{"id":559,"date":"2019-04-01T20:45:49","date_gmt":"2019-04-01T18:45:49","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=559"},"modified":"2020-10-02T11:48:12","modified_gmt":"2020-10-02T09:48:12","slug":"para-que-gocemos-de-libertad-cristo-nos-ha-hecho-libres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2019\/04\/01\/para-que-gocemos-de-libertad-cristo-nos-ha-hecho-libres\/","title":{"rendered":"Para que gocemos de libertad, Cristo nos ha hecho libres"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"559\" class=\"elementor elementor-559\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3bd2ff5f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3bd2ff5f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7749079a\" data-id=\"7749079a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-29a09648 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"29a09648\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Para que gocemos de libertad, Cristo nos ha hecho libres<\/em><\/strong><br \/><em>Gal 5, 1<\/em><\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>En un par de semanas hemos de celebrar con toda solemnidad la Semana Santa, llamada con toda propiedad, la Semana Mayor de toda la Cristiandad. Durante esta semana hemos de contemplar a Jesucristo Crucificado y Resucitado quien \u201c<em>se entreg\u00f3 por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, libr\u00e1ndonos de todas las esclavitudes del pecado, de la pena del pecado, de la muerte, del poder del diablo y de la ley mosaica\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues para eso se encarn\u00f3 el Hijo de Dios: <em>para librar a aquellos que por el temor de la muerte estaban toda la vida sujetos a servidumbre<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, como nos ense\u00f1a el ap\u00f3stol San Pablo<em>.<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>El Misterio Pascual de Cristo siendo fuente inextinguible de espiritualidad, debe iluminar siempre nuestras vidas para que podamos alcanzar la noble aspiraci\u00f3n de ser expertos en la sabidur\u00eda de la cruz, en el amor a la cruz y en la alegr\u00eda de la cruz \u2013como tan sabiamente nos lo indican nuestras <em>Constituciones<\/em>\u2013; a fin de vivir como resucitados, seg\u00fan la Ley Nueva \u2013el Esp\u00edritu Santo\u2013, la <strong>libertad de los hijos de Dios<\/strong> propia del hombre nuevo, siempre con inmensa alegr\u00eda y con gran compromiso por la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Probablemente hoy en d\u00eda una de las palabras m\u00e1s usadas en la escena contempor\u00e1nea sea \u201clibertad\u201d. Y as\u00ed, vemos como muchos conciben ese ser libres \u2013o el vivir como resucitados\u2013 como el liberarse de aquello que de cualquier modo los restringe externamente. Por eso detestan la disciplina, caen en la indulgencia de la carne, y son indiferentes a la verdad. No son pocos los que adem\u00e1s quieren una religi\u00f3n que se ajuste \u2018a su modo\u2019 de vivir o incluso una vida religiosa que sea ajuste \u2018a su modo\u2019. Por este mismo motivo, no han faltado ni faltan falsos profetas que diluyen la doctrina para hacer la \u2018religi\u00f3n\u2019 o la \u2018vida religiosa\u2019 \u2013e incluso la misma vida cristiana\u2013 m\u00e1s popular (en mal sentido) al punto tal que es dif\u00edcil distinguirla de un movimiento secular y mundano. Pero esa no es la libertad que nos consigui\u00f3 Cristo.<\/p>\n<p>La libertad que nos gan\u00f3 nuestro Redentor es aquella libertad interior de la perfecci\u00f3n, no para elegir lo malo sino para poseer el bien. Esta es precisamente la libertad que la cultura dominante, el hombre de hoy en d\u00eda, no quiere porque implica entre otras cosas responsabilidad y sacrificio<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Por eso nosotros, religiosos del Instituto del Verbo Encarnado, como quienes quieren mostrar con sus vidas que Cristo vive<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, debemos hoy y siempre \u201cvivir como resucitados, lo cual implica \u2013como expl\u00edcitamente lo indica el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>\u2013 el <em>buscar las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios; [el] pensar en las cosas de arriba, no en las de la tierra<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>; es decir, vivir en la libertad de los hijos de Dios que no se esclavizan:\u00a0\u00a0<\/p>\n<ul>\n<li>ni bajo <em>los elementos del mundo<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>;<\/li>\n<li>ni bajo <em>la letra que mata<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>;<\/li>\n<li>ni bajo <em>el esp\u00edritu del mundo<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>;<\/li>\n<\/ul>\n<p>porque no debemos sujetarnos al yugo de la servidumbre&#8230; (de lo contrario) Cristo no nos aprovechar\u00eda de nada\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El Venerable Arzobispo Fulton Sheen dec\u00eda que \u201cla ra\u00edz de nuestro problema es que la libertad <em>por<\/em> Dios y <em>en<\/em> Dios ha sido interpretada como un liberarse <em>de<\/em> Dios. La libertad es nuestra para darla. Cada uno de nosotros revela cu\u00e1l es el sentido de su vida por la manera en que usa de su libertad. Los que quisiesen conocer el sentido supremo de c\u00f3mo usar su libertad deben contemplar la vida de nuestro Se\u00f1or y de nuestra Se\u00f1ora\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso quisiera invitarlos a todos durante las pr\u00f3ximas celebraciones del Misterio Pascual, a contemplar a nuestro Redentor en su Pasi\u00f3n: \u00c9l desde el p\u00falpito de la cruz y con las manos enclavadas abri\u00f3 de par en par las compuertas de la libertad <em>para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia&#8230;<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4>1. Jesucristo, el \u00fanico Rey que merece ser servido<\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><em>No tem<\/em><em>\u00e1is<\/em><em> a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Temed m\u00e1s bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, nos instruy\u00f3 el Verbo Encarnado.<\/p>\n<p>Toda la escena del Calvario est\u00e1 envuelta en esas palabras de nuestro Se\u00f1or, porque en ellas se revela la lucha suprema de cada alma: la lucha por preservar nuestra libertad espiritual. No podemos servir a Dios y al dinero; no podemos guardar nuestra vida tanto en el tiempo como en la eternidad; no podemos festejar aqu\u00ed y en la vida perdurable; o ayunamos ahora y festejamos en el cielo, o tenemos la fiesta aqu\u00ed y el ayuno en la eternidad.