ed, no se olvidan antes de separarse de estamparles un beso en la frente y los ni\u00f1os salen corriendo a tomar el bus o entran en la escuela mientras la madre los ve irse ba\u00f1ados en las oleadas de una mirada que es todo cari\u00f1o y satisfacci\u00f3n.<\/p><p>Del mismo modo, cu\u00e1n feliz me har\u00eda que cada d\u00eda la Virgen Mar\u00eda los viera partir a sus trabajos, a la escuela, al club, a la reuni\u00f3n de amigos no sin antes pasar delante de su Imagen a darle un beso o hacerse la se\u00f1al de la cruz, y encomendarse a Ella con una oraci\u00f3n. Con cu\u00e1nta satisfacci\u00f3n y cari\u00f1o los mirar\u00eda nuestra Madre. Pero ah\u00ed no termina. Porque esa ser\u00eda una devoci\u00f3n puramente externa si no fuese acompa\u00f1ada de una vida interior sincera, que se alimenta con los sacramentos, que tiene caridad con los dem\u00e1s y que cada d\u00eda desgrana en silencio su rosario. Que eso es hacerlo todo <em>con<\/em> Mar\u00eda. \u00a1Cu\u00e1nto bendecir\u00e1 la Virgen Sant\u00edsima esas almas, esos hogares, esas parroquias! Y eso es en fin lo que yo deseo: que tengan el m\u00e1s grande consuelo en este valle de l\u00e1grimas que es vivir y morir abrazados a este Inmaculado Coraz\u00f3n que tanto nos ama.<\/p><p><strong>[Peroratio] <\/strong>Perm\u00edtanme ahora que este serm\u00f3n se convierta en plegaria a Nuestra Se\u00f1ora:<\/p><p>Recibe Madre Sant\u00edsima mi <em>fiat<\/em> ahora como oraci\u00f3n, ahora como\u00a0acto de fe\u00a0en la duda, como\u00a0acto de esperanza\u00a0en el temor, y siempre como\u00a0acto de amor.<\/p><p><em>Fiat!<\/em> \u00a1En tus manos estoy Madre m\u00eda! Sufrido, elevado, abajado, \u00fatil para algo o in\u00fatil a todos, \u00a1siempre te amar\u00e9 y siempre ser\u00e9 tuyo, Madre Amada! \u00a1Nadie me separar\u00e1 de ti! En las alegr\u00edas y en los dolores siempre ser\u00e9 tu hijo.<\/p><p>Solitario e ignorado como la flor del desierto, errante como el p\u00e1jaro sin nido, siempre, siempre, Se\u00f1ora m\u00eda y amor dulc\u00edsimo de mi alma, de mis labios saldr\u00e1 tu respuesta sumisa al plan de Dios: <em>Fiat! <\/em>\u00a1H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra!<\/p><p>Presenta ante el trono de tu Hijo mi ofrenda y conc\u00e9deme la gracia de vivir y morir diciendo: <em>ecce venio<\/em>, como Jes\u00fas, el Verbo Encarnado.<\/p><p>\u00a1Que as\u00ed sea!<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> RAE: <strong>1.\u00a0<\/strong>m.\u00a0Imitaci\u00f3n\u00a0de\u00a0algo,\u00a0especialmente\u00a0cuando\u00a0no\u00a0es\u00a0perfecta\u00a0la\u00a0semejanza.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>El rosario sacerdotal<\/em>, [2429].<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>El rosario sacerdotal<\/em>, [2501].<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Hb 10,9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>C\u00e1ntico espiritual B<\/em>, 9, 3.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>30\u00ba aniversario sacerdotal \u00a0 [Exordio] Muy queridos todos: Tengo la gracia de poder celebrar esta Santa Misa con todos Ustedes en este hermoso templo dedicado al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda en el d\u00eda en que celebro el 30\u00ba aniversario de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal. Quiero agradecer muy especialmente al P. Jos\u00e9 por permitirme celebrar esta misa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8428,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[50,118,73,37,46,149,116,172,47,91,28,35,77],"class_list":["post-8426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-amor","tag-cristo","tag-cruz","tag-devocion","tag-inmaculado-corazon","tag-maternidad","tag-misa-2","tag-providencia","tag-rosario","tag-sacerdote","tag-sacrificio","tag-virgen-maria","tag-vocacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8426"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8431,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8426\/revisions\/8431"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}