{"id":6060,"date":"2022-08-05T08:12:58","date_gmt":"2022-08-05T06:12:58","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=6060"},"modified":"2025-04-24T10:45:28","modified_gmt":"2025-04-24T08:45:28","slug":"20o-aniversario-del-seminario-mayor-san-jose-de-anchieta-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/08\/05\/20o-aniversario-del-seminario-mayor-san-jose-de-anchieta-en-brasil\/","title":{"rendered":"Misionero para anunciar a Jesucristo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6060\" class=\"elementor elementor-6060\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\">Homil\u00eda por el 20\u00b0 Aniversario del Seminario Mayor \u201cSan Jos\u00e9 de Anchieta\u201d \u2013 Brasil<\/h3><p>\u00a0<\/p><p>[<strong>Exordio<\/strong>] Celebrar al gran ap\u00f3stol de Brasil, San Jos\u00e9 de Anchieta, patrono de este querido Seminario Mayor, es ya motivo de gran fiesta. Celebrar tambi\u00e9n hoy el vig\u00e9simo aniversario de su fundaci\u00f3n y decir que este es el seminario mayor m\u00e1s grande del Instituto<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> en la actualidad hace que esta fiesta cobre dimensiones ilimitadas de dicha y, por tanto, de sentido agradecimiento al Verbo Encarnado y a su Madre Sant\u00edsima de quienes nos vienen todos los dones. Detalles de la Providencia misericordiosa de nuestro Se\u00f1or que no deben pasar desapercibidos.<\/p><p>Motivado por el ejemplo sublime de este gran misionero, en este serm\u00f3n, que quiero dedicar muy especialmente a nuestros seminaristas mayores que ser\u00e1n futuros misioneros, quisiera que reflexionemos acerca de un aspecto de la vida de \u201caquel var\u00f3n humilde llamado Jos\u00e9 Anchieta\u201d como le llam\u00f3 un poeta<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y que fue uno de los m\u00e1s grandes misioneros que pisaron Am\u00e9rica. \u00a0<\/p><h4><strong>Vida de estudiante<\/strong><\/h4><p>Jos\u00e9 de Anchieta naci\u00f3, como ustedes saben, el d\u00eda de San Jos\u00e9 del a\u00f1o 1534, el mismo a\u00f1o en que Ignacio de Loyola reun\u00eda en Par\u00eds a sus primeros compa\u00f1eros. A los 14 a\u00f1os de edad fue enviado a estudiar Filosof\u00eda a la Universidad de Coimbra, Portugal. Terminados esos tres a\u00f1os de Filosof\u00eda, ingres\u00f3 en la orden ignaciana el 1 de mayo de 1551 (d\u00eda que en la actualidad se celebra tambi\u00e9n a San Jos\u00e9). Y apenas hubo terminado su noviciado, a los 19 a\u00f1os de edad, fue enviado a la Misi\u00f3n del Brasil con la tercera expedici\u00f3n de jesuitas, que sali\u00f3 de Lisboa precisamente un 8 de mayo de 1553 (d\u00eda de la Virgen de Luj\u00e1n).\u00a0 Era en ese entonces el misionero m\u00e1s joven del Nuevo Mundo.<\/p><p>El gran milagro del Ap\u00f3stol del Brasil fue su vida. Era humanamente imposible que sobreviviera nada menos que 44 a\u00f1os a su doble tuberculosis<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> la cual contrajo estando en el noviciado, pero \u00e9l, sin ser \u201cesquivo a la aventura misionera\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> a pesar de su enfermedad y de la carencia absoluta de recursos se fue a una misi\u00f3n que apenas comenzaba y all\u00ed despleg\u00f3 una fecund\u00edsima actividad apost\u00f3lica. Al punto que hoy es venerado no s\u00f3lo como el ap\u00f3stol de Brasil, sino como el fundador de Sao Paulo y R\u00edo de Janeiro; autor de la Primera Gram\u00e1tica Tup\u00ed-Guaran\u00ed; creador de la literatura y teatro brasile\u00f1o; primer historiador de los minerales, de la flora y fauna, y de la ecolog\u00eda y antropolog\u00eda del Brasil.<\/p><p>Pero comencemos por el principio: al llegar, en 1553 al Brasil, este joven religioso, sin experiencia, ajeno a las costumbres del lugar, y enfermo, fue enviado al sur de Brasil, a San Vicente, donde los jesuitas ten\u00edan un colegio y donde hab\u00edan surgido algunas vocaciones. El \u00fanico que pod\u00eda dar clases de lat\u00edn era Anchieta, as\u00ed que all\u00e1 fue. Y enfermo y todo daba diariamente tres clases diferentes de la ma\u00f1ana hasta la noche teniendo que escribir a mano los textos para sus alumnos y preparando sus clases durante las noches. Esa fue su vida de estudiante, su vida de seminarista.