{"id":563,"date":"2019-08-01T20:46:47","date_gmt":"2019-08-01T18:46:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=563"},"modified":"2020-10-02T11:52:53","modified_gmt":"2020-10-02T09:52:53","slug":"estar-en-el-mundo-sin-ser-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2019\/08\/01\/estar-en-el-mundo-sin-ser-del-mundo\/","title":{"rendered":"Estar en el mundo, sin ser del mundo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"563\" class=\"elementor elementor-563\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5b400b87 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5b400b87\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2457eaf1\" data-id=\"2457eaf1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-55a6ee8a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"55a6ee8a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Estar en el mundo, sin ser del mundo<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><br \/><em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46<\/p>\n<p>Este pr\u00f3ximo 6 de agosto hemos de recordar con alegr\u00eda y solemnidad que el fin espec\u00edfico de nuestra peque\u00f1\u00edsima Familia Religiosa es el de evangelizar la cultura, o sea transfigurarla en Cristo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dicho fin, trae consigo la ineludible responsabilidad de \u201cestar en el mundo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> y asumir en Cristo todo lo humano, ya que \u2018lo que no es asumido no es redimido\u2019<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> \u2018y se constituye en un \u00eddolo nuevo con malicia vieja\u2019<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Iluminando, los sacerdotes a modo de directores espirituales, lo temporal y formando a los laicos para que ellos \u2018traten y ordenen, seg\u00fan Dios, los asuntos temporales\u2019<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. No asumiendo \u2018materia\u2019 no asumible como el pecado, el error, la mentira, el mal: <em>absteneos hasta de la apariencia de mal<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> nos dicen las <em>Constituciones<\/em>.<\/p>\n<p>Esta magn\u00edfica tarea pone delante de nosotros el augusto ideal de ser \u2013a imitaci\u00f3n el Verbo Encarnado\u2013 <em>signo de contradicci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> en un mundo lacerado por la secularizaci\u00f3n. Secularizaci\u00f3n que a menudo se vuelve secularismo, por el abandono de la acepci\u00f3n positiva de secularidad \u2013la sana distinci\u00f3n y orden entre el \u00e1mbito espiritual y el temporal\u2013 lo cual pone a dura prueba no s\u00f3lo la vida cristiana de las personas sino que tambi\u00e9n afecta seriamente la vida religiosa<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso se nos advierte: \u201cFrente al mundo, al cual Cristo nos env\u00eda <em>como ovejas en medio de lobos<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>; <em>no os conform\u00e9is a este mundo, sino transformaos por la renovaci\u00f3n de la mente de forma que pod\u00e1is distinguir cual es la voluntad de Dios: lo bueno lo agradable, lo perfecto<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Viviendo y desplegando nuestro apostolado espec\u00edfico en el crisol de las situaciones actuales que cambian continuamente y tantas veces son imprevisibles, no estamos exentos de caer en la tentaci\u00f3n de \u201cla embriaguez de la inmersi\u00f3n en el mundo\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> mientras se debilita la b\u00fasqueda de <em>lo \u00fanico necesario<\/em> que debe constituir el testimonio de la vida religiosa.<\/p>\n<p>Es mi esperanza que la lectura consciente de estas p\u00e1ginas contribuya a la necesaria vigilancia y discernimiento de esp\u00edritus que proteja nuestra vida consagrada y nos enfervorice a la hora de dar un testimonio convincente al mundo que a gritos nos dice: <em>\u00a1Queremos ver a Jes\u00fas!<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. La Iglesia y el mundo<\/strong><\/h4>\n<p>La Iglesia es el Cuerpo M\u00edstico de Cristo. Es decir, as\u00ed como el Verbo asumi\u00f3 una naturaleza humana para cumplir el designio de salvaci\u00f3n, del mismo modo para prolongar ese designio a trav\u00e9s de los tiempos elige otras \u201cnaturalezas humanas\u201d \u2013sus miembros\u2013 para que la salvaci\u00f3n llegue a todos los hombres, de todos los tiempos<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>. Por tanto decimos que \u201cla Iglesia es Jesucristo continuado, difundido y comunicado\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien, una de las observaciones m\u00e1s interesantes que hizo nuestro Se\u00f1or con respecto a Su Cuerpo fue la de que ser\u00eda odiado por el mundo, como \u00c9l mismo lo fue. El mundo ama las cosas del mundo, pero odia lo que es divino. <em>Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a m\u00ed. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amar\u00eda como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los eleg\u00ed y los saqu\u00e9 de \u00e9l, \u00e9l mundo los odia<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que el problema m\u00e1s apremiante que padece el Cuerpo M\u00edstico de Cristo en la actualidad sea la tendencia manifiesta a regatear con el mundo, secularismo que se presenta como un c\u00e1ncer que invade e intenta destruir los tejidos org\u00e1nicos de la Iglesia; es decir, \u201cla mutilaci\u00f3n de la parte inalienable del hombre que afecta a su identidad profunda: la dimensi\u00f3n religiosa\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.\u00a0 En efecto, presenciamos hoy de una manera sorprendente el avance del \u201ceclipse progresivo de lo sagrado y la eliminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los valores religiosos\u201d, como lo advert\u00eda San Juan Pablo II<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El autor Massimo Borghesi habla precisamente de este \u2018c\u00e1ncer\u2019. \u00c9l sostiene que estamos ante una religiosidad et\u00e9rea y ligera, informe, que, lejos de abrir lo humano hacia Dios entendido como otro, es, m\u00e1s bien, el elemento llamado a \u2018cerrar\u2019 el mundo, a hacer soportable la existencia finita en la era del vac\u00edo. Para Borghesi, esta nueva pseudoreligi\u00f3n tiene como caracter\u00edstica el rechazo, no s\u00f3lo de la fe, sino de la raz\u00f3n, y se lleva por delante tanto al cristianismo como a la ilustraci\u00f3n, funcionando como una creencia oscurantista en sentido pleno: es un c\u00e1ncer cultural en toda regla.