{"id":560,"date":"2019-05-01T20:45:59","date_gmt":"2019-05-01T18:45:59","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=560"},"modified":"2020-10-17T13:27:19","modified_gmt":"2020-10-17T11:27:19","slug":"maria-madre-y-educadora-de-nuestro-sacerdocio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2019\/05\/01\/maria-madre-y-educadora-de-nuestro-sacerdocio\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, madre y educadora de nuestro sacerdocio"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"560\" class=\"elementor elementor-560\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-48255d52 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"48255d52\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-285305a6\" data-id=\"285305a6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-10ae02f3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"10ae02f3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Mar\u00eda, madre y educadora de nuestro sacerdocio<\/em><\/strong><br \/><em>Pastores dabo vobis, 82<\/em><\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, tengo el agrado de dirigirme a todos Ustedes a trav\u00e9s de esta carta circular a pocos d\u00edas de celebrar a quien es nuestra Reina y Madre, la Sant\u00edsima Virgen de Luj\u00e1n. Celebraci\u00f3n que este a\u00f1o halla su marco dentro de la conmemoraci\u00f3n del <strong>20\u00b0 aniversario<\/strong> del inicio del <strong>Proyecto Virgen de Luj\u00e1n<\/strong> que tan grandes gracias y bienes nos ha reportado.<\/p>\n<p>No podemos dudar que la Virgen de Luj\u00e1n est\u00e1 \u00edntimamente entrelazada a la historia de nuestro Instituto y a nuestra identidad mariana. Su preciosa imagen en nuestras casas religiosas, parroquias, escuelas, hogares, etc. confiesa silenciosa pero manifiestamente que somos <em>todos suyos<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> y que de Ella esperamos \u201cla ayuda para prolongar la Encarnaci\u00f3n en todas las cosas\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Siendo el nuestro un Instituto clerical donde la mayor parte de sus miembros son sacerdotes o se preparan para el sacerdocio<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, el rol de la Madre de Dios en nuestras vidas es fundamental. Y esto a t\u00edtulo doble: por ser sacerdotes y por ser religiosos misioneros del Instituto del Verbo Encarnado. Por eso resulta muy importante el ahondar nuestra devoci\u00f3n y rendir cada vez m\u00e1s nuestro sacerdocio en santo abandono en los brazos de tan excelsa Madre.<\/p>\n<p>Nosotros \u2013por la participaci\u00f3n del sacerdocio de Cristo\u2013 gozamos del inefable y dulc\u00edsimo privilegio de ser los predilectos de la Virgen. As\u00ed nos lo hace notar el Papa Benedicto XVI: \u201cSon dos las razones de la predilecci\u00f3n que Mar\u00eda siente por ellos [los sacerdotes]: porque se asemejan m\u00e1s a Jes\u00fas, amor supremo de su coraz\u00f3n, y porque tambi\u00e9n ellos, como ella, est\u00e1n comprometidos en la misi\u00f3n de proclamar, testimoniar y dar a Cristo al mundo\u201d <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Por lo tanto debemos sabernos aprovechar del precioso legado del Verbo Encarnado: nuestra Madre del cielo.\u00a0<\/p>\n<p>La historia misma de la Virgen de Luj\u00e1n con su maternal y generoso auxilio a los sacerdotes, nos ilustra cu\u00e1n cercanos somos los sacerdotes a su Inmaculado Coraz\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, en el a\u00f1o 1875 el P. Jorge Mar\u00eda Salvaire, franc\u00e9s, misionero lazarista en Argentina, habiendo sido hecho prisionero y condenado a morir en manos de los indios, fue liberado tras haber hecho un voto a la Virgen de Luj\u00e1n de levantar a la gloria de tan gran Se\u00f1ora un templo digno de Ella, de propagar su culto y de dar a conocer su historia por doquier hasta el final de sus d\u00edas, como relata \u00e9l mismo. Hoy en d\u00eda a \u00e9l le debemos estas tres grandes obras: el magn\u00edfico libro de dos tomos acerca de \u201c<em>La Historia de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n<\/em>\u201d publicado en 1885 y en el que trabaj\u00f3 durante 8 a\u00f1os (y en cuya dedicatoria relata su salvaci\u00f3n milagrosa); la coronaci\u00f3n pontificia de la santa y venerada imagen en 1886; y la construcci\u00f3n de la gran bas\u00edlica en su honor tal como la conocemos hoy.<\/p>\n<p>As\u00ed como este, con otros innumerables signos la Madre del Verbo Encarnado ha manifestado desde siempre su voluntad de ejercer su oficio materno especialmente sobre \u2018sus hijos sacerdotes\u2019.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">1. La Virgen es nuestra verdadera y propia Madre espiritual<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>Todos los santos de todos los tiempos tanto de Oriente como de Occidente han atribuido grand\u00edsima importancia a la devoci\u00f3n a la Virgen en la vida sacerdotal, como un apoyo eficaz en el camino de santificaci\u00f3n, fortaleza constante en las pruebas personales y como fuente de impulsos siempre nuevos para el apostolado.<\/p>\n<p>Por eso San Juan Bosco sol\u00eda decir a los suyos: \u201cLa devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima es una gran defensa y un arma poderosa contra las acechanzas del enemigo. [\u2026] Mar\u00eda nos asegura que, si somos devotos suyos, nos cubrir\u00e1 con su manto, nos colmar\u00e1 de bendiciones en este mundo y nos asegurar\u00e1 el para\u00edso. [\u2026] Amad, pues, a esta Madre celestial, acudid a Ella con toda el alma\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa en su primera <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> \u2013una carta que si se quiere es program\u00e1tica para la espiritualidad mariana sacerdotal\u2013 nos dec\u00eda: \u201cla Madre de Cristo, de modo particular es nuestra Madre: la Madre de los Sacerdotes\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n profunda para nuestra devoci\u00f3n como sacerdotes religiosos a Mar\u00eda Sant\u00edsima se halla en la relaci\u00f3n esencial que Dios en su Providencia ha establecido entre la Madre de Cristo y el sacerdocio de su Hijo, continuado en nosotros \u2013ese mismo y \u00fanico sacerdocio del que participamos\u2013, como ministros de su Sangre.