{"id":5868,"date":"2022-06-01T09:41:56","date_gmt":"2022-06-01T07:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5868"},"modified":"2022-06-03T06:56:36","modified_gmt":"2022-06-03T04:56:36","slug":"la-gracia-del-combate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/06\/01\/la-gracia-del-combate\/","title":{"rendered":"La gracia del combate"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5868\" class=\"elementor elementor-5868\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La gracia del combate<\/strong><\/h3><p>\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>Sin enemigos<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00bfNo tienes enemigos, dices?<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a1Qu\u00e9 pena! amigo m\u00edo, tu alarde es pobre.<\/p><p style=\"text-align: center;\">El que se ha mezclado en la lucha del deber,<\/p><p style=\"text-align: center;\">que soportan los valientes,<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a1debe haber hecho enemigos!<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Si no tienes ninguno,<\/p><p style=\"text-align: center;\">peque\u00f1o es el trabajo que has hecho.<\/p><p style=\"text-align: center;\">No has golpeado a ning\u00fan traidor en el trasero,<\/p><p style=\"text-align: center;\">no has arrancado la copa de los labios perjuros,<\/p><p style=\"text-align: center;\">nunca has convertido el mal en bien,<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a1has sido un cobarde en la lucha!<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Dicen que Margaret Thatcher guardaba este poema en su escritorio. Recientemente este detalle de la vida de la ex primer ministro brit\u00e1nica sali\u00f3 a la luz cuando, en una serie cinematogr\u00e1fica contempor\u00e1nea, ella recita este poema a la reina Isabel II luego de que \u00e9sta le expresase su inquietud de que el gobierno se estar\u00eda creando enemigos con las reformas que impulsaba.<\/p><p>M\u00e1s all\u00e1 de la popularidad medi\u00e1tica que hoy tiene el poema a causa de la televisi\u00f3n por internet y m\u00e1s all\u00e1 de la primer ministro que lo recitaba, los versos expresan una verdad, y es el hecho de que los mediocres, prefiriendo navegar en las olas de la popularidad y para evitarse toda clase de inconvenientes, eligen negociar con el esp\u00edritu del mundo y sus secuaces. En cambio, son los valientes, es decir quienes se han ensuciado las manos en la lucha del justo deber, los que cosechan enemigos: \u201cSi no tienes ninguno, peque\u00f1o es el trabajo que has hecho\u201d.<\/p><p>Por eso, el ser aceptado as\u00ed sin m\u00e1s, sin\u00a0oposici\u00f3n alguna, es muchas veces signo de mediocridad (o de cobard\u00eda, seg\u00fan el lenguaje del poeta), y el ser perseguido, en cambio, es un halago. Es en este sentido que el Venerable arzobispo Fulton Sheen dec\u00eda que nuestros \u201cperseguidores nos rinden el hermoso tributo de la hostilidad, nos hacen el fino elogio de la oposici\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Es el misterio de la persecuci\u00f3n. Misterio que, cuando esa persecuci\u00f3n es injusta o es por Cristo, implica una de las bienaventuranzas evang\u00e9licas.<\/p><h4><strong>1. Dichosos los perseguidos a causa de la justicia<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Por eso un d\u00eda los labios adorables de nuestro Se\u00f1or pronunciaron estas profundas palabras: <em>Dichosos los perseguidos a causa de la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cPara Mateo, para sus lectores y oyentes, la expresi\u00f3n <em>los perseguidos a causa de la justicia<\/em> ten\u00eda un significado prof\u00e9tico. Para ellos se trataba de una alusi\u00f3n previa que el Se\u00f1or hizo sobre la situaci\u00f3n de la Iglesia en que estaban viviendo. Se hab\u00eda convertido en una Iglesia perseguida, perseguida <em>a causa de la justicia<\/em>. En el lenguaje del Antiguo Testamento \u2018<em>justicia<\/em>\u2019 expresa la fidelidad a la <em>Tor\u00e1<\/em>, la fidelidad a la palabra de Dios, como hab\u00edan reclamado siempre los profetas. Se trata del perseverar en la v\u00eda recta indicada por Dios, cuyo n\u00facleo est\u00e1 formado por los Diez Mandamientos. En el Nuevo Testamento, el concepto equivalente al de justicia en el Antiguo Testamento es el de la <em>fe<\/em>: el creyente es el \u2018<em>justo<\/em>\u2019, el que sigue los caminos de Dios<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Pues la fe es caminar con Cristo, en el cual se cumple toda la Ley; ella nos une a la justicia de Cristo mismo\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Estos perseguidos de los que habla Cristo, explica el Papa Benedicto XVI, \u201cson los que viven de la justicia de Dios, de la fe. Como la aspiraci\u00f3n del hombre tiende siempre a emanciparse de la voluntad de Dios y a seguirse solo a s\u00ed mismo, la fe aparecer\u00e1 siempre como algo que se <strong>contrapone al \u2018mundo\u2019<\/strong> \u2013a los poderes dominantes en cada momento\u2013, y por eso habr\u00e1 persecuci\u00f3n a causa de la justicia <strong>en todos los per\u00edodos de la historia<\/strong>. [\u2026] En su falta de poder y en su sufrimiento, la Iglesia es consciente de que se encuentra all\u00ed donde llega el Reino de Dios\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Por eso los que seguimos a Cristo <strong>nunca<\/strong> seremos populares ni, por as\u00ed decirlo, estaremos c\u00f3modos, ya que el inconformismo con el mal es una forma de resistencia que el mundo no soporta porque el esp\u00edritu del mundo exige colaboracionismo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, te pide trabajar de manera mancomunada con \u00e9l, en una especie de \u201cpensamiento \u00fanico\u201d. Y esto les sucede incluso a religiosos y eclesi\u00e1sticos cuando se convierten en mundanos, pues estos m\u00e1s que sufrir la persecuci\u00f3n son los que normalmente la realizan. \u00a1Le sucedi\u00f3 a Jes\u00fas!