{"id":561,"date":"2019-06-01T20:46:15","date_gmt":"2019-06-01T18:46:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=561"},"modified":"2020-10-03T15:59:15","modified_gmt":"2020-10-03T13:59:15","slug":"unidos-en-la-mision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2019\/06\/01\/unidos-en-la-mision\/","title":{"rendered":"Unidos en la misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"561\" class=\"elementor elementor-561\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-527b23dd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"527b23dd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-67935adc\" data-id=\"67935adc\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-61ae4f66 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"61ae4f66\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Unidos en la misi\u00f3n <\/em><\/strong><br \/><em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 25<\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>En el mes en el que la Iglesia dedica a contemplar y honrar el Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que en la \u00daltima Cena nos proclam\u00f3 sus <em>amigos<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> \u2013no sin antes habernos dicho <em>amaos los unos a los otros como yo os he amado<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> a fin de que vayamos y demos testimonio de caridad y nuestro fruto <em>permanezca<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\u2013; deseo escribirles acerca del testimonio y la misi\u00f3n de fraternidad a la que Cristo nos llama.<\/p>\n<p>Expl\u00edcitamente nuestras <em>Constituciones<\/em> se\u00f1alan: \u201cEn nombre de Cristo queremos constituir una Familia Religiosa en la que sus miembros est\u00e9n dispuestos a vivir \u2026 am\u00e1ndonos de tal manera los unos a los otros por ser hijos del mismo Padre, hermanos del mismo Hijo y templos del mismo Esp\u00edritu Santo, que formemos <em>un solo coraz\u00f3n y una sola alma<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es decir, el Verbo Encarnado nos ha llamado en nuestro Instituto para dar testimonio del amor de Dios que arde en nuestros corazones, haci\u00e9ndonos sus amigos y colaboradores en la obra sublime de la Redenci\u00f3n seg\u00fan nuestra propia vocaci\u00f3n, es decir, seg\u00fan nuestro carisma propio.<\/p>\n<p>Ya lo dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cLa Iglesia hoy no tiene necesidad de funcionarios, administradores o empresarios, sino sobre todo de \u2018amigos de Cristo\u2019, que sepan manifestar el amor en una actitud de servicio altruista que no excluya a nadie\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.\u00a0 Ya que la comuni\u00f3n con Cristo siempre rebosa en comuni\u00f3n y caridad fraterna con los dem\u00e1s.<\/p>\n<h4><strong>1. Cristo: <em>Primog\u00e9nito entre muchos hermanos<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p><em>A los que de antes conoci\u00f3, a \u00e9sos predestin\u00f3 a ser conformes con la imagen de su Hijo<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, dice San Pablo.<\/p>\n<p>Este pasaje de la Carta a los Romanos nos habla, ante todo, de nuestra vocaci\u00f3n eterna. Aunque, de manera inevitable, a nosotros nos hace pensar tambi\u00e9n en nuestra vocaci\u00f3n religiosa y sacerdotal, a trav\u00e9s de la cual a nosotros muy particularmente Dios <em>nos predestin\u00f3 a ser conformes con la imagen de su Hijo<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Esto nos tiene que llevar a \u201creconocer siempre que nuestra vocaci\u00f3n tiene su fuente s\u00f3lo en Dios que nos conoce a cada uno en el Verbo, su Hijo, y conoci\u00e9ndonos, nos <em>predestina<\/em>, para que tambi\u00e9n nosotros lleguemos a ser sus hijos. As\u00ed, el Hijo eterno y unig\u00e9nito, <em>engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre<\/em>, tiene sus hermanos en la tierra, siendo <em>\u00c9l el primog\u00e9nito entre muchos hermanos<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a1Hemos sido hermanados en Cristo! \u00a1y con Cristo! Por este motivo, \u201cpensar en nuestra vocaci\u00f3n sacerdotal quiere decir tambi\u00e9n, tener familiaridad con el misterio eterno que es el misterio de la caridad, el misterio de la gracia. Esta es, sin duda, la dimensi\u00f3n fundamental y plena de nuestra preparaci\u00f3n al sacerdocio\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Y el darse cuenta de ello le da a nuestra vocaci\u00f3n su sentido profundo en la perspectiva de toda nuestra vida.<\/p>\n<p>Por otro lado, podemos adem\u00e1s decir que nuestra vocaci\u00f3n singular implica que, ante todo, estamos unidos a Jes\u00fas, de una manera muy especial: como <em>amigos<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. Porque si bien en el plano natural no todos los hermanos son amigos, s\u00ed todos los verdaderos amigos son como hermanos, Y a nosotros Cristo nos llama a t\u00edtulo doble: a ser sus hermanos e indisolublemente sus amigos.<\/p>\n<p><em>No os llamo siervos, os llamo amigos<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Estas palabras pronunciadas por \u00c9l antes de morir y<span style=\"text-decoration: line-through;\">,<\/span> en el contexto inmediato de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y del sacerdocio ministerial, expresan de alguna manera la esencia del ministerio al que aspiran nuestros seminaristas o del que ya gozamos muchos de nosotros. Hemos sido especialmente elegidos para ser amigos de Jesucristo.<\/p>\n<p>Cristo mismo nos explic\u00f3 lo que esta elecci\u00f3n significa: <em>el siervo no sabe lo que hace su amo<\/em>; los amigos, por otro lado, se conocen a fondo, porque en la amistad el uno se revela al otro<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Esto quiere decir que el verdadero amigo entiende, acoge, defiende a su amigo y de una manera muy real participa en su vida.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que esta comuni\u00f3n amorosa con Cristo hace que tengamos <em>los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. Es decir, que tengamos la <em>mentalidad<\/em> de Cristo<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>,\u00a0 la cual se adquiere en \u201cla santa familiaridad con el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Tan importante es la familiaridad \u00edntima con Cristo que San Juan Pablo II aseguraba que en ello reside \u201cel fundamento s\u00f3lido de toda vida sacerdotal y religiosa\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> y nuestras <em>Constituciones<\/em> se\u00f1alan este elemento como \u201cabsolutamente imprescindible\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sin esta amistad ser\u00eda dif\u00edcil pensar que \u00c9l\u00a0<em>nos haya confiado<\/em>, despu\u00e9s de los Ap\u00f3stoles, el sacramento de su Cuerpo y Sangre y, m\u00e1s aun, el poder celebrarlo <em>in persona Christi<\/em>. Sin esta amistad especial ser\u00eda tambi\u00e9n dif\u00edcil pensar que nos hubiese dado el poder de perdonar los pecados<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.