{"id":7015,"date":"2023-05-26T08:15:32","date_gmt":"2023-05-26T06:15:32","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=7015"},"modified":"2026-04-01T03:24:59","modified_gmt":"2026-04-01T01:24:59","slug":"queremos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2023\/05\/26\/queremos\/","title":{"rendered":"Queremos\u2026"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7015\" class=\"elementor elementor-7015\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Ense\u00f1an los te\u00f3logos<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> que existen tres tipos de voluntad o actitudes volitivas. A saber:<\/p><ul><li>La <strong>voluntad veleidosa<\/strong> que se expresa en \u201cindicativo potencial\u201d: yo <em>querr\u00eda<\/em>, a m\u00ed me <em>gustar\u00eda<\/em>, <em>tendr\u00eda<\/em>.. Esta forma de voluntad no llega al querer verdadero; se mantiene en un plano previo. Es una voluntad con ojeras: llorona, triste, amargada. En los casos m\u00e1s graves, no hay ni siquiera un <em>querr\u00eda<\/em> sino indiferencia. Es la actitud del \u201cprimer binario\u201d en el lenguaje de San Ignacio: \u201cquerr\u00eda quitar el afecto\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>La <strong>voluntad enga\u00f1ada<\/strong> es m\u00e1s peligrosa que la anterior, y el peligro radica en la falsedad que la envuelve. Es una voluntad que se miente a s\u00ed misma sobre los \u201cmedios\u201d que elige para alcanzar un determinado fin. San Ignacio describe a estas personas diciendo que quieren dejar lo que Dios les exige que dejen, pero de tal manera que, a la postre, terminan qued\u00e1ndose con lo que pretend\u00edan dejar. Tienen la actitud del \u201csegundo binario\u201d. Es la persona que miente sobre los medios, es decir, quiere convencerse \u2212y muchas veces tambi\u00e9n quiere convencer a otros\u2212 de que los medios que \u00e9l ha elegido se ordenan al fin que se ha propuesto, cuando no es as\u00ed.<\/li><\/ul><ul><li>La <strong>verdadera voluntad <\/strong>es la que quiere un fin y los medios que conducen efectivamente a ese fin, aunque sean medios duros y dif\u00edciles. Y los quiere sinceramente y los pone en pr\u00e1ctica con prontitud.<\/li><\/ul><p>Este tipo de voluntad tiene ciertas caracter\u00edsticas fundamentales entre las cuales podemos decir que: es perseverante, tenaz, firme, supera los fracasos volviendo a comenzar, si es necesario, las obras que no salieron como se esperaba, acepta los retos, se sobrepone a las ca\u00eddas y es capaz de terminar las obras emprendidas. Este es el tipo de voluntad al que San Ignacio se refiere en sus Ejercicios como la del \u201ctercer binario\u201d:\u00a0<\/p><p>\u201cEl 3\u00ba quiere quitar el affecto, mas ans\u00ed le quiere quitar, que tambi\u00e9n no le tiene affecci\u00f3n a tener la cosa acquisita o no la tener, sino quiere solamente quererla o no quererla, seg\u00fan que Dios nuestro Se\u00f1or le pondr\u00e1 en voluntad, y a la tal persona le parescer\u00e1 mejor para servicio y alabanza de su divina majestad; y, entretanto quiere hacer cuenta que todo lo dexa en affecto, <strong>poniendo fuerza de no querer aquello ni otra cosa ninguna, si no le moviere s\u00f3lo el servicio de Dios nuestro Se\u00f1or<\/strong>, de manera que el deseo de mejor poder servir a Dios nuestro Se\u00f1or le mueva a tomar la cosa o dexarla\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><p>Esta \u00faltima es precisamente el tipo de voluntad que exig\u00eda el Verbo Encarnado mientras sus adorables plantas pisaban esta tierra: <em>Si <strong>quieres<\/strong> entrar en la vida, observa los mandamientos<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>; <em>Si <strong>quieres<\/strong> ser perfecto vete a vender lo que posees<\/em>\u2026<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>; <em>Si alguno <strong>quiere<\/strong> ser el primero, deber\u00e1 ser el \u00faltimo<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>; <em>Si alguno me <strong>quiere<\/strong> servir, s\u00edgame<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Y esa es tambi\u00e9n \u201cla actitud sacerdotal propia del \u2018tercer binario\u2019\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> que exige de nosotros la vocaci\u00f3n religiosa en el Instituto del Verbo Encarnado.<\/p><p>En un mundo plagado de actitudes vacilantes frente a cuestiones o situaciones que son decisivas, de almas desorientadas y perplejas frente al desaf\u00edo de los tiempos actuales, en un mundo de identidades difusas, donde el compromiso, la responsabilidad y el hero\u00edsmo de la fidelidad parecen realidades remotas, nosotros, los miembros del Verbo Encarnado, debemos <em>afianzarnos<\/em>, es decir, <strong>consolidarnos<\/strong> en la identidad propia, \u201cponiendo fuerza\u201d \u2212como dec\u00eda San Ignacio\u2212 en aquello que sabemos nos hace servir mejor a Dios, esto es, no s\u00f3lo \u201ccumplir con la mayor perfecci\u00f3n posible los consejos evang\u00e9licos y la entrega a Jes\u00fas por Mar\u00eda, sino tambi\u00e9n \u2018ordenar la vida seg\u00fan el derecho propio del Instituto y esforzarse as\u00ed por alcanzar la perfecci\u00f3n de nuestro estado\u2019<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Ya lo dec\u00eda el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa: \u201cNo es \u00e9ste el momento para indecisiones, ausencias o faltas de compromiso. Es la hora de los <strong>audaces<\/strong>, de los que tienen esperanza, de los que aspiran a vivir en plenitud el Evangelio y de los que quieren realizarlo en el mundo actual y en la historia que se avecina\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. \u00a1Es nuestra hora!