{"id":7414,"date":"2023-07-28T07:15:44","date_gmt":"2023-07-28T05:15:44","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=7414"},"modified":"2025-04-24T10:46:27","modified_gmt":"2025-04-24T08:46:27","slug":"homilia-en-el-seminario-mayor-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2023\/07\/28\/homilia-en-el-seminario-mayor-en-argentina\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda en el Seminario Mayor en Argentina"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7414\" class=\"elementor elementor-7414\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 align=\"CENTER\"><a name=\"_Hlk137722910\"><\/a> <span lang=\"es-ES\"><b>Homil\u00eda en el Seminario Mayor en Argentina<\/b><\/span><\/h3><p align=\"CENTER\"><span lang=\"it-IT\"><i>1 Re 19,16b, 19-21\/Gal 5,1, 13-18\/Lc 9:51-62<\/i><\/span><\/p><p><span style=\"color: #c00000;\"><span lang=\"es-ES\"><b>[<\/b><\/span><\/span><span lang=\"es-ES\"><b>Exordio<\/b><\/span><span style=\"color: #c00000;\"><span lang=\"es-ES\"><b>]<\/b><\/span><\/span><b> <\/b><span style=\"color: #000000;\">Todas las lecturas que acabamos de o\u00edr pueden hacernos sentir un poco inc\u00f3modos. Todos los detalles que se leen son profundamente contraculturales, contracorriente.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed, por ejemplo, en la primera lectura escuchamos el llamado de Eliseo a quien El\u00edas elije para su sucesor. Es decir, esta lectura del libro de los Reyes tiene que ver con seguir la vocaci\u00f3n de uno. <\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Ahora, cuando hablamos de encontrar nuestro propio camino en la vida, nosotros ponemos un precio muy alto a <\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bd<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">nuestro juicio<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bc<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"> sobre lo que nos conviene o no nos conviene hacer con nuestra vida \u2013para nosotros es como un derecho fundamental\u2013, <\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bd<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">ninguno va a venir a decirme <\/span><span style=\"color: #000000;\"><i>a m\u00ed<\/i><\/span><span style=\"color: #000000;\"> lo que debo hacer con mi vida<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bc<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">, <\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bd<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">yo decido<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bc<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"> qu\u00e9 hacer con <\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bd<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><i>mi<\/i><\/span><span style=\"color: #000000;\"> vida<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\">\u02bc<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\">. Bueno, esa ser\u00e1 nuestra perspectiva, nuestro modo de pensar en la cultura actual, pero definitivamente no era esa la perspectiva b\u00edblica. <\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">F\u00edjense que la Escritura no sugiere que El\u00edas y Eliseo se conoc\u00edan. De repente aparece El\u00edas que pasa junto a \u00e9l mientras est\u00e1 arando y as\u00ed, sin m\u00e1s, sin consultarlo, sin pedirle permiso, sin discusi\u00f3n alguna, sin preparativos, El\u00edas simplemente, le echa el manto encima y Eliseo lo sigue. \u00bfElegir tu propio camino? \u00bfDecidir qu\u00e9 hacer con tu vida? No parece ser el modo b\u00edblico. <\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Notemos adem\u00e1s el cambio que tiene que hacer Eliseo al aceptar su llamado. Eliseo estaba en el campo <\/span><span style=\"color: #000000;\"><i>arando con doce yuntas de bueyes<\/i><\/span><span style=\"color: #000000;\">, es decir, era una persona rica para la \u00e9poca o al menos de la \u2018alta sociedad\u2019, doce yuntas de bueyes son un mont\u00f3n de animales y, adem\u00e1s, ten\u00eda maquinaria sofisticada, el arado; solo las personas de la clase alta de la sociedad podr\u00edan tener tales posesiones. Es como si hoy dij\u00e9semos Eliseo estaba manejando su <\/span><em>Lamborghini. \u00bfQu\u00e9 hace Eliseo?