\u00a0 Y que nos hubiese confiado sus ovejas, por las que dio su vida. De hecho, a San Pedro se las confi\u00f3 solamente despu\u00e9s que el Ap\u00f3stol le profesase su amor incondicional: <em>Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo, t\u00fa sabes que te amo<\/em><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esta amistad con Cristo que nos hizo dejarlo todo por \u00c9l<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> que nos llam\u00f3 a seguirle de cerca, tambi\u00e9n nos involucra en su misi\u00f3n, como lo hizo con sus ap\u00f3stoles. Ya que, como bien dicen nuestros documentos, la misi\u00f3n pertenece a la voluntad salv\u00edfica de Cristo<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n puede negar que la amistad con Cristo ha requerido de nuestra parte varios sacrificios, separaciones dolorosas, y un constante exponerse a qui\u00e9n sabe qu\u00e9 dificultades. Pero estas separaciones, esas renuncias no se hacen una sola vez, sino todos los d\u00edas y eso supone presentarse como ministros de Dios <em>con gran firmeza en las tribulaciones, en las necesidades, en las angustias&#8230; con paciencia, sabidur\u00eda, bondad, esp\u00edritu de santidad, amor sincero<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. A fin de que Cristo pueda verdaderamente decir de nosotros, como de sus ap\u00f3stoles: <em>Vosotros sois los que hab\u00e9is permanecido conmigo en mis pruebas<\/em><a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Con la ordenaci\u00f3n sacerdotal, en fuerza del car\u00e1cter sacramental, hemos sido hechos <em>ministros de Cristo<\/em> y <em>dispensadores de los misterios de Dios<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>; <em>somos embajadores de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>. Por tanto, tenemos, que representar a Cristo. Y la \u00fanica manera de representarlo es \u201creproduci\u00e9ndolo<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>, haci\u00e9ndonos semejantes a \u00c9l<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>, configur\u00e1ndonos con \u00c9l<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>; haciendo del querer o del no querer de Cristo el nuestro, porque \u00e9sa es la s\u00f3lida amistad.<\/p>\n<p>La amistad de Cristo compromete. Por tanto, \u201cestamos obligados, como amigos, a sentir en nosotros lo que vemos en Jesucristo, que es <em>santo, inocente, inmaculado<\/em><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>: como embajadores suyos, hemos de ganar \u2013para sus doctrinas y leyes\u2013 la confianza de los hombres, comenzando antes por observarlas nosotros mismos; como participantes de su poder, tenemos que liberar las almas de los dem\u00e1s de los lazos del pecado, pero hemos de procurar con todo cuidado no enredarnos nosotros mismos en ellos. Pero, sobre todo, como ministros suyos, al ofrecer la V\u00edctima en el Santo Sacrificio del altar, nos hemos de poner en aquella misma disposici\u00f3n de alma con que \u00c9l se ofreci\u00f3 a Dios cual hostia inmaculada en el ara de la cruz\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Si al menos de vez en cuando ponder\u00e1ramos en el alma todo el peso y la profundidad de ser hermanos-amigos de Cristo, podr\u00edamos exclamar con San Manuel Gonz\u00e1lez: \u201c\u00a1Ser nombrado amigo de Jes\u00fas! \u00a1Yo creo que entre los nombramientos que puedan firmar los hombres enalteciendo a otros hombres, y que pueda firmar la misma mano de Dios en favor de sus hijos de la tierra, no hay ninguno que confiera tanto honor y suponga tanto amor como <strong>de amigo de Jes\u00fas hecho por el mismo Jes\u00fas<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero esta amistad con el Verbo Encarnado \u201cno se improvisa, sino que se prepara durante muchos a\u00f1os en el seminario, y despu\u00e9s se redescubre y se profundiza continuamente\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a> a lo largo de nuestra existencia sacerdotal.<\/p>\n<p>Por eso es conveniente que ya incluso desde el noviciado y luego en el seminario todos nuestros miembros aprendan a conocer el Coraz\u00f3n de Cristo, para convertirse en sacerdotes seg\u00fan su Coraz\u00f3n<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>. Esto es lo que nos prescribe el derecho propio haci\u00e9ndose eco del Magisterio de la Iglesia: \u201cLa formaci\u00f3n espiritual&#8230; debe darse de tal forma que los alumnos aprendan a vivir en el trato familiar y asiduo con el Padre por su Hijo Jesucristo en el Esp\u00edritu Santo. Habiendo de configurarse con Cristo sacerdote por la Sagrada Ordenaci\u00f3n, habit\u00faense a unirse a \u00c9l, como amigos, con el consorcio \u00edntimo de su vida\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si somos amigos de Cristo, \u00a1c\u00f3mo no ser amigos de los \u2018otros Cristos\u2019!<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a> Porque a nosotros Cristo nos ha hermanado y lo ha hecho en esta Familia Religiosa y no en otra. As\u00ed es que todos juntos aspiramos a alcanzar los mismos ideales, y todos juntos debemos transitar el camino hacia la santidad, santidad que se traduce concretamente en el camino indicado por las <em>Constituciones<\/em>. \u201cNo se trata de una simple dependencia disciplinar, sino de una realidad de fe\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>. \u201cRecuerden que el Instituto no es un colegio, tampoco un seminario, sino una familia. Somos todos hermanos; vivimos juntos, nos preparamos juntos, para luego trabajar juntos durante toda la vida. Por esta raz\u00f3n, en el Instituto debemos ser una cosa sola hasta dar la vida los unos por los otros\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lo cual nos lleva al segundo punto de esta carta.