<\/p>\n<p>Este c\u00e1ncer tiene sus propios dogmas que se presentan, precisamente, como no dogm\u00e1ticos, pero que poseen toda la fuerza de la creencia e incluso de la superstici\u00f3n; apolog\u00eda gay, hipersexualidad, multiculturalismo o legalidad internacional se presentan como dogmas incuestionables e incuestionados. Ninguno de ellos se sostiene racionalmente, y ese es precisamente el problema; buscando librar al hombre de la religi\u00f3n, el postmodernismo lo ha liberado tambi\u00e9n de la raz\u00f3n, y lo ha convertido en un manojo de ilusiones vac\u00edas, de emociones instant\u00e1neas y de ansias nunca saciadas. Susceptible de ser manipulado e instrumentalizado por una nueva religi\u00f3n que se presenta como no-religi\u00f3n<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otro lado, seg\u00fan este autor, el nihilismo contempor\u00e1neo afirma que hay que esconderse de un mundo desagradable del que hay que huir; un valle de l\u00e1grimas para una cultura que s\u00f3lo acepta llorar de alegr\u00eda. Dios est\u00e1 fuera de lugar porque es demasiado serio. Y a la negaci\u00f3n de este mundo demasiado serio y arduo le sigue la creaci\u00f3n de un mundo virtual: sobran el esfuerzo, el sacrificio, la lucha, la esperanza y la fe en el futuro; se instalan la indiferencia, el hedonismo, el pacifismo, la fe s\u00f3lo en lo instant\u00e1neo. Un mundo virtual para un hombre que no soporta el mundo real. La principal v\u00edctima de ello resulta ser el hombre, que queda mutilado, disminuido en su humanidad.<\/p>\n<p>Este panorama no puede sino hacer resonar en nuestras almas aquel lamento sentido y profundo del gran Papa Polaco: \u201cPor primera vez desde el nacimiento de Cristo, acontecido hace dos mil a\u00f1os, es como si \u00c9l ya no encontrara lugar en un mundo cada vez m\u00e1s secularizado\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso con firme y paternal acentos nos advert\u00eda el Papa Benedicto XVI: \u201cLa secularizaci\u00f3n, que se presenta en las culturas como una configuraci\u00f3n del mundo y de la humanidad sin referencia a la Trascendencia, invade todos los aspectos de la vida diaria y desarrolla una mentalidad en la que Dios de hecho est\u00e1 ausente, total o parcialmente, de la existencia y de la conciencia humanas.<\/p>\n<p>Esta secularizaci\u00f3n no es s\u00f3lo una amenaza exterior para los creyentes, sino que ya <strong>desde hace tiempo se manifiesta en el seno de la Iglesia misma<\/strong>. Desnaturaliza desde dentro y en profundidad la fe cristiana y, como consecuencia, el estilo de vida y el comportamiento diario de los creyentes. Estos viven en el mundo y a menudo est\u00e1n marcados, cuando no condicionados, por la cultura de la imagen, que impone modelos e impulsos contradictorios, negando en la pr\u00e1ctica a Dios: ya no hay necesidad de Dios, de pensar en \u00e9l y de volver a \u00e9l. Adem\u00e1s, la mentalidad hedonista y consumista predominante favorece, tanto en los fieles como en los pastores, una tendencia hacia la superficialidad y un egocentrismo que da\u00f1a la vida eclesial.<\/p>\n<p>La \u2018<em>muerte de Dios\u2019<\/em>, anunciada por tantos intelectuales en los decenios pasados, cede el paso a un est\u00e9ril culto del individuo. En este contexto cultural, existe el peligro de caer en una atrofia espiritual y en un vac\u00edo del coraz\u00f3n, caracterizados a veces por suced\u00e1neos de pertenencia religiosa y de vago espiritualismo\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Las manifestaciones de esa tendencia secularista dentro de la Iglesia son variadas.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre contempor\u00e1neo a menudo tiene la impresi\u00f3n de que no necesita a nadie para comprender, explicar y dominar el universo; se siente el centro de todo, la medida de todo\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. En los \u2018creyentes\u2019 eso se manifiesta en el rechazo a la autoridad. Por eso rechazan al Papa, a los Obispos, a los superiores religiosos, a los sacerdotes, porque hay un sentimiento general de que aquellos que han sido revestidos con autoridad no son lo suficientemente santos<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Y esto se puede verificar incluso en quienes ejercen autoridad en la Iglesia, de quienes se puede afirmar lo que se dec\u00eda de Israel: <em>no todos los que descienden de Israel son realmente israelitas<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. As\u00ed lo afirmaba el Aquinate cuando dec\u00eda: \u201cel Se\u00f1or tiene siervos malos y buenos\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>, pues Cristo mismo lo profetiz\u00f3: <em>habr\u00e1 trigo y ciza\u00f1a<\/em><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>\u201cLa luz de la raz\u00f3n, exaltada, pero en realidad empobrecida por la Ilustraci\u00f3n, sustituye radicalmente a la luz de la fe, la luz de Dios\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>. Entonces el aborto, la violencia, el divorcio, la ideolog\u00eda de g\u00e9nero son aceptados e incluso defendidos por algunos, entre los cuales, a veces, lamentablemente se encuentran tambi\u00e9n miembros del clero. Hoy en d\u00eda ya no se lanza esa falange moral en contra del esp\u00edritu del mal. Ya no se habla de lo que la Iglesia cree, o acerca de lo que nos previene la Sagrada Escritura; la conciencia individual en s\u00ed misma -sin referencia a la verdad objetiva- se vuelve el est\u00e1ndar de lo que est\u00e1 bien y de lo que est\u00e1 mal<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>. Tratan de justificar su postura en nombre de una religi\u00f3n interior o arguyendo \u2018autenticidad personal\u2019 o autonom\u00eda y presentan no poca resistencia a las misiones, por ejemplo<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n segu\u00eda diciendo el Santo Papa Pablo VI: \u201cCon demasiada frecuencia y bajo formas diversas se oye decir que imponer una verdad, por ejemplo la del Evangelio; que imponer una v\u00eda, aunque sea la de la salvaci\u00f3n, no es sino una violencia cometida contra la libertad religiosa. Adem\u00e1s, se a\u00f1ade, \u00bfpara qu\u00e9 anunciar el Evangelio, ya que todo hombre se salva por la rectitud del coraz\u00f3n? Por otra parte, es bien sabido que el mundo y la historia est\u00e1n llenos de \u201csemillas del Verbo\u201d. \u00bfNo es, pues, una ilusi\u00f3n pretender llevar el Evangelio donde ya est\u00e1 presente a trav\u00e9s de esas semillas que el mismo Se\u00f1or ha esparcido?