<\/em>\u00a0Inmediatamente, <i>tom\u00f3 una junta de bueyes, los degoll\u00f3 y con las coyundas de los bueyes coci\u00f3 la carne de ellos y la dio a la gente; luego levant\u00e1ndose sigui\u00f3 a El\u00edas y se puso a su servicio<\/i>. Esto es equivalente a decir \u2018vendi\u00f3 todo su negocio\u2019, \u2018reparti\u00f3 todo su dinero\u2019, \u2018regal\u00f3 su casa\u2019. \u00a1Imag\u00ednense! Una persona que es rica, que tiene gente trabajando para \u00e9l, tiene una casa grande, mucha sofisticaci\u00f3n en su modo de vida, de repente lo deja todo, lo regala.<\/p><p>A lo largo de los siglos hemos visto muchos que, como Eliseo, espont\u00e1neamente, siguiendo la iniciativa de Dios, lo dejaron todo para seguir a nuestro Se\u00f1or. Pensemos, por ejemplo, en San Antonio Abad, que un d\u00eda entr\u00f3 de \u2018casualidad\u2019 en una iglesia y escuch\u00f3 el Evangelio de cuando Jes\u00fas le dice al joven rico: <i>ve y vende todo lo que tienes, d\u00e1selo a los pobres y s\u00edgueme<\/i>. \u00a1Y \u00e9l lo hizo! aunque era rico. Pas\u00f3 el resto de su vida viviendo en la simplicidad y austeridad del desierto. Piensen en San Francisco de As\u00eds, que era el hijo de un mercader muy rico, lo regal\u00f3 todo e incluso le dio a su padre la ropa que llevaba puesta y camin\u00f3 desnudo hacia el bosque. Pensemos en Santa Katharine Drexel, una santa americana, la \u00fanica heredera de una inmensa fortuna, quien por seguir el llamado de Dios lo dej\u00f3 todo.<\/p><h4><b>Entrega radical <\/b><\/h4><p>Me imagino que a estas alturas estar\u00e1n pensando: \u2018<i>bueno, nosotros de alg\u00fan modo, con sus m\u00e1s y con sus menos, eso ya lo hemos hecho<\/i>\u2019; \u2018hemos dejado el confort de nuestras casas, nuestro dinero \u2013poco o mucho\u2013, nuestros estudios\u2026\u2019. Sin embargo, y este es el punto, como religiosos del Verbo Encarnado, estamos llamados a una entrega radical que no acaba el d\u00eda de la profesi\u00f3n de votos temporales, ni tampoco el d\u00eda de los votos perpetuos, ni el d\u00eda de nuestra ordenaci\u00f3n sacerdotal, nosotros debemos \u201caspirar a vivir con toda radicalidad las exigencias de la Encarnaci\u00f3n y de la Cruz\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> <i>siempre<\/i>, es decir, \u201ca vivir la pobreza en grado m\u00e1ximo y absoluto para mejor y m\u00e1s radicalmente imitar a Cristo pobre\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Y el seminario mayor debe ser una escuela en ese sentido.<\/p><p>Pobres, en el sentido material, se puede decir que ya lo son\u2026 aqu\u00ed quisiera m\u00e1s bien referirme a ese grado de pobreza del que habla el derecho propio y que nos invita a conquistar \u201cel desprendimiento total, no s\u00f3lo de los bienes materiales \u2013objeto propio de la virtud de la pobreza\u2013 sino de todo cuanto no sea el mismo Dios, lo que supone la perfecci\u00f3n de la caridad y la santidad completa y consumada\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. Esto es muy importante para nuestra vida como misioneros.<\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Aqu\u00ed Ustedes no tienen doce bueyes, ni un <\/span><em>Lamborghini, pero s\u00ed est\u00e1n rodeados de un mont\u00f3n de consuelos. Si se ponen a ver tienen la dicha de estar rodeados de muy buenos sacerdotes a quienes pueden recurrir cuando quieran, tienen acceso a los sacramentos diariamente, est\u00e1n rodeados de un mont\u00f3n de hermanos seminaristas, ninguno de Ustedes \u2013ni el que vive en la \u00faltima cuadra\u2013 tiene que caminar kil\u00f3metros para ir a la iglesia, y as\u00ed podr\u00edamos seguir enumerando varios detalles muy consoladores. \u00a1Ojo! no digo que est\u00e9n mal esas cosas, \u00bfeh?, al contrario, todas esas cosas son muy buenas, son buen\u00edsimas porque son conducentes a la formaci\u00f3n. Pero hay que estar atentos y no poner el coraz\u00f3n en esas cosas, porque un d\u00eda a Ustedes tambi\u00e9n Dios les va a pedir un cambio radical como a Eliseo, y Dios est\u00e1 en todo su derecho. Es el trato que hicimos cuando hicimos nuestros votos en este Instituto. Por eso hay que estar preparado para eso. <\/em><\/p><p><em>Le pas\u00f3, por ejemplo, a San Jun\u00edpero Serra. <\/em>A los 56 a\u00f1os y con la sola experiencia de haber sido profesor de Teolog\u00eda, muy c\u00f3modo en el seminario, tuvo que partir para a una misi\u00f3n que parec\u00eda imposible en el nuevo mundo. Sali\u00f3 de su zona de confort y all\u00e1 fue. Fund\u00f3 <span style=\"color: #000000;\">9 de las 15 misiones que hoy dan nombre a las ciudades en California.