{"id":8343,"date":"2024-04-26T07:25:15","date_gmt":"2024-04-26T05:25:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8343"},"modified":"2026-01-01T04:10:34","modified_gmt":"2026-01-01T02:10:34","slug":"entrar-en-el-espiritu-de-esta-consagracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/04\/26\/entrar-en-el-espiritu-de-esta-consagracion\/","title":{"rendered":"Entrar en el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8343\" class=\"elementor elementor-8343\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Conferencia en Saint Laurent Sur Sevre &#8211; D\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora del Sant\u00edsimo Rosario<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p>Como dec\u00eda en la homil\u00eda de la Santa Misa, hoy tenemos la gracia de estar reunidos como Familia Religiosa a s\u00f3lo unos pasos del lugar donde descansan los restos del gran San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort.<\/p><p>Hoy es una fecha significativa para nosotros, entre otras cosas, porque tambi\u00e9n hoy se cumple el 51 aniversario de la ordenaci\u00f3n sacerdotal de nuestro Fundador; quien, desde un principio, quiso, que nuestro Instituto fuese, misionero y mariano. Y, como el mismo P. Buela dijo alguna vez, ha sido \u201c<em>por inspiraci\u00f3n de la Virgen<\/em>, [que] nos consagramos a Ella con un cuarto voto seg\u00fan la letra y el <em>esp\u00edritu<\/em> de San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Y as\u00ed, en nuestras <em>Constituciones<\/em> leemos que lo nuestro es trabajar \u201cen suma docilidad al Esp\u00edritu Santo y dentro de la impronta de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0\u2212eso es un elemento constitutivo de nuestro carisma\u2212 \u201cpara prolongar la Encarnaci\u00f3n en todas las cosas, haciendo un cuarto voto de esclavitud mariana seg\u00fan San Luis Mar\u00eda de Montfort\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Por eso la devoci\u00f3n mariana es uno de <strong>los elementos no negociables adjuntos al carisma<\/strong>, que \u201cno puede perderse sin grave perjuicio de nuestro carisma\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, es decir, sin que se desfigure nuestra identidad como Familia Religiosa del Verbo Encarnado.<\/p><p>En este hermoso d\u00eda, adem\u00e1s, para colmo de bendiciones, hemos tenido la dicha y el privilegio de renovar nuestra consagraci\u00f3n a la Virgen. Por eso, me pareci\u00f3 que podr\u00eda hacernos bien a todos que antes de que cada uno siga su camino y volvamos a nuestras casas reflexionemos sobre lo que significa el vivir nuestra consagraci\u00f3n seg\u00fan el <strong><em>esp\u00edritu<\/em><\/strong> de San Luis Mar\u00eda. Y lo explicaremos se\u00f1alando algunos aspectos o puntos espec\u00edficos de nuestras <em>Constituciones<\/em> que \u2212a mi modo de ver\u2212 son claves en la adquisici\u00f3n de ese <em>esp\u00edritu<\/em> del santo de Montfort del que nos habla el P. Buela.<\/p><p>Como Ustedes bien saben nuestra espiritualidad \u201cque quiere ser del Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> est\u00e1 \u201csignada, <em>con especial relieve<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> por la consagraci\u00f3n a Mar\u00eda \u201c\u2018en materna esclavitud de amor\u2019 seg\u00fan el modo admirablemente expuesto por San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. No vamos a ahondar aqu\u00ed sobre todo lo que Ustedes ya saben sobre el cuarto voto. Antes bien, quer\u00eda enfocarme un poco en la vida de San Luis Mar\u00eda para captar el esp\u00edritu con que \u00e9l viv\u00eda, ya que impl\u00edcitamente el derecho propio nos lo presenta como un modelo del amor de Cristo en Mar\u00eda, deteni\u00e9ndome en algunos pasajes del derecho propio que me parecen demuestran a las claras el influjo de la espiritualidad montfortiana en todo lo nuestro.<\/p><p>Hay cuatro puntos al respecto, que me parece, merecen toda nuestra consideraci\u00f3n y que son como eslabones de una cadena que nos llevan a adentrarnos en ese <em>esp\u00edritu<\/em>.<\/p><h4><strong>1. \u201cEspecialistas en la sabidur\u00eda de la cruz\u201d (Const. 42)<\/strong><\/h4><p>Partamos diciendo \u201cque nuestra espiritualidad se deriva de la Persona del Verbo y de su Madre\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Eso es cita textual de las <em>Constituciones<\/em>, que en los cinco p\u00e1rrafos siguientes se dedica a desglosar los principios b\u00e1sicos que brotan de esta verdad y sobre los que se funda la vida espiritual de nuestro Instituto<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>La primac\u00eda de Jesucristo, la preexistencia de la Persona del Verbo Encarnado, el misterio del Verbo Encarnado como camino para ir al Padre, el misterio de su vida terrena donde desde el seno de su Madre nos ense\u00f1a a depender totalmente de Ella<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, etc. Todo eso lo pueden leer Ustedes mismos en las <em>Constituciones<\/em> n\u00fameros 37 al 41 con gran provecho.<\/p><p>Pero llegamos al n\u00famero 42, donde, hablando de la salida de este mundo del Verbo Encarnado y por lo tanto del \u201cMisterio Pascual de nuestro Se\u00f1or [que] es fuente inexhausta de espiritualidad\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> nos dice que \u201cdebemos ser <strong><em>especialistas<\/em><\/strong> en la sabidur\u00eda de la cruz, en el amor a la cruz y en la alegr\u00eda de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Y aqu\u00ed tenemos uno de los muchos puntos de encuentro o m\u00e1s bien influjos del <em>esp\u00edritu<\/em> de San Luis Mar\u00eda en nuestra espiritualidad.<\/p><p>La Real Academia Espa\u00f1ola define la palabra \u2018especialista\u2019 como un adjetivo que describe a una persona que cultiva, practica o domina una determinada disciplina, materia o actividad<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Esto quiere decir que nosotros tenemos que cultivar la sabidur\u00eda de la cruz y poner en pr\u00e1ctica el amor a la cruz, hasta llegar a dominar esta \u2018ciencia\u2019 que ser\u00e1 cuando demostremos alegr\u00eda en la cruz. \u00a0<\/p><p>Muchos comentadores de San Luis Mar\u00eda arguyen que \u201cel \u2018<em>corpus montfortiano<\/em>\u2019 en su conjunto, es un ir y venir hacia la cruz\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> y as\u00ed todas sus obras subrayan la centralidad de la cruz en la vida de seguimiento de Cristo. Y esto es muy importante captarlo bien. Porque como bien dice el derecho propio: \u201cSi en la actual econom\u00eda salv\u00edfica fue necesaria la Pasi\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario nuestro padecer. Si hubiese otro camino para ir al cielo, Jesucristo lo hubiese seguido y, es m\u00e1s, lo hubiese ense\u00f1ado. Pero no es as\u00ed, Cristo fue por el camino regio de la santa Cruz y nos ense\u00f1\u00f3 a ir por \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Por lo tanto, primera realidad que hay que aceptar es de que la cruz es parte de nuestro programa, con una aceptaci\u00f3n tal que sea imagen \u2212podr\u00edamos decir\u2212 de la aceptaci\u00f3n que tuvo Montfort. Es decir, no una aceptaci\u00f3n cualquiera, sino una aceptaci\u00f3n montfortiana.