<\/p>\n<p>Cualquiera que haga un esfuerzo por examinar a fondo, a la luz de los documentos conciliares, las cuestiones de tales y tan superficiales razonamientos plantean, encontrar\u00e1 una bien distinta visi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>Ser\u00eda ciertamente un error imponer cualquier cosa a la conciencia de nuestros hermanos. Pero proponer a esa conciencia la verdad evang\u00e9lica y la salvaci\u00f3n ofrecida por Jesucristo, con plena claridad y con absoluto respeto hacia las opciones libres que luego pueda hacer \u2014sin coacciones, solicitaciones menos rectas o est\u00edmulos indebidos<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>\u2014, lejos de ser un atentado contra la libertad religiosa, es un homenaje a esta libertad, a la cual se ofrece la elecci\u00f3n de un camino que incluso los no creyentes juzgan noble y exaltante. O, \u00bfpuede ser un crimen contra la libertad ajena proclamar con alegr\u00eda la Buena Nueva conocida gracias a la misericordia del Se\u00f1or?<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. O, \u00bfpor qu\u00e9 \u00fanicamente la mentira y el error, la degradaci\u00f3n y la pornograf\u00eda han de tener derecho a ser propuestas y, por desgracia, incluso impuestas con frecuencia por una propaganda destructiva difundida mediante los medios de comunicaci\u00f3n social, por la tolerancia legal, por el miedo de los buenos y la audacia de los malos? Este modo respetuoso de proponer la verdad de Cristo y de su reino, m\u00e1s que un derecho es un deber del evangelizador. Y es a la vez un derecho de sus hermanos recibir a trav\u00e9s de \u00e9l, el anuncio de la Buena Nueva de la salvaci\u00f3n. Esta salvaci\u00f3n viene realizada por Dios en quien \u00c9l lo desea, y por caminos extraordinarios que s\u00f3lo \u00c9l conoce<a name=\"_ftnref133\"><\/a><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. En realidad, si su Hijo ha venido al mundo ha sido precisamente para revelarnos, mediante su palabra y su vida, los caminos ordinarios de la salvaci\u00f3n. Y \u00c9l nos ha ordenado transmitir a los dem\u00e1s, con su misma autoridad, esta revelaci\u00f3n\u2026. los hombres podr\u00e1n salvarse por otros caminos, gracias a la misericordia de Dios, si nosotros no les anunciamos el Evangelio; pero \u00bfpodremos nosotros salvarnos si por negligencia, por miedo, por verg\u00fcenza \u2014lo que San Pablo llamaba avergonzarse del Evangelio\u2014<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>, o por ideas falsas omitimos anunciarlo? Porque eso significar\u00eda ser infieles a la llamada de Dios que, a trav\u00e9s de los ministros del Evangelio, quiere hacer germinar la semilla; y de nosotros depende el que esa semilla se convierta en \u00e1rbol y produzca fruto.<\/p>\n<p>Conservemos, pues, el fervor espiritual. Conservemos la dulce y confortadora alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre l\u00e1grimas. Hag\u00e1moslo \u2014como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros Ap\u00f3stoles, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia\u2014 con un \u00edmpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea \u00e9sta la mayor alegr\u00eda de nuestras vidas entregadas. Y ojal\u00e1 que el mundo actual \u2014que busca a veces con angustia, a veces con esperanza\u2014 pueda as\u00ed recibir la Buena Nueva, no a trav\u00e9s de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a trav\u00e9s de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en s\u00ed mismos, la alegr\u00eda de Cristo, y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De hecho, en muchos de los pa\u00edses donde nos toca misionar constatamos la preocupante ausencia de pr\u00e1ctica religiosa unida a la indiferencia y a la ignorancia de las verdades de la fe. Hay como un debilitamiento de las convicciones que en muchos ya no tienen la fuerza necesaria para inspirar el comportamiento. \u201cComo suele decirse, la religi\u00f3n se ha privatizado, la sociedad se ha secularizado y la cultura se ha vuelto laica\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esto le llev\u00f3 a decir al Venerable (y pr\u00f3ximamente beato) Fulton Sheen que \u201clos actuales enemigos de la Iglesia no son los b\u00e1rbaros, los cism\u00e1ticos o los her\u00e9ticos de otros tiempos sino el mundo en el que vive la Iglesia\u201d. Sostiene el Arzobispo que \u201cdurante ciclos de 500 a\u00f1os la Iglesia fue atacada de diferentes maneras. En el primer ciclo la Iglesia fue combatida con herej\u00edas centradas en el Cristo hist\u00f3rico: su Persona, su Naturaleza, Intelecto y Voluntad. En el segundo ciclo fue la Cabeza Visible de Cristo lo que negaron. En el tercer ciclo fue la Iglesia o el Cuerpo M\u00edstico de Cristo el que fue dividido en secciones o sectas. En nuestros d\u00edas, el ataque es el secularismo y est\u00e1 dirigido a atacar la santidad, al sacrificio, la abnegaci\u00f3n y la <em>kenosis<\/em>. El nuevo enemigo de la Iglesia es ecol\u00f3gico; pertenece al ambiente en el que vive la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. Y con su afilado humor conclu\u00eda: \u201csi la Iglesia se casa con el esp\u00edritu de esta era, ser\u00e1 una viuda en la pr\u00f3xima\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entonces, frente al llamado <em>eclipse de lo sagrado<\/em>, es manifiesta la necesidad creciente de la experiencia religiosa, ya que no podemos negar que la nostalgia del Absoluto est\u00e1 enraizada en las profundidades del ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios. Si la Iglesia no incomoda los placeres y planes del mundo, si en sus palabras s\u00f3lo imita los dichos de moda, si no interpela sus costumbres, si no desaf\u00eda a las personas a tomar una decisi\u00f3n definitiva, si predica la \u2018civilizaci\u00f3n cristiana\u2019 pero sin Cristo o hace alarde de un nuevo Pentecost\u00e9s pero sin notar que ello exige 30 a\u00f1os de obediencia y un Calvario; si la Eucarist\u00eda es un banquete pero no un sacrificio; si quiere un sacerdocio glorioso y secular pero se olvida de su aspecto victimal; entonces no es m\u00e1s el Cuerpo de Cristo. Entonces habr\u00e1 que recordar la amonestaci\u00f3n de San Pablo a Timoteo: <em>habr\u00e1 hombres que aunque har\u00e1n ostentaci\u00f3n de piedad, carecer\u00e1n realmente de ella. \u00a1Ap\u00e1rtate de esa gente!