<\/p><p>Por eso quisiera compartir con Ustedes una reflexi\u00f3n sobre aquello a lo que debemos aplicar nuestra voluntad para obrar seg\u00fan lo que Dios quiere para nosotros y c\u00f3mo Dios lo quiere. Porque no hay que enga\u00f1arse: si hemos de alcanzar la perfecci\u00f3n de nuestro estado, no ha de ser de ning\u00fan otro modo, sino ordenando la propia vida seg\u00fan \u201clas <em>Constituciones<\/em> legadas por el Padre Fundador; los <em>Directorios<\/em>, que contienen normas subsidiarias y pr\u00e1cticas, aplicativas de las <em>Constituciones<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>, as\u00ed como tambi\u00e9n practicando las tradiciones y las sanas costumbres del Instituto. Por eso el gran Doctor de la Iglesia, San Juan de la Cruz le daba este aviso a un religioso: \u201cEn ninguna manera quiera saber cosa, sino s\u00f3lo c\u00f3mo servir\u00e1 m\u00e1s a Dios y guardar\u00e1 mejor las cosas de su instituto\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><h4><strong>1. Dos aclaraciones<\/strong><\/h4><p>Pero antes de comenzar de lleno con el tema quisiera hacer aqu\u00ed dos aclaraciones:<\/p><p>Seg\u00fan \u201cla actitud sacerdotal propia del \u2018tercer binario\u2019\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> que exige nuestro llamado a seguir a Cristo en este Instituto, no tienen cabida aqu\u00ed las dos primeras clases de voluntades que mencion\u00e1bamos al principio \u2212veleidosa y enga\u00f1ada\u2212. Lo ense\u00f1a el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> en el n\u00famero 42 cuando dice que los religiosos en este Instituto tienen que estar \u201cfirmemente resueltos\u201d, esto es con <strong>voluntad verdadera<\/strong> a alcanzar la santidad. Y aclara que si \u201cun religioso no est\u00e1 dispuesto a pasar por la segunda y la tercera conversi\u00f3n, o que no haga nada en concreto para lograrlo, aunque est\u00e9 con el cuerpo con nosotros no pertenece a nuestra familia espiritual\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Por tanto no tiene cabida entre nosotros el religioso indiferente que piensa que la normativa del Instituto \u201cno se aplica a \u00e9l\u201d, es decir, que cree que lo que manda el derecho propio no es para \u00e9l sino para que lo cumplan los otros y mientras tanto vive amargado, descontento, pesaroso en su estado<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> simplemente porque vive \u2018fuera de la regla\u2019 esperando cumplirla a su perfecci\u00f3n cuando haga los votos perpetuos, cuando ya sea sacerdote o cuando celebre sus bodas de oro sacerdotales\u2026 pero en realidad espera secretamente que la regla cambie y se adapte a \u00e9l o a su propio juicio; mientras tanto, pierde el tiempo. A este religioso las iniciativas del Instituto le resbalan, si es que acaso \u00e9l mismo no las obstaculiza, porque es de esos que \u201cno quema ni se quema con el fuego del Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, todo le da lo mismo. Actitudes todas propias, como hemos dicho, de una voluntad veleidosa, antojadiza, inconstante o de primer binario. Actitud t\u00edpica de los religiosos que han malentendido la libertad de los hijos de Dios y viven esclavizados bajo la <em>letra que mata <\/em>o bajo el<em> esp\u00edritu del mundo<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a> y aun de sus propios caprichos cambiantes, olvid\u00e1ndose que lo nuestro es \u201cimitar m\u00e1s de cerca y representar perpetuamente en la Iglesia aquella forma de vida que el Hijo de Dios escogi\u00f3 al encarnarse\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> y que eso incluye, por supuesto, \u201clos anonadamientos de Nazaret y del Calvario\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p><p>Tampoco tiene cabida aqu\u00ed la <strong>excusa<\/strong> que plantean muchos religiosos de querer cambiar la regla con planteamientos rid\u00edculos (a veces hasta descabellados) o haciendo interpretaciones rebuscadas o hasta diametralmente opuestas de lo prescripto acerca de los medios que manda la regla para nuestra santificaci\u00f3n, lo cual es propio de los \u201csegundos binarios\u201d. Y as\u00ed estos se creen que se puede ser pobre sin ser pobre, penitente sin hacer penitencia, d\u00f3cil al Esp\u00edritu Santo sin tener el alma pronta para todo lo que Dios disponga, perseverar en la vocaci\u00f3n s\u00f3lo si se dan las condiciones \u00f3ptimas para vivir en comunidad \u2026 Se creen reformadores, innovadores\u2026 hasta \u201cjustos int\u00e9rpretes de la ley\u201d y celosos pastores. Entonces \u2212siempre bajo capa de celo para hacer viable su cometido\u2212 juntan cientos de\u00a0apariencias y conveniencias frente a los superiores o incluso frente a los s\u00fabditos, pero en realidad solo se buscan a s\u00ed mismos y a su propia comodidad. Piensan que van a hacer al IVE grande con sus ideas y mientras tanto diluyen lo que nos identifica, minan con sus falacias precisamente lo que nosotros consideramos no negociable: la espiritualidad seria, la formaci\u00f3n tomista, la misi\u00f3n en los puestos de avanzada\u2026 y miran con desd\u00e9n a los religiosos observantes y si a estos tales les es dada autoridad, hasta los persiguen.