<\/p><p>Ya algo hemos dicho en la homil\u00eda de esta ma\u00f1ana acerca de los sufrimientos que le toc\u00f3 padecer al Santo misionero: puesto que desde su ni\u00f1ez sufri\u00f3 el temperamento violento de su padre, sin embargo, \u00e9l rezaba por su conversi\u00f3n. Cuando ya era m\u00e1s jovencito se presenta como una persona que se compadece ante la cruz de los dem\u00e1s y se le ve dando sus ropas a los pobres, repartiendo limosnas. Luego, ya en el seminario, vive la triste realidad de las no pocas batallas que le daban sus compa\u00f1eros seminaristas con sus burlas y humillaciones.<\/p><p>\u201cEn el seminario de Par\u00eds\u201d, cuenta uno de sus bi\u00f3grafos, \u201cMontfort conoci\u00f3 muchas persecuciones. Sus enemigos le hac\u00edan la vida imposible. Hasta sus profesores le maltrataban y calumniaban\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Sufri\u00f3 el abandono de sus amigos como \u00e9l mismo cuenta en una carta a Mar\u00eda Luisa Trichet: \u201cNo tengo m\u00e1s amigos que a Dios solo. Todos los que tuve en otro tiempo en Par\u00eds me abandonaron\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, entre ellos se encontraba tambi\u00e9n su director espiritual el Se\u00f1or Leschasier<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. En 1703, se encuentra a solas viviendo en la calle Pot-de-Fer en Par\u00eds. Se imaginan que a estas alturas Monfort ya era un hombre empobrecido y crucificado. Pues, los hombres queri\u00e9ndolo o no hicieron jirones su reputaci\u00f3n. \u201cEs un hombre sospechoso de todos\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, dice uno de los comentaristas. Ten\u00eda por entonces solo 30 a\u00f1os.<\/p><p>En su ministerio sacerdotal, va a conocer igual situaci\u00f3n. Por las calumnias e injusticias vertidas sobre \u00e9l, le echaron de siete di\u00f3cesis, arguyendo un celo intempestivo en sus misiones a pesar de su obediencia a sus obispos. En todas partes les molestaba esa primac\u00eda que le da a la vida espiritual porque contrastaba vivamente con quienes se contentaban con una espiritualidad mediocre. Baste como ejemplo de esta situaci\u00f3n de humillaci\u00f3n el caso del Calvario de Pontch\u00e2teau.<\/p><p>\u00bfY c\u00f3mo viv\u00eda San Luis Mar\u00eda todas estas situaciones tan dolorosas? \u2026aqu\u00ed esta lo importante:<\/p><p>Con un aut\u00e9ntico esp\u00edritu magn\u00e1nimo, orientando el alma \u201ca realizar grandes obras, empresas extraordinarias\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Su esp\u00edritu era el <em>esp\u00edritu de pr\u00edncipe<\/em><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> que leemos en el derecho propio: se preocupaba de las cosas grandes\u2026 (piensen solamente en el Calvario de Pontch\u00e2teau: entre 400-500 personas trabajaron en su construcci\u00f3n \u2212aunque algunos dicen que fueron miles\u2212, era una obra inmensa para la \u00e9poca y sin embargo lo hizo; pero tambi\u00e9n realizaba obras grandes en toda virtud. Porque era de esp\u00edritu noble \u00a1lejos de \u00e9l ser tributario! San Luis Mar\u00eda no se subordinaba indebidamente a los poderes temporales, a las modas culturales, al esp\u00edritu del mundo, como si fuesen el fin \u00faltimo en lugar de Dios<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Por eso jam\u00e1s quiso desligar el evangelio que predicaba de la cruz, como hacen tantos hoy en d\u00eda por querer conquistar adeptos. O como hacen tantos otros que buscan reducir el mensaje de Cristo a una revoluci\u00f3n pol\u00edtica y social. Montfort privilegi\u00f3 la \u2018revoluci\u00f3n\u2019 espiritual que pasa por la cruz y lleva tambi\u00e9n a la cruz para conformarse con la Sabidur\u00eda eterna. Es decir, lo que propone, entra en la estrecha l\u00f3gica de la imitaci\u00f3n de Jesucristo.<\/p><p>Por eso era capaz de castigarse (de mortificarse) y de castigar. Por eso sent\u00eda el honor como la vida y sab\u00eda en cada instante las cosas por las que se debe morir. Por eso, sab\u00eda dar aun sin estar obligado a ello y sab\u00eda tambi\u00e9n abstenerse de cosas que nadie prohib\u00eda<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Pero San Luis Mar\u00eda, de manera particular, mostraba su grandeza de alma en las tribulaciones y dificultades, que fueron muchas y grandes como hemos ejemplificado hace un momento. Y se ve que era magn\u00e1nimo porque no se hac\u00eda la v\u00edctima. Y en una carta magnifica escribe: \u201cHombres y demonios, en esta gran ciudad de Par\u00eds, me arman una guerra muy amable y dulce. \u00a1Que me calumnien, que me ridiculicen, que hagan jirones mi reputaci\u00f3n, que me encierren en la c\u00e1rcel! \u00a1Que regalos tan preciosos! \u00a1Que manjares tan exquisitos! \u00a1Que grandezas tan seductoras! [y presten atenci\u00f3n a lo que dice:] Son el equipaje y cortejo de la divina Sabidur\u00eda, que Ella <em>introduce<\/em> consigo en casa de aquellos con quienes quiere morar\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. \u00bfSe dan cuenta? Con ese esp\u00edritu enfrentaba las cruces. Es m\u00e1s, ped\u00eda a otros a que rezaran para que Dios le diera cruces y cuando Dios le mandaba alguna, ped\u00eda que se unieran a su acci\u00f3n de gracias. \u00a0<\/p><p>El de alma peque\u00f1a siempre estima que est\u00e1 sufriendo mucho y as\u00ed se muestra ante los dem\u00e1s. Por eso nuestras <em>Constituciones<\/em> citando al Santo misionero nos advierte de este enga\u00f1o sutil e ingenioso pero lleno de veneno que es el creer que nuestras cruces son grandes y que nos vienen como prueba de nuestra fidelidad<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. \u201c\u00a1Mucho cuidado! \u2212sigue diciendo\u2212 con ese volver y revolver deleitosamente los propios males, esa creencia luciferina de que sois de gran val\u00eda\u2026\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. San Luis no era de \u00e9stos. \u00c9l no se la cre\u00eda. No se hac\u00eda la v\u00edctima porque era aut\u00e9nticamente magn\u00e1nimo. Y porque era aut\u00e9nticamente magn\u00e1nimo, era profundamente humilde. En la <em>Carta a los Amigos de la Cruz<\/em> escribe: \u201cno somos m\u00e1s que gallinas mojadas y perros muertos\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. Pretender ser grande sin ser humilde, es total y esencialmente distinto a ser grande y humilde. La diferencia tal vez a alguien le parezca m\u00ednima, pero en esta diferencia va la vida.<\/p><p>Montfort vive todas las injusticias que encuentra, todos sus fracasos pastorales con tranquilidad y en paz. No se desanima ante las dificultades, al contrario, est\u00e1 viviendo en la paz de una persona consciente de hacer la voluntad de Dios. Y esto es muy importante para nosotros aprenderlo y ejercitarse y tratar de ser especialistas en esto, porque \u2212esc\u00fachenme bien\u2212 lo nuestro es trabajar, vivir, misionar, \u201cen las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Ese es nuestro \u2018ambiente natural\u2019. \u00a1Ese es nuestro programa! Y eso es vital en el <em>esp\u00edritu<\/em> de Montfort.