{"id":564,"date":"2019-09-01T20:47:00","date_gmt":"2019-09-01T18:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=564"},"modified":"2024-04-01T09:05:40","modified_gmt":"2024-04-01T07:05:40","slug":"el-amor-que-no-nace-de-la-cruz-de-cristo-es-debil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2019\/09\/01\/el-amor-que-no-nace-de-la-cruz-de-cristo-es-debil\/","title":{"rendered":"El IVE y la Cruz"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"564\" class=\"elementor elementor-564\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-42e64fcf elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"42e64fcf\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3a9ea96e\" data-id=\"3a9ea96e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-50823692 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"50823692\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cEl amor que no nace de la cruz de Cristo es d\u00e9bil\u201d<\/strong><br \/><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 137<\/p>\n<p>El misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo que nos identifica se halla directamente relacionado con el misterio de la Cruz que en unos pocos d\u00edas hemos de celebrar.<\/p>\n<p>Cruz que, hoy como ayer, sigue siendo <em>esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, locura para los gentiles, mas poder y sabidur\u00eda de Dios para los llamados<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que la confesi\u00f3n de Cristo Crucificado traiga aparejada habitualmente \u2013y casi dir\u00eda como norma de vida cristiana\u2013, la misma cruz.<\/p>\n<p>\u201cLo que escandaliza de la Iglesia\u201d \u2013dec\u00eda el Santo Padre\u2013 \u201ces el misterio de la encarnaci\u00f3n del Verbo. [\u2026] Este es el centro de la persecuci\u00f3n [&#8230;] (cuando afirmamos que) el Hijo de Dios vino y se hizo carne, cuando predicamos el esc\u00e1ndalo de la cruz, vendr\u00e1n las persecuciones, vendr\u00e1 la cruz\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y sin embargo, la tarea fundamental de la Iglesia en todas las \u00e9pocas \u2013y yo dir\u00eda que de modo especial en la nuestra\u2013 es siempre la de conducir a las almas al encuentro con Cristo Crucificado, a trav\u00e9s de la cruz y de la muerte que lleva a la resurrecci\u00f3n. Porque es precisamente en la cruz donde se une el alma con Dios.<\/p>\n<p>De hecho, para esa uni\u00f3n con Dios hemos sido creados, y esa uni\u00f3n se realiza mediante la Cruz y en la Cruz es consumada y santificada. Es una uni\u00f3n que va marcada por toda la eternidad con el sello de la Cruz<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por este motivo, no s\u00f3lo todos nuestros esfuerzos de evangelizaci\u00f3n deben partir y deben conducir al misterio de la cruz -a Jesucristo crucificado- sino que adem\u00e1s nosotros mismos debemos adentrarnos en el insondable misterio de la cruz en nuestras vidas si es que en verdad hemos de ser \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas,<em> el Verbo hecho carne<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s nosotros como Instituto tenemos que estar dispuestos a abrazar la cruz a fin de \u201crevivir y testimoniar el \u00fanico misterio de Cristo<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, sobre todo en los aspectos de su anonadamiento y de su transfiguraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> como lo expresa nuestro derecho propio.<\/p>\n<p>Esto es lo que queremos hacer y lo que de hecho hacen todos nuestros misioneros, testimoniando que \u201ca Jes\u00fas se le ama y se le sirve en la Cruz y crucificados con \u00c9l, no de otro modo\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">1. La Cruz en nuestra vida<\/strong><\/h4>\n<p>\u201cConforma tu vida con el misterio de la cruz del Se\u00f1or\u201d, dice el Ritual del Orden Sagrado, y todos los que hemos sido ordenados recordamos que una vez esas palabras nos fueron dirigidas de manera puntual.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, de acuerdo a la invitaci\u00f3n que un d\u00eda nos hizo Cristo: <em>el que quiera venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, y tome su cruz y s\u00edgame<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, nuestra vocaci\u00f3n no es otra que el morir cada d\u00eda<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> \u201cpara clavar en el coraz\u00f3n al que por nosotros fue clavado en la cruz\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Lo cual implica un \u201c<strong>determinarse<\/strong> <strong>a sujetarse<\/strong> a llevar esta cruz, que es un determinarse de veras a <strong>querer hallar<\/strong> y <strong>llevar trabajo<\/strong> en todas las cosas por Dios [\u2026] para andar este camino as\u00ed, desnudo de todo sin querer nada\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por este motivo ya desde el noviciado se nos aconseja el \u201cvivir profundamente unidos a Cristo en su pasi\u00f3n, a fin de devolver amor por amor, pagando con obras\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Y luego en el seminario se nos inculca a\u00fan m\u00e1s \u201cel sentido de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> y se nos ense\u00f1a a practicar \u201cla donaci\u00f3n radical de nosotros mismos, propia del sacerdote\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> a fin de que, \u201cparticipando misteriosamente de la cruz de Cristo colaboremos en la edificaci\u00f3n de su cuerpo\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>. Todos recordar\u00e1n los duraderos frutos que nos ha producido la hermosa costumbre de hacer aquello que nos ense\u00f1aron en el Seminario y que llamamos \u201cEl libro de la Pasi\u00f3n\u201d: es un modo concreto de ir aprendiendo la \u201cciencia de la cruz\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>San Juan de la Cruz en una de las p\u00e1ginas m\u00e1s sublimes de la literatura cristiana explica: \u201c\u00a1Oh, qui\u00e9n pudiera aqu\u00ed ahora dar a entender y a ejercitar y gustar qu\u00e9 cosa sea este consejo que nos da aqu\u00ed nuestro Salvador de negarnos a nosotros mismos, para que vieran los espirituales cu\u00e1n diferente es el modo que en este camino deben llevar del que muchos de ellos piensan! Que entienden que basta cualquiera manera de retiramiento y reformaci\u00f3n en las cosas; y otros se contentan con alguna manera de ejercitarse en las virtudes y continuar la oraci\u00f3n y seguir la mortificaci\u00f3n, mas no llegan a la desnudez y pobreza, o enajenaci\u00f3n o pureza espiritual, que todo es uno, que aqu\u00ed nos aconseja el Se\u00f1or; porque todav\u00eda antes andan a cebar y vestir su naturaleza de consolaciones y sentimientos espirituales que a desnudarla y negarla en eso y esotro por Dios, que piensan que basta negarla en lo del mundo, y no aniquilarla y purificarla en la propiedad espiritual. De donde les nace que en ofreci\u00e9ndoseles algo de esto s\u00f3lido y perfecto, que es la aniquilaci\u00f3n de toda suavidad en Dios, en sequedad, en sinsabor, en trabajo (lo cual es cruz pura espiritual y desnudez de esp\u00edritu pobre de Cristo) huyen de ello como de la muerte, y s\u00f3lo andan a buscar dulzuras y comunicaciones sabrosas en Dios. Y <em>esto no es la negaci\u00f3n de s\u00ed mismo<\/em> y desnudez de esp\u00edritu, sino golosina de esp\u00edritu. En lo cual, espiritualmente, se hacen enemigos de la cruz de Cristo; porque el verdadero esp\u00edritu antes busca lo desabrido en Dios que lo sabroso, y m\u00e1s se inclina al padecer que al consuelo, y m\u00e1s a carecer de todo bien por Dios que a poseerle, y a las sequedades y aflicciones que a las dulces comunicaciones, sabiendo que esto es seguir a Cristo y negarse a s\u00ed mismo, y esotro, por ventura, buscarse a s\u00ed mismo en Dios, lo cual es harto contrario al amor. Porque buscarse a s\u00ed en Dios es buscar los regalos y recreaciones de Dios; mas buscar a Dios en s\u00ed es no s\u00f3lo querer carecer de esto y de esotro por Dios, sino inclinarse a escoger por Cristo todo lo m\u00e1s desabrido, ahora de Dios, ahora del mundo; y <em>esto es amor de Dios<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dios ha creado nuestras almas para S\u00ed. Y quiere unirlas a S\u00ed y comunicarles la inconmensurable plenitud y la incomprensible felicidad de su propia vida divina ya en esta vida<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>. Esa es la meta hacia la que avanzamos y debemos persuadirnos de que \u201cla cruz es el b\u00e1culo para poder arribar\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.