\u00a0<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n de la Virgen con el sacerdocio deriva, ante todo, del hecho de su maternidad. Pues, en el instante de la Encarnaci\u00f3n, Mar\u00eda se convirti\u00f3 en madre del Sumo Sacerdote. En efecto, al asumir el Verbo la naturaleza humana, el Hijo eterno de Dios cumpli\u00f3 la condici\u00f3n necesaria para llegar a ser, mediante su muerte y su resurrecci\u00f3n, el sacerdote \u00fanico de la humanidad<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Y mientras Cristo <em>entrando en el mundo<\/em> dijo: <em>Sacrificio y oblaci\u00f3n no quisiste; pero me has formado un cuerpo [&#8230;]. Entonces dije: \u2018He aqu\u00ed que vengo [&#8230;] a hacer, oh Dios, tu voluntad!<\/em>\u2019<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>; la Virgen Mar\u00eda manifest\u00f3 una disposici\u00f3n id\u00e9ntica diciendo: <em>He aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso el derecho propio nos exhorta a \u201caprender a vernos encerrados con Cristo en el seno de Mar\u00eda. Porque all\u00ed en el momento de encarnarse, en \u00c9l quedamos incluidos [\u2026] fuimos concebidos en el seno pur\u00edsimo de Mar\u00eda y por eso es nuestra verdadera y propia Madre espiritual\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Y all\u00ed debemos aprender con Jes\u00fas a depender, total y omn\u00edmodamente, de Dios a trav\u00e9s de Mar\u00eda<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tan es as\u00ed que \u201cnuestra espiritualidad sacerdotal no podr\u00eda considerarse completa si no tomase seriamente en consideraci\u00f3n el testamento de Cristo crucificado, que quiso confiar Su Madre al disc\u00edpulo predilecto y, a trav\u00e9s de \u00e9l, a todos los sacerdotes, que han sido llamados a continuar Su obra de redenci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s: esta Madre bondadosa fue asociada de modo \u00fanico al sacrificio sacerdotal de Cristo al compartir con \u00c9l su voluntad de salvar el mundo mediante la cruz. Por eso afirmaba San Juan Pablo II: \u201cElla fue la primera persona y la que con m\u00e1s perfecci\u00f3n particip\u00f3 espiritualmente en su oblaci\u00f3n de <em>sacerdos et hostia<\/em>. Como tal, a los que participan en el plano ministerial del sacerdocio de su Hijo puede obtenerles y darles la gracia del impulso para responder cada vez mejor a las exigencias de la oblaci\u00f3n espiritual que el sacerdocio implica: sobre todo, la gracia de la fe, de la esperanza y de la perseverancia en las pruebas, reconocidas como est\u00edmulos para una participaci\u00f3n m\u00e1s generosa en la ofrenda redentora\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas a su Madre Dolorosa en el Calvario: <em>Mujer<\/em> <em>ah\u00ed tienes a tu hijo<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> hablan sin duda de la maternidad universal de la Sant\u00edsima Virgen en la vida de la gracia con respecto a cada uno de los cristianos. Pero no podemos obviar el hecho de que estas palabras fueron dichas al disc\u00edpulo predilecto que el d\u00eda anterior en el Cen\u00e1culo hab\u00eda o\u00eddo de labios de Cristo las palabras: <em>Haced esto en memoria m\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Es decir, es a Juan a quien el mismo Cristo le hab\u00eda dado el poder de celebrar la Eucarist\u00eda y pertenec\u00eda, como los dem\u00e1s Ap\u00f3stoles, al grupo de los primeros sacerdotes a quienes les es dada Mar\u00eda como Madre. Asimismo, San Juan siendo sacerdote es dado a Mar\u00eda como hijo.<\/p>\n<p>Por lo tanto, todos nosotros que hemos recibido el mismo poder de renovar el sacrificio de la cruz mediante la ordenaci\u00f3n sacerdotal, en cierto sentido somos los primeros en tener el derecho a ver en Ella a nuestra Madre<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y por eso las palabras de Cristo al Ap\u00f3stol en la cruz <em>Ah\u00ed tienes a tu hijo<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> hacen que la maternidad de la Virgen cobre para nosotros una fuerza y una dimensi\u00f3n especial si consideramos que fueron dichas al ap\u00f3stol-sacerdote. De hecho, resulta muy apacible para el alma sacerdotal el pensar que al encomendar a San Juan de manera especial al cuidado de su propia Madre, Jes\u00fas tambi\u00e9n nos encomend\u00f3 a nosotros y a las largas generaciones de sacerdotes que nos suceder\u00e1n hasta el fin de los tiempos.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n nuestro Se\u00f1or al hacerle este excelent\u00edsimo don le dijo al disc\u00edpulo y en \u00e9l a todos nosotros: <em>Ah\u00ed tienes a tu madre<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a><em>. <\/em>De donde se desprende la natural y suav\u00edsima obligaci\u00f3n de todo cristiano de tratar a Mar\u00eda como a nuestra Madre, de amarla, de defenderla. Sin embargo, no podemos obviar el significativo detalle de que estas palabras han sido dirigidas a un sacerdote. \u201c\u00bfNo podr\u00edamos deducir de esto que somos nosotros los sacerdotes los que tenemos el encargo de promover y desarrollar la devoci\u00f3n a Mar\u00eda y que, somos sus principales responsables?\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tengamos siempre muy presente que la devoci\u00f3n mariana y \u201cel trabajar dentro de la impronta de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> es un elemento no negociable que se sigue e integra con el carisma mismo del Instituto<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>. Y esto hasta el punto de que tenemos como nota distintiva el profesar un cuarto voto: el de materna esclavitud de amor a Mar\u00eda. Por tanto, este elemento debe ser valorado en toda su importancia a fin de ser fuente perenne de fecundidad sobrenatural para nuestra Familia Religiosa.