{"id":7970,"date":"2024-01-12T07:18:03","date_gmt":"2024-01-12T05:18:03","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=7970"},"modified":"2024-01-12T07:28:12","modified_gmt":"2024-01-12T05:28:12","slug":"prologo-al-libro-el-progresismo-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2024\/01\/12\/prologo-al-libro-el-progresismo-cristiano\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo al Libro \u201cEl Progresismo Cristiano\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7970\" class=\"elementor elementor-7970\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p align=\"JUSTIFY\">Leyendo el \u00edndice de esta recopilaci\u00f3n, un tanto despareja y desordenada, de conferencias, art\u00edculos y predicaciones de muy distintas \u00e9pocas del Padre Julio Meinvielle, viene a la mente lo que dec\u00eda Gilbert Keith Chesterton sobre Santo Tom\u00e1s de Aquino: \u201cpensaba pugnativamente\u2026(lo cual) no quiere decir amarga o despectivamente, sin caridad, sino combativamente\u201d.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Al igual que Santo Tom\u00e1s, de quien se sab\u00eda deudor, el Padre Julio pensaba pugnativamente, como a todas luces es evidente. (El talentoso Cornelio Fabro admiraba su \u201cvis\u201d pol\u00e9mica). Sostiene Ramiro de Maetzu que: \u201cLa cultura es pol\u00e9mica. No s\u00e9 de ninguna obra ni de ninguna vida que haya marcado huella en la historia de la cultura que no haya sido obra y vida de pol\u00e9micas\u201d. Sol\u00eda decir el Padre Julio: \u201cLuchar es una gracia\u201d.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Y si, impert\u00e9rrito, durante casi cincuenta a\u00f1os, se mantuvo <i>firme en la brecha<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, es decir, estando siempre preparad<span lang=\"it-IT\">\u03bf<\/span> y dispuesto para combatir los combates de Dios, es porque su alma se alimentaba, asiduamente, en la contemplaci\u00f3n de Jesucristo, el Logos hecho carne: en S\u00ed mismo, en su Iglesia, en la Eucarist\u00eda, en cada hombre. Si alguien, para reprimir su indoblegable fortaleza, le hubiese aconsejado que se contentara con decir Misa, le hubiese respondido como lo hiciera Fray Francisco de Paula Casta\u00f1eda: \u201ces precisamente la Misa lo que me enardece, y me arrastra, y me obliga a la lucha incesante\u201d.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">De all\u00ed que haya podido detectar y denunciar <i>desde los tejados<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> el alud progresista de los a\u00f1os \u201860, tarea que llega a su plenitud, a mi entender, en su obra cumbre \u201c<i>De la C\u00e1bala al progresismo<\/i>\u201d (Ed. Calchaqu\u00ed, Salta, 1.970, 470 p\u00e1gs.). Era imposible que no advirtiera y nos advirtiera las desviaciones del neomodernismo, porque su fin principal, como todos los errores que se dan acerca de las verdades que profesa la Iglesia es \u201cdisminuir a Cristo en su dignidad\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Disminuyen la dignidad de Cristo, los progresistas liberales, que no quieren el imperio de Cristo Rey sobre la sociedad, sobre la pol\u00edtica, la econom\u00eda, la cultura, las naciones y los estados. Disminuyen la dignidad de Cristo, todos los progresistas, que no afirman la necesidad absoluta de la gracia para la soluci\u00f3n de los problemas del hombre -incluso de los problemas temporales- <i>Si Dios no cuida la ciudad, en vano vigilan los centinelas<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>; <i>frustrando as\u00ed la venida del Hijo de Dios en carne: La gracia y la verdad vienen por Jesucristo<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Disminuyen la dignidad de Cristo, los progresistas marxistas, que pretenden poner a Cristo y a su Iglesia al servicio de la revoluci\u00f3n, vaci\u00e1ndoles de su contenido sobrenatural.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Atentan contra la dignidad de Cristo, al atentar contra la fe y moral ense\u00f1ada por Cristo. L\u00e9anse las Declaraciones de la Sagrada Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe: \u201cpara salvaguardar de algunos errores recientes, la fe en los misterios de la Encarnaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad\u201d (21\/2\/1972), \u201csobre la doctrina cat\u00f3lica acerca de la Iglesia para defenderla de algunos errores actuales\u201d (24\/6\/1973), \u201csobre algunas cuestiones referentes a la escatolog\u00eda\u201d (17\/5\/79), \u201csobre el aborto\u201d (18\/11\/1974), \u201csobre ciertas cuestiones de \u00e9tica sexual\u201d (relaciones prematrimoniales, homosexualidad, masturbaci\u00f3n, etc. 29\/12\/1975), \u201csobre la admisi\u00f3n de las mujeres al sacerdocio ministerial\u201d (15\/10\/1976), la recient\u00edsima del 6\/8\/1983 \u201csobre algunas cuestiones concernientes al Ministerio de la Eucarist\u00eda\u201d, \u00bfello no indica que algunos han llegado alguna vez a oponerse a la fe y moral cat\u00f3lica e incluso en cosas fundamentales? \u00bf<span lang=\"it-IT\">\u0391<\/span>caso el <i>Credo del Pueblo de Dios<\/i> (30\/6\/1968), no sali\u00f3 al cruce de los que derribaban verdades de la doctrina cristiana, como algunos cat\u00f3licos \u201ccautivos de cierto deseo de cambiar y de innovar\u201d?