<\/p>\n<p>\u201cHoy se han extendido en gran manera la gama de los abusos de la libertad, que conduce a nuevas formas de esclavitud, muy peligrosas, porque est\u00e1n disfrazadas bajo la apariencia de la libertad\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. En nombre de esta falsa libertad o, mejor dicho, \u2018esclavitud moderna\u2019, muchos quieren la resurrecci\u00f3n pero sin pasar por la pasi\u00f3n. Y por eso no quieren o\u00edr de penitencia, de purificaciones activas y pasivas, de la lucha contra el mundo, el demonio y la carne, de la urgencia de la misi\u00f3n, de la obediencia, de la espiritualidad seria, de la importancia insustituible a la vida de oraci\u00f3n, etc. Elementos todos que forman parte del camino normal de santificaci\u00f3n propuesto por Cristo.<\/p>\n<p>Todo ese ambiente actual har\u00e1 que muy probablemente en orden a vivir nuestra libertad con Cristo, nosotros tengamos que pasarla \u201cmal\u201d. Es una realidad ineludible \u2013como bien lo aprendimos ya desde tiempos del Seminario\u2013. Por tanto, no tendr\u00eda que sorprendernos constatar en nuestras propias vidas lo que nos anunci\u00f3 el mismo Se\u00f1or: <em>si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a Mi antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amar\u00eda lo suyo; pero como vosotros no sois del mundo\u2026el mundo os odia<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>. Y lo que se dice del mundo, debe aplicarse tambi\u00e9n a los mundanos, sean estos laicos, religiosos (o ex), sacerdotes u obispos. No obstante, para nosotros lo importante es que siempre tengamos presente que la libertad verdadera consiste en conservar nuestra alma \u2018nuestra\u2019, aunque tengamos que perder el cuerpo para preservarla.<\/p>\n<p>A veces la podremos preservar f\u00e1cilmente, pero pueden surgir ocasiones que exijan incluso el sacrificio de nuestra vida, como nos han dado ejemplo los incontables m\u00e1rtires a lo largo de la historia de la Iglesia que para salvar su alma y seguir siendo fieles a Dios tuvieron en nada el perder sus vidas. De ellos se dice, que por ser libres <em>no amaron tanto su vida que temieran la muerte<\/em><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A todos nos llega el momento supremo en el que debemos elegir entre el placer temporal y la libertad eterna. No una vez, sino muchas veces en la vida, por distintas circunstancias y a distintos niveles. A nuestro Se\u00f1or se le present\u00f3 esa opci\u00f3n de manera muy clara en el Calvario y \u00c9l mantuvo su alma <strong>libre<\/strong> a\u00fan a costa de su vida. Baj\u00f3 a la esclavitud corporal de la Cruz para conservar Su alma \u2018Suya\u2019 y entregarla \u00c9l mismo en manos de su Padre.<\/p>\n<p>Cristo rindi\u00f3 su majestad a la supremac\u00eda de sus enemigos; esclaviz\u00f3 sus manos y pies a sus clavos; someti\u00f3 su Cuerpo a la tumba; entreg\u00f3 su Sant\u00edsimo Nombre al desprecio de sus enemigos; derram\u00f3 su Precios\u00edsima Sangre al permanecer inm\u00f3vil ante la lanza; someti\u00f3 su consuelo al plan de dolor de sus enemigos; y puso su vida como un siervo a sus pies. Pero su esp\u00edritu lo conserv\u00f3 siempre libre para s\u00ed mismo. Es decir, Cristo entreg\u00f3 su Cuerpo a la sa\u00f1a de los hombres, pero no su alma. Porque sab\u00eda que manteniendo su libertad, podr\u00eda recuperar todo lo dem\u00e1s que ya hab\u00eda entregado en sus manos. Sus enemigos sab\u00edan eso, y por eso trataron por todos los medios de esclavizar su esp\u00edritu al desafiar su poder: <em>Desciende de la cruz y creeremos<\/em><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Si Jesucristo ten\u00eda el poder de bajar de la cruz y, sin embargo, se neg\u00f3, entonces en realidad no era un prisionero crucificado, sino un juez en su tribunal y un rey en su trono. Si \u00c9l ten\u00eda el poder de bajarse de la cruz y, de hecho, hubiese bajado, se hubiese sometido a la voluntad de sus enemigos y, por lo tanto, se hubiese convertido en su esclavo, desacralizando y pisoteando el don precioso de la libertad.<\/p>\n<p>Cristo se neg\u00f3 a hacer lo humano, a bajar de la Cruz. \u00a1Hizo lo divino, y se qued\u00f3 all\u00ed! Y, al hacerlo, mantuvo su alma \u2018suya\u2019. Habiendo conservado su esp\u00edritu para s\u00ed mismo, Cristo era due\u00f1o de s\u00ed mismo. Ese es el modelo al que debemos conformar nuestras vidas, pues no se espera menos de nosotros: \u201cQueremos formar almas sacerdotales y de sacerdotes que no sean \u2018tributarios\u2019. Que vivan en plenitud la reyec\u00eda y el se\u00f1or\u00edo cristiano y sacerdotal\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>, dicen nuestras <em>Constituciones<\/em>.<\/p>\n<p>Por eso se nos exhorta vivamente a una vida de se\u00f1or\u00edo, a saber:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>a)<\/strong> <em>Se\u00f1or\u00edo sobre s\u00ed mismo<\/em>: ya que en la medida en que el hombre triunfa sobre el pecado, domina los incentivos de la carne, y gobierna su alma y su cuerpo. Por tanto, el religioso, en la medida en que somete cumplidamente su alma a Dios, llega a una situaci\u00f3n de indiferencia y desapego a las cosas del mundo, lo cual no quiere decir impotencia sino al contrario, una voluntad dominadora y libre, capaz de dedicarse a las cosas sin dejarse dominar por ellas<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>b)<\/strong> <em>Se\u00f1or\u00edo sobre los hombres<\/em>: ya que en la medida en que el religioso se entrega generosamente al servicio de Jesucristo, el \u00fanico Rey que merece ser servido, adquiere una <strong>realeza efectiva<\/strong>, aunque <em>espiritual<\/em>, sobre los hombres, aun sobre los que tienen poder y autoridad, y aun sobre los que abusan de ella. Porque toman sobre s\u00ed la carga de sus pecados y sus penas, por un amor humilde y servicial que llega hasta el sacrificio de s\u00ed mismo<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>c)<\/strong> <em>Se\u00f1or\u00edo sobre el mundo, <\/em>y esto de dos maneras:<\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Una, colaborando con el mundo de la creaci\u00f3n por el trabajo y el mundo de la redenci\u00f3n por el apostolado. Para que esta realeza sea efectiva ser\u00e1 necesario que, junto a una dedicaci\u00f3n a las cosas, haya al mismo tiempo un desprendimiento y desapego de las mismas.