{"id":7405,"date":"2023-07-21T06:57:25","date_gmt":"2023-07-21T04:57:25","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=7405"},"modified":"2023-07-21T06:59:52","modified_gmt":"2023-07-21T04:59:52","slug":"el-diablo-que-tu-no-conoces-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2023\/07\/21\/el-diablo-que-tu-no-conoces-3\/","title":{"rendered":"El diablo que t\u00fa no conoces (3)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7405\" class=\"elementor elementor-7405\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cEl diablo que t\u00fa no conoces\u201d <br \/>III parte<\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Continuamos con la publicaci\u00f3n de la Conferencia, siguiendo el libro de Louis J. Cameli <em>The Devil You Know Not<\/em>. Hemos comentado la primer estrategia que usa el demonio, que es el <strong>enga\u00f1o<\/strong>, y hoy hablaremos de la segunda estrategia:<\/p><ul><li><strong>Divisi\u00f3n <\/strong>&#8211; <em>Jes\u00fas, que conoc\u00eda sus pensamientos, les dijo: \u00abUn reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satan\u00e1s lucha contra s\u00ed mismo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 subsistir su reino? Porque \u2013como ustedes dicen\u2013 yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul<\/em> (Lc 11,17-18).<\/li><\/ul><p>Una segunda estrategia del demonio es precisamente causar la divisi\u00f3n. El diablo trata a toda costa causar divisi\u00f3n y desuni\u00f3n. Porque sus esfuerzos est\u00e1n dirigidos a trabajar directamente en contra del coraz\u00f3n de nuestra redenci\u00f3n en Cristo, que es justamente nuestra reconciliaci\u00f3n y nuestra participaci\u00f3n en la comuni\u00f3n con la unidad de la Trinidad. Todos los ataques del demonio que tienen que ver con la divisi\u00f3n representan el contrapunto de la obra Jesucristo: sanaci\u00f3n, reconciliaci\u00f3n, uni\u00f3n.<\/p><p>Para todos nosotros, que estamos en camino a la uni\u00f3n con Dios que es la unidad por la que Cristo or\u00f3 en la \u00faltima cena (\u201c<em>que todos sean uno\u201d<\/em>), es decisivo que conozcamos y estemos alerta acerca de las maneras en que el enemigo va a intentar socavar esta unidad. Y vamos a intentar ver esto en los distintos niveles de nuestra vida: personal, interpersonal, social y espiritual.<\/p><ul><li><u>Personal<\/u>: a medida que luchamos con \u201clo-que-somos-y-lo-que-no-somos\u201d el diablo trata de levantar olas de desaliento (otra gran estrategia que veremos en otra pl\u00e1tica). Es f\u00e1cil que uno se desanime cuando uno est\u00e1 tratando interiormente de poner todas las piezas juntas y hacer algo coherente de su vida. Todos hemos tenido momentos de desaliento con la compa\u00f1era infaltable que es la tentaci\u00f3n de no seguir intentando (<em>to stop trying<\/em>). Ah\u00ed ya empezamos a ver un poco la estrategia b\u00e1sica del demonio. \u00c9l va a intentar por todos los medios paralizarnos en lo que concierne al proyecto de dar unidad a nuestra vida, de que lo que lo que digo concuerde con lo que pienso, de que la manera en que act\u00fao sea consecuencia de la fe que llevo en el alma, en una palabra: mientras trato de ser coherente. Generalmente, el desaliento es bastante efectivo en ese sentido. Pero tambi\u00e9n nos puede hacer pensar que est\u00e1 totalmente fuera de nuestro alcance (<em>way beyond our reach<\/em>), como el que se da cuenta que est\u00e1 a a\u00f1os siderales de la santidad y por eso deja si quiera de intentar. A otros les inculca miedo porque les presenta como fantasmag\u00f3rico el \u201cdeterminarse de veras\u201d del que habla San Juan de la Cruz. No quieren ni mirar el libro de la \u201c<em>Noche oscura<\/em>\u201d. Y s\u00ed, el miedo puede f\u00e1cilmente hacernos retroceder. Tambi\u00e9n nos puede sugerir el demonio el compararnos con otros, usualmente con el plan de hacernos sobreestimar el progreso de los otros y subestimar el progreso de uno: \u201cMira qu\u00e9 paciente que es este\u2026 y yo todav\u00eda me enojo de nada\u201d; \u201cQu\u00e9 impresionante! Qu\u00e9 calidad que tiene este para discernir y a