{"id":8320,"date":"2024-04-19T08:04:48","date_gmt":"2024-04-19T06:04:48","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8320"},"modified":"2024-04-19T08:08:56","modified_gmt":"2024-04-19T06:08:56","slug":"la-muerte-de-nuestro-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/04\/19\/la-muerte-de-nuestro-padre\/","title":{"rendered":"La muerte de nuestro padre"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8320\" class=\"elementor elementor-8320\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Homil\u00eda predicada el 30 de mayo de 2023 en La Finca con ocasi\u00f3n del entierro del P. Buela<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p><strong>[Exordio]<\/strong> Queridos hermanos, as\u00ed como un d\u00eda salieron desde San Rafael al mundo entero misioneros para conquistar almas para el reino de Cristo, as\u00ed hoy, desde los cuatro puntos cardinales esos misioneros vuelven y otros muchos m\u00e1s vienen, por primera vez para rendir tributo a su padre\u2026 a nuestro querido padre fundador, el P. Carlos Miguel Buela.<\/p><p>En apenas unas horas, este suelo sanrafaelino guardar\u00e1 para siempre en sus entra\u00f1as los restos mortales de quien como semilla echada al surco supo \u201cmorir a s\u00ed mismo en todo para que sus hijos vivan\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>La muerte de un padre, \u2013al menos naturalmente hablando\u2013 nos deja a todos un gran sentimiento de p\u00e9rdida.<\/p><p>Pero nos dolemos con la esperanza; con la s\u00f3lida convicci\u00f3n de que Aquel que llor\u00f3 la muerte de su amigo L\u00e1zaro es el que dijo <em>aquellos que son como Yo en el dolor y el desprecio ser\u00e1n como Yo tambi\u00e9n en la gloria<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>; s\u00ed, <em>vosotros tendr\u00e9is penas y trabajos en predicar mi ley, en hacer todo lo que os tengo mandado, porque se levantar\u00e1n grandes tentaciones y persecuciones contra vosotros, pero todo eso ser\u00e1 para vosotros ocasi\u00f3n de grande alegr\u00eda, que os har\u00e1 olvidar todas vuestra penas y tristezas pasadas<\/em>. Y sabemos que las promesas del Se\u00f1or son verdaderas y que de Dios nadie se burla.<\/p><h4><strong> Alegr\u00eda y esperanza<\/strong><\/h4><p>Es m\u00e1s, en esta ocasi\u00f3n, como ya lo habr\u00e1n visto Ustedes durante el funeral en G\u00e9nova y como lo experimentamos en estos d\u00edas aqu\u00ed en San Rafael, la alegr\u00eda es tambi\u00e9n incontenible, y esto nos permite comprobar incluso sensiblemente que el \u201cfruto sorprendente de los sufrimientos por la causa del Se\u00f1or es la alegr\u00eda, en perfecta concordancia con las bienaventuranzas\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, como escribi\u00f3 el padre en \u201c<em>El Se\u00f1or es mi pastor<\/em>\u201d. Y en este caso, nos alegramos porque el padre, despu\u00e9s de tantos avatares persever\u00f3 hasta el final, como sacerdote y como religioso de nuestra familia religiosa, y podemos pensar que Dios en su infinita misericordia, le concedi\u00f3 la gracia de la alegr\u00eda infinita, del tesoro que no se corroe, y que el mismo Dios prometi\u00f3 a quienes luchan el buen combate. El padre ya entr\u00f3 en \u201cla Gran fiesta\u201d\u2026<\/p><p>Nos alegramos, en definitiva, porque confiamos en Dios de que al P. Buela le ha ca\u00eddo en suerte aquello que am\u00f3<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y a lo que dedic\u00f3 toda su vida: el mism\u00edsimo Verbo Encarnado a quien contempla desde los brazos de Mar\u00eda Sant\u00edsima.