<\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Otra, rechazando el mundo, ya sea por lealtad al mundo mismo que debe ser tenido como medio y no como fin, ya sea por lealtad hacia Dios, resistiendo a las concupiscencias, tentaciones y pecados del mundo; siendo independientes frente a las m\u00e1ximas, burlas y persecuciones del mundo, s\u00f3lo dependiendo de nuestra recta conciencia iluminada por la fe; dispuestos al martirio por lealtad a Dios, lo que constituye el rechazo pleno y total del mundo malo<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pienso que resulta muy fruct\u00edfero durante estos d\u00edas de Cuaresma el contemplar y constatar el hecho de que nuestro Se\u00f1or mantuvo su esp\u00edritu libre al m\u00e1s terrible de todos los costos, para recordarnos que ni el temor a una crucifixi\u00f3n es motivo para abandonar la m\u00e1s gloriosa de todas las libertades: el poder de entregar nuestra alma a Dios.<\/p>\n<p>En la medida en que nos mantengamos inamovibles en nuestro prop\u00f3sito como religiosos del Verbo Encarnado, a saber: \u201cbuscar la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas \u2013de las nuestras y de las de nuestros hermanos\u2013 practicando, especialmente, las virtudes que m\u00e1s nos hacen participar del anonadamiento de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a> y en el compromiso de todas nuestras fuerzas para inculturar el Evangelio<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>, podemos decir que avanzamos hacia la meta. Prop\u00f3sito que hemos de conservar intacto como Cristo conserv\u00f3 su esp\u00edritu: \u201cun verdadero religioso, ha de amar y conservar estricta fidelidad a su Instituto, que lo ha engendrado a la vida religiosa, hasta tal punto, si es necesario, de dar su vida\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Eso y no menos es lo que se espera de nosotros. Actuar de otra manera ser\u00eda comportarse <em>como enemigos de la cruz de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Una de las \u00faltimas palabras de Cristo en la cruz: <em>Padre, en tus manos entrego mi esp\u00edritu<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a> demuestra que nuestro Se\u00f1or nunca perdi\u00f3 de vista su objetivo y, como no lo hizo, sacrific\u00f3 todo lo dem\u00e1s a fin de mantenerse libre para alcanzarlo.<\/p>\n<p>Esa fue la recomendaci\u00f3n de la Sabidur\u00eda encarnada al joven rico: <em>ve y vende lo que tienes<\/em><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>, para que pudiese correr m\u00e1s perfectamente por el camino hacia la vida eterna. Nuestro Se\u00f1or mismo lo dej\u00f3 todo, incluso su vida, y de esta manera nos ense\u00f1\u00f3 el camino y el costo que tiene \u201cla libertad eterna\u201d, como hermosamente la llama Mons. Fulton Sheen<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Del sacrificio de la vida de Cristo para conservar su esp\u00edritu libre, debemos aprender a no dejarnos vencer jam\u00e1s por las penas, las pruebas y las decepciones de esta vida, procedan de quien procedan. Porque siempre existir\u00e1 el peligro \u2013y no pocos han ca\u00eddo en \u00e9l\u2013 de que, olvid\u00e1ndonos del ideal, nos concentremos m\u00e1s en salvar el cuerpo que en salvar el alma y queriendo tener parte en el mundo no tomemos parte en la Redenci\u00f3n. Corriendo el riesgo de asemejarnos a aquel Demas que <em>enamorado de este mundo<\/em><a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a> abandon\u00f3 la predicaci\u00f3n de San Pablo y su misi\u00f3n, como lamentablemente se repite a lo largo de la historia de la Iglesia y de hecho ha sucedido tambi\u00e9n con algunos de los que estaban con nosotros.\u00a0<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas veces culpamos a las personas, a las cosas y a veces hasta a las instituciones por ser indiferentes a nuestros dolores y penas como si estos fuesen lo m\u00e1s importante. A veces hasta pareciera que queremos que la naturaleza suspenda su obra, o que las personas dejen de hacer sus tareas, no s\u00f3lo para que atiendan nuestras necesidades, sino tambi\u00e9n para que nos consuelen con su simpat\u00eda.<\/p>\n<p>Si nos olvidamos de que muchas veces el trabajo es m\u00e1s que el confort, nos volvemos como esas personas que se descomponen en el mar y quieren que el barco se detenga, sin importar que cientos de personas se retrasen y que hasta se olviden del puerto si hace falta, simplemente para atenderlos.<\/p>\n<p>Observemos que nuestro Se\u00f1or en la Cruz podr\u00eda haber hecho que toda la naturaleza atendiera sus heridas; podr\u00eda haber convertido la corona de espinas en una guirnalda de rosas: sus clavos en un cetro, su Sangre en un manto real, su cruz en un trono de oro, sus heridas en piedras preciosas. Pero eso hubiera significado que el ideal de sentarse a la diestra del Padre en su gloria se volviese secundario frente a un consuelo terrenal, inmediato y temporal. Entonces el objetivo de su vida hubiera sido menos importante que un momento en ella; entonces la libertad de su esp\u00edritu hubiera quedado relegada a la curaci\u00f3n de sus manos; entonces el ser superior habr\u00eda sido esclavo del ser inferior, y eso es justamente lo que debemos evitar. Por eso tenemos que estar muy atentos, ya que esa tentaci\u00f3n aparece y reaparece constantemente en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Debemos tener presente que lo \u00fanico necesario y lo m\u00e1s importante en la vida cristiana, es salvar nuestra alma y comprar la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Cristo permaneci\u00f3 en la cruz hasta que <em>todo estuvo consumado<\/em><a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>. \u00c9l es nuestro Modelo, y como \u00c9l debemos permanecer en la cruz hasta que nuestras vidas est\u00e9n consumadas. En otras palabras, nunca debemos descender del fin y prop\u00f3sito supremo de la vida: la salvaci\u00f3n de nuestras almas; antes bien, debemos perseverar en nuestra entrega a Dios con fidelidad hasta el fin. Ese es nuestro destino eterno, la meta de nuestra fe<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Puede ser que muchas veces la tentaci\u00f3n sea fuerte y las ventajas temporales parezcan enormes, imperdibles y est\u00e9n al alcance de la mano; pero, en esos momentos, debemos recordar la gran diferencia entre la solicitud de un placer temporal y el atractivo de nuestro destino celestial. Porque como dice el ap\u00f3stol San Pablo: <em>Los padecimientos del tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria venidera<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Acord\u00e9monos de cuando \u00e9ramos chicos y se nos romp\u00eda un juguete o no obten\u00edamos alg\u00fan capricho que quer\u00edamos, sent\u00edamos que el mundo se nos ven\u00eda abajo, por la \u2018tragedia\u2019 que nos hab\u00eda pasado. Ahora, pensemos, \u00bfno ser\u00e1n esas \u2018grandes penas\u2019 de la ni\u00f1ez que m\u00e1s tarde, con la madurez, se convirtieron en insignificantes, el s\u00edmbolo de las trivialidades de nuestras penas y sufrimientos actuales, en comparaci\u00f3n con las alegr\u00edas que nos esperan en las mansiones de la Casa del Padre? Porque <em>ni ojo vio, ni o\u00eddo oy\u00f3, ni entr\u00f3 en pensamiento humano, lo que Dios tiene preparado para los que le aman<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a> y perseveran hasta el fin con gran fidelidad.