<\/span> \u00bfLe cost\u00f3? Claro que le cost\u00f3. Era asm\u00e1tico y ten\u00eda una herida en la pierna que nunca se le cur\u00f3 y, sin embargo, se camin\u00f3 todo (38000 km). <span style=\"color: #000000;\">\u201c<\/span><span style=\"color: #000000;\"><i>Siempre adelante, nunca hacia atr\u00e1s<\/i><\/span><span style=\"color: #000000;\">\u201d, sol\u00eda decir.<\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Montserrat, serif;\">\u00a0<\/span><\/span>Le pas\u00f3 tambi\u00e9n a San Jos\u00e9 de Anchieta, apenas terminado el noviciado y aun estando enfermo de tuberculosis, lo mandaron a la misi\u00f3n en Brasil que acababa de comenzar, con todas las penurias que eso implicaba en aquella \u00e9poca. Hizo su seminario en la misi\u00f3n. Sus compa\u00f1eros se ordenaron con 24, 25 a\u00f1os, \u00e9l con 32. Pero ante la llamada de Dios, no se achicaron, no miraron hacia atr\u00e1s, se lanzaron a lo que Dios les ped\u00eda.<\/p><p>Por eso, f\u00edjense que el <i>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/i> establece como condici\u00f3n important\u00edsima para la misi\u00f3n esa capacidad de negarse a s\u00ed mismo, de renunciar a esa actitud ego\u00edsta que nos hace buscar los propios intereses, la propia comodidad, para trabajar con celo en el lugar y en el oficio que el Instituto nos conf\u00eda para la mayor gloria de Dios. Dice as\u00ed el directorio: \u201cAl misionero se le pide \u2018<b>renunciar a s\u00ed mismo<\/b> y <b>a todo lo que tuvo hasta entonces <\/b>y a hacerse todo para todos\u2019: en la <b>pobreza<\/b> que lo deja libre para el Evangelio; en el <b>desapego de personas y bienes<\/b> <b>del propio ambiente<\/b>, para hacerse as\u00ed hermano de aquellos a quienes es enviado y llevarles a Cristo Salvador\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. F\u00edjense lo que dice: renunciar a s\u00ed mismo y a todo lo que tuvo hasta entonces\u2026 desapego de personas y bienes del propio ambiente\u2026 eso es parte del programa de todos los que quieran ser misioneros en el Instituto y deben empezar a ejercitarse en ello desde ahora.<\/p><p>Enti\u00e9ndase bien que el misionero para ser verdaderamente tal, debe darse todo, y debe darse para siempre. Esto es y no otra cosa, el ideal apost\u00f3lico siempre promovido en el Instituto ya desde su fundaci\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Al Se\u00f1or no se le da nada por la mitad; al Se\u00f1or no se le mide nada. \u00a1Ya es tan poco lo que le podemos ofrecer! Entonces, no darse para siempre es no darse del todo.<\/p><p>Una vez San Pedro Juli\u00e1n Eymard estaba dando un serm\u00f3n a los que profesaban por primera vez, entonces les pregunta: \u201c\u00bfPara cu\u00e1nto tiempo firm\u00e1is este contrato? Por prudencia la regla les manda que lo firmen s\u00f3lo para algunos a\u00f1os, uno o tres. \u00bfVan a decir por eso: \u00a1Bien!, me doy por este tiempo, pero despu\u00e9s ya lo veremos? \u00a1No faltaba m\u00e1s! Ustedes en su coraz\u00f3n tienen que hacer de cuenta que hacen votos perpetuos. Porque si no quieren pertenecer siempre a Dios, no son dignos de ser suyos por un a\u00f1o. Qu\u00e9dense aqu\u00ed, les dice el santo, no den un paso m\u00e1s, porque trat\u00e1ndose de Dios no se hacen ensayos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Sin embargo, hay almas que apenas surge una dificultad, cuando tienen alg\u00fan entredicho en el apostolado, cuando experimentan alg\u00fan rechazo \u2013como los disc\u00edpulos en el <\/span><span style=\"color: #000000;\">E<\/span><span style=\"color: #000000;\">vangelio cuando no los recibieron\u2013, cuando se les hace una correcci\u00f3n, cuando escuchan alguna cr\u00edtica hacia el Instituto, inmediatamente ponen en duda el seguimiento de Cristo, al punto que a veces <\/span><i>se portan como enemigos de la cruz de Cristo<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>, como dice San Pablo, miran atr\u00e1s como dice el Evangelio que escuchamos. A veces por evitarse una renuncia, por no negarse, por temor al sacrificio, se pierden de grandes gracias. Tienen miedo a que dando algo, se queden sin nada. D\u00edganme una cosa: \u00bfPor qu\u00e9 apegarnos a un f\u00f3sforo si podemos tener el sol?