<\/p>\n<p>No en vano el derecho propio nos exhorta a \u201cser Ap\u00f3stoles de Mar\u00eda entreg\u00e1ndonos a Ella en la materna esclavitud de amor y haciendo todo \u2018por Mar\u00eda, con Mar\u00eda, en Mar\u00eda y para Mar\u00eda\u2019\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros ya por ser sacerdotes religiosos, ya por ser misioneros, ya por ser sus esclavos, gozamos de una espl\u00e9ndida y penetrante cercan\u00eda con la Madre de Cristo. Por eso debe ser connatural en nosotros el recurrir a Ella con esperanza y amor excepcionales. Pues no hay necesidad o cuidado del cuerpo y del alma que esta Madre de Misericordia no est\u00e9 dispuesta a socorrer con eficaz asistencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros \u2013a semejanza del Ap\u00f3stol San Juan\u2013 debemos acoger a la Sant\u00edsima Virgen en \u201cel \u2018hogar\u2019 interior de nuestro sacerdocio\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Es decir, \u201camar y venerar con <em>filial confianza<\/em> a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> que nada se reserva para s\u00ed<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. Este \u201cacoger a Mar\u00eda en nuestra casa significa\u201d \u2013explica Juan Pablo Magno\u2013 \u201chacerle un lugar en nuestra vida, y estar unido a ella diariamente con el pensamiento, los afectos y el celo por el reino de Dios y por su mismo culto. [\u2026] El presb\u00edtero ha de tener presente siempre que en las dificultades que encuentre <em>puede contar<\/em> con la ayuda de Mar\u00eda; encomendarse a ella y confiarle su persona y su ministerio pastoral\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>. Pues esta Madre cari\u00f1osa y de inefable ternura no nos es distante, ni se olvida de nuestros asuntos, antes bien, con gran efectividad nos auxilia en todo e incluso se adelanta a nuestras necesidades. \u00a1Pruebas tenemos de sobra acerca de lo que puede la Omnipotencia suplicante de Mar\u00eda!<\/p>\n<p>Para nosotros que nos confesamos esencialmente marianos, la devoci\u00f3n a la Virgen es algo primordial y un recurso muy a la mano que nos sirve de apoyo durante toda nuestra vida sacerdotal y ha de hacer muy fecundo nuestro ministerio. Si nosotros vivimos nuestro ministerio unidos a Mar\u00eda Sant\u00edsima, \u00e9ste ser\u00e1 custodiado en su Coraz\u00f3n y podremos como Ella permanecer dispuestos al servicio de todos. Entonces ser\u00e1 as\u00ed fecundo y salv\u00edfico, en todos sus aspectos. No olvidemos nunca que la Virgen es uno de nuestros grandes amores<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a> y Ella, por tanto, debe ser el objeto de nuestras continuas atenciones y oraciones.<\/p>\n<p>El Venerable Arzobispo Fulton Sheen escrib\u00eda: \u201cEl sacerdote tiene un profundo amor a Mar\u00eda no s\u00f3lo en sus mejores momentos sino tambi\u00e9n en sus ca\u00eddas. [Ya que] conf\u00eda en su intercesi\u00f3n para combatir sus debilidades y particularmente busca su atenci\u00f3n especial sabiendo que el hijo que cae m\u00e1s a menudo es el m\u00e1s apto para recibir m\u00e1s los besos de la madre. [Y] si alguna vez la manera de ser de Sim\u00f3n lo domina; si llegan momentos en que como Dimas se <em>enamora del mundo presente<\/em><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>; si en la parroquia se vuelve conocido como \u2018el golfista\u2019 o \u2018el tipo estupendo\u2019 o como \u2018uno de los chicos\u2019 en vez de como \u2018un buen sacerdote\u2019 entonces sabe d\u00f3nde debe ir por ayuda para encontrar a su Se\u00f1or. Debe ir a Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso tambi\u00e9n el Magisterio de la Iglesia nos exhorta a una devoci\u00f3n tierna, aut\u00e9ntica y personal con la Madre del Verbo Encarnado ya que Ella \u201cnos ofrece una visi\u00f3n serena y una palabra tranquilizadora\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>. Y posando con sus manos nuestra cabeza sobre su Coraz\u00f3n Inmaculado suavemente \u2013como s\u00f3lo la pedagog\u00eda maternal lo sabe hacer\u2013 nos va ense\u00f1ando la victoria de la esperanza sobre la angustia, de la comuni\u00f3n sobre la soledad, de la paz sobre la turbaci\u00f3n, de la alegr\u00eda y de la belleza sobre el tedio, de las perspectivas eternas sobre las temporales, de la vida sobre la muerte<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>No hace falta que les diga que la vocaci\u00f3n sacerdotal implica una participaci\u00f3n en los sufrimientos de Cristo. Pero s\u00ed quisiera insistirles en que \u201cpara acortar distancias en el camino dif\u00edcil, para mitigar las asperezas y vencer los obst\u00e1culos, vela sobre nosotros, con la sensibilidad de su coraz\u00f3n y la potencia de su intercesi\u00f3n, Mar\u00eda, Madre del eterno Sacerdote y de todos los sacerdotes. No se cansen nunca de recurrir a Ella. Rueguen con humilde insistencia y con plena confianza. La Virgen Sant\u00edsima acoger\u00e1 sus suplicas. Ser\u00e1 la <em>Stella Matutina<\/em>, que en cada despertar difundir\u00e1 una luz siempre nueva ante sus pasos\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. En otras palabras: \u201csean devot\u00edsimos de la Virgen\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros como sacerdotes debemos mostrar el mismo amor de Cristo por su Madre con vivas expresiones de devoci\u00f3n mariana tales como la consagraci\u00f3n diaria a Mar\u00eda Sant\u00edsima, el coloquio \u00edntimo con Ella confi\u00e1ndole todos nuestros esfuerzos, dificultades y alegr\u00edas cotidianas<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>, el uso del escapulario<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, el tener cerca una imagen de la Virgen que nos recuerde siempre que estamos bajo su maternal mirada<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>, el rezar el oficio de Santa Mar\u00eda <em>in sabbato<\/em><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a> y los miles de otros detalles que el afecto filial nos sugiera, pero por sobre todo: \u201cel amor a Mar\u00eda se manifiesta visiblemente en el rezo del Santo Rosario\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">2. La Sant\u00edsima Virgen sea el modelo, la gu\u00eda, la forma de todos nuestros actos<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>\u201cComo sabemos, la Virgen Sant\u00edsima desempe\u00f1\u00f3 su papel de madre no s\u00f3lo en la generaci\u00f3n f\u00edsica de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n en su formaci\u00f3n moral\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>. En virtud de su maternidad, le correspondi\u00f3 educar al Ni\u00f1o Jes\u00fas de modo adecuado a su misi\u00f3n sacerdotal, es decir, para ser v\u00edctima.