<\/p>\n<h4>2. Hemos sido llamados a la libertad<a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>El sublime ejemplo del <em>Var\u00f3n de Dolores<\/em><a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, que es nuestro camino a transitar en orden a mantener nuestras almas libres y s\u00f3lo para Dios, es tambi\u00e9n desde los inicios \u2013y debe seguir si\u00e9ndolo siempre\u2013 el ideal a reflejarse a nivel de todo el Instituto respecto de su carisma fundacional y patrimonio espiritual, que es como el alma que lo anima<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A lo largo de estos 35 a\u00f1os de existencia \u00a1cu\u00e1ntas pruebas, cu\u00e1ntos ataques, cu\u00e1ntas contradicciones hemos tenido que enfrentar por conservar \u2013como Cristo\u2013 intacto el esp\u00edritu! Pero \u00a1vale la pena!<\/p>\n<p>Y as\u00ed tiene que ser y as\u00ed deber\u00eda continuar. Las penas y cruces de la vida son ineludibles para un buen cristiano, pero al mismo tiempo son signos inequ\u00edvocos de nuestra pertenencia a Cristo. Es la ense\u00f1anza de oro inscripta en la esencia misma del Misterio Pascual que contemplamos de manera particular en la Semana Santa. \u00a1Qu\u00e9 mejor signo de nuestra realidad que el signo de la cruz! Por eso desde los inicios hemos pedido la gracia de la \u201cpobreza y persecuci\u00f3n\u201d y debemos continuar implor\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Pero como dec\u00edamos anteriormente: Jesucristo es el \u00fanico Rey que merece ser servido, y, por tanto, vale la pena resistir a las m\u00e1ximas, burlas y persecuciones del mundo y de los mundanos; y hasta estar dispuestos al martirio por lealtad a Dios, permaneciendo inamovibles en el carisma y fin espec\u00edfico y singular del Instituto.<\/p>\n<p>Nosotros no podr\u00edamos decir que estamos progresando si con el paso de los a\u00f1os \u2013por presiones externas o problem\u00e1ticas internas; por temor o bajo pretexto de \u201cfervor\u201d; por alguna moda pasajera o alg\u00fan viento apocal\u00edptico; o por buscarnos a nosotros mismos; o por diplomacia de conveniencia; o por el motivo que sea\u2013 vamos cambiando nuestro objetivo y terminamos desdibujando nuestra identidad. Este es de manera particular el argumento de ataque y al mismo tiempo la tentaci\u00f3n de muchas \u00f3rdenes religiosas, y quiz\u00e1s la causa principal de su ca\u00edda y descenso a la destrucci\u00f3n y desaparici\u00f3n completa (en algunos casos podr\u00edamos incluso hablar de \u201cca\u00edda libre\u201d).<\/p>\n<p>Es bueno notar y recordar que \u201ctoda verdadera renovaci\u00f3n de la vida religiosa consiste en un volver continuamente, con las adaptaciones necesarias, al esp\u00edritu legado por el Fundador y al cumplimiento de las Constituciones, es decir, al patrimonio del Instituto en el cual se contienen las riquezas que el Esp\u00edritu Santo le ha otorgado para el bien de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. Esta es una ense\u00f1anza constante del Magisterio de la Iglesia.<\/p>\n<p>Desafortunadamente a veces algunos bajo capa de celo y so pretexto de acci\u00f3n \u201csalvadora\u201d pueden querer alejarnos de nuestra identidad o atacar ferozmente algunos de los elementos no negociables adjuntos al carisma. La historia de la vida religiosa nos ense\u00f1a a las claras que esta ha sido y es una constante de los aut\u00e9nticos carismas en la Iglesia. Nuestro Instituto no ha estado ajeno a estos peligros y esto no nos debe sorprender.<\/p>\n<p>Nosotros tenemos que saber que, si somos fieles a nuestra vocaci\u00f3n en la Iglesia, seremos atacados y calumniados: ya porque somos tomistas, ya porque hacemos misiones populares o porque enviamos misioneros a las misiones <em>ad gentes<\/em>, ya por la solemnidad de nuestra liturgia, ya porque leemos a los grandes m\u00edsticos de la cristiandad, y aqu\u00ed hay que a\u00f1adir un largo etc\u00e9tera. \u00a1Cu\u00e1ntas pruebas, obst\u00e1culos, contradicciones, infundios y dem\u00e1s \u2018sin sentido\u2019 nos han hecho padecer a lo largo de estos 35 a\u00f1os! \u00a1Cu\u00e1ntas veces nos han acusado de una cosa para luego acusarnos de la contraria! \u00a1Cu\u00e1ntos \u2013incluso de los que cre\u00edamos \u2018nuestros\u2019\u2013 han ca\u00eddo en esas redes! \u00a1Cu\u00e1ntos obraron como aquellos que pasaban por el Calvario gritando: <em>\u00a1s\u00e1lvate a ti mismo y baja de la cruz!,<\/em> pues tambi\u00e9n esos estaban interesados en la salvaci\u00f3n\u2026 \u00a1pero f\u00edsica, no espiritual y equiparaban el poder salvador de Cristo con verse libres de tribulaciones! Se olvidaron de la amonestaci\u00f3n de San Pablo: <em>Hemos sido llamados a la libertad, mas no us\u00e9is la libertad como pretexto para la carne<\/em><a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>; por eso <em>no adelantar\u00e1n en nada y su insensatez se hizo notoria a todos<\/em><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. No debemos olvidar que el ser perseguidos por el nombre de Cristo, por nuestra fidelidad a \u00c9l, constituye la \u00faltima de las bienaventuranzas proclamadas por el Se\u00f1or, que tiene, eso s\u00ed, una condici\u00f3n: que lo que se diga de nosotros sea falso: <em>bienaventurados ser\u00e9is cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa: alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa ser\u00e1 grande en los cielos<\/em><a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El Beato John Henry Newman dec\u00eda: \u201c\u2026 la religi\u00f3n del hombre natural en cada \u00e9poca y lugar es a menudo muy hermosa en la superficie, pero sin valor a la vista de Dios; buena, por lo que se puede ver, pero sin valor y sin esperanza, porque no va m\u00e1s all\u00e1, porque se basa en la autosuficiencia y resulta en la autosatisfacci\u00f3n. Admito