<\/p><p>En una carta, que quiz\u00e1s conocen dirigida al p. Diego La\u00ednez, prep\u00f3sito general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas fechada el 1 de junio de 1560, Jos\u00e9 de Anchieta escrib\u00eda textualmente: \u201cPor este motivo, <strong>sin dejarnos intimidar<\/strong> por los grandes calores, las tempestades, las lluvias, las corrientes torrenciales e impetuosas de los r\u00edos, procuramos sin descanso visitar todas las aldeas y villas tanto de los indios como de los portugueses e incluso de noche acudimos a los enfermos, atravesando bosques tenebrosos a costa de grandes fatigas, tanto por la aspereza de los caminos como por el mal tiempo\u201d. Y describiendo todav\u00eda m\u00e1s abiertamente las condiciones de quienes, con \u00e9l y como \u00e9l, se dedicaban a la sublime labor de la evangelizaci\u00f3n revela m\u00e1s profundamente a\u00fan la grandeza de su amor y de su esp\u00edritu de sacrificio al decir: \u201cPero <strong>nada es dif\u00edcil<\/strong> para quienes acarician en su coraz\u00f3n y tienen como \u00fanico fin la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas, por las que no dudan en dar su vida\u201d.<\/p><p>De aqu\u00ed que San Juan Pablo II, en la homil\u00eda de una misa celebrada aqu\u00ed en San Pablo, en el a\u00f1o 1980 afirm\u00f3 que Jos\u00e9 de Anchieta no vino aqu\u00ed como un conquistador en busca de tesoros y de gloria, sino que \u201cvino como <strong>misionero<\/strong>, para anunciar a Jesucristo, para difundir el Evangelio. Vino con el \u00fanico objetivo de conducir los hombres a Cristo, transmiti\u00e9ndoles la vida de hijos de Dios, destinados a la vida eterna. <strong>Vino sin exigir nada para s\u00ed<\/strong>; por el contrario, dispuesto a dar su vida por ellos\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p><p>Quiz\u00e1s podr\u00edamos destacar aqu\u00ed, que Jos\u00e9 de Anchieta era muy joven, que ten\u00eda un nivel de educaci\u00f3n elevado para la \u00e9poca, que ciertamente ten\u00eda costumbres europeas y que, por eso pr\u00e1cticamente todo, desde la comida hasta los olores, la lengua del lugar y la pobreza extrema, eran motivo de abnegaci\u00f3n para \u00e9l. Ni qu\u00e9 decir de los seis, siete meses sin confesi\u00f3n ni Misa, o el tener que meditar no en un rinconcito c\u00f3modo \u2013como dice \u00e9l\u2013 sino en medio de la maldad de los indios<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Todo eso habla ya de un seminarista \u201cadmirable\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> al que Dios quer\u00eda hacer muy santo. Sin embargo, es otra cosa lo que yo quisiera enfatizar, y es el <strong>gran olvido de s\u00ed<\/strong> y de amor por las almas y a su Congregaci\u00f3n que demostr\u00f3 desde un comienzo. Pues hay una carta que \u00e9l les escribe a los enfermos en Coimbra, con quienes hab\u00eda compartido incluso la enfermer\u00eda, donde les cuenta de que b\u00e1sicamente se cur\u00f3 dando clases. \u00c9l les cuenta de que a pesar de que ense\u00f1aba pr\u00e1cticamente todo el d\u00eda y por lo tanto no ten\u00eda casi tiempo para descansar como cualquier enfermo, a pesar de que la comida all\u00ed era muy pobre \u2013de hecho, cuenta que com\u00eda \u201chojas de mostaza cocidas y otras legumbres de la tierra y otros manjares que ah\u00ed no pod\u00e9is imaginar\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>\u2013, y a pesar de que hab\u00eda ayunado toda la cuaresma, \u00e9l pr\u00e1cticamente se cur\u00f3 en la misi\u00f3n. Y en esa carta revela un detalle importante, dice el santo: \u201cdesde que hice como que no estaba enfermo, luego comenc\u00e9 a estar sano\u201d. Ah\u00ed esta el olvido de s\u00ed mismo que Dios bendijo tan sobreabundantemente.