{"id":5687,"date":"2022-04-01T08:05:00","date_gmt":"2022-04-01T06:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5687"},"modified":"2022-04-01T08:11:38","modified_gmt":"2022-04-01T06:11:38","slug":"el-pastorcito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/04\/01\/el-pastorcito\/","title":{"rendered":"El pastorcito"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5687\" class=\"elementor elementor-5687\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u201cDebemos tener una muy grande devoci\u00f3n a la Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo: \u2018Todo est\u00e1 en la Pasi\u00f3n. Es all\u00ed donde se aprende la ciencia de los santos\u2019<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, se\u00f1ala el derecho propio. Y nos da adem\u00e1s la noble consigna de \u201cno querer saber nada <em>fuera de Jesucristo y Jesucristo crucificado<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> ya que es precisamente el misterio del anonadamiento de Cristo en su Pasi\u00f3n \u2013supremo acto sacerdotal\u2013<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> la c\u00e1tedra donde se aprende la sublime ciencia de morir para vivir, de sepultarse para resucitar, de sufrir para gozar, de perder la vida para encontrarla, de humillarse para ser ensalzado, de sacrificarse para realizarse, de sujetarse para ser libre. Al punto que podemos decir que \u201cel lenguaje de la Cruz nos ense\u00f1a que, en rigor de verdad, la realidad es distinta de lo que aparece. Porque la Cruz cambia el significado de las cosas. Aut\u00e9nticamente nos ense\u00f1a a transignificarlas, ya que en realidad la Cruz les da otra finalidad, la Cruz transfinaliza la realidad\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p><p>Pero para que esta devoci\u00f3n no quede en un idilio o en una consideraci\u00f3n abstracta, el derecho propio nos compele tambi\u00e9n a que esta pr\u00e1ctica \u201cse ha de concretar en el conocimiento y amor de los relatos evang\u00e9licos sobre la Pasi\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, en la teolog\u00eda de la Pasi\u00f3n y Redenci\u00f3n, en la contemplaci\u00f3n de los lugares santos de Jerusal\u00e9n, de los crucifijos, del V\u00eda Crucis, de los hermosos textos de la <em>Imitaci\u00f3n de Cristo<\/em> al respecto, de la Eucarist\u00eda perpetuaci\u00f3n de la Pasi\u00f3n y Cruz y segundo acto del \u00fanico drama de la Redenci\u00f3n, de la Cruz en nuestra vida tan bien ense\u00f1ada en la <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em> de San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort y, finalmente, en el fervor por llevar la gracia de la Redenci\u00f3n a toda la realidad\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><p>Para el cristiano, y muy especialmente para los religiosos, la Pasi\u00f3n es una fuente inagotable de sabidur\u00eda y es gu\u00eda y modelo para toda nuestra vida. Por eso dec\u00eda San Pedro Claver: \u201cEl \u00fanico libro que hay que leer es la Pasi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Y el gran Santo Tom\u00e1s escribe: \u201cTodo aquel que quiera llevar una vida perfecta no necesita hacer otra cosa que despreciar lo que Cristo despreci\u00f3 en la Cruz, y amar lo que Cristo am\u00f3 en la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Por su parte, tambi\u00e9n San Juan de la Cruz \u201cnos invita a contemplar el misterio de la Cruz de Cristo, como \u00e9l lo hac\u00eda habitualmente, en la poes\u00eda de \u2018<em>El Pastorcico<\/em>\u2019\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, poema que describe a \u201cCristo que padece por el alma\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Se trata de un texto precioso, muy singular, que de una manera po\u00e9tica y m\u00edstica describe la centralidad del coraz\u00f3n de Cristo y de su amor inconmensurable hacia las almas con una singular belleza y profundidad.<\/p><p>En plena estaci\u00f3n cuaresmal y de cara a comenzar en unos d\u00edas la celebraci\u00f3n de la Semana Mayor de la cristiandad, estimamos que la consideraci\u00f3n sopesada y reflexiva de la profunda y regia doctrina acerca del Crucificado contenida en esos sucintos 20 versos de pluma sanjuanista puede ser de gran provecho para nuestras almas, \u201cpara clavar en el coraz\u00f3n al que por nosotros fue clavado en la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>, como dec\u00eda hermosamente el gran San Agust\u00edn.<\/p><h4><strong>1. El Crucificado en la tensi\u00f3n espiritual del poeta<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Antes de dedicarnos a considerar el poema quisi\u00e9ramos hacer notar que Cristo Crucificado fue el modelo al que busc\u00f3 conformarse toda su vida el poeta<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> San Juan de la Cruz quien desde su infancia aprendi\u00f3 a leerse y a leer los acontecimientos de su vida en clave de Cruz.<\/p><p>Fray Diego de la Concepci\u00f3n, que fuera prior en La Pe\u00f1uela cuando fray Juan de la Cruz, camino a M\u00e9xico, estuvo all\u00ed y se enferm\u00f3 de la erisipela de que muri\u00f3, fue a visitarlo a \u00dabeda, estando ya el santo muy grave. Dice en una carta que cuando al santo se le abrieron cinco llagas en el pie, \u00e9l y los que le acompa\u00f1aban escucharon que comentaba: \u201cMuchas gracias os doy, Se\u00f1or m\u00edo Jesucristo, que las cinco llagas que Vuestra Majestad tuvo en los pies, manos y costado, me las hab\u00e9is querido dar en este solo pie. \u00bfD\u00f3nde merec\u00ed yo tan gran merced?