<\/p><p>Dadas las circunstancias que Dios en su providencia dispuso, el padre que en su vida fue un gran formador, tambi\u00e9n con su muerte nos dej\u00f3 grandes lecciones y, la primera que salta a la vista es \u2212seg\u00fan mi parecer\u2212 que como \u00e9l mismo nos dijo: \u201chay que ser hombres de una <strong>esperanza invencible<\/strong>, tengan una <strong>confianza irrestricta<\/strong> en el poder de Jesucristo que dijo: <em>el cielo y la tierra pasar\u00e1n, mis palabras no pasar\u00e1n<\/em>. [Nosotros, dec\u00eda el P. Buela,] \u00a1Debemos ser hombres y mujeres de esperanza invencible!\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Muchos de nosotros podemos testimoniar que cuando las tempestades arreciaban al punto que pod\u00edamos decir con el salmista: \u00bf<em>de d\u00f3nde me vendr\u00e1 el auxilio?<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> encontr\u00e1bamos al padre siempre sereno, con una actitud de imperturbable confianza y nos parec\u00eda como si las pruebas por las que est\u00e1bamos pasando y que nosotros consider\u00e1bamos \u2018tremendas\u2019 no causaban mella en \u00e9l. Pero con esa misma actitud confiada en Dios parec\u00eda respondernos y decirnos con el salmista: <em>el auxilio me viene del\u00a0Se\u00f1or, que hizo el cielo y la tierra<\/em> <em>y no permitir\u00e1 que resbale mi pie<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Despu\u00e9s, hojeando el \u00faltimo libro que escribi\u00f3, encontramos la raz\u00f3n de esto, pues all\u00ed escribe con su estilo caracter\u00edstico: \u201cante las amenazas de disolvernos, de no realizar las ordenaciones sacerdotales, etc.: yo nunca me preocup\u00e9 por eso. Jam\u00e1s. Me defin\u00ed a m\u00ed mismo como \u2018imp\u00e1vido\u2019. O sea, que no sufr\u00ed nada. S\u00ed eran ellos unos pobres hombres\u2026\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Y yo creo que esto es as\u00ed, porque como dice San Juan de la Cruz: \u201cel de esp\u00edritu desapegado, en las menguas est\u00e1 m\u00e1s contento y alegre, porque ha puesto <strong>su todo<\/strong> en no nada en nada, y halla en todo anchura de coraz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Tan convencido estaba de que todo esto era obra solo de Dios que dec\u00eda que esa era la \u201craz\u00f3n por la que a\u00fan en las mayores pruebas y en las m\u00e1s injustas diatribas (injurias) me he consolado, simplemente, con alzar los hombros\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Ese era el padre Buela: con la mirada y el coraz\u00f3n firmemente cimentado en el Verbo Encarnado. Siempre busc\u00f3 \u201csepararse del \u2018esquema de este mundo\u2019, para insertarse en la voluntad de Dios, entrando en lo que a Dios le agradaba, en lo bueno, en lo perfecto\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Y en otra parte escribe: \u201cYo nunca me met\u00ed a darle consejos a Dios, ni a preguntarle por qu\u00e9 obraba as\u00ed. \u00c9l es Dios y \u00c9l hace lo que quiere\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p><p>De tal modo que hoy parece querer ense\u00f1arnos que ante las pruebas y las dificultades que no faltan ni Dios quiere que falten \u2212individualmente hablando y como Instituto\u2212 no hay que turbarse jam\u00e1s, no hay que temer ni perder la confianza ni mucho menos desalentarse o mirar atr\u00e1s. Al contario, tenemos que ser hombres y mujeres de \u00e1nimo recio en medio de los trabajos que nos tocan padecer, porque como el P. Buela nos ha ense\u00f1ado con el ejemplo durante toda su vida y ahora con su muerte, \u201c<strong>la Providencia de Dios, [es] la \u00fanica que gu\u00eda y gobierna la historia<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Por eso la gran palabra que hoy resume el mensaje que quiero trasmitir es: \u00a1<strong>confianza<\/strong>!<\/p><p>Confianza ilimitada y de abandono en nuestro Se\u00f1or, primero que nada; confianza filial en nuestra Madre Bendita, que es sol\u00edcita en socorrernos; confianza aun en las mayores pruebas porque como hemos comprobado en la vida de nuestro Fundador, Dios nos las env\u00eda para nuestro provecho. Confianza en el inmenso tesoro que Dios nos ha otorgado a trav\u00e9s de la persona del padre Buela y que es el legado que debemos custodiar y hacer fructificar.