{"id":8217,"date":"2024-03-15T06:48:12","date_gmt":"2024-03-15T04:48:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8217"},"modified":"2025-04-24T10:58:53","modified_gmt":"2025-04-24T08:58:53","slug":"san-jose-valientisimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/03\/15\/san-jose-valientisimo\/","title":{"rendered":"San Jos\u00e9 Valient\u00edsimo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8217\" class=\"elementor elementor-8217\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><i>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n del <\/i><span lang=\"es-ES\"><i>35.\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n de las SSVM<\/i><\/span><\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p><b>[Exordio]<\/b> Nos encontramos hoy aqu\u00ed, al resguardo del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, para celebrar la hermosa fiesta de San Jos\u00e9, su Cast\u00edsimo Esposo; ocasi\u00f3n que se torna todav\u00eda m\u00e1s festiva al celebrar tambi\u00e9n en 35.\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n de nuestras hermanas las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1.<\/p><p>De entre los muchos t\u00edtulos con que invocamos a San Jos\u00e9, padre adoptivo del Verbo Encarnado, se hallan los t\u00edtulos de Custodio del Redentor, Servidor de Cristo, Ministro de la salvaci\u00f3n, Apoyo en las dificultades, Patrono de los exiliados, Patrono de los afligidos, Patrono de los pobres (que son los t\u00edtulos let\u00e1nicos agregados por el Papa Francisco en mayo de 2021). Cada uno de ellos revela de alg\u00fan modo, una \u2018misi\u00f3n\u2019 de este gran Santo. Sin embargo, hay otros t\u00edtulos que nos revelan la heroicidad de sus virtudes justamente para que lo imitemos y para que lo invoquemos cuando nosotros mismos estemos en necesidad de practicar esa virtud. As\u00ed entonces, tenemos la invocaci\u00f3n let\u00e1nica que honra a San Jos\u00e9 llam\u00e1ndole: Jos\u00e9, just\u00edsimo; Jos\u00e9, cast\u00edsimo; Jos\u00e9, prudent\u00edsimo; Jos\u00e9, valient\u00edsimo; Jos\u00e9, fidel\u00edsimo.<\/p><p>En esta homil\u00eda \u2212si me permiten\u2212 quisiera invitarlos a reflexionar sobre el t\u00edtulo de Jos\u00e9, valent\u00edsimo.<\/p><h4><b>Hombres y mujeres fuertes<\/b><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>El texto latino de las letan\u00edas a San Jos\u00e9 usas la expresi\u00f3n de <i>Joseph fortisimo<\/i>, la cual hace referencia a la fortaleza f\u00edsica que habr\u00eda tenido el joven esposo de la Virgen Mar\u00eda. Imag\u00ednese ustedes que camin\u00f3 a pie desde Israel a Egipto. Pero no solo a eso se refiere el t\u00edtulo de <i>Joseph fortisimo<\/i> sino m\u00e1s bien a la dimensi\u00f3n espiritual que este t\u00edtulo evoca, a la virtud cardinal de la fortaleza sobre la cual se apoya la valent\u00eda<i>. <\/i><\/p><p>La traducci\u00f3n de esta letan\u00eda como <i>Jos\u00e9 valient\u00edsimo<\/i> nos lleva a la ra\u00edz de la palabra que es <i>valens<\/i> lo cual significa fuerte, robusto, el que no tiene miedo. Valiente es el que ama m\u00e1s el bien que teme el mal y el sufrimiento.<\/p><p>Cuando uno piensa en un hombre fuerte, en un hombre valiente, puede ser que a alguien se le venga a la memoria un soldado que defiende la patria exponi\u00e9ndose al peligro en medio de una guerra. Y, s\u00ed, ese soldado es valiente. Pero, tambi\u00e9n es cierto, como nos lo demuestra el gran Patriarca San Jos\u00e9, de que tambi\u00e9n en tiempo de paz necesitamos fortaleza.<\/p><p>De hecho, un gran testimonio de fortaleza o de valent\u00eda nos lo ofrece quien expone la propia vida por salvar a alguno que est\u00e1 a punto de ahogarse, por ejemplo, o un bombero que no duda en ponerse \u00e9l mismo a las llamas para rescatar una persona o los hombres que prestan su ayuda en las calamidades naturales, como hemos visto en la televisi\u00f3n durante el terremoto en Siria y en Irak.