\u201d. Acerca de lo cual comenta Fray Diego: \u201cA pesar de serle los dolores tan grandes, no se quejaba, sino que lo llevaba todo con gran paciencia\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p><p>As\u00ed vemos c\u00f3mo en su vida diaria y \u201cen la vida de fe, el misterio de la Cruz de Cristo fue referencia habitual y norma de vida\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Y eso mismo es lo que el M\u00edstico Doctor recomendaba a todas las almas, como lo corroboran numerosos testimonios, entre ellos el de la M. Francisca de la Madre de Dios, que llevaba siempre consigo unos billetitos con algunas consignas que le hab\u00eda dado el Santo:<\/p><p>\u201cCrucificada<strong>\u00a0<\/strong>interior y exteriormente con Cristo. Vivir\u00e1 en esta vida con hartura y satisfacci\u00f3n de su alma, posey\u00e9ndola en su paciencia<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. \u201cB\u00e1stele Cristo Crucificado, y con \u00e9l pene y descanse, y por \u00e9l anihilarse en todas las cosas exteriores e interiores\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. \u201cAme mucho los trabajos y t\u00e9ngalos en poco, por caer en gracia al Esposo, que por ella no dud\u00f3 en morir\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. \u201cTenga fortaleza en el coraz\u00f3n contra todas las cosas que le movieren a lo que no es Dios, y sea amiga de la Pasi\u00f3n de Cristo. El que no busca la Cruz de Cristo, no busca la gloria de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p><p>A su vez, todos los frailes que anduvieron y vivieron con Fray Juan de la Cruz conocieron su conducta consecuente y lo probaron en sus <em>Dict\u00e1menes<\/em>. \u201cDec\u00eda que dos cosas sirven al alma de alas para subir a la uni\u00f3n con Dios, que son la compasi\u00f3n afectiva de la muerte de Cristo, y la de los pr\u00f3jimos; y que cuando el alma estuviere detenida en la compasi\u00f3n de la Cruz y Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, se acordare que en ella estuvo solo obrando nuestra redenci\u00f3n seg\u00fan est\u00e1 escrito: <em>Torcular calcavi solus<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> (Is 63, 3). De donde sacar\u00e1 y se le ofrecer\u00e1n provechos\u00edsimas consideraciones y pensamientos\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p><p>Otro tanto dicen las cartas que escribi\u00f3 mientras sufr\u00eda la m\u00e1s recia persecuci\u00f3n, per\u00edodo que corresponde \u2013seg\u00fan algunos<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>\u2013 al \u201cmomento\u201d de la redacci\u00f3n del <em>Pastorcico<\/em>. A las carmelitas de Beas les escribi\u00f3: \u201cSirvan a Dios, mis amadas hijas en Cristo, siguiendo sus pisadas de mortificaci\u00f3n en toda paciencia, en todo silencio y en todas ganas de padecer, hechas verdugos de los contentos, mortific\u00e1ndose si por ventura algo ha quedado por morir que estorbe la resurrecci\u00f3n interior del Esp\u00edritu, el cual more en sus almas\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.\u00a0Sujeto el Santo a la Cruz por el cap\u00edtulo de Madrid en 1591 a modo de despedida le escribe a la M. Ana de Jes\u00fas: \u201c\u2026 \u00a0entret\u00e9ngase ejercitando las virtudes de mortificaci\u00f3n y paciencia, deseando hacerse en el padecer algo semejante a este gran Dios nuestro, humillado y crucificado; pues que esta vida, si no es para imitarle, no es buena\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p>Siendo entonces \u201cJuan de la Cruz maestro y modelo con su vida y sus escritos\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a> estimamos que la lectura asidua de sus obras y la consideraci\u00f3n atenta del ejemplo de su vida no solo es de grand\u00edsimo provecho para asimilar la doctrina de la Cruz, piedra basal de nuestra espiritualidad<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>, sino que adem\u00e1s nos muestra \u201cla necesidad de la Cruz en nuestras vidas\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. Porque como pide de nosotros el derecho propio: \u201cA Jes\u00fas se le ama y se le sirve en la Cruz y crucificados con \u00c9l, no de otro modo\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. El poema<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a> <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Un pastorcico<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><strong>[32]<\/strong><\/a><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>Otras canciones a lo divino (del mismo autor) de Cristo y el alma.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\">Un pastorcico solo est\u00e1 penado,<\/p><p style=\"text-align: center;\">ajeno de placer y de contento,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y en su pastora puesto el pensamiento,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y el pecho del amor muy lastimado.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">No llora por haberle amor llagado,<\/p><p style=\"text-align: center;\">que no le pena verse as\u00ed afligido,<\/p><p style=\"text-align: center;\">aunque en el coraz\u00f3n est\u00e1 herido;<\/p><p style=\"text-align: center;\">mas llora por pensar que est\u00e1 olvidado.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Que s\u00f3lo de pensar que est\u00e1 olvidado<\/p><p style=\"text-align: center;\">de su bella pastora, con gran pena<\/p><p style=\"text-align: center;\">se deja maltratar en tierra ajena,<\/p><p style=\"text-align: center;\">el pecho del amor muy lastimado.<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Y dice el pastorcito: \u00a1Ay, desdichado<\/p><p style=\"text-align: center;\">de aquel que de mi amor ha hecho ausencia<\/p><p style=\"text-align: center;\">y no quiere gozar la mi presencia,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y el pecho por su amor muy lastimado!