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. \u00a1Confianza!<\/strong><\/h4><p>El momento hist\u00f3rico que estamos viviendo con toda su carga y con toda su influencia en lo porvenir solo el tiempo nos lo demostrar\u00e1. Pero lo que s\u00ed podemos asegurar hoy es que fue un sacerdote religioso con esp\u00edritu de pr\u00edncipe quien d\u00f3cil a la gracia de Dios levant\u00f3 esto que hoy llamamos <strong>Familia Religiosa del \u00a0Verbo Encarnado<\/strong> y que esta constituida por religiosos que tienen que ser de esp\u00edritu de pr\u00edncipe y alma noble<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, pues son \u00e9stos los que van a sacar adelante con el favor de Dios y la ayuda imprescindible de la Virgen de Luj\u00e1n a nuestro querido Instituto.<\/p><p>Si permanecemos unidos y en nuestro coraz\u00f3n late fervoroso el ideal que nos ha sido legado por el p. Buela, no hay monta\u00f1a que no podamos escalar \u2212aunque haya mucho de v\u00e9rtigo y mucho de peligro<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u2212; no hay mar que la peque\u00f1a barca de nuestro Instituto no vaya a surcar para realizar grandes obras por la inculturaci\u00f3n del Evangelio<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, aunque nos salpique el rostro el agua salada del oprobio y la injusticia.<\/p><p>Porque nuestro lugar es y ser\u00e1 siempre \u201c<strong>\u00a1mar adentro!<\/strong>, lejos de la orilla y de la tierra firme lejos de los pensamientos meramente humanos, calculadores y fr\u00edos\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. No olvidemos jam\u00e1s donde est\u00e1, y donde siempre debe estar nuestro coraz\u00f3n\u2026 nuestro modo de vivir y nuestro <em>h\u00e1bitat<\/em> natural: all\u00e1 en lo profundo, \u201c\u00a1<em>Duc in altum<\/em>! Es una invitaci\u00f3n a realizar grandes obras, empresas extraordinarias donde hay mucho de aventura, de v\u00e9rtigo, de peligro, donde las olas sacuden la barca, el agua salada salpica el rostro, la proa va abri\u00e9ndose paso por vez primera, donde no hay huellas y las referencias s\u00f3lo son las estrellas, donde la quilla es sacudida por remolinos encontrados, las velas desplegadas reciben el furor del viento, los m\u00e1stiles crujen\u2026 y el alma se estremece\u2026 \u00a1Mar adentro!, \u2026 donde el agua bulle, el coraz\u00f3n late a prisa, donde el alma conoce celestiales embriagueces y gozos fascinantes\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>Porque lo nuestro es y seguir\u00e1 siendo siempre \u201cel tomar en serio, a fondo, las exigencias del Evangelio: <em>ve, vende todo lo que tienes<\/em>&#8230;<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>, y esa es el ansia que debe latir en cada coraz\u00f3n de todos los que son llamados a seguir al Verbo Encarnado, el Sumo Capit\u00e1n en nuestro Instituto, de todos los miembros de nuestra querida Tercera Orden y de nuestras Hermanas. Porque lo nuestro es siempre, indefectiblemente, el darlo todo por Dios<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> como tan bien nos lo ha ense\u00f1ado nuestro Fundador.