<\/p>\n<p>De modo similar, Mar\u00eda est\u00e1 presente desde el origen de toda vocaci\u00f3n y la acompa\u00f1a a lo largo de todo el proceso formativo. Si esto es cierto de todas las vocaciones, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s de cada miembro del Instituto del Verbo Encarnado! Pues mucho antes de que consider\u00e1semos la vocaci\u00f3n religiosa \u2013e incluso antes de que naci\u00e9ramos\u2013 ya la Virgen de Luj\u00e1n atesoraba en su Coraz\u00f3n a tantos hijos que un d\u00eda ser\u00edan sacerdotes del IVE. De tal modo que podemos decir que detr\u00e1s de nuestra vocaci\u00f3n se halla sin duda el gran amor de la Sant\u00edsima Virgen. Por tanto, esta devoci\u00f3n profunda, concreta, y genuina de la que venimos hablando, debe gestarse y hacerse manifiesta ya desde el Noviciado y reafirmarse a\u00fan m\u00e1s durante el tiempo de formaci\u00f3n en el Seminario Mayor a fin de cobrar todo su vigor y madurez durante nuestro ministerio, para poder corresponder a ese amor preferencial de nuestra Madre.<\/p>\n<p>As\u00ed lo prescribe el derecho can\u00f3nico y del mismo modo lo prescribe el derecho propio: \u201cDeben fomentarse el culto a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, incluso por el rezo del santo rosario, la oraci\u00f3n mental y las dem\u00e1s pr\u00e1cticas de piedad con las que los alumnos adquieran esp\u00edritu de oraci\u00f3n y se fortalezcan en su vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Todos sabemos que Mar\u00eda, por ser nuestra Madre y Madre del Verbo Encarnado, sumo y eterno sacerdote, es la formadora eminente de nuestro sacerdocio. Ella es quien \u201ccoopera con un amor maternal\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a> y activo en la capacitaci\u00f3n de todos los que un d\u00eda han de convertirse en hermanos de su Hijo y que, de hecho, se convierten en sus amigos<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>. M\u00e1s a\u00fan, Ella har\u00e1 todo lo que est\u00e9 a su alcance para que no traicionemos esta santa amistad<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es la Madre amable y servidora fiel quien sabe modelar el coraz\u00f3n sacerdotal. Y as\u00ed como velaba, con solicitud materna, por el Verbo Encarnado, del mismo modo vela para que nosotros crezcamos en sabidur\u00eda, edad y gracia delante de Dios y de los hombres.<\/p>\n<p>Aunque muchas veces se lo hemos dicho a otros, conviene record\u00e1rnoslo a nosotros mismos: \u201cNo ser\u00e1n hijos devotos, quienes no sepan imitar las virtudes de la Madre\u201d. Como sacerdotes, por tanto, hemos de mirar a Mar\u00eda si queremos ser ministros humildes, obedientes y castos, que puedan dar testimonio de caridad a trav\u00e9s de la donaci\u00f3n total al Se\u00f1or y a su Iglesia. Porque es guiados de la mano materna de la Virgen Pur\u00edsima y al calor de su Inmaculado Coraz\u00f3n que nuestra alma se va impregnando del <em>buen olor de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a> y nuestro coraz\u00f3n va compenetr\u00e1ndose<em> de los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas<\/em><a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Por eso expl\u00edcitamente declara el <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>: \u201cEs Ella el modelo perfecto de consagrada al que todo religioso debe siempre contemplar e imitar\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que como ministros o futuros ministros de Cristo uno aprende de Mar\u00eda?<\/p>\n<p>Fundamentalmente, uno aprende de la Virgen a pronunciar a diario su <strong><em>fiat<\/em><\/strong> y como Ella a hacerse disponible para siempre a la voluntad de Dios: \u201cen la humildad de una vida oculta, en la aceptaci\u00f3n de los sufrimientos para completar lo que en la propia carne falta a las tribulaciones de Cristo<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>, en el sacrificio silencioso, en el abandono a la santa voluntad de Dios, en la serena fidelidad incluso ante el declive de las fuerzas y del propio ascendiente\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. \u00a1Qu\u00e9 contradicci\u00f3n ser\u00eda ver el magn\u00edfico ejemplo de generosidad en la entrega personal de nuestra Madre y luego sembrar mezquinamente!<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En el contacto diario con la Virgen uno adquiere \u201caquel <strong>amor maternal<\/strong>, con que es necesario que est\u00e9n animados todos aquellos que, asociados en la misi\u00f3n apost\u00f3lica de la Iglesia, cooperan a la regeneraci\u00f3n de los hombres\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>. Y \u201cas\u00ed como en la Virgen Mar\u00eda estuvieron unidas la virginidad y la maternidad, an\u00e1logamente en el sacerdote deben estar unidas la virginidad y la paternidad\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a> a fin de engendrar a Cristo en los dem\u00e1s. San Juan Pablo II preguntaba a los sacerdotes: \u201csi toda la Iglesia \u2018aprende su propia maternidad de Mar\u00eda\u2019<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>, \u00bfno necesitamos hacerlo tambi\u00e9n nosotros?\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De la prisa de la Virgen Mar\u00eda por asistir a su prima Santa Isabel aprendemos la \u201c<strong>docilidad y prontitud<\/strong> en la ejecuci\u00f3n de lo que pide el Esp\u00edritu Santo, trabajando siempre contra la tentaci\u00f3n de la dilaci\u00f3n, contra el miedo al sacrificio y a la entrega total y contra la tentaci\u00f3n de recuperar lo que hemos dado buscando compensaciones o instal\u00e1ndonos en cosas que no sean Dios\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. Fulton Sheen de un modo muy real y concreto dice que el sacerdote aprende \u201ca no demorarse en atender las llamadas de los enfermos, a no retrasarse mientras la familia se preocupa, sino que como Mar\u00eda, el sacerdote <em>se da prisa<\/em> ya que nada requiere tanta velocidad como la necesidad de los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Contemplando a nuestra Madre en el misterio de la p\u00e9rdida y el hallazgo del Ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo aprendemos esta gran lecci\u00f3n: que no debemos esperar a que los que est\u00e1n perdidos vuelvan, nosotros debemos ir en busca de ellos. Porque si somos misioneros debemos \u201cmovernos a impulsos del \u2018<strong>celo por las almas<\/strong>\u2019\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a> y \u201cno buscar otra cosa sino que el bien de las almas se difunda y se acreciente\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>. \u201cEn este sentido, la nueva evangelizaci\u00f3n exige que el sacerdote haga evidente su genuina presencia. Se debe ver que los ministros de Jesucristo est\u00e1n presentes y disponibles entre los hombres. Tambi\u00e9n es importante por eso su inserci\u00f3n amistosa y fraterna en la comunidad\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. Nada m\u00e1s lejos del ejemplo de nuestra Madre que sacerdotes airados, recluidos en una oficina y sin roce con las almas.