<\/em><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Simplemente porque <em>se portan como enemigos de la cruz de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debemos decir que hoy el Cuerpo M\u00edstico de Cristo, como ayer la adorable Persona del Verbo Encarnado en el desierto, tambi\u00e9n se enfrenta al <em>pr\u00edncipe de este mundo<\/em>. Esto se manifiesta en que este siempre est\u00e1 atacando su unidad, desparramando confusi\u00f3n, acentuando fisuras, y provocando separaciones. El <em>enemigo<\/em><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a> parece hoy m\u00e1s que nunca estar tentando a la Iglesia para que abandone los elevados pin\u00e1culos de la verdad donde la fe y la raz\u00f3n reinan, por aquellas profundidades donde las masas viven con slogans y propaganda. El <em>esp\u00edritu del mundo<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a> no quiere la proclamaci\u00f3n de principios inmutables sino opiniones; comentadores, no maestros; estad\u00edsticas, no principios; naturaleza, no la gracia. Y una y otra vez el <em>tentador<\/em><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a> busca perder a la Iglesia con los <em>reinos de este mundo<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>, es decir, teniendo una religi\u00f3n sin cruz, una liturgia sin un mundo futuro, una religi\u00f3n para invocar la pol\u00edtica, o una pol\u00edtica que se vuelva religi\u00f3n d\u00e1ndole al C\u00e9sar incluso las cosas que pertenecen a Dios.<\/p>\n<p>Por eso, lo nuestro siempre ha sido, es y ser\u00e1 el \u201cofrecer con generosidad y en abundancia la riqueza del Evangelio a todo hombre\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>, a fin de que en todos esos pa\u00edses invadidos por el secularismo nazca una nueva generaci\u00f3n de creyentes.<\/p>\n<p>Ya lo dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cEl gran desaf\u00edo que afronta la Iglesia consiste en encontrar puntos de apoyo en esta nueva situaci\u00f3n cultural, y en presentar el Evangelio como una buena nueva para las culturas, para el hombre art\u00edfice de cultura. <em>Dios no es el rival del hombre<\/em>, sino el garante de su libertad y la fuente de su felicidad. Dios hace crecer al hombre d\u00e1ndole la alegr\u00eda de la fe, la fuerza de la esperanza y el fervor del amor\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Debemos trabajar con fervoroso af\u00e1n y constancia por \u201cllevar adelante una renovada pastoral de la cultura ya que la cultura constituye el lugar de encuentro privilegiado con el mensaje de Cristo. Pues, \u2018<em>una fe que no se convierte en cultura es una fe no acogida en plenitud, no pensada en su totalidad, no vivida con fidelidad<\/em>\u2019\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. El sacerdote y el mundo<\/strong><\/h4>\n<p>Todo esto que estamos diciendo, nosotros sacerdotes, lamentablemente no lo vemos desde la vereda de enfrente. Representa un verdadero peligro tambi\u00e9n para todos nosotros que estamos llamados a ir al mundo para ser <em>sal del mundo<\/em><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a> y no miel. Mas aun, no somos inmunes a las presiones de una concepci\u00f3n secularista o consumista de la existencia. Por eso afirmaba San Juan Pablo II: \u201cEs verdaderamente grave el fen\u00f3meno actual del secularismo\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a> que no s\u00f3lo afecta a individuos, sino que tambi\u00e9n \u201cafecta a la vida religiosa\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. Y vivamente nos exhortaba: \u201cNo os dej\u00e9is poseer por el mundo ni por su pr\u00edncipe, el maligno<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>. No os acomod\u00e9is a las opiniones y a los gustos de este mundo\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como se sabe, en algunos ambientes, en el per\u00edodo postconciliar \u2013con frecuencia debido a una lectura err\u00f3nea del magisterio del Concilio Vaticano II\u2013 se ofusc\u00f3 la conciencia de la verdadera identidad sacerdotal, y se origin\u00f3 una tendencia a \u2018laicizar\u2019 las funciones sacerdotales, paralela a la tendencia a \u2018clericalizar\u2019 la figura del laico<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Por ese motivo, hubo seminarios que buscando preparar a sus seminaristas para lo social y las actividades pastorales, equivocadamente fueron negligentes en la disciplina y en la vida espiritual, y muchas veces, en el ense\u00f1amiento de la sana teolog\u00eda y de la moral cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>As\u00ed es que hoy en d\u00eda \u201calgunos disc\u00edpulos de Cristo han abandonado la vida de Cristo por una que se ajusta mejor al ambiente secular. Ya no es el modelo de Cristo lo que determina su vida, sino la mentalidad del grupo. [\u2026] La \u2018presencia cristiana\u2019, que es a menudo s\u00f3lo una presencia f\u00edsica sin el Esp\u00edritu de Cristo, s\u00f3lo suaviza al mundo, pero no la reconcilia con Dios. Actuando de ese modo el sacerdote comete una doble traici\u00f3n [pues] traiciona a Dios y al mundo. Traiciona el mundo cuando dial\u00e9cticamente se reh\u00fasa a decir \u2018No\u2019 a su esp\u00edritu. Traiciona a Cristo cuando no se ocupa del pecado del mundo. D\u00e9monos cuenta que el \u2018S\u00ed\u2019 al mundo y sus valores muy a menudo es precedido por un \u2018No\u2019 a Cristo\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En este sentido es importante notar que todo lo que hagamos en la pastoral, por m\u00e1s loable que sea el esfuerzo y por m\u00e1s grande que sea la obra, queda sin efecto si no est\u00e1 acompa\u00f1ado por nuestro testimonio como religiosos \u00edntimamente unidos a Dios. Es as\u00ed como el evangelio llega m\u00e1s f\u00e1cilmente al hombre: a trav\u00e9s del testimonio de la vida, por el servicio desinteresado y por el lenguaje de los signos sacramentales<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso en un encuentro con religiosos San Juan Pablo II con sapiencial acierto les dec\u00eda: \u201cLos laicos tienen necesidad de la fuerte savia que les llega precisamente de la presencia espiritual de los religiosos y la echar\u00edan de menos si, por la embriaguez de la inmersi\u00f3n en el mundo, los religiosos acabaran por negar a la Iglesia la contribuci\u00f3n de lo que les es propio. \u2026 sigue siendo importante la clara diferencia (\u00a1y no la confusi\u00f3n!) y la valiosa complementariedad (\u00a1y no el aislamiento!) de los carismas y las vocaciones. No ser\u00e1 nunca fecunda a largo plazo (\u00bfpero lo ser\u00e1 incluso inmediatamente?) una presencia de religiosos en los combates temporales si es en perjuicio de los valores esenciales, hasta los m\u00e1s humildes, de la vida religiosa\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Una y otra vez, a lo largo y a lo ancho del derecho propio del Instituto se nos dice: \u201cdebemos aprender a estar en el mundo<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>, \u2018sin ser del mundo\u2019<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>. Debemos ir al mundo para convertirlo y no mimetizarnos en \u00e9l. Debemos ir a la cultura y a las culturas del hombre no para convertirnos en ellas, sino para sanarlas y elevarlas con la fuerza del Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a> Y en otra parte: \u201cEl \u2018estar en el mundo\u2019 s\u00f3lo tiene sentido para nosotros cuando depende del \u2018no ser del mundo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En este sentido el misterio de la Transfiguraci\u00f3n es un ejemplo excelente acerca de c\u00f3mo nosotros debemos relacionarnos con el mundo. Ya que \u201cla Transfiguraci\u00f3n no es s\u00f3lo revelaci\u00f3n de la gloria de Cristo, sino tambi\u00e9n preparaci\u00f3n para afrontar la cruz\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>, que representa nuestro trabajo pastoral<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Este magn\u00edfico misterio tiene como trasfondo el hecho de que Cristo no hab\u00eda logrado convencer todav\u00eda a sus ap\u00f3stoles de que \u00c9l es un Sacerdote-V\u00edctima. De hecho, la escena sucede cuando acababan de venir de Cesarea de Filipo donde Pedro confes\u00f3 la divinidad de Cristo pero neg\u00f3 su Cruz, y por lo cual nuestro Se\u00f1or lo llam\u00f3 \u201cSatan\u00e1s\u201d (el diablo siempre se comporta como enemigo de la Cruz).<\/p>\n<p>Cristo tom\u00f3 consigo a tres de los m\u00e1s capaces de entender su muerte y gloria futura. Pero ellos <em>estaban agobiados de sue\u00f1o<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>. Pero apenas se despertaron y vieron la gloria de Cristo, Pedro reaccion\u00f3 diciendo: <em>Maestro bueno es para nosotros estarnos aqu\u00ed; hagamos, pues, tres carpas, una para Ti, una para Mois\u00e9s, y otra para El\u00edas<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esa es una de las reacciones de la Iglesia hacia la gloria del Sacerdote-V\u00edctima. Pedro quer\u00eda hacer su gloria permanente. \u00bfPara qu\u00e9 ir a predicar? \u00bfPara qu\u00e9 ir a la misi\u00f3n?, mejor consolidarnos. \u00bfPara qu\u00e9 el sin sentido de ir a Jerusal\u00e9n a ser crucificado? \u00a1Cu\u00e1ntas excusas similares podemos poner nosotros! Es como querer un sacerdocio glorioso sin la ignominia de la victimaci\u00f3n; as\u00ed, sin penas, sin enemigos, sin luchas.<\/p>\n<p>Sucede a veces en la Iglesia que muchos, como Pedro, quieren la gloria pero no el combate, no la penitencia, no la purificaci\u00f3n en manos de Dios. De hecho algunos incluso s\u00f3lo quieren \u00e9xtasis, pero ni hablar de mortificaci\u00f3n, de ayunos, de vigilias. Quieren la gloria instant\u00e1nea, sin la cruz. Quieren la exaltaci\u00f3n del sentimiento sin la exaltaci\u00f3n de la Cruz. Es interesante que el Evangelista despu\u00e9s de esas palabras de Pedro dice: pero <em>\u00e9l no sab\u00eda lo que dec\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Cristo los hace descender del Monte donde los espera el trabajo. Que es como decir, van de las alturas a las profundidades; del \u00e9xtasis al dolor. \u201cLos disc\u00edpulos que han gozado de la intimidad del Maestro&#8230;, vuelven de repente a la realidad cotidiana\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Al llegar se encontraron con un ni\u00f1o endemoniado que muchas veces hab\u00eda tratado de suicidarse tir\u00e1ndose al fuego y al agua<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a> junto a su padre profundamente angustiado porque los disc\u00edpulos no hab\u00edan sido capaces de expulsar el demonio<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>. Algunos ven en esta escena al mundo al que la Iglesia debe servir. Seg\u00fan lo cual podr\u00edamos decir que en la altura del Monte los ap\u00f3stoles contemplaron al Verbo y ahora al descender, al Verbo hecho carne a quien deben servir.<\/p>\n<p>Es interesante notar que en esta escena el valle se presenta como una continuaci\u00f3n del Monte y que as\u00ed lo quiso nuestro Se\u00f1or. Ya que el Monte sin el valle ser\u00eda ego\u00edsmo y el valle sin la altura del Monte ser\u00eda s\u00f3lo trabajo arduo y amargura<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed en el valle vemos a otra secci\u00f3n de la Iglesia representada por los otros nueve ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos. Ellos representan lo que hoy llamamos <em>activistas<\/em>. No estuvieron en el Monte de la visi\u00f3n, pero estaban profundamente involucrados con la \u2018problem\u00e1tica\u2019 del valle; estaban \u2018comprometidos con lo social\u2019. Pero fueron ineficaces.<\/p>\n<p>Tan pronto el padre ve venir a Jes\u00fas se queja dici\u00e9ndole:<em> Yo lo llev\u00e9 a tus disc\u00edpulos, pero no lo pudieron curar<\/em><a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>. \u00a1Pero antes lo hab\u00edan hecho! Entonces cuando ven llegar a Jes\u00fas, tambi\u00e9n ellos van inmediatamente a preguntarle por qu\u00e9 no hab\u00edan sido exitosos en su intento, como hacen tantos otros que dicen: \u2018amamos a los pobres, queremos ayudar a los que est\u00e1n afligidos, \u00bfpor qu\u00e9 nos sentimos impotentes?\u2019 <em>Porque ustedes tienen poca fe<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p>Es decir, cayeron en el est\u00e9ril activismo, olvid\u00e1ndose de que la actividad para el Se\u00f1or no nos debe apartar de Aqu\u00e9l que es el Se\u00f1or de la actividad<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Siempre debemos tener presente que todas nuestras actividades pastorales tienen que ser concebidas y obradas desde la fe y muchas veces acompa\u00f1adas <em>con<\/em> <em>la oraci\u00f3n y el ayuno<\/em><a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>. Nosotros como miembros del Instituto del Verbo Encarnado estamos llamados a ser signos e instrumentos visibles del mundo invisible, de lo Trascendente. Hemos sido llamados \u201ca <em>ser sal\u2026 a ser luz del mundo<\/em><a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a> pero sin<em> ser del mundo<\/em><a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cCuando se pierden de vista esos horizontes luminosos,\u201d explica Juan Pablo Magno, \u201cla figura del sacerdote se oscurece, su identidad entra en crisis, sus deberes peculiares no se justifican ya y se contradicen, se debilita su raz\u00f3n de ser\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a> .