<\/p>\n<h4><strong>2. Llamados a estar unidos entre nosotros<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>Ense\u00f1a la <em>Lumen Gentium<\/em>: \u201cEn virtud de la com\u00fan ordenaci\u00f3n sagrada y de la com\u00fan misi\u00f3n, todos los presb\u00edteros se unen entre s\u00ed en \u00edntima fraternidad, que debe manifestarse en espont\u00e1nea y gustosa ayuda mutua, tanto espiritual como material, tanto pastoral como personal&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>. Y la <em>Presbyterorum Ordinis <\/em>precisa que los presb\u00edteros est\u00e1n vinculados entre s\u00ed \u201cpor \u00edntima fraternidad sacramental\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>De lo cual se sigue la invitaci\u00f3n a la \u201cunidad con los dem\u00e1s presb\u00edteros, as\u00ed del clero diocesano como del religioso\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a> y a cooperar con ellos en todo cuanto nos sea posible<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>. En este sentido, \u00a1de cu\u00e1ntos buenos ejemplos por parte de los nuestros hemos sido testigos! \u00a1Qui\u00e9n ha de contar las veces que hemos visto a nuestros mayores caminar la milla extra<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a> por el hermano sacerdote en necesidad! Lo mismo debemos hacer todos nosotros y en ese esp\u00edritu deben ser instruidos quienes se forman en nuestras casas.<\/p>\n<p>Y es que esta fraternidad sacerdotal que se manifiesta en el afecto rec\u00edproco y se hace patente en la colaboraci\u00f3n y en el apoyo pastoral, en la oraci\u00f3n, en la direcci\u00f3n espiritual, incluso en la asistencia material, etc., \u201cayuda mucho\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>, dec\u00eda Juan Pablo Magno. \u201cAyuda a vivir juntos los problemas, a hablar unos con otros, a estar juntos, a celebrar juntos, e incluso a comer juntos\u2026Y no hay que desde\u00f1ar este \u00faltimo aspecto. Sabemos que lo hacia el Se\u00f1or. Incluso despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n se apareci\u00f3 y pregunt\u00f3: <em>\u00bfTen\u00e9is algo que comer?<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien, si esto se dice de todos los sacerdotes \u2013sean diocesanos o religiosos\u2013, cu\u00e1nto m\u00e1s debe decirse de nosotros que somos hijos de la misma Congregaci\u00f3n \u2013a la que el derecho propio nos invita a amar como a nuestra Madre<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>\u2013 y quienes por tanto, compartimos la misma vida fraterna en com\u00fan, el mismo ideal, el mismo fin y tenemos la misma misi\u00f3n.<\/p>\n<p>El amor del mismo Verbo Encarnado es el lazo<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a> de nuestra unidad en nuestra Familia Religiosa<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. Por eso para nosotros es \u201ctotalmente imprescindible vivir la caridad fraterna\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>. Lo cual consiste en \u201c<em>tener por m\u00e1s dignos a los dem\u00e1s<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>; en soportar con paciencia sin l\u00edmites sus debilidades, tanto corporales como espirituales; en poner todo nuestro empe\u00f1o en obedecernos los unos a los otros; en procurar todos el bien de los dem\u00e1s, antes que el propio; en poner en pr\u00e1ctica un sincero amor fraterno; viviendo siempre en el temor y amor de Dios; amando al superior con una caridad sincera y humilde; sin anteponer nada absolutamente a Cristo\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Cualquiera de nosotros, ya sea novicio o lleve a\u00f1os en el Instituto, sabe que la vida religiosa ofrece incontables oportunidades para crecer en la caridad. La oraci\u00f3n en com\u00fan y la pastoral comunitaria son ciertamente dos medios indispensables para esto y de ambos ya he tratado en otras cartas circulares.<\/p>\n<p>Quisiera ahora, sin embargo, mencionar un medio muy al alcance de la mano para crecer en la caridad que es el conocerse. \u201cPara llegar a ser verdaderamente hermanos es necesario conocerse. Para conocerse es muy importante comunicarse cada vez de forma m\u00e1s amplia y profunda. La comunicaci\u00f3n crea normalmente relaciones m\u00e1s estrechas, alimenta el esp\u00edritu de familia y la participaci\u00f3n en todo lo que ata\u00f1e al Instituto entero, nos sensibiliza ante los problemas generales y nos une en torno a la misi\u00f3n com\u00fan\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cLa comunicaci\u00f3n logra el dif\u00edcil paso del \u2018yo\u2019 al \u2018nosotros\u2019, de mi compromiso al compromiso confiado a la comunidad, de la b\u00fasqueda de \u2018mis cosas\u2019 a la b\u00fasqueda de las \u2018cosas de Cristo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. Porque la \u201ccomuni\u00f3n de inteligencias f\u00e1cilmente se transforma en uni\u00f3n de corazones\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y aunque ya lo hemos mencionado otras veces, esta vez quisiera enfatizarlo: \u201cS\u00f3lo en el esp\u00edritu de familia, s\u00f3lo en el esp\u00edritu de confianza\u2026 se puede vivir el ambiente educativo, religioso, abierto a todos, de caridad, de alegr\u00eda y de libertad\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A esto hay que agregar que a\u00fan m\u00e1s importante para un profundo esp\u00edritu de hermandad es la unidad de alma y coraz\u00f3n que se fortalece en el empe\u00f1o compartido hacia la santidad, en hacer cada vez m\u00e1s fecundo el carisma del Instituto, que va unido al compromiso por seguir al Verbo Encarnado observando fielmente sus ense\u00f1anzas evang\u00e9licas y las <em>Constituciones<\/em> del Instituto.\u00a0<\/p>\n<p>Por eso me parece oportuno repetir aqu\u00ed las palabras que el Beato Giuseppe Allamano dirig\u00eda a los suyos, y que creo yo es bueno leerlas con particular atenci\u00f3n: \u201cPara poseer la verdadera caridad se necesita la uni\u00f3n, pero la uni\u00f3n entre todos. Uno para todos y todos para uno. Lo repito: en una comunidad [se aplica aqu\u00ed al Instituto como un todo] esto es lo m\u00e1s importante. Donde no existe esta uni\u00f3n, es un desastre. Cueste lo que cueste, hay que estar unidos. Nosotros formamos un solo cuerpo moral y deber\u00edamos tener entre nosotros la misma uni\u00f3n que existe entre los miembros del cuerpo f\u00edsico. Esta uni\u00f3n es necesaria para vivir en paz y ser fuertes. La uni\u00f3n hace la fuerza. La uni\u00f3n entre los miembros de una comunidad la convierte en un ej\u00e9rcito bien aguerrido y ordenado<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>, capaz de vencer a cualquier enemigo u obst\u00e1culo. Al contrario, la desuni\u00f3n destruye a la comunidad. Todos los institutos tienen un fin especial, que se obtiene <strong>con la cooperaci\u00f3n de todos<\/strong>. As\u00ed lo hacen los miembros de los institutos bien organizados que, sin creerse superiores a los dem\u00e1s, prefieren al propio y tratan de que sea cada vez mejor. Nosotros seamos humildes, como los \u00faltimos llegados, pero al mismo tiempo sint\u00e1monos felices de pertenecer a nuestro Instituto y cultivemos en nosotros la convicci\u00f3n de que el Se\u00f1or nos ha favorecido llam\u00e1ndonos a formar parte de esta Familia. Es necesario amar a la propia comunidad as\u00ed como a la propia vocaci\u00f3n. Entonces hay uni\u00f3n de pensamiento y avanzan todos unidos. Una comunidad en la que se mantiene esta uni\u00f3n no puede no hacer el bien. Por lo tanto, traten de alcanzarla y mantenerla. \u00a1La uni\u00f3n es la substancia de la caridad!