<\/p><p>Por eso dice San Luis Mar\u00eda a los amigos de la cruz y yo se los repito a Ustedes: \u201c\u00a1no se hagan ilusiones!\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. Necesariamente, si hacemos las cosas como Dios manda, la cruz va a estar presente en nuestras vidas: en el estudio, en la misi\u00f3n, en la comunidad, en la vida de oraci\u00f3n, en lo que hace a la situaci\u00f3n del Instituto, en la propia familia, en lo que hace a nuestra salud o fuerzas f\u00edsicas, etc. \u201cSi ustedes \u2212dice el Santo misionero\u2212 se precian de que les gu\u00eda el esp\u00edritu de Jesucristo y que viven la vida de esa Cabeza, lacerada de espinas, no esperen sino abrojos, azotes, clavos, etc., en una palabra, Cruz\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. Mas filosof\u00eda realista que esa, no hay.<\/p><p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacemos? Porque esto suena a locura, podr\u00eda decir alguno. Y yo le respondo con lo que Montfort le dec\u00eda a una religiosa que padec\u00eda grandes cruces: \u201cTenga confianza. Es se\u00f1al segura de que [Dios] la ama\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. Y agrega: \u201cDigo <em>segura<\/em> porque la mejor se\u00f1al de que Dios nos ama es el vernos odiados por el mundo y asaltado por cruces, tales como la privaci\u00f3n de las cosas m\u00e1s leg\u00edtimas, la oposici\u00f3n a nuestras m\u00e1s santas iniciativas, las injurias m\u00e1s atroces y punzantes, las persecuciones y malas interpretaciones por parte de las personas mejor intencionadas y de nuestros mejores amigos, las enfermedades desagradables, etc.\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p><p>Que es exactamente lo que el derecho propio nos ense\u00f1a cuando dice: \u201cCuando el mundo nos diga: \u00a1Mirad a los locos! se les tiran piedras y ellos besan la mano que las tira, se r\u00eden y burlan de ellos y ellos r\u00eden tambi\u00e9n, como ni\u00f1os que no comprenden; se les golpea, persigue y martiriza, pero ellos dan gracias a Dios que los encontr\u00f3 dignos. Cuando el mundo diga eso, es se\u00f1al que vamos bien. \u00a1Locura del amor!, pero que la locura de la Cruz hace <em>m\u00e1s sab\u00eda que la sabidur\u00eda de todos los hombres<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>.<\/p><p>\u00a1Cu\u00e1ntos religiosos se espantan por las cosas que dicen del Instituto! \u00bfSe olvidan acaso de que \u201cla gracia m\u00e1s grande que Dios puede conceder a nuestra min\u00fascula Familia Religiosa es la persecuci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>?<\/p><p>\u201cAdi\u00e9strense, pues, en esta ciencia supereminente, bajo la gu\u00eda del Verbo Encarnado\u201d <a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>, dice San Luis Mar\u00eda. \u201cAquel de entre ustedes que sepa llevar mejor su cruz, aunque sea un analfabeto, es el m\u00e1s sabio de todos. [\u2026] \u00a1Al\u00e9grate, pues, t\u00fa, pobre ignorante, y t\u00fa, humilde mujer sin talento ni letras&#8230;! \u00a1Si sabes sufrir con alegr\u00eda, sabes m\u00e1s que cualquier doctor que no sepa sufrir tan bien como t\u00fa lo haces!\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> . \u00bfSe dan cuenta? En saber sufrir con paciencia est\u00e1 el camino para unirse a Cristo y alcanzar la Sabidur\u00eda. \u201c\u00a1Todo est\u00e1 en saber morir! \u00a1Esa es la gran ciencia!\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>, dice el derecho propio, y es el primer eslab\u00f3n de esta cadena para alcanzar la sabidur\u00eda de la cruz.<\/p><p>Por tanto, lejos de nosotros comportarnos como <em>enemigos de la cruz<\/em><a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Y, \u00bfcu\u00e1ndo nos comportamos como enemigos de la cruz? Nos lo dice el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> en el n\u00famero 138: cuando la rechazamos, cuando la recortamos, cuando la rebajamos, cuando evitamos ser perseguidos a causa de la cruz de Cristo, cuando no predicamos entero el mensaje del evangelio. Pero tambi\u00e9n cuando sacrificamos \u201cla verdad y la propia conciencia pretendiendo mantener una paz falsa, no contrariar al amigo, evitar alg\u00fan problema o, en ocasiones, sacar ventaja con el silencio o con el aplauso\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Es decir, cuando somos mundanos.<\/p><p>Y \u00bfc\u00f3mo podemos identificar a los religiosos mundanos? Respondo parafraseando algunas l\u00edneas de la <em>Carta a los Amigos de la Cruz<\/em> que dicen as\u00ed: \u201cSon esos religiosos a quienes ustedes encuentran por todas partes, trajeados a la moda, delicados en extremo, altivos y engre\u00eddos a m\u00e1s no poder, no son los verdaderos disc\u00edpulos de Jes\u00fas crucificado. [\u2026] \u00a1V\u00e1lgame Dios! \u00a1Cu\u00e1ntas caricaturas de religiosos hay por ah\u00ed, que pretenden ser miembros de Jesucristo, cuando en realidad son sus m\u00e1s alevosos perseguidores, porque mientras hacen con una mano la se\u00f1al de la cruz, son sus enemigos declarados en el coraz\u00f3n!\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. Y en otro lado agrega: \u201c\u00a1Aman demasiado los placeres, se preocupan excesivamente de sus comodidades, aprecian demasiado los bienes de este mundo, temen demasiado los desprecios y las humillaciones! S\u00ed, estiman y alaban la cruz, pero en general, no en concreto la suya, de la cual huyen cuanto m\u00e1s pueden o la llevan arrastrando de mala gana, entre murmuraciones, impaciencias y lamentos\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p><p>Si nosotros como miembros de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado queremos vivir seg\u00fan el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n entonces tenemos que vivir en el m\u00e1s y en el por encima\u2026 donde ya no se cuenta, ni se calcula, ni se pesa, ni se mide<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. No ut\u00f3picamente, no cuando haga los votos perpetuos o cuando cumpla 50 a\u00f1os de sacerdocio, sino en la vida diaria, ahora y cuando volvamos a nuestras casas y tengamos que lidiar con las peque\u00f1as cruces de todos los d\u00edas. \u201cSaquen provecho de todo. No desperdicien la menor part\u00edcula de la cruz verdadera\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p><p>Si hay algo que San Luis Mar\u00eda nos quiere ense\u00f1ar es que la cruz es el camino <em>sine qua non<\/em> para unirse a la Persona del Verbo Encarnado, para impregnarse de sus sentimientos, para llegar a ser en verdad como otra encarnaci\u00f3n del Verbo<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Tenemos que darnos cuenta de que la cruz tiene un valor intr\u00ednseco en s\u00ed misma. Porque