<\/p>\n<p>Algunos creen que ser sacerdote se identifica s\u00f3lo con ser \u201cun hombre para los dem\u00e1s\u201d. Lo es cualquier cristiano. Y ciertamente que el sacerdote tambi\u00e9n lo es, pero en virtud de su manera peculiar de ser un \u201chombre de Dios y para Dios\u201d. Es en este sentido que el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> nos dice: \u201cTodos los miembros del Instituto deben perfeccionarse siendo en Cristo \u2018una ofrenda eterna <em>para<\/em> Dios\u2019<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>, \u2018una v\u00edctima viva y perfecta para alabanza de tu gloria\u2019<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>. El servicio <em>de<\/em> Dios es el cimiento sobre el que hay que construir el servicio genuino a los hombres, el cual consiste en liberar a las almas de la esclavitud del pecado y volver a conducir al hombre al necesario servicio de Dios.<\/p>\n<p>Por tanto, nuestro ministerio sacerdotal quedar\u00eda vac\u00edo de contenido si, en nuestro trato pastoral con los hombres, nos olvidamos de la dimensi\u00f3n soteriol\u00f3gica cristiana. Somos enviados a los hombres para hacerles descubrir su vocaci\u00f3n de hijos de Dios, para despertar en ellos el ansia de la vida sobrenatural. Somos enviados para exhortar a la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n, educando la conciencia moral y reconciliando a los hombres con Dios mediante el sacramento de la penitencia<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cQuede as\u00ed bien claro que el servicio sacerdotal, si quiere permanecer fiel a s\u00ed mismo, es un servicio <em>excelente<\/em> y <em>esencialmente espiritual<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso una vez m\u00e1s confesamos que lo propio, como miembros de este querido Instituto, \u201ces la primac\u00eda de lo espiritual en todo nuestro pensar, sentir y proceder, porque Dios es el que obra en nosotros el querer y el obrar seg\u00fan su voluntad<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>, y porque es clar\u00edsima la ense\u00f1anza del Verbo Encarnado: <em>Buscad primero el Reino y su justicia, y todo lo dem\u00e1s se os dar\u00e1 por a\u00f1adidura<\/em><a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esa es la sublime y preciosa ense\u00f1anza de la Transfiguraci\u00f3n. El amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo son inseparables y el pr\u00f3jimo en la par\u00e1bola del buen Samaritano es aquel que \u2018est\u00e1 en necesidad\u2019. El verdadero sacerdote v\u00edctima no separa lo que Dios ha unido.<\/p>\n<p>Los primeros tres ap\u00f3stoles quer\u00edan ser \u2018parroquiales\u2019 con la exclusi\u00f3n del aspecto social. Son los que permaneciendo circunscriptos a sus l\u00edmites parroquiales e incluso s\u00f3lo a los l\u00edmites de su oficina, rechazan <em>a priori<\/em> todo apostolado extra, son los que com\u00fanmente decimos que tienen \u2018mentalidad de kiosquito\u2019. Son los que se olvidan de que precisamente lo nuestro es \u201cprolongar a Cristo en las familias, en la educaci\u00f3n, en los medios de comunicaci\u00f3n, en los hombres de pensamiento y en toda otra leg\u00edtima manifestaci\u00f3n de la vida del hombre\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a> y que tambi\u00e9n a nosotros nos toca evangelizar en los \u201care\u00f3pagos modernos\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>Los nueve restantes estaban \u2018comprometidos con lo social\u2019 pero sin contacto con el Dios Trascendente. Son los que quieren ir al mundo pero para disolverse en el mundo. Son quienes \u201ccon excusa de ir a lo inferior se vac\u00edan de lo superior, y as\u00ed, por \u2018estar en el mundo\u2019 se allanan al esp\u00edritu del mundo vaci\u00e1ndose y se olvidan que los cristianos est\u00e1n en el mundo, pero <em>no son del mundo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Estas dos actitudes ante la Transfiguraci\u00f3n contin\u00faan presentes en la Iglesia, aunque siempre se pueden evitar si progresivamente vamos de Cristo a la Iglesia y de la Iglesia al mundo, no al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>El Magisterio de la Iglesia nos advierte: \u201cSe equivocan los cristianos que, pretextando que no tenemos aqu\u00ed ciudad permanente, pues buscamos la futura, consideran que pueden descuidar las tareas temporales, sin darse cuenta que la propia fe es un motivo que les obliga al m\u00e1s perfecto cumplimiento de todas ellas seg\u00fan la vocaci\u00f3n personal de cada uno. Pero no es menos grave el error de quienes, por el contrario, piensan que pueden entregarse totalmente del todo a la vida religiosa, pensando que \u00e9sta se reduce meramente a ciertos actos de culto y al cumplimiento de determinadas obligaciones morales. El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los m\u00e1s graves errores de nuestra \u00e9poca\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>3. Caracter\u00edsticas de nuestra misi\u00f3n <em>en<\/em> el mundo<\/strong><\/h4>\n<p>Nosotros hemos de dedicarnos a las obras de apostolado, imitando a Cristo que \u2018anunciaba el Reino de Dios\u2019<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>. Un reino que \u201cno es un concepto, una doctrina o un programa sujeto a libre elaboraci\u00f3n, sino que es ante todo una persona que tiene el rostro y el nombre de Jes\u00fas de Nazareth, imagen de Dios invisible\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Realizando todas nuestras obras con la intenci\u00f3n de conducir a los hombres a Dios. Sin olvidar nunca que \u201cla verdadera inculturaci\u00f3n es <strong>desde dentro<\/strong>: consiste, en \u00faltimo t\u00e9rmino, en una renovaci\u00f3n de la vida bajo la influencia de la gracia\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>. Y que, por tanto, \u201cel desarrollo humano aut\u00e9ntico debe echar sus ra\u00edces en una evangelizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda ya que el desarrollo del hombre viene de Dios, del modelo de Jes\u00fas, Dios y Hombre, y debe llevar a Dios\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Siendo conscientes de que \u201cel apostolado es una realidad sobrenatural\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>, y que por lo tanto su \u201cfecundidad depender\u00e1 de nuestra uni\u00f3n con Dios y con la Iglesia<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>, \u201cnuestro apostolado lo realizamos siempre \u2018en nombre de la Iglesia y por su mandato, lo ejercemos en comuni\u00f3n con ella\u2019<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cLa mera presencia de un sacerdote o de una monja sirviendo en el orden secular no necesariamente implica \u2018dar testimonio\u2019\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>, dec\u00eda Fulton Sheen. Por esta raz\u00f3n, explica el derecho propio, lo nuestro es vivir sabiendo que en nuestra llamada a seguir a Cristo m\u00e1s de cerca, est\u00e1 incluida la tarea de dedicarse totalmente