\u00a0 Pero lo cierto es que muchas almas se quedan en el camino, o huyen espantadas.<\/p>\n<p>No debe suceder as\u00ed con los miembros del Instituto. Porque la Cruz es parte esencial de la vida cristiana y pertenece \u201cde modo particular a la esencia de la vocaci\u00f3n religiosa\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. Nosotros debemos tener bien en claro que el nuestro es un llamado a crucificar al hombre viejo, no es un llamado a pasarla bien. Por eso mucho conviene el \u201cdisponerse a morir\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, a pasar por la segunda y la tercera conversi\u00f3n<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> y el aplicar la voluntad a \u201camar la cruz viva de los trabajos, humillaciones, afrentas, tormentos, dolores, persecuciones, incomprensiones, contrariedades, oprobios, menosprecios, vituperios, calumnias, muerte&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>; y esto, \u201cno con \u00e1nimo ani\u00f1ado, mas con voluntad robusta\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y que de hecho nuestras vidas est\u00e9n signadas con la Cruz, \u201ces el mayor regalo que Dios puede hacernos en este mundo\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Porque esa es la manera en que ocurre \u201cel aniquilamiento progresivo de la naturaleza para dar m\u00e1s cabida a la luz de arriba y a la vida divina\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a> y el modo en que nos hacemos como \u201cotra Encarnaci\u00f3n del Verbo\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>, \u201cotros Cristos\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>. Sepan tambi\u00e9n que generalmente a los que tienen sujeto y m\u00e1s fuerza para sufrir, con m\u00e1s intensidad y m\u00e1s presteza los purga Dios<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso no hay que retroceder ante la cruz, ni tener miedo, ni evitarla, antes bien, lo propio nuestro es avanzar con \u00e1nimo valeroso, sin quejas, sin mezquindades y sin buscar consuelos ni recompensas. Y cuanto con mayor disposici\u00f3n nos extendamos sobre la Cruz y nos dejemos clavar en ella, tanto m\u00e1s profundamente experimentaremos la realidad de estar unidos con el Crucificado. \u201cTomar la cruz que Dios nos env\u00eda \u2013dice el Venerable Arzobispo Fulton Sheen\u2013 como \u00c9l tom\u00f3 la que le fue dada, a\u00fan cuando no la merezcamos, es el camino m\u00e1s corto a la identificaci\u00f3n con la voluntad de Dios, lo cual ser\u00e1 el principio del poder y de la paz: poder, porque nos haremos uno con Quien puede hacer todas las cosas; paz: porque estaremos tranquilos en el amor de Quien es justo\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A do\u00f1a Juana de Pedraza \u2013una mujer que San Juan de la Cruz dirig\u00eda espiritualmente y que quiz\u00e1s estaba tentada de no avanzar por el sendero estrecho de la cruz-, el M\u00edstico Doctor le escribi\u00f3: \u201cNunca estuvo mejor que ahora, porque nunca estuvo tan humilde ni tan sujeta, ni teni\u00e9ndose en tan poco, y a todas las cosas del mundo; ni serv\u00eda a Dios tan pura y desinteresadamente como ahora, ni se va tras las imperfecciones de su voluntad y enterez, como quiz\u00e1s sol\u00eda. \u00bfQu\u00e9 quiere? \u00bfQu\u00e9 vida o modo de proceder se pinta ella en esta vida? \u00bfQu\u00e9 piensa que es servir a Dios, sino no hacer males, guardando sus mandamientos, y andar en sus cosas como pudi\u00e9ramos? Como esto haya, \u00bfque necesidad hay de otras aprehensiones ni otras luces ni jugos de ac\u00e1 o de all\u00e1, en que ordinariamente nunca faltan tropiezos y peligros al alma [\u2026]? \u00bfQu\u00e9 hay que acertar sino ir por el camino llano de la ley de Dios y de la Iglesia, y s\u00f3lo vivir en fe oscura y verdadera, y esperanza cierta y caridad entera, y esperar all\u00e1 nuestros bienes, viviendo ac\u00e1 como peregrinos, pobres, desterrados, hu\u00e9rfanos, secos, sin camino y sin nada, esper\u00e1ndolo all\u00e1 todo? Al\u00e9grese y f\u00edese de Dios [\u2026] Y no quiera nada sino ese modo, y allane el alma que buena est\u00e1\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Bien nos hace notar el derecho propio que si \u201cseg\u00fan el plan de la Sant\u00edsima Trinidad era preciso que Jesucristo padeciese para salvar a todos los hombres, es decir, que si en la actual econom\u00eda salv\u00edfica fue necesaria la Pasi\u00f3n de Cristo, tambi\u00e9n ser\u00e1 necesario nuestro padecer. Y que si hubiese otro camino para ir al Cielo, Jesucristo lo hubiese seguido y, es m\u00e1s, lo hubiese ense\u00f1ado. \u00a1Pero no fue as\u00ed! Cristo fue por el camino regio de la santa Cruz y nos ense\u00f1\u00f3 a ir por \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>. Por tanto, la Cruz no es otra cosa que el camino al cielo y es m\u00e1s, es \u201cel camino m\u00e1s corto y m\u00e1s seguro\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. As\u00ed que, \u201c\u00a1nada de ilusiones! si Cristo tuvo que entrar en el cielo por medio de la cruz, por ella tendremos que entrar cuantos lo sigamos\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De nosotros se pide el \u201cser especialistas en la sabidur\u00eda de la cruz, en el amor a la cruz y en la alegr\u00eda de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a> e incluso el \u201cdesear vehementemente la cruz\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a> y \u201cpedir en la oraci\u00f3n: la gracia&#8230; <em>de padecer por Cristo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>. Ahora bien, \u201cuna ciencia de la cruz s\u00f3lo puede lograrse cuando uno llega a experimentar del todo la cruz\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. \u00bfAcaso esa cruz no se concreta en el sufrimiento, la fatiga y las penalidades de cada d\u00eda, as\u00ed como en la humillaci\u00f3n del fracaso, las marginaciones y las dificultades de la vida diaria? \u00bfC\u00f3mo es entonces que nos quejamos? Hasta puede haber algunos que pretendan que el \u2018mundo se detenga\u2019 para venir a atender sus necesidades olvid\u00e1ndose \u201cque todo es aldabas y golpes en el alma para m\u00e1s amar\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a> y que \u201cquien no busca la cruz de Cristo, no busca la gloria de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Por tanto, hay que saber aprovecharse de ellas y perseverar firmes en la vocaci\u00f3n recibida de manos de Aquel que por medio del ap\u00f3stol nos dijo: <em>a vosotros, gracia y paz abundantes<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a> y seguir siempre adelante \u201cen suma esperanza del Dios incomprehensible\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l debe ser entonces nuestra actitud frente a la cruz? Ya algo hemos dicho: debe ser valerosa, de gallard\u00eda, porque esa es la actitud sacerdotal propia del \u201ctercer binario\u201d como meditamos cada a\u00f1o en los Ejercicios Espirituales. Lo cual exige \u201cun acto de fe integral y de entrega total [a Cristo], con una <strong>decisi\u00f3n formal<\/strong> de no pactar, no transigir, no capitular, no negociar, no conceder, ni hacer componendas con el esp\u00edritu del mundo\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay que darse cuenta de que en las pruebas m\u00e1s interiores \u2013en las purificaciones pasivas\u2013sucede a veces lo que dec\u00eda San Pedro Juli\u00e1n: \u201cDios se complace en multiplicar las dificultades, detiene y clava en la impotencia. Bien se quisiera, pero no se puede\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>. Entonces, no hay m\u00e1s que hacer lo que sapiencialmente aconseja el M\u00edstico Doctor de Fontiveros:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Paciencia y conformidad<\/strong>: \u201cprocure siempre llevar esas cruces con <em>paciencia<\/em> y <em>conformidad<\/em> con la voluntad de Dios, y no llevarlas de manera que, en lugar de aprovecharle Dios en la probaci\u00f3n, le venga a reprobar por no haber querido llevar la cruz de Cristo con paciencia\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>. Y esto hacerlo con <em>gran desnudez de esp\u00edritu<\/em> y tan sin arrimo de las criaturas que todo el infierno no baste para turbarnos<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>En silencio<\/strong>: \u201cPorque es imposible ir aprovechando sino haciendo y padeciendo virtuosamente, todo envuelto en <em>silencio<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>. Asimismo, dice el Maestro de la fe: \u201ccuando se le ofreciere alg\u00fan sinsabor y disgusto, acu\u00e9rdese de Cristo crucificado, y <em>calle<\/em>. Viva en fe y esperanza, aunque sea a oscuras, que en esas tinieblas ampara Dios al alma. Arroje el cuidado suyo en Dios, que \u00e9l le tiene; ni la olvidar\u00e1. No piense que la deja sola, que ser\u00eda hacerle agravio\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>. \u201cQuien se queja o murmura ni es perfecto ni a\u00fan buen cristiano\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Con tranquilidad<\/strong>: Es decir, \u201csaberse aquietar\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. \u201cPorque claro est\u00e1 que siempre es vano el conturbarse, pues nunca sirve para provecho alguno. Y as\u00ed, aunque todo se acabe y se hunda y todas las cosas sucedan al rev\u00e9s y adversas, vano es el turbarse, pues por eso [las almas] antes se da\u00f1an m\u00e1s que se remedian. Y llevarlo todo con igualdad tranquila y pac\u00edfica [\u2026] Donde se da a entender que en todos los casos, por adversos que sean, antes nos habemos de alegrar que turbar\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. Por tanto, \u201cnunca por bueno ni malo dejar de quietar el coraz\u00f3n con entra\u00f1as de amor\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Con alegr\u00eda<\/strong>: \u201cAl\u00e9grese ordinariamente en Dios, que es su salud<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a> y mire que es bueno el padecer en cualquiera manera por el que es bueno\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Sabiendo que los <em>padecimientos del tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria venidera que ha de manifestarse en nosotros<\/em><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/li>\n<li><strong>Considerando la brevedad de la pena<\/strong>: Ya que \u201ctodo es breve, que todo es hasta alzar el cuchillo y luego se queda Isaac vivo, con promesa del hijo multiplicado\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Perseverando en la oraci\u00f3n<\/strong>: puesto que \u201ccomo no falte oraci\u00f3n, Dios tendr\u00e1 cuidado de su hacienda, pues no es de otro due\u00f1o, ni lo ha de ser\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Con fidelidad a su consagraci\u00f3n<\/strong>: \u201cEn ninguna manera quiera saber cosa, sino s\u00f3lo c\u00f3mo servir\u00e1 m\u00e1s a Dios y guardar\u00e1 mejor las cosas de su instituto\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pues as\u00ed va el alma aprendiendo la ciencia de la cruz que es ciencia de amor<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>, porque \u201cel amor que no nace de la cruz de Cristo es d\u00e9bil\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. No se trata aqu\u00ed de amar la cruz po\u00e9ticamente, s\u00f3lo de palabra o con deseos ef\u00edmeros. Lo nuestro es ser capaces de sacrificios grandes y hasta heroicos, como lo requiere nuestra vocaci\u00f3n de religiosos del Verbo Encarnado. \u00bfNo es eso acaso lo que nos recuerda la frase que ponemos al pie de los crucifijos en nuestras casas \u201cAs\u00ed se ama\u201d? San Juan Pablo II dec\u00eda: \u201cla cruz \u2018es la inclinaci\u00f3n m\u00e1s profunda de la Divinidad hacia el hombre (&#8230;). La cruz es como un toque del amor eterno a nuestras vidas\u2019\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, sepamos cargar nuestra cruz tras las huellas de Cristo pobre en quien <em>est\u00e1n escondidos todos los tesoros de la sabidur\u00eda y del conocimiento<\/em><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. Tesoros a los que el alma no tiene acceso \u201csi no es entrando en la espesura del padecer de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolaci\u00f3n y deseo. [\u2026] Porque para entrar en estas riquezas de su sabidur\u00eda, la puerta es la cruz, que es angosta\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y parafraseando a San Luis Mar\u00eda digamos: \u201cLos demonios se conjuran para arrastrarnos a la perdici\u00f3n: \u00a1un\u00e1monos para derrotarlos! Los avaros se juntan para negociar y amontonar oro y plata: \u00a1unamos nuestros esfuerzos para conquistar los tesoros de la eternidad, ocultos en la Cruz! Los libertinos se asocian para divertirse: \u00a1un\u00e1monos para caminar en pos de Jes\u00fas crucificado!\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>. Y esto nos lleva al segundo punto de esta carta.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">2. Revivir y testimoniar la vida del Verbo Encarnado<\/strong><\/h4>\n<p>Porque si cada uno de nosotros est\u00e1 llamado \u2013y de hecho a eso nos hemos comprometido solemnemente bajo voto\u2013 a ser \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, <em>el Verbo hecho carne<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>, ante el Padre y ante los hombres\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a> es natural que el Instituto mismo <em>como un todo<\/em> reviva a lo largo de su historia la vida del Verbo Encarnado, quien en su sabidur\u00eda infinita eligi\u00f3 \u201cel anonadamiento de Nazaret y del Calvario\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>, y por tanto la cruz.<\/p>\n<p>Por tanto, tambi\u00e9n nuestro Instituto ya en su misi\u00f3n, ya en su misma historia, lleva la impronta de la cruz. Nuestro mismo derecho propio a lo largo y ancho de cada uno de sus documentos lleva impreso el signo de la cruz y esto se vuelve determinante en relaci\u00f3n con nuestro puesto en la Iglesia.