m\u00ed me lleva a\u00f1os y encima la m\u00e1s de las veces me equivoco\u201d; y as\u00ed, miles de ejemplos. Todos esos pensamientos lo que hacen es detenernos abruptamente. A otros los hace ser impacientes, porque se creen que la santidad es as\u00ed, una escalera recta al cielo, donde s\u00f3lo se avanza hacia arriba y como experimenta que ese no es su caso se agita, se enoja\u2026 y entonces \u00bfqu\u00e9 hace? Deja de intentarlo. Una y otra vez, el plan del diablo es que dejemos de intentar llegar a la santidad. Y lo m\u00e1s f\u00e1cil es haciendo que retrocedamos en la entrega que hemos hecho de nosotros mismos. Error. Grave error. El diablo siempre intenta terminar con todas las posibilidades de entrega y de donaci\u00f3n a Dios y por Dios al pr\u00f3jimo.<\/li><\/ul><p>San Isaac Jogues pocos meses antes de su muerte escribi\u00f3 una carta donde dec\u00eda: \u201cAunque soy miserable en extremo y he hecho mal uso de las gracias que Dios me ha dado en este pa\u00eds, <u>no pierdo el \u00e1nimo<\/u>. Dios todav\u00eda se toma la molestia de ayudarme a ser mejor y me da nuevas oportunidades para ser mejor. [\u2026] Mi esperanza est\u00e1 en Dios, que realmente no necesita de mis logros para realizar sus designios. Todo lo que necesitamos es <u>tratar de serle fieles<\/u> y no arruinar su trabajo con nuestras miserias\u201d.\u00a0 Ese es el esp\u00edritu.<\/p><p>Ahora, en orden a entregarnos primero debemos poseernos. Lo dicen nuestras <em>Constituciones<\/em>: \u201cQueremos formar hombres aut\u00e9nticamente libres, due\u00f1os de s\u00ed mismos, que por <em>poseerse puedan darse totalmente<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Ese poseerse quiere decir que debe haber unidad, integridad y coherencia en nuestra vida. Yo no soy sacerdote s\u00f3lo cuando celebro Misa y despu\u00e9s soy un muchacho de la parroquia que se va a hacer gimnasia. No estoy diciendo que hacer gimnasia est\u00e9 mal, sino que en todo momento soy sacerdote y por lo tanto, tengo que conservar la conducta propia sacerdotal (en la guarda de los ojos, en la manera en que me visto, en lo que escucho mientras hago gimnasia, en la atenci\u00f3n siempre moderada por la templanza que le doy al cuidado del cuerpo, etc).<\/p><p>Obviamente ninguno de nosotros aqu\u00ed quiere ser juguete del diablo y caer en sus trampas. Entonces \u00bfcu\u00e1les son los medios que tenemos para poner todas las piezas de nuestra vida juntas y ofrec\u00e9rselas a Dios?<\/p><p>En primer lugar, coherencia de vida implica involucrarse en un proceso de cambio. Es lo que nosotros llamamos <em>ongoing <\/em>conversi\u00f3n. El derecho propio es bien claro en esto: \u201cUn religioso que no est\u00e9 dispuesto a pasar por la segunda y la tercera conversi\u00f3n, o que no haga nada en concreto para lograrlo, aunque est\u00e9 con el cuerpo con nosotros no pertenece a nuestra familia espiritual\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Textual. Y despu\u00e9s lo usual: las pr\u00e1cticas de ascetismo que todos ustedes conocen: la disciplina de negarse a s\u00ed mismos en orden a ser m\u00e1s libres y m\u00e1s purificados de los apegos que cuelgan de nosotros. El ayuno, las pr\u00e1cticas de penitencia que hemos aprendido en el noviciado y que todav\u00eda est\u00e1n en vigencia, el examen de conciencia que explora c\u00f3mo hemos fallado en cumplir la voluntad de Dios y nos advierte de las maneras en que la gracia de Dios est\u00e1 activa en nuestra vida. La direcci\u00f3n espiritual, honesta, seria, sobrenatural que presenta sus experiencias al director para que lo ayude a identificar la manera en la que Dios lo va llevando y va obrando su santificaci\u00f3n. Y por supuesto, la oraci\u00f3n. Eso es esencial y sin eso, todo lo otro que hagamos, caer\u00e1 por tierra.<\/p><p>Ahora f\u00edjense Uds. que todos estos medios tienen como \u2018objetivo\u2019, si se quiere, llevarnos al conocimiento de nosotros mismos. Este auto conocimiento nos lleva a ordenar las piezas de nuestra vida de una manera coherente, es decir, seg\u00fan el plan de Dios. El conocimiento de s\u00ed mismo es clave para la autoaceptaci\u00f3n, la cual es a su vez, clave en nuestra entrega a Dios.