que puede ser algo lindo de ver [\u2026]; puede tener toda la delicadeza, la amabilidad, la ternura, el sentimiento religioso [\u2026]; pero a\u00fan as\u00ed es rechazada por el Dios que escudri\u00f1a el coraz\u00f3n, porque todas esas personas caminan por su propia luz, no por la Verdadera Luz de los hombres, ya que su propio yo es su maestro supremo, y porque dan vueltas y vueltas en el peque\u00f1o c\u00edrculo de sus propios pensamientos y de sus propios juicios, sin importarles lo que Dios les dice, y sin temor a ser condenados por \u00c9l\u2026\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La \u00fanica religi\u00f3n que puede ayudar al mundo es precisamente aquella que contradice al mundo y cuyos actos supremos son las bienaventuranzas. Por eso <em>Dios se r\u00ede de [ellos], porque est\u00e1 viendo llegar su d\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre no puede ser aut\u00e9nticamente libre \u2013advert\u00eda Juan Pablo Magno\u2013 ni promover la verdadera libertad, si no reconoce y no vive la trascendencia de su ser por encima del mundo y su relaci\u00f3n con Dios, pues la libertad es siempre la del hombre creado a imagen de su Creador [\u2026] Ser liberado de la injusticia, del miedo, del apremio, del sufrimiento, <strong>no servir\u00eda de nada<\/strong>, si se permanece esclavo all\u00e1 en lo hondo de los corazones, esclavo del pecado. Para ser verdaderamente libre, el hombre debe ser liberado de esta esclavitud y transformado en una nueva creatura. La libertad radical del hombre se sit\u00faa pues al nivel m\u00e1s profundo: el de la apertura a Dios por la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n, ya que es en el coraz\u00f3n del hombre donde se sit\u00faan las ra\u00edces de toda sujeci\u00f3n, de toda violaci\u00f3n de la libertad. Finalmente, para el cristiano, la libertad no proviene del mismo hombre: se manifiesta en la <strong>obediencia a la voluntad de Dios y en la fidelidad a su amor<\/strong>. Es entonces cuando el disc\u00edpulo de Cristo encuentra la fuerza de luchar por la libertad en este mundo\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda el Ap\u00f3stol: <em>T\u00fa persevera en lo que has aprendido<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a> ya que como dec\u00eda el profeta: <em>Ellos te har\u00e1n guerra, mas no prevalecer\u00e1n contra ti; porque contigo estoy yo, dice el Se\u00f1or, para librarte<\/em><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>. Jugu\u00e9monos, entonces, el todo por el todo, por permanecer anclados en la verdad, en el carisma y el patrimonio espiritual del Instituto, todo lo cual es finalmente ser fieles a Dios que lo ha inspirado. Pues \u201ces menester que una empresa tan gloriosa para Dios y de tanto provecho para el pr\u00f3jimo se vea sembrada de espinas y de cruces, pues si nada arriesgamos por Dios, nada de grande llevaremos a cabo por su amor\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4>3. La Cruz, preludio de la gloria de la Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<p>Durante la Semana Santa hemos de tener oportunidad de escuchar el relato, m\u00e1s de una vez, de la Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or, y si prestamos atenci\u00f3n, eso nos llevar\u00e1 a ver que ninguna dificultad por m\u00e1s grande que fuese disuadi\u00f3 a Cristo del divino prop\u00f3sito de dar su vida por la redenci\u00f3n de los hombres. Ni siquiera permiti\u00f3 que <em>doce legiones de \u00e1ngeles<\/em><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a> le amparasen en su hora m\u00e1s oscura, ni que la esponja empapada con vinagre tocara sus labios para mitigar las penas de la cruz.<\/p>\n<p>El Verbo Encarnado carg\u00f3 sobre S\u00ed, libremente, deliberadamente, y siempre con el mismo prop\u00f3sito de redimirnos, el sufrimiento corporal, la angustia mental, el amargo desencanto, el juicio falso de la justicia, la traici\u00f3n de la verdadera amistad, la perversi\u00f3n de la honestidad de la corte y la violenta separaci\u00f3n del amor de su Madre. Y despu\u00e9s de tres horas de agon\u00eda dijo: <em>Todo est\u00e1 consumado<\/em><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ese grito de nuestro Se\u00f1or nos quiere decir que el sufrimiento entra dentro del plan de Dios, de lo contrario, \u00c9l mismo lo hubiese rechazado. Esto es algo muy sabido por nosotros, pero es bueno recordarlo: la cruz entra dentro del plan de Dios, sino Jes\u00fas no se hubiese abrazado a ella. M\u00e1s a\u00fan, la cruz es el plan de Dios. La corona de espinas entra dentro del plan de Dios, sino \u00c9l no la hubiese llevado. Nada es accidental en la Pasi\u00f3n; todo est\u00e1 providencialmente ordenado, calculado por Dios para nuestro mayor bien. El significado completo del plan no se revel\u00f3 completamente sino hasta despu\u00e9s de tres d\u00edas, en su Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese mismo plan nos toca repetir a nosotros, y de nuestras elecciones dependen realidades eternas. Por eso lo que importa no son tanto cu\u00e1les sean los sufrimientos, las pruebas y las contrariedades, sino m\u00e1s bien c\u00f3mo reaccionamos ante ellas. Porque nuestra actitud frente a la cruz nos inmortaliza, sea para bien o sea para mal.<\/p>\n<p>Uno se pregunta si alguna vez hubo una expresi\u00f3n m\u00e1s optimista acerca de las penas de esta vida que aquellas palabras de San Pablo que el derecho propio se deleita en citar: <em>todas las cosas las dispone Dios para el bien de los que lo aman<\/em><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a><em>. <\/em>San Pablo no dice que todas las cat\u00e1strofes y todas las experiencias que nos sobrevienen, desde el \u00fanico punto de vista definitivo, que es la fe, concurren para nuestro bien, porque nadie que tenga fe dir\u00eda que la vida no tiene sus miserias. Simplemente se trata de que aquellos que tienen fe reaccionan diversamente respecto de la misma aflicci\u00f3n que aquellos que no tienen fe o tienen una fe muy d\u00e9bil. Es la fe la que hace que uno no busque en su vida lo que sea agradable o productivo, sino que acepte incluso el dolor y el apremio como parte del entramado del manto de santidad que Dios teje para cada uno.<\/p>\n<p>El Ven. Fulton Sheen dec\u00eda \u2013y aprendamos bien de estas palabras y agradezcamos siempre las cruces que nos suceden\u2013: \u201cLos ataques y problemas externos m\u00e1s bien arraigan que desestabilizan a un hombre con verdadera fe, as\u00ed como la tormenta sirve para enraizar el roble m\u00e1s profundamente en la tierra\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. Esto tambi\u00e9n lo hemos experimentado muchas veces.