<\/p>\n<p>En efecto, el carisma mismo del Instituto claramente expresa que la cruz de Cristo y el crucificarse con \u00c9l, no es un elemento adjunto al carisma, sino que es parte integral y esencial del carisma mismo: \u201cPor el carisma propio del Instituto, todos sus miembros deben trabajar, en suma docilidad al Esp\u00edritu Santo y dentro de la impronta de Mar\u00eda, <strong>a fin de ense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano, aun en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>. Lo cual se concretiza llevando la gracia de la Redenci\u00f3n a las familias, al \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, de los medios de comunicaci\u00f3n, a los hombres de pensamiento y a toda otra leg\u00edtima manifestaci\u00f3n de la vida del hombre<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed entonces, nuestra espiritualidad, la materia de nuestra predicaci\u00f3n, la fuente y el punto de convergencia de todo nuestro empe\u00f1o apost\u00f3lico y \u201cla c\u00e1tedra suprema de la verdad de Dios y del hombre\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a> se halla en la cruz. Pero m\u00e1s a\u00fan: tambi\u00e9n nuestro modo de vivir la vida fraterna en com\u00fan y nuestro modo de hacer apostolado quedan configurados por la imitaci\u00f3n del anonadamiento de Cristo informado por su amor redentor: en el servicio humilde y la entrega generosa, en la donaci\u00f3n gratuita de s\u00ed mismo mediante un amor hasta el extremo<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y esto es as\u00ed porque como Instituto estamos llamados \u201ca revivir y testimoniar el \u00fanico misterio de Cristo<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>, sobre todo en los aspectos de su anonadamiento y de su transfiguraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. Testimonio del que no se puede disociar el esc\u00e1ndalo de la cruz. Porque \u201cla ley de la Encarnaci\u00f3n es ley de padecimiento\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a> y eso no se nos debe olvidar.<\/p>\n<p>Si Cristo mismo durante su vida terrena \u201cpuso radicalmente en crisis la imagen mesi\u00e1nica, consolidada en una parte del pueblo jud\u00edo, que esperaba un liberador m\u00e1s bien pol\u00edtico, que les traer\u00eda la autonom\u00eda nacional y el bienestar material\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a> no es de sorprenderse que nuestro Instituto que decididamente se declara en \u201crechazo pleno y total del mundo malo\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>; que est\u00e1 determinado a mantenerse independiente frente a las m\u00e1ximas, burlas y persecuciones del mundo<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a> y que tiene como timbre de honor el confesar \u201cla distinci\u00f3n de las Personas, la unidad de su naturaleza y la igualdad en la majestad\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a> halle oposici\u00f3n, rechazo, o padezca la confabulaci\u00f3n constante de sus enemigos que, como en otros tiempos, hoy tambi\u00e9n buscan al Verbo Encarnado para matarle<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>No en vano dec\u00eda el Santo Padre: \u201c\u2018El problema que escandalizaba a esta gente [los escribas y ancianos de Jerusal\u00e9n] era aquello que los demonios gritaban a Jes\u00fas: <em>T\u00fa eres el Hijo de Dios, t\u00fa eres el santo<\/em>. Esto, esto es el centro\u2019. Lo que escandaliza de Jes\u00fas es su naturaleza de Dios encarnado. Y como a \u00c9l, tambi\u00e9n a nosotros \u2018nos tienden trampas en la vida\u2019; lo que escandaliza de la Iglesia es el misterio de la encarnaci\u00f3n del Verbo. Tambi\u00e9n ahora o\u00edmos decir a menudo: \u2018Pero vosotros cristianos, sed un poco m\u00e1s normales, como las otras personas, sensatas, no se\u00e1is tan r\u00edgidos\u2019. Detr\u00e1s, en realidad, est\u00e1 la petici\u00f3n de no anunciar que \u2018Dios se hizo hombre\u2019, porque \u2018la encarnaci\u00f3n del Verbo es el esc\u00e1ndalo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ya Tertuliano comparaba el esc\u00e1ndalo de la encarnaci\u00f3n con el de la cruz dado que s\u00f3lo porque tuvo lugar la primera existi\u00f3 la segunda. Entonces dice: \u201c\u00bfQu\u00e9 cosa hay m\u00e1s indigna de Dios o de qu\u00e9 cosa se debe avergonzar m\u00e1s?, \u00bfde nacer o de morir?, \u00bfde llevar la carne o de llevar la cruz?, \u00bfde ser circuncidado o de ser crucificado?, \u00bfde ser depositado en una cuna o de ser puesto en un sepulcro? (&#8230;) No quit\u00e9is la \u00fanica esperanza del mundo entero. \u00bfPor qu\u00e9 eliminar la necesaria verg\u00fcenza de la fe? Lo que es indigno de Dios, a m\u00ed me conviene (&#8230;). Fue crucificado el Hijo de Dios: no me averg\u00fcenzo porque hay que avergonzarse. Muri\u00f3 el Hijo de Dios: es cre\u00edble, porque es incre\u00edble (&#8230;). Pero c\u00f3mo ser\u00e1n verdaderas esas cosas en Cristo, si Cristo mismo no fue verdadero, si no tuvo verdaderamente en s\u00ed mismo lo que pod\u00eda ser colgado de la cruz, muerto, sepultado y resucitado (&#8230;). As\u00ed la realidad de su doble sustancia nos lo mostr\u00f3 hombre y Dios, nacido y no nacido, carnal y espiritual, d\u00e9bil y fort\u00edsimo, moribundo y viviente (&#8230;). \u00bfPor qu\u00e9 cortas por la mitad a Cristo con la mentira? Todo entero fue verdad\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, como a lo largo de la historia hubo muchos que se escandalizaron de la Encarnaci\u00f3n del Verbo y de su cruz: Lutero, Hegel, te\u00f3logos progresistas, y todos aquellos que \u201cinterpretan la Sagrada Escritura fuera de la Tradici\u00f3n y del Magisterio de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>; tambi\u00e9n a lo largo de nuestra historia como Instituto hubo, hay y habr\u00e1 quienes comport\u00e1ndose como <em>enemigos de la cruz<\/em><a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>se escandalizan de que prediquemos y que vivamos de acuerdo a la sublime verdad de que <em>el Verbo se hizo carne<\/em><a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entonces si predicamos Ejercicios Espirituales donde el alma pide: \u201cQuiero y elijo m\u00e1s pobreza con Cristo pobre que riqueza, oprobios con Cristo lleno de ellos que honores, y deseo m\u00e1s ser estimado por vano y loco por Cristo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>, y cada vez m\u00e1s son los j\u00f3venes que ingresan a la vida religiosa, nos dicen que les \u2018lavamos el cerebro\u2019, olvid\u00e1ndose que es Dios quien \u201csiembra a manos llenas por la gracia los g\u00e9rmenes de vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a> y de que el mismo Cristo dijo: <em>cuando sea elevado en lo alto atraer\u00e9 a todos hacia M\u00ed<\/em><a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>. Lo que atrae no es el sometimiento a la muerte sino la entrega del coraz\u00f3n por amor a Dios.<\/p>\n<p>Y si nuestro estilo sacerdotal es el de aquellos \u201cque por poseerse pueden darse\u201d <a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a> y sentimos como propio el llamado <em>a predicar el Evangelio en todo el mundo<\/em><a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a> estando siempre disponibles para la misi\u00f3n y para llevar la gracia de los sacramentos a las almas, entonces no faltan quienes apacent\u00e1ndose a s\u00ed mismos<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a> buscan de obstaculizar nuestro trabajo.<\/p>\n<p>Y si decimos que \u201ccomo todo Instituto de vida consagrada queremos dedicarnos totalmente a la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a> pero \u201cno insistimos en las misiones por cuenta propia sino que es el Esp\u00edritu Santo quien nos impulsa a anunciar las grandes obras de Dios\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a> porque es \u201cquien gu\u00eda a la Iglesia, quien la conduce por los caminos de la misi\u00f3n y quien hace misionera a toda la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a> y por eso sentimos con la Iglesia y actuamos siempre con ella<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>: a\u00fan as\u00ed, se nos ha acusado de \u201cinternacionalismo forzado\u201d y de tantas otras cosas. Sin embargo, es la Iglesia misma quien a trav\u00e9s de sus Pastores nos ha confiado la misi\u00f3n, hoy por hoy, en 91 di\u00f3cesis en todo el mundo. Y los pedidos de fundaci\u00f3n siguen llegando, a\u00fan con todas las detracciones que el Instituto sufre.