<\/p><p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p><p style=\"text-align: center;\">Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado<\/p><p style=\"text-align: center;\">sobre un \u00e1rbol, do abri\u00f3 sus brazos bellos,<\/p><p style=\"text-align: center;\">y muerto se ha quedado asido dellos,<\/p><p style=\"text-align: center;\">el pecho del amor muy lastimado.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>El Pastorcico<\/em> dice en pocos y estremecedores versos lo que es <strong>la <em>Noche<\/em> de Cristo<\/strong>. \u00a0San Juan de la Cruz habla en esta poes\u00eda de un aspecto profundo del misterio de la <em>k\u00e9nosis<\/em>, el mismo que describe San Pablo y al que tan copiosamente hace referencia nuestro derecho propio:\u00a0 <em>Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jes\u00fas. \u00c9l, que era de condici\u00f3n divina, no consider\u00f3 esta igualdad con Dios como algo que deb\u00eda guardar celosamente: al contrario, se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando la condici\u00f3n de esclavo y haci\u00e9ndose semejante a los hombres. Y present\u00e1ndose con aspecto humano, se humill\u00f3 hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de Cruz. Por eso, Dios lo exalt\u00f3 y le dio el Nombre que est\u00e1 sobre todo nombre<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><em>.<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em>\u201cLos tres elementos aleg\u00f3ricos de la canci\u00f3n, pastor, pastora y \u00e1rbol, representan a Cristo, el alma, el \u00e1rbol de la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. Seg\u00fan los estudiosos del tema, \u201cla imitaci\u00f3n y el seguimiento de Cristo, que ense\u00f1a [San Juan de la Cruz] al comenzar la <em>Subida<\/em>, los simplifica en este poema. Es la estampa y el reclamo permanente de la suprema Humildad de Dios, invit\u00e1ndolo al encuentro con \u00c9l, all\u00ed en la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<\/p><p>Santa Edith Stein comenta en su <em>Ciencia de la Cruz<\/em> que \u201cen la Canci\u00f3n del <em>Pastorcico<\/em> no se expresan inmediatamente los sentimientos del alma. El poeta capt\u00f3 una imagen y la expresa art\u00edsticamente. \u2018Ve a Cristo Crucificado y escucha la queja que dirige a las almas y c\u00f3mo llora por pensar que est\u00e1 olvidado\u2019. Con este tema compone un poema pastoral tan del gusto de su tiempo, y como en m\u00e1s grandioso estilo lo ha hecho en el <em>C\u00e1ntico<\/em>. Si para \u00e9ste se inspir\u00f3 en el Cantar de los Cantares, para aqu\u00e9lla pens\u00f3 en el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas (Jn 10). \u00bfY no es la queja del pastor para con su esquiva pastora un eco de aquella lastimera llamada de Cristo, cuando llor\u00f3 sobre Jerusal\u00e9n? (Mt 23-37). El estribillo, \u2018<em>El pecho del amor muy lastimado<\/em>\u2019, es la clave del estado de su alma\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>1.Un pastorcico solo est\u00e1 penado,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>ajeno de placer y de contento,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>y en su pastora puesto el pensamiento,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>y el pecho del amor muy lastimado<\/em><em>.<\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p>La primera estrofa nos recrea el ambiente y nos sit\u00faa. El poema es en s\u00ed, desde el inicio, una invitaci\u00f3n a la ternura y a la gratitud: el <em>pastorcico<\/em> est\u00e1 <em>solo<\/em>. Es su soledad, la de Dios y la del Paciente. Dios es por naturaleza el Santo, sin parecido, impenetrable en sus juicios. Por eso es el \u2018extranjero\u2019 y por fuerza, al encarnarse, ha de sentirse \u201cen tierra extra\u00f1a\u201d (v. 10).<\/p><p>Es interesante notar el detalle de San Juan de la Cruz al personificar a Cristo como <em>Pastorcico<\/em>. Fray Luis de Le\u00f3n, en su obra <em>De los Nombres de Cristo<\/em> se\u00f1ala que \u201cla vida del Pastor es inocente, y sosegada, y deleitosa, y la condici\u00f3n de su estado es inclinada a amor; y su ejercicio es gobernar, dando pasto y acomodando su gobierno a las condiciones particulares de cada uno; y siendo \u00e9l solo para los que gobierna, les proporciona todo lo que les es necesario, enderezando siempre su obra a esto, que es hacer reba\u00f1o y grey.<\/p><p>El ingenio y las condiciones de este Pastor, en mil maneras y detalles, descubren y ponen de manifiesto las amorosas entra\u00f1as que tiene, a cuya grandeza no hay lengua ni encarecimiento que lleguen; porque, adem\u00e1s de que todas sus obras son amor [\u2026] la afici\u00f3n, la ternura de entra\u00f1as, la solicitud y cuidado amoroso y el encendimiento e intenci\u00f3n de voluntad con que siempre hace esas mismas obras de amor, exceden todo cuanto se puede imaginar. No hay madre as\u00ed sol\u00edcita, ni esposa as\u00ed blanda, ni coraz\u00f3n de amor as\u00ed tierno y vencido, ni t\u00edtulo alguno de amistad as\u00ed junto de firmeza, que lo iguale o le llegue\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>.<\/p><p>Cristo, aunque <em>era de condici\u00f3n divina<\/em><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>, se deja ver y tratar hist\u00f3ricamente como un <em>penado<\/em>. Esta palabra tiene un doble sentido que explica mejor la soledad del divino <em>Paciente<\/em>. Un significado es el que lo sit\u00faa en un <em>Penal<\/em>, que es una c\u00e1rcel de m\u00e1xima calificaci\u00f3n por las culpas all\u00ed castigadas. El otro sentido es el que expresa la <em>sentencia<\/em>, con sus consecuencias, por la que est\u00e1 all\u00ed, penando y aguardando un juicio resolutivo. Se siente culpado y condenado a pagar <em>por obediencia al Padre<\/em> las deudas de todos los hombres.