a la misi\u00f3n que consiste, <em>en primer lugar<\/em>, en dar testimonio personal de la presencia viva de Jes\u00fas, particularmente, en la imitaci\u00f3n de su anonadamiento radical que est\u00e1 informado por la humildad, en el servicio desinteresado y, en particular, en el amor misericordioso<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>. Y este testimonio debe permanecer entre nosotros como el principal y el primordial por encima de todas las actividades que puedan realizarse<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros como sacerdotes-v\u00edctimas debemos estar persuadidos de que nuestra tarea no es ser cr\u00edticos del orden social o econ\u00f3mico, sino m\u00e1s bien, ser profetas. Nuestra misi\u00f3n prof\u00e9tica implica dar un testimonio valiente y claro<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a> y \u201cen forma luminosa y singular de que el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las Bienaventuranzas\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>. Hoy y siempre lo nuestro es ser <em>embajadores de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a> sin anteponer nada a su amor<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, debemos sacudir las conciencias, predicando a tiempo y a destiempo, aunque probablemente no sea eso lo que quiera el mundo<em>: \u00a1No nos vaticinen la verdad! \u00a1H\u00e1blennos de cosas agradables!<\/em><a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a><em>.<\/em> Debemos estar convencidos que nuestra santa religi\u00f3n es verdaderamente una ayuda para el mundo si lo contradice.<\/p>\n<p>No desconocemos que \u201cla nueva evangelizaci\u00f3n encuentra el duro obst\u00e1culo de la <em>indiferencia<\/em>. Parece que algunos no est\u00e1n interesados en Cristo y su Evangelio y muestran cierta desconfianza hacia la Iglesia y su Magisterio. Los saciados de bienestar, saturados de mensajes, se dejan capturar por lo inmediato y por lo \u00fatil, viven de manera fragmentaria, quiz\u00e1s desconfiando del Misterio que va m\u00e1s all\u00e1 de lo que ven y disfrutan. Ellos posponen su reflexi\u00f3n: <em>\u00a1Te escucharemos otra vez!<\/em><a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>, parecen exclamar, como los atenienses a Pablo.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, la indiferencia religiosa no es un muro <em>impenetrable<\/em>: la autosuficiencia no satisface, la tecnolog\u00eda no garantiza; no pocas veces, por el contrario, causa angustia y alimenta los temores del hombre moderno, lleno de dudas y preguntas. Sin dudarlo, debemos proclamar a Cristo a la gente\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>. Es una tarea urgente y nos incumbe a todos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos:<\/p>\n<p>El ver los apremiantes peligros, los incesantes ataques y los males que sacuden a la Iglesia de hoy no nos debe llevar a temer por la Iglesia. Porque \u201cCristo, en cumplimiento de la voluntad de Padre, inaugur\u00f3 en la tierra el reino de los cielos\u201d<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>. Este reino de Dios significa <em>realmente<\/em> la victoria sobre el poder del mal que hay en el mundo y sobre aquel que es su principal agente escondido: el <em>pr\u00edncipe de este mundo<\/em>.<\/p>\n<p>Marchemos siempre convencidos de que como el mismo Verbo Encarnado nos asegur\u00f3: <em>T\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y <strong>las puertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra ella<\/strong><\/em><a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>. Y \u201cas\u00ed como perdura para siempre lo que en Cristo Pedro crey\u00f3, de la misma manera perdurar\u00e1 para siempre lo que en Pedro Cristo instituy\u00f3\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Esto quiere decir, que no debemos temer de que la infalibilidad se ausente; ni que Dios pueda ser destronado, ni que la transustanciaci\u00f3n perezca, ni que los sacramentos desaparezcan. Lo que nos debe preocupar es que el mundo sea llevado de la mano por el error, que la barbarie pueda reinar, que la familia perezca, que la ley moral se eclipse. Y para que ello no suceda debemos trabajar \u2013\u201csin miedo a los verdugos que acechan a la Iglesia en todo tiempo\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>\u2013 como hombres cuya vocaci\u00f3n no tiene sentido fuera de Dios y sus promesas, con gran valent\u00eda y firmeza en nuestra fe por hacer que Jesucristo reine. \u00c9l es la plenitud de toda vida y cultura aut\u00e9nticamente humanas.<\/p>\n<p>Tengamos siempre presente que nosotros si somos religiosos del Instituto del Verbo Encarnado es para dedicarnos totalmente a Dios como a nuestro amor supremo, viviendo entregados a la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>: ya sea entregados a la contemplaci\u00f3n en el monte, ya anunciando el reino a las multitudes\u2026 siempre, sin embargo, obedientes a la voluntad del Padre que nos envi\u00f3\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Que la solemnidad de la Transfiguraci\u00f3n nos halle cada vez m\u00e1s ardorosos en nuestra intenci\u00f3n de proponer infatigablemente a Jesucristo plenitud de toda vida y cultura aut\u00e9nticamente humanas, llevando su gracia a todos los hombres. Que nuestro esfuerzo sea cada vez mas generoso en hacer que la fe se haga cultura.<\/p>\n<p>Encomendemos a Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, a todos nuestros misioneros que en tantas partes del mundo son hombres de Dios entre tantos hombres sin Dios. Que Ella prodigue siempre al Cuerpo M\u00edstico de Cristo nacido del Coraz\u00f3n abierto de nuestro Salvador el mismo cuidado materno y la misma caridad intensa que prodig\u00f3 al Verbo Encarnado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. Jn 17, 14-16.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 122.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Jn 17, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> San Ireneo, citado en el <em>Documento de Puebla<\/em>, 400.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, <em>Documento de Puebla<\/em> (1979), 400; 469.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> 1 Tes 5, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Lc 2, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura<\/em> (08\/03\/2008).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Mt 10, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Rom 12, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 268.