<\/p><p>Supongamos por un momento que nuestra Familia religiosa no tuviese m\u00e1s ninguna dificultad externa, ninguna persecuci\u00f3n. Eso ser\u00eda ciertamente muy placentero, pero podr\u00eda ser al mismo tiempo un signo de que nuestra sal ha perdido su sabor y nuestra llama se ha extinguido. Por este motivo, como muy bien dice el derecho propio, \u201cla gracia m\u00e1s grande que Dios puede conceder a nuestra min\u00fascula Familia Religiosa aquella de la persecuci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Hay que darse cuenta de que \u201cel mundo al que tanto le disgusta el celo por el reino de Dios, odi\u00f3 a Cristo primero. Fue su celo lo que lo llev\u00f3 a la Cruz. El mundo ama al indiferente, al mediocre, al ordinario, al bonach\u00f3n, pero odia dos clases de personas: a los que son realmente buenos y los que son realmente malos. [\u2026] Algunos van a la cruz porque son muy buenos en contraste con la mayor\u00eda o con el sistema; otros van a la cruz porque son muy malos.<\/p><p>Y dado que el mundo odia del mismo modo en que odi\u00f3 a Cristo: odia al celoso por la causa de Cristo porque \u00e9ste le reprocha al mundo su mediocridad; pero tambi\u00e9n odia al malvado, como odi\u00f3 a los ladrones crucificados a ambos lados de Cristo porque eran una molestia para su autocomplacencia.<\/p><p>\u00bfSe dan cuenta? Los buenos van a la muerte porque son buenos; los malvados van a la muerte porque son malvados; los <strong>mediocres sobreviven<\/strong>. Los mediocres son los que se \u201cacomodan\u201d, procuran ocupar cargos para los que no son aptos, ambicionan y abusan del poder, e inescrupulosamente lo ejercen contra aquellos que quieren hacer las cosas bien. En palabras de nuestro Se\u00f1or: <em>El mundo no puede odiaros a vosotros; a M\u00ed, al contrario, me odia, porque yo testifico contra \u00e9l que sus obras son malas<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Y si esto era cierto acerca de nuestro Se\u00f1or, tambi\u00e9n lo debe ser para nosotros. <em>El servidor no es m\u00e1s que su Maestro<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por eso quienes nos calumnian o nos atacan injustamente no hacen m\u00e1s que confesar que toman en serio nuestro prop\u00f3sito y que \u2013si el mal quiere triunfar\u2013 deben eliminar la causa que defendemos. Lo mismo le sucedi\u00f3 a Jes\u00fas con sus contempor\u00e1neos mundanos; aqu\u00ed se encuentra el fundamento teol\u00f3gico de la persecuci\u00f3n: <em>Si el mundo os odia, sab\u00e9is que me ha odiado a m\u00ed antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amar\u00eda lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escog\u00ed de entre el mundo, por eso el mundo os odia. Acordaos de la palabra que yo os dije: <\/em><em>\u2018<\/em><em>Un siervo no es mayor que su se\u00f1or\u2019\u2026 Pero todo esto os har\u00e1n por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envi\u00f3. Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendr\u00edan pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Es por eso por lo que la persecuci\u00f3n es la <strong>ley de la Iglesia<\/strong> \u2013como se\u00f1al\u00f3 atinadamente el padre Castellani\u2013 es la carga que debemos llevar, y debemos hoy mirarla de frente.<\/p><p>A lo largo de la historia la persecuci\u00f3n a los buenos ha estado siempre vigente; no es que se ha perseguido a todos los cristianos, ciertamente. Por ejemplo a los cristianos solamente de nombre, los cuales no s\u00f3lo no sufren, sino que incluso a veces sirven de idiotas \u00fatiles a los imp\u00edos. Pues como San Pablo dijo: <em>todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jes\u00fas ser\u00e1n perseguidos<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a><em>. <\/em>No dijo \u201ctodos los bautizados\u201d; dijo:<em> todos los que quieren vivir piadosamente<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p><p><em>\u00a0<\/em>Solo por ilustrar mencionemos el martirio de los Ap\u00f3stoles, quienes fueron martirizados en distintas partes del mundo, a lo cual se siguieron las diez persecuciones sangrientas en Roma, donde fueron muertos, casi siempre con refinadas y terribles torturas, miles de cristianos de toda condici\u00f3n. Tambi\u00e9n las incontables persecuciones que aun hoy en d\u00eda acometen a los buenos. Al punto que a veces pareciera que \u201cJes\u00fas aqu\u00ed en la tierra no nos concede como cristianos m\u00e1s que un derecho, el derecho a la persecuci\u00f3n y a la maldici\u00f3n de los hombres\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Pero la persecuci\u00f3n interna tambi\u00e9n existe. Sin ir m\u00e1s lejos, como dec\u00edamos, es la que padeci\u00f3 el mismo Cristo por parte de Judas. Por eso nos advirti\u00f3: <em>Y ser\u00e1n enemigos del hombre los de su propia casa<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> de cuya persecuci\u00f3n solapada y traidora se quejaba el mismo San Pablo al decir que pasaba <em>peligros entre falsos hermanos<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>. Y muy probablemente esa sea la peor clase de persecuci\u00f3n, porque est\u00e1 llena de hipocres\u00eda y no pocas veces de crueldad. As\u00ed lo expresaba San Pedro Juli\u00e1n Eymard: \u201cHay principalmente un g\u00e9nero de penas que hace sufrir, y son las persecuciones y las calumnias de las personas [supuestamente] devotas. Nada hiere tan en lo hondo, porque su [supuesta] virtud da pie para creer que tendr\u00e1n raz\u00f3n y que es el mismo Dios quien est\u00e1 irritado. Permite que a las veces los [aparentemente] mejores <strong>no vean bien y persigan<\/strong> <strong>a uno<\/strong>, a pesar de su inocencia, <strong>para purificarle mejor<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Y, por lo tanto, no deja de ser una gracia.\u00a0<\/p><p>Si en nuestro af\u00e1n por permanecer fieles a la voluntad de Dios expresada en nuestras <em>Constituciones<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, nos sobrevienen ataques infundados, \u00a1bendito sea Dios! Porque \u201cesta Cruz nos prepara<em> un peso eterno de gloria incalculable<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a><em>. <\/em>A veces nos quejamos porque nuestros perseguidores o \u201cfalsos hermanos\u201d nos acosan con acusaciones falsas, del mismo modo en que acusaban a Cristo llam\u00e1ndolo <em>glot\u00f3n y borracho<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. A veces protestamos porque algunos nos cuestionan todo, no porque quieran una respuesta, sino precisamente porque no la quieren; \u00a1pero cuidado! no sin antes decirnos que quieren escuchar nuestra opini\u00f3n, que est\u00e1n interesados en o\u00edr nuestro parecer. Frente a todas esas maquinaciones en el fondo debemos saber decir: \u00a1bendito sea Dios!