\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Persuad\u00e1monos entonces de que nosotros \u201cestamos unidos en Cristo para vivir cada uno para todos y no cada uno para s\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>. Por vocaci\u00f3n, todos nosotros estamos totalmente consagrados, alma y cuerpo<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>, a la causa de nuestro Instituto, que es lo mismo que decir: a los intereses de Cristo. Es por eso que hemos \u201ccomprometido toda nuestra vida en manifestar a Cristo al mundo \u2026 y es por esta raz\u00f3n, que el campo de nuestra acci\u00f3n no tiene l\u00edmites de horizontes sino que es el ancho mundo\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed nace nuestro deber de trabajar para que el reino de Cristo se asiente y consolide en las almas y se dilate por todo el mundo<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, aun en aquellos lugares donde nadie quiere ir<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>. Tambi\u00e9n hoy la idea clamorosa es sacrificarse<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. Y esto a tal punto es necesario, que parafraseando a Don Orione tambi\u00e9n nosotros podemos decir que el que no quiera sacrificarse por el Instituto y su obra \u201ces un desertor de nuestra bandera\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>3. Unidos en la misi\u00f3n<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>Nuestros tiempos piden audacia y generosidad, fidelidad absoluta al Evangelio, intensa formaci\u00f3n y apertura valiente a las urgentes necesidades de evangelizaci\u00f3n. \u201cEs todo un mundo que hay que rehacer en Cristo\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Me consta, y lo he visto en muchas de nuestras misiones, que muchos de los nuestros llegan al final del d\u00eda <em>desgastados<\/em><a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a> por el cansancio despu\u00e9s del intenso trabajo sacerdotal: tras haber andado largos caminos para llevar los sacramentos, por haber tenido que cubrir a \u00e9ste o aquel sacerdote ausente, por la cantidad de personas a las que tienen que atender y no dan abasto, seguido por un largo etc\u00e9tera. S\u00e9 tambi\u00e9n que a veces la lejan\u00eda, el cansancio, la necesidad de refuerzos y el tiempo que llevan esperando, sumado a otros tantos \u2018humores\u2019 pueden hacer surgir en nosotros esa queja oscura que hunde al alma y tiende a opacar el \u00edmpetu misionero que debiera imperar siempre.<\/p>\n<p>No obstante, en cierta manera, esto es tambi\u00e9n parte de nuestra vocaci\u00f3n, como dice el ap\u00f3stol, <em>gastarnos y desgastarnos<\/em><a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> siempre, con alma grande, aunque seamos pocos, aunque nos persigan, aunque tengamos muchas necesidades, aunque el trabajo sea inmenso y no demos abasto. Al respecto, deseo compartir con Ustedes el magn\u00e1nimo ejemplo del fundador de los Hijos de la Divina Providencia, quien habl\u00e1ndoles a unas religiosas les dec\u00eda: \u201cOs lo comento ahora que no me oyen mis sacerdotes y cl\u00e9rigos, [es decir,]toda la gente que tira del carro. Parecemos muchos, metemos mucho ruido y somos cuatro nueces en una bolsa. \u00bfSab\u00e9is cu\u00e1ntos misioneros nuestros hay en Brasil? Hay dos, y tienen dos casas y quince o diecis\u00e9is casas de monjas que dirigir. Tengo la costumbre de abrir una casa cuando uno de los nuestros se ordena de sacerdote. Tres se han ordenado ahora, he abierto tres casas. Un solo sacerdote dirige tres casas donde hay m\u00e1s de cien hu\u00e9rfanos y 25 sordomudos; malos muchachos, educados por los socialistas, que odiaban a los sacerdotes, y hasta rompieron las vinajeras por desprecio. Pues bien, ahora est\u00e1 all\u00ed, don Sterpi, pero tiene que irse y seguir\u00e1 adelante un solo sacerdote. \u00bfCu\u00e1l es nuestra fuerza, qu\u00e9 nos da tanto valor? \u00a1Nuestra uni\u00f3n! Nos amamos todos en Cristo, nos sentimos hermanos; nuestra uni\u00f3n es nuestra fuerza\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lo mismo, debemos repetir nosotros si queremos hacer prosperar nuestras empresas apost\u00f3licas. Ninguno de nosotros trabaja solo en la vi\u00f1a del Se\u00f1or. Por eso ense\u00f1a el ap\u00f3stol: <em>compartid las cargas unos con otros y con eso cumplir\u00e9is la ley de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Se necesita un trabajo sin\u00e9rgico, con buen esp\u00edritu de parte de todos, con garra, sabi\u00e9ndonos sostener fraternalmente, manteniendo vivo el empuje misionero e incluso intensific\u00e1ndolo dado el momento hist\u00f3rico que sin duda estamos viviendo como Instituto, haciendo y sacrific\u00e1ndonos lo que m\u00e1s podamos cada uno desde su puesto por llevar siempre bien en alto el estandarte de la sublime misi\u00f3n que se nos ha encomendado: la de \u201cllevar a plenitud las consecuencias de la Encarnaci\u00f3n del Verbo\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Noten Ustedes que con una paternal exhortaci\u00f3n nos previene el derecho propio para no caer en la tentaci\u00f3n de ser \u201clocalistas\u201d, es decir, de ser como aquellos que \u201cs\u00f3lo se preocupan por los intereses de campanario, que viven enfrascados en su obrita, y pareciera que la Iglesia se les agotase en su parroquia, ciudad, provincia o pa\u00eds\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. Ya que lo propio nuestro es vivir orientados hacia la <strong>misi\u00f3n com\u00fan,<\/strong> en servicio de la Iglesia universal, \u201centreg\u00e1ndonos generosamente al trabajo apost\u00f3lico\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>, aunque a veces estemos a la distancia o lo tengamos que hacer entre l\u00e1grimas<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeamos todos una corporaci\u00f3n, es decir, un cuerpo m\u00edstico en Cristo\u2026 [de donde] cada uno ponga de su parte <em>todo lo que pueda<\/em> para la perfecta concordia\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a> y para llevar adelante la obra del Instituto.