<\/p><p>El <em>placer y los contentos<\/em> de su naturaleza divina le resultan aqu\u00ed <em>ajenos<\/em>, y siendo \u00c9l mismo <em>ajeno<\/em> (extra\u00f1o) entre los hombres, sin embargo piensa en ellos movido por su amor: en<em> su pastora puesto el pensamiento<\/em>. \u00a1Cu\u00e1nta hermosura en este verso! Pues lo que m\u00e1s exacerba su situaci\u00f3n es amar y buscar a su pastora (el alma) en donde ella no est\u00e1 y debiera; es el m\u00e1s cruel drama para un enamorado, pues no est\u00e1 dispuesto a verse rendido por el desamor. Y por eso ense\u00f1a San Juan de la Cruz que \u201csi el alma busca a Dios, mucho m\u00e1s la busca su Amado a ella\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Es la ausencia de la pastora la causante del <em>pecho del amor muy lastimado.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Este verso, <em>y el pecho del amor muy lastimado<\/em>, que se repite con liger\u00edsimas variantes, como final de todas las dem\u00e1s estrofas menos de la segunda, nos quiere hacer notar el aspecto dolorido y penoso del coraz\u00f3n del <em>Pastorcico<\/em>, morando en <em>el pecho del amor<\/em>, Tabern\u00e1culo del amor misericordioso, que se pone en marcha hacia el Calvario. Todas las estrofas apuntan al mismo punto de observaci\u00f3n y de espera.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>2.No llora por haberle amor llagado,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>que no le pena verse as\u00ed afligido,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>aunque en el coraz\u00f3n est\u00e1 herido;<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>mas llora por pensar que est\u00e1 olvidado.<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Esta segunda estrofa podemos decir que pregona con solemnidad el drama profundo. Aqu\u00ed el <em>Pastorcico<\/em> nos hace o\u00edr su coraz\u00f3n <em>lastimado<\/em>, que adem\u00e1s <em>llora<\/em>, est\u00e1 <em>llagado<\/em>, <em>afligido<\/em>, <em>herido<\/em> y <em>olvidado<\/em>. De un pincelazo el M\u00edstico autor nos ha resumido todas las dimensiones del sufrimiento redentor de Cristo. La m\u00e1s aparente, la que al exterior mayormente nos suele impresionar y las representa a todas, es el llanto. Y nos da el motivo por el que llora: <em>por pensar que est\u00e1 olvidado<\/em> de su pastora. No parecen ser sus sufrimientos f\u00edsicos las causas principales de su dolor, sino el olvido de su pastora, lo que lo hace realmente estar profundamente apenado.<\/p><p>Ver que Dios, en su naturaleza humana, llora por nosotros es impresionantemente conmovedor y convincente. As\u00ed descubre San Juan de la Cruz el Divino Coraz\u00f3n doliente de nuestro Se\u00f1or para que experimentemos que en su dolor ese Coraz\u00f3n es tiernamente acariciador, y es maternal en su modo de amar, de aguantar, de esperar, de alimentar, de perdonar a sus hijos olvidadizos y rebeldes.<\/p><p>Este Coraz\u00f3n as\u00ed lastimado, morando en el pecho del amor, nos dice a voces que solo un coraz\u00f3n paternal-maternal es capaz de pensar, medir distancias y ausencias, sentir y llorar el dolor inmenso que causa a Dios el sentir los olvidos de los hombres\u2026 \u00a0<\/p><p>Pero en vez de extenderse en la raz\u00f3n de su pena, concentra todo el embalse de sus l\u00e1grimas como expresi\u00f3n m\u00e1xima del dolor al decir: <em>No llora por haberle amor llagado, \u2026 mas llora por pensar que est\u00e1 olvidado.<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>3.Que s\u00f3lo de pensar que est\u00e1 olvidado<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>de su bella pastora, con gran pena<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>se deja maltratar en tierra ajena,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>el pecho del amor muy lastimado.<\/em><\/p><p><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Esta es exactamente su \u201cgran pena\u201d: <em>s\u00f3lo de pensar que est\u00e1 olvidado<\/em> y esa es la raz\u00f3n por la que <em>se deja maltratar en tierra ajena<\/em>. Esa gran pena es la que provoca el doloroso llanto que Cristo no pudo disimular en el Huerto de los Olivos ni expirando en la Cruz. Por eso <em>s\u00f3lo de pensar que est\u00e1 olvidado de su bella pastora <\/em>carga sobre s\u00ed todos los sufrimientos, servidumbres, pobreza, humillaciones, ultrajes, dolores, injusticias, calumnias, muertes\u2026 de todos los hombres, mujeres y ni\u00f1os, religiosos, sacerdotes, misioneros, monjes, hermanos, novicios\u2026 esclavos de sus c\u00e1rceles de ego\u00edsmos, de todo lo que significa maltrato, con tal de recuperar tan lamentable p\u00e9rdida y anda con <em>el pecho del amor muy lastimado.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>\u00a1C\u00f3mo contemplar su Coraz\u00f3n morando en <em>el pecho del amor tan lastimado<\/em> y no deshacerse uno en llanto y compasi\u00f3n por Cristo en su Pasi\u00f3n!<\/p><p>Cit\u00e1bamos al principio un pensamiento de San Pedro Claver, gran devoto de la Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. De \u00e9l se cuenta que, llegada \u201cla noche, antes de acostarse se sentaba en la cama, ten\u00eda una silla al costado, con el libro de la Pasi\u00f3n abierto. A veces se arrodillaba para leerlo y le\u00eda un vers\u00edculo y se pon\u00eda a llorar. Otras veces en las noches se levantaba y con una Cruz a cuestas iba hasta la capilla se deten\u00eda ante el Sagrario para rezar y llorar. Realmente para \u00e9l la Pasi\u00f3n no era una cosa distante, algo remoto, sino era algo presente, vivo, vital, actual, de ahora, de este momento; como lo est\u00e1, misteriosa y sacramentalmente en la Misa.