<\/p><p>\u201cLos cobardes \u2013dice el derecho propio\u2013 mueren muchas veces antes de su muerte\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Nada m\u00e1s lejos de nosotros. Por eso leemos en otro de nuestros documentos: \u201cLa vocaci\u00f3n religiosa es dejar todo para obtenerlo todo; es dejar las cosas de este mundo para aferrarse al Todo que es Dios. Dec\u00eda Santa Teresa: \u2018No se da este Rey sino a quien no se le da todo\u2019<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. Lejos de lamentarnos de lo que dejamos, debemos considerar la bondad de Dios que quiere d\u00e1rsenos\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p><p>En este sentido es realmente ejemplar el testimonio de uno de los m\u00e1rtires norteamericanos, No\u00ebl Chabanel, del mismo grupo de San Jean de Brebeuf, Isaac Jogues\u2026 que quiz\u00e1s son los m\u00e1s conocidos. El punto es que el P. Chabanel era un profesor exitoso en Francia, pero deseaba fervientemente ser misionero en la Nueva Francia (Canad\u00e1) y rezaba para que se aceptase su martirio, o sea, su ofrecimiento a ir a esas tierras a misionar. El hecho es que cuando por fin lo enviaron y lleg\u00f3 a la misi\u00f3n, una vez que tuvo contacto con los indios y tuvo la oportunidad de experimentar en carne propia las dificultades de la misi\u00f3n, le vinieron ganas de salir corriendo, de volverse a las comodidades y a las seguridades de Francia, de mirar hacia atr\u00e1s. Dicen que de todos los jesuitas que fueron a la Nueva Francia, a \u00e9l fue a quien m\u00e1s le cost\u00f3 la misi\u00f3n. La lengua le resultaba incomprensible y el tipo de vida le repugnaba y, naturalmente, todo eso lo entristec\u00eda. Sin embargo, y aqu\u00ed est\u00e1 el hero\u00edsmo que lo prepar\u00f3 para el martirio, a pesar de que los superiores le dieron permiso para volverse a Francia, hizo <b>voto<\/b> de mantenerse firme en la misi\u00f3n pasase lo que pasase. \u00bfPor qu\u00e9? Porque era plenamente consciente de las palabras que hoy le o\u00edmos pronunciar al Verbo Encarnado en el Evangelio: <i>Quien pone su mano en el arado y vuelve su vista atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u00bfY saben qu\u00e9? Dios le tom\u00f3 en serio la palabra. Fue el que m\u00e1s tiempo estuvo en la misi\u00f3n, porque fue el \u00faltimo al que martirizaron. Una noche cuando escapaba de unos indios guerreros y trataba de llegar al puesto central de misi\u00f3n que ten\u00edan los jesuitas, se encontr\u00f3 con un r\u00edo muy profundo no vadeable, y mientras pensaba c\u00f3mo iba a hacer para cruzar, un indio \u2013en realidad un ap\u00f3stata cristiano\u2013 se le acerc\u00f3 y le ofreci\u00f3 hacerlo cruzar con su canoa. Pero a la mitad de la traves\u00eda \u00e9ste mat\u00f3 al P. Chabanel, le rob\u00f3 lo que llevaba y arroj\u00f3 su cuerpo al r\u00edo. El hombre tard\u00f3 dos a\u00f1os en confesar lo que hab\u00eda hecho, diciendo que hab\u00eda actuado por odio a los misioneros y a la fe. \u00bfSe dan cuenta? Si \u00e9l hubiese vuelto a las comodidades y a las seguridades de Francia, si hubiera vuelto a su zona de confort, se hubiera perdido la palma del martirio y la bienaventuranza eterna.<\/p><p>Por eso es importante ahora que Ustedes est\u00e1n en formaci\u00f3n que carguen las alforjas bien llenas de <b>fervor<\/b>, del fervor que soporta las grandes olas de prueba que indudablemente han de sobrevenirle al misionero; que carguen las alforjas bien llenas de \u201c<b>caridad apost\u00f3lica<\/b>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a> \u2013como pide de nosotros el derecho propio\u2013 que le hagan al misionero olvidarse de s\u00ed mismo a fin de trabajar \u201caun en los lugares m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a> y esto no de cualquier manera, sino con <b>gran celo<\/b> por el bien de las almas y la expansi\u00f3n de la Iglesia de Cristo; y est\u00e9n llenos de esa valent\u00eda que hace que el misionero \u2013aunque ya no tenga los consuelos espirituales que antes ten\u00eda \u201cy que un d\u00eda Dios retira completamente\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a> y despojado tambi\u00e9n de \u201clos apoyos y seguridades con relaci\u00f3n al estado de su alma\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>\u2013 igualmente conf\u00ede \u201ccon firmeza inquebrantable de que aun los acontecimientos m\u00e1s adversos y opuestos a su mira natural son ordenados por Dios para su bien\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p><p>El genio de San Alberto Hurtado dec\u00eda: \u201cEn la vida no hay dificultades, solo hay circunstancias. Dios lo conduce todo, y todo lo conduce bien. No hay m\u00e1s que abandonarse, y servir a cada instante en la medida de lo posible\u201d.