{"id":8011,"date":"2024-01-26T07:52:25","date_gmt":"2024-01-26T05:52:25","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=8011"},"modified":"2024-01-26T13:32:48","modified_gmt":"2024-01-26T11:32:48","slug":"escuela-de-amor-filialamaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/01\/26\/escuela-de-amor-filialamaria\/","title":{"rendered":"Escuela de amor filial a Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8011\" class=\"elementor elementor-8011\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><em>Escuela de amor filial<\/em> <em>a<\/em> <em>Mar\u00eda <\/em><\/strong><\/h3><p style=\"text-align: center;\">Para los seminaristas menores<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Exordio] <\/strong>Queridos Padres, bedeles, y muy queridos seminaristas menores, me da mucha alegr\u00eda poder estar con Ustedes el d\u00eda que celebramos al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Lo cual nos da ocasi\u00f3n de ponderar aquella frase del Directorio de Seminarios Menores que dice: \u201cEl Seminario Menor ha de ser una escuela de amor filial y profundo a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Todos aqu\u00ed por el simple hechos de ser cristianos, tenemos a la Virgen Mar\u00eda por Madre. Porque \u201cas\u00ed como en el orden natural, todo ni\u00f1o debe tener un padre y una madre, del mismo modo, en el orden de la gracia, todo verdadero hijo de la Iglesia debe tener a Dios por Padre y a Mar\u00eda por Madre\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Pero m\u00e1s aun, siendo nosotros miembros del Instituto, le pertenecemos a la Virgen con una pertenencia irrevocable: nosotros nos confesamos como esencialmente marianos. Y, por lo tanto, nuestras casas y en especial el seminario menor, donde se hace tan necesaria la figura materna, son casas de la Virgen. La presencia maternal de la Madre de Dios es lo que hace que nuestras \u2018casas\u2019 sean un verdadero hogar, donde hay familiaridad<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, donde hay confianza, donde hay seguridad porque est\u00e1 la Madre que vela por uno, donde hay alegr\u00eda porque uno se siente amado<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, en una palabra, es la que nos permite vivir en un c\u00e1lido ambiente de familia<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><h4><strong>Amor filial y profundo <\/strong><\/h4><p>De aqu\u00ed entonces que el seminario deba ser una escuela de amor filial y profundo a la Virgen, que tiene un Coraz\u00f3n tan grande tan grande, que dice San Luis Mar\u00eda, que la Virgen \u201cama a sus hijos con ternura, pero con una ternura mayor que la de todas las madres juntas. Re\u00fanan si pueden, \u2013dice el santo\u2013 todo el amor natural que todas las madres del mundo tienen a sus hijos, en el coraz\u00f3n de una sola madre hacia su hijo \u00fanico: ciertamente, esta madre amar\u00eda mucho a ese hijo. Mar\u00eda, sin embargo, ama en verdad m\u00e1s tiernamente a sus hijos de cuanto esta madre amar\u00eda al suyo\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>Por eso ya desde el inicio de la jornada el seminarista menor debe comenzar por rezar las tres avemar\u00edas que le van a permitir saludarla \u2013como un hijo le da un beso a su madre al levantarse\u2013 y comenzar el d\u00eda en honor de la Virgen<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Y a la noche lo mismo, esas avemar\u00edas son como el beso de las buenas noches a la Madre.<\/p><p>A lo largo de todo el d\u00eda, hay muchos momentos en los que uno puede demostrarle afecto a la Virgen, ya rezando el \u00c1ngelus<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, o rezando el rosario<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, renovando su consagraci\u00f3n a Ella despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, besando su manto en alguna visita al Sant\u00edsimo, y por supuesto, invocando su auxilio ante cualquier dificultad, ante cualquier peligro, ante cualquier tentaci\u00f3n; cualquiera sea la situaci\u00f3n siempre debemos ser prontos en recurrir a esta Madre tierna y bondadosa.