\u00a0<\/p><p>Si no rez\u00e1ramos, si tuvi\u00e9semos una formaci\u00f3n laxa, si tuvi\u00e9semos una espiritualidad <em>light<\/em> en vez de una espiritualidad seria (aunque no \u201cr\u00edgida\u201d), si no tuvi\u00e9semos vocaciones, si no defendi\u00e9semos a capa y espada el carisma del Instituto, si fu\u00e9semos tributarios, jam\u00e1s nos hostigar\u00edan. Nos dejar\u00edan completamente en paz.<\/p><p>De todas maneras uno v\u00e1lidamente puede preguntarse \u00bfpor qu\u00e9 tanta oposici\u00f3n? A lo cual el Venerable Fulton Sheen responde: \u201cLos ridiculizan y los hostigan poque ustedes tienen algo que ellos no tienen, y porque su fe es un reproche a su maldad. En el fondo de su alma ellos quisieran tener <em>su<\/em> paz; les gustar\u00eda tener <em>su<\/em> certeza en vez de sus dudas; <em>su<\/em> alegr\u00eda en vez de sus miedos, <em>su<\/em> confianza en Dios en vez de su confusi\u00f3n. Los envidian a ustedes y a lo que ustedes tienen, pero quieren todo eso a su precio, no al precio de Cristo. En una palabra, quieren <em>su<\/em> fe, pero sin la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>. Al punto que sin querer parecen dar cumplimiento al salmo que dice: <em>me devuelven mal por bien porque me empe\u00f1o en lo bueno<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cAntiguamente el car\u00e1cter de las personas se conoc\u00eda por las personas que las amaban; hoy en d\u00eda el car\u00e1cter se conoce mejor por aquellos que las odian\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>, afirmaba Fulton Sheen. Entonces, el tener enemigos de alg\u00fan modo declara al mundo que el perseguido por causa de la justicia posee <em>esp\u00edritu de pr\u00edncipe<\/em>, pues \u201cson los que saben en cada instante las cosas por las cuales se debe morir\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>, \u201cno piden libertad sino jerarqu\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> y \u201csienten el honor como la vida\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. Y como todos esos valores chocan contra el esp\u00edritu del mundo, \u00e9ste busca eliminarlos; es por eso que buscan desunirnos y dispersarnos.<\/p><p>Ahora bien, no ser\u00edamos realistas si dij\u00e9semos que los ataques no nos causan pesar. Pero tenemos que convencernos en la fe que Dios saca bienes de males y por tanto que los sucesos m\u00e1s adversos contribuyen para nuestro bien. Servir\u00e1n, con el favor de Dios, para crecimiento personal y del Instituto, y como insignias de buen combate.<\/p><p>Oigamos el aviso que San Pedro Juli\u00e1n Eymard daba a unas religiosas: \u201cDios permite que los santos sean calumniados, despreciados y perseguidos. Y pues lo ha sido tambi\u00e9n el Se\u00f1or, es <strong>una honra<\/strong> para vosotras el serlo\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/p><p>As\u00ed, por ejemplo, San Juan de la Cruz fue envidiado por Diego Evangelista, quien alguna vez se hab\u00eda sentido humillado por una correcci\u00f3n del santo. Fue en gran medida este fraile resentido el agente que puso en marcha la \u00faltima gran persecuci\u00f3n que sufri\u00f3 el M\u00edstico de Fontiveros. Santa Mary Mackillop fue excomulgada por el obispo tras ser acusada de insubordinaci\u00f3n; y tantos, tantos, tantos otros ejemplos podr\u00edamos citar. El mismo Fulton Sheen que ten\u00eda millones de seguidores por televisi\u00f3n, que hab\u00eda convertido miles de almas, bajo cuyo liderazgo la oficina de <em>Propaganda Fide<\/em> recaud\u00f3 grandes sumas para las misiones, fue acusado falsamente de malversaci\u00f3n de fondos. Otro ejemplo: la Beata Marie Anne Blondin siendo la fundadora y superiora general de las Hermanas de Santa Ana, fue grandemente perseguida por el capell\u00e1n asignado a la comunidad, quien ejerciendo un control dictatorial de la misma, hizo que llamaran a elecciones de una nueva superiora no sin antes advertir a Marie Anne que no aceptara ning\u00fan cargo de autoridad, aunque fuese elegida por las hermanas. Pas\u00f3 el resto de sus d\u00edas haciendo trabajos dom\u00e9sticos, ni siquiera figuraba en las listas de las hermanas. Y San Jos\u00e9 de Calasanz. Y San Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer. Y San P\u00edo de Pietrelcina&#8230; La lista es interminable. Ese fue el camino que siguieron los santos, plagados de piedras, de intrincadas acusaciones, en conflicto constante con sus enemigos que respiraban crueldad sobre ellos, pero todo eso les sirvi\u00f3 para purificar su fe y unirse m\u00e1s a Dios. Con esa actitud de noble gallard\u00eda debemos no solo aceptar sino enfrentar las tribulaciones que Dios se complace en enviarnos o al menos las permite.<\/p><p>La murmuraci\u00f3n desleal, la calumnia, los juicios falsos: todos nacen, de una u otra manera, de la envidia. En este sentido, se\u00f1ala el venerable arzobispo americano: \u201ctoda palabra nacida de la envidia est\u00e1 basada en un juicio falso acerca de nuestra propia superioridad moral. Sentarse a juzgar nos hace sentir como que nosotros estamos por encima de aquellos que est\u00e1n siendo juzgados y que somos m\u00e1s justos y m\u00e1s inocentes que ellos\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>. Por eso el acusar a otros es decir de alguna manera \u201cyo no soy como ellos\u201d, o como decir \u201cme han robado lo que es m\u00edo\u201d. De este modo \u201cla envida se vuelve una negaci\u00f3n total de la justicia y del amor. Y as\u00ed, en los individuos se desarrolla un cinismo que destruye todos los valores morales, porque mandar a la ruina a los otros (destituy\u00e9ndolos de toda buena reputaci\u00f3n, por ejemplo) en definitiva, es mandarse a la ruina a uno mismo\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>. Hay eclesi\u00e1sticos que envidian que alguien tenga muchas vocaciones, y entonces hablan mal, critican&#8230; Y cabe la pregunta si no ser\u00e1 esto lo que ellos no tienen.