{"id":6936,"date":"2023-04-28T06:43:36","date_gmt":"2023-04-28T04:43:36","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=6936"},"modified":"2023-07-12T08:32:22","modified_gmt":"2023-07-12T06:32:22","slug":"san-luis-maria-grignion-de-montfort","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2023\/04\/28\/san-luis-maria-grignion-de-montfort\/","title":{"rendered":"San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6936\" class=\"elementor elementor-6936\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"color: #c00000;\"><span lang=\"es-ES\"><b>[<\/b><\/span><\/span><span lang=\"es-ES\"><b>Exordio<\/b><\/span><span style=\"color: #c00000;\"><span lang=\"es-ES\"><b>]<\/b><\/span><\/span><b> <\/b><span lang=\"es-ES\">\u00abLa <\/span><span lang=\"es-ES\"><b>Cruz de Jes\u00fas<\/b><\/span><span lang=\"es-ES\"> y la <\/span><span lang=\"es-ES\"><b>Madre de Jes\u00fas<\/b><\/span><span lang=\"es-ES\"> fueron los dos polos de su vida y de su ministerio. Y por eso su vida, tan breve en s\u00ed misma, fue a la vez tan plena. Y esa es la raz\u00f3n por la que su ministerio que abarc\u00f3 \u00fanicamente Vend\u00e9e, Poitou y Breta\u00f1a y dur\u00f3 apenas doce breves a\u00f1os, le ha sobrevivido m\u00e1s de dos siglos y se ha extendido por muchos pa\u00edses. Y eso es porque la Sabidur\u00eda Divina, esa Sabidur\u00eda a cuya gu\u00eda se hab\u00eda encomendado, hizo fruct\u00edferas todas sus labores y coron\u00f3 todas sus actividades, s\u00f3lo aparentemente interrumpidas por la muerte. La obra fue enteramente obra de Dios, pero lleva el sello de quien fue su fiel colaborador\u00bb. Con estas palabras se refer\u00eda el Papa P\u00edo XII a San Luis Mar\u00eda en una alocuci\u00f3n a los fieles el d\u00eda despu\u00e9s de haberle canonizado un 20 de julio de 1947.<\/span><\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span lang=\"es-ES\">Como bien sabemos, ya desde los inicios nuestro modo de vivir la vida religiosa inclu\u00eda el \u00abcuarto voto de esclavitud mariana seg\u00fan San <\/span>Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort\u00bb como dicen expresamente nuestras <i>Constituciones<\/i> en el n\u00famero 17. Es m\u00e1s, es el primer santo que se nombra en las <i>Constituciones<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Sirva tambi\u00e9n como dato que su nombre se menciona expl\u00edcitamente en el texto de las <i>Constituciones<\/i> 4 veces y 2 veces en el <i>Directorio de Espiritualidad<\/i>. Sus obras son citadas unas 12 veces en esos dos documentos tan importantes del derecho propio, pero adem\u00e1s aparecen citadas en otros 6 directorios<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> (al menos). A\u00fan m\u00e1s, el \u00fanico libro de santo que el derecho propio recomienda que hay que leer es precisamente la <i>Carta circular a los amigos de la Cruz<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a> escrita de pu\u00f1o y letra por nuestro querido San Luis Mar\u00eda. Digo esto, como para dimensionar la relevancia de la celebraci\u00f3n de este gran Santo y la significaci\u00f3n que tiene para nosotros su doctrina y su figura. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span lang=\"es-ES\">San Luis Mar\u00eda, dijo P\u00edo XII en la homil\u00eda de su canonizaci\u00f3n, \u00able mostr\u00f3 al mundo el verdadero temple de un sacerdote de Cristo\u2026 <\/span>su vida fue corta, pero fue una vida incre\u00edblemente activa y rica en frutos (apost\u00f3licos), a pesar de ser singularmente turbulenta\u00bb. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por eso quer\u00eda aprovechar este serm\u00f3n para destacar tres grandes amores de San Luis Mar\u00eda que fueron \u2013a mi modo de ver\u2013 los propulsores de esa magn\u00edfica obra que Dios se complaci\u00f3 en realizar a trav\u00e9s de \u00e9l: el amor a la Cruz, el amor a la Virgen Sant\u00edsima y el amor por las misiones. <\/span><\/p><h4><span style=\"font-size: 14pt;\"><span lang=\"es-ES\"><b>1. Amor a la Cruz <\/b><\/span><\/span><\/h4><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span lang=\"es-ES\">Durante su vida no solo experiment\u00f3 \u00e9l mismo la Cruz, tales como fueron las dificultades financieras de su familia en la ni\u00f1ez, su temperamento col\u00e9rico y su propensi\u00f3n a la violencia que tanto le costaba vencer, el dif\u00edcil aprendizaje de la vida com\u00fan en el seminario de San Sulpicio, las grandes dificultades que padeci\u00f3 en los distintos apostolados que emprendi\u00f3, la incomprensi\u00f3n de sus superiores, obispos, hermanos sacerdotes\u2026 sino que esa fue la doctrina que