<\/p>\n<p>En el misterio de las Bodas de Can\u00e1 la Virgen nos ense\u00f1a a los sacerdotes que nosotros no nos pertenecemos a nosotros mismos sino a la Iglesia. \u201cExhorta al respecto la <em>Optatam totius<\/em>: \u2018ll\u00e9nense (a los alumnos) de un <strong>esp\u00edritu tan cat\u00f3lico<\/strong> que se acostumbren a traspasar los l\u00edmites de la propia di\u00f3cesis o naci\u00f3n o rito y ayudar a las necesidades de <em>toda la Iglesia<\/em>, preparados para predicar el Evangelio en todas partes\u2019\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A su vez, la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda <strong>previene al sacerdote de ser un <em>mercenario<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a> que piensa que es un funcionario con horario fijo, tareas determinadas, l\u00edmites parroquiales y sin ovejas perdidas<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>. Es decir, nos previene de ser como aquellos que <em>buscan sus propios intereses y no los de Jesucristo<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, que no aman gratuitamente a Cristo, que no buscan a Dios por Dios, que van en pos de las comodidades temporales, \u00e1vidos del lucro y deseosos de honores humanos. Porque para el verdadero devoto de Mar\u00eda no existe el \u201c<em>on duty<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a> ya que \u201cel que anda en amor no cansa ni se cansa\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a> en todas partes est\u00e1 \u201c<em>on love<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la Sant\u00edsima Virgen nos ense\u00f1a a los sacerdotes lo que es la <strong>compasi\u00f3n<\/strong>, que no quiebra jam\u00e1s la ca\u00f1a cascada ni apaga la mecha humeante<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>. Un sacerdote que lleva una vida f\u00e1cil, sin mortificaci\u00f3n, que es altanero, no se puede inclinar a compadecerse de los dem\u00e1s<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>. Por eso es muy necesario que en la preparaci\u00f3n al sacerdocio se incluya \u201cuna seria formaci\u00f3n de la caridad. En particular un amor preferencial por los pobres, y un amor misericordioso y lleno de compasi\u00f3n por los pecadores\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a><sup> <a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a><\/sup>. Un amor que se defina como el amor del Buen Pastor que <em>da la vida por las ovejas<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de la Madre al pie de la cruz aprendemos a <strong>sufrir<\/strong> en silencio y a dar precisamente la vida por las ovejas. El Venerable Arzobispo americano lo expresa de la siguiente manera: \u201cSi la Virgen Mar\u00eda que merec\u00eda verse libre de todo mal, pudo, sin embargo, en la especial Providencia de su Hijo, tener una cruz, entonces \u00bfc\u00f3mo es que nosotros, que no merecemos estar al mismo nivel de Ella, esperamos escapar de nuestro encuentro con la cruz? <em>\u2018\u00bfQu\u00e9 hice para merecer esto?<\/em>\u2019 es un grito de orgullo. \u00bfQu\u00e9 hizo Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 hizo Mar\u00eda? Que no haya quejas contra Dios por enviarnos cruces; que haya solo sabidur\u00eda suficiente para ver que Mar\u00eda est\u00e1 all\u00ed haci\u00e9ndola m\u00e1s liviana, m\u00e1s dulce, \u00a1haci\u00e9ndola suya!\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Cuentan que San Luis Orione sol\u00eda desahogarse en voz alta con la Virgen en momentos de gran cruz buscando su amparo maternal. En ocasi\u00f3n del cierre forzado del Oratorio en Tortona le dec\u00eda a la Virgen: \u201cQuerid\u00edsima y venerad\u00edsima Madre, Oh Madre m\u00eda, que nunca has abandonado a nadie, \u00a1no abandones a este, tu pobre y \u00faltimo hijito! <em>Verdaderamente no puedo m\u00e1s<\/em>&#8230; S\u00e1lvame, oh Mam\u00e1 querida, s\u00e1lvame con mis j\u00f3venes y con mi oratorio. Somos calumniados y abandonados por todos. <em>No puedo seguir adelante solo<\/em>&#8230; Si t\u00fa no vienes, me ahogo con mis muchachos. \u00a1Ven, madre querida, ven y no tardes! \u00a1Ven oh Madre, ven a salvarnos!\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lo mismo debemos hacer nosotros siguiendo la recomendaci\u00f3n expresa de las <em>Constituciones <\/em>que nos mandan a \u201csufrir con Ella\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>, especialmente cuando se trata de las cruces del ministerio sacerdotal. Porque si bien la Virgen Mar\u00eda endulza <em>todas<\/em> nuestras cruces, lo hace principalmente con aquellas que tienen que ver con nuestro trabajo pastoral que, como bien dice el derecho propio, \u201ces cruz\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>. No olvidemos nunca que de Ella nos viene la ayuda imprescindible para prolongar la Encarnaci\u00f3n en todas las cosas<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n debemos \u201chablar de Ella, honrarla, glorificarla, recomendarnos a Ella, gozar con Ella, trabajar, orar y descansar con Ella\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. De lo contrario, corremos el riesgo de que nuestra devoci\u00f3n a la Virgen se vuelva abstracta, fr\u00eda, e interesada, hasta tornarse est\u00e9ril.