<\/p><p>Por eso sigue dici\u00e9ndoles a sus compa\u00f1eros all\u00e1 en Coimbra: \u201csi el Padre Maestro quisiera mandar aqu\u00ed a todos los que est\u00e1is pachuchos y medio enfermos medio sanos, la tierra es muy buena, los aires muy saludables, <strong>las medicinas son trabajos, y tanto mejores cuanto m\u00e1s conformes a Cristo<\/strong>\u201d. Y sigue diciendo, presten atenci\u00f3n: \u201cTambi\u00e9n os digo, mis querid\u00edsimos, que no basta salir de Coimbra <strong>con cualesquier fervores<\/strong>, que se marchitan enseguida antes de pasar la l\u00ednea [del Ecuador], o se enfr\u00edan despu\u00e9s con deseos de volver a Portugal. Es necesario, hermanos, <strong>traer las alforjas llenas<\/strong>, que duren hasta acabar la jornada, porque sin duda los trabajos de aqu\u00ed, que tiene la Compa\u00f1\u00eda, son grandes y hace falta virtud en cada uno, que se pueda fiar de \u00e9l la honra de la Compa\u00f1\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Es decir, no basta con saltar cantando \u201cVerbo Encarnado\u201d o con decir de palabra que uno quiere al Instituto, no basta con haber le\u00eddo alguna vez las <em>Constituciones<\/em>, no basta con solo decir \u201csomos esencialmente misioneros y marianos\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, ni siquiera con ser buen alumno en el seminario para hacer de nosotros un misionero cabal del Verbo Encarnado. \u00a0Todo eso, aun siendo bueno, si no es con convicci\u00f3n, sino tiene ra\u00edces profundas en el alma son de esos fervores de los que habla el santo que se marchitan enseguida y se enfr\u00edan y le dan a uno ganas de volver atr\u00e1s. Porque como muy bien ense\u00f1aba San Ignacio \u2013y esto lo meditamos nosotros cada a\u00f1o cuando hacemos los ejercicios\u2013 \u201c<em>el amor se debe poner m\u00e1s en las obras que en las palabras<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. \u00bfMe entienden?<\/p><p>Eso San Jos\u00e9 de Anchieta lo hab\u00eda entendido bien, por eso les dice a sus compa\u00f1eros que hay que tener las alforjas llenas de <strong>fervor<\/strong>, del fervor que soporta las grandes olas de prueba que indudablemente han de sobrevenirle al misionero; las alforjas llenas de \u201c<strong>caridad apost\u00f3lica<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> \u2013como pide de nosotros el derecho propio\u2013 que le hagan al misionero olvidarse de s\u00ed mismo a fin de trabajar \u201caun en los lugares m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a> y esto no de cualquier manera, sino con <strong>gran celo<\/strong> por el bien de las almas y la expansi\u00f3n de la Iglesia de Cristo; llenos del fervor que hace que el misionero \u2013aunque ya no tenga los consuelos espirituales que antes ten\u00eda \u201cy que un d\u00eda Dios retira completamente\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> y despojado tambi\u00e9n de \u201clos apoyos y seguridades con relaci\u00f3n al estado de su alma\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u2013 igualmente conf\u00ede \u201ccon firmeza inquebrantable de que aun los acontecimientos m\u00e1s adversos y opuestos a su mira natural son ordenados por Dios para su bien\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. \u00a0\u00a0<\/p><h4><strong>Condiciones para la misi\u00f3n<\/strong><\/h4><p>Por este motivo el <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em> establece como condici\u00f3n important\u00edsima para la misi\u00f3n esa capacidad de negarse a s\u00ed mismo, de renunciar a esa actitud ego\u00edsta que nos hace buscar los propios intereses, la propia comodidad para trabajar con celo en el lugar y en el oficio que el Instituto nos conf\u00eda para la mayor gloria de Dios. Dice as\u00ed el directorio: \u201cAl misionero se le pide \u2018renunciar a s\u00ed mismo y a todo lo que tuvo hasta entonces y a hacerse todo para todos\u2019: en la <strong>pobreza<\/strong> que lo deja libre para el Evangelio; en el <strong>desapego de personas y bienes<\/strong> <strong>del propio ambiente<\/strong>, para hacerse as\u00ed hermano de aquellos a quienes es enviado y llevarles a Cristo Salvador\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. F\u00edjense lo que dice: renunciar a s\u00ed mismo y a todo lo que tuvo hasta entonces\u2026 desapego de personas y bienes del propio ambiente\u2026 eso es parte del programa de todos los que quieran ser misioneros en el Instituto y deben empezar a ejercitarse en ello desde ahora.