<\/p><p>Dig\u00e1moslo expl\u00edcitamente: \u2018la voluntad de Dios se expresa&#8230; espec\u00edficamente para los religiosos a trav\u00e9s de sus propias Constituciones\u2019<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, y por eso los superiores, al ejercer su potestad, lo deben hacer \u2018a <strong>tenor del derecho propio y del universal<\/strong>\u2019<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Por eso San Juan Bosco les aconsejaba a sus religiosos: \u201chuyamos del prurito de reforma. Procuremos observar nuestras reglas sin pensar en su mejora o reforma\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> y les hac\u00eda notar el consejo que les hab\u00eda dado P\u00edo IX: \u201csin pretender mejora en sus constituciones, traten de observarlas puntualmente [y] su sociedad ser\u00e1 cada vez m\u00e1s floreciente\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p><p>Por este motivo conviene clavar en la mente y en el alma la consigna ignaciana de poner \u201c<strong>fuerza de no querer aquello ni otra cosa ninguna<\/strong>, si no le moviere s\u00f3lo el servicio de Dios nuestro Se\u00f1or, de manera que el deseo de mejor poder servir a Dios nuestro Se\u00f1or le mueva a tomar la cosa o dexarla\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Y nosotros, como dijimos, sabemos muy claramente que lo que nos hace servir mejor a Dios es lo que est\u00e1 claramente prescripto en el derecho propio.<\/p><p>Presten atenci\u00f3n a las palabras del fundador de la Peque\u00f1a Obra de la Divina Providencia que el derecho propio hace suyas y, por lo tanto, normativas para nuestra vida. As\u00ed \u201cescrib\u00eda Don Orione: \u2018&#8230;Nos haremos santos tal y como lo quiere de nosotros el Se\u00f1or: esto es, amando tiernamente a nuestra Congregaci\u00f3n y observando sus Constituciones. A la Congregaci\u00f3n se la ama de verdad y tanto se la ama cuanto se aman sinceramente y se practican con diligencia y buen esp\u00edritu sus Reglas\u2019<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. \u2018\u00a1Amad a vuestra Congregaci\u00f3n en su santa finalidad!&#8230; \u00a1Amadla porque es vuestra Madre! Dadle grandes consolaciones, honradla con vuestra vida de buenos y santos religiosos; de verdaderos y santos hijos suyos\u2019<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p><p>Por tanto, nosotros no podremos ser santos sino s\u00f3lo seg\u00fan lo que Dios ha inspirado a nuestro Fundador y que est\u00e1 plasmado en las\u00a0<em>Constituciones<\/em>\u00a0y en los\u00a0<em>Directorios<\/em>. Ese es el camino claramente trazado que tenemos que seguir, ah\u00ed est\u00e1n expl\u00edcitamente enunciados los medios que tenemos que emplear. No hay que ir de <em>shopping<\/em> a otras congregaciones buscando a ver qu\u00e9 hacen ellos para hacer nosotros tambi\u00e9n. No hay que tener una actitud ambivalente cuando ya sabemos de plano la postura que debemos tomar y el camino que debemos seguir. No hay que dejarse llevar por los gustos propios, o el juicio propio o las pasiones para hacer o dejar de hacer. As\u00ed lo dec\u00eda el M\u00edstico Doctor a las Carmelitas: \u201c\u00bfQu\u00e9 aprovecha dar t\u00fa a Dios una cosa si \u00e9l te pide otra? Considera lo que Dios querr\u00e1 y <strong>hazlo<\/strong>, que por ah\u00ed satisfar\u00e1s mejor tu coraz\u00f3n que con aquello a que t\u00fa te inclinas\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p><p>Ahora, enti\u00e9ndase bien: esto no es rigidez, esto no es cerraz\u00f3n, esto no es auto referencialidad (en su aspecto negativo), esto no es \u201cinamovilidad en el juicio\u201d, porque no van a faltar quienes nos acusen de ello. \u00bfDesde cu\u00e1ndo la fidelidad est\u00e1 mal?<\/p><p>Sepan que el derecho propio tambi\u00e9n tiene previsiones hechas para posibles adaptaciones en vistas a una renovaci\u00f3n de la vida religiosa en el Instituto, pero establece que esas adaptaciones necesarias consisten \u201cen un volver continuamente [\u2026] al esp\u00edritu legado por el Fundador y al cumplimiento de las <em>Constituciones<\/em>, es decir al patrimonio del Instituto en el cual se contienen las riquezas que el Esp\u00edritu Santo le ha otorgado para el bien de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>. No dice que las adaptaciones tengan que seguir el capricho de alguno tildado de m\u00e1s avisado, ni mucho menos que esas adaptaciones permitan apartarse del esp\u00edritu legado al Fundador. Por el contrario, implica \u201cun retorno constante a la primigenia inspiraci\u00f3n del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> y por lo tanto, invita a \u201creconocer y mantener \u2018fielmente el esp\u00edritu y prop\u00f3sitos propios de los fundadores, as\u00ed como las sanas tradiciones\u2019<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>, en una \u2018<strong>mejor observancia<\/strong> de la regla y <em>Constituciones<\/em> que no en la multiplicaci\u00f3n de las leyes\u2019<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. Quedan advertidos.