{"id":6048,"date":"2022-08-01T08:30:19","date_gmt":"2022-08-01T06:30:19","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=6048"},"modified":"2022-08-01T08:42:33","modified_gmt":"2022-08-01T06:42:33","slug":"atractivo-y-nostalgia-de-la-belleza-divina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/08\/01\/atractivo-y-nostalgia-de-la-belleza-divina\/","title":{"rendered":"Atractivo y nostalgia de la belleza divina"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6048\" class=\"elementor elementor-6048\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Que todos los hombres descubran <br \/>el atractivo y la nostalgia de la belleza divina<\/strong><\/h3><p style=\"text-align: center;\">Cf. <em>Constituciones<\/em>, 254, 257<\/p><p>Uno de nuestros compromisos fundamentales, que a veces puede pasar desapercibido o no ser entendido en toda su plenitud y potencial, es aquel contenido precisamente en nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n por la que decimos que hacemos oblaci\u00f3n a Dios de todo nuestro para que \u201ctodos los hombres descubran el <em>atractivo<\/em> y la <em>nostalgia<\/em> de la belleza divina\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Frase sucinta en la que se halla impl\u00edcita la desafiante y, a la vez, apasionante tarea de \u201csaber llamar, ense\u00f1ar, dirigir, acompa\u00f1ar y seleccionar las vocaciones presbiterales, diaconales, religiosas, misioneras y seculares\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. \u00a0\u00a0<\/p><p>Estando a pocos d\u00edas de celebrar el luminoso misterio de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or, esta solemnidad parece recordarnos una vez m\u00e1s que el \u00edcono del rostro transfigurado de Cristo sigue ejerciendo hoy en d\u00eda un poderoso <em>atractivo<\/em> sobre incontables almas y que es nuestra tarea ineludible reavivar con gran fuerza, sobre todo en los j\u00f3venes, esa profunda <em>nostalgia<\/em> de Dios, creando as\u00ed el marco adecuado para que broten vocaciones como respuesta generosa.<\/p><h4><strong>1. Urgencia<\/strong><\/h4><p>No es novedad que \u201cel problema vocacional constituye la urgencia fundamental de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y, por lo tanto, tambi\u00e9n lo es para nuestro Instituto, porque el tema de las vocaciones \u201cafecta a toda la Iglesia en una de sus notas fundamentales, que es la de su apostolicidad\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Ya que las vocaciones son \u201cuna comprobaci\u00f3n de su vitalidad espiritual y la condici\u00f3n misma de esa vitalidad. Son la condici\u00f3n de su misi\u00f3n y de su desarrollo\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. En verdad, \u201cel problema de las vocaciones es un aut\u00e9ntico desaf\u00edo que interpela directamente a los Institutos, pero que concierne a <em>toda<\/em> la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. En este sentido, entendemos que lo que se dice en t\u00e9rminos de vocaciones acerca de la vitalidad y desarrollo de la Iglesia, se refiere no s\u00f3lo a la Iglesia universal, sino tambi\u00e9n a cada una de las Iglesias particulares y, an\u00e1logamente, tambi\u00e9n a nuestro Instituto.<\/p><p>Puesto que \u201cla pastoral vocacional\u201d \u2013como muy bien define el Magisterio de la Iglesia\u2013 \u201ces la <strong>misi\u00f3n de la Iglesia<\/strong> \u2018destinada a <strong>cuidar<\/strong> el nacimiento, el discernimiento y el acompa\u00f1amiento de las vocaciones, en especial de las vocaciones al sacerdocio\u2019<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>; en esa definici\u00f3n reconocemos el llamado \u201curgente a esforzarnos, mediante el anuncio expl\u00edcito y una catequesis adecuada, por favorecer en los llamados a la vida consagrada la respuesta libre, pero pronta y generosa, que hace operante la gracia de la vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Esta urgencia se vuelve a\u00fan m\u00e1s apremiante sobre todo si uno escucha que \u201cel promedio anual de las personas que dejan la vida religiosa es de m\u00e1s de 3.000 personas, unas 10 al d\u00eda; lo que representa un 0.3% de toda la vida consagrada\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Conscientes de que las vocaciones no son fruto de una generaci\u00f3n espont\u00e1nea ni de un activismo que cuenta solo con medios humanos, la pastoral vocacional, ha sido para la misi\u00f3n del Instituto, central. Simplemente porque entendemos que, si bien cada vocaci\u00f3n es don de Dios, como todos sus dones, llegan a trav\u00e9s de mediaciones humanas.<\/p><p>Por gracia de Dios, podemos alegrarnos de que el Instituto tenga muchas vocaciones en formaci\u00f3n (unas 500) provenientes de unos 50 pa\u00edses diferentes, que no solo enriquecen la vida de nuestra Familia Religiosa en las distintas jurisdicciones e Iglesias particulares, sino que son un signo de la vitalidad de la vida religiosa en nuestro Instituto, as\u00ed como el resultado del ministerio fiel y devoto de sus miembros.<\/p><p>Sin embargo, esto no quiere decir que el compromiso por suscitar y acompa\u00f1ar vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada hayan terminado. Expl\u00edcitamente nos lo se\u00f1ala el derecho propio: \u201cquisi\u00e9ramos que Dios nos diese el don de poder descubrir y orientar tantas vocaciones que pudi\u00e9semos llenar <em>todos<\/em> los buenos seminarios y noviciados del mundo entero\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Hoy como ayer sigue siendo actual \u201cla llamada de Cristo: <em>ven y s\u00edgueme<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> y, por lo tanto, sigue siendo actual nuestra exigencia de una \u201clabor con las vocaciones que sea <strong>activa<\/strong>, <strong>constante<\/strong>, <strong>llena de empuje<\/strong> y <strong>vitalidad<\/strong>, <strong>comprometida<\/strong> y <strong>urgida por la caridad<\/strong> de Cristo<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, y necesariamente opuesta a una mentalidad de \u2018administraci\u00f3n ordinaria o lentitud burocr\u00e1tica\u2019<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, que espera negligentemente que las