<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Repugnan, manifiestamente, a la dignidad de Cristo, los errores doctrinales sobre la Eucarist\u00eda, que merecieron la Enc\u00edclica <i>Mysterium Fidei<\/i> de S.S. Pablo VI, al igual que degrada la dignidad de Cristo tanta \u201cliturgia\u201d populachera, chabacana, cursi y de mal gusto que destruye el \u201c<i>sacrum<\/i>\u201d del misterio<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>. Y, \u00bfno hay que hablar aqu\u00ed de la campa\u00f1a orquestada a nivel internacional, en contra del celibato de los ministros de la Eucarist\u00eda, que ocasion\u00f3 la enc\u00edclica <i>Sacerdotales Coelibatus<\/i> (24\/6\/1967)?, \u00bfhabr\u00e1 que hacer resaltar \u201cel significado cristol\u00f3gico del celibato\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>?<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Rebaja la dignidad de Cristo todo lo que rebaja la dignidad de su Madre Sant\u00edsima, la Virgen Mar\u00eda. Pablo VI no tuvo empacho en recordar la doctrina del culto de la Sant\u00edsima Virgen en textos \u201csobre los que no ser\u00e1 in\u00fatil volver para disipar dudas\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Un perito en pastoral lleg\u00f3 a afirmar p\u00fablicamente que era necesario derribar los santuarios marianos \u201cporque eran focos de superstici\u00f3n\u201d (sic).<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Ensayan deshacer a Cristo buscando disminuirlo en su dignidad los que n<span lang=\"it-IT\">\u03bf<\/span> aceptan -de hecho o de derecho- la verdadera y \u00fanica cabeza visible de la Iglesia, el Papa, porque diluyen, patentemente, la unidad del Cuerpo M\u00edstico: no puede ser un solo Cuerpo, si no tuviese una sola Cabeza; ni una sola comunidad, si no tuviese un solo jefe, como lo ense\u00f1\u00f3 su Fundador: <i>un solo reba\u00f1o y un solo pastor<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. Recu\u00e9rdese, por ejemplo, las desviaciones de Hans K\u00fcng y de tantos otros, y, siguiendo un camino aparentemente opuesto, la experiencia de Ec\u00f4ne, y en la exacerbaci\u00f3n, los del Palmar de Troya, etc. V\u00e9ase, asimismo, por poner dos ejemplos bien visibles, la falta de obediencia de los progresistas a la \u00fanica cabeza visible de la \u00fanica Iglesia fundada por Cristo, en el manoseo desacralizante de la liturgia y en el no vestir el h\u00e1bito eclesi\u00e1stico.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Buscan, los progresistas, disminuir la dignidad de Cristo al impedir el desarrollo de su vida en nuevos seres humanos por estar en contra de la transmisi\u00f3n de la vida humana, de all\u00ed la necesidad de la Enc\u00edclica <i>Humanae Vitae<\/i> (27\/5\/1968), y en contra de la transmisi\u00f3n de la vida divina, de all\u00ed la necesidad de la <i>Evangelii Nuntiandi<\/i> y de tratar en el pr\u00f3ximo S\u00ednodo, entre otras cosas, de la importancia insustituible del sacramento de la Confesi\u00f3n. Tambi\u00e9n hemos le\u00eddo que \u201clos sacramentos son la r\u00e9mora de la Iglesia\u201d (sic), siendo, como en verdad son, los que impulsan con br\u00edos impetuosos e imparables, con fuerza, vigor, resoluci\u00f3n y energ\u00edas arremetedoras, a la nave de la Iglesia, ya que son, en el decir de Santo Tom\u00e1s \u201cinstrumentos separados de la Divinidad\u201d y \u201ccomo reliquias divinas de la Encarnaci\u00f3n\u201d.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Disminuyen la dignidad de Cristo al tratar de bautizar la llamada filosof\u00eda moderna -lo que no connota una raz\u00f3n cronol\u00f3gica, sino ontol\u00f3gica-, en cuanto cerrada a la trascendencia y, por tanto, negadora a priori de la divinidad de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, \u201ccreando de esta manera una nueva gnosis\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Los progresistas rebajan la dignidad de Cristo al meterse en lo temporal olvid\u00e1ndose de lo eterno; al no llevar las soluciones adecuadas para los acuciantes problemas temporales de falta de justicia, de paz, de pan y de techo; al hacer silencio no denunciando a los verdaderos enemigos del progreso y desarrollo de los hombres y de los pueblos; al diluir, los sacerdotes, su carisma sacramental que los identifica con Cristo Sacerdote, invadiendo campos que son privativos de los seglares; al no tener vigor para tomar una posici\u00f3n, clara, firme y sabia, frente a la cultura moderna; al no ense\u00f1ar que todo -cultura, pol\u00edtica, econom\u00eda, trabajo, familia, etc.- se debe subordinar, respetando las leg\u00edtimas autonom\u00edas, al se\u00f1or\u00edo del \u00fanico Rey de reyes y Se\u00f1or de los se\u00f1ores. Clama Juan Pablo II: \u201c\u00a1Abrid, m\u00e1s a\u00fan, abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad sal<span lang=\"it-IT\">vadora<\/span>, las puertas de los Estados, los sistemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos, los extensos campos de la cultura, de la civilizaci\u00f3n y del desarrollo\u201d.