<\/p><p>Y as\u00ed como en otro tiempo legiones de hombres se un\u00edan bajo un mismo estandarte para vencer enemigos y conquistar triunfos para su rey, as\u00ed nosotros debemos permanecer unidos bajo el estandarte que lleva estampado la Encarnaci\u00f3n del Verbo, aferrados al patrimonio que nos ha sido legado y trabajar sin reservas por el reinado de Jesucristo seg\u00fan el carisma espec\u00edfico de nuestra Familia Religiosa, que no es otra cosa que \u201cllevar a la plenitud las consecuencias de la Encarnaci\u00f3n del Verbo\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> y que tantas veces implica el anonadamiento del Calvario<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p><p>Si permanecemos <strong>unidos<\/strong>, <strong>comprometidos<\/strong> con el trabajo misionero, y <strong>fieles<\/strong> al esp\u00edritu que nos ha sido legado, al esp\u00edritu del Instituto, bajo el manto de la Virgen,<\/p><ul><li>no nos doblegaremos ante el esp\u00edritu del mundo;<\/li><li>no nos quebraremos desconfiando de Dios;<\/li><li>no cederemos ante las m\u00e1s punzantes amenazas;<\/li><li>no nos daremos por vencidos, aunque la lucha sea f\u00e9rrea;<\/li><li>no nos rendiremos ante los gigantes tiranos del mundo;<\/li><li>no retrocederemos en nuestro intento;<\/li><\/ul><p>antes bien, estaremos honrando de verdad y no solo de palabra la memoria del padre Buela y lo m\u00e1s importante, no decepcionaremos a nuestro Se\u00f1or.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p><strong>[Peroratio] <\/strong>Por eso hoy, parafraseando a San Francisco de Sales, podemos escuchar al padre Buela decirnos con su usual candidez y firmeza: \u201cSed firmes en la confianza en la Providencia de Dios, la cual, si nos prepara cruces, nos dar\u00e1 valor para soportarlas. [\u2026] No se adelanten a los acontecimientos penosos de esta vida; prev\u00e9nganse con una perfecta esperanza de que, a medida que lleguen, Dios, a quien le pertenecen, los librar\u00e1 de ellos. \u00c9l los ha protegido hasta el presente; af\u00e9rrense bien de la mano de su Providencia y \u00c9l los asistir\u00e1 en toda ocasi\u00f3n y, si no pueden marchar, \u00c9l los sostendr\u00e1. \u00bfQu\u00e9 temen, siendo todos de Dios, el cual nos ha asegurado que todo ser\u00e1 para bien de los que le aman? No piensen en lo que suceder\u00e1 ma\u00f1ana, porque el mismo Padre Eterno que hoy tiene cuidado de Ustedes, lo tendr\u00e1 ma\u00f1ana y siempre: \u00c9l no les dar\u00e1 ning\u00fan mal, y si se los da, les dar\u00e1 un valor invencible para soportarlo\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. \u201c\u00a1Adelante, siempre adelante! \u00a1Ave Mar\u00eda y adelante!\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p>Y no lo olvidemos jam\u00e1s las \u201ctremendas\u201d palabras del Maestro Juan de \u00c1vila que tenemos escritas en nuestro esp\u00edritu, en nuestras constituciones y son parte de nuestro ADN; y que nos marcan el tesoro que nos ha sido dado a cambio de la donaci\u00f3n de nuestras vidas: es el <em>Ipsum Esse<\/em> quien nos lo dice \u201cyo (soy) vuestro Padre por ser Dios, yo vuestro primog\u00e9nito hermano por ser hombre. Yo vuestra paga y rescate, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is deudas, si vosotros con la penitencia y la Confesi\u00f3n ped\u00eds suelta de ellas? Yo vuestra reconciliaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is ira? Yo el lazo de vuestra amistad, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is enojo de Dios? Yo vuestro defensor, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is contrarios? Yo vuestro amigo, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is que os falte cuanto yo tengo, si vosotros no os apart\u00e1is de M\u00ed? Vuestro mi Cuerpo y mi Sangre, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is hambre? Vuestro mi coraz\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is olvido? Vuestra mi divinidad, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is miserias? Y por accesorio, son vuestros mis \u00e1ngeles para defenderos; vues\u00adtros mis santos para rogar por vosotros; vuestra mi Madre bendi\u00adta para seros Madre cuidadosa y piadosa; vuestra la tierra para que en ella me sirv\u00e1is, vuestro el cielo porque a \u00e9l ven\u00addr\u00e9is; vuestros los demonios y los infiernos, porque los holla\u00adr\u00e9is