predic\u00f3 porque entend\u00eda que <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>esa<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> era la doctrina de Cristo. En cuantas misiones populares predicaba se presentaba sosteniendo una cruz, y al finalizar la misi\u00f3n plantaba una cruz. El Calvario <\/span>de Pontch\u00e2teau, la Cruz de Poitiers con la inscripci\u00f3n \u00abamor a la Cruz. Deseo de cruces. Desprecio. Dolores. Ultrajes. Afrentas\u2026\u00bb, la misma <i>Carta circular a los amigos de la Cruz<\/i>, todo esto da testimonio<span lang=\"es-ES\"> silencioso pero elocuente del amor a la Cruz de San Luis Mar\u00eda. <\/span><\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span lang=\"es-ES\">Durante su vida la \u00c9ruz se extend\u00eda delante de \u00e9l traz\u00e1ndole el camino y d\u00e1ndole una dimensi\u00f3n y una extensi\u00f3n insospechada a sus combates. As\u00ed por ejemplo en una de sus cartas le escribe a Sor Catalina de San Bernardo: \u00abSi conocieras en detalle mis cruces y humillaciones, dudo que tuvieras tantas ansias de verme. En efecto, no puedo llegar a ninguna parte sin hacer part\u00edcipes de mi cruz a mis mejores amigos, frecuentemente a pesar m\u00edo y a pesar suyo. (Ya que) Todo el que me defiende o se declara en mi favor, tiene que sufrir por ello\u00bb<\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><span lang=\"es-ES\">. Y a esta misma monja le dice en otra carta \u00abtus combates se realizan en ti misma y no se manifiestan fuera de tu comunidad. Los m\u00edos, en cambio, explotan por toda Francia\u00bb<\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a><span lang=\"es-ES\">. <\/span><\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span lang=\"es-ES\">Amor a la Cruz y amor a la Sabidur\u00eda Encarnada se identifican y por eso San Luis Mar\u00eda no pod\u00eda predicar a uno prescindiendo del otro. En esa preciosa obra del <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>Amor de la Sabidur\u00eda eterna<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> escribi\u00f3: \u00ab<\/span>La Sabidur\u00eda Encarnada am\u00f3 la Cruz desde sus m\u00e1s tiernos a\u00f1os\u2026 Apenas entr\u00f3 en el mundo, la recibi\u00f3 de manos del Padre en el seno de Mar\u00eda. La coloc\u00f3 en su coraz\u00f3n, como soberana\u2026 Se despos\u00f3 con ella con amor inefable en la Encarnaci\u00f3n. La busc\u00f3 y llev\u00f3 con indecible gozo durante toda su vida, que fue Cruz continua, y, despu\u00e9s de haber hecho tantos esfuerzos para llegar a ella muri\u00f3 en ella sobre el Calvario\u2026 (Pero) No vayamos a pensar que, despu\u00e9s de su muerte, la Sabidur\u00eda se haya desprendido de la Cruz o la haya rechazado para triunfar mejor. \u00a1Todo lo contrario! Se ha unido y como incorporado a ella, en tal forma que ni \u00e1ngel, ni hombre, ni criatura alguna del cielo o de la tierra puede separarla de la Cruz. Su enlace es <i>indisoluble<\/i>, y <i>eterna<\/i> su alianza. (Entonces lanza ese grito incontenible desde lo m\u00e1s profundo de su alma): \u00a1<i>Jam\u00e1s la Cruz sin Jes\u00fas ni Jes\u00fas sin la Cruz<\/i>!\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a> frase que, como ustedes saben, toma como propia nuestro <i>Directorio de Espiritualidad<\/i><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Esa Cruz, con Jes\u00fas Crucificado en ella, fue el motor de su vida. \u00abEstoy desposado con la Sabidur\u00eda y con la Cruz\u00bb, le escribe a su madre<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>, \u00abellas constituyen todos mis tesoros temporales y eternos, terrenos y celestes\u00bb. Por eso cu\u00e1nta fuerza cobran aqu\u00ed las palabras escritas por carta a Sor Catalina, al punto que parecen que hoy tambi\u00e9n a nosotros nos dice: \u00ab\u00a1\u00c1nimo! \u2026 Lleva bien tu Cruz all\u00ed donde te encuentras. Yo tratar\u00e9 de llevar bien la m\u00eda con la ayuda de la gracia divina. T\u00fa y yo, sin lamentarnos ni quejarnos, sin murmurar ni arrojar lejos la Cruz, sin excusarnos ni llorar como ni\u00f1os\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><h4><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>2. Amor a la Virgen Sant\u00edsima<\/b><\/span><\/h4><p><span style=\"font-size: 12pt;\">El segundo gran amor del Santo y el secreto de su impulso apost\u00f3lico para ganar almas para Jesucristo fue, sin duda, la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima. Convencido de que \u00abpor medio de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda vino Jesucristo al mundo y tambi\u00e9n por medio de Ella debe reinar en el mundo\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>, escribi\u00f3 el <i>Tratado de la Verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i>. Proponiendo a todos la consagraci\u00f3n total a Jes\u00fas por Mar\u00eda en condici\u00f3n de esclavo total de Mar\u00eda, como medio eficac\u00edsimo para alcanzar la santidad, siguiendo las huellas de Jesucristo quien se sujet\u00f3 por completo al encarnarse en su seno. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">M\u00e1s a\u00fan, San Luis Mar\u00eda entendi\u00f3 la devoci\u00f3n a la Virgen \u00abcomo el mejor medio y el secreto m\u00e1s maravilloso para adquirir y conservar la divina Sabidur\u00eda\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. \u00c9l mismo lo explica cuando escribe: \u00abMar\u00eda es el molde en el cual no falta ni un solo rasgo de la divinidad. Quien se arroje en \u00e9l y se deje moldear, recibir\u00e1 todos los rasgos de Jesucristo, verdadero Dios\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>. Y agrega: \u00abMar\u00eda es un lugar santo. Es el Santo de los santos, en donde son formados y moldeados los santos\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">En ese mismo molde se abandon\u00f3 el Santo misionero haciendo de la devoci\u00f3n filial a la Virgen la fuente de agua viva que fecund\u00f3 toda su actividad y la raz\u00f3n de toda su confianza. A ese mismo abandono filial en el regazo de Mar\u00eda Sant\u00edsima invitaba a todos los fieles. La devoci\u00f3n a la Madre de Dios que tan magistralmente expone en su <i>Tratado a la verdadera devoci\u00f3n <\/i>dice el Santo que contiene \u00ablo que durante tantos a\u00f1os ha ense\u00f1ado en sus misiones p\u00fablicas y privadamente con no escaso fruto\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">A nosotros, miembros del Instituto del Verbo Encarnado, nuestra regla nos exhorta a \u00abser ap\u00f3stoles de Mar\u00eda <i>entreg\u00e1ndonos a Ella en la materna esclavitud de amor<\/i> y haciendo todo \u201cpor Mar\u00eda, con Mar\u00eda, en Mar\u00eda y para Mar\u00eda\u201d\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Y, por supuesto, como ap\u00f3stoles tambi\u00e9n nosotros hemos de pasar nuestras noches \u2013San Luis Mar\u00eda lo sabe bien\u2013 por eso dice con gran realismo: \u00abser\u00e1 necesario pasar por <i>noches oscuras<\/i>, extra\u00f1os combates y agon\u00edas, escarpadas monta\u00f1as, punzantes espinas y espantosos desiertos. Pero por el camino de Mar\u00eda se avanza m\u00e1s suave y tranquilamente\u00bb. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Y agrega una de las frases, para m\u00ed, de las m\u00e1s consoladoras: \u00ab<i>En Mar\u00eda no hay noche<\/i>\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>, porque en Ella no hay pecado. Y si una persona quiere ser devota y vivir piadosamente en Jesucristo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a> y, por consiguiente, padecer persecuci\u00f3n y cargar todos los d\u00edas su Cruz, (como decimos que queremos nosotros) no llevar\u00e1 jam\u00e1s grandes cruces, o no las llevar\u00e1 con alegr\u00eda y hasta el fin, si no profesa una tierna devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, que es <i>la dulzura de las cruces<\/i>\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><h4><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>3. Amor por las misiones <\/b><\/span><\/h4><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Y como quien ama a Jes\u00fas y a Mar\u00eda no puede permanecer pasivo, podemos afirmar que el tercer gran amor que le permiti\u00f3 canalizar esos dos grandes amores y fue el propagador de la magn\u00edfica obra evangelizadora de San Luis Mar\u00eda fueron las misiones. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">En verdad, este \u00abcaminante del Evangelio\u00bb, dec\u00eda Juan Pablo II, \u00abinflamado por el amor a Jes\u00fas y a su santa Madre, supo llegar a las multitudes y hacerles amar a Cristo Redentor contemplado en la Cruz\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a> dedic\u00e1ndose con gran celo a la predicaci\u00f3n de misiones populares. Y aunque \u00absus obras (terminaron) en aparente fracaso\u00bb, \u00abfue un misionero de extraordinario resplandor\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">San Luis Mar\u00eda predic\u00f3 misiones en al menos 27 ciudades de Francia, fue capell\u00e1n del Hospital General de Poitiers, aunque luego fue expulsado de esa di\u00f3cesis, se ofreci\u00f3 entonces al servicio de otro hospital pero tambi\u00e9n de all\u00ed fue despedido y se fue a vivir en un \u2018cuartucho\u2019 (en realidad bajo una escalera) en la calle del Pot-de-Fer; fund\u00f3 la Congregaci\u00f3n de las Hijas de la Sabidur\u00eda para la obra de las escuelas gratuitas, organiz\u00f3 peregrinaciones, fund\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda, fue autor de varios libros y pr\u00e1cticamente en todo tiempo predic\u00f3 misiones. Esta misma ciudad fue testigo de la \u00faltima misi\u00f3n que predic\u00f3 el Santo. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por eso hoy tambi\u00e9n celebramos el maravilloso ejemplo misionero que nos ha dado San Luis Mar\u00eda. Pues tambi\u00e9n nosotros hemos sido llamados a emprender <span lang=\"es-AR\">con \u00abfe valiente y a llevar a t\u00e9rmino, sin vacilar, grandes cosas por Dios y por la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb<\/span><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a><span lang=\"es-AR\">. <\/span><\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"color: #c00000;\"><b>[<\/b><\/span><b>Peroratio<\/b><span style=\"color: #c00000;\"><b>]<\/b><\/span> Consecuentemente, podemos decir que el ideal sacerdotal que San Luis Mar\u00eda propuso al mundo se puede deducir de lo que \u00e9l mismo ped\u00eda al Verbo Encarnado en su <i>S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/i>, pues \u00e9l mismo personific\u00f3 lo que all\u00ed ped\u00eda. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Y es esta la gracia que hoy le pedimos para nosotros los sacerdotes que estamos aqu\u00ed y para todos los sacerdotes del Instituto: \u00absacerdotes libres con la libertad [de Cristo], desprendidos de todo\u00bb, \u00abesclavos de su amor y de su voluntad\u00bb [\u2026] \u00abcon el b\u00e1culo de la Cruz y la honda del rosario en las manos\u00bb, \u00abhombres siempre disponibles\u00bb, \u00abverdaderos hijos de Mar\u00eda\u00bb, \u00abverdaderos servidores de la Sant\u00edsima Virgen, que [\u2026] vayan por todas partes con la antorcha encendida del santo Evangelio en la boca y el santo Rosario en la mano [\u2026] y que por medio de una verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda [\u2026] aplasten, por dondequiera que vayan, la cabeza de la antigua serpiente\u00bb, \u00absacerdotes totalmente de fuego\u00bb <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Y unidos a San Luis Mar\u00eda, en esta muy significativa celebraci\u00f3n, hagamos nuestra la s\u00faplica ardiente al Verbo Encarnado y digamos: \u00ab\u00a1Acu\u00e9rdate de tu Congregaci\u00f3n!\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>; \u00ab\u00a1Es tiempo de realizar tus promesas!\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>; \u00abpara que formemos, bajo el estandarte de la Cruz, un ej\u00e9rcito a banderas desplegadas y bien ordenado para atacar de concierto a los enemigos de Dios\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>; \u00abque custodien tu casa, defiendan tu gloria y salven tus almas, a fin de que no haya sino un solo reba\u00f1o y un solo pastor\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote26sym\" name=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a>. <\/span><\/p><p><span style=\"font-size: 12pt;\">Se lo pedimos en esta Santa Misa. <\/span><\/p><div id=\"sdfootnote1\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\">Aunque se menciona expl\u00edcitamente a San Juan Pablo II, al momento de escribir las <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>Cosntituciones<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> Juan Pablo II viv\u00eda a\u00fan. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote2\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Seminarios Mayores, Directorio de Vida Consagrada, Directorio de Vida Lit\u00fargica, Directorio de Misiones Populares, Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra y en el Directorio de Tercera Orden<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote3\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 137.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote4\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><i>Obras<\/i>, Epistolario, Carta 26, A Sor Catalina de San Bernardo (15\/08\/1713). <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote5\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"pt-BR\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"pt-BR\">, Carta 24, A Sor Catalina de San Bernardo (1\/1\/1713).<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote6\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\">Cf. <\/span><span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Amor de la Sabidur\u00eda eterna<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-ES\">69-172.