<\/p><p>En verdad, son muchos los ejemplos de valent\u00eda que se dan aun en la cotidianeidad de nuestras vidas. Pienso, por ejemplo, en una mujer, madre de familia ya numerosa, a la que muchos \u201caconsejan\u201d que elimine la vida nueva concebida en su seno y se someta a una \u201coperaci\u00f3n\u201d para interrumpir la maternidad; y ella responde con firmeza: \u201c\u00a1no!\u201d. Claro que ella se da cuenta de toda la dificultad que este \u201cno\u201d significa: dificultad para ella, para su marido, para toda la familia; y, sin embargo, responde: \u201cno\u201d. Pero el beb\u00e9 que lleva en su seno es algo demasiado grande, demasiado \u201csacro\u201d, como para ceder ante semejantes presiones. Otro ejemplo, puede ser el de aquel hombre al que se le promete la libertad y hasta una buena carrera y mejor salario aun, a condici\u00f3n de que reniegue de sus principios o apruebe algo contra su honradez hacia los dem\u00e1s. Y tambi\u00e9n \u00e9ste contesta \u201cno\u201d, incluso a pesar de las amenazas de una parte y los halagos de otra \u00a1Ese es un hombre valiente!<\/p><p>Seg\u00fan la doctrina de Santo Tom\u00e1s, la virtud cardinal de la fortaleza es la que est\u00e1 de base para la pr\u00e1ctica de la valent\u00eda. Y \u00e9sta se encuentra en el hombre:<\/p><p>&#8211; que est\u00e1 dispuesto a afrontar los peligros;<\/p><p>&#8211; que est\u00e1 dispuesto a soportar las adversidades por una causa justa, por la verdad, por la justicia, por la fidelidad a la palabra dada, etc\u00e9tera.<\/p><p>Por eso la valent\u00eda requiere siempre una cierta superaci\u00f3n de la debilidad humana y, sobre todo, del miedo. Porque nosotros, por naturaleza, tememos espont\u00e1neamente el peligro, los disgustos y sufrimientos, lo desconocido.<\/p><p>Para ser hombres y mujeres verdaderamente valientes hay que \u201csuperarse\u201d a s\u00ed mismo, superar nuestras propias limitaciones aun corriendo el \u201criesgo\u201d de encontrarse en una situaci\u00f3n dif\u00edcil, desconocida, implica adem\u00e1s no temer asumir el riesgo de ser mal visto, el riesgo de exponerse a consecuencias desagradables, a injurias, a degradaciones, a p\u00e9rdidas materiales y tal vez hasta ponerse en riesgo de ir a la c\u00e1rcel o de sufrir persecuciones despiadadas. Para alcanzar tal fortaleza, tal valent\u00eda, el hombre\/la mujer debe estar sostenido por un gran amor a la verdad y al bien a que se entrega. Porque como bien dec\u00eda San Juan Pablo II, \u201cla virtud de la fortaleza camina al mismo paso que la capacidad de <b>sacrificarse<\/b>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y para quienes somos religiosos de nuestra querida Familia Religiosa del Verbo Encarnado esto es muy importante y nos recuerda aquella l\u00ednea del <i>Directorio de Espiritualidad<\/i> que dice: \u201cEsta es la idea clamorosa: sacrificarse\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Que es lo mismo que decir:<i> \u00a1sean valientes! \u00a1sean fuertes!<\/i><\/p><h4><b>El ejemplo de valent\u00eda de San Jos\u00e9<\/b><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Veamos entonces el ejemplo de valent\u00eda de San Jos\u00e9.<\/p><p>San Jos\u00e9 no solo fue fuerte o valiente, sino que lo fue en grado heroico y superlativo: fort<i>\u00edsimo<\/i>, valient<i>\u00edsimo<\/i>. \u00bfPor qu\u00e9? Porque San Jos\u00e9 no solo fue valiente o fuerte en determinadas ocasiones las cuales conocemos de los pasajes su vida relatada en los Evangelios sino que tambi\u00e9n en esa parte de su vida que no conocemos llev\u00f3 una vida heroica a lo largo de muchos a\u00f1os, con decisi\u00f3n \u2212costare lo que costare\u2212, con coraje para la lucha, con mucha constancia y aguante para llevar el esfuerzo hasta el fin sin abandonar las armas en medio del combate<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. Era el hombre del <i>duc in altum<\/i>, porque fue un hombre llamado \u201ca realizar grandes obras, empresas extraordinarias\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por ejemplo: San Jos\u00e9 se mostr\u00f3 siempre fuerte en el