<\/p>\n<p>A medida que aumenta nuestra fe nos acercamos m\u00e1s y m\u00e1s a esa locura de la cruz que nos da la habilidad de trascender la derrota, que no devuelve mal por mal<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>, y que a pesar de las dificultades y las penas de esta vida no se desalienta. Porque sabe que delante de \u00e9l avanza Aquel que <em>en lugar del gozo que se le ofrec\u00eda, soport\u00f3 la cruz<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a> y nos ofreci\u00f3 su Coraz\u00f3n para reposo de nuestras vidas<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De esto se sigue el aprender a aprovecharse de todos los sufrimientos, y el luchar al menos por saberlos sobrellevar con suma paciencia, sin queja voluntaria, a incrementarlos con la inmolaci\u00f3n voluntaria y permanente y con universal intercesi\u00f3n hacerlos fecundos para provecho de todos, en especial, los pobres, los pecadores y los enemigos<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso el derecho propio nos anima a alegrarnos tambi\u00e9n en los padecimientos: <em>como tristes aunque siempre alegres<\/em><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. Siendo conscientes de que el sufrimiento de la cruz es la necesaria e ineludible condici\u00f3n de la gloria de la Resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas no nos enga\u00f1\u00f3, \u00c9l nos lo dijo claramente: <em>Estar\u00e9is tristes, pero vuestra tristeza se convertir\u00e1 en alegr\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a><em>,<\/em> y nos asegur\u00f3: <em>Volver\u00e9 a veros y se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y nadie os podr\u00e1 quitar vuestra alegr\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>S\u00f3lo aquellos que aman aut\u00e9nticamente a nuestro Se\u00f1or y tienen fe en la vida eterna pueden re\u00edrse ante la falsedad y vanidad de las pompas de este mundo. Risa que brota de lo Infinito hacia lo finito que trata de erigirse en absoluto.<\/p>\n<p>Cristo en la cruz ha <em>despojado los Principados y las Potestades y los exhibi\u00f3 p\u00fablicamente, incorpor\u00e1ndolos a su cortejo triunfal<\/em><a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a> y <em>bajo sus pies someti\u00f3 todas las cosas<\/em><a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a><em>, <\/em>es decir, los ha dejado privados de su dominio, han perdido su poder. Jes\u00fas mismo nos lo dijo: <em>\u00a1\u00c1nimo!, yo he vencido al mundo<\/em><a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso frente a las muchas luchas que nos tocan y tocar\u00e1n pasar a lo largo de nuestra vida \u2013individualmente y como Instituto\u2013 y a\u00fan en medio de las peores angustias, \u201chay que permitir que la alegr\u00eda de la fe se despierte, como una secreta pero firme confianza\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a> y rezar como el Beato John Henry Newman, diciendo: \u201cEns\u00e9\u00f1ame Se\u00f1or a considerar frecuente y atentamente esta verdad: que si gano todo el mundo pero te pierdo a Ti, al final, lo he perdido todo. Mientras que si pierdo todo el mundo, pero te gano a Ti, al fin, no he perdido nada\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En medio de las cruces permanezcamos firmes en Quien es nuestra Piedra Angular y respondamos a los mundanos como lo hizo Daniel, quien ante la burla del altivo monarca que dec\u00eda: <em>\u00bfY qu\u00e9 Dios podr\u00e1 salvarlos de mi mano?<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, \u00e9l le contestaba: <em>Nuestro Dios, a quien servimos, puede salvarnos del horno de fuego ardiente y nos librar\u00e1 de tus manos<\/em>. <em>Y aunque no lo haga, ten por sabido, rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que t\u00fa has erigido<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Jesucristo hizo uso de las contradicciones de esta vida para redimirnos, tambi\u00e9n nosotros debemos hacer uso de ellas para aplicar los frutos de esa redenci\u00f3n. \u201cToda la eficacia corredentora de nuestros padecimientos depende de su uni\u00f3n con la Cruz y en la medida y grado de esa uni\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. Por eso tambi\u00e9n debemos aprender a tomar las circunstancias adversas, las cruces de esta vida, sin esa \u201cdepresiva actitud de ver m\u00e1s el mal que el bien\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>, antes bien asumirlas siempre con alegr\u00eda sobrenatural en el alma.<\/p>\n<p>El mundano siempre tendr\u00e1 como compa\u00f1era a la tristeza, sea \u00e9sta abierta o solapada, porque no puede escapar a la realidad de saber que fuera de este mundo que perece, es un miserable: <em>el hombre carnal no capta las cosas del Esp\u00edritu de Dios: son necedad para \u00e9l<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a><em>. <\/em>En cambio, cuanto uno es m\u00e1s sobrenatural, es m\u00e1s alegre; no porque no sufra adversidades, sino precisamente porque se va disponiendo a recibir el don de la sabidur\u00eda de la cruz que necesariamente trae consigo la alegr\u00eda de la cruz.<\/p>\n<p>Esta alegr\u00eda de la cruz est\u00e1 estrechamente relacionada con la Redenci\u00f3n, porque es Cristo elevado sobre el madero por nuestra salvaci\u00f3n el que nos levanta de la precariedad de este mundo. S\u00f3lo aquellos que est\u00e1n en el mundo sin ser del mundo<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a> pueden tener una apreciaci\u00f3n de los sucesos de esta vida seria y libre de pesadumbre. Si uno tiene siempre delante de s\u00ed el Reino de Dios, el cielo como meta, entonces ve este mundo y la sociedad con toda su problem\u00e1tica mucho m\u00e1s claramente y seg\u00fan verdad: <em>el hombre espiritual juzga todas las cosas, y a \u00e9l nadie puede juzgarle<\/em><a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Arraiguemos en la mente y en el coraz\u00f3n que lo propio nuestro es \u201cser v\u00edctimas con la V\u00edctima\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> pero en esp\u00edritu siempre victorioso. Eso es el vivir como resucitados. Es decir, seg\u00fan todas las consecuencias de la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Vivir seg\u00fan la Ley Nueva<\/strong> \u2013el Esp\u00edritu Santo\u2013: que quiere decir \u201cvivir de acuerdo con esta realidad: <em>El amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por virtud del Esp\u00edritu Santo, que nos ha sido dado<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>. Es vivir seg\u00fan <em>la fe que act\u00faa por la caridad<\/em><a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. Y \u00a1<em>la caridad no morir\u00e1 jam\u00e1s<\/em>!