<\/p><h4><b>Mirar hacia adelante <\/b><\/h4><p>Por eso, esc\u00fachenme bien, dificultades las hubo y las habr\u00e1 siempre, cr\u00edticas, amenazas, cruces de toda clase no faltan ni van a faltar porque Dios no quiere que falten, ni aqu\u00ed ni en cualquier lado. Sin embargo, tenemos que <b>mirar hacia adelante<\/b>, debemos <i>remar mar adentro<\/i>, confiando en la palabra de Cristo: <i>Duc in altum!<\/i> Jes\u00fas mismo nos lo advierte: <i>Quien pone su mano en el arado y vuelve su vista atr\u00e1s, no sirve para el Reino de Dios<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>. En la causa del Reino no hay tiempo para mirar para atr\u00e1s, y menos para dejarse llevar por la pereza. Es mucho lo que se espera de nosotros: nada m\u00e1s ni nada menos que la sublime tarea de \u201cense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano, aun en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>. Hay que actuar con generosidad<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>, con decisi\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>, \u201ctrabajando siempre contra la tentaci\u00f3n de la dilaci\u00f3n, contra el miedo al sacrificio y a la entrega total y contra la tentaci\u00f3n de recuperar lo que hemos dado buscando compensaciones o instal\u00e1ndonos, poniendo \u2018nido\u2019 en cosas que no son Dios\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>. Es el ejemplo del mismo Cristo en el Evangelio de hoy que dice que <span style=\"color: #000000;\"><i>Jes\u00fas se encamin\u00f3 decididamente hacia Jerusal\u00e9n<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>. Y en esa \u201cactitud hay que vivir permanentemente, sin disminuciones ni retractaciones, sin reservas ni condiciones, sin subterfugios ni dilaciones, sin repliegues ni lentitudes\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>. Porque \u201cno es capaz de edificar imperios quien no es capaz de dar fuego a sus naves cuando desembarca\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/p><p><span style=\"color: #c00000;\"><b>[<\/b><\/span><b>Peroratio<\/b><span style=\"color: #c00000;\"><b>]<\/b><\/span> Pidamos en esta Santa Misa la gracia de que de esta querida casa de formaci\u00f3n salgan misioneros que <b>vivan el se\u00f1or\u00edo<\/b>, sobre s\u00ed mismos, sobre los hombres, sobre el mundo y sobre el demonio; que gocen de la \u2018libertad\u2019 de los hijos de Dios\u2026 que sean <b>valerosos<\/b>, que est\u00e9n <b>acostumbrados a la disciplina<\/b>, que sepan <b>dar su valor a cada cosa<\/b> y de modo jer\u00e1rquico; que <b>amen el Instituto<\/b> viviendo el carisma propio, misioneros que digan con toda la radicalidad y el compromiso que implica: Se\u00f1or, <span style=\"color: #000000;\"><i>\u00a1Te seguir\u00e9 adonde vayas!<\/i><\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a><span style=\"color: #000000;\"><i>.<\/i><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Se lo pedimos al Verbo Encarnado por intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. <\/span><\/p><div id=\"sdfootnote1\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Constituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 20.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote2\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Constituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 70.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote3\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Constituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 68. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote4\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><sup>\u0002<\/sup> 163.