<\/p>\n<p>Y si en nuestro Instituto el Santo Sacrificio de la Misa \u2013donde Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, perpet\u00faa el sacrificio de la cruz y ella misma es \u201cla cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>, es celebrada \u201ccon unci\u00f3n y sin afectaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a> siendo conscientes de que \u201cla acci\u00f3n lit\u00fargica es \u2018<em>sagrada por excelencia<\/em>, cuya eficacia, con el mismo t\u00edtulo y en el mismo grado no la iguala ninguna otra acci\u00f3n de la Iglesia\u2019\u201d<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>, entonces nos desestiman como \u2018preconciliares\u2019. Hay gente <em>stulta<\/em> que todav\u00eda piensa que lo somos.\u00a0<\/p>\n<p>Y si en nuestras comunidades se vive en alegr\u00eda y caridad fraterna \u201chaciendo vida en com\u00fan, bajo la dependencia del superior\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a> a\u00fan cuando a veces sean pocos miembros, ellos con una visi\u00f3n sombr\u00eda y pesimista de la vida consagrada (que ellos mismos no consiguen vivir) dicen: \u201cno hagan poes\u00eda de la fraternidad\u201d y desalientan todo intento que contribuya a fortalecer a los religiosos \u201cen lo referente a la fidelidad comunitaria y personal seg\u00fan las propias Constituciones\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a> y estiman como desatino el que el superior se esfuerce en \u201cfomentar por todos los medios a su alcance la fidelidad de los religiosos al carisma del Fundador\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ni hablar del hecho que tenemos por gran gracia el seguir las ense\u00f1anzas de Santo Tom\u00e1s de Aquino \u2013seg\u00fan el lugar privilegiado que les otorgan los Papas, el Concilio Vaticano II y el mismo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>\u2013 y que esa es la ense\u00f1anza que recibimos e impartimos como lo requiere la augusta tarea de la evangelizaci\u00f3n y lo manda la Iglesia<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>. Por esto nos dicen que seamos un poco m\u00e1s \u201cnormales\u201d, como las otras personas, sensatos, no tan r\u00edgidos. Queriendo con ello decir que no trabajemos para que la vida p\u00fablica y social de los pueblos se subordine a Dios como a su fin \u00faltimo, sino que adaptemos el cristianismo a la civilizaci\u00f3n moderna, que diluyamos la fe en lo racional, que convirtamos lo sacro en profano, que transformemos la teolog\u00eda en antropolog\u00eda, que disolvamos lo eterno en la historia, que trabajemos no por la cristianizaci\u00f3n del mundo sino por la mundanizaci\u00f3n del cristianismo, no por evangelizar la cultura sino por abrazarnos a ella as\u00ed como tal, \u2018sin filtro\u2019; no que formemos hombres cabales, heroicos, de convicciones firmes, sino \u2018abiertos de mente\u2019; no que formemos hombres de \u201cuna s\u00f3lida mentalidad de fe\u201d<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a> que les capacite \u201cpara ser servidores del Evangelio y maestros del pueblo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a> sino simples comentadores en quienes reine la confusi\u00f3n de la teolog\u00eda y la filosof\u00eda o la sociolog\u00eda o la psicolog\u00eda y que \u201cignorando la tradici\u00f3n viviente de la Iglesia\u2026 interpreten a su modo la doctrina de la Iglesia, incluso el mismo Evangelio, las realidades espirituales, la divinidad de Cristo, su Resurrecci\u00f3n, o la Eucarist\u00eda, vaci\u00e1ndolas pr\u00e1cticamente de su contenido y creando de esa manera nuevas gnosis\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues estos tales olvidan que lo nuestro es la \u201cb\u00fasqueda, investigaci\u00f3n, proclamaci\u00f3n y celebraci\u00f3n de la verdad, porque seguimos al Verbo que dice: <em>Yo soy la Verdad<\/em><a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>, por ser ese mismo \u2018el fin \u00faltimo del universo&#8230; la verdad\u2019<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a> y porque para eso se encarn\u00f3 Jesucristo: <em>Yo para eso he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad<\/em><a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>. Nuestra vocaci\u00f3n como miembros del Instituto del Verbo Encarnado \u201csupone una identidad cristiana firme\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a> y, repito, \u201cun acto de fe integral y de entrega total [a Cristo], con una <strong>decisi\u00f3n formal<\/strong> de no pactar, no transigir, no capitular, no negociar, no conceder, ni hacer componendas con el esp\u00edritu del mundo\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>. Y en esa actitud queremos vivir permanentemente<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a> aunque de ello se siga la cruz.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, an\u00e1logamente al modo en que Cristo se hizo hombre sin dejar de ser Dios, nuestro Instituto est\u00e1 en el mundo<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a> \u201csin ser del mundo\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a> y trabaja en el mundo para convertirlo, no para mimetizarse con \u00e9l. De hecho, en la actualidad nuestro Instituto est\u00e1 presente en m\u00e1s de 40 pa\u00edses de culturas muy diversas y en cada uno de ellos nuestros misioneros trabajan no para mimetizarse con ellas, sino para, asumiendo todo lo que en ellas es bueno y por tanto asumible, sanarlas y elevarlas con la fuerza del Evangelio, haciendo, an\u00e1logamente, lo que hizo Cristo: \u201cSuprimi\u00f3 lo diab\u00f3lico, asumi\u00f3 lo humano y le comunic\u00f3 lo divino\u201d<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y al igual que el Verbo Encarnado que <em>se hizo semejante a nosotros en todo excepto en el pecado<\/em><a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a>, son inasumibles para nosotros el pecado, el error, y todos sus derivados. Porque dos fidelidades son inconciliables, como nos lo ense\u00f1\u00f3 el mismo Cristo: <em>no se puede servir a dos se\u00f1ores<\/em><a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\"><sup>[117]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfComo podr\u00edamos decir que queremos configurarnos con Cristo<a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\"><sup>[118]<\/sup><\/a> y que el Instituto como un todo est\u00e1 llamado a revivir y testimoniar el misterio de Cristo, donde no hay \u201cnada de mentira, falsedad, inseguridad, velaci\u00f3n o hipocres\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\"><sup>[119]<\/sup><\/a> sino que por el contrario todo \u201ces transparencia, autenticidad, sinceridad, coherencia, verdad\u201d<a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\"><sup>[120]<\/sup><\/a> y caer en esos falsos dualismos y en esas dial\u00e9cticas destructoras que buscan dividir, separar, y oponer la gracia a la naturaleza, la fe a la raz\u00f3n, la Iglesia al mundo, realidades que no deben oponerse destructivamente, sino unirse ordenadamente<a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\"><sup>[121]<\/sup><\/a>?