<\/p><p>Si hoy pasa lo que pasa en la vida religiosa, pasa lo que pasa en la vida sacerdotal, es porque ha ca\u00eddo de la consideraci\u00f3n del alma consagrada lo que ha sufrido nuestro Se\u00f1or en la Pasi\u00f3n. El V\u00eda Crucis est\u00e1 colgado en las paredes, pero \u00bfqu\u00e9 alma consagrada sintoniza con lo que est\u00e1 representado en las paredes?\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>4.Y dice el pastorcito: \u00a1Ay, desdichado<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>de aquel que de mi amor ha hecho ausencia<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>y no quiere gozar la mi presencia,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>y el pecho por su amor muy lastimado!<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Esta cuarta estrofa es como el Evangelio condensado.<\/p><p><em>Y dice el pastorcito\u2026<\/em> Es el Verbo. Su oficio es decir, repetir, avisar, alertar, vigilar, roturar todos los caminos y direcciones, convertirse en el crucero de todas las encrucijadas, prevenir los riesgos y peligros en las desviaciones. Pues que el alma se ausente por el pecado multiplica exponencialmente las posibilidades del mal. Por eso dice: <em>\u00a1Ay, desdichado de aquel que de mi amor ha hecho ausencia y no quiere gozar la mi presencia! <\/em>El <em>Pastorcico<\/em> se lamenta de que el alma extraviada no pueda gozar de la dicha que el Divino Amor le tiene destinado y por eso anda con <em>el pecho por su amor muy lastimado.<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>5.Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>sobre un \u00e1rbol, do abri\u00f3 sus brazos bellos,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>y muerto <\/em><em>se ha quedado asido dellos,<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>el pecho del amor muy lastimado.<\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>Y a cabo de un gran rato\u2026 <\/em>\u00bfcu\u00e1nto tiempo lleva esperando este adorable <em>Pastorcico<\/em> por el regreso <em>de su bella pastora<\/em>? Por eso la expresi\u00f3n <em>a cabo de un gran rato<\/em> denota paciencia infinita, espera sin prisa, amor constante no intermitente, un aguardar sin reproche. Muestra tambi\u00e9n que es Dios quien decide <em>su<\/em> Hora y la nuestra, la del Calvario y la del encuentro. Ya que como dice el derecho propio: \u201cS\u00f3lo \u00c9l conoce todo, aun nuestra alma, sentimientos, car\u00e1cter, los secretos resortes que es preciso mover para llevarnos al cielo, los efectos que tal o cual cosa producir\u00e1n en nosotros, y tiene a su disposici\u00f3n todos los medios\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p><p>Por eso nos parece que este <em>rato<\/em>, m\u00e1s bien largo, son los espacios de olvidos, de ausencias y de esperas que los hombres interponemos a la oferta que desde la Cruz nos hace el <em>Pastorcico<\/em>.<\/p><p>El<em> \u00e1rbol, do abri\u00f3 sus brazos bellos <\/em>no es otro que el \u00e1rbol de la Cruz donde el Divino Amante sigue aguardando a su bella pastora con los brazos abiertos y asidos al \u00e1rbol para un d\u00eda \u2018absorberla\u2019 \u201cpoderosa y fuertemente en el abrazo abisal<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> de su dulzura\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p><p>De principio a fin, el <em>Pastorcico<\/em> convida al alma a descansar en su centro: el pecho del Amado donde mora el Bien de los bienes; hasta que un d\u00eda su pastora reconozca \u201caquel infinito saber y aquel secreto escondido, \u00a1qu\u00e9 paz, qu\u00e9 amor, qu\u00e9 silencio est\u00e1 en aquel pecho divino\u2026!\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> y caiga rendida de rodillas a decirle: \u201c\u00bfQui\u00e9n se podr\u00e1 librar de los modos y t\u00e9rminos bajos si no le levantas t\u00fa a ti en pureza de amor, Dios m\u00edo? \u00bfC\u00f3mo se levantar\u00e1 a ti el hombre, engendrado y criado en bajezas, si no le levantas t\u00fa, Se\u00f1or, con la mano que le hiciste?\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p><p>En su infinita Misericordia y amor inefable el <em>Pastorcico<\/em> busca, invita, aguarda al alma, <em>su bella pastora<\/em>, sin echarle en cara sus desvar\u00edos, su ingratitud, sus desplantes, sus olvidos, sino apelando a que el alma contemple su <em>pecho del amor muy lastimado<\/em>, como dici\u00e9ndole al alma que tenga compasi\u00f3n de \u00c9l, que consol\u00e1ndole ser\u00e1 ella infinitamente feliz y \u201cver\u00e1 qu\u00e9 ciencia tan levantada es la que Dios all\u00ed \u2013en aquel pecho divino\u2013 ense\u00f1a\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.