<\/p><p>Muchos de Ustedes, creo que todos, tienen el escapulario de la Virgen de Luj\u00e1n. En sus miedos, o si alguna vez experimentan soledad, sientan en su pecho el abrazo de la Virgen que conforta, que sana, que los acompa\u00f1a noche y d\u00eda por este valle de l\u00e1grimas. Y siempre que puedan, al menos una vez al a\u00f1o, traten de leer alg\u00fan libro referido a la Madre de Dios, que les ayude a profundizar en la devoci\u00f3n a la Virgen. San Luis Mar\u00eda, seg\u00fan dice \u00e9l mismo, se ley\u00f3 todos los libros que trataban de la devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p><h4><strong>Angello Giuseppe Roncalli<\/strong><\/h4><p>Por eso hoy quer\u00eda proponerles como ejemplo a Angello Giuseppe Roncalli, que fue luego Papa y hoy en d\u00eda es San Juan XXIII. \u00c9l, como Ustedes sabr\u00e1n, ingres\u00f3 en el Seminario de B\u00e9rgamo cuando ten\u00eda apenas 11 a\u00f1os. All\u00ed, con 14 a\u00f1os, empez\u00f3 a redactar unos apuntes espirituales que le acompa\u00f1aron, de una u otra forma, a lo largo de su vida, y que fueron recogidos en lo que hoy se conoce como \u201c<em>Diario de un alma<\/em>\u201d. All\u00ed se leen las luchas espirituales por las que pasaba Angello en su vida de seminarista menor: de sus distracciones en la oraci\u00f3n<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, de sus faltas en cumplir los prop\u00f3sitos<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, de sus esfuerzos por cuidar la pureza<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, de sus luchas por dominar la lengua y no ser tan r\u00e1pido en contestar impacientemente<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, hasta de un dolor de muelas que no lo dejaba rezar<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, etc.\u00a0<\/p><p>Sin embargo, Angelo, lejos de desanimarse por las dificultades o por pensar que no adelantaba lo suficiente en la virtud, dec\u00eda: \u201cesto se lo encomiendo a la Virgen y \u00a1adelante!\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, \u201ccon su ayuda estoy seguro de que podr\u00e9 salir adelante\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Su grande y tierna devoci\u00f3n a la Virgen fue creciendo a lo largo de los a\u00f1os. Y \u00e9l mismo la recomendaba y se propon\u00eda ense\u00f1arla a todos: \u201cVoy a hacer lo mejor que este de m\u00ed parte para ense\u00f1ar a otros esta verdad: que el camino m\u00e1s directo para ir a Jes\u00fas es Mar\u00eda. En una palabra, <em>ser\u00e9 todo para Mar\u00eda para ser todo de Jes\u00fas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Y ese es el lema que yo quisiera atesoraran en sus corazones. Amen filialmente, es decir, con grand\u00edsima confianza y profundamente a nuestra Madre del Cielo. Que cada d\u00eda que comienza Ustedes puedan repetir en el fondo de sus almas: <em>ser\u00e9 todo para Mar\u00eda para ser todo de Jes\u00fas.<\/em><\/p><p>Cuando Angello ten\u00eda 18 a\u00f1os y ya estaba terminando el seminario menor, escribi\u00f3: \u201cO Mar\u00eda Inmaculada, t\u00fa sabes mis necesidades, mis faltas, mi gran necesidad de permanecer en segundo plano, de humillarme, de ser despreciado; y con todas estas faltas t\u00fa tambi\u00e9n sabes de mi deseo de amarte y hacerme santo. Entonces debes humillarme, debes vigilarme, <em>debes santificarme<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Las luchas, las ca\u00eddas, las dificultades continuaron siempre, aun siendo sacerdote y aun siendo Papa, pero el auxilio maternal de la Sant\u00edsima Virgen no se apart\u00f3 jam\u00e1s de su lado. Y es que Angello le hab\u00eda pedido un d\u00eda a la Virgen: \u201cO Virgen del Rosario, \u00e1tame con tu rosario a Jes\u00fas en el Sant\u00edsimo Sacramento\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Y as\u00ed fue.