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">En a\u00f1os ya pasados, el enfriamiento del \u00edmpetu misionero, el vac\u00edo y liquidaci\u00f3n de los seminarios y noviciados, el abandono de su generosa entrega en tantas almas consagradas, la ausencia de grandes convertidos, fueron se\u00f1ales indubitables de la esterilidad y de la destrucci\u00f3n que caracteriza al fen\u00f3meno progresista, como justa r\u00e9plica por tratar de experimentar buscando derogar la dignidad de Cristo.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Han buscado la disoluci\u00f3n de Cristo al difundir errores en la fe y en la moral que causaron -y causan- much\u00edsimas muertes espirituales, ya que \u201cEl Hijo de Dios con su Encamaci\u00f3n se ha unido en cierto modo con todo hombre\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. En fin, disminuyen la dignidad de Cristo al trabar el verdadero progreso, material y espiritual, del hombre, imagen de Cristo.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Era un absurdo para un alma contemplativa del misterio del Verbo Encarnado, como lo era el Padre Julio, excusarse de dar testimonio comport\u00e1ndose como <i>un perro mudo<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a> frente a los que rebajan la majestad de Jesucristo. Ten\u00eda el don de pensar pugnativamente porque defend\u00eda la dignidad de Jesucristo y ello como fruto de la caridad. Escuch\u00e9 a alguien decir con cierta sorna: \u201c\u00a1Qu\u00e9 habr\u00e1 dicho si se encontr\u00f3 con Maritain en el cielo!\u201d, inmediatamente pens\u00e9: \u201c\u00a1Se habr\u00e1 alegrado sobremanera!\u201d. Amaba a los enemigos y, porque quer\u00eda la salvaci\u00f3n eterna de todos, odiaba el error. Nos ense\u00f1aba que \u201cel amor cubre multitud de pecados\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a> y que hay que rezar y hacer penitencia por los que est\u00e1n en el error y por los que nos persiguen, perdon\u00e1ndoles de coraz\u00f3n: <i>Se\u00f1or, no les tengas en cuenta este pecado<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>. <span lang=\"es-AR\">Finalmente, de hecho, les debemos much\u00edsimo, ya que, a su pesar, trabajan para nuestro bien, si de verdad amamos a Dios: <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>T<\/i><\/span><span lang=\"it-IT\"><i>\u03bf<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\"><i>d<\/i><\/span><span lang=\"it-IT\"><i>\u03bf<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\"><i> sucede para bien de los que aman a Dios<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\">, y debemos estarles agradecidos ya que sus errores son ocasi\u00f3n de que clarifiquemos y profundicemos en la fe, y su persecuci\u00f3n injusta nos posibilita vivir la octava bienaventuranza, nos hace ganar muchos m\u00e9ritos para la vida eterna y nos obtiene una fecundidad sobrenatural insospechable. En forma parecida, los que rebajan la dignidad de Cristo nos agradecer\u00e1n que no les hayamos dejado hacer, con m\u00e1s libertad y en mayor extensi\u00f3n su obra a favor del error y del enga\u00f1o.<\/span><\/p><p align=\"JUSTIFY\">Por tanto, como lo pidi\u00f3 la Virgen de F\u00e1tima, siempre debemos rezar y hacer penitencia, especialmente en este tiempo, por aquellos que <i>menosprecian el se\u00f1or\u00edo y blasfeman de las glorias\u2026 apacent\u00e1ndose a s\u00ed mismos; son nubes sin agua arrastradas por los vientos; \u00e1rboles oto\u00f1ales sin fruto, dos veces muertos, desarraigados; olas bravas del mar, que arrojan la espuma de sus impurezas; astros errantes a los cuales est\u00e1 reservado el horco tenebroso para siempre<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>. Por ellos decimos con San Luis <span lang=\"it-IT\">\u039f<\/span>ri<span lang=\"it-IT\">\u03bf<\/span>ne: \u201cCol\u00f3came, Se\u00f1or, sobre la boca del infierno para que yo por tu misericordia lo cierre\u201d, como lo vivi\u00f3 Meinvielle y como cabalmente lo entiende todo aquel que no disminuye la dignidad del amor de Cristo.<\/p><p align=\"JUSTIFY\">Sobre su sepulcro se grab\u00f3: <i>Am\u00f3 la Verdad<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a> porque lo vivi\u00f3 en el m\u00e1s estricto sentido de la palabra. <span lang=\"es-AR\">Am\u00f3 la verdad reflejada en cada part\u00edcula del universo por ser una chispa de la infinita Verdad, que es Dios. Am\u00f3 la verdad y por ello estudiaba los problemas, incluso temporales, para lograr las soluciones que nos llevasen a un mundo mejor para nuestra Patria y para toda la humanidad doliente y angustiada, sab\u00eda que \u201cla verdad es la primera y fundamental condici\u00f3n de la renovaci\u00f3n social<\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\">. Am\u00f3 la verdad ense\u00f1ada por la Iglesia Cat\u00f3lica: \u201c<\/span><span lang=\"es-AR\"><i>\u00a1Sine illa peritur!