<\/p>\n<p>Este es el esp\u00edritu en el que hemos sido formados y en el que debemos permanecer: \u201cla felicidad sacerdotal \u2013y la felicidad del hermano y del seminarista\u2013 est\u00e1 en ese <em>gastarse y desgastarse<\/em>. Esa es la m\u00edstica del trabajo sacerdotal. Y, \u00bfcu\u00e1l es la medida del <em>gastarse y desgastarse<\/em>? \u2026Es la regla que se\u00f1ala San Ignacio para la penitencia: \u2018cuanto m\u00e1s y m\u00e1s, mayor y mejor, s\u00f3lo que no se corrompa el <em>subiecto<\/em>, ni se siga enfermedad notable\u2019<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>. Debemos prepararnos, incluso, para trabajar tambi\u00e9n en el cielo, como Santa Teresita\u201d<sup><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Alimentar en el alma una actitud distinta o comportarse de manera opuesta podr\u00eda significar estar actuando como aquel religioso a quien el santo fundador de la Obra de la Divina Providencia llamaba un \u201creligioso siervo\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a> \u2013no amigo\u2013 que \u201cbusca sus intereses en todo, que se aprovecha de la Congregaci\u00f3n para conseguir sus fines personales; que obedece a su Congregaci\u00f3n s\u00f3lo con temor y por temor, que trabaja con indiferencia y mala gana\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>. Son los que el derecho propio denomina <em>falsos hermanos<\/em><a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>, que parecen estar con nosotros, pero que no son de los nuestros<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues este religioso siervo es el que \u201cdisfruta viviendo su vida\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>, que \u201cest\u00e1 inclinado a la cr\u00edtica\u201d, que \u201csiempre est\u00e1 con los m\u00e1s fr\u00edos, con los bromistas de profesi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>. \u201cCuando se trata de darle un destino, es necesario que el superior haga el examen: \u00bfaceptar\u00e1 o no aceptar\u00e1? \u00bfY cuando est\u00e9 en aquella casa \u2026 c\u00f3mo se comportar\u00e1? \u00bfSe comportar\u00e1 como buen religioso o como religioso \u2018siervo\u2019? Y sobre todo el religioso \u2018siervo\u2019 cuando se trata de trabajar, de cansarse, hace as\u00ed (extiende la mano como para medir un palmo) y nada m\u00e1s. El religioso \u2018siervo\u2019 tiene su esquema, sus confidentes. Incluso en la mesa hay que estar atento a las palabras, porque el religioso \u2018siervo\u2019 publica las noticias m\u00e1s reservadas de su familia religiosa. El amor a la Congregaci\u00f3n no est\u00e1 en su coraz\u00f3n. Si habla fuera de su Congregaci\u00f3n, es mucho que no tire piedras encima. Si sabe que la Congregaci\u00f3n tiene enemigos fuera, contrariedades, permanece ap\u00e1tico, permanece indiferente; al contrario, tiene un comportamiento, que incluso parece que goce interiormente\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Muy contrario es lo que se pide de nosotros. A nosotros Cristo nos ha llamado a \u201cser hijos\u201d y a sentirnos hijos de esta Familia Religiosa. Hijos que, como dec\u00edamos al principio, se amen \u201clos unos a los otros por ser hijos del mismo Padre, hermanos del mismo Hijo y templos del mismo Esp\u00edritu Santo, de tal manera que formemos <em>un solo coraz\u00f3n y una sola alma<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>. Hijos que \u201cno desean otra cosa que ver prosperar al Instituto, verlo extender sus tiendas sobre la faz de la tierra para la mayor gloria de Dios. Que ven en la Congregaci\u00f3n la madre y, despu\u00e9s de las cosas santas, nada tienen m\u00e1s querido que ella\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>. Nos ha llamado a ser religiosos que rezan, sufren, trabajan, y se cansan por la Congregaci\u00f3n y a estar siempre contentos de servir, con amor, en cualquier oficio que se nos mande.<\/p>\n<p>Mas \u201csi alguna vez\u201d, contin\u00faa diciendo Don Orione, \u201cel superior del religioso \u2018hijo\u2019 dice o hace alguna cosa que no es de su gusto, llev\u00e1ndole as\u00ed, a renunciar a s\u00ed mismo, \u00e9ste bendice a Dios en santa alegr\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>, porque sabe que \u201ca Jes\u00fas se le ama y se le sirve en la Cruz y crucificados con \u00c9l, no de otro modo\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, el que es \u201chijo\u201d del Instituto del Verbo Encarnado sepa que no es a Pablo o Apolo a quien sirve, sino al <em>Verbo Encarnado<\/em>; sirve al Instituto, y el Instituto no es del fundador, ni es del superior general, ni es de ning\u00fan otro superior, sino que es <em>del Verbo Encarnado<\/em>.<\/p>\n<p>A nosotros Cristo nos ha llamado a ser religiosos misioneros <em>en<\/em> el Instituto y <em>del<\/em> Instituto del Verbo Encarnado. Por eso cabe tambi\u00e9n para nosotros la pregunta que el Fundador de los Misioneros de la Consolata les hac\u00eda a los suyos: \u201c\u00bfLo sois de verdad o s\u00f3lo de nombre? Demostrar\u00e9is que lo sois de verdad si ten\u00e9is el esp\u00edritu del Instituto y conform\u00e1is vuestra vida de cada d\u00eda y de cada hora al mismo. [\u2026] Deb\u00e9is tener el esp\u00edritu del Instituto en los pensamientos, en las palabras y en las obras\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y agregaba: \u201cNo olvid\u00e9is nunca que la santidad a que aspir\u00e1is como misioneros de la Consolata no quiere ser una santidad caprichosa, practicando cada cual lo que m\u00e1s le agrada, sino quiere ser una santidad que se concreta en seguir las normas que os dan los leg\u00edtimos superiores, adem\u00e1s de la vida trazada por el Directorio y las Constituciones, en conformidad con lo que os he dicho. No todos los medios son iguales para todos al tender a la perfecci\u00f3n. Por ejemplo, se equivocar\u00eda quien prepar\u00e1ndose a ser religioso-misionero quisiera seguir la regla de los cartujos o la de los sacerdotes diocesanos. Cada Instituto tiene su car\u00e1cter y los propios medios de santificaci\u00f3n. La santidad es \u00fanica, pero la forma var\u00eda y son distintos los caminos para llegar a ella. Esto lo deb\u00e9is tener