<\/p><ul><li><u>A nivel interpersonal:<\/u> o sea la divisi\u00f3n entre nosotros. Es innegable: las divisiones entre los hombres existen con un mayor o menor grado de consecuencias. Eso es triste y a veces te parte el coraz\u00f3n.<\/li><\/ul><p>Ahora no debemos echarle la culpa al diablo por todas las divisiones. Cada uno por nuestra cuenta puede separarse del grupo y mantener sostenidamente esa separaci\u00f3n. Sin embargo, uno de los trabajos principales del diablo es causar la divisi\u00f3n, enfrentando a unos con otros. Ciertamente que el diablo nos puede tentar directamente a separarnos de otros, o puede explotar las divisiones que nosotros hemos causado. En cualquier de los casos, la divisi\u00f3n es ciertamente una de las prioridades del demonio.<\/p><p>Por otra parte, debe quedar claro que la unidad entre nosotros es algo querido por Dios y que nuestro destino final es la uni\u00f3n con Dios mismo. Todo lo que nos mueva en otra direcci\u00f3n que no sea esa, claramente no es de Dios.<\/p><p>El diablo puede usar una variedad de situaciones para crear divisiones y separaciones. Por ejemplo, la <em>promesa de algo mejor<\/em> nos puede alejar o separar de aquellos que merecen nuestra m\u00e1s leal uni\u00f3n. Como aquellos que cursaron estudios pagados por su Instituto en universidades costosas, publicaron libros, viajaron por el mundo\u2026 y por la promesa de un trabajo pago en una di\u00f3cesis, con la ilusi\u00f3n de una relaci\u00f3n \u2018muy buena\u2019 con el obispo, y quien sabe qu\u00e9 otras motivaciones se separaron de su Instituto y terminaron mal. La promesa de algo mejor realmente resulta tentadora \u2212sobre todo si uno est\u00e1 pasando por \u2018momentos bajos\u2019, por tiempos de desolaci\u00f3n, por dificultades comunitarias, etc.\u2013 lo cual puede llevar a divisiones y separaciones penosas y devastadoras como sucede tantas veces en los casos de adulterio o en el abandono de los amigos.<\/p><p>Otro trampol\u00edn para la separaci\u00f3n y la divisi\u00f3n son los sentimientos de ira, de resentimiento, de desprecio que podamos tener acerca de otras personas. La historia de Judas es un ejemplo en este proceso. Se enoja primero porque \u2018malgastaron el perfume\u2019, nuestro Se\u00f1or lo \u201creprende\u201d alabando el gesto de la mujer y ah\u00ed le entra el resentimiento, y finalmente desprecia a Cristo traicion\u00e1ndolo; separ\u00e1ndose de \u00c9l y de los otros disc\u00edpulos. No pocas veces cuando sentimos desprecio por otros, cuando su comportamiento nos exaspera, nos alejamos de esas personas y hacemos de todo para evitarlos.<\/p><p>Todav\u00eda un motivo m\u00e1s que puede causar la separaci\u00f3n es el miedo. A veces tememos mostrarnos amigos de otros por las consecuencias potenciales que nos puede traer eso. Un ejemplo cl\u00e1sico es la negaci\u00f3n de Pedro. No necesito abundar en detalles. Pero la historia de la incre\u00edble separaci\u00f3n de Pedro, uno de los ap\u00f3stoles m\u00e1s cercanos a nuestro Se\u00f1or en la hora decisiva, demuestra cu\u00e1n poderoso puede ser el miedo de lo que nos pueda pasar, hasta llegar a separarnos \u2018por salvarnos\u2019 al menos moment\u00e1neamente de aquellos que merecen nuestra m\u00e1s plena adhesi\u00f3n, que tanto nos han dado, etc.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Asimismo, la codicia puede ser otra de las causas que lleven a la separaci\u00f3n de las personas. Codicia no s\u00f3lo financiera, como quien dice \u201caqu\u00ed no hay lo suficiente para vos y para m\u00ed\u201d y entonces se separa el matrimonio a buscar fortuna por partes separadas. Sino que tambi\u00e9n puede ser codicia de otros bienes: como el religioso que se \u201csepara\u201d de los otros porque quiere atenci\u00f3n s\u00f3lo para \u00e9l, o un apostolado s\u00f3lo para \u00e9l, o tambi\u00e9n es cierto que algunos simplemente se separan del Instituto codiciando bienes\u2026 porque creen que con una cruz a cuestas (las incomodidades asociadas con la pobreza, los malentendidos con sus superiores, la aspereza de la misi\u00f3n\u2026 y un largo etc\u00e9tera) no van a llegar a ning\u00fan lado.