vocaciones golpeen a la puerta. Ya que Dios siembra a manos llenas por la gracia los g\u00e9rmenes de vocaci\u00f3n<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>En un mundo que tan frecuentemente busca la realizaci\u00f3n en las comodidades materiales y en la manipulaci\u00f3n del poder, en un mundo que se esfuerza por buscar la felicidad sin una clara referencia a Dios, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado debemos ser como se\u00f1ales indicadoras de valores m\u00e1s elevados, que muestre a nuestros contempor\u00e1neos que somos embajadores de Aquel que proclam\u00f3 la verdadera \u2018novedad\u2019 de vida que ellos buscan cuando en la cima del Monte enarbol\u00f3 el estandarte de las bienaventuranzas. Por eso, el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa con gran \u00e9nfasis insist\u00eda a los sacerdotes y religiosos \u2013monjes, hermanos, seminaristas\u2013 a preocuparse por suscitar vocaciones sacerdotales y por formarlas<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, a dedicarse a la maravillosa labor de la pastoral vocacional \u201ccon pasi\u00f3n y discreci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>Esto que si bien es tarea de todos los sacerdotes \u2013religiosos o no, contemplativos o no\u2013 y de todos los consagrados en general, es imperativo e \u201cindispensable\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> para nosotros, ya que la pastoral de las vocaciones \u201ces intr\u00ednseca al fin de la evangelizaci\u00f3n de la cultura y al carisma del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Por tanto, ning\u00fan miembro del Instituto puede permanecer indiferente ni pretender que a \u00e9l no le compete el rezar por esta intenci\u00f3n y el suscitar vocaciones de especial consagraci\u00f3n. En efecto, quien no haga algo, por m\u00ednimo que sea, por la pastoral vocacional jam\u00e1s podr\u00e1 gozar de aquella \u201cub\u00e9rrima fecundidad apost\u00f3lica y vocacional\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> a la que aspiramos y su contribuci\u00f3n a la causa de la evangelizaci\u00f3n se ver\u00eda gravemente coartada, por m\u00e1s celo apost\u00f3lico que tenga en otras \u00e1reas.<\/p><p>Destacamos aqu\u00ed el rol preponderante que tienen en este sentido los contemplativos del Instituto, quienes tienen como misi\u00f3n especial\u00edsima el rezar por \u201cel acrecentamiento en cantidad y calidad de las vocaciones sacerdotales y religiosas\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> y de cuya fidelidad generosa y gozosa depende en gran parte la abundancia y calidad de las vocaciones para el Instituto y la Iglesia toda.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p><h4><strong>2. Un salto de calidad<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h4><p>Ahora bien, si de los miembros del Instituto se espera \u201cuna pastoral de propuesta, una pastoral incisiva\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> en todas las \u00e1reas de apostolado, con cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n se aplican estos calificativos a la pastoral vocacional que, como ya se sabe, es una prioridad pastoral<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> y es una \u201cdimensi\u00f3n obligatoria\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a> de todo plan pastoral. Lo cual le compete no solo a los \u2018encargados\u2019 en las distintas jurisdicciones, sino que debe ser considerado como uno de los objetivos primarios del Instituto y <em>todos<\/em> los miembros deben sentirse implicados en ello. Puesto que esos \u2018encargados\u2019 cumplir\u00e1n su misi\u00f3n con tanta mayor eficacia cuanto m\u00e1s ayuden <em>todos<\/em> los miembros \u2013seg\u00fan sus capacidades y oficios\u2013 a sentir como propio el compromiso por incrementar los sacerdotes y consagrados que hoy necesita la Iglesia. \u00a0<\/p><p>La disminuci\u00f3n de las vocaciones, o el abandono de muchos consagrados que mencion\u00e1bamos anteriormente, hac\u00eda ya tiempo atr\u00e1s que San Juan Pablo II se preguntase: \u201c\u00bfA qu\u00e9 se debe?\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Entre las varias razones que \u00e9l enumera, listamos las siguientes:<\/p><ul><li>\u201cEs probable que los cambios culturales de nuestra \u00e9poca aporten cierta explicaci\u00f3n, pero es necesario pensar tambi\u00e9n en el proceso de <strong>secularizaci\u00f3n<\/strong> que afecta a la vida religiosa. Y hay tambi\u00e9n una forma de presencia en el mundo que conduce lenta, pero inexorablemente, a la supresi\u00f3n de todo aspecto espec\u00edfico y perceptible de la vida religiosa. Este car\u00e1cter espec\u00edfico consiste en ser un \u2018signo de contradicci\u00f3n\u2019, no contra el hombre sino contra lo inhumano de la sociedad contempor\u00e1nea; no contra el universo humano moderno, sino para salvarlo. [\u2026] A veces la preocupaci\u00f3n por un desarrollo humano mal entendido o un bienestar comunitario, y la existencia de cierto <strong><em>aburguesamiento<\/em><\/strong>, han debilitado la b\u00fasqueda de lo <em>\u00fanico necesario <\/em>que debe constituir el testimonio de la vida religiosa\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201cLa crisis vocacional no debe atribuirse principalmente a una falta de generosidad por parte de los j\u00f3venes, sino m\u00e1s bien al hecho de que <strong>no se percibe suficientemente<\/strong> en la vida religiosa un signo prof\u00e9tico de la presencia de Dios, que es precisamente la dimensi\u00f3n primera de la vida religiosa\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>\u201cLas propuestas que tienden a \u2018<strong>laicizar<\/strong>\u2019 el ministerio y la vida sacerdotal, a sustituir a los ministros \u2018sacramentales\u2019 por otros \u2018ministerios\u2019, juzgando que responden mejor a las exigencias pastorales de hoy, y tambi\u00e9n a privar a la vocaci\u00f3n religiosa del car\u00e1cter de testimonio prof\u00e9tico del reino, orient\u00e1ndola exclusivamente hacia funciones de animaci\u00f3n social o incluso de compromiso directamente pol\u00edtico\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>Si los religiosos\/sacerdotes \u201c<strong>no dan testimonio<\/strong> de lo Trascendente [\u2026] si no son signo de lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de este mundo y de su caducidad, y de lo que es mucho m\u00e1s elevado \u2013las realidades divinas y escatol\u00f3gicas\u2013, no podr\u00e1n ejercer una aut\u00e9ntica atracci\u00f3n a la vida religiosa sobre los j\u00f3venes\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>La difusi\u00f3n de \u201c<strong>opiniones erradas<\/strong> sobre el valor de la vida consagrada, que producen perplejidad y desorientaci\u00f3n especialmente entre los j\u00f3venes\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/li><\/ul><ul><li>El hecho de que los sacerdotes\/religiosos hacen \u201c<strong>relecturas del Evangelio<\/strong> seg\u00fan los tiempos, conform\u00e1ndose a todo lo que el mundo pide\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/li><\/ul><p>Por estas razones, y dadas las circunstancias hist\u00f3ricas y culturales de nuestro mundo y las circunstancias particulares por las que atraviesa la Iglesia, nos sentimos compelidos a dar un <strong>salto de calidad<\/strong> en la pastoral vocacional del Instituto. Porque sin suficientes <em>obreros de la mies<\/em>, no nos ser\u00e1 posible hacer realidad el mandato de Cristo: <em>Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> (que es la raz\u00f3n misma de nuestra existencia y misi\u00f3n en la Iglesia) ni tampoco renovar cada d\u00eda el sacrificio eucar\u00edstico: <em>Haced esto en memoria m\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><em>.<\/em> \u00a0<\/p><p>Por tanto, la pastoral vocacional que intentamos no se agota en iniciativas ocasionales o extraordinarias, sino que intenta ser una preocupaci\u00f3n constante de todos los miembros en todos nuestros apostolados. Ya que no obstante las dificultades actuales, es palpable que en todo el mundo hay j\u00f3venes m\u00e1s que deseosos y abiertos a vivir un radicalismo cristiano aut\u00e9ntico, a entregarse y a dedicarse al servicio desinteresado por los pobres, por los enfermos, por los ni\u00f1os, etc., y nosotros debemos saber ver en las exigencias y deseos de esos j\u00f3venes una interpelaci\u00f3n e incluso una oportunidad para la misi\u00f3n de nuestro Instituto.<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo hacemos para que \u201ctodos los hombres descubran el <em>atractivo<\/em> y la <em>nostalgia<\/em> de la belleza divina\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>? \u00a0<\/p><p>Es lo que vamos a intentar responder en los puntos que siguen.<\/p><h4><strong>3. Atractivo por la fidelidad<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Los j\u00f3venes de nuestro tiempo tienen gran necesidad de la visibilidad y trasparencia espiritual de las comunidades religiosas. Por tanto, en la medida en que conservemos la fisonom\u00eda de nuestro Instituto, y seamos cada uno como una encarnaci\u00f3n del carisma y esp\u00edritu de \u00e9ste en las realidades que nos tocan vivir, los j\u00f3venes van a sentirse especialmente atra\u00eddos.<\/p><p>Es lo que la experiencia nos ha demostrado: muy a menudo, el ejemplo de un religioso o de una religiosa act\u00faa de modo <strong>decisivo<\/strong> en la orientaci\u00f3n vocacional de un joven, quien descubre en la fidelidad, en la alegr\u00eda que brota de \u201cno anteponer nada a Cristo\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a> de ese religioso, la concreci\u00f3n de un ideal de vida. Lo hemos escuchado much\u00edsimas veces: el ejemplo arrastra.<\/p><p>En este sentido se\u00f1ala el derecho propio que \u201clos institutos religiosos deben mantener un sentido firme y claro de su identidad y misi\u00f3n propias\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. Cuanto m\u00e1s fervorosos sean los miembros del Instituto en practicar con convicci\u00f3n los no negociables adjuntos al carisma, en vivir con fidelidad los votos religiosos seg\u00fan el esp\u00edritu del Instituto, y en realizar todos nuestros apostolados propios con celo y en uni\u00f3n con el Verbo Encarnado y en comuni\u00f3n con los pastores y con pleno sentido eclesial, ser\u00e1 inevitable \u2013salvo permisi\u00f3n divina\u2013 un florecimiento de vocaciones para el Instituto y la Iglesia toda.<\/p><p>En otras palabras, estimamos que <strong>es determinante el ejemplo<\/strong> de \u201clos religiosos y de los sacerdotes que viven serenamente d\u00eda a d\u00eda su vocaci\u00f3n, fieles a los compromisos adquiridos, constructores humildes y escondidos del Reino de Dios, de cuyas palabras, comportamiento y vida irradia el gozo luminoso de la opci\u00f3n que hicieron&#8230; son precisamente&#8230; los que con su ejemplo aguijonear\u00e1n a muchos a acoger en su coraz\u00f3n el carisma de la vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. Predicando con el buen ejemplo se induce a los j\u00f3venes a abrazar una vida de total consagraci\u00f3n y servicio, porque s\u00f3lo es posible engendrar espiritualmente nuevas vocaciones cuando se vive \u201cfirmes y fieles al llamado, a la vocaci\u00f3n, por sobre cualquier otro reclamo de esta tierra\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Y estamos convencidos de que el testimonio coherente de Cristo representa en s\u00ed mismo una propuesta vocacional.