<\/p><p>En otras palabras: los que hablan mal de otros con calumnia, muchas veces, en definitiva, hablan mal de ellos mismos. Cuando la envidia se implanta en un grupo de personas produce un enga\u00f1o y una mentira tal que hace que el grupo extienda su mano de bienvenida a cualquiera que difiera, por ejemplo de una congregaci\u00f3n religiosa, \u2013sin importar su prontuario con tal que se sume al ataque\u2013 hasta que \u00e9ste se vuelve lo suficientemente poderoso y, por lo tanto, molesto, entonces lo expulsan porque ya no les sirve para su causa. \u00a1Lo hemos visto muchas veces!<\/p><p>Aconseja entonces Fulton Sheen, que \u201cdado que la envida est\u00e1 tan desenfrenada en el mundo de hoy, es un consejo extremadamente bueno el no creer el 99% de las afirmaciones retorcidas que o\u00edmos acerca de otros. Piensen cu\u00e1nto tuvo que descontar el buen ladr\u00f3n de lo que dec\u00edan los otros para llegar a la verdad. Tuvo que desconfiar del juicio de cuatro jueces envidiosos, dejar de lado la burla de los ancianos y escribas del templo, deso\u00edr las maledicencias blasfemas de los espectadores curiosos, y descartar la burla envidiosa del mal ladr\u00f3n, que estaba dispuesto a perder su alma a cambio de poder seguir teniendo sus dedos \u00e1giles para perpetrar m\u00e1s robos.<\/p><p>D\u00e9nse cuenta de que es muy probable que haya un poco de celos, un poco de envidia detr\u00e1s de cada comentario afilado y de cada susurro punzante que le escuchamos decir a nuestro pr\u00f3jimo. Y para aquellos que son injustamente atacados s\u00edrvales de consuelo el saber que <strong>es f\u00edsicamente imposible que alguien nos saque ventaja si siempre est\u00e1 detr\u00e1s nuestro pate\u00e1ndonos<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. Cristo tuvo enemigos <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>Cristo tuvo enemigos. Los saduceos y los fariseos, Judas y el sanedr\u00edn, Roma y los sacerdotes del Templo, Pilatos y Herodes, todos esos que entre s\u00ed ten\u00edan cierta enemistad, se unieron en gran hostilidad para confrontar a Cristo. Hablemos de los fariseos.<\/p><p>Dice el padre Castellani que toda la biograf\u00eda de Jes\u00fas como hombre se puede resumir en esta f\u00f3rmula: \u201c<em>Fue el Mes\u00edas y luch\u00f3 contra los fariseos<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>. Sin los fariseos la historia de Cristo no ser\u00eda la misma, como tampoco ser\u00eda la misma la historia de la Iglesia.<\/p><p>El farise\u00edsmo es la soberbia religiosa: es la corrupci\u00f3n m\u00e1s sutil y peligrosa de la verdad m\u00e1s grande: la verdad de que los valores religiosos son los primeros. Pero en el momento en el que nos los adjudicamos, los perdemos; en el momento en que hacemos nuestro lo que es de Dios, deja de ser de nadie, si es que no deviene en propiedad del diablo.<\/p><p>El fariseo es el hombre de la pr\u00e1ctica y de la voluntad. Es verdad que el fariseo no es como los otros hombres; solamente que no es mejor, como \u00e9l cree, sino peor. Cristo los llam\u00f3 <em>hip\u00f3critas<\/em><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>, pues son aquellos que <em>dicen, pero no hacen<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Podr\u00edamos decir con San Pablo que los fariseos enemigos de Jes\u00fas son esos que, <em>jact\u00e1ndose de sabios, se volvieron est\u00fapidos<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em>Hip\u00f3crita, de por s\u00ed, significa ser actor; pero quien continuamente se comporta como actor corre el riesgo de convertirse en un farsante, pues la preocupaci\u00f3n por aparentar va unida a una despreocupaci\u00f3n por lo que uno realmente es. Esa actitud acaba de conducir a la <strong>ceguera<\/strong> y al <strong>sinsentido<\/strong>. Enga\u00f1an a los dem\u00e1s, comenzando por enga\u00f1arse a s\u00ed mismos. Y en su ceguera incluso pueden llegar hasta pronunciarse y deplorar el mismo farise\u00edsmo, enga\u00f1ando a\u00fan m\u00e1s a quienes les prestan o\u00eddo. Seg\u00fan el padre Castellani, el farise\u00edsmo \u201ces una actitud radicalmente irreligiosa, e incluso antirreligiosa, que aparece como religiosa\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>. Porque los hip\u00f3critas viven de apariencia, saben poner cara de estampita, se hacen ver como justos<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, se maquillan de buenos<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a> te repiten hasta el cansancio que te quieren ayudar, se presentan con una actitud \u2018salvadora\u2019 y como si fuesen due\u00f1os de los contingentes te aseguran un futuro pleno de sol si les das la raz\u00f3n y te un\u00eds a ellos\u2026 eso s\u00ed, solo hasta que salgan \u2018aparentemente\u2019 victoriosos, porque cuando ya nos les sirvas te descartan. A ellos se les aplican las palabras del salmo que dice son <em>obradores de iniquidad, que hablan paz a su pr\u00f3jimo y maquinan mal en su coraz\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Para lograr su cometido el fariseo usa la <strong>t\u00e9cnica<\/strong> del hip\u00f3crita<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>: te adula, te hace creer que te quiere, te enga\u00f1a con sus \u2018maneras piadosas\u2019 de proceder, pero en el fondo act\u00faa con mala intenci\u00f3n ya que oculta una secreta ambici\u00f3n. Ya hace varios siglos San Juan de la Cruz hac\u00eda notar esa manera de proceder al decir: \u201cLos calzados est\u00e1n tocados del vicio de la ambici\u00f3n, y as\u00ed todo lo que hacen lo coloran y ti\u00f1en de bien, de manera que son incorregibles\u2026\u201d, acerca de lo cual comenta el padre Castellani: \u201cLa ambici\u00f3n en los religiosos, que se les vuelve a veces una pasi\u00f3n m\u00e1s fuerte que la lujuria en los seglares, es una de las partes m\u00e1s finas del farise\u00edsmo: <em>Amar los primeros puestos<\/em>\u2026 <em>amar el vano honor que dan los hombres<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Se les vuelve \u201cuna forma de vivir\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por eso es cien veces peor el farise\u00edsmo que cualquier otro vicio. Ya que el farise\u00edsmo es un <strong>vicio espiritual<\/strong>, es decir, es diab\u00f3lico, pues las corrupciones del esp\u00edritu son peores que las corrupciones de la carne.