\u00a0 De aqu\u00ed que nuestras <em>Constituciones<\/em> declaren sin rodeos que nuestro oficio es el llorar por Jesucristo<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> y para no causarle pena a nuestro Dios nos exhorten a que \u201cla memoria y el recuerdo de \u00c9l nunca se aparten de nuestros corazones. Con eso ha de venir el sue\u00f1o y eso han de so\u00f1ar durmiendo. El coraz\u00f3n siempre derretido en amor suyo y la memoria no ocupada en otra cosa que en \u00c9l\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p><p>El <em>Pastorcico<\/em> en su soledad de amor y de dolor trata de provocar el encuentro con su pastora. Por eso, San Juan de la Cruz hace de la soledad la condici\u00f3n, el ambiente y una nota espec\u00edfica de su amor. Esta soledad de toda creatura (en el sentido de desapego) es la llave guardiana de la intimidad. Es la invitaci\u00f3n inexcusable para entrar en el misterio. Por eso escribe: \u201cPor el amor <em>solo<\/em>, que en este tiempo arde\u2026; es el que gu\u00eda y mueve al alma entonces y la hace volar a su Dios <em>por el camino de la soledad<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. Es en la \u201csoledad sonora\u201d y en el \u201csosiego divino\u201d en donde se comunica y se une [Dios] al ama<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>. La raz\u00f3n es porque el amor es unidad de dos solos, que a solas se quieren comunicar entre ellos; y \u201cporque el Amado no se halla sino <em>solo<\/em>, en la soledad\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. \u00a0<\/p><p>Solo el alma sola puede \u201cvenir a los deleites del abrazo de la uni\u00f3n de Dios\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>, abrazo que tiene la propiedad de esconder al alma en s\u00ed, donde el alma se ve tan secreta cuando se ve levantada sobre toda temporal criatura<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>, y una vez producido ese abrazo, dice San Juan de la Cruz, mete al alma \u201cen las venas de la ciencia de amor\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a> que no es otra cosa que la ciencia de la Cruz.<\/p><h4><strong>3. La escuela de la Cruz<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>La Cruz, en su silencio elocuent\u00edsimo, habla con una fuerza especial. Dice San Pablo que Jes\u00fas le ense\u00f1\u00f3 esta ciencia de la Cruz: <em>&#8230;mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza. Por tanto, con sumo gusto seguir\u00e9 glori\u00e1ndome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en m\u00ed la fuerza de Cristo. Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy d\u00e9bil, entonces es cuando soy fuerte<\/em> (2Co 12, 9-10).<\/p><p>En el encuentro con Cristo Crucificado, contemplando la figura de aquel <em>Pastorcico<\/em> que, <em>encumbrado sobre un \u00e1rbol, abri\u00f3 sus brazos bellos<\/em>, y abrazado al pecho del amor tan afligido y tan llagado, no podemos menos que imitarlo y desear eficazmente convertirnos nosotros mismos en imagen de Cristo cargado con la Cruz y crucificado, y conformes a su Cruz dejarnos modelar por \u00c9l. Por eso recomendaba el Santo de Fontiveros: \u201cSi quiere ser perfecto, siga a Cristo hasta el Calvario y el sepulcro\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>.<\/p><p>Esta exigencia se vuelve a\u00fan m\u00e1s imperiosa si ponderamos que quienes hemos sido llamados a ser \u201cotros Cristos\u201d, seg\u00fan ese mismo patr\u00f3n hemos de ser juzgados un d\u00eda. Dice Fray Luis de Le\u00f3n: \u201cSi es del pastor servir abatido, vivir en h\u00e1bito despreciado, no ser adorado y servido, hecho al traje de sus ovejas y vestido de su bajeza y su piel sirvi\u00f3 para ganar su ganado, por este patr\u00f3n habr\u00e1n de ser cortados todos cuantos han recibido la misi\u00f3n de pastores. Aun as\u00ed, Cristo Pastor les hace ventaja en eso de bajar del cielo por buscar al hombre en calidad del pasto y, sobre todo, en que Jes\u00fas muri\u00f3 por el bien de su grey, lo que no hizo alg\u00fan otro pastor, y que, por sacarnos de entre los dientes del lobo, consinti\u00f3 que hiciesen en \u00e9l presa los lobos\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>.\u00a0<\/p><p>Por este motivo, San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort en su <em>Carta a los amigos de la Cruz<\/em>, que el derecho propio nos recomienda leer<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>, les dice a los \u201cdisc\u00edpulos de un Dios crucificado\u201d que la ciencia de la Cruz \u201cla tienen que aprender en la pr\u00e1ctica, en la escuela de Jes\u00fas crucificado\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>. Y contin\u00faa diciendo: \u201cAdi\u00e9strense, pues, en esta ciencia supereminente, bajo la gu\u00eda de tan excelente Maestro. Que as\u00ed llegar\u00e1n a dominar todas las ciencias, ya que \u00e9sta las encierra a todas en grado sumo. Ella constituye nuestra filosof\u00eda natural y sobrenatural, nuestra teolog\u00eda divina y misteriosa. Es nuestra piedra filosofal que, gracias a la paciencia, cambiar\u00e1 en preciosos los metales m\u00e1s ordinarios; los dolores m\u00e1s atroces, en delicias; la pobreza, en riqueza y en gloria las humillaciones m\u00e1s profundas. Aquel de entre ustedes que sepa llevar mejor su Cruz, aunque sea un analfabeto, es el m\u00e1s sabio de todos. [\u2026] \u00a1Al\u00e9grate, pues, t\u00fa, pobre ignorante&#8230;! \u00a1Si sabes sufrir con alegr\u00eda, sabes m\u00e1s que cualquier doctor que no sepa sufrir tan bien como t\u00fa lo haces!