<\/p><p>\u201cSe impone, seg\u00fan lo dicho, de un modo evidente\u201d, palabras textuales del derecho propio, \u201cque no podr\u00e1 ser verdadero religioso quien no acepte, critique injustamente, o simplemente quiera vivir al margen del carisma dado por el Esp\u00edritu Santo al Fundador. Un verdadero religioso, por el contrario, ha de amar y conservar <strong>estricta fidelidad<\/strong> a su Instituto, que lo ha engendrado a la vida religiosa, hasta el punto, si es necesario, de dar su vida\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Esto es importante tenerlo en cuenta. Porque dificultades ha habido, las hay y las habr\u00e1 siempre. Simplemente porque forman parte del programa de nuestra vida \u201clos trabajos, [las] humillaciones, afrentas, tormentos, dolores, persecuciones, incomprensiones, [las] contrariedades, oprobios, menosprecios, vituperios, calumnias, [y hasta la misma] muerte\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. Entonces de nuevo: nosotros hemos seguido a Cristo <em>no<\/em> con el prop\u00f3sito de volvernos atr\u00e1s ante las dificultades de la vida religiosa, o ante la maledicencia o peor a\u00fan ante leves contrariedades. Los religiosos del Verbo Encarnado debemos \u201ctener una <strong>voluntad dispuesta a todo<\/strong>: as\u00ed lo pide la naturaleza de los votos hechos\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><p>Por consiguiente, el darse cuenta de que en la estricta fidelidad a las <em>Constituciones<\/em> se cifra nuestro ser fiel a la voluntad de Dios y que cualquier apartamiento de eso conlleva cierta falta para con Dios, es importante saberlo a la hora de \u201ctransmitir a las nuevas generaciones de nuestra Familia Religiosa el carisma que el Esp\u00edritu Santo concedi\u00f3 al Fundador\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>, de lo contrario la letra de las Constituciones ser\u00e1 letra muerta. Y esto que acabamos de afirmar les compete no solo a los formadores, no solo a los sacerdotes ni a los superiores provinciales, enti\u00e9ndase que cada religioso del IVE debe vivir como si de \u00e9l solo dependiese la subsistencia de este maravilloso carisma en la Iglesia Cat\u00f3lica. Al punto tal que \u00e9l mismo sea una encarnaci\u00f3n del carisma, de lo que un verdadero religioso del Verbo Encarnado debe ser.<\/p><h4><strong>2. Nuestro querer<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Ahora bien, dec\u00edamos antes que debemos aplicar nuestra voluntad para obrar seg\u00fan lo que Dios quiere para nosotros y c\u00f3mo Dios lo quiere, todo lo cual se expresa espec\u00edficamente para nosotros, los religiosos del Verbo Encarnado, en nuestras <em>Constituciones<\/em><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Por lo tanto, nosotros debemos identificar nuestro querer con el querer de Dios expresado en el derecho propio y esto hacerlo \u201cponiendo fuerza\u201d, como dec\u00eda San Ignacio, sin ambivalencias, antes bien con audacia, con constancia, con \u201cuna grande y muy determinada determinaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Notemos en este punto que las <em>Constituciones<\/em> y el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> combinados traen <strong>49<\/strong> veces la expresi\u00f3n \u201cqueremos\u201d, <strong>24<\/strong> de esas veces est\u00e1n en las <em>Constituciones<\/em>. Y aunque muchas otras puedan ser las clasificaciones, nos ha parecido que estas sentencias pueden ser clasificadas seg\u00fan que hagan a la identidad de un religioso del Verbo Encarnado, seg\u00fan la impronta espiritual o actitud interior con que un religioso del IVE debe vivir su entrega, seg\u00fan se refieran a la exigencia de formaci\u00f3n requerida para un religioso del IVE, seg\u00fan las obras a las que se dedica el Instituto. \u00a0<\/p><p>Ser\u00eda de desear que cada religioso leyese estos \u201cqueremos\u201d reemplaz\u00e1ndolo por \u201ces mi voluntad verdadera\u201d, \u201ctengo una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de\u2026\u201d, \u201cpongo fuerza en querer\u2026\u201d y los encarnase en su propia vida, pues de ese modo no tardar\u00e1 en realizar con \u201cperfecci\u00f3n el servicio de Dios\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p><p><em>&#8211; Identidad de un religioso del Verbo Encarnado<\/em>:<\/p><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> ser \u2018como otra humanidad suya\u2019<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>, <strong>queremos<\/strong> ser c\u00e1lices llenos de Cristo que derraman sobre los dem\u00e1s su superabundancia, <strong>queremos<\/strong> con nuestras vidas mostrar que Cristo vive\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos <\/strong>dar el \u2018testimonio de que el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las bienaventuranzas\u2019<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> fundarnos en Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> ser hombres d\u00f3ciles a la gran disciplina de la Iglesia, expresada en el <em>C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, en todas las dem\u00e1s normas y leyes eclesiales, y d\u00f3ciles a la disciplina particular de nuestro Instituto\u2026\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><p><em>&#8211; Seg\u00fan la impronta espiritual o actitud interior con que un religioso del IVE debe vivir su entrega<\/em>:<\/p><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> manifestar nuestro amor y agradecimiento a la Sant\u00edsima Virgen a la par que obtener su ayuda imprescindible para prolongar la Encarnaci\u00f3n en todas las cosas, haciendo un cuarto voto de esclavitud mariana seg\u00fan San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> tener recta intenci\u00f3n: <em>hacedlo todo para gloria de Dios<\/em> (1 Co 10,31)\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> constituir una Familia Religiosa en la que sus miembros est\u00e9n dispuestos a vivir con toda radicalidad las exigencias de la Encarnaci\u00f3n y de la Cruz, del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y de la \u00daltima Cena\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> seguir m\u00e1s de cerca a Cristo bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> alimentar nuestro deseo de abandonarnos enteramente a la voluntad de benepl\u00e1cito de Dios, y nuestro amor a la Trinidad y a los hombres creados por Dios a su imagen y semejanza\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> ofrecer a Dios el holocausto de nuestro cuerpo y de todos nuestros afectos naturales, viviendo \u2018la obligaci\u00f3n de la continencia perfecta en el celibato\u2019<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> que la justicia, que da a cada uno lo suyo: a Dios latr\u00eda, al Superior veneraci\u00f3n y obediencia, al igual respeto, al inferior servicio, a todos \u2013seg\u00fan medida\u2013 caridad; esa virtud tan hermosa que ni el lucero de la ma\u00f1ana ni el vespertino pueden serle comparados en belleza; resplandezca en nuestras comunidades\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><p><em>&#8211; Exigencia en la formaci\u00f3n de un religioso del IVE<\/em>:<\/p><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> formar a los miembros del Instituto en una gran madurez humana y cristiana para que alcancen <em>la medida de la estatura de la plenitud de Cristo<\/em> (Ef 4,13)\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> formar hombres aut\u00e9nticamente libres, due\u00f1os de s\u00ed mismos, que por poseerse puedan darse totalmente\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> formar hombres virtuosos (de <em>vir<\/em> y de <em>vis<\/em>: que tengan la fuerza del var\u00f3n) seg\u00fan la doctrina de los grandes maestros de la vida espiritual\u2026\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> formar almas sacerdotales y de sacerdotes que no sean \u2018tributarios\u2019<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> formar \u2018escuela\u2019 y no \u2018solitarios\u2019\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/li><\/ul><p><em>&#8211; Seg\u00fan las obras de apostolado a la que habr\u00e1 de dedicarse un religioso del IVE<\/em>:<\/p><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> amar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y a su Esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> trabajar por su bien integral [el del hombre] descubri\u00e9ndole su naturaleza, su dignidad, su vocaci\u00f3n, sus derechos inalienables, su libertad, su destino eterno logrando la meta de la fe, la salvaci\u00f3n de las almas\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> prolongar al Verbo\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> (por el Verbo oral y escrito).<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> dedicarnos a las obras de apostolado, imitando a Cristo que \u2018anunciaba el Reino de Dios\u2019<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong>, como fin espec\u00edfico y singular, dedicarnos a la evangelizaci\u00f3n de la cultura\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong>, en Cristo, buscar la gloria de Dios y el bien integral del hombre\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Asimismo, las <strong>25<\/strong> veces restantes que aparece la expresi\u00f3n \u201cqueremos\u201d en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> pueden ser agrupadas bajo el t\u00edtulo de la firme actitud interior o temple espiritual de un religioso del Verbo Encarnado a la hora de enfrentar la vida y realizar su misi\u00f3n en la Iglesia, incluso diciendo expl\u00edcitamente lo que no queremos. \u00a0<\/p><p><em>&#8211; Actitud interior o temple espiritual de un religioso del IVE<\/em><\/p><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> estar anclados en el misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n\u2026\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> ser otra Encarnaci\u00f3n del Verbo para encarnarlo en todo lo humano\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> sacar luz y fuerzas siempre nuevas\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> (del hecho de la Encarnaci\u00f3n redentora).