si Dios nos manda la cruz (como solemos decir) nos manda tambi\u00e9n a Jesucristo y por eso: Jam\u00e1s la Cruz sin Jes\u00fas y jam\u00e1s Jes\u00fas sin la Cruz<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p><p>Cuando San Luis Mar\u00eda era perseguido por toda Francia, expulsado de las di\u00f3cesis, echado de varios hospitales, cuando mandaron demoler el Calvario que tanto le hab\u00eda costado levantar, cuando lo tienen durmiendo bajo una escalera, cuando los compa\u00f1eros de seminario se burlaban de \u00e9l, no fue a Twitter a decirle al mundo \u201cest\u00e1n siendo injustos conmigo\u201d, ni a decirle al mundo que la Iglesia tiene que cambiar su doctrina, ni tampoco empez\u00f3 su propia Iglesia (aunque ten\u00eda un mont\u00f3n de gente que lo segu\u00eda); ni tampoco se sent\u00f3 enojado a escribir un blog ventilando su sensibilidad poco mortificada y diciendo \u2018cu\u00e1nto lo maltrataron\u2019. \u00c9l obedeci\u00f3 y se volvi\u00f3 poco a poco m\u00e1s como Cristo. Porque la cruz seg\u00fan el esp\u00edritu del santo es el veh\u00edculo para que lo divino penetre en lo humano y, sin confundirse, sin mezclarse, sin absorberse, y sin oponerse destructivamente, lo humano o lo natural va siendo elevado poco a poco al plano sobrenatural y divino.<\/p><p>Creo que si San Luis Mar\u00eda viviese se har\u00eda del Verbo Encarnado. Si queremos entrar en el esp\u00edritu de la consagraci\u00f3n que nos habla el P. Buela, para lograrlo, es pues necesario mirar como San Luis Mar\u00eda se volvi\u00f3 un especialista de la Cruz.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. \u201cSufrir con Ella\u201d (Const. 89)<\/strong><\/h4><p>Algunos de Ustedes han visitado o van a visitar la primera casa y capilla de las Hijas de la Sabidur\u00eda donde se halla la Cruz de Poitiers (\u00abCroix de Poitiers\u00bb). Esta cruz \u201chabla de todo lo que se debe hacer y vivir para llegar a la santidad o para ser especialistas en la ciencia de la cruz.<\/p><p>No obstante, para poder llegar a poner en pr\u00e1ctica todas las ense\u00f1anzas que se encuentran en esa cruz y todos los medios que Luis Mar\u00eda predica para la santidad, se necesita la gracia\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Porque claro, uno lee lo que est\u00e1 escrito en esa cruz y dice: \u201cesto es masoquismo\u2026 es imposible\u201d. Sin embargo, Montfort es consciente de que nuestra naturaleza rechaza la cruz, la teme, la evita, se lamenta de que sea tan pesada, y sabe por experiencia propia de que solo venci\u00e9ndose la puede aceptar. Pero para eso, es necesario la gracia. \u00bfSe entiende?<\/p><p>\u00c9l mismo lo reconoce cuando dice: \u201cPara poner en pr\u00e1ctica todos estos medios de salvaci\u00f3n y santificaci\u00f3n, necesitas absolutamente de la gracia y los auxilios divinos. Que sin duda se conceden a todos, aunque en diversa medida. Digo esto porque, no obstante ser Dios infinitamente bueno, no da a todos su gracia con la misma intensidad<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>. Pero da a cada uno la suficiente. Con fidelidad a una gracia mayor, realizar\u00e1s grandes acciones; a una gracia menor, las realizar\u00e1s limitadas. El precio y la excelencia de la gracia dada por Dios y acogida por el hombre aquilatan el precio y excelencia de nuestras acciones. Estos son principios incontestables\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. Y aqu\u00ed viene el segundo eslab\u00f3n de esta cadena.<\/p><p>Porque para encontrar la gracia, hay que hallar a Mar\u00eda. Por eso, si ustedes se fijan, en el punto del encuentro entre la parte vertical y la parte horizontal en la Cruz de Poitiers, se encuentra el monograma de Mar\u00eda: MA. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Mar\u00eda es tesorera<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a> de la gracia que capacita al hombre para llevar su cruz.<\/p><p>Y este es el punto que quiero destacar aqu\u00ed y poner a consideraci\u00f3n de todos Uds. Si queremos ser especialistas en la sabidur\u00eda de la cruz, en el amor a la cruz y en la alegr\u00eda de la cruz seg\u00fan <em>el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n<\/em>, necesitamos, enfocarnos en el hecho que s\u00f3lo podremos lograrlo viviendo la esclavitud mariana en sus aspectos m\u00e1s relevantes. Con Mar\u00eda, en Mar\u00eda, por Mar\u00eda y para Mar\u00eda<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>, con toda la riqueza que tienen esas palabras. Ser especialistas en la sabidur\u00eda de la cruz \u201cse logra bien logrado\u201d seg\u00fan el <em>esp\u00edritu <\/em>de esta consagraci\u00f3n, solamente con la cercan\u00eda, compa\u00f1\u00eda y ayuda de la Madre de Dios. Mucho se puede hablar del cuarto voto que hacemos y de todos los elementos que conlleva, pero este aspecto por todo el significado que posee, a mi modo de ver tiene una preponderancia particular, por todo lo que encierra en referencia a los dem\u00e1s eslabones de la cadena que venimos hablando.<\/p><p>De aqu\u00ed que lo nuestro \u2212seg\u00fan lo indica el esp\u00edritu de San Luis Mar\u00eda\u2212 no solo es cargar con la cruz en pos de Cristo, sino hacerlo bajo la gu\u00eda de la Sant\u00edsima Virgen.<\/p><p>Muchas veces pensamos que nuestra devoci\u00f3n a la Virgen se reduce a tener el escapulario de la Virgen, a rezar las tres avemar\u00edas o a cantarle a la Virgen despu\u00e9s de una noche de eutrapelia. Pero pocas veces nos acordamos del rol preponderante que tiene nuestra Madre del Cielo cuando Dios nos bendice con alguna cruz.<\/p><p>La Virgen no es distante, sino Madre sol\u00edcita. Y as\u00ed como estuvo al pie de la cruz cuando Cristo mor\u00eda, as\u00ed est\u00e1 al pie de mi cruz cuando me acusan injustamente, cuando padezco alguna enfermedad, cuando fracaso, cuando me toca un superior\/a insufrible, cuando me toca una misi\u00f3n super dif\u00edcil\u2026<\/p><p>Por tanto, debemos recurrir a la Sant\u00edsima Virgen \u201ccon gran sencillez, confianza y ternura\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> en todo tiempo, lugar y circunstancia, pero especialmente a la hora de la cruz.<\/p><p>Por eso nuestras <em>Constituciones<\/em> nos mandan, en una expresi\u00f3n llena de contenido a \u201csufrir con Ella\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a> y yo dir\u00eda, aferrados a Ella. Es algo para tener siempre presente\u2026 sino no funciona\u2026 no se aprende, ni se vive, ni se puede ser especialista en la locura, ciencia, sabidur\u00eda y alegr\u00eda de la Cruz.<\/p><p>Porque el camino de la cruz es empinado, pero con esta Bondadosa Madre se avanza m\u00e1s suave y tranquilamente<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. De modo tal que, en las dudas, Ella nos ilumine; en los extrav\u00edos, nos convierta al buen camino; en las tentaciones, para que nos sostenga; en las debilidades, para que nos fortalezca; en las ca\u00eddas, para que nos levante; en los desalientos, para que nos reanime; en los escr\u00fapulos, para que nos libre de ellos; en las cruces, afanes y contratiempos de la vida, para que nos consuele<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>.