<\/p>\n<p>S\u00ed, es cierto: el Hijo de Dios vino y se hizo carne, y cuando es eso lo que predicamos, vienen las persecuciones, viene la cruz, como dec\u00eda el Santo Padre<a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\"><sup>[122]<\/sup><\/a>. Mas nosotros \u201cno tenemos verg\u00fcenza de vivir con el esc\u00e1ndalo de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\"><sup>[123]<\/sup><\/a>. Antes bien procuramos presentarnos ante Dios como hombres probados, como obreros que no tienen por qu\u00e9 avergonzarse, como fieles distribuidores de la Palabra de la verdad<a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\"><sup>[124]<\/sup><\/a>. Y ese \u201ces el centro de la persecuci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\"><sup>[125]<\/sup><\/a>. Porque est\u00e1 claro que <em>todo esp\u00edritu que no confiesa a Jes\u00fas (venido en carne), ese no es de Dios<\/em><a href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\"><sup>[126]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Hoy, como ayer, al Verbo Encarnado clavado en la cruz el mundo sigue grit\u00e1ndole: <em>baja de la cruz y creeremos en Ti<\/em><a href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\"><sup>[127]<\/sup><\/a>. Deja la oraci\u00f3n por la acci\u00f3n, los Ejercicios Espirituales por las \u2018puestas en com\u00fan\u2019. Deja la m\u00edstica y la asc\u00e9tica por la \u2018denuncia prof\u00e9tica\u2019 y el \u2018cambio de estructuras\u2019, la espiritualidad recia de la cruz por la liberaci\u00f3n de la pascua, hablen de justicia s\u00f3lo en referencia a los pecados sociales, pero cuando se trate de los pecados personales entonces enfaticen la misericordia, no prediquen la realidad de los nov\u00edsimos porque eso no entusiasma, hablen del Credo pero no de la disciplina\u2026 y as\u00ed podr\u00edamos continuar con una larga enumeraci\u00f3n de aberraciones con las que toma forma hoy en d\u00eda el grito que lanzaban aquellos al Crucificado escandalizados de que el Mes\u00edas muriera en una cruz. Mas de estos hablaba el profeta cuando dijo: <em>Confundidos quedar\u00e1n y avergonzados todos los que contra Ti se irritan, ser\u00e1n como la nada y perecer\u00e1n los que te hacen guerra<\/em><a href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\"><sup>[128]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, hoy como ayer, los enemigos del Verbo Encarnado siguen siendo de tres clases:<\/p>\n<ul>\n<li>Algunos son como los sacerdotes que junto a los escribas y ancianos dec\u00edan: <em>que baje de la cruz y creeremos en \u00c9l<\/em><a href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\"><sup>[129]<\/sup><\/a>. Son los que quieren catequesis pero no mortificaci\u00f3n, son los que est\u00e1n dispuestos a aceptar cualquier cosa: la Eucarist\u00eda, las llaves de Pedro, incluso la Divinidad del Verbo, pero no la cruz<a href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\"><sup>[130]<\/sup><\/a>. Son los que asienten \u2013al menos nominalmente\u2013 a las ense\u00f1anzas del Monte de las Bienaventuranzas, pero no a las del G\u00f3lgota. Entonces se llenan la boca hablando de las ense\u00f1anzas de Cristo pero siempre sin cruz: nada de abnegaci\u00f3n, ni menci\u00f3n de pecado ni de culpa, nada de muerte al hombre viejo, todo sin l\u00edmites, de lo contrario, es represi\u00f3n.<\/li>\n<li>Otros son como los soldados que luego que se <em>sortearon sus vestiduras y se las repartieron<\/em> <em>se sentaron all\u00ed para mirar<\/em><a href=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\"><sup>[131]<\/sup><\/a>: son los espectadores que no se quieren involucrar, son los que de alguna manera creen en Dios pero sin pasi\u00f3n, creen en Dios como en una idea, no como Persona, son los que est\u00e1n implicados con el mundo pero no con la redenci\u00f3n. Como los escribas con quienes consult\u00f3 Herodes el Grande para saber d\u00f3nde nacer\u00eda Cristo, ellos sab\u00edan, pero no fueron<a href=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\"><sup>[132]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li>Y otros son como aquellos que al pie de la cruz demandaban la crucifixi\u00f3n porque este hab\u00eda dicho <em>Yo soy Hijo de Dios<\/em><a href=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\"><sup>[133]<\/sup><\/a>. Son los que ridiculizan su sacrificio o son lo suficientemente indiferentes como para jugar a los dados a la sombra de la cruz. Son los que no se adhieren con todas sus fuerzas al bien y a la verdad, no luchan contra el mal y la mentira y terminan trabajando para esto \u00faltimo. Son los que cierran los ojos a la realidad, los que se tapan los o\u00eddos para no o\u00edr, los que no quieren pensar para no entender y se\u00f1alan como \u2018exagerados\u2019, como \u2018faltos de prudencia\u2019, como de \u2018extrema derecha\u2019 a quienes defienden la pureza de la fe<a href=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\"><sup>[134]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Y bajo similares pretextos \u00a1cu\u00e1ntas veces a lo largo de la historia del Instituto han procedido con nosotros como con el Crucificado! y ellos mismos terminaron march\u00e1ndose como aquellos profetas de los que habla la Escritura <em>que profetizaban mentiras, y presentaban como vaticinios las imposturas de su coraz\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\"><sup>[135]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Pues acerca de ellos reza el salmo: <em>Mis enemigos todos quedar\u00e1n sonrojados y llenos de verg\u00fcenza, huir\u00e1n s\u00fabitamente confundidos<\/em><a href=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\"><sup>[136]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestro Instituto est\u00e1 persuadido de que hoy como siempre, nuestra misi\u00f3n en la Iglesia es la de proclamar ante el mundo que <em>el Verbo se hizo carne<\/em> y la de anunciar a los cuatro vientos el poder redentor de la cruz en toda su extensi\u00f3n y profundidad, sin recortarla, sin rebajarla, sin vaciarla, sin evitar las consecuencias que ello nos traiga. \u00a1Lejos de nosotros el avergonzarnos del Dios encarnado que muri\u00f3 por nosotros en la cruz!<\/p>\n<p>Porque lo que \u201cla Iglesia y la gente espera de nuestro Instituto y de cada uno de sus miembros es un ferviente culto a la verdad. Y que aun a costa de renuncias y sacrificios, busque siempre la verdad que debe transmitir a los dem\u00e1s, sin venderla, sin disimularla jam\u00e1s por el deseo de agradar a los hombres, de causar asombro, ni por deseo de aparentar. En nuestro Instituto no se rechaza nunca la verdad. No se obscurece la verdad revelada por pereza de buscarla, por comodidad, por miedo. No se deja de estudiarla. Antes bien, se la sirve generosamente sin avasallarla\u201d<a href=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\"><sup>[137]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Porque s\u00f3lo el Verbo Encarnado puede salvar al hombre y a los pueblos. Ya que \u00c9l es el \u00fanico que <em>tiene palabras de vida eterna<\/em><a href=\"#_ftn138\" name=\"_ftnref138\"><sup>[138]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Porque \u201cel misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado&#8230; (\u00c9l) manifiesta plenamente el hombre al propio hombre\u201d<a href=\"#_ftn139\" name=\"_ftnref139\"><sup>[139]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cPorque la <em>roca es Cristo y nadie puede poner otro fundamento<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\"><sup>[140]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Porque las desviaciones modernas que reducen todo el misterio de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n a una sombra vana y sin cuerpo son invenci\u00f3n verdaderamente sacr\u00edlega<a href=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\"><sup>[141]<\/sup><\/a> .