<\/p><p>Consecuentemente, como muy bien lo expresa el derecho propio: \u201ctodo antitestimonio, toda incoherencia entre c\u00f3mo se expresan los valores o ideales y c\u00f3mo se viven de hecho, toda b\u00fasqueda de s\u00ed mismo y no del Reino de Dios y su justicia<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>, toda falsificaci\u00f3n de la Palabra de Dios<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>, \u201cfrecuentemente son obst\u00e1culos fuertes para aquellos que sienten la llamada de Cristo: <em>ven y s\u00edgueme<\/em>&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p><h4><strong>4. Atractivo por el radicalismo del Evangelio<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h4><p>\u201cHoy los j\u00f3venes necesitan ver ejemplos vivos de aquellos que, dej\u00e1ndolo todo, han abrazado como ideal la vida seg\u00fan los consejos evang\u00e9licos\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>, dec\u00eda San Juan Pablo II. <strong>\u00a0<\/strong>Es decir, tienen necesidad de ver sacerdotes y religiosos del Verbo Encarnado, que aceptan con alegr\u00eda, por amor a Dios, las privaciones aun en las cosas necesarias<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>; que est\u00e9n dispuestos a vivir \u201cel radicalismo del anonadamiento de Cristo y de su condici\u00f3n de siervo\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>; que por morir al mundo est\u00e9n \u201cdispuestos al martirio por lealtad a Dios, lo que constituye el rechazo pleno y total del mundo malo\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>; que est\u00e9n dispuestos a dejar su familia para formar parte de la Familia del Verbo Encarnado; en fin, que vivan en \u201cun proceso de continua conversi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> \u201cresueltos a alcanzar la santidad\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p><p>Enti\u00e9ndase bien que es la sinceridad real en el seguimiento radical al Verbo Encarnado la que continuar\u00e1 atrayendo vocaciones a nuestro Instituto, ya que los j\u00f3venes buscan precisamente esa radicalidad evang\u00e9lica. En la medida en que los j\u00f3venes nos conozcan m\u00e1s de cerca y nos vean generosos seguidores de Cristo y radicales en la opci\u00f3n que hemos hecho \u2013dado que nuestro estilo de vida no ofrece recompensas materiales ni se acomoda a los modelos del mundo\u2013 se ver\u00e1n fuertemente atra\u00eddos al firme y apasionante reto de Cristo de dejar todo para seguirle.<\/p><p>Lejos de nosotros el hacer adaptaciones en nuestro estilo de vida o espiritualidad que nazcan de la relajaci\u00f3n o lleven a ella. Eso no s\u00f3lo significar\u00eda la p\u00e9rdida del esp\u00edritu del Instituto, sino que ser\u00eda una herida sangrante para nuestra misi\u00f3n en la Iglesia y un modo lamentablemente eficaz de ahuyentar nuevas vocaciones.<\/p><h4><strong>5. Atractivo por la alegr\u00eda<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Ya lo dice el derecho propio: el \u201ctestimonio de alegr\u00eda suscita un enorme atractivo hacia la vida religiosa, es una fuente de nuevas vocaciones y un apoyo para la perseverancia\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. Pues es mediante un testimonio colectivo de consagraci\u00f3n aut\u00e9ntica, vivida en la alegr\u00eda de la entrega personal a Cristo y a los dem\u00e1s que los j\u00f3venes se sienten atra\u00eddos.<\/p><p>Noten Ustedes que los sacerdotes, los di\u00e1conos, los contemplativos, los hermanos, los novicios, los seminaristas, todos absolutamente todos, tenemos una responsabilidad especial en el despertar y sostener vocaciones. Si damos un testimonio alegre de servir a Cristo; si contagiamos esperanza por la fe que nos anima, aun a pesar del cansancio del apostolado y de la lucha; si estamos de verdad entregados a las almas y somos capaces de ense\u00f1ar a otros a rezar, \u00bfc\u00f3mo podemos dudar de que surgir\u00e1n vocaciones a nuestro alrededor? \u00bfAcaso no ha sido esa la experiencia de muchos de nosotros? \u00a0<\/p><p>Si somos religiosos \u201ctristes y desalentados, impacientes o ansiosos\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>, malhumorados o iracundos, poco y nada incitaremos a los j\u00f3venes a abrazar el llamado de especial consagraci\u00f3n. Hay que ser conscientes de que nuestro testimonio como religiosos \u201calienta o desalienta, suscita el deseo de Dios o constituye un obst\u00e1culo para seguirlo\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. Vi\u00e9ndonos a nosotros, los j\u00f3venes tienen que percibir que \u201cDios no llama solo a una vida de sacrificio y de renuncias, sino tambi\u00e9n a una vida de \u00edntima alegr\u00eda y plenitud\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>. Hay que persuadirse que los j\u00f3venes est\u00e1n a la b\u00fasqueda de un Absoluto que un buen n\u00famero de adultos y aun algunos religiosos son incapaces de revelarles. Por eso nuestra misi\u00f3n hacia ellos es indispensable, ellos esperan que nosotros los preparemos para una vida que valga la pena y que los pongamos en contacto con Cristo Transfigurado y su Evangelio que no pasa. Por tanto, es preciso hacer <strong>todos los esfuerzos posibles<\/strong> para que los j\u00f3venes lleguen a poner a Cristo en el centro de su b\u00fasqueda y a seguir d\u00f3cilmente su eventual llamada.<\/p><h4><strong>6. Atractivo por la caridad fraterna<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>La vida comunitaria es un elemento indisociable de la vida religiosa en nuestro Instituto y es para nosotros de una gran riqueza gracias al beneficio de la complementariedad de dones. \u00a0<\/p><p>La simple austeridad de nuestras vidas unida a la caridad fraterna ardiente anclada en la riqueza interior de la obediencia es una de las condiciones para que florezcan por doquier las vocaciones en un mundo dominado por el consumismo y el ego\u00edsmo<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>.<\/p><p>Por eso de cada uno de los miembros del Instituto se pide \u201cun nuevo y decidido testimonio evang\u00e9lico de abnegaci\u00f3n y sobriedad, un estilo de vida fraterna inspirado en criterios de sencillez y de hospitalidad\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Pero tambi\u00e9n y por sobre todo, la pr\u00e1ctica de \u201cla caridad fraterna, como en una <strong>verdadera familia<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a> ya que sin duda alguna los j\u00f3venes se sienten atra\u00eddos por el descubrimiento de comunidades unidas en la caridad.