<\/p><p>Para nosotros, los miembros del Instituto, la Madre de Dios es <strong><em>nuestro recurso ordinario<\/em><\/strong> en todas las dificultades materiales y espirituales y en las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles y adversas.<\/p><p>Ahora quisiera aqu\u00ed hacerles una advertencia: no vayan a pensar que por que acabamos de renovar nuestra consagraci\u00f3n a la Virgen ahora estamos libres de toda cruz y vamos a vivir una vida <em>suffering free<\/em>. Muy por el contrario. Muy probablemente tendremos que <strong>sufrir m\u00e1s<\/strong> que los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>. Porque los que m\u00e1s quieren afectarse en el servicio de la Madre de Dios reciben m\u00e1s grandes favores del cielo, que son precisamente cruces.<\/p><p>Pero, al lado nuestro esta Ella que, como dice San Luis Mar\u00eda, \u201cendulza todas las cruces\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>. Y al repartirnos m\u00e1s cruces nos da tambi\u00e9n gracia para cargarlas con alegr\u00eda y con paciencia. \u201cY si por alg\u00fan tiempo estos amigos de Dios deben necesariamente beber el c\u00e1liz de la amargura, dice el Santo, el consuelo y la alegr\u00eda que reciben de su bondadosa Madre \u2212despu\u00e9s de la tristeza\u2212, les animan inmensamente a cargar con cruces a\u00fan m\u00e1s pesadas y amargas\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/p><p>Por tanto, aunque las circunstancias se tornen a\u00fan m\u00e1s dif\u00edciles, hay que mantenerse en paz, y ense\u00f1arse a confiar en el consuelo de nuestra Madre, porque como dice el Santo misionero: \u201cla protecci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen es demasiado grande\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>. No hay que achicarse ante las cruces, hay que \u201cponerle rostro\u201d, como dice San Ignacio. \u00a1Que digan lo que quieran! Como dec\u00eda San Luis Mar\u00eda en la carta que citamos antes. Ese es el esp\u00edritu magn\u00e1nimo y humilde que nos transmite el Santo. Eso es entrar en el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n.<\/p><p>F\u00edjense Ustedes que nuestras <em>Constituciones<\/em> dicen que el esp\u00edritu de nuestra Familia Religiosa no quiere ser otro que el Esp\u00edritu Santo<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>, que es precisamente el Esp\u00edritu de Cristo<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a> y a rengl\u00f3n seguido dice que necesitamos que la Sant\u00edsima Virgen sea el modelo, la gu\u00eda, la forma de todos nuestros actos<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>. \u00bfPor qu\u00e9?, Simplemente, porque el \u201cesp\u00edritu de Mar\u00eda es el esp\u00edritu de Dios, porque Ella no se condujo jam\u00e1s por su propio esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>. Entonces si nosotros queremos alcanzar a Dios, unirnos a \u00c9l, tenemos que colocarnos en actitud de total y absoluta disponibilidad respecto de Mar\u00eda y por Ella, de Jesucristo<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.<\/p><p>Es \u201cf\u00e1cil\u201d consagrarse a la Virgen y renovar la consagraci\u00f3n una vez al a\u00f1o, es \u201cf\u00e1cil\u201d rezar el rosario, \u201clo realmente dif\u00edcil es entrar en el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>. Ya que el esp\u00edritu de la consagraci\u00f3n es el esp\u00edritu de Mar\u00eda, que es el esp\u00edritu de Cristo y que, como dice San Luis Mar\u00eda, es el esp\u00edritu de la Cruz.<\/p><p>Por eso, \u201c\u00a1qu\u00e9 dichoso \u2212dice San Luis Mar\u00eda\u2212 quien se halla totalmente pose\u00eddo y es conducido por el esp\u00edritu de Mar\u00eda! \u00a1Esp\u00edritu que es suave y fuerte, celoso y prudente, humilde e intr\u00e9pido, puro y fecundo!\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>.<\/p><p>Como el esp\u00edritu de Cristo es el Esp\u00edritu Santo y ese es el esp\u00edritu de nuestro Instituto, nada tiene que ver con el \u201c\u2018esp\u00edritu de oposici\u00f3n\u2019, que forma grupos o bandos de oposici\u00f3n a cuanto ordene el Superior\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>; el nuestro no es \u201cesp\u00edritu de reserva, de no participaci\u00f3n, de no consentimiento con los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>; no es el \u201cesp\u00edritu de empleado p\u00fablico burocr\u00e1tico, con multiplicadas exigencias para la gente a quien ve como clientes, que se cree \u2018obediente\u2019 porque cumple con las formalidades pero no quema ni se quema con el fuego del Esp\u00edritu Santo, y no sabe lo que es el aventurarse por Cristo, ni es creativo, ni realiza apostolados in\u00e9ditos\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>; no es el \u201cesp\u00edritu de ghetto, que pretende que la Iglesia se agota en su parroquia, ciudad, provincia o pa\u00eds\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>; no es el \u201cesp\u00edritu tributario\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>.<\/p><p>Tampoco es un esp\u00edritu de c\u00e1lculos lentos<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>. \u00a0Es un esp\u00edritu que nos mueve a obrar, porque \u201c<em>el obrar es propio del amor<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>, afirma el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>. Por eso hay que seguir la clarividente moci\u00f3n del Santo misionero y que dice \u2212presten atenci\u00f3n\u2212: \u201cestando totalmente consagrado a su servicio conviene, pues, que no te quedes ocioso, sino que act\u00faes como el buen siervo y esclavo. Es decir, que, apoyado en la protecci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, emprendas y realices grandes empresas por esta augusta Soberana\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>. \u00a0La Madre de Dios no fue un instrumento pasivo, sino cooperadora de la salvaci\u00f3n humana, por tanto, \u201cnosotros tampoco debemos ser instrumentos pasivos\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> (esto es textual del directorio) \u00bfSe entiende por d\u00f3nde va la cosa?<\/p><p>Un mont\u00f3n de veces el derecho propio dice expl\u00edcitamente en que consiste para nosotros este esp\u00edritu del Instituto. Nombro aqu\u00ed algunos ejemplos para ilustrar:<\/p><ul><li>\u201cEs el esp\u00edritu de fe y de amor\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/li><li>Es el \u201cesp\u00edritu de pr\u00edncipe\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cesp\u00edritu de generosidad y pureza de intenci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cesp\u00edritu de servicio\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cesp\u00edritu de observancia\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cEsp\u00edritu de Verdad\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cesp\u00edritu de sacrificio\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>.