como esclavos y c\u00e1rcel; vuestra la vida porque con ella gan\u00e1is la que nunca se acaba; vuestros los buenos placeres porque a M\u00ed los refer\u00eds; vuestras las penas porque por mi amor y provecho vuestro las sufr\u00eds; vues\u00adtras las tentaciones, porque son m\u00e9rito y causa de vuestra eterna corona; vuestra es la muerte por\u00adque os ser\u00e1 el m\u00e1s cercano tr\u00e1nsito a la vida. Y todo esto ten\u00e9is en M\u00ed y por M\u00ed; porque lo gan\u00e9 no para M\u00ed solo, ni lo quiero gozar yo solo; por\u00adque cuando tom\u00e9 compa\u00f1\u00eda en la carne con voso\u00adtros, la tom\u00e9 en haceros participantes en lo que yo trabajase, ayunase, comiese, sudase y llorase y en mis dolores y muertes, si por vosotros no queda. \u00a1No sois pobres los que tanta riqueza te\u00adn\u00e9is, si vosotros con vuestra mala vida no la que\u00adr\u00e9is perder a sabiendas!\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p>A la Pura y Limpia Concepci\u00f3n de Luj\u00e1n, encomendamos el alma de su hijo predilecto, el querido Padre, Carlos Miguel Buela. Am\u00e9n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 121.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Jes\u00fas a Santa Faustina Kowalska. Cf. <em>Diario de la Divina Misericordia en mi alma<\/em>, 446.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>El Se\u00f1or el mi Pastor. Memoria y Profec\u00eda<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. Mt 24,35; Mc 13,31; Lc 21,33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Sal 120,1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Sal 120,2-3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>El Se\u00f1or el mi Pastor. Memoria y Profec\u00eda<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, carta 16, A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba, 18 de julio 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>El Se\u00f1or el mi Pastor. Memoria y Profec\u00eda<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>El Se\u00f1or el mi Pastor. Memoria y Profec\u00eda<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia general<\/em> (1\/5\/1991).<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 169.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Mt 19,21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. F. Vidal, En las fuentes de la alegr\u00eda con San Francisco de Sales, cap. 7, 2; <em>op. cit<\/em>. <em>Obras completas de San Francisco de Sales<\/em>, Edici\u00f3n de Annecy, t. XVI, 125 y t. XVIII, 211.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte II, cap. 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> San Juan de \u00c1vila, \u201cEpistolario. Carta 20\u201d, en Obras completas, t. V, 149-150. <em>Constituciones, <\/em>239.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada el 30 de mayo de 2023 en La Finca con ocasi\u00f3n del entierro del P. Buela \u00a0 [Exordio] Queridos hermanos, as\u00ed como un d\u00eda salieron desde San Rafael al mundo entero misioneros para conquistar almas para el reino de Cristo, as\u00ed hoy, desde los cuatro puntos cardinales esos misioneros vuelven y otros muchos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8321,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[70,98,205,400,144,402,401,24,399,196,172,75],"class_list":["post-8320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-alegria","tag-confianza","tag-esperanza","tag-espiritu-de-principe","tag-familia-religiosa","tag-fiesta","tag-mar-adentro","tag-misericordia","tag-muerte","tag-mundo","tag-providencia","tag-religioso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8320"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8328,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8320\/revisions\/8328"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}