<\/p><p>As\u00ed se lo dijo Cristo a Santa Catalina de Siena: \u201cPor eso te aseguro que, si todos los dem\u00e1s pecados que han cometido se pusieran de un lado y s\u00f3lo \u00e9ste del otro, pesar\u00e1 m\u00e1s \u00e9ste que los otros\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>. Ya que el farise\u00edsmo es como un compendio de todos los vicios espirituales: avaricia, ambici\u00f3n, vanagloria, orgullo, obcecaci\u00f3n, dureza de coraz\u00f3n, crueldad, que ha llegado a vaciar por dentro diab\u00f3licamente las tres virtudes teologales, constituyendo as\u00ed el pecado contra el Esp\u00edritu Santo. [\u2026] Pero la flor del farise\u00edsmo es la crueldad: la crueldad solapada, cautelosa, lenta, prudente y subterr\u00e1nea, <em>el dar la muerte creyendo hacer obsequio a Dios<\/em>. Todo se hace en silencio, en la oscuridad, por medio de tapujos y complicadas combinaciones, detr\u00e1s de un tel\u00f3n de pretendida bondad y esp\u00edritu evang\u00e9lico. Pero \u201cla hipocres\u00eda destruye, la hipocres\u00eda mata, mata a las personas, incluso arranca la personalidad y el alma de una persona. Mata a las comunidades. Cuando hay hip\u00f3critas [\u2018falsos hermanos\u2019] en una comunidad hay un peligro grande ah\u00ed, hay un peligro muy feo\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>. Incluso puede llegar a decidir \u201cla muerte ilegal, cruel e inicua de un hombre\u201d, se\u00f1ala el padre Castellani, la cual \u201cse resuelve en reuniones donde se invoca a la Ley con los textos en la mano, en graves c\u00f3nclaves religiosos, di\u00e1logos, frases donde casi no habla m\u00e1s que la Sagrada Escritura y se usan las palabras m\u00e1s sacras que existen sobre la tierra. En verdad os digo que, si un muerto resucitado viniese a deponer, no lo creer\u00edas<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y como para el fariseo todo sirve, \u201ctodos los <strong>medios<\/strong> son buenos con tal que sean sigilosos: la calumnia, el soborno, el dolo, la tergiversaci\u00f3n, el falso testimonio, la amenaza\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>, el tirar en sus discursos nombres de grandes personalidades como quien hace alarde del aval que recibe de ellos y la impunidad de la que creen gozar. \u201cCaif\u00e1s mat\u00f3 a Cristo con un resumen de la profec\u00eda de Isa\u00edas y con el dogma de la Redenci\u00f3n. \u00bf<em>Acaso no es conveniente que por la salud de todo un pueblo muera un hombre<\/em>?<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Si observamos detenidamente el caso de Cristo, por ejemplo, \u00c9l fue juzgado por hereje al quebrantar el s\u00e1bado y por lo tanto su suerte estaba sellada. Despu\u00e9s vendr\u00e1n sucesivamente, a medida que la ira y la envidia por sus \u00e9xitos crezcan, las calificaciones de loco, mago, pose\u00eddo del demonio y despu\u00e9s de blasfemo, sedicioso y por \u00faltimo conspirador ante el C\u00e9sar. Como dec\u00edamos arriba: todo sirve. Es una acusaci\u00f3n que va creciendo a medida que pasa el tiempo, sin que se pidan descargos o explicaciones del reo, al contrario, cada descargo que da \u00e9ste se convierte en un nuevo cargo. El proceso es secreto. Cuando intervienen los jueces en p\u00fablico, ya no es una acusaci\u00f3n sino una sentencia. Afirman calumniosamente y tratan de atrapar al reo en un renuncio para hacer buena la calumnia<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.\u00a0 Por eso secretamente se gozan los fariseos de la fermentaci\u00f3n lenta de la calumnia en el pueblo.<\/p><p>Ese fue el drama de Cristo. As\u00ed muri\u00f3 el Salvador. Toda su mansedumbre, toda su adorabil\u00edsima dulzura, sus beneficios, sus l\u00e1grimas, su Sangre Preciosa, sus avisos, sus amenazas prof\u00e9ticas hab\u00edan de estrellarse contra la dureza de coraz\u00f3n de los fariseos. Ese sigue siendo el drama de su Iglesia.<\/p><p>Cristo mismo se quejaba con Santa Catalina de Siena de las heridas que este movimiento de persecuci\u00f3n interna de la Iglesia le causaba a su Cuerpo M\u00edstico: \u201cTe dije que me her\u00edan, y es la verdad. En su interior me persiguen como pueden. No es que yo en m\u00ed pueda recibir lesi\u00f3n alguna, ni ser herido por ellos, pero lo hacen como la piedra, que, arroj\u00e1ndola, no es recibida, sino que se vuelve contra el que la arroja. As\u00ed, los heridos por sus ofensas, los que arrojan la pestilencia, no me pueden hacer da\u00f1o, sino que vuelve contra ellos la saeta envenenada de la culpa. Esta les priva de la gracia en esta vida, perdiendo el fruto de la sangre, y en el \u00faltimo momento, si no se enmiendan con santa confesi\u00f3n y contrici\u00f3n de coraz\u00f3n, llegan a la condenaci\u00f3n eterna, separados de m\u00ed y ligados al demonio.<\/p><p>[\u2026] Por este lazo, los perseguidores de la sangre se hallan unidos con otros, y, como miembros ligados al demonio, han tomado el oficio de demonios. [\u2026] Esta ligadura se halla anudada con <strong>la soberbia y la propia reputaci\u00f3n<\/strong>, con el temor servil, <strong>pues pierden la gracia por<\/strong> <strong>temor a perder los cargos<\/strong>. Esos lazos llevan el sello de las tinieblas, porque conocen en cu\u00e1ntos males y miserias han ca\u00eddo y hacen caer a otros.<\/p><p>[\u2026] \u00a1Oh, querid\u00edsima hija! Du\u00e9lete infinitamente de ver tanta <strong>ceguera y miseria<\/strong> de los que, como t\u00fa, est\u00e1n lavados en la sangre y se nutrieron y crecieron con esa sangre a los pechos de la santa Iglesia. Ahora, como rebeldes, por temor y <strong>con el pretexto de corregir los vicios de mis ministros<\/strong> \u2013<strong>a los que he prohibido que nadie toque<\/strong>\u2013, se han apartado de estos pechos. [\u2026] Lo peor es que, <strong>bajo la capa de los defectos de mis ministros, quieren cobijar y encubrir los suyos<\/strong>, y no consideran que no hay capa que pueda impedir a mi vista que yo los vea. Pueden ocultarse a los ojos de las criaturas, pero no a m\u00ed, a quien no se ocultan las cosas presentes ni ninguna otra.