<\/li><li>\u201cEsp\u00edritu de comuni\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>.<\/li><li>Es \u201cesp\u00edritu de fe, de sabidur\u00eda y de fortaleza\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>.<\/li><li>Es el \u201cesp\u00edritu de las bienaventuranzas\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Por tanto, el \u201ccuarto voto seg\u00fan la letra y el <em>esp\u00edritu<\/em> de San Luis Mar\u00eda\u201d debe ser vivido por los miembros del Instituto con estas notas o caracter\u00edsticas que acabamos de mencionar. Para lograrlo, tenemos quiz\u00e1s el mejor ejemplo en el padre de Montfort.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>3. \u201c\u2026 despojarse por Dios de todo lo que no es Dios\u201d (Const. 68)<\/strong><\/h4><p>Es este otro punto central y de capital importancia para tenerlo siempre actual. No hay otro camino para la uni\u00f3n que el desprendimiento, que el vaciamiento o despojo de todo lo que no es Dios. Doctrina eminente y egregia en San Juan de la Cruz, doctrina perfectamente plasmada en la doctrina y particularmente en la vida de Montfort. Estamos aqu\u00ed ante una condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em>, ante un elemento ineludible, que requiere convicci\u00f3n y energ\u00eda para emprenderlo. [No tenemos mucho tiempo por lo cual lo trato muy brevemente]<\/p><p>Para poseer este esp\u00edritu hay que primero \u201cdespojarse por Dios de todo lo que no es Dios\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>, como nos lo indica el derecho propio. Y en esto tambi\u00e9n coincidimos en todo con San Luis Mar\u00eda quien manda \u201cvivir en aut\u00e9ntica pobreza interior y exterior renunciando efectivamente a los bienes del mundo\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a>. Similarmente nuestro derecho propio nos dice: \u201cEl consejo evang\u00e9lico de pobreza, a imitaci\u00f3n de Cristo, implica una vida pobre <em>de hecho<\/em> y <em>de esp\u00edritu<\/em>, esforzadamente sobria y desprendida de las riquezas terrenas\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>.<\/p><p>As\u00ed es que en la ense\u00f1anza montfortiana, una de las cruces m\u00e1s hermosas es la pobreza voluntaria. Montfort nos ense\u00f1a que se debe \u201cseguir desnudo al Cristo desnudo\u201d, utilizando las palabras de San Jer\u00f3nimo que tambi\u00e9n nosotros citamos en el n\u00famero 61 de las <em>Constituciones<\/em>.<\/p><p>Esto es as\u00ed porque \u201cla pobreza asumida por Cristo aumenta la libertad de esp\u00edritu y el esp\u00edritu de pr\u00edncipe que por nuestra consagraci\u00f3n como religioso debemos tener\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>. Y en otro lado agrega el derecho propio: \u201cEl religioso debe ser pobre para alcanzar la perfecci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a>. Ya que es siendo pobres de esp\u00edritu que Dios nos viene a saciar el alma con las riquezas de su Sabidur\u00eda. Y por eso la pobreza se presenta como el tercer eslab\u00f3n de esta cadena.<\/p><p>Durante su vida San Luis Mar\u00eda nos dio grand\u00edsimo ejemplo de pobreza: como no ten\u00eda muchas cosas, gozaba de esa libertad de esp\u00edritu que dec\u00edamos y por tanto estaba siempre dispuesto a marcharse a cualquier lugar para servir en la edificaci\u00f3n del Reino con la sola compa\u00f1\u00eda de la Divina Providencia. Era inconcebible para \u00e9l que un verdadero seguidor de Jes\u00fas no caminase sobre las huellas de su pobreza.<\/p><h4><strong>4. \u201cPredicadores incansables\u2026\u201d (Const. 231)<\/strong><\/h4><p>Hay un cuarto elemento que es, a mi modo de ver, esencial explicitarlo, a la hora de hablar de introducirse en el <em>esp<\/em><em>\u00edritu <\/em>de esta consagraci\u00f3n; elemento vivido de una manera eximia por el padre de Montfort. San Luis Mar\u00eda no era solo un m\u00edstico (y de gran envergadura), sino que por serlo, era un hombre de acci\u00f3n, y eso se vio en su vida practicado con una pasi\u00f3n y energ\u00eda que no es f\u00e1cil de hallar \u2013 me atrevo a decir\u2013 incluso en otros santos.<\/p><p>Lo que vivi\u00f3 en su alma lo llev\u00f3 a la acci\u00f3n, <em>contemplata aliis tradere<\/em> se lee en la primera l\u00ednea de su autobiograf\u00eda; y esto \u00e9l lo logr\u00f3 de una manera admirable y encomiable; y en esto es tambi\u00e9n nuestro modelo.<\/p><p>De modo tal que el amor a la cruz, practicado de la mano de la Virgen, viviendo sin apegos (pobres), nos conduce necesariamente al celo y amor por las almas. Porque el bien es difusivo de s\u00ed. Y, por tanto, \u00e9ste tambi\u00e9n es un elemento ineludible del <em>esp\u00edritu <\/em>\u00a0de esta consagraci\u00f3n. En efecto, nuestras <em>Constituciones<\/em> nos hablan de \u201cser predicadores incansables [\u2026] con una lengua, labios y sabidur\u00eda a los que no puedan resistir los enemigos de la verdad\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>. Por tanto, si hemos de ser especialistas en la sabidur\u00eda de la cruz eso se tiene que plasmar en el amor a las almas y en el celo apost\u00f3lico y misionero. \u201cEsencialmente misioneros\u201d decimos y es una frase fuerte<\/p><p>Seg\u00fan esto, vemos que, San Luis Mar\u00eda confiado enteramente en la Providencia predic\u00f3 115 misiones en Francia<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>. Eso era lo que al \u00e9l le entusiasmaba: las misiones a los pobres en el campo. Trabajaba sin descanso en varias parroquias y dec\u00eda que en el catecismo a los pobres de la ciudad y del campo era donde \u00e9l se hallaba a sus anchas<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>.<\/p><p>Como Ustedes saben San Luis Mar\u00eda es uno de los modelos en quien nos inspiramos para la pr\u00e9dica de las misiones populares<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a>. Y como todos aqu\u00ed son o se preparan para ser misioneros, vamos a referir brevemente lo que el <em>Directorio de Misiones Populares<\/em> dice acerca de \u00e9l, y as\u00ed apreciaran cu\u00e1nto influjo tiene el esp\u00edritu del Santo misionero en nuestro modo de hacer apostolado.<\/p><p>\u201cSan Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort fund\u00f3 en 1705 los \u2018Padres Misioneros de la Compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda\u2019, caracterizados por su devoci\u00f3n mariana y por su celo apost\u00f3lico. San Luis Mar\u00eda llevaba siempre una cruz y una estatuilla de la Virgen que acomodaba en las Misas, en el confesionario, en su habitaci\u00f3n, etc. Se vali\u00f3 especialmente de las procesiones y de los c\u00e1nticos.