<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> basar nuestra espiritualidad en el absoluto de Dios, ante quien todo es como nada<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> vernos en \u00c9l [Cristo] a nosotros mismos y a todo hombre\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> tener: a) Atenci\u00f3n a las inspiraciones del Esp\u00edritu Santo, como la Virgen\u2026 b) Discernimiento de esp\u00edritus para aceptar y secundar las mociones del Esp\u00edritu Santo y rechazar las del mal esp\u00edritu\u2026 c) Docilidad y prontitud en la ejecuci\u00f3n de lo que pide el Esp\u00edritu Santo, como la Virgen\u2026\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> dejar de lado toda postura de puro humanismo (humanismo sin trascendencia) que termina aniquilando al hombre, y todo falso kenotismo (anonadamiento) que, con excusa de ir a lo inferior, se vac\u00eda de lo superior\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> imitar m\u00e1s de cerca y representar perpetuamente en la Iglesia aquella forma de vida que el Hijo de Dios escogi\u00f3 al encarnarse<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> imitar lo m\u00e1s perfectamente posible a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> imitarlo hasta que podamos, de verdad, decir a los dem\u00e1s: <em>Sed imitadores m\u00edos, como yo lo soy de Cristo<\/em> (1 Co 11,1), <em>ya no vivo yo, es Cristo quien vive en m\u00ed<\/em> (Ga 2,20)\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> vivir la exhortaci\u00f3n de San Ignacio de Antioqu\u00eda: \u201cTapaos los o\u00eddos cuando oig\u00e1is hablar de cualquier cosa que no tenga como fundamento a Cristo Jes\u00fas\u2026<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> trabajar con todas nuestras fuerzas para edificar nuestra vida en uni\u00f3n con los leg\u00edtimos Pastores, y especial\u00edsimamente con una adhesi\u00f3n cordial al Obispo de Roma\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Q<\/strong><strong>ueremos<\/strong> buscar siempre la gloria de Dios\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Q<\/strong><strong>ueremos<\/strong> propender a la santificaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de los hombres, nuestros hermanos\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> \u2018entrar en el seno de nuestra Madre [la Virgen] y volver a nacer\u2019<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> aprender a ser firmes y fieles al llamado, a la vocaci\u00f3n, por sobre cualquier otro reclamo de esta tierra\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong><em>Queremos<\/em><\/strong><em> contribuir a vuestra alegr\u00eda por vuestra firmeza en la fe<\/em> (2 Co 1,24)\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201cNos <strong>queremos<\/strong> contar [entre los institutos religiosos] que aunque no pertenecen a la estructura jer\u00e1rquica de la Iglesia, pertenecen \u2018de manera indiscutible a su vida y a su santidad\u2019<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c[<strong>Queremos<\/strong><a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>] dejar de lado todo lo que pueda impedir o deformar esta unanimidad en el sentir. En primer lugar, la soberbia, por la cual buscamos desordenadamente la propia excelencia y no queremos someternos a los dem\u00e1s ni reconocer la excelencia ajena, y por ello donde hay soberbia s\u00f3lo habita la discordia\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> predicar [el contenido de la Palabra de Dios] seguros de que \u2018s\u00f3lo el que vive con plenitud la vocaci\u00f3n cristiana puede estar inmunizado del contagio de los errores con los que se pone en contacto\u2019<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> siempre, seg\u00fan tengamos oportunidad, obrar el bien para con todos, mayormente para con los hermanos en el sacerdocio\u201d<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>Queremos<\/strong> que sea nuestra espiritualidad en forma resumida: No, Jes\u00fas o Mar\u00eda; no, Mar\u00eda o Jes\u00fas. Ni Jes\u00fas sin Mar\u00eda; ni Mar\u00eda sin Jes\u00fas\u2026\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a>.<\/li><\/ul><p><em>&#8211; No queremos<\/em><\/p><ul><li>\u201c<strong>No queremos<\/strong> \u2018dejar de intentar nada para que el amor de Cristo tenga primado supremo en la Iglesia y en la sociedad\u2019<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>No queremos<\/strong> sino complacerle [a Cristo]\u201d<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a> (y demostrarle que lo amamos).<\/li><\/ul><ul><li>\u201c<strong>No queremos<\/strong> saber nada fuera de Ella [la Iglesia]\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>.<\/li><\/ul><p>Tan intr\u00ednsecas a nuestra santificaci\u00f3n son cada uno de estos quereres que la pr\u00e1ctica acabada de uno de ellos \u2013seg\u00fan el esp\u00edritu en que fueron concebidos y mediando, por supuesto, la gracia de Dios\u2013 lleva necesariamente al cumplimiento de otros, a la santificaci\u00f3n del religioso, y contribuye magn\u00edficamente al fin del Instituto y la edificaci\u00f3n del Reino de Cristo.