<\/p><p>Una de las razones por las que no se enmiendan los desgraciados hombres del mundo es que en realidad no creen con fe viva que yo los veo; que, si de veras creyeran que veo sus vicios y que todo vicio es castigado, como toda buena obra recompensada, no har\u00edan tanto mal, sino que se corregir\u00edan de lo que han hecho y humildemente implorar\u00edan mi misericordia. [\u2026] <strong>Ninguna persecuci\u00f3n debe llevarse a cabo por alg\u00fan pecado que se vea en los ministros de la sangre<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Queda claro que el farise\u00edsmo no es algo del pasado, lo encontramos tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas porque es un vicio espec\u00edfico y una enfermedad grave de la religi\u00f3n verdadera<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. \u201cLa c\u00e1tedra de Mois\u00e9s sigue siendo la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Hay que hacer lo que dicen sin hacer lo que hacen; y decir una cantidad de cosas que ellos callan, y que deben decirse, y que los har\u00e1 saltar como v\u00edboras: <em>dar testimonio de la verdad<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cSi en el curso de los siglos una masa enorme de dolores y aun de sangre no hubiese sido rendida por otros cristos en la resistencia al fariseo, la Iglesia hoy no subsistir\u00eda. El farise\u00edsmo es el mal m\u00e1s grande que existe sobre la tierra\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.\u00a0 Y hoy tanto m\u00e1s que ayer \u201ctenemos necesidad de que alguien le recuerde a estos Poncios modernos que hay all\u00e1 arriba otro Poder\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>3. \u00bfQu\u00e9 hacer? <\/strong><\/h4><p>\u00a0<\/p><p>No pretendemos aqu\u00ed dar una receta de soluci\u00f3n. Pero evidentemente una cosa queda clara: no debemos ser fariseos. No vaya a ser que nos pase como a aquellos que estuvieron en el Calvario, pero del lado equivocado. Dedicaban gran parte de su tiempo y de sus energ\u00edas al estudio y observancia de la Ley y, sin embargo, se perdieron el Mes\u00edas. Nosotros debemos ser personas \u00edntegras, libres, no tributarios<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>, y conducirnos por esta vida en las circunstancias que la Providencia disponga siempre con esp\u00edritu de pr\u00edncipes<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>. Son tiempos de lucha intensa, por eso debemos tener nuestras prioridades en orden y permanecer leales aun si somos heridos en la batalla. Estos son tiempos magn\u00edficos para ser fieles al Verbo Encarnado, a su Iglesia y al Instituto en el que hemos consagrado nuestra vida tanto al Se\u00f1or como a la Iglesia, que ambos es decir lo mismo.<\/p><p>Hay que notar que si alguna vez hubo una persona inocente que tuvo derecho a protestar contra una injusticia ese fue nuestro Se\u00f1or. Y, sin embargo, perdon\u00f3. Ignor\u00f3 los insultos a su Persona. \u00bfAcaso el Verbo Encarnado no predic\u00f3 la mansedumbre? \u00bfNo la debemos practicar nosotros?<\/p><p>Ciertamente que vernos atacados, cuando lo es con injusticia, nos causa pena. Ciertamente que el reconocer en esos mismos que debieran ser nuestros amigos a nuestros enemigos, causa dolor, trae una gran sensaci\u00f3n de desamparo. Claro que ver a algunos de los \u2018hermanos\u2019 aliarse sigilosamente para combatir contra su propia Familia es desagradable, llena de impotencia, hiere profundamente. Pero al mismo tiempo, la lecci\u00f3n es clara: el dolor no nos hace a nosotros mejores<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>, nos hace aptos aun para soportar cosas peores. \u00bfQui\u00e9n no ha experimentado en momentos de sufrimiento intenso la sensaci\u00f3n de que ya no podemos aguantar ni un minuto m\u00e1s? Pero pasa ese minuto y nos damos cuenta de que estamos tocando nuevas capas de resistencia. No obstante, el dolor nunca se transforma en placentero. Pero debemos seguir adelante, con la mirada fija en el cielo donde nos espera la Recompensa con may\u00fascula. Todo depende de si unimos nuestro dolor a Aquel que, <em>teniendo el gozo puesto delante de \u00c9l, soport\u00f3 la Cruz, sin hacer caso de la ignominia<\/em><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y en definitiva debemos alegrarnos si nos persiguen. Porque si nuestra fe debe \u201cperfeccionarse con las persecuciones\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>, estas solo van a servir para herir nuestro orgullo, pero no nuestro temple; cauterizar\u00e1n nuestra arrogancia, pero no manchar\u00e1n nuestra alma ya que el mism\u00edsimo insulto de parte del mundo es la consagraci\u00f3n de nuestra bondad<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sabemos que no es de este mundo el rezar por aquellos que nos clavan a la Cruz. Pero justamente ese es el punto: nuestra fe no es mundana; nuestra fe da vuelta completamente los valores del mundo.<\/p><p>Sabemos que no es seg\u00fan el \u201csentido com\u00fan\u201d el amar a nuestros enemigos, porque el amar a nuestros enemigos significar\u00eda odiarnos a nosotros mismos (seg\u00fan lo que piensa el mundo); pero esa es la intenci\u00f3n del cristianismo. Muy a menudo nuestros verdugos son nuestros aliados; quienes nos crucifican son nuestros m\u00e1s grandes benefactores.<\/p><p>As\u00ed escrib\u00eda Santo Tom\u00e1s Moro en el margen de su breviario cuando fue apresado en la Torre de Londres: \u201cDame la gracia Se\u00f1or bueno\u2026 de poner mi mente firmemente en Ti y no ponderar las palabras que salen de la boca de los hombres; de estar contento de estar solo\u2026 de estar alegre en las tribulaciones\u2026 de pensar que <strong>mis enemigos son<\/strong> <strong>mis mejores amigos<\/strong>, porque como los hermanos de Jos\u00e9 no le podr\u00edan haber hecho tanto bien con su amor y favor como el que le hicieron con su malicia y odio\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p>Es la actitud que tuvieron los cristianos cabales de todos los tiempos y que con santo orgullo murieron a manos de sus enemigos para gloria de Dios y de su Iglesia.