<\/p>\n<p>Nosotros debemos alimentar en todo momento la verdadera devoci\u00f3n a Mar\u00eda que es siempre \u201cinterior, tierna, santa, constante y desinteresada\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>, sacando de ella consecuencias pr\u00e1cticas para nuestra vida y ministerio sacerdotal, lo cual no es otra cosa sino \u201cmarianizar la vida\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">3. Proyecto Virgen de Luj\u00e1n<\/strong><\/h4>\n<p>A tal punto la devoci\u00f3n a la Virgen es central en nuestra espiritualidad que en repetidas ocasiones el derecho propio la sintetiza diciendo, a modo de \u201cc\u00f3digo fundamental\u201d: \u201cNo, Jes\u00fas o Mar\u00eda; no, Mar\u00eda o Jes\u00fas \/ Ni Jes\u00fas sin Mar\u00eda; ni Mar\u00eda sin Jes\u00fas \/ No s\u00f3lo Jes\u00fas, tambi\u00e9n Mar\u00eda; ni s\u00f3lo Mar\u00eda, tambi\u00e9n Jes\u00fas \/ Siempre Jes\u00fas y Mar\u00eda; siempre Mar\u00eda y Jes\u00fas [&#8230;] Todo por Jes\u00fas y por Mar\u00eda; con Jes\u00fas y con Mar\u00eda; en Jes\u00fas y en Mar\u00eda; para Jes\u00fas y para Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>. Ya que una verdadera relaci\u00f3n con Jesucristo no puede menos que ir acompa\u00f1ada de una devoci\u00f3n aut\u00e9ntica a Mar\u00eda, Madre suya y Madre nuestra.<\/p>\n<p>Tal espiritualidad encuentra su expresi\u00f3n no s\u00f3lo en la profesi\u00f3n del cuarto voto de esclavitud mariana, seg\u00fan el esp\u00edritu de San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a> sino en el desear la presencia de la Virgen en todas nuestras misiones y actividades, ya que estamos convencidos de que la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima es de una eficacia pastoral incomparable a la hora de atraer a las almas a Cristo. De esto se siguen los vivos esfuerzos que en todas partes hacen nuestros misioneros por difundir la devoci\u00f3n a Mar\u00eda entre las almas a ellos encomendadas: ya a trav\u00e9s de las pr\u00e9dicas, del rezo del rosario en las parroquias, de la gran solemnidad con que se celebran las misas y procesiones en honor a la Madre de Dios en los d\u00edas de fiesta, el empe\u00f1arse en que cada vez m\u00e1s almas realicen la consagraci\u00f3n total a Jes\u00fas por Mar\u00eda, el organizar peregrinaciones a sus santuarios, el adornar con gran decoro el altar de la Virgen, el promover el uso del escapulario, el nombrarla Patrona de los grupos parroquiales, etc.<\/p>\n<p>Y es con esa misma certeza de que la devoci\u00f3n a la Virgen, la gran evangelizadora de la cultura, es de gran eficacia pastoral y constituye una fuerza renovadora de la vida cristiana<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>, que surgi\u00f3 hace ya 20 a\u00f1os, el Proyecto Virgen de Luj\u00e1n que ha hecho a la Virgen a\u00fan \u201cm\u00e1s nuestra\u201d.<\/p>\n<p>Como todos Ustedes saben, el Proyecto Virgen de Luj\u00e1n naci\u00f3 el 1 de enero de 1999 buscando dar m\u00e1s gloria a la Virgen. Se eligi\u00f3, adem\u00e1s, su imagen por ser la Celestial Patrona del pa\u00eds donde naci\u00f3 nuestra Familia Religiosa y porque a Ella le debemos incontables gracias y muy grandes bienes, entre ellos el don mismo de la vocaci\u00f3n al Instituto, como atestigua nuestro Fundador<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Innegablemente, este Proyecto ha sido un veh\u00edculo espl\u00e9ndido para promover la devoci\u00f3n a la Virgen de Luj\u00e1n. Primero entre nuestros religiosos de tan variadas nacionalidades y luego tambi\u00e9n entre las almas a nosotros encomendadas en pa\u00edses tan distantes como Filipinas, Tayikist\u00e1n, Pap\u00faa Nueva Guinea, etc.<\/p>\n<p>En este punto quisiera hacer notar que la devoci\u00f3n a la Virgen de Luj\u00e1n no es s\u00f3lo algo de los \u2018argentinos\u2019 sino del Instituto como un todo. Y esto por pedido, en su momento, mayoritariamente por los religiosos que no son argentinos. Recordemos que la Sagrada Congregaci\u00f3n para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos ha reconocido a la Sant\u00edsima Virgen de Luj\u00e1n como Patrona oficial de nuestro Instituto<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>. Es decir: la Virgen de Luj\u00e1n es <em>nuestra<\/em> Patrona. Y as\u00ed como los grandes misioneros a dondequiera que iban llevaban siempre consigo una imagen de la Virgen, as\u00ed todo miembro del Instituto no s\u00f3lo debe llevar impresa en el fondo de su alma la Virgen de Luj\u00e1n que lo ha engendrado para la vida religiosa en este Instituto sino que tambi\u00e9n nuestras misiones deben ser presididas por la Limpia y Pura Concepci\u00f3n de Luj\u00e1n.<\/p>\n<p>Por gracia de Dios la mayor parte de nuestros misioneros distribuidos en m\u00e1s de una cuarentena de pa\u00edses hoy tienen el consuelo de descansar la mirada cada d\u00eda en el manto azul celeste de la Virgen de Luj\u00e1n. Si en la actualidad hubiese alguna misi\u00f3n o casa religiosa que no tenga la Santa Imagen, es de desear que los religiosos tomen todos los recaudos necesarios para poder tener una. Ya que Ella \u201cnos ense\u00f1a a evangelizar la cultura fundament\u00e1ndonos sobre nuestros propios valores, pero estando siempre abiertos a los universales\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>. Y, adem\u00e1s, porque la Virgen desea extender su amparo maternal sobre todos los pueblos que la invoquen. Por eso, los animo tambi\u00e9n a proveerse de estampas, estatuillas, medallas, y dem\u00e1s objetos de piedad para promover su devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Consecuentemente, es clave que desde el Noviciado nos empapemos de la historia de la Virgen de Luj\u00e1n, que promovamos el estudio de los libros de Mons. Juan Antonio Presas, el m\u00e1ximo historiador de la Virgen de Luj\u00e1n, poni\u00e9ndolos a disposici\u00f3n de nuestros religiosos y de los devotos, para que del conocimiento se engendre amor. Por otra parte, tambi\u00e9n se hace necesario fomentar su devoci\u00f3n con la pr\u00e1ctica de la novena, la distribuci\u00f3n de estampas con la oraci\u00f3n a la Virgen, el solemnizar su fiesta, el organizar su coronaci\u00f3n donde a\u00fan no se haya hecho, etc. Es decir, nosotros debemos ser verdaderos ap\u00f3stoles de la Virgen de Luj\u00e1n sabiendo transmitir a otros nuestro amor por Ella de distintas maneras, siempre respetando al m\u00e1ximo las devociones particulares de nuestros misionados.