\u00a0<\/p><p>Por eso, nos parece no equivocarnos si decimos que si un religioso toma por lema algunas de estas sentencias y la hace vida a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica constante y la plena identificaci\u00f3n con lo que all\u00ed se enuncia, no tardar\u00e1 en santificarse.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p>Tengamos entonces la audacia de vivir la heroica fidelidad cotidiana a lo que es nuestro. Vivamos no en teor\u00eda sino en la pr\u00e1ctica con voluntad verdadera el \u201cmodo de existir y de actuar de Jes\u00fas, <em>el Verbo hecho carne<\/em> (cf. Jn 1,14)\u201d<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a>. Seamos firmes en nuestras convicciones, sint\u00e1monos plenamente identificados con el carisma y el esp\u00edritu que nos ha sido legado. Seamos promotores de todo aquello que entra en sinton\u00eda con nuestro carisma, vivamos en el seno de nuestras comunidades \u2212peque\u00f1as o grandes, alejadas o cercanas a otras comunidades\u2212 las sanas tradiciones que nos recuerdan la cuna donde nacimos a la vida religiosa y son como destellos de luz en el peregrinar oscuro. Seamos hombres \u2018con motor propio\u2019 a la hora de difundir el esp\u00edritu del Instituto. Cultivemos en nosotros la disponibilidad y la creatividad para realizar los apostolados propios \u201ccon generosidad, discernimiento y seriedad\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a>. Interes\u00e9monos por las misiones del Instituto, huyamos con voluntad verdadera de la tentaci\u00f3n de vivir enfrascados<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a> en nuestra peque\u00f1a parroquia, en el mundito de nuestra provincia\u2026\u00a0 Abracemos como propia \u2212que en verdad lo es\u2212 la causa del Instituto y sintamos como hechas a nosotros mismos las injurias que \u00e9ste pueda sufrir.<\/p><p>Y, a la par de eso, rechacemos con firmeza aquello que contradice, diluye, recorta, pone en peligro lo que nos identifica. El Instituto, aunque nos trasciende, de alg\u00fan modo vive en nosotros. La gente juzgar\u00e1 al Instituto de acuerdo a c\u00f3mo seamos cada uno de nosotros.<\/p><p>Por eso seamos esos sacerdotes que hoy necesita la Iglesia Cat\u00f3lica: \u201ccapaces de llevar el peso de responsabilidades, sacerdotes que amen la verdad y la lealtad, que respeten a las personas, que tengan sentido de justicia, que sean fieles a la palabra dada, que tengan verdadera compasi\u00f3n, que sean coherentes, y, en particular, de juicio y de comportamiento equilibrados\u201d<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a>. Todos y cada uno de los religiosos del Verbo Encarnado puede y debe contribuir a preservar el riqu\u00edsimo patrimonio con que Dios ha bendecido al Instituto y aun lo puede acrecentar con un testimonio de vida que en verdad sea \u201cuna huella concreta que la Trinidad deja en la historia\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a>.<\/p><p>Un d\u00eda el Verbo Encarnado les pregunt\u00f3 a los hijos del trueno, Santiago y Juan, si estaban dispuestos a beber el c\u00e1liz. Y r\u00e1pidamente respondieron con voluntad resuelta, no adormilada: <em>Possumus!<\/em> \u00a0As\u00ed nosotros, cuando nos parezca que estamos abandonados de los amigos, de los superiores, de Dios\u2026 digamos: <em>Possumus!<\/em>\u00a0 Cuando los enemigos parezcan tan fuertes que nuestra derrota se presente inminente&#8230; <em>Possumus!<\/em> Cuando la lucha nos parezca tan desigual de modo que sea imposible la victoria&#8230; <em>Possumus! <\/em>A pesar de nuestra debilidad y peque\u00f1ez: <em>Possumus! <\/em>D\u00e9monos cuenta de que nuestra debilidad es la fuerza de Dios. Siempre ser\u00e1 fr\u00e1gil nuestra situaci\u00f3n, individualmente hablando y como Instituto. Mas asidos de la mano de la Virgen digamos con fuerza hoy y siempre: <em>Possumus! <\/em>\u00a0<em>\u00a1Queremos lo que quiere Dios!<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Citamos a Miguel A. Fuentes, IVE, <em>Educar la voluntad<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [153].<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [155].<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mt 19,17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Mt 19,21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Mc 9,35.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Jn 12,26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>CIC<\/em>, can. 598 \u00a7 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 378.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los j\u00f3venes en el hip\u00f3dromo de Monterrico, Per\u00fa<\/em> (2\/2\/1985).<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 379.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Avisos a un religioso<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 77.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 39.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Potissimum Institutioni<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>CIC<\/em>, can. 617.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 184.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Obras fundamentales<\/em>, Parte III, Reglas o Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales, [15].