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes en S\u00e3o Paulo, Brasil<\/em> (03\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Jn 12, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Jn 15, 18-19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Congreso Internacional sobre el tema \u2018El desaf\u00edo del secularismo y el futuro de la fe en el umbral del tercer milenio\u2019<\/em> (02\/12\/1995).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (02\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. Massimo Borghesi,\u00a0<em>Secularizaci\u00f3n y nihilismo. Cristianismo y cultura contempor\u00e1nea<\/em>, Madrid 2007.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje con motivo del Cap\u00edtulo General de la Orden de los Frailes Predicadores<\/em> (28\/06\/2001).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura<\/em> (08\/03\/2008).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Rom 9, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em>, III, 82, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. Mt 13, 25ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Benedicto XVI, <em>Discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura<\/em> (08\/03\/2008).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. Cf. Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Declaraci\u00f3n <em>Dignitatis humanae<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 9-14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Decreto <em>Ad gentes<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. Ro 1, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Congreso Internacional sobre el tema \u2018El desaf\u00edo del secularismo y el futuro de la fe en el umbral del tercer milenio\u2019<\/em> (02\/12\/1995).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. 2 Tim 3, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Flp 3, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> 1Cor 15, 25-28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> 1 Cor 2, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Mt 4, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Mt 4, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 242.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al Congreso Internacional sobre el tema \u2018El desaf\u00edo del secularismo y el futuro de la fe en el umbral del tercer milenio\u2019<\/em> (02\/12\/1995).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 243; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Carta aut\u00f3grafa por la que se instituye el Consejo Pontificio de la Cultura<\/em> (20\/05\/1982): AAS 74 (1982) 685.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Mt 5, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Christifideles Laici<\/em>, 4; citado en el <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan Pablo II,<em> A los religiosos y religiosas en la Catedral de Utrecht<\/em> (12\/05\/1985).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. Jn\u00a017, 14-15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (02\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Carta a los sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (10\/03\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en Vicenza<\/em> (08\/11\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes en S\u00e3o Paulo, Brasil<\/em> (03\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. Jn 17, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. Jn 17, 14-16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 350; <em>op. cit. Vita Consecrata<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Lc 9, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Lc 9, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Ibidem. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 350; <em>op. cit. <\/em><em>Vita Consecrata<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. Mc 9, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. Mc 9, 17-18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 16. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Mt 17, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Mt 17, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Mt 17, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Mt 5, 13ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. Jn 17,16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (02\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. Misal Romano, <em>Plegaria Eucar\u00edstica III<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Misal Romano, <em>Plegaria Eucar\u00edstica IV<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (16\/06\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (02\/07\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Flp 2, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Mt 6, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>CIC<\/em>, c. 577.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 163; <em>op. cit<\/em>. <em>Redemptoris Missio<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 51; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los Obispos de Zimbabue<\/em> (02\/07\/1988), 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 105.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 258.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Cf. <em>CIC<\/em>, c. 675, \u00a72 y 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 260.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 16. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 279.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 281.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 282.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 284.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44; <em>op. cit<\/em>. 2 Cor 5, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Is 30, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> He 17, 31; 24, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en Vicenza<\/em> (08\/11\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Mt 16, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> San Le\u00f3n Magno, <em>Serm. 3<\/em>, 2, UTE, Torino 1968, 60.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 316.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 46.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viviendo y desplegando nuestro apostolado espec\u00edfico en el crisol de las situaciones actuales que cambian continuamente y tantas veces son imprevisibles, no estamos exentos de caer en la tentaci\u00f3n de \u201cla embriaguez de la inmersi\u00f3n en el mundo\u201d mientras se debilita la b\u00fasqueda de lo \u00fanico necesario que debe constituir el testimonio de la vida religiosa. 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