<\/p><p>Queremos destacar aqu\u00ed el gran valor de medio para suscitar vocaciones que tiene la pr\u00e1ctica de la hospitalidad. Recordemos entonces que \u201cen nuestras casas siempre que no afecte gravemente al orden interno de la casa y se respete el \u00e1mbito de clausura de los religiosos\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a> es muy deseable la pr\u00e1ctica de esta obra de misericordia. Pues \u201cno pocas veces hemos constatado que esta obra de misericordia ha llevado a muchas almas a la amistad con Dios por medio de la conversi\u00f3n o a descubrir su vocaci\u00f3n de consagraci\u00f3n al Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/p><p>Ya lo dec\u00eda San Juan Pablo II y nos parece que vale la pena enfatizarlo: \u201c\u00bfQuer\u00e9is una clave de fecundidad apost\u00f3lica? Vivid la unidad, fuente de una gran fuerza apost\u00f3lica<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. En la comuni\u00f3n fraterna est\u00e1, en efecto, la garant\u00eda de la presencia de Cristo y de su Esp\u00edritu, para llevar a la pr\u00e1ctica vuestras responsabilidades, siguiendo las reglas de vuestros institutos. La Iglesia necesita del ejemplo y testimonio de religiosos que vivan la fraternidad evang\u00e9lica. [\u2026] Los j\u00f3venes que llaman a vuestras puertas desean encontrar una vida eclesial que se caracterice por el fervor de la oraci\u00f3n, por el esp\u00edritu de familia, por el compromiso apost\u00f3lico. [\u2026] Sed capaces de acogerlos y guiarlos, cultivando con esmero las nuevas vocaciones, cuya b\u00fasqueda debe ser una de vuestras <strong>principales preocupaciones<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p><p>Por tanto, cuanto m\u00e1s esp\u00edritu comunitario exista entre los miembros del Instituto, tanto m\u00e1s eficaz ser\u00e1 nuestro ministerio. All\u00ed donde hay comunidades vivas, all\u00ed donde los miembros conviven fraternalmente, es donde hay m\u00e1s vocaciones. \u00a0<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>7. Atractivo por el servicio a los pobres<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Lo nuestro, como ha quedado bien expresado en nuestras <em>Constituciones<\/em>, \u201ces amar y servir, hacer amar y servir a Jesucristo\u2026 en especial, [en] los pobres\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>. Por eso se nos manda \u201cel privilegiar la atenci\u00f3n de pobres, enfermos y necesitados de todo tipo\u2026 practicando concretamente la caridad\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p><p>Abramos las puertas de nuestras misiones a los j\u00f3venes para que puedan colaborar en nuestras actividades: catequesis parroquial, atenci\u00f3n a los pobres, oratorios, misiones populares, voluntariados, visitas de casa, etc. D\u00e9mosle la oportunidad de entregarse y dedicarse al servicio desinteresado de los pobres, de los m\u00e1s peque\u00f1os, de los necesitados y enfermos<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p><p>Cu\u00e1n enriquecedora resulta la experiencia de los muchos j\u00f3venes que han podido colaborar como voluntarios en los varios hogares que atiende el Instituto, en las misiones populares acompa\u00f1ando a los religiosos o colaborando de la manera que sea, o ayudando en las simples tareas parroquiales. De hecho, varios de los nuestros han descubierto su vocaci\u00f3n precisamente luego de una experiencia as\u00ed.<\/p><p>Por tanto, es de desear que cada vez m\u00e1s se involucre a los j\u00f3venes en nuestros apostolados y que ellos perciban de cerca el olvido de s\u00ed del religioso por el bien espiritual del pr\u00f3jimo. Puesto que el testimonio sigue siendo la fuerza de atracci\u00f3n m\u00e1s convincente que disponemos. La idea es que <em>viendo nuestras buenas obras<\/em> los j\u00f3venes sigan nuestros pasos para gloria de nuestro Padre que est\u00e1 en los cielos<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/p><h4><strong>8. Atractivo por una formaci\u00f3n s\u00f3lida<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Los j\u00f3venes hoy como ayer buscan la certeza de la verdad que no pasa. Quieren entregar su vida al Se\u00f1or, no que se la hagan despilfarrar. Por eso se\u00f1ala el derecho propio que \u201csin buena formaci\u00f3n Dios no bendice con abundancia de vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>. Lo cual implica que hay \u201cque hacer intensos esfuerzos por fomentar las vocaciones y procurar la mejor formaci\u00f3n sacerdotal posible en los seminarios\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p><p>En la actualidad el Instituto tiene unos 250 seminaristas mayores bajo el cuidado de unos 35 formadores, sin contar los profesores itinerantes que a menudo frecuentan los seminarios procurando la mejor formaci\u00f3n posible, seg\u00fan las normas vigente de la Iglesia, como lo requiere la misi\u00f3n que nos ha sido legada en la Iglesia.<\/p><p>Asimismo, son unos 215 los sacerdotes que ya poseen un t\u00edtulo acad\u00e9mico obtenido en universidades pontificias y hay unos 30 m\u00e1s estudiando para obtenerlo (es decir, m\u00e1s de la mitad de los miembros sacerdotes posee alguna preparaci\u00f3n acad\u00e9mica de grado), lo cual en cierto modo implica una inversi\u00f3n del Instituto en la pastoral vocacional. Porque estamos convencidos de que la pastoral vocacional presupone y necesita tambi\u00e9n un cuidadoso y concreto seguimiento de las vocaciones. Y esto requiere que cada uno de los sacerdotes especialmente se prepare espiritual, teol\u00f3gica y pedag\u00f3gicamente, de manera permanente, para esta importante misi\u00f3n eclesial<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>.<\/p><h4><strong>9. Atractivo por la oraci\u00f3n<\/strong><\/h4><p>\u201cEl \u2018centro de toda pastoral vocacional\u2019 es la oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a> se\u00f1ala el derecho propio. Jes\u00fas lo dio a entender claramente en el Evangelio. Al llamar a los disc\u00edpulos para enviarlos por el mundo, los impulsa ante todo a <em>mirar a las alturas<\/em>: <em>Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a><em>. <\/em>\u201cLa pedagog\u00eda vocacional \u2013afirm\u00f3 San Juan Pablo Magno\u2013 que utiliza el Se\u00f1or, muestra que una pastoral desequilibrada sobre la acci\u00f3n y las iniciativas promocionales corre el peligro de resultar ineficaz y sin perspectivas, porque toda vocaci\u00f3n es, ante todo, don de Dios\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>. \u201cVer a un sacerdote hacer su meditaci\u00f3n antes de la misa hace m\u00e1s por la vocaci\u00f3n de un monaguillo que miles de panfletos de propaganda vocacional\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>, escribi\u00f3 Fulton Sheen.