<\/p>\n<p>Es por eso que este pr\u00f3ximo 8 de mayo y dentro del a\u00f1o en que se conmemora el 20\u00b0 aniversario de iniciado el Proyecto Virgen de Luj\u00e1n, hemos de celebrar con gran solemnidad la Santa Misa en honor a nuestra Madre del Cielo en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor, aqu\u00ed en Roma.<\/p>\n<p>All\u00ed en nombre de todos presentaremos a la Reina del Instituto obsequios que hemos venido preparando a lo largo de este \u00faltimo a\u00f1o en conjunto con las Hermanas Servidoras.<\/p>\n<p>Se trata de la publicaci\u00f3n de cinco tesoros literarios \u2013ya fuera de edici\u00f3n\u2013 referidos a nuestra Madre, la Pur\u00edsima Virgen de Luj\u00e1n:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 El primero es \u201c<em>Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n &#8211; Estudio cr\u00edtico-hist\u00f3rico \u2013 1630-1730<\/em>\u201d, obra publicada por Mons. Juan Antonio Presas en 1980, con ocasi\u00f3n de celebrarse en la Naci\u00f3n Argentina el 350\u00b0 aniversario de la llegada a sus playas de la santa y milagrosa imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n. Ese volumen encierra, aunque m\u00e1s actualizados y documentalmente mucho m\u00e1s enriquecidos, otros tres estudios anteriores del autor.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 El segundo son los dos vol\u00famenes de la \u201c<em>Historia de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n<\/em>\u201d escrita por el P. Jorge Mar\u00eda Salvaire que he mencionado al inicio de esta carta. Tal obra forma parte del cumplimiento del voto que hiciera el P. Salvaire ante su milagrosa liberaci\u00f3n de una muerte inminente. Seg\u00fan los entendidos, la <em>Historia<\/em> del P. Salvaire \u201cse levanta inconmensurablemente sobre todas las [obras] de su g\u00e9nero, aparecidas a fines del pasado siglo\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>&#8211; Los otros tres escritos, que estar\u00e1n en un mismo volumen, son la edici\u00f3n documentada con fotograf\u00edas de las dos cr\u00f3nicas hist\u00f3ricas m\u00e1s antiguas sobre Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n, a saber: la cr\u00f3nica del R. P. Fray Pedro Nolasco de Santa Mar\u00eda titulada \u201c<em>Historia de Nuestra Se\u00f1ora de Luj\u00e1n<\/em>\u201d escrita en el a\u00f1o 1737, y la del R. P. Fray Antonio Oliver titulada \u201c<em>Historia ver\u00eddica sobre el origen, fundaci\u00f3n y progresos del Santuario de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de la Villa de Luj\u00e1n con la Novena a la Sant\u00edsima Virgen<\/em>\u201d, publicada en 1812 por el P. Maqueda. Hemos a\u00f1adido tambi\u00e9n una alocuci\u00f3n, publicada luego como art\u00edculo cient\u00edfico en 1967, del Dr. Ra\u00fal Alejandro Molina \u2013miembro de grado de la Academia Nacional Argentina de Historia\u2013 titulada <em>Leyenda e historia de la Virgen de Luj\u00e1n<\/em>, disertaci\u00f3n que ha marcado <em>un antes y un despu\u00e9s <\/em>en la investigaci\u00f3n del Milagro de Luj\u00e1n.<\/p>\n<p>Es de destacar que los diferentes cap\u00edtulos de los dos vol\u00famenes de la obra del P. Salvaire as\u00ed como las secciones que dividen la edici\u00f3n documentada de las cr\u00f3nicas antiguas y la obra de Mons. Presas han sido ilustrados con \u00f3leos pintados magn\u00edficamente por la Hermana Mar\u00eda de Jes\u00fas Sacramentado, quien muy generosamente ha puesto sus dones art\u00edsticos al servicio de esta obra. Ella a su vez ha pintado un hermoso cuadro del Siervo de Dios el Negro Manuel Costa de los R\u00edos, como se lo menciona en el estudio hist\u00f3rico que elabor\u00f3 Mons. Guillermo Dur\u00e1n.<\/p>\n<p>Finalmente, se han de distribuir estampas de la Virgen de Luj\u00e1n con una oraci\u00f3n a Ella compuesta por uno de los nuestros. Oraci\u00f3n que hemos de rezar todos juntos frente a la Imagen de la Limpia y Pura Concepci\u00f3n de Luj\u00e1n para renovar nuestra consagraci\u00f3n a Ella invocando su Patrocinio sobre nuestra Familia Religiosa, y a la vez para agradecerle por nuestra vocaci\u00f3n y por las numerosas vocaciones que se complace en seguir enviando a nuestro Instituto; para encomendar a su maternal protecci\u00f3n la vocaci\u00f3n y ministerio sacerdotal de todos nuestros miembros y pedirle que lo haga fructificar abundantemente y, por \u00faltimo, para rogarle por la pronta y exitosa consecuci\u00f3n de varios proyectos que tenemos en marcha a nivel del entero Instituto.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>A pocos d\u00edas de la hermosa fiesta de la Virgen de Lujan es mi oraci\u00f3n fervorosa que todos los miembros de nuestra Familia Religiosa sepamos ser fieles a la preciosa herencia que nos ha legado el Verbo Encarnado: Nuestra Se\u00f1ora, nuestra Madre, en su advocaci\u00f3n de Mar\u00eda de Luj\u00e1n.<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda, la \u201c<em>forma Dei<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>, tambi\u00e9n forme a Cristo en nuestras almas con esos toques misteriosos e intangibles de amor materno. Que su intercesi\u00f3n convierta el agua de nuestras vidas en vino y limpie con sus l\u00e1grimas la Sangre de las heridas abiertas en la cruz. Ella nos alcance adem\u00e1s la gracia de saber recibir el don de nuestro sacerdocio con amor agradecido, apreci\u00e1ndolo plenamente como ella hizo en el <em>Magnificat<\/em>; la gracia de la generosidad en la entrega personal para imitar su ejemplo de Madre generosa; la gracia de la pureza y la fidelidad en el compromiso del celibato, siguiendo su ejemplo de Virgen fiel; la gracia de un amor ardiente y misericordioso a la luz de su testimonio de Madre de misericordia<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Les mando un gran abrazo, en el Verbo Encarnado y su Madre, la Virgen de Luj\u00e1n,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de mayo de 2019<br \/><em>Carta Circular 34\/2019<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 258.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Benedicto XVI, <em>Alocuci\u00f3n durante el rezo del \u00c1ngelus<\/em> (12\/08\/2009).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 79.