bien presente, queridos m\u00edos, cuando alguien que no tiene esta vocaci\u00f3n por parte de Dios encuentra que aqu\u00ed dentro se ense\u00f1a y se practica algo que es distinto a otras congregaciones\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, con fuerza afirmaba: \u201cLo primero es la recta intenci\u00f3n. \u2026El Instituto fue fundado y no existe m\u00e1s que para formar misioneros de la Consolata, con exclusi\u00f3n de cualquier otro fin, por muy santo que sea. Por lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n en los Seminarios donde quiere hacerse de todo un poco se termina por no hacer nada: ni buenos sacerdotes ni buenos seglares. Por lo tanto, quien haya venido al Instituto con un fin distinto a hacerse misionero de la Consolata, \u00a1por amor de Dios, que se vaya! No puede permanecer aqu\u00ed en conciencia. Ser\u00eda como una planta colocada en tierra ingrata, ser\u00eda como un hueso fuera de lugar; da\u00f1ar\u00eda a los dem\u00e1s, ser\u00eda un obst\u00e1culo a la buena marcha de la casa y al logro del fin com\u00fan. Que enderece su intenci\u00f3n si todav\u00eda puede o que se vaya\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros debemos ser un cuerpo escogido, con esp\u00edritu de pr\u00edncipe, orientando el alma a actos grandes<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>, no cristianos sin nervios. Quien no llega a comprenderlo significa que no est\u00e1 hecho para nosotros. Por eso con Don Orione tambi\u00e9n podr\u00edamos decir: \u201cY a quien no le guste la Congregaci\u00f3n y la observancia de la vida en com\u00fan, que se vaya con Dios\u2026 Que no haya que decir has multiplicado la gente, pero no la alegr\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De nosotros, como misioneros, el Se\u00f1or quiere que nos interesemos concretamente por el bien com\u00fan, estamos embarcados en una aventura com\u00fan y tenemos los mismos ideales<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>. \u201c\u00a1Nosotros tenemos que ser una fuerza!<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a> Nosotros <em>debemos ser<\/em> una fuerza en las manos de la Iglesia, una fuerza de fe, de apostolado, una fuerza doctrinal, capaces de grandes sacrificios\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfNo decimos acaso que hemos comprometido todas nuestras fuerzas para la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>, que queremos combatir con todas nuestras fuerzas el error<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>, que por la fuerza del Evangelio queremos ir a las culturas del hombre para sanarlas y elevarlas<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>, y que habiendo sido llamados a ser los hombres de fe debemos llevar y fortalecer en la fe a nuestros hermanos<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>?<\/p>\n<p>Pues bien, para esto se necesita un grand\u00edsimo amor al Verbo Encarnado, ciertamente, pero tambi\u00e9n gran amor al Instituto, mucha uni\u00f3n y mucho trabajo. A esto mismo nos invita el derecho propio cuando por boca de Don Orione nos dice: \u201c\u2018\u00a1Amad a vuestra Congregaci\u00f3n en su santa finalidad!&#8230; \u00a1Amadla porque es vuestra Madre! Dadle grandes consolaciones, honradla con vuestra vida de buenos y santos religiosos; de verdaderos y santos hijos suyos\u2019<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede uno decir que ama al Instituto, que ama a la Iglesia o a Cristo y quedarse de brazos cruzados; o quejarse porque piensa que se sacrifica \u00e9l solo y no apoya las iniciativas del Instituto?<\/p>\n<p>\u201cQuien no quiera ser ap\u00f3stol que salga de la Congregaci\u00f3n: hoy, quien no es ap\u00f3stol de Jesucristo y de la Iglesia, es ap\u00f3stata\u201d<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>, dice el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> citando a San Luis Orione.<\/p>\n<p>Todos los santos fundadores recomendaban vivamente el trabajo arduo, con celo y por amor a Cristo. As\u00ed por ejemplo, el fundador de los Misioneros de la Consolata les dec\u00eda a los suyos estas palabras que tambi\u00e9n valen para nosotros: \u201cPueden hacerse santos sin hacer milagros, \u00a1pero no sin trabajar! Sin energ\u00eda no podr\u00e1n hacer el bien en las misiones. \u00a1Coraje, energ\u00eda, voluntad de hierro!\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Asimismo, Don Orione, con su genio tan de padre y familiar, les dec\u00eda a sus religiosos: \u201cNo vayan a la rastra, ni a remolque\u2026 Hace falta que cada uno entienda que nosotros usaremos el \u2018paso apost\u00f3lico\u2019. No s\u00f3lo el \u2018paso cristiano\u2019, sino el paso apost\u00f3lico. Quien no sienta la fuerza de la caridad, la fuerza del fuego, de la apostolicidad, puede quedarse en casa, en su pueblo; no debe permanecer con nosotros. Quiz\u00e1 sea un santo trapense\u2026 pero quien se quede aqu\u00ed, debe ser un \u2018especialista de la caridad\u2019\u201d<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>. Y \u201cquien no quiera seguirme que se quite de en medio; y si no, salto por encima, prescindo de vosotros, y tan amigos\u201d<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>. \u201cEs cuesti\u00f3n de tener vitalidad, de no tener pesos muertos\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De igual manera cada uno de nosotros siempre debe tener presente que el esp\u00edritu del Instituto nada tiene que ver con apoltronarse por miedo a la entrega o por mezquindad: como la de aquel que dice \u201cpero el resto trabaja s\u00f3lo 8 horas\u201d y despiden a las almas as\u00ed sin m\u00e1s, o como aquel que siembra taca\u00f1amente \u201chaciendo lo menos posible con la excusa de no caer en el activismo, o porque la \u00e9poca es mala, o porque la familia no forma como antes, o por la acci\u00f3n malsana de los medios de comunicaci\u00f3n social&#8230;, y que s\u00f3lo sabe lamentarse: \u2018Aqu\u00ed no se puede hacer nada\u2019\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>. Lo nuestro es \u201cvivir en el m\u00e1s y en el por encima\u201d<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>F\u00edjense que en las misiones, como en todas las otras obras, \u201ccuando hay buen esp\u00edritu y caridad, que es el precepto del Se\u00f1or, todo sigue adelante y todos los hijos est\u00e1n contentos, incluso en las privaciones y viven felices\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>. Esto cualquiera lo puede constatar y puede comprobar c\u00f3mo este esp\u00edritu \u201chace la diferencia\u201d.