<\/p><p>Pensemos por ejemplo en el m\u00e1rtir Tom\u00e1s de la Mora, muerto el 15 de agosto de 1927 en la ciudad de Colima, M\u00e9xico, v\u00edctima de la persecuci\u00f3n desatada por el presidente Plutarco Calles. Tom\u00e1s, que hab\u00eda sido seminarista, escribi\u00f3 un a\u00f1o antes: \u201c<strong>Ya no hemos de pedir a Dios que cese la persecuci\u00f3n, sino que en cada cat\u00f3lico haya un h\u00e9roe como en tiempos de Ner\u00f3n<\/strong>\u201d.\u00a0 Luego de ser arrestado por el solo delito de ser cristiano y habiendo conocido su sentencia pidi\u00f3 que se cumpliera inmediatamente: \u201cLa tardanza me molesta\u201d, expres\u00f3. Al ver el \u00e1rbol donde hab\u00eda descansado Benito Ju\u00e1rez<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a> pidi\u00f3 al jefe de la escolta ser ahorcado all\u00ed: \u201cEste \u2013dijo\u2013 es lugar de ignominia; aqu\u00ed cu\u00e9lgueme para que se cambie en bendici\u00f3n este lugar de maldici\u00f3n\u201d. Con un grito de \u00a1Viva Cristo Rey! fue alzado en la medianoche de un s\u00e1bado. Ten\u00eda s\u00f3lo 18 a\u00f1os.<\/p><p>Para tener esta fortaleza y entereza de \u00e1nimo debemos al mismo tiempo rezar, y mucho, pidiendo permanecer fieles, manteniendo intacta nuestra conciencia y perseverar en la santa vocaci\u00f3n que Dios nos ha concedido. Y rezar tambi\u00e9n por nuestro Instituto, as\u00ed como rezaba, por ejemplo, San Pedro Juli\u00e1n por los Sacramentinos: \u201cAleja de tu familia eucar\u00edstica las vocaciones falsas, enga\u00f1osas, impuras; no permitas que esta pobre y humilde familia caiga jam\u00e1s en manos de un orgulloso, de un ambicioso ni de ning\u00fan hombre duro e iracundo. No entregues a bestias inmundas y perversas las almas que te confiesan y esperan en Ti. Preserva a tu familia eucar\u00edstica de todo esc\u00e1ndalo, cons\u00e9rvala virgen de todo vicio, libre de toda servidumbre mundana, extra\u00f1a al siglo, a fin de que pueda cifrar toda su alegr\u00eda en servirte santa y libremente, con paz y tranquilidad\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y cuando la lucha se ponga a\u00fan m\u00e1s recia podemos poner en pr\u00e1ctica el consejo que San Juan de \u00c1vila le daba a una se\u00f1ora: \u201cNo conviene, se\u00f1ora, desmayar por la grandeza de los enemigos, no por sus astucias, no por tormentos que den; que tanto ser\u00e1 m\u00e1s acepta a su Se\u00f1or, cuanto m\u00e1s fuere perseverante en mayores tormentos por \u00c9l. En Cruz conviene estar hasta que demos el esp\u00edritu al Padre; y vivos, no hemos de bajar de ella, <strong>por mucho que letrados y fariseos nos digan que descendamos y que seguir\u00e1 provecho de la descendida<\/strong>, como dec\u00edan al Se\u00f1or<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>. La Cruz se tom\u00f3 por \u00c9l, y \u00c9l la ha ayudado a llevar hasta ahora; y si alguna vez es tan\u00a0 pesada que hace arrodillar, as\u00ed tambi\u00e9n hizo a nuestro Se\u00f1or; y no se maravillar\u00e1 \u00c9l que nuestra flaqueza arrodille, pues su gran fortaleza arrodill\u00f3; lo cual \u00c9l quiso hacer para que no desmayasen los flacos, cuando con el peso de los trabajos algunas veces les parece que, no pudiendo sufrir tanto, quedan atollados con tristeza y como con alguna desconfianza, y sin aquella alegr\u00eda en el padecer que otras veces. Bien sabe el Se\u00f1or nuestra masa, bien sabe nuestra mancha; que en la frente la traemos escrita para con \u00c9l; no se maravilla de nuestras flaquezas, y m\u00e1s ama nuestra humilde confesi\u00f3n de nuestra falta que nuestro engreimiento con la justicia<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Adem\u00e1s, tenemos que \u201crogar mucho por la Iglesia de Jesucristo, tan probada y tan perseguida, para que Dios la defienda de sus enemigos que al propio tiempo <strong>son hijos suyos<\/strong>, y que a \u00e9stos les toque el coraz\u00f3n, los convierta y los conduzca humildes y penitentes a los pies del trono de misericordia y de justicia\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Y cuando las horas se pongan oscuras y la lima del desamparo se haga sentir a\u00fan m\u00e1s fuerte, demos lugar a la confianza. Todo acto de confianza implica que uno no puede ver. Si vi\u00e9ramos, si tuvi\u00e9semos certeza no habr\u00eda lugar para la confianza. Ahora bien, confiar en Dios significa aferrarse a la verdad de que sus designios son buenos y santos, no porque lo veamos claro, sino a pesar de todas las apariencias de lo contrario<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. \u00a1Es la pr\u00e1ctica de la virtud teologal de la esperanza, que mira a la omnipotencia, a la bondad infinita de Dios, a su providencia! Esta actitud del alma es fundamental en la vida cristiana y es parte de aquel elemento no negociable adjunto al carisma que debe caracterizarnos y que nosotros denominamos como el \u2018tener una visi\u00f3n providencial de la vida\u2019. Todas las tribulaciones, con sus m\u00ednimos detalles, entran en el entramado de ese manto de santidad que Dios nos quiere conceder a quienes creemos en \u00c9l. Estemos \u201cdispuestos a sacrificar todo sin reservas, persuadidos de que nada es tan ventajoso como abandonarse en las manos de Dios en todo lo que a \u00c9l le plazca ordenar\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Y, en fin, demos gracias a Dios que nos ha hallado dignos de padecer algo por su Reino.<\/p><p>En este mes en que celebramos la Solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas anidemos en el alma el pensamiento de que \u201cel Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos guarda\u2026 para defendernos de nuestros enemigos, como la madre que para librar a su hijo de un peligro lo estrecha contra su coraz\u00f3n, con el fin de que no se hiera al hijo sin alcanzar tambi\u00e9n a la madre\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Que la Virgen Madre nos cobije a todos unidos bajo su manto y nos lleve a puerto seguro. Ella es nuestra esperanza, por ser la Madre del que es la Esperanza.<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Charles Mackay (1814-1889), escritor y periodista escoc\u00e9s.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>The Rock Plunged into Eternity<\/em>, chapter 1. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mt 5, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. Sal 1, 1; Jr 17, 58.