<\/p><p>Siendo seminarista mayor, al comenzar el mes de mayo, se lee la siguiente anotaci\u00f3n en su <em>Diario<\/em>: \u201cLos creyentes inauguran el mes de mayo para honrar al Verbo encarnado. Tambi\u00e9n yo acudo a tus pies con amor, como un ni\u00f1o, para ofrecerte mi vida y mis actos y para pedirte la gracia de <em>amar cada d\u00eda m\u00e1s ardientemente a Jes\u00fas<\/em>\u201d. Y para que nos persuadamos de que los santos no se hicieron santos de la noche a la ma\u00f1ana, sino que los actos de virtud les costaban y se esforzaban y por supuesto, ped\u00edan ayuda a la Viren para que Ella les consiga la gracia y puedan salir victoriosos, Angelo escribi\u00f3: \u201cUnas palabras m\u00e1s para guardar tu nombre en mi coraz\u00f3n, para ofrecerte flores, alabanzas y mis buenas acciones, para agradarte y pedirte tu ayuda. Lo que m\u00e1s te va a gustar en este mes ser\u00e1 que yo haga esfuerzos continuados, aunque sin tensiones, por cumplir con mi deber de manera perfecta, serena y alegre, sin enfadarme y sin desgana. \u00a1Mar\u00eda!, t\u00fa que me has engendrado, haz que mi alma, mis pensamientos y mis actos se parezcan a los tuyos\u201d. \u00bfSe dan cuenta? El sabe que solo no va a poder ofrecerle nada que le guste a la Virgen, por eso le pide ayuda.<\/p><p>Cuando lo hicieron obispo, el futuro Pont\u00edfice tom\u00f3 la costumbre de rezar el rosario en la capilla, despu\u00e9s de la cena, con el personal de su casa. Y luego, ya como Sucesor de Pedro, public\u00f3 una enc\u00edclica <em>Grata Recordatio<\/em> sobre el rosario, escrita con ardor filial a su Madre la Virgen Mar\u00eda.<\/p><p>Muri\u00f3 la tarde del 3 de junio de 1963, en profundo esp\u00edritu de abandono a Jes\u00fas, deseando su abrazo.<\/p><p><strong>[<\/strong><strong>Peroratio]<\/strong> Muy queridos Seminaristas Menores: es mi oraci\u00f3n fervorosa por cada uno de Ustedes en este d\u00eda del Inmaculado Coraz\u00f3n, de que a imitaci\u00f3n de San Juan XXIII quieran ser siempre <em>todo de Mar\u00eda Sant\u00edsima para ser todo de Jes\u00fas<\/em>. Les repito de nuevo: amen mucho a la Virgen, constantemente, tiernamente, esforz\u00e1ndose por darle siempre alegr\u00edas. No dejen de encomendarse a Ella con el rezo del Rosario y las tres Ave Mar\u00edas. Y \u00a1mucho \u00e1nimo! porque como dice el <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>: \u201cla santidad es alcanzable porque es, sobre todo, obra de Dios\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> y de la Virgen.<\/p><p>Que la Virgen de Luj\u00e1n los bendiga y los proteja siempre.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>El secreto de Mar\u00eda<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 153.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Directorio de Oratorios<\/em>, 52: \u201cPara lograr este ambiente de caridad es necesario que los s\u00fabditos no s\u00f3lo sean amados, sino que se sientan amados\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n<\/em>, 202.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], domingo 6 de marzo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], domingo 13 de marzo, domingo 20 de marzo, lunes 15 de agosto, etc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1897, Notas Espirituales, [3].<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1897, Notas Espirituales, [5], jueves 27 de octubre.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], mi\u00e9rcoles 17 de agosto.\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], domingo 13 de marzo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], domingo 1 de mayo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1898, Notas Espirituales, [4], domingo 1 de mayo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1899, Notas Espirituales, [7], lunes 22 de mayo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. San Juan XXIII, <em>Diario de un alma<\/em>, 1897, Notas Espirituales, [5], 21 de octubre.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> 35.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuela de amor filial a Mar\u00eda Para los seminaristas menores [Exordio] Queridos Padres, bedeles, y muy queridos seminaristas menores, me da mucha alegr\u00eda poder estar con Ustedes el d\u00eda que celebramos al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. 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