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote5\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><sup>\u0002<\/sup> Beato Paolo Manna, <i>Virtudes Apost\u00f3licas<\/i>, Carta circular n. 15, Mil\u00e1n, 15 de abril de 1931.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote6\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. <i>Obras Eucar\u00edsticas<\/i>, 5\u00aa serie, Ejercicios espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n de Hermanos de San Vicente Pa\u00fal, p. 955.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote7\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Espiritualidad<\/i>, 138; <i>op. cit<\/i>. Flp 3,18.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote8\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Espiritualidad<\/i>, 76.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote9\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Camino de perfecci\u00f3n<\/i>, cap. 24, 4.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote10\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Vocaciones<\/i>, 52.<i> <\/i><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote11\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><sup>\u0002<\/sup> Lc 9,62.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote12\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/i>, 164;\u00a0<i>op. cit. Redemptoris Missio<\/i>, 89.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote13\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Constituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 30. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote14\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 178.<\/span><i> <\/i><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote15\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a><sup>\u0002<\/sup> Cf. <i>Ibidem<\/i>.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote16\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 67. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote17\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a><sup>\u0002<\/sup> Lc 9,62.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote18\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Constituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 30. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote19\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Directorio de Vocaciones<\/i>, 23.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote20\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote21\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\">Cf. <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 16. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote22\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a><sup>\u0002<\/sup> Lc 9,51.<\/p><\/div><div id=\"sdfootnote23\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 73.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote24\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote25\"><p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a><sup>\u0002<\/sup> Lc 9,57.<\/p><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda en el Seminario Mayor en Argentina 1 Re 19,16b, 19-21\/Gal 5,1, 13-18\/Lc 9:51-62 [Exordio] Todas las lecturas que acabamos de o\u00edr pueden hacernos sentir un poco inc\u00f3modos. Todos los detalles que se leen son profundamente contraculturales, contracorriente. As\u00ed, por ejemplo, en la primera lectura escuchamos el llamado de Eliseo a quien El\u00edas elije para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7415,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[61,76,118,73,177,330,27,167,147,124,75,316,462,137,77,80],"class_list":["post-7414","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-carisma","tag-compromiso","tag-cristo","tag-cruz","tag-evangelio","tag-fervor","tag-fidelidad","tag-formacion","tag-generosidad","tag-misionero","tag-religioso","tag-seminario","tag-seminaristas1","tag-senorio","tag-vocacion","tag-votos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7414"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7414\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9720,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7414\/revisions\/9720"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}