<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Vivir en la libertad de los hijos de Dios<\/strong> ya que <em>para que gocemos de libertad, Cristo nos ha hecho libres<\/em><a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>. \u201cLa libertad aut\u00e9ntica se identifica con la santidad, con la Ley Nueva, con la fe cristiana, con la caridad, esa <em>es la libertad<\/em>&#8230; <em>de los hijos de Dios<\/em><a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>. Tiene como fundamento la verdad y es propia de los que se dejan guiar por el Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Vivir como hombres nuevos<\/strong>: El hombre nuevo se opone <em>al hombre viejo, viciado por las concupiscencias seductoras<\/em><a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>. El hombre nuevo es el hombre interior,<em> poderosamente fortalecido&#8230; por la acci\u00f3n de su Esp\u00edritu<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a><em>. <\/em>El hombre nuevo se identifica con<em> hombre espiritual<\/em><a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Es el hombre que canta el c\u00e1ntico nuevo<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Vivir con inmensa alegr\u00eda:<\/strong> alegr\u00eda que, en nuestro caso, debe manifestarse de manera especial, en la celebraci\u00f3n del D\u00eda del Se\u00f1or, el Domingo; en el sentido de la fiesta; y en la recreaci\u00f3n, que nosotros llamamos eutrapelia<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>. Alegr\u00eda que es espiritual y sobrenatural y nace de constatar el misterio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>. Por lo tanto \u201cpuede ser experimentada tanto en la prosperidad como en la adversidad. En la prosperidad esta consiste no en los bienes que disfruta sino en aquellos que espera; no en los placeres que experimenta sino en la promesa de aquellos acerca de los cuales creemos sin haber visto. Los bienes pueden abundar, pero aquellos que esperamos son de esa clase que ni la polilla ni la herrumbre destruyen ni los ladrones pueden horadar y robar<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>. M\u00e1s a\u00fan, en la adversidad podemos estar alegres en la certeza de que el mismo Verbo Encarnado padeci\u00f3 la cruz como condici\u00f3n de su resurrecci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li><strong>Vivir con gran compromiso por la misi\u00f3n<\/strong>: sin ser esquivos a la aventura misionera<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>; conservando \u201cel fervor espiritual, la alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando tengamos que sembrar entre l\u00e1grimas\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos: las penas, los trabajos, los sacrificios\u2026 \u00bfqu\u00e9 importan? Mientras anunciemos al que dijo:\u00a0<em>Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida<\/em>, nada debe apenarnos<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.\u00a0Nosotros debemos trasmitir la verdad de Dios, a\u00fan a costa de nuestra sangre. Debemos trasmitir la santidad de Dios, aceptando ser signo de contradicci\u00f3n. Debemos trasmitir la voluntad de Dios, hasta dar la vida por las ovejas.<\/p>\n<p>Que esta Pascua de Resurrecci\u00f3n que dentro de poco hemos de celebrar nos encuentre cada vez m\u00e1s empe\u00f1ados en ser hombres nuevos. No temerosos de la cruz, sino ardorosos por sacrificarnos.<\/p>\n<p>Pascua quiere decir la libertad m\u00e1s absoluta. Es la libertad que nos gan\u00f3 Cristo al padecer muerte en Cruz, para darnos ejemplo de que siempre debemos dar la prioridad m\u00e1s eminente a la Voluntad del Padre. Y con ello nos ense\u00f1\u00f3 a no ser tributarios, a no someternos a los poderes temporales, ni al esp\u00edritu del mundo, ni a las modas culturales como si fuesen el fin \u00faltimo en lugar de Dios.\u00a0<\/p>\n<p>No olvidemos una de las m\u00e1s grandes ense\u00f1anzas de la Carta a los G\u00e1latas: que <em>para que gocemos de libertad, Cristo nos ha hecho libres<\/em><a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>;\u00a0 \u00e9sta es una frase llena de contenido. Y la mejor manera de ser libres consiste en imitarle, a saber, desplaz\u00e1ndonos a nosotros mismos del centro de la motivaci\u00f3n y fijando nuestras elecciones, decisiones y acciones en el Amor Divino. Tengamos siempre presente que la libertad es nuestra para darla; nosotros somos libres de elegir nuestras servidumbres. El rendirse al amor de Dios es entregarse a la felicidad y por lo tanto ser perfectamente libres. Y as\u00ed, servirle es reinar.<\/p>\n<p>Que la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, la m\u00e1s libre despu\u00e9s de Cristo, nos conceda la gracia de seguir cada d\u00eda de nuestras vidas su sapiencial aviso de Madre: <em>Haced todo lo que \u00c9l os diga<\/em><a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Les deseo una muy fruct\u00edfera Semana Santa y una gozosa Pascua de Resurrecci\u00f3n y les mando un fuerte abrazo para todos.<\/p>\n<p>En el Verbo Encarnado,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Lituania, 1 de abril de 2019<br \/><em>Carta Circular 33\/2019<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Tit 2, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 162.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 32; <em>op. cit.<\/em> Heb 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Constituciones,<\/em> 42-43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Como tampoco quieren la vida religiosa quienes eluden y abandonan las exigencias de responsabilidad y sacrificio de la aut\u00e9ntica vida de religi\u00f3n, cambi\u00e1ndola por una vida m\u00e1s f\u00e1cil, m\u00e1s c\u00f3moda y en definitiva m\u00e1s mundana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Col 3, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Gal 4, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. 2 Cor 3, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. 1 Cor 2, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen<em>, Seven Words of Jesus and Mary<\/em>, cap. 7. [Traducido del ingl\u00e9s]. Seguir\u00e9 libremente algunos pensamientos de F. Sheen sacados de un escrito titulado <em>Eternal Freedom<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. 