<\/p><p>Por eso hoy m\u00e1s que nunca debemos ser promotores y propulsores de <strong>un gran movimiento de oraci\u00f3n<\/strong>, contrarrestando el viento del secularismo que impulsa a privilegiar los medios humanos, el eficientismo y el planteamiento pragm\u00e1tico de la vida.<\/p><p>Qu\u00e9 dicha ser\u00eda que los fieles de nuestras parroquias y que \u201clas piezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestro Instituto\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> \u2013esto es: las comunidades mon\u00e1sticas, los enfermos, los religiosos hermanos\u2013 as\u00ed como las familias de la Tercera Orden y las personas que sufren, elevasen a Dios diariamente una oraci\u00f3n fervorosa por las vocaciones. Tom\u00e9monos el tiempo de exhortar a otros a rezar, creemos espacios de oraci\u00f3n por las vocaciones especialmente delante del Sant\u00edsimo Sacramento del Altar o con un Rosario en la mano.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>10. A los j\u00f3venes de las Voces del Verbo<\/strong><\/h4><p>En primer lugar, queremos agradecerles por su generoso compromiso en la difusi\u00f3n del Evangelio en los diferentes \u00e1mbitos de la vida cotidiana. Pero, adem\u00e1s, hoy queremos hacerlos nuestros confidentes y decirles que hace falta una <strong>sinfon\u00eda a varias voces<\/strong> para expresar el \u00fanico Verbo<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> en el vasto horizonte de este mundo. Para lo cual es preciso antes eliminar de los o\u00eddos del alma los ruidos que a menudo impiden captar la voz divina<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>, para conceder espacio a Jes\u00fas en el coraz\u00f3n y dejarse seducir por el Eterno, como dec\u00eda el profeta Jerem\u00edas: <em>Me has seducido Se\u00f1or\u2026; T\u00fa fuiste m\u00e1s fuerte que yo, y prevaleciste<\/em><a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>.<\/p><p>\u201cD\u00e9jense fascinar por el Verbo Encarnado, el Infinito aparecido en medio de nosotros de forma visible e imitable. D\u00e9jense atraer por su ejemplo, que ha cambiado la historia del mundo y la ha orientado hacia una meta exultante. D\u00e9jense amar por la caridad del Esp\u00edritu Santo, que quiere apartar vuestros ojos de los modelos terrenos, para comenzar en vosotros la vida del hombre nuevo, creado seg\u00fan Dios en la justicia y en la santidad verdadera<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>.<\/p><p>Enam\u00f3rense de Jesucristo, para vivir su misma vida, de manera que nuestro mundo pueda tener vida en la luz del Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/p><p>Hoy \u201cfaltan operarios del Evangelio en la periferia de las grandes metr\u00f3polis, en las zonas rurales, entre los habitantes de las alturas de los Andes, [en las estepas rusas, en los desiertos africanos, en las islas remotas] y en las inmensidades de las selvas. Faltan servidores de la buena nueva que se dediquen a los j\u00f3venes, a las familias, a los ancianos y enfermos, a los obreros, a los intelectuales, a los constructores de una sociedad, as\u00ed como a los m\u00e1s pobres y marginados. Urge la presencia de un mayor n\u00famero de sacerdotes y religiosos en las parroquias, en los movimientos apost\u00f3licos, en las comunidades eclesiales de base, en las escuelas y universidades, y en tantos otros campos [\u2026]. Por otra parte, mirando los amplios horizontes de la misi\u00f3n universal confiada a la Iglesia, faltan tambi\u00e9n misioneros y misioneras que vayan m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras, para anunciar al mundo las <em>insondables riquezas de Cristo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/p><p>En una palabra: la Iglesia necesita hoy m\u00e1s que nunca \u201cdonaciones radicales y totales, impulsos nuevos y valientes\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>.<\/p><p>An\u00edmense \u201ca discernir la voluntad de Dios mediante una familiaridad con la Palabra de Dios, le\u00edda y estudiada en la Iglesia, bajo la gu\u00eda de sus leg\u00edtimos Pastores\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>. Hagan lo posible por hacer Ejercicios Espirituales anuales que es uno de los medios m\u00e1s cualificados para ordenar la vida seg\u00fan Dios y seg\u00fan eso, en muchos casos, para discernir el plan divino sobre la vida de uno. Frecuenten la direcci\u00f3n espiritual. Participen siempre que puedan de las misiones populares o de las oportunidades de voluntariado que ofrece el Instituto. Es una experiencia enriquecedora desde todo punto de vista. Y en todo tiempo, sean hombres y mujeres de oraci\u00f3n.<\/p><p>Finalmente, sea esta una invitaci\u00f3n expl\u00edcita dirigida no a las Voces del Verbo como agrupaci\u00f3n, sino a cada uno de Ustedes, est\u00e9n en el pa\u00eds que sea y cualesquiera sean las circunstancias de su vida en el momento presente. Es la invitaci\u00f3n a <em>navegar mar adentro<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a> tomando en serio, a fondo, las exigencias del Evangelio: <em>ve, vende todo lo que tienes<\/em>&#8230;<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a> para ser <em>embajadores de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>, reproduci\u00e9ndolo, haci\u00e9ndose semejantes a \u00c9l, configur\u00e1ndose con \u00c9l seg\u00fan el carisma del Instituto.<\/p><p>\u201cConsidera la inmensidad de este mundo\u201d, dec\u00eda el Beato Paolo Manna a los j\u00f3venes y a los sacerdotes reci\u00e9n ordenados, \u201cno seas de esos que no ven nada fuera de los estrechos l\u00edmites de su propio pa\u00eds. Hay una gran parte del mundo acerca del cual ninguno piensa porque est\u00e1 dormido en el error y el pecado. [\u2026] Ve, entonces t\u00fa, que has llorado cuando has contemplado la Sangre de Cristo derramada en abundancia y aparentemente con poco resultado\u2026 Ve a las misiones y aplica los m\u00e9ritos de esta Precios\u00edsima Sangre a las incontables almas que no tienen a nadie que las haga part\u00edcipes de tales bendiciones. S\u00e1lvalas y consuela el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que desea nada m\u00e1s que eso.