<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/p><p>Para adiestrarnos en esta ciencia, adem\u00e1s de la contemplaci\u00f3n del misterio de Cristo en su Pasi\u00f3n, la Eucarist\u00eda es un momento concreto durante el d\u00eda en el que podemos aprender un poco m\u00e1s de la ciencia de la Cruz. \u201cAll\u00ed Cristo se victimiza, bajo especie ajena, perpetuando el sacrificio de la Cruz. All\u00ed lo ofrecemos como V\u00edctima al Padre y nos ofrecemos nosotros como v\u00edctima junto con \u00c9l. All\u00ed al comulgarlo participamos \u00edntimamente de su sacrificio, victimiz\u00e1ndonos, eucar\u00edsticamente, con \u00c9l. Por eso no hay nada como la Misa diaria para conocerlo m\u00e1s a Jes\u00fas y para enardecernos en su amor\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p><p>Finalmente, \u201cnunca conocemos mejor la Cruz que cuando nos golpea alg\u00fan dolor, alg\u00fan sufrimiento, alguna persecuci\u00f3n. Es el momento de experimentar, de alguna manera, lo que Jes\u00fas experiment\u00f3 en su Pasi\u00f3n y en su Cruz\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>. Y por eso, la misma Cruz que se padece, se convierte en motivo de alegr\u00eda: <em>Reboso de gozo en todas las tribulaciones<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<em>\u00a0<\/em><\/p><p>La \u201cvuelta\u201d del hombre, tan buscada por Cristo, supone numerosos intentos, estar siempre de nuevo, empezando. Siendo cuesti\u00f3n de amor, \u00bfexiste cosa m\u00e1s voluble y fr\u00e1gil que el coraz\u00f3n humano? El <em>Pastorcico<\/em> quiso contar con ello. <em>Su<\/em> pastora continuar\u00e1 siendo <em>bella<\/em>, aunque ella le deje solo. La vuelta de verdad hacia \u00c9l comenzar\u00e1 cuando el alma reconozca sus apetitos y afectos desordenados y se \u201cdetermine a sujetarse a llevar esta Cruz, que es un determinarse de veras a querer hallar y llevar trabajo en todas las cosas por Dios\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>. Porque como ense\u00f1a el Santo Doctor y de ello nos quiere persuadir \u201ceste camino de Dios no consiste en multiplicidad de consideraciones, ni modos, ni maneras, ni gustos (aunque esto, en su manera, sea necesario a los principiantes) sino en una cosa sola necesaria, que es saberse negar de veras, seg\u00fan lo exterior e interior, d\u00e1ndose al padecer por Cristo y aniquilarse en todo, porque, ejercit\u00e1ndose en esto, todo esotro y m\u00e1s que ello se obra y se halla en ello. Y si en este ejercicio hay falta, que es el total y la ra\u00edz de las virtudes, todas esotras maneras es andar por las ramas y no aprovechar, aunque tengan tan altas consideraciones y comunicaciones como los \u00e1ngeles. Porque el aprovechar no se halla sino imitando a Cristo, que\u00a0<em>es el camino y la verdad y la vida, y ninguno viene al Padre sino por \u00c9l<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p><p>La mortificaci\u00f3n cristiana, a la que nos invita la Iglesia especialmente en el tiempo de la Cuaresma, figurativamente es <em>noche<\/em>; subjetivamente (unida a la de Cristo), es <em>muerte<\/em>; pero objetiva y terminativamente es <em>resurrecci\u00f3n<\/em>.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Todo el proceso va orientado a la \u2018Pascua del abrazo\u2019 \u2013no en un sentido sensible\u2013 sino del abrazo m\u00edstico que forma parte del proyecto de Dios y que no es otra cosa que la meta radiante de la uni\u00f3n con Dios. El <em>Pastorcico<\/em> que se ha quedado con los brazos abiertos asidos al \u00e1rbol de la Cruz, nos habla de la ilusi\u00f3n que tiene por este abrazo. Es la imagen de un esperar divino, de la oferta esperanzada de Dios al hombre.<\/p><p>\u00bfQui\u00e9n hay que despu\u00e9s de contemplar al <em>Pastorcico<\/em> no se vuelva hacia \u00c9l, no se sienta comprometido? \u00a1De la Cruz cuelga el Salvador del mundo! \u00a1Del \u00e1rbol de la Cruz pende Cristo con el pecho del amor muy lastimado!<\/p><p>A donde quiera que vayamos o donde sea que la lectura de este escrito nos encuentre, abrac\u00e9monos a la Cruz que Dios se haya complacido en enviarnos y contemos con que el triunfo definitivo es siempre de Jes\u00fas crucificado y de los crucificados con \u00c9l.<\/p><p>Que la Virgen Santa, que al pie de la Cruz experiment\u00f3 esta realidad, nos alcance de su Hijo \u00danico la gracia, hoy y siempre, de no querer saber nada fuera de Jesucristo crucificado<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>.<\/p><p>\u00a1Muy fruct\u00edfero tiempo de Cuaresma y muy felices Pascuas!<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cit. por Carlos Almena, <em>San Pablo de la Cruz<\/em>, 282.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 137.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> 1 Co 2, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 140.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Servidoras<\/em> <em>II<\/em>, Parte IV, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Mt 26-27; Mc 14-15; Lc 22-23; Jn 18-19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 137.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u00c1ngel Valtierra \u2013 Rafael M. de Hornedo, <em>San Pedro Claver<\/em>, BAC (Madrid 1985), pp. 86.89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Credo comentado<\/em>, IV, 60. Citado en <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 143.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Maestro en la fe<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> C\u00f3dice del Sacromonte (Granada); citado por Lucinio Ruano de la Iglesia, <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994, p. 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 135; <em>op. cit.<\/em> cf. <em>De Sancta Virginitate<\/em>, 54-55.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Fue declarado patrono de los poetas de lengua espa\u00f1ola por San Juan Pablo II en 1993.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Carta<\/em> desde Bujalance al P. Bernardo, provincial, 15 de noviembre de 1603. Ms. 12738 (BN), f. 1037. Citado por Lucinio Ruano de la Iglesia, <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994, p. 