1 Pe 2, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Mt 10, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 193; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em> (28\/06\/1992).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. Jn 15, 18-19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Ap 12, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Mt 27, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Constituciones,<\/em> 214.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 330.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Fil 3, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Lc 23, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Mt 19, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen<em>, The Rainbow of Sorrow<\/em>, cap. 7. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><sup>[30]<\/sup><\/a> 2 Tim 4, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. Jn 19, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 15; <em>op. cit.<\/em> Cf. 1 Pe 1, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Rom 8, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> 1 Cor 2, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Gal 5, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Is 53, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 119.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 327.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Gal 5, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> 2 Tim 3, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Mt 5, 11-12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Beato John Henry Newman,<em> Sermon 2. The Religion of the Pharisee, the Religion of Mankind.<\/em> [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. Sal 37, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XIV Jornada Mundial de la Paz<\/em> (01\/01\/1981).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> 2 Tim 3, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Jer 1, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Obras Completas<\/em>, Carta 27, <em>A las religiosas Mar\u00eda Luisa Trichet y Catalina Brunet<\/em>, comienzos del 1715.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Mt 26, 53.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Jn 19, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Rom 8, 28. Explicadas extensamente en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67 y ya citadas en la <em>Carta Circular 29<\/em> (01\/12\/2018).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Ven. Arz. Fulton Sheen<em>, The Rainbow of Sorrow<\/em>, cap. 7. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Rm 12, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. Heb 12, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. Mt 11, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. P. C. Buela, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte I, cap. 1, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 207; <em>op. cit<\/em>. 2 Cor 6, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Jn 16, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Jn 16, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Col 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Ef 1, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Jn 16, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Francisco, <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Beato John Henry Newman, <em>Heart Speaks to Heart, selected spiritual writings<\/em>, p. 55. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Dan 3, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Dan 3, 17-18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 168.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 198.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> 1 Co 2, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46; <em>op. cit<\/em>. Cf. Jn 17, 11; Jn 17, 14-16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> 1 Co 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 168.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Rom 5, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Gal 5, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> 1 Cor 13, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 190.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Gal 5, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Rom 8, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 195.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Ef 4, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Ef 3, 16; Cf. Rom 7, 22; 2 Cor 4, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> 1 Cor 2, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 200.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 204.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Cf. Mt 6, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>Way to Happiness<\/em>, cap. 4. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Cf. P. C. Buela, <em>Testigos de la Resurrecci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Gal 5, 1. Citado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 191.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Jn 2, 5.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Venerable Arzobispo Fulton Sheen dec\u00eda que \u201cla ra\u00edz de nuestro problema es que la libertad por Dios y en Dios ha sido interpretada como un liberarse de Dios. La libertad es nuestra para darla. Cada uno de nosotros revela cu\u00e1l es el sentido de su vida por la manera en que usa de su libertad. Los que quisiesen conocer el sentido supremo de c\u00f3mo usar su libertad deben contemplar la vida de nuestro Se\u00f1or y de nuestra Se\u00f1ora\u201d. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":768,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[70,158,61,76,118,272,73,159,90,74,155,271,156,26,121,157,120,28,78],"class_list":["post-559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-circulares","tag-alegria","tag-bienaventuranzas","tag-carisma","tag-compromiso","tag-cristo","tag-cristo-nos-ha-hecho-libres","tag-cruz","tag-espiritu-santo","tag-fe","tag-gloria","tag-libertad","tag-para-que-gocemos-de-libertad","tag-pecado","tag-persecucion","tag-religiosos-2","tag-resurreccion","tag-sacerdotes-2","tag-sacrificio","tag-santidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=559"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1336,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559\/revisions\/1336"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/768"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}