dominio de s\u00ed mismo, viviendo una vida de castidad singular y mostrando gran fidelidad en el cumplimiento de sus promesas. Siendo joven el justo Jos\u00e9 pidi\u00f3 la mano de la Virgen Mar\u00eda a sus padres Santa Ana y San Joaqu\u00edn para casarse con Ella y ya esto, hoy en d\u00eda, puede considerarse un acto de valent\u00eda, porque su deseo era de amar a su esposa para siempre y deseaba hacerlo bien delante de Dios y de los hombres. Cuando luego Ella result\u00f3 embarazada San Jos\u00e9 sufri\u00f3 gran incertidumbre, pero no retrocedi\u00f3 y eligi\u00f3 de nuevo amar a la Madre de Jes\u00fas y m\u00e1s aun, animado por una verdadera pureza de coraz\u00f3n recibi\u00f3 a la Virgen Mar\u00eda en su casa.<\/p><p>\u201cTuvo la valent\u00eda de asumir la paternidad legal de Jes\u00fas, a quien dio el nombre que le revel\u00f3 el \u00e1ngel: <i>T\u00fa le pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p><p>Al poco tiempo los esposos tuvieron que viajar a Bel\u00e9n con toda la inseguridad de no tener un lugar donde quedarse en esta ciudad y estando muy cerca de la hora del parto. Sin embargo, San Jos\u00e9 llev\u00f3 sus preocupaciones <i>solo<\/i>, las guardaba en su coraz\u00f3n con el deseo de no inquietar a la Madre.<\/p><p>Pero, creo yo, que el episodio donde m\u00e1s destaca la valent\u00eda de San Jos\u00e9 fue cuando tuvieron que partir hacia Egipto. Como Ustedes saben fue en medio de la noche cuando que Jos\u00e9 recibi\u00f3 del \u00e1ngel la orden de partir para proteger al Ni\u00f1o Jes\u00fas de Herodes. Podemos imaginarnos a Jos\u00e9 despertar a la Virgen en medio de la noche para comunicarle la noticia\u2026 Santa Catalina Emmerick en su libro cuenta que \u201cluego [de darle el aviso a Mar\u00eda] Jos\u00e9 entr\u00f3 en una cuadra (establo) donde ten\u00eda el asno y pas\u00f3 a una habitaci\u00f3n donde hab\u00eda diversos objetos y arregl\u00f3 todo para la pronta partida. Por su parte, Mar\u00eda, se levant\u00f3 y se visti\u00f3 para el viaje\u201d. \u201cPara aquellas santas personas la voluntad de Dios era lo primero\u201d, continua Santa Catalina relatando, y aunque \u201cestaban muy afectados y afligidos, <i>no se dejaron llevar por la tristeza<\/i> y dispusieron lo necesario para el viaje. Mar\u00eda no tom\u00f3 casi nada de lo que hab\u00edan tra\u00eddo de Bel\u00e9n\u201d. Imaginemos lo doloroso de la despedida entre los Santos Esposos y los padres de la Virgen con quienes viv\u00edan, pues no sab\u00edan si se volver\u00edan a ver.<\/p><p>Era aun de noche cuando se marcharon. Dicen que la Virgen envolvi\u00f3 al Ni\u00f1o para protegerlo del fr\u00edo con su manto y comenzaron a caminar, era un camino largo, incierto, les aparec\u00edan serpientes, animales feroces, hasta ladrones\u2026 sufr\u00edan toda clase de privaciones, padec\u00edan sed \u2212de hecho a veces ten\u00edan que mendigar agua\u2212, padec\u00edan gran fatiga y estaban tristes. Tambi\u00e9n alguna vez se perdieron porque ten\u00edan que tomar los senderos apartados y evitar los poblados y las posadas p\u00fablicas porque iban huyendo. Dice Santa Catalina Emmerick que \u201cMar\u00eda estaba muy afligida y lloraba\u201d. Y sin embargo, de la mano de San Jos\u00e9 valient\u00edsimo, siguieron adelante.<\/p><p>Imag\u00ednense lo que fue para la Sagrada Familia establecerse en un pa\u00eds completamente desconocido, desprovisto de todo socorro humano. Cuentan que se fueron a vivir en las ruinas de un edificio al cual Jos\u00e9 le a\u00f1adi\u00f3 una estructura de madera. All\u00ed la Virgen cos\u00eda y tej\u00eda mientras San Jos\u00e9 afuera en el patio trabajaba la madera con las pocas herramientas que hab\u00eda podido llevar. Pasaban muchas humillaciones y muchos trabajos entre gente desconocida, pagana, con una cultura y tradiciones totalmente ajenas a las suyas.