<\/p>\n<p>Tenemos que darnos cuenta de que atentamos contra esta unidad y concordia de corazones \u2013es decir, contra esa \u201cunidad en el juicio de la raz\u00f3n sobre lo que debe hacerse, y unidad en las voluntades, de modo que todos quieran lo mismo\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a>\u2013 cuando por soberbia buscamos desordenadamente la propia excelencia y no queremos someternos a los dem\u00e1s ni reconocer la excelencia ajena; cuando no aceptamos las ense\u00f1anzas de los dem\u00e1s, crey\u00e9ndonos suficientes<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a>; cuando caemos en ese esp\u00edritu ego\u00edsta de particularismo, en el esp\u00edritu de oposici\u00f3n y de desconfianza, en el esp\u00edritu de reserva, de no participaci\u00f3n, de no consentimiento con los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entonces, permanezcamos siempre todos unidos entre nosotros y unidos en la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\"><sup>[117]<\/sup><\/a> porque s\u00f3lo de ese modo nuestro testimonio ha de ser cre\u00edble. Y que esta misma caridad unida al compromiso activo por la obra del Instituto nos distinga como verdaderos seguidores del Verbo Encarnado que nos dijo: <em>Los hombres conocer\u00e1n que sois mis disc\u00edpulos si os am\u00e1is unos a otros<\/em><a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\"><sup>[118]<\/sup><\/a>. Porque si la uni\u00f3n entre los miembros de una Familia Religiosa es un poderoso testimonio evang\u00e9lico, la divisi\u00f3n entre hermanos es una piedra de tropiezo para la evangelizaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Nuestro seguimiento a Cristo se vive en fraternidad. Esta fraternidad entre nosotros manifestada en la caridad y ayuda mutua, en el amor fervoroso al Instituto, en el lanzarse unidos por alcanzar los ideales del mismo es signo que muestra el origen divino del mensaje que predicamos y posee la fuerza para abrir los corazones a la fe<a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\"><sup>[119]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Consecuentemente, es la unidad f\u00e9rrea, constante, alegre y paternal, una fuente de gran fuerza apost\u00f3lica para nuestra Familia que hace m\u00e1s eficaz nuestra tarea de evangelizaci\u00f3n. Mas aun, cuanto m\u00e1s esp\u00edritu de familia, cuanta m\u00e1s caridad fraterna exista entre nosotros, m\u00e1s eficaz ser\u00e1 nuestro ministerio, aun individualmente hablando, porque \u201cun hombre m\u00e1s otro hombre son dos mil. Un hombre junto con otro en valor y en fuerza crece, el temor desaparece, y escapa de cualquier trampa\u201d<a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\"><sup>[120]<\/sup><\/a>. Y as\u00ed m\u00e1s vocaciones tendremos, porque solo un sacerdocio vivido con entusiasmo, en esp\u00edritu fraterno, puede llegar a ser el ideal de un joven, especialmente en un tiempo como el nuestro, tan pr\u00f3digo de alegr\u00edas f\u00fatiles y de un individualismo tan extremo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos,<\/p>\n<p>Quisiera terminar con unas palabras de San Juan Pablo II, Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa, que hablando a los sacerdotes les dec\u00eda: \u201cSab\u00e9is que vuestro ministerio de sacerdotes nunca se puede vivir como un asunto exclusivamente privado. El <em>presbyterium<\/em> deber\u00eda reflejar esa comuni\u00f3n que es la esencia misma de la Iglesia, el \u00fanico Cuerpo de Cristo<a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\"><sup>[121]<\/sup><\/a>. El decreto conciliar sobre el ministerio y vida de los presb\u00edteros habla de la \u2018intima fraternidad sacramental\u2019 que une a los sacerdotes como miembros de un \u00fanico cuerpo bajo el obispo diocesano por el \u2018vinculo de la caridad, de la oraci\u00f3n y de la omn\u00edmoda cooperaci\u00f3n\u2019<a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\"><sup>[122]<\/sup><\/a>. Se requiere <em>caridad<\/em> para que no dejemos de practicar entre nuestros hermanos el mismo mandamiento del amor que predicamos a los dem\u00e1s; un <em>v\u00ednculo de oraci\u00f3n<\/em>, para que ning\u00fan sacerdote est\u00e9 espiritualmente aislado en el cumplimiento del ministerio; y la <em>cooperaci\u00f3n<\/em>, porque como el mismo decreto nos dice, \u2018ning\u00fan presb\u00edtero puede cumplir cabalmente su misi\u00f3n aislado y como por su cuenta, sino s\u00f3lo uniendo sus fuerzas con otros presb\u00edteros, bajo la direcci\u00f3n de los que est\u00e1n al frente de la Iglesia\u2019<a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\"><sup>[123]<\/sup><\/a>. Os apremio sobre todo a que se\u00e1is modelos de unidad y armon\u00eda para que el reba\u00f1o que se os ha encomendado pueda en ello encontrar inspiraci\u00f3n para vivir en paz y trabajar unido como miembros de una \u00fanica familia\u201d<a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\"><sup>[124]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201c\u00c1nimo, la vida es breve, la fatiga es breve y el Para\u00edso nos espera. \u00a1\u00c1nimo, sigamos adelante juntos! Jes\u00fas est\u00e1 con nosotros. Sigamos adelante juntos, con una sola voluntad y un solo amor, juntos. Es la fuerza de nuestra vida religiosa\u201d<a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\"><sup>[125]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Que la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, primera adoradora del Coraz\u00f3n hipost\u00e1tico de Jes\u00fas, nos conceda inmolar cada d\u00eda <em>toda nuestra persona<\/em> y <em>toda nuestra actividad<\/em> para honrar su Sangre con nuestra sangre, como dec\u00eda San Gregorio Nacianceno.<\/p>\n<p>Les mando un gran abrazo, en Cristo, el Verbo Encarnado,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de junio de 2019<br \/><em>Carta Circular 35\/2019<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jn 15, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Jn 15, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Jn 15, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 20; <em>op. cit<\/em>. Act 4, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los seminaristas y novicios en Budapest<\/em> (19\/08\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Rom 8, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los seminaristas en el Seminario Mayor Romano<\/em> (24\/02\/1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. Jn 15, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Fil 2, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. 