<\/p><p>Ve con un coraz\u00f3n puro y ardiente de caridad, t\u00fa cuyo amor \u2013dices\u2013 es sin l\u00edmites, ve a la misi\u00f3n. [\u2026] Ve a la misi\u00f3n, alma elegida que te nutres con las gracias de la Eucarist\u00eda, alma que no deseas nada m\u00e1s que gastarte por amor a Dios. Ve a la misi\u00f3n. [\u2026] Al\u00edstate para ir a la misi\u00f3n, a ti que te gusta trabajar. [\u2026] T\u00fa cuyos pecados han sido perdonados cons\u00e1grate por el resto de tu vida al trabajo del apostolado entre los paganos haciendo con esto reparaci\u00f3n por una juventud, quiz\u00e1s, lejos de Dios. [\u2026]<\/p><p>Si Dios realmente te llama, no temas, ve a la misi\u00f3n, teniendo en mente la promesa de que los obreros de la \u00faltima hora recibir\u00e1n la misma paga que aquellos que trabajaron desde la primera. [\u2026] Que aquellos que hasta el presente han resistido a la voz del Se\u00f1or, ahora digan: \u2018S\u00ed, ser\u00e9 misionero. \/ No resistir\u00e9 a la llamada de Dios ni un momento m\u00e1s. No obstaculizar\u00e9 el gran proyecto de Dios de salvar a todos los hombres. No privar\u00e9 a la Iglesia de mis humildes servicios. No pospondr\u00e9 las incitaciones a la generosidad de mi consciencia; ser\u00e9 misionero. \/ Deseo contribuir con todas mis fuerzas y con mi vida misma, si fuese necesario, a dilatar el reino de Jes\u00fas. Deseo inmolarme para promover su gloria y procurar la salvaci\u00f3n a tant\u00edsimas almas necesitadas que quiz\u00e1s esperan en m\u00ed al Salvador\u2019.<\/p><p>\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda habr\u00e1 en el cielo si alguno de Ustedes toma tal decisi\u00f3n!\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p>Recuerden todos los miembros del Instituto que \u201cen estos tiempos de pocas vocaciones, muchas veces los que no las tienen, consideran que es pecado el tener muchas vocaciones, y atacan despiadadamente a quienes las tienen. Por eso hay que saber ser santamente decidido en no tolerar nada que las pueda impedir. Para ello hay que estar dispuesto hasta el martirio, si fuere necesario, sabiendo mantener una firmeza inquebrantable para ser fiel a Dios, que es el Autor de toda vocaci\u00f3n y el principal interesado en su florecimiento. Dicho de otra manera, no hay que poner impedimentos a la obra de Dios\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>.<\/p><p>Hay que estar convencidos de que la ejemplaridad de nuestra vida religiosa en virtud del carisma propio, la atm\u00f3sfera espiritual de nuestras comunidades, la austeridad y el tenor de vida, la formaci\u00f3n s\u00f3lida y certera que prepare a los candidatos para \u2018morder la realidad\u2019 y el fervor en las obras de apostolado ser\u00e1n motivo de edificaci\u00f3n para toda la Iglesia y atraer\u00e1n a nuestro querido Instituto vocaciones cada vez m\u00e1s numerosas de j\u00f3venes generosos, que aspiren no a una mediocridad en el seguimiento de Cristo, sino al radicalismo en su consagraci\u00f3n a \u00c9l.<\/p><p>Confiamos a la Virgen de Luj\u00e1n, Reina del Instituto y Madre de las vocaciones, a todos los j\u00f3venes del mundo, as\u00ed como tambi\u00e9n el trabajo pastoral en pro de las vocaciones de especial consagraci\u00f3n de todos nuestros miembros.<\/p><p>Que la dulzura de esta Madre Bondadosa atraiga a los j\u00f3venes a su Coraz\u00f3n Inmaculado para que puedan comprender con Ella la hermosura y la alegr\u00eda que les espera, si el Verbo Encarnado los llama a su intimidad, para constituirlos en testigos de su Amor y hacerlos capaces de alegrar la Iglesia con su consagraci\u00f3n. \u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 254, 257.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los obispos participantes en un congreso sobre vida consagrada, organizado por la Conferencia Episcopal italiana, en Roma<\/em>, (9\/2\/1990).<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 288; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II, <em>Meditaci\u00f3n dominical a la hora meridiana del Regina Coeli<\/em>, (16\/4\/1989).<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. San Juan Pablo II,<em> A los participantes en un congreso sobre la pastoral de las vocaciones, en Roma<\/em>, (10\/5\/1981).<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 64.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 34.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 83.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 64.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/iglesia\/news\/2020-07\/presentacion-ediciones-claretianas-documento-de-civcsva.html\">https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/iglesia\/news\/2020-07\/presentacion-ediciones-claretianas-documento-de-civcsva.html<\/a>. Cf. tambi\u00e9n: Mons. Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, O. F. M, \u201c<em>Sobre la crisis de la vida religiosa: Causas y respuestas<\/em>\u201d, L\u2019Osservatore Romano, (29\/10\/2013): \u201cNuestro dicasterio, en cinco a\u00f1os (2008-2012), ha dado 11.805 dispensas: indultos para dejar el instituto, decretos de dimisi\u00f3n, secularizaciones <em>ad experimentum<\/em> y secularizaciones para incardinarse en una di\u00f3cesis. Se trata de una media anual de 2361 dispensas.\u00a0 La Congregaci\u00f3n para el Clero, en los mismos a\u00f1os, ha dado 1188 dispensas de las obligaciones sacerdotes y 130 dispensas de las obligaciones del diaconado. Son todos religiosos: esto da una media anual de 367,7. Sumando estos datos con los otros, tenemos lo que sigue: han dejado la vida religiosa 13.123 religiosos o religiosas, en 5 a\u00f1os, con una media anual de 2624,6. Esto quiere decir 2,54 cada 1000 religiosos. A estos habr\u00eda que agregar todos los casos tratados por la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. Seg\u00fan un c\u00e1lculo aproximado, pero bastante seguro, esto quiere decir que m\u00e1s de 3000 religiosos o religiosas han dejado cada a\u00f1o la vida consagrada. En el c\u00f3mputo no han sido insertados los miembros de las sociedades de vida apost\u00f3lica que han abandonado su congregaci\u00f3n, ni los de votos temporales\u201d.\u00a0\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. 