<\/p><ul><li>Una divisi\u00f3n a mayor escala es la divisi\u00f3n que trae aparejada el dinero, el poder, el estatus, el invocar la religi\u00f3n para forzar la dominaci\u00f3n. Es precisamente el olvido del principio y fundamento, pero a un nivel m\u00e1s universal y es casi literalmente el seguimiento del rey terrenal.<\/li><\/ul><p>El libro de Schlier \u201c<em>Principados y Potestades<\/em>\u201d describe muy bien c\u00f3mo Satan\u00e1s ejerce su influencia para torcer el plan de Dios en un contexto casi universal. Dice as\u00ed: \u201cM\u00e1ximamente empieza a ejercer su poder en el esp\u00edritu general del mundo, en el esp\u00edritu de una \u00e9poca y en p\u00fablico, como tambi\u00e9n en el esp\u00edritu de un pueblo, de un pa\u00eds, etc. Este esp\u00edritu, en el que domina \u00abla edad de este mundo\u00bb, no es un esp\u00edritu suelto y suspendido en el aire, sino que es respirado por los hombres y por medio de ellos es asumido en sus instituciones, en unas u otras circunstancias. \u00c9l se condensa tambi\u00e9n en determinadas situaciones. As\u00ed llega a convertirse en un esp\u00edritu hist\u00f3ricamente intenso y poderoso, del cual ning\u00fan individuo puede escapar. El hombre se rige seg\u00fan este esp\u00edritu, y se le presenta como obvio por s\u00ed mismo. Actuar, pensar o decir algo contra \u00e9l, es un sinsentido, cuando no es, incluso, injusto y delictivo. En \u00e9l se lleva adelante la vida y todas las dem\u00e1s cosas. Y \u00aben \u00e9l\u00bb se piensa: tal como este esp\u00edritu nos lo presenta, con todos los conceptos y valoraciones propias de su presentaci\u00f3n. El pr\u00edncipe de este mundo, mediante la atm\u00f3sfera dominada por \u00e9l, hace que el mundo y la misma existencia, las cosas, las relaciones y situaciones de este mundo, aparezcan como suyas y seg\u00fan \u00e9l las entiende\u201d.<\/p><p>El contrapunto al trabajo de divisi\u00f3n del demonio es la reconciliaci\u00f3n y la unidad que nos trajo el Verbo Encarnado. La afirmaci\u00f3n m\u00e1s directa y s\u00f3lida de este trabajo de unificaci\u00f3n de Cristo est\u00e1 en la Carta a los Efesios: <em>Pero ahora, en Cristo Jes\u00fas, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz; <u>\u00c9l ha unido<\/u> a los dos pueblos en uno s\u00f3lo, <u>derribando el muro<\/u> de <u>enemistad que los separaba<\/u>, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. As\u00ed cre\u00f3 con los dos pueblos un s\u00f3lo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcili\u00f3 con Dios en un s\u00f3lo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. Y \u00e9l vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz tambi\u00e9n para aquellos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinci\u00f3n tenemos acceso al Padre, en un mismo Esp\u00edritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni hu\u00e9spedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Ustedes est\u00e1n edificados sobre los ap\u00f3stoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En \u00c9l, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Se\u00f1or.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Claramente, la victoria de Cristo con su paz y su unidad se levanta por encima de todos los intentos de Satan\u00e1s por dividir y separarnos interiormente, entre nosotros y a un nivel universal.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> 200.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El ejemplo opuesto demuestra la esposa en la pel\u00edcula \u201c<em>A Hidden Life<\/em>\u201d cuando su esposo est\u00e1 por ser condenado a muerte porque se neg\u00f3 a participar en la guerra matando gente inocente. Ella le dice: \u201cI love you. Whatever you decide I am with you always\u201d.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl diablo que t\u00fa no conoces\u201d III parte \u00a0 Continuamos con la publicaci\u00f3n de la Conferencia, siguiendo el libro de Louis J. Cameli The Devil You Know Not. 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