1 Cor 2, 16<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los seminaristas y novicios en Budapest<\/em> (19\/08\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 210.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Jn<\/em>\u00a020, 22-23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Jn 21, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf.\u00a0Lc\u00a05, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> 2 Cor 6, 4-6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Lc 22, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> 1 Cor 4, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> 2 Cor 5, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>\u00a0 Cf. Rom 8, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>\u00a0 Cf. Flp 3, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>\u00a0 Cf. Flp 3, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Heb 7, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Conclusi\u00f3n, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> San Manuel Gonz\u00e1lez, <em>Obras Completas<\/em>, As\u00ed ama \u00c9l, 359.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en Zagreb, Croacia<\/em> (10\/09\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 200;<em> op. cit. Optatam Totius<\/em>, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A la Asamblea internacional de las superioras generales en Roma<\/em> (13\/05\/1983).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. Beato Giuseppe Allamano, citado en <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 7, 134.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 284; <em>op. cit. Lumen Gentium<\/em>, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a><em> Presbyterorum Ordinis<\/em>, 8, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 285.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 286-287.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. Mt 5, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos comprometidos en Arezzo, Italia<\/em> (23\/05\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 331; <em>op. cit<\/em>. San Luis Orione, <em>Cartas Selectas del Siervo de Dios Don Orione<\/em>, El Cap\u00edtulo Primero de las Constituciones (25\/07\/1936), 143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 300: \u201cel fundamento m\u00e1s profundo de nuestra unidad como Familia Religiosa lo encontraremos siempre en la Eucarist\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 95.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. Rom 12, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 95; San Benito, Santa Regla, LXXII, 1-12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Oratorio<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. Cant 6, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Citado en <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 7, 133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> San Luis Orione, <em>Cartas<\/em>, vol. 1, Carta17 (02\/05\/1920).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 24; 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 87.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 146.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> San Luis Orione, <em>Cartas<\/em>, vol. 1, Carta 36 (07\/02\/1923).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte II, cap. 3, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> 2 Cor 12, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Gal 6, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> San Luis Orione, <em>Cartas<\/em>, vol. 1, Carta 13 (10\/03\/1916).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [83].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte II, cap. 3, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Cf. 2 Cor 11, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 96.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 20; <em>op. cit<\/em>. Act 4, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 143; <em>op. cit<\/em>. San Luis Orione, <em>Cartas de Don Orione<\/em> (24\/06\/1937), Ed. P\u00edo XII, Mar del Plata 1952, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> L. Sales, <em>La vida espiritual<\/em>. <em>Conversaciones del P. Jos\u00e9 Allamano con sus misioneros<\/em>, Madrid 1977, p. 113-114.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> L. Sales, <em>op. cit.<\/em>, p. 152.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> L. Sales, <em>op. cit.<\/em>, p. 90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE,<em> Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte II, cap. 3, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 254; 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 223.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> San Luis Orione, <em>Cartas Selectas del Siervo de Dios Don Orione<\/em>, El Cap\u00edtulo Primero de las Constituciones (25\/07\/1936), 143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 331.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216; op. cit. San Luis Orione, <em>Cartas de Don Orione<\/em> (02\/08\/1935), Edit. P\u00edo XII, Mar del Plata 1952, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> Citado en <em>Los quiero as\u00ed<\/em>, cap. 12, 193.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a><em> Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 398.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> Citado en <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 248.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 251.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, 252.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> Jn 13, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> Cf. 1 Cor 12, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> <em>Prebyterorum ordinis<\/em>, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> <em>Prebyterorum ordinis<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en La Valetta<\/em>, Malta (25\/05\/1990).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> Cf. San Luis Orione, <em>Carta<\/em> 34 (15\/11\/1922).<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya lo dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cLa Iglesia hoy no tiene necesidad de funcionarios, administradores o empresarios, sino sobre todo de \u2018amigos de Cristo\u2019, que sepan manifestar el amor en una actitud de servicio altruista que no excluya a nadie\u201d.  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