<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [155].<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> San Luis Orione, \u201cLa observancia religiosa\u201d (7\/8\/1935), en <em>Cartas selectas del Siervo de Dios Don Orione<\/em>, Mar del Plata 1952, 101.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> San Luis Orione, \u201cEl Cap\u00edtulo primero de las Constituciones\u201d (25\/7\/1936), en <em>Cartas selectas del Siervo de Dios Don Orione<\/em>, Mar del Plata 1952, 143.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 330.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Dichos de luz y amor<\/em>, 73.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 327.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 328.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 328.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 330.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 135.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 45.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 354.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 184.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42; <em>op. cit<\/em>. Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Camino de Perfecci\u00f3n<\/em>, 35, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Santa Isabel de la Trinidad, <em>Elevaciones<\/em>, Elevaci\u00f3n 34.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 217.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 38.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. <em>CIC<\/em>, can. 599.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 94.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 195.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 200.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 212.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. Nm 18,24; Gn 47,26; San Juan de \u00c1vila, \u201cSermones de santos\u201d, en <em>Obras completas<\/em>, t. III, 230; cita a San Vicente Ferrer, <em>Opusculum de fine mundi.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 268.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>CIC<\/em>, can. 577.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. Is 40,17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 13-16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 43.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> San Ignacio de Antioqu\u00eda, <em>A los Tralianos<\/em>, IX, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 57.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 59.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 66.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Cf. Jn 3,4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 208.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 247.<\/p><p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Enunciado impl\u00edcitamente.<\/p><p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 251.<\/p><p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Cf. <em>Ecclesiam Suam<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 271.<\/p><p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 287.<\/p><p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 325.<\/p><p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los obispos de la Conferencia Episcopal Toscana<\/em> (14\/9\/1980), 5; OR (21\/9\/1980), 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 244.<\/p><p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 245; 257.<\/p><p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 307.<\/p><p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 133.<\/p><p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ense\u00f1an los te\u00f3logos[1] que existen tres tipos de voluntad o actitudes volitivas. A saber: La voluntad veleidosa que se expresa en \u201cindicativo potencial\u201d: yo querr\u00eda, a m\u00ed me gustar\u00eda, tendr\u00eda.. Esta forma de voluntad no llega al querer verdadero; se mantiene en un plano previo. Es una voluntad con ojeras: llorona, triste, amargada. En los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7022,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[71,18,61,192,63,52,294,297,159,62,144,27,167,375,25,197,121,120,78,66,14,35,161,77,136,80],"class_list":["post-7015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-anonadamiento","tag-apostolado","tag-carisma","tag-comunidad","tag-cuarto-voto","tag-ejercicios-espirituales","tag-elementos-no-negociables","tag-encarnacion","tag-espiritu-santo","tag-espiritualidad","tag-familia-religiosa","tag-fidelidad","tag-formacion","tag-home","tag-iglesia","tag-perseverancia","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-santidad","tag-verbo-encarnado","tag-vida-consagrada","tag-virgen-maria","tag-virtud","tag-vocacion","tag-voluntad-divina","tag-votos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7015"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7946,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7015\/revisions\/7946"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7022"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}