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Maestro en la fe<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Lc 21, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Puntos de amor, reunidos en Beas<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>He pisado yo solo el lagar. <\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Dict\u00e1menes de Esp\u00edritu<\/em>, dictamen und\u00e9cimo; <a href=\"https:\/\/sanjuandelacruz.online\/dictamenes\/\">https:\/\/sanjuandelacruz.online\/dictamenes\/<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. Lucinio Ruano de la Iglesia, <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994, p. 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, Carta 7, A las carmelitas de Beas,\u00a018 de noviembre de 1586.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, Carta 25, A la M. Ana de Jes\u00fas, 6 de julio de 1591.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Maestro en la fe<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 78: \u201c\u2026nuestra espiritualidad debe ser \u2026la del himno de la <em>k\u00e9nosis<\/em>\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 143.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Ibidem<\/em>,<em> op. cit.<\/em> San Luis Orione, \u201cCarta del 24 de junio de 1937\u201d, en <em>Cartas<\/em>, 89.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Seguimos libremente el comentario que ofrece Lucinio Ruano de la Iglesia, en <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Compuesto probablemente entre 1584-1585 en Granada. Cf. Lucinio Ruano de la Iglesia, <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994, p. 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Flp 2, 5-9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Federico Ruiz Salvador, <em>Introducci\u00f3n a San Juan de la Cruz<\/em>, cap. 6, p. 161.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Lucinio Ruano de la Iglesia, <em>El misterio de la Cruz<\/em>, BAC, Madrid 1994, p. 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>La Ciencia de la Cruz<\/em>, Parte III, Fragmento.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Fray Luis de Le\u00f3n,<em> Obras completas castellanas<\/em>, BAC, Madrid 1951, pp. 447, 449.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Flp 2, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Llama de amor viva<\/em>, 3, 28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Servidoras III<\/em>, cap. 2, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Abismal.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Llama de amor viva B<\/em>, 1, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Dichos de amor<\/em>, 138.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Dichos de amor<\/em>, pr\u00f3logo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Dichos de amor<\/em>, 166.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 209.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Noche oscura<\/em>, libro 2, cap. 25, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Noche oscura<\/em>, libro 1, cap. 1,5; libro 2, cap. 7, 5; cap. 17, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Cantico espiritual<\/em>, canci\u00f3n 36, 1; <em>Llama de amor viva<\/em>, 4, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Subida del Monte<\/em>, libro 1, cap. 4, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Noche oscura<\/em>, libro 2, cap. 17, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Dichos de luz <\/em><em>y amor<\/em>, 138.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p. 454.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 137.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los amigos de la Cruz, <\/em>[26].<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Mt 11, 25; Lc 10, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los amigos de la Cruz<\/em>, [26].<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Servidoras<\/em> <em>II<\/em>, Parte IV, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Servidoras<\/em> <em>II<\/em>, Parte IV, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> 2 Co 7, 3-4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Subida del Monte<\/em>, libro 2, cap. 7, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Subida del Monte<\/em>, libro 2, cap. 7, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> 1 Cor 2, 2.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDebemos tener una muy grande devoci\u00f3n a la Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo: \u2018Todo est\u00e1 en la Pasi\u00f3n. Es all\u00ed donde se aprende la ciencia de los santos\u2019[1]\u201d[2], se\u00f1ala el derecho propio. Y nos da adem\u00e1s la noble consigna de \u201cno querer saber nada fuera de Jesucristo y Jesucristo crucificado[3]\u201d[4] ya que es precisamente el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5688,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[151,145,50,71,118,73,105,100,72,116,24,164,194,175,156,212,26,121,120,152,148],"class_list":["post-5687","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-almas","tag-amistad","tag-amor","tag-anonadamiento","tag-cristo","tag-cruz","tag-eucaristia","tag-fragilidad","tag-humildad","tag-misa-2","tag-misericordia","tag-misterio","tag-mortificacion","tag-paciencia","tag-pecado","tag-perdon","tag-persecucion","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-sufrimiento","tag-victima"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5687"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5687\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5692,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5687\/revisions\/5692"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5688"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}