<\/p><p>Los temas de sus sermones de misi\u00f3n eran: la vida de la gracia, el pecado, la muerte, el juicio, el infierno y el cielo. Adem\u00e1s, hablaba de la vida conyugal, del Sant\u00edsimo Sacramento del Altar, de la bondad de Dios, cada s\u00e1bado de la misi\u00f3n daba un serm\u00f3n sobre la Virgen. Adem\u00e1s, en el transcurso de seis semanas, hablaba ordinariamente de la penitencia, y explicaba cada d\u00eda uno de los misterios del Rosario. Para penetrar al pueblo en las verdades de la fe cristiana, compon\u00eda c\u00e1nticos de misi\u00f3n. Las ceremonias que hac\u00eda durante las misiones eran la conmemoraci\u00f3n de los muertos, la adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo Sacramento, la consagraci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, la renovaci\u00f3n de las promesas del Bautismo y la erecci\u00f3n de un crucifijo.<\/p><p>Tambi\u00e9n regresaba despu\u00e9s de un tiempo para asegurar los frutos; su \u201cvuelta de la misi\u00f3n\u201d duraba una semana en la que concentraba todo en la preparaci\u00f3n para la muerte\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a>.<\/p><p>Asimismo, como Ustedes saben, es de particular importancia para nuestro apostolado la predicaci\u00f3n<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a>. Por eso, paternalmente el derecho propio nos exhorta a que tengamos aprecio a la ense\u00f1anza de los grandes maestros de la predicaci\u00f3n sagrada<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a> y en este caso, una vez m\u00e1s, nuestro Fundador ha elegido a San Luis Mar\u00eda.<\/p><p>Los n\u00fameros 105 a 110 del <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em> est\u00e1n dedicados a ilustrar el estilo o el esp\u00edritu con que predicaba el Santo misionero. El cual nos exhorta principalmente a no ser mundanos, sino a predicar como los ap\u00f3stoles. \u201cNada m\u00e1s f\u00e1cil que predicar a la moda&#8230; \u00a1qu\u00e9 cosa tan dif\u00edcil y sublime es predicar como los ap\u00f3stoles!\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a>.<\/p><p>\u201cEs necesario que el predicador denuncie el esp\u00edritu del mundo, y no que viva seg\u00fan \u00e9l: \u2018Dado que el predicador a la moda no ataca el coraz\u00f3n, que es la ciudadela donde el tirano se ha hecho fuerte, \u00e9ste no se inquieta mucho por el barullo de fuera\u2019\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a>. \u201c\u2018Pero basta que un predicador lleno de la palabra y del esp\u00edritu de Dios abra apenas la boca, y todo el infierno tocar\u00e1 alarma y remover\u00e1 cielo y tierra para defenderse&#8230;Un predicador con este temple divino remover\u00e1, con las solas palabras de la verdad toda una ciudad y toda una provincia, por la guerra que en ella se levante\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[100]<\/a>.<\/p><p>Tambi\u00e9n se enumeran las cualidades que debe tener un predicador seg\u00fan San Luis Mar\u00eda, que dejan traslucir ese amor a la cruz del que habl\u00e1bamos antes. Por eso dice:<\/p><p>\u201cEl misionero apost\u00f3lico \u2212o sea, nosotros\u2212\u00a0 predica, pues, con sencillez, sin artificios; con verdad, sin f\u00e1bulas, ni mentiras, ni disfraces; con intrepidez y autoridad, sin miedo ni respeto humano; con caridad, sin herir a nadie, y con santidad, no mirando sino a Dios, sin otro inter\u00e9s que el de la gloria divina y practicando primero \u00e9l lo que ense\u00f1a a los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[101]<\/a>.<\/p><p>Y tambi\u00e9n nos advierte de las cosas que los predicadores tienen que evitar cuando predican: \u00a0<\/p><p>&#8211; \u201ccomplacerse en lo que dicen y en el fruto que alcanzan; &#8211; mendigar aplausos directa o indirectamente despu\u00e9s de la predicaci\u00f3n; &#8211; envidiar a otros al ver que son m\u00e1s seguidos, m\u00e1s pat\u00e9ticos, etc.; &#8211; escuchar o promover murmuraciones contra otros predicadores; &#8211; encolerizarse, algo que es muy f\u00e1cil y natural cuando los oyentes dan ocasi\u00f3n para ello mientras el predicador habla; &#8211; apostrofar directa o indirectamente a un oyente nombr\u00e1ndolo veladamente, se\u00f1al\u00e1ndolo con la mirada o con la mano o diciendo cosas que s\u00f3lo pueden aplicarse a \u00e9l; &#8211; condenar continua, afectada o exageradamente a los ricos y grandes del mundo, a los magistrados y oficiales de la justicia u oficiales de la justicia; &#8211; censurar, criticar o detallar los pecados de los sacerdotes\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[102]<\/a>.<\/p><p>Y finalmente, nos recuerda que Jesucristo nos \u201cenv\u00eda igual que a los ap\u00f3stoles, <em>como corderos en medio de lobos<\/em><a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a>. [Y por lo tanto] es necesario que imiten la dulzura, humildad, paciencia y caridad del cordero, a fin de trasformar, por este medio tan divino, los lobos mismos en corderos\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a><\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p>En fin, me parece que, en estos cuatro puntos, como eslabones de una cadena, se condensa la gran influencia de la doctrina montfortiana en nuestra espiritualidad y en nuestro modo de hacer apostolado. Para que nos demos cuenta de que la consagraci\u00f3n a la Virgen seg\u00fan el esp\u00edritu de San Luis Mar\u00eda no se vive solamente cuando nos consagramos, o cuando rezamos el rosario, sino que debe ejercer su influjo en toda nuestra vida de una manera profunda. Solo as\u00ed llegaremos a \u201cser otros Cristos\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a>, que es nuestro objetivo y que ser\u00e1 cuando habremos alcanzado la Sabidur\u00eda de la Cruz.<\/p><p>Ya que entrar en el esp\u00edritu de esta consagraci\u00f3n significa adherirse al esp\u00edritu que poseen los verdaderos disc\u00edpulos de Jesucristo. Y caminar sobre las huellas de su pobreza, humildad, desprecio de lo mundano y caridad evang\u00e9lica, ense\u00f1ando la senda estrecha de Dios en la pura verdad, conforme al santo Evangelio y <em>no<\/em> a los c\u00f3digos mundanos, sin inquietarse <em>por nada<\/em> ni hacer acepci\u00f3n de personas; sin perdonar, ni escuchar, <em>ni temer<\/em> a ning\u00fan mortal por poderoso que sea<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a>.<\/p><p>El esp\u00edritu de la consagraci\u00f3n a la Virgen nos hace especialistas en la ciencia de la cruz, hombres libres, desprendidos de todo<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a>, hombres siempre disponibles<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[108]<\/a>, siempre dispuestos a correr y sufrirlo todo por el Verbo Encarnado y por su causa, sabiendo que los combates y las persecuciones solo servir\u00e1n para hacer brillar m\u00e1s el poder de la gracia de Cristo, la energ\u00eda de su virtud y la autoridad de Mar\u00eda Sant\u00edsima<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[109]<\/a>.<\/p><p>Esto debe entenderse no solo a nivel individual, sino a nivel Instituto y Familia Religiosa. SLM fue fundador de dos congregaciones religiosas: la <em>Compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda<\/em> (sacerdotes) y las <em>Hijas de la Sabidur\u00eda<\/em> (religiosas) y por ambas tuvo que padecer grandes tribulaciones.