<\/p><p>Cu\u00e1nta paciencia y serenidad de esp\u00edritu mostr\u00f3 San Jos\u00e9 frente a todas las tristezas y adversidades que les asediaban al verse perseguido de los poderosos, desconocido de todos, sin recursos humanos, en una vida tan llena de privaciones y amenazados por la amargura de peligro de aquellos dos seres tan queridos. Cu\u00e1ntas veces San Jos\u00e9 habr\u00e1 sentido que la tarea lo superaba cuando trataba de cumplir lo mejor posible su rol de padre nutricio del Hijo del Padre Celestial.<\/p><p>\u00a1Y luego tuvo que volver a Nazareth! Y hacer el mismo camino. Y ya \u201cde regreso en su tierra, vivi\u00f3 de manera oculta en el peque\u00f1o y desconocido pueblo de Nazaret, en Galilea \u2212de donde, se dec\u00eda: <i>No sale ning\u00fan profeta<\/i> y <i>no puede salir nada bueno<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>\u2212, lejos de Bel\u00e9n, su ciudad de origen, y de Jerusal\u00e9n, donde estaba el templo\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. No obstante all\u00ed, en ese lugar insignificante a los ojos del mundo, persever\u00f3 en el cuidado amoroso de su amad\u00edsima Esposa y de su Hijo, el Verbo Encarnado. Cu\u00e1ntas veces en la intimidad de la familia habr\u00e1n conversado acerca de la Pasi\u00f3n porque reconoc\u00edan que se hab\u00eda cumplido en ellos el nacimiento del Emanuel, el Dios con nosotros profetizado por Isa\u00edas, y anticipaban en la fe el cumplimento anunciado acerca del Siervo Sufriente, el Var\u00f3n de Dolores. No obstante, podemos decir que de San Jos\u00e9, aprendi\u00f3 Jes\u00fas la valent\u00eda para enfrentar <i>su hora<\/i>, la hora de la Pasi\u00f3n.<\/p><p>Cu\u00e1ntas muertes sufri\u00f3 el coraz\u00f3n del padre adoptivo de Jes\u00fas pensando en los sufrimientos que le esperaban al Hijo que le fue confiado. Y all\u00ed en la \u00edntima familiaridad y en la serenidad de la vida oculta en Nazaret, el Custodio del Redentor renovaba cotidianamente su s\u00ed al Se\u00f1or, viviendo solo \u201cpara Jes\u00fas y para Mar\u00eda\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a> y haciendo todo \u201cpor Jes\u00fas y por Mar\u00eda\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p><p>Pensemos en la aflicci\u00f3n que habr\u00e1 atravesado el coraz\u00f3n de San Jos\u00e9 cuando el Ni\u00f1o se le perdi\u00f3 durante la peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n. Imaginemos la pena de este padre tan protector de su familia.<\/p><p>Sin embargo, en todas situaciones adversas y dif\u00edciles, el carpintero de Nazaret sab\u00eda transformar el problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la Providencia. \u201cJos\u00e9 no era un hombre que se resignaba pasivamente. Fue un protagonista valiente y fuerte\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>, ten\u00eda una \u201cvalent\u00eda creativa\u201d, como se\u00f1ala el Papa Francisco.<\/p><p>\u201cEsta valent\u00eda creativa surge especialmente cuando encontramos dificultades. De hecho, cuando nos enfrentamos a un problema podemos detenernos y bajar los brazos, o podemos ingeni\u00e1rnoslas de alguna manera. A veces las dificultades son precisamente las que sacan a relucir recursos en cada uno de nosotros que ni siquiera pens\u00e1bamos tener. [\u2026] Si a veces pareciera que Dios no nos ayuda, no significa que nos haya abandonado, sino que conf\u00eda en nosotros, en lo que podemos planear, inventar, encontrar\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p><p><b>[Peroratio]<\/b> De San Jos\u00e9 aprendemos entonces que el aut\u00e9ntico valiente no se presenta de una manera presuntuosa, no levanta la voz ni grita para humillar a los dem\u00e1s, no tiene una mirada altiva ni se presenta con la actitud altiva de un \u2018ganador\u2019 sino que sabe dominar su car\u00e1cter, no se engrandece, m\u00e1s bien evita de imponerse a los dem\u00e1s. San Juan de la Cruz, decia que \u201candar a perder y que todos nos ganen es de \u00e1nimos <i>valeroso<\/i>s, de pechos generosos\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. El verdaderamente valiente que sabe <i>navegar mar adentro<\/i> sabe tambi\u00e9n reconocer en humildad que su fuerza viene de la gracia de Dios y, a ejemplo de San Jos\u00e9, \u201ctiene constantemente el alma pronta para todo lo que Dios disponga\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>, sin reservas, sin condiciones, solo para complacer a Jes\u00fas y a la Virgen Sant\u00edsima aun cuando esto signifique un continuo morir a s\u00ed mismo para que Dios sea amado y servido.