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote7\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><sup>\u0002<\/sup> En el n\u00famero 114. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote8\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><i>Epistolario<\/i>, Carta 20, A su madre, Jeanne Robert de la Vizeule (28\/08\/1704).<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote9\"><p><a name=\"_Hlk99979382\"><\/a><span style=\"font-size: 12pt;\"> <a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"pt-BR\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"pt-BR\">, Carta 26, A Sor Catalina de San Bernardo (15\/08\/1713). <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote10\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, 1.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote11\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Amor de la Sabidur\u00eda eterna<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, 203.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote12\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><sup>\u0002<\/sup><span lang=\"es-AR\"> Cf. <\/span><span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>El Secreto de Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">,<\/span><span lang=\"es-AR\"> 17.<\/span><i> <\/i><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote13\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">,<\/span><span lang=\"es-AR\"> 217.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote14\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a><sup>\u0002<\/sup> <i>Ibidem<\/i>, 110. <\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote15\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-ES\"><i>Directorio de Espiritualidad<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, 307. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote16\"><p><a name=\"_Hlk99982145\"><\/a><span style=\"font-size: 12pt;\"> <a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, 218. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote17\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a><sup>\u0002<\/sup> 2 Tm 3,12.<\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote18\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-ES\">154.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote19\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\">San Juan Pablo II<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Mensaje a la Familia Religiosa Montfortiana con ocasi\u00f3n del 50 aniversario de la canonizaci\u00f3n de su fundador<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\"> (21\/06\/1997).<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote20\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"es-AR\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote21\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a><sup>\u0002<\/sup><span lang=\"es-AR\"> Cf.<\/span><span lang=\"es-AR\"> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>Tratado de la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, 214. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote22\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a><sup>\u0002<\/sup><span lang=\"es-AR\"> Cf. <\/span><span lang=\"es-AR\">San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<\/span><span lang=\"es-AR\">, <\/span><span lang=\"es-AR\"><i>S\u00faplica ardiente para pedir misioneros<\/i><\/span><span lang=\"es-AR\">, 7, 8, 10, 11, 12 y 17. <\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote23\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"en-US\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">, 18.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote24\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"en-US\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">, 5.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote25\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"en-US\"><i>Ibidem<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">, 29.<\/span><\/span><\/p><\/div><div id=\"sdfootnote26\"><p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote26anc\" name=\"sdfootnote26sym\">26<\/a><sup>\u0002<\/sup> <span lang=\"en-US\"><i>Ibidem.<\/i><\/span><\/span><\/p><\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort \u00a0 [Exordio] \u00abLa Cruz de Jes\u00fas y la Madre de Jes\u00fas fueron los dos polos de su vida y de su ministerio. Y por eso su vida, tan breve en s\u00ed misma, fue a la vez tan plena. 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