\u00a0<\/p><p>Por eso San Jos\u00e9 de Anchieta agrega en su carta: \u201cNo os digo m\u00e1s, sino que os prepar\u00e9is con gran fortaleza interior y grandes deseos de padecer, de manera que, aunque los trabajos sean muchos, os parezcan pocos\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>A lo cual agrego aqu\u00ed otras virtudes que menciona el derecho propio para nosotros: \u201cLos que en nuestras casas de formaci\u00f3n se preparan para realizar grandes obras para la gloria de Dios en las misiones donde ser\u00e1n enviados [f\u00edjense que les habla directamente a Ustedes], a fin de no enga\u00f1arse con vanas fantas\u00edas, cultiven un gran amor a las virtudes de la <strong>humildad<\/strong>, la <strong>caridad<\/strong> y la <strong>docilidad a los superiores<\/strong>\u201d. Entonces sigue el derecho propio: \u201c\u2018No es suficiente que en nuestros candidatos no se encuentre nada de negativo, no basta que sean lo suficientemente diligentes en el estudio y la disciplina exterior. Hay que estudiar su car\u00e1cter, <strong>medir<\/strong> <strong>el fervor de su esp\u00edritu<\/strong>, la sumisi\u00f3n absoluta de la voluntad, la generosidad en el sacrificio, el esp\u00edritu de iniciativa, la fidelidad al deber\u2019<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. Dif\u00edcilmente ser\u00e1n aptos para la misi\u00f3n aquellos tipos de personalidad que \u2018lo saben todo\u2019, \u2018se llevan mal con todos\u2019, a todo le encuentran defectos, todo lo discuten o no escuchan ni obedecen a nadie salvo cuando los dem\u00e1s coinciden con lo que ellos piensan. El motivo por el cual tales caracteres no podr\u00e1n dar fruto es que <em>Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes<\/em> (1Pe 5,5). Y si Dios resiste a un misionero, \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 hacer \u00e9ste?\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Todo esto, hace \u201cevidente que gran parte de la eficacia formativa [de nuestros seminaristas] depende de la personalidad <strong>madura y recia<\/strong> de los formadores desde el punto de vista humano y evang\u00e9lico\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Hasta aqu\u00ed el derecho propio.<\/p><p>Jos\u00e9 de Anchieta estuvo en la Capitan\u00eda de San Vicente, hoy estado de Sao Paulo, 12 a\u00f1os, desde donde sali\u00f3 hacia el norte, a Bah\u00eda para ordenarse de sacerdote al a\u00f1o siguiente en 1566. Sus compa\u00f1eros se ordenaron con 23 o 24 a\u00f1os. \u00c9l con 32 cumplidos. \u00bfLe inquiet\u00f3 este retraso? En ning\u00fan momento. Otra prueba que supo soportar con fe. Ser\u00eda sacerdote cuando Dios lo dispusiera. A \u00e9l le tocaba esperar.<\/p><p>M\u00e1s adelante, siendo Provincial, conversaba en R\u00edo de Janeiro con otros Padres y Hermanos, trat\u00e1ndose de la conformidad que todo jesuita debe tener con su oficio para conservar la paz interior. Jos\u00e9 confes\u00f3 con la mayor ingenuidad: \u201cSiendo hermano, nunca me vino a la imaginaci\u00f3n que pod\u00eda ser sacerdote. Y cuando menos me lo esperaba, me vi con las \u00f3rdenes. Siendo sacerdote, jam\u00e1s me vino al pensamiento que pod\u00eda ser profeso o superior&#8230; aqu\u00ed me veis de Provincial\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Fue superior provincial por diez a\u00f1os.<\/p><p>[<strong>Peroratio<\/strong>] Queridos seminaristas: Nuestra misi\u00f3n es maravillosa, <em>sublime<\/em> dir\u00eda yo, a la vez que desafiante. Si\u00e9ntanse entonces los predilectos del Verbo Encarnado a quienes \u00c9l mismo ha llamado a ser <em>sus<\/em> misioneros. Habiendo abrazado esta vocaci\u00f3n sepan que han asumido al mismo tiempo la misi\u00f3n, por tanto, deben sentirse <strong>responsables<\/strong> <strong>de su preparaci\u00f3n personal<\/strong>. Los superiores, los formadores est\u00e1n aqu\u00ed para ayudar, ciertamente, pero el perfeccionamiento continuo en lo espiritual, intelectual, humano y pastoral depende de Ustedes, de la conciencia de su deber<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> como religiosos del Verbo Encarnado. De esto mismo nos ha dado magn\u00edfico ejemplo el Santo Patrono de este querido seminario a lo largo de sus trece a\u00f1os de preparaci\u00f3n para el sacerdocio.