2 Co 5, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los sacerdotes, religiosos y religiosas en la Catedral de Siena<\/em> (14\/4\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje a la XXIX Jornada mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em> (1\/11\/1991).<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y novicios en Antananarivo, Madagascar<\/em> (30\/4\/1989).<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Encuentro semanal con los peregrinos<\/em> (16\/3\/1983), citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 308.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 180.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 158.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Directorio de Parroquias<\/em>, 104.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje a los participantes del 1<sup>er<\/sup> congreso latinoamericano de vocaciones<\/em> (2\/2\/1994).<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los religiosos en la Catedral de Utrecht, Holanda<\/em> (12\/5\/1985).<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los participantes en un congreso sobre la pastoral de las vocaciones en Roma<\/em>, (10\/5\/1981). Citado en el <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A las religiosas en Palermo<\/em> (21\/11\/1982).<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los asistentes al encuentro europeo sobre las vocaciones religiosas<\/em> (10\/5\/1985).<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los consagrados en Madrid<\/em> (2\/11\/1982).<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Mc 16, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> 1 Co 11, 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 8; <em>op. cit<\/em>. San Cipriano, <em>Sobre la oraci\u00f3n del Se\u00f1or<\/em>, 13-15; CSEL 3, 275-278. \u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 292; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Consejo Nacional y a los secretarios regionales de la Obra de vocaciones dependiente de los superiores mayores religiosos de Italia<\/em> (16\/2\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. Mt 6, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. 2 Co 4, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 293; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II, <em>Discurso a los obispos de Estados Unidos<\/em> (22\/2\/1989).\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>A los consagrados en Madrid<\/em> (2\/11\/1982).<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 224.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 262.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144; <em>op. cit.<\/em> cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 80.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los participantes en el congreso sobre las vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada en Europa<\/em> (29\/4\/1997).<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en Copenhague<\/em> (7\/6\/1989).<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A las religiosas en Venecia<\/em> (17\/6\/1985).<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 100; <em>op. cit. Vita Consecrata<\/em>, 90.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a><em> Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 84.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. <em>Perfectae Caritatis<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los religiosos en Guatemala<\/em> (7\/3\/1983).<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Siendo siempre \u201cmuy cuidadosos en evitar que la presencia u obrar de los voluntarios puedan ser perjudiciales o da\u00f1inos, poniendo todos los medios para una prevenci\u00f3n eficaz; con especial\u00edsimo cuidado cuando hay menores de edad\u201d. Notas del VII Cap\u00edtulo General 2016.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. Mt 5, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 87.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Mensaje a los participantes del 1<sup>er<\/sup> congreso latinoamericano de vocaciones<\/em> (2\/2\/1994).<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 92; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 38.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Mt 9, 38.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>A los participantes en el congreso europeo sobre las vocaciones, reunidos en Roma, con el tema: \u2018Nuevas vocaciones para una nueva Europa\u2019<\/em> (9\/5\/1997).<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen,\u00a0<em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 3. [Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 194.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Cf. <em>Verbum Domini<\/em>, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (2\/8\/2000).<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Jer 20, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Cf. Ef 4, 24.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXIX Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em> (10\/5\/1992).<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje a los participantes del 1<sup>er<\/sup> congreso latinoamericano de vocaciones<\/em> (2\/2\/1994).<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 147; <em>op. cit. <\/em><em>Redemptoris Missio<\/em>, 66.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> <em>Verbum Domini<\/em>, 84.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. Lc 5, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Mt 19, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> 2 Co 5, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>The Workers Are Few<\/em>, cap. 20. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 90.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que todos los hombres descubran el atractivo y la nostalgia de la belleza divina Cf. Constituciones, 254, 257 Uno de nuestros compromisos fundamentales, que a veces puede pasar desapercibido o no ser entendido en toda su plenitud y potencial, es aquel contenido precisamente en nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n por la que decimos que hacemos oblaci\u00f3n 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