<\/p><p>San Jos\u00e9 fue prudente en tomar sus decisiones mas nunca retrocedi\u00f3 sobre sus pasos porque donde discern\u00eda la voluntad de Dios all\u00ed iba sin demora y con confianza guardando todo en su cast\u00edsimo coraz\u00f3n. Fue el amor inmenso que ah\u00ed guardaba por el Verbo Encarnado y su Sant\u00edsima Madre el que le dio la fuerza para sobrellevar valerosamente las \u201csituaciones m\u00e1s dif\u00edciles\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a> y vivir en \u201ccondiciones m\u00e1s adversas\u201d.<\/p><p>En fin, San Jos\u00e9 valient\u00edsimo nos ense\u00f1a que sin amor no se puede ser verdaderamente valiente. Pidamos hoy que su poderosa intercesi\u00f3n nos conceda un amor m\u00e1s fuerte para aprender a ser como \u00e9l valient\u00edsimo.<\/p><div id=\"sdfootnote1\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Audiencia General<\/i> (22\/11\/1978).<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote2\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><sup>\u0002<\/sup> 146.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote3\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><sup>\u0002<\/sup> Antonio Royo Mar\u00edn, <i>Teolog\u00eda de la perfecci\u00f3n cristiana<\/i>, p. 589.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote4\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Espiritualidad<\/i>, 216.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote5\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><sup>\u0002<\/sup> Mt\u00a01,21.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote6\"><p><a name=\"_Hlk129543328\"><\/a> <a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a><sup>\u0002<\/sup><i> Patris Corde<\/i>.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote7\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a07,52; 1,46.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote8\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Patris Corde.<\/i><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote9\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Constituciones<\/i>, 47.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote10\"><p><a name=\"_Hlk129585056\"><\/a> <a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Ibidem<\/i>.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote11\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. <i>Patris Corde.<\/i><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote12\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Ibidem<\/i>.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote13\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Otros avisos recogidos por la ed. De Gerona<\/i>, 15.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote14\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Constituciones<\/i>, 74.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote15\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Constituciones<\/i>, 30.<\/p><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda predicada con ocasi\u00f3n del 35.\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n de las SSVM \u00a0 [Exordio] Nos encontramos hoy aqu\u00ed, al resguardo del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, para celebrar la hermosa fiesta de San Jos\u00e9, su Cast\u00edsimo Esposo; ocasi\u00f3n que se torna todav\u00eda m\u00e1s festiva al celebrar tambi\u00e9n en 35.\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n de nuestras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8218,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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