<\/p><p>Cristo tiene necesidad de la contribuci\u00f3n de todos para hacer llegar a otros corazones la palabra que <em>no todos pueden comprender<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, la palabra de que <em>el Verbo se hizo carne<\/em> \u00bfest\u00e1n dispuestos?&#8230; entonces a poner ese amor por obra y a esforzarse en adquirir esa fortaleza interior y esas ansias de padecer por Cristo que hicieron de Jos\u00e9 de Anchieta un \u201caut\u00e9ntico misionero, verdadero sacerdote\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Ese es mi mensaje.<\/p><p>Y ya para terminar quisiera renovar mi gratitud, mi confianza y mi afecto a todos Ustedes, a todos los sacerdotes que de una u otra manera est\u00e1n involucrados con su formaci\u00f3n y los animo a seguir \u00a1siempre adelante! dando lo mejor de uno para la gloria de Dios y expansi\u00f3n del Instituto.<\/p><p>A la Virgen Sant\u00edsima de Aparecida encomiendo las intenciones de todos Ustedes y a Ella le pido que tome bajo su maternal protecci\u00f3n las vocaciones presentes y futuras de este seminario y los haga \u201cincansablemente evangelizadores\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Que la Madre del Verbo Encarnado y de la Iglesia acompa\u00f1e siempre sus pasos y que el Esp\u00edritu Santo contin\u00fae suscitando numerosas vocaciones brasileras.\u00a0<\/p><p>\u00a1Muy feliz aniversario!<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>[1] 62 seminaristas mayores incluidos los di\u00e1conos.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El poeta Manuel Verdugo nacido en Filipinas, pero radicado en San Crist\u00f3bal de la Laguna, Tenerife, donde naci\u00f3 el santo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> tuberculosis pulmonar y \u00f3steo-articular, las cuales deformaron para siempre su prestancia f\u00edsica.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254; 257.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Homil\u00eda durante la misa celebrada en honor al Beato Jos\u00e9 de Anchieta<\/em>, (3\/7\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Carta escrita a los hermanos enfermos en Coimbra el 20 de marzo de 1555. Citada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Fornell Lombardo, <em>El portentoso padre San Jos\u00e9 de Anchieta<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los religiosos en San Pablo, Brasil<\/em>, (3\/7\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Carta escrita a los hermanos enfermos en Coimbra el 20 de marzo de 1555. Citada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Fornell Lombardo, <em>El portentoso padre San Jos\u00e9 de Anchieta<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Libro de Ejercicios Espirituales<\/em>, [230].<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 164;\u00a0<em>op. cit. Redemptoris Missio<\/em>, 89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 178.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> 163.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Carta escrita a los hermanos enfermos en Coimbra el 20 de marzo de 1555.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virt\u00f9 Apostoliche<\/em>, Bologna 1997, p. 332.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 109.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 44;<em> op. cit. Pastore Dabo Vobis<\/em>, 66.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Jos\u00e9 Mar\u00eda Fornell Lombardo, <em>El portentoso padre San Jos\u00e9 de Anchieta<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los \u2018llamados\u2019 y a sus formadores en Porto Alegre, Brasil<\/em>, (5\/7\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. Mt 19,11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los religiosos en San Pablo, Brasil<\/em>, (3\/7\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda por el 20\u00b0 Aniversario del Seminario Mayor \u201cSan Jos\u00e9 de Anchieta\u201d \u2013 Brasil [Exordio] Celebrar al gran ap\u00f3stol de Brasil, San Jos\u00e9 de Anchieta, patrono de este querido Seminario Mayor, es ya motivo de gran fiesta. 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