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Joseph Ratzinger \/ Benedicto XVI, <em>Jes\u00fas de Nazaret<\/em>, Parte I, cap. 1, p. 82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, p. 82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Jn 7, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Cries of Jesus from the Cross \u2013 An Anthology<\/em>, p. 231. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Jn 15, 18-22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> 2 Tim 3, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. Leonardo Castellani, <em>Domingueras Pr\u00e9dicas<\/em> II, p. 148.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Primera Parte, 1\u00aa Serie, p. 115.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Mt 10, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> 2 Co 11, 26.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5\u00aa Serie, Ejercicios espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n del sant\u00edsimo Sacramento, p. 1046.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> \u201cLa voluntad de Dios se expresa&#8230; espec\u00edficamente para los religiosos a trav\u00e9s de sus propias Constituciones\u201d, <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 184; <em>op. cit<\/em>. <em>CICSVA, <\/em><em>Orientaciones sobre la Formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 141; <em>op. cit<\/em>. 2 Co 4, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Mt 11, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>The Rock Plunged into Eternity<\/em>, chapter 1. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Sal 37, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>The Rock Plunged into Eternity<\/em>, chapter 1. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5\u00aa serie, Ejercicios espirituales dados a las Siervas del Sant\u00edsimo Sacramento, p. 1169<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>The Cries of Jesus from the Cross \u2013 An Anthology<\/em>, p. 81. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, p. 82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, pp. 81-82.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Cristo y los fariseos<\/em>, pr\u00f3logo, p. 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Mt 26,13; 23,23; etc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Mt 23,3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Ro 1,22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Leonardo Castellani, <em>Domingueras Pr\u00e9dicas<\/em> II, p. 234.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, (20\/10\/2017).<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, (18\/03\/2014).<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Sal 27, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, (06\/06\/2017).<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Leonardo Castellani, <em>Cristo y los fariseos<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, (20\/10\/2017).<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Santa Catalina de Siena, <em>El Di\u00e1logo<\/em>, 117.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, (06\/06\/2017).<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Lc 16, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Cristo y los fariseos<\/em>, pr\u00f3logo, p. 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p. 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Cf. Jn 18, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf. Leonardo Castellani, <em>Cristo y los fariseos<\/em>, pp. 92-93.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>El Di\u00e1logo<\/em>, 117.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. Leonardo Castellani, <em>Domingueras Pr\u00e9dicas<\/em> II, p. 235.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Leonardo Castellani, <em>Cristo y los fariseos<\/em>, pr\u00f3logo, p. 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Leonardo Castellani,<em> Cristo y los fariseos<\/em>, pr\u00f3logo, p. 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>The Rock Plunged into Eternity<\/em>, chapter 2, p. 18. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf.\u00a0 Ven. Fulton Sheen, <em>The Cries of Jesus from the Cross \u2013 An Anthology<\/em>, p. 72. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Heb 12, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 121.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf.\u00a0 Ven. Fulton Sheen, <em>The Cries of Jesus from the Cross \u2013 An Anthology<\/em>, p. 12. [Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol]<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>The Complete Works of St. Thomas More<\/em> (Yale UP, 1976), pp. 226-27.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Fue el primer y \u00fanico presidente de origen ind\u00edgena de M\u00e9xico: su mandato dur\u00f3 5 periodos: de 1857 a 1872. \u00c9l fue quien estableci\u00f3 las bases sobre las que se funda el Estado laico y la Rep\u00fablica federal en M\u00e9xico.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Primera Parte, 1\u00aa Serie, p. 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. Mc 15, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV (BAC Maior), pp. 677-678).<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Primera Parte, 1\u00aa Serie, p. 45.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67: \u201cDebemos creer con firmeza inquebrantable que aun los acontecimientos m\u00e1s adversos y opuestos a nuestra mira natural son ordenados por Dios para nuestro bien, aunque no comprendamos sus designios e ignoremos el t\u00e9rmino al que nos quiere llevar\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Primera Parte, 1\u00aa Serie, p. 230.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La gracia del combate \u00a0 Sin enemigos[1] \u00a0 \u00bfNo tienes enemigos, dices? \u00a1Qu\u00e9 pena! amigo m\u00edo, tu alarde es pobre. El que se ha mezclado en la lucha del deber, que soportan los valientes, \u00a1debe haber hecho enemigos! \u00a0 Si no tienes ninguno, peque\u00f1o es el trabajo que has hecho. 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