<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">\u201d, record\u00f3 el Beato Juan Pablo I. Am\u00f3 a Jesucristo, la Verdad, y por amor a la Verdad arguy\u00f3 contra <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>los murmuradores, querellosos, que viven seg\u00fan sus pasiones, cuya boca habla con soberbia, que por inter\u00e9s fingen admirar a las personas<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\">, buscando su salvaci\u00f3n <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>arranc\u00e1ndolos del fuego<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\"> al refutar sus errores para que no disminuyan a Jesucristo, que es el \u00danico que tiene <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>palabras de vida eterna<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\">.<\/span><\/p><p align=\"JUSTIFY\"><span lang=\"es-AR\">[1] Cruz y Fierro Editores, Buenos Aires, 1983.<\/span><\/p><div id=\"sdfootnote1\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><sup>\u0002<\/sup> Sal 106,23.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote2\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"it-IT\">\u039c<\/span>t 10,27.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote3\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><sup>\u0002<\/sup> Santo Tom\u00e1s de Aquino, \u201cContra los errores de los griegos\u201d, Ed. Marietti, n. 1078\/9.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote4\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><sup>\u0002<\/sup> Sal 127,1.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote5\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><sup>\u0002<\/sup> Jn 1,17.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote6\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. San Juan Pablo II, <i>Carta a todos los sacerdotes para el Jueves Santo de 1980<\/i>.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote7\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. dicha enc\u00edclica n. 19\/25.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote8\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. <i>Marialis Cultus<\/i> (2\/2\/1974).<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote9\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><sup>\u0002<\/sup><span lang=\"en-US\"> Jn 10,16.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote10\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><sup>\u0002<\/sup><span lang=\"en-US\"> San Pablo VI (24\/5\/1976).<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote11\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"en-US\"><i>Gaudium et Spes<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">, 22.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote12\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><sup>\u0002<\/sup> Is 56,10.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote13\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><sup>\u0002<\/sup> 1 Pe 4,8.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote14\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"it-IT\">\u0397<\/span>ch. 7,60.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote15\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">Ro 8,28.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote16\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a><sup>\u0002<\/sup> Jud 8,12-13.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote17\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. 2 Tes 2,10.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote18\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a><sup>\u0002<\/sup> San Juan Pablo II (19\/6\/1983).<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote19\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">Jud 16.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote20\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">Jud 22.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote21\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">Jn 6,68.<\/span><\/p><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leyendo el \u00edndice de esta recopilaci\u00f3n, un tanto despareja y desordenada, de conferencias, art\u00edculos y predicaciones de muy distintas \u00e9pocas del Padre Julio Meinvielle, viene a la mente lo que dec\u00eda Gilbert Keith Chesterton sobre Santo Tom\u00e1s de Aquino: \u201cpensaba pugnativamente\u2026(lo cual) no quiere decir amarga o despectivamente, sin caridad, sino combativamente\u201d. Al igual que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7976,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[377],"tags":[],"class_list":["post-7970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fundador"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7970"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7975,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7970\/revisions\/7975"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7976"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}