<\/p><p>Por eso tambi\u00e9n con \u00e9l recemos por nuestra Congregacion a fin de que todas las cruces que nos toquen padecer como Instituto y que puedan poner a prueba nuestra fidelidad y confianza solo sirvan para dar solidez a la Familia Religiosa, para cimentarla m\u00e1s firmemente sobre la Sabidur\u00eda misma de la cruz del Calvario.<\/p><p>Por eso, hoy y siempre con San Luis Mar\u00eda digamos: Se\u00f1or Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de tu Congregaci\u00f3n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00a0Carlos Buela, IVE, Homil\u00eda\u00a0<em>\u201cTodo lo hace Ella\u201d<\/em>, en el 25\u00ba aniversario de ordenaci\u00f3n sacerdotal, Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda Mayor (Roma) 7\/10\/1996.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Carlos Buela, IVE, <em>Juan Pablo Magno<\/em>, cap. 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 413.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Ibidem. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf.<em> Constituciones<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/especialista?m=form\">https:\/\/dle.rae.es\/especialista?m=form<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Abraham Ndongo Minkala, <em>El camino de santificaci\u00f3n seg\u00fan San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/em>, p. 347.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 134.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. O. Maire, <em>Grignion de Montfort<\/em>; L\u2019errance du P\u00e8lerin, Vend\u00e9\u00e9, 2008, p. 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras<\/em>, Cartas, A Mar\u00eda Luisa Trichet, abril-mayo de 1703.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> \u201cSu or\u00e1culo hab\u00eda enmudecido; ya no le daba respuestas. Llego hasta rechazarlo cuando se presento ante \u00e9l. Hablo del Se\u00f1or Leschasier, que desaprob\u00f3 entonces la conducta de Montfort y le neg\u00f3 todo consejo\u201d, Blain, 217.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Abraham Ndongo Minkala, <em>El camino de santificaci\u00f3n seg\u00fan San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/em>, p. 336.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 245.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras<\/em>, Cartas, A Mar\u00eda Luisa Trichet, 24 de octubre de 1703.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 125.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, <em>op. cit<\/em>. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras<\/em>, Cartas, A una religiosa del Sant\u00edsimo Sacramento, oto\u00f1o de 1702.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> 1 Co 1,25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 173.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Flp 3,18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 253.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Amor a la Sabidur\u00eda Eterna<\/em>, 178.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 398.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Amor a la Sabidur\u00eda Eterna<\/em>, 172.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Abraham Ndongo Minkala, <em>El camino de santificaci\u00f3n seg\u00fan San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/em>, p. 341.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Ro 12,6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Secreto de Mar\u00eda<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 85-88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 107.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> 89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 152.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 107.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Secreto de Mar\u00eda<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 154.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Secreto de Mar\u00eda<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras<\/em>, Cartas, A Mar\u00eda Luisa Trichet, abril-mayo de 1703.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 258.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Secreto de Mar\u00eda<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 258.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 79.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 252.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 243.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 202.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 265.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 65.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 234.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 301.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 356.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 267.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 178.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 252.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 283.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Subida del Monte Carmelo<\/em>, II, 5, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Amor a la Sabidur\u00eda Eterna<\/em>, 197.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 63.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 65.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 76.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231; <em>op. cit<\/em>. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort,<em> S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Cf. <em>Gu\u00eda del Peregrino<\/em>, pp. 495-498.<\/p><p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras<\/em>, Cartas, Al se\u00f1or Leschassier, sulpiciano, 16 de septiembre de 1701.<\/p><p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 51.<\/p><p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 109.<\/p><p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 16; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 271.<\/p><p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 182.<\/p><p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a><em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 105.<\/p><p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 106.<\/p><p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 107.<\/p><p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 109.<\/p><p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> Lc 10,3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 110.<\/p><p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/em>, 13.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia en Saint Laurent Sur Sevre &#8211; D\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora del Sant\u00edsimo Rosario \u00a0 Como dec\u00eda en la homil\u00eda de la Santa Misa, hoy tenemos la gracia de estar reunidos como Familia Religiosa a s\u00f3lo unos pasos del lugar donde descansan los restos del gran San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort. 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