<\/p>\n<p>Porque el mismo Cristo que dijo <em>el que quiera salvar su vida, la perder\u00e1; y el que pierda su vida por m\u00ed y por la Buena Noticia, la salvar\u00e1<\/em><a href=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\"><sup>[142]<\/sup><\/a> es el mismo que dijo <em>si alguien se averg\u00fcenza de m\u00ed y de mis palabras en esta generaci\u00f3n ad\u00faltera y pecadora, tambi\u00e9n el Hijo del hombre se avergonzar\u00e1 de \u00e9l cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos \u00e1ngeles<\/em><a href=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\"><sup>[143]<\/sup><\/a>. De lo cual se sigue que tendr\u00edamos por gran gracia el \u201cmartirio por lealtad a Dios\u201d<a href=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\"><sup>[144]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ese es el esp\u00edritu que nos anima, esa es la fe que profesamos y si degenera en otro, comprometemos nuestra s\u00faplica para que el Se\u00f1or borre nuestra congregaci\u00f3n de la faz de la Iglesia<a href=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\"><sup>[145]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos:<\/p>\n<p>A la luz del Verbo Encarnado que entreg\u00f3 su vida en la cruz por nuestra redenci\u00f3n no podemos menos que entregar nuestra vida a \u201camar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y a su Esp\u00edritu. Tanto al Cuerpo f\u00edsico de Cristo en la Eucarist\u00eda, cuanto al Cuerpo m\u00edstico de Cristo, que es la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\"><sup>[146]<\/sup><\/a>. Pues que para eso nos pens\u00f3 Dios: para revelar al Hijo de Dios venido en carne, que por nosotros muri\u00f3 y resucito, e impregnar las culturas con la plenitud de su Evangelio \u201ca\u00fan en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a href=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\"><sup>[147]<\/sup><\/a>. Ese es nuestro programa. Ese es nuestro camino: el de la Cruz, que es el mismo que el Verbo Encarnado eligi\u00f3 para S\u00ed. Y es all\u00ed, en el misterio del Verbo Encarnado clavado en la cruz en donde reside el secreto de toda fecundidad espiritual.<\/p>\n<p>Sigamos siempre adelante con la fe y la confianza fijas en Aquel que dijo: <em>A todo aquel que me confiese delante de los hombres, Yo tambi\u00e9n lo confesar\u00e9 delante de mi Padre celestial<\/em><a href=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\"><sup>[148]<\/sup><\/a>; s\u00ed, <em>en el mundo tendr\u00e9is tribulaciones, mas no tem\u00e1is: Yo he vencido al mundo<\/em><a href=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\"><sup>[149]<\/sup><\/a> <em>yo estar\u00e9 siempre con ustedes hasta el fin del mundo<\/em><a href=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\"><sup>[150]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Que la Sant\u00edsima Virgen nos conceda la gracia de \u201cla santa familiaridad con el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\"><sup>[151]<\/sup><\/a>, de adherirnos plenamente al Verbo, de vivir para \u00c9l, de ser gobernados por \u00c9l, de comprender de \u00c9l lo que debemos dar a luz para \u00c9l y de vivir abrazados a su cruz. Que hoy y siempre seamos predicadores incansables<a href=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\"><sup>[152]<\/sup><\/a> del Evangelio que salva<a href=\"#_ftn153\" name=\"_ftnref153\"><sup>[153]<\/sup><\/a>, que para eso nos ha congregado el Se\u00f1or en este Instituto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> 1 Cor 1, 23-24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Francisco, <em>Misas Matutinas<\/em> <em>en la Capilla del Domus Sanctae Marthae<\/em> (01\/06\/2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Santa Edith Stein, <em>La ciencia de la cruz<\/em>, Parte II, cap. 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. Jn 1, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254; 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 93.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> San Luis Orione, <em>Cartas de Don Orione<\/em>, carta del 24\/06\/1937, Ed. P\u00edo XII, Mar del Plata 1952, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Mt 16, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. 1 Cor 15, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 135; <em>op. cit<\/em>. Cf. San Agust\u00edn, <em>De Sancta Virginitate<\/em>, nn\u00ba 54-55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 7, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, nota 373; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 48, propositio 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 234; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 249; <em>op. cit. <\/em>Cf.<em> Ratio Fundamentalis<\/em>, 49, 166.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> San Juan de la Cruz,<em> Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 7, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. Santa Edith Stein, <em>La ciencia de la cruz<\/em>, Parte II, Introducci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Juan de la Cruz,<em> Subida al Monte<\/em>, Libro 2, cap. 7, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Redemptionis Donum<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 135.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario, <\/em>Carta 16, A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, Priora de C\u00f3rdoba Segovia, 18\/07\/1589.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort,<em> Carta circular a los amigos de la cruz<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Santa Edith Stein, <em>La ciencia de la cruz<\/em>, Parte II, cap. 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Noche Oscura<\/em>, Libro 1, cap. 14, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>The Seven Virtues<\/em>, cap. 1. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Epistolario, <\/em>carta 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf.<em> Directorio de Espiritualidad<\/em>, 134.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Palabras de Jes\u00fas a Santa Faustina Kowalska, <em>Diario de la Divina Misericordia en mi alma<\/em>, 1487.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignon de Montfort, <em>Amor a la Sabidur\u00eda Eterna<\/em>, 180.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 136.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit.<\/em> Flp 1, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Santa Edith Stein, <em>La Ciencia de la Cruz<\/em>, Werke IX, 167. [Citado por Mons. Juan Esquerda Bifet]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada Segovia, 28\/01\/1589.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Puntos de amor, reunidos en Beas<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> 2 Pe 1, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> San Juan de la Cruz,<em> Subida al Monte<\/em>, Libro 3, cap. 2, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, Ejercicios espirituales dados a las Siervas del Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>A<\/em><em>visos a un religioso para alcanzar la perfecci\u00f3n<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 4, A la M. Ana de san Alberto, Priora de Caravaca, Granada, 1582.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 8, A las Carmelitas Descalzas de Beas, Granada, 22\/11\/1587.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 20, A una Carmelita Descalza escrupulosa, por Pentecost\u00e9s de 1590.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Avisos procedentes de Antequera<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz,<em> Noche Oscura<\/em>, Libro 1, cap. 9, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz,<em> Subida al Monte<\/em>, Libro 3, cap. 6, 3-4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 8, A las Carmelitas Descalzas de Beas, Granada, 22\/11\/1587.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Lc 1, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Puntos de amor, reunidos en Beas<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Rom 8, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza, en Granada Segovia, 28\/01\/1589; <em>op. cit<\/em>. Cf. Gn 22, 1-18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Avisos a un religioso para alcanzar la perfecci\u00f3n<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz,<em> Noche Oscura<\/em>, Libro 2, cap. 18, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 137.