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. San Juan Bosco,<em> Obras fundamentales<\/em>, Parte II, <em>El joven cristiano<\/em>, art. 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (08\/04\/1979), 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. Hb 5, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Hb 10, 5.7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Lc 1, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 79.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte I, cap. 6 (II), 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (30\/06\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Jn 19, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Lc\u00a022, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (08\/04\/1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Jn 19, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Jn\u00a019, 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (30\/06\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 307; <em>op. cit<\/em>. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (25\/03\/1988).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Optatam totius<\/em>, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 85.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (30\/06\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 303.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> 2 Tim 4, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Pablo VI, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Marialis Cultus<\/em> (02\/02\/1974), 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y religiosos en Palermo<\/em> (20\/11\/1982).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Don Orione, citado por P. Vincenzo Alesiani, <em>Carta a Sacerdotes<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 173.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 136.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Contemplativa<\/em>, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. Congregaci\u00f3n para el Clero, <em>Directorio para el ministerio y la vida de los presb\u00edteros<\/em>, 50; 94; 100.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (30\/06\/1993).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 212;<em> op. cit. <\/em><em>CIC<\/em>, can. 246, \u00a7 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Jn 15, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (25\/03\/1988).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44; <em>op. cit<\/em>. 2 Cor 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44; <em>op. cit<\/em>. Flp 2, 5.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 410.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Col 1, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 227;<em> op. cit<\/em>.<em> Vita Consecrata<\/em>, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 412; <em>op. cit<\/em>. <em>Evangelica Testificatio<\/em>, 56; <em>op. cit. Lumen Gentium<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Redemptoris Mater<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta a los Sacerdotes con motivo del Jueves Santo<\/em> (25\/03\/1988).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 165;<em> op. cit. Redemptoris Missio<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte II, cap. 3, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 430;<em> op. cit. <\/em>20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Jn 10, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Flp 2, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> \u201cEn servicio\u201d, para indicar que una persona est\u00e1 encargada en ese d\u00eda o momento determinado de prestar un servicio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Puntos de amor reunidos en Beas<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> \u201cEnamorado\u201d, o en este caso en el sentido de \u201camando\u201d en todas partes.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. Mt 12, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 238.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Jn 10, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, cap. 17. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> P. Vincenzo Alesiani, <em>San Luis Orione \u2013 Sembrar a Jesucristo, Carta a los Sacerdotes<\/em>, <em>op. cit<\/em>. de Don L. Orione, vol. I, 765 \u2013 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 105.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 85.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 47; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 325.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Marialis Cultus<\/em>, 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> \u201cDe manera especial quiero decir que a\u00fan siendo seminarista siempre le ped\u00ed a Ella la gracia de poder orientar muchas vocaciones. Por eso, las vocaciones, el que podamos tener tantas vocaciones, es una gracia que le atribuyo a la Virgen de Luj\u00e1n\u201d; <em>Mar\u00eda de Luj\u00e1n \u2013 Misterio de la Mujer que espera<\/em>, cap. 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Decreto del 25 de noviembre de 2011<\/em>, Prot. N. 618\/11\/1, firmado por el Card. Antonio Ca\u00f1izares, Prefecto de ese Dicasterio.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>Mar\u00eda de Luj\u00e1n \u2013 Misterio de la Mujer que espera<\/em>, cap. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> P. Guillermo Furlong, <em>Art\u00edculo sobre la historiograf\u00eda eclesi\u00e1stica argentina desde 1536-1943<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 83.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (30\/06\/1993).<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No podemos dudar que la Virgen de Luj\u00e1n est\u00e1 \u00edntimamente entrelazada a la historia de nuestro Instituto y a nuestra identidad mariana. Su preciosa imagen en nuestras casas religiosas, parroquias, escuelas, hogares, etc. confiesa silenciosa pero manifiestamente que somos todos suyos y que de Ella esperamos \u201cla ayuda para prolongar la Encarnaci\u00f3n en todas las cosas\u201d. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1797,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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