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. <em>Homil\u00eda Misa de Consagraci\u00f3n del Santuario a la Divina Misericordia<\/em>, <em>op. cit<\/em>. <em>Dives in misericordia<\/em>, 8.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Col 2, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>C\u00e1ntico Espiritual B<\/em>, Canci\u00f3n 36, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. <em>Carta Circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, Parte I, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. Jn 1, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post sinodal <em>Vita consecrata<\/em>, 22; <em>Constituciones<\/em>, 254; 257 (nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n de los votos).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 142; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda durante la Misa para los universitarios romanos<\/em> (06\/04\/1979), 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 228.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 93.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Fr. Frederick William Faber, <em>The Foot of the Cross: or, The Sorrows of Mary<\/em>, cap. 1, 7. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (03\/12\/1997).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 9; <em>op. cit<\/em>. Misal Romano, Prefacio de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. Mc 14, 1; Mc 14, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Francisco, <em>Misas Matutinas<\/em> <em>en la Capilla del Domus Sanctae Marthae<\/em> (01\/06\/2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Tertuliano, <em>De carne Christi 5<\/em>, 1-8; Cf. <em>Adv. <\/em><em>Prax<\/em>. XXVII, 7-15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Declaraci\u00f3n <em>Dominus Iesus<\/em> (06\/08\/2000), 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Flp 3, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Jn 1, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [167].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Mensaje a la XXIX Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/em> (10\/05\/1992), 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Jn 12, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. Ez 34, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Constituci\u00f3n sobre la Sagrada Liturgia <em>Sacrosanctum Concilium<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 51.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> <em>Directorio de Vida Lit\u00fargica<\/em>, 6;<em> op. cit. Constituci\u00f3n sobre la Sagrada Liturgia<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Cf. <em>CIC<\/em>, c. 665.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 383; <em>Evangelica Testificatio<\/em>, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> Sagrada Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Religiosa y los Institutos Seculares, <em>Criterios Pastorales sobre las relaciones entre Obispos y religiosos en la Iglesia<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Cf. <em>Ratio Fundamentalis<\/em>, 85, 259: es \u201cuno de los m\u00e1s grandes maestros de la Iglesia\u201d. Juan XXII, <em>Alocuci\u00f3n en el Concistorio<\/em> (14\/07\/1323): \u201cilumin\u00f3 m\u00e1s a la Iglesia que todos los otros doctores\u201d. Benedicto XV, <em>Fausto Appetente Die<\/em>, 4b: \u201cla Iglesia ha proclamado que la doctrina de Santo Tom\u00e1s es su propia doctrina\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Directrices sobre la preparaci\u00f3n de los formadores en los seminarios<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Cf. San Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n Consistorial<\/em> del 24\/5\/1976.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Jn 14, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> CG, I, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Jn 18, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso del Santo Padre a los Laicos en el Palacio de las Exposiciones de Coronmeuse de Lieja<\/em> (19\/05\/1985).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> Cf. Jn 17, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> Cf. Jn 17, 14-16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Beato Isaac de Stella, <em>Serm\u00f3n 11<\/em>, ML 194, 1728.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> Heb 4, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> Mt 6, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> Francisco, <em>Misas Matutinas<\/em> <em>en la Capilla del Domus Sanctae Marthae<\/em> (01\/06\/2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> Cf. 2 Tim 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> Francisco, <em>Misas Matutinas<\/em> <em>en la Capilla del Domus Sanctae Marthae<\/em>, (01\/06\/2013).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a> 1 Jn 4, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a> Cf. Mt 27, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a> Is 41, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a> Mt 27, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 8. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a> Cf. Mt 27, 35-36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 8. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a> Mt 27, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, Parte III, cap. 23, III, III.1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a> Cf. Jer 23, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a> Sal 6, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 139.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a> Jn 6, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a> Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual<em> Gaudium et Spes<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7; <em>op. cit<\/em>. 1 Co 3, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a> Cf. San Le\u00f3n Magno, <em>Ep. 28<\/em>, 3; PL 54, 763; Cfr. Serm. 23, 2; PL 54, 201.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a> Mc 8, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a> Mc 8, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a> Mt 10, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a> Jn 16, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref153\" name=\"_ftn153\">[153]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 44 citado en <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 238.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No s\u00f3lo todos nuestros esfuerzos de evangelizaci\u00f3n deben partir y deben conducir al misterio de la cruz -a Jesucristo crucificado- sino que adem\u00e1s nosotros mismos debemos adentrarnos en el insondable misterio de la cruz en nuestras vidas si es que en verdad hemos de ser \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, el Verbo hecho carne\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":763,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[70,50,61,118,73,279,27,25,164,16,175,156,26,57,121,120,28,17,66,134],"class_list":["post-564","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-alegria","tag-amor","tag-carisma","tag-cristo","tag-cruz","tag-el-amor-que-no-nace-de-la-cruz-de-cristo-es-debil","tag-fidelidad","tag-iglesia","tag-misterio","tag-oracion","tag-paciencia","tag-pecado","tag-persecucion","tag-predicacion","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-sacrificio","tag-testimonio","tag-verbo-encarnado","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=564"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8286,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/564\/revisions\/8286"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/763"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}