{"id":5554,"date":"2022-03-01T02:16:55","date_gmt":"2022-03-01T00:16:55","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5554"},"modified":"2022-03-01T02:16:56","modified_gmt":"2022-03-01T00:16:56","slug":"ad-maiora-natus-sum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/03\/01\/ad-maiora-natus-sum\/","title":{"rendered":"Ad maiora natus sum"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5554\" class=\"elementor elementor-5554\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cAd maiora natus sum\u201d<\/strong><\/h3><p style=\"text-align: center;\"><em>San Estanislao Kostka<\/em><\/p><p>El Papa San Juan Pablo I, hablando desde el balc\u00f3n de la bas\u00edlica de San Pedro al d\u00eda siguiente de su elecci\u00f3n record\u00f3, entre otras cosas, que en el c\u00f3nclave del d\u00eda 26 de agosto, cuando se ve\u00eda ya claro que el elegido iba a ser precisamente \u00e9l, los cardenales que estaban a su lado le susurraron al o\u00eddo: <strong>\u00a1\u00c1nimo!<\/strong>\u00a0Muy probablemente esta palabra era la que necesitaba en aquel momento y se le qued\u00f3 grabada en el coraz\u00f3n, puesto que la record\u00f3 enseguida al d\u00eda siguiente.<\/p><p>As\u00ed tambi\u00e9n nosotros, como cualquier cristiano, necesitamos o\u00edr de vez en cuando esta palabra de \u00e1nimo; sobre todo, cuando nos sobrevienen situaciones que requieren \u201cvoluntad robusta\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Naturalmente, no s\u00f3lo es valiente el soldado que se expone al riesgo de perder su vida en una guerra por defender su patria. Es bien sabido que tambi\u00e9n en tiempo de paz necesitamos fortaleza. As\u00ed lo hizo, por ejemplo, San Carlos Borromeo, quien durante la peste de Mil\u00e1n segu\u00eda ejerciendo el ministerio pastoral entre los habitantes de esa ciudad con gran valent\u00eda. O San Juan de la Cruz, a quien cuando estaba encarcelado en Toledo, lo quer\u00edan \u2018comprar\u2019 ofreci\u00e9ndole una buena biblioteca, una buena celda, un priorato y hasta una cruz de oro. Mas \u00e9l respondi\u00f3 categ\u00f3ricamente: \u201cEl que busca a Cristo desnudo no ha menester joyas de oro\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Del mismo modo, cu\u00e1ntas veces a lo largo de la historia y hoy en d\u00eda hemos visto incontables religiosos, sacerdotes y misioneros que por no \u2018venderse\u2019 \u2013incluso cuando les promet\u00edan aventajadas salidas\u2013, por no renegar de sus principios, por no dejar pisotear su libertad, en otras palabras, por no ser tributarios<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, han sabido mantenerse firmes, con gran valent\u00eda y con gran fortaleza, incluso a pesar de las m\u00faltiples amenazas que sufr\u00edan y de las consecuencias que tal decisi\u00f3n les deparaba. Por eso no s\u00f3lo en los campos de batalla hay que buscar hombres valientes.<\/p><p>Cada uno de nosotros, como miembros de este querido Instituto, pero m\u00e1s aun por el simple hecho de ser cristianos hemos recibido el noble oficio de \u201cconfesar con valent\u00eda y fortaleza la fe de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Pero este oficio, com\u00fan a todo cristiano, toma especiales connotaciones y una relevancia aun mayor en el caso de los religiosos. \u00bfPor qu\u00e9? Porque nuestra condici\u00f3n de religiosos requiere una donaci\u00f3n radical y total, porque el nuestro \u201cdebe ser un testimonio valiente y claro\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> del mensaje de Cristo, el cual, si aut\u00e9ntico, necesariamente ha de contradecir al mundo y nos han de sobrevenir \u201cincomprensiones, rechazos, persecuciones\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>\u2026 y, por lo tanto, todo eso requiere de mayor valent\u00eda.<\/p><p>Quisi\u00e9ramos entonces, en este punto recordar el ejemplo de San Estanislao de Kostka, Patrono de la juventud, cuya tumba se encuentra en la iglesia de San Andr\u00e9s\u00a0<em>al Quirinale\u00a0<\/em>de Roma. All\u00ed termin\u00f3 su vida a los 18 a\u00f1os, este Santo de natural muy sensible y fr\u00e1gil, y que sin embargo fue muy valiente. A \u00e9l, que proced\u00eda de familia noble, la fortaleza lo llev\u00f3 a elegir ser pobre siguiendo el ejemplo de Cristo, y a ponerse exclusivamente a su servicio. Y aunque enfrent\u00f3 gran oposici\u00f3n en su ambiente, con gran amor y gran firmeza a la vez, consigui\u00f3 realizar su prop\u00f3sito condensado en el lema \u201c<strong><em>Ad maiora natus sum<\/em><\/strong>\u201d (he nacido para cosas m\u00e1s grandes). Lleg\u00f3 al noviciado de los jesuitas luego de hacer a pie el camino de Viena a Roma, huyendo de quienes le segu\u00edan y quer\u00edan disuadir de sus intentos a la fuerza<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p><p>Tambi\u00e9n nosotros \u201chemos nacido para cosas m\u00e1s grandes\u201d y debemos saber sobreponernos al miedo que nos sobreviene ante las situaciones de amenaza, de persecuci\u00f3n silenciosa pero mal intencionada, cuando nos exponemos al riesgo de consecuencias desagradables, de sufrir a\u00fan mayores injurias, e incluso ante la posible p\u00e9rdida de bienes materiales o de ir a la c\u00e1rcel. \u00a1Hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!<strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>1. Una carta de San Juan de \u00c1vila <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>De eso mismo trataba de persuadir San Juan de \u00c1vila al religioso predicador Fr. Alonso de Vergara, O.P. en una carta<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> que le escribe consol\u00e1ndole por una persecuci\u00f3n que se hab\u00eda levantado contra \u00e9l. Y tan sin desperdicio nos parece esta carta por la sapiencial doctrina que ella contiene y tan adecuada para quienes hemos sido llamados a servir a la Verdad<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> que hemos de ir citando algunas partes y ofreciendo alg\u00fan comentario con la esperanza de que la lectura reflexiva de estas p\u00e1ginas imprima a\u00fan m\u00e1s profundamente en nuestros corazones que la idea clamorosa sigue siendo \u00a1sacrificarse!<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, porque \u00a1hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p><p>Hac\u00eda poco tiempo que Fr. Alonso de Vergara le hab\u00eda escrito una misiva al Doctor de \u00c1vila, pero en un tono bastante opuesto al de la carta a la que nos vamos a referir. En esa primera carta \u2013a la que San Juan de \u00c1vila no hab\u00eda respondido\u2013 el predicador dominico estaba consolado y en \u00e9sta que vamos a considerar ahora, est\u00e1 sumamente desconsolado. Por eso las primeras l\u00edneas que le escribe el Santo dicen: \u201c<strong>A quien desease saber qu\u00e9 cosa es el hombre cuando Dios le ayuda y regala, ense\u00f1arle he yo una carta de vuestra merced que los d\u00edas pasados me envi\u00f3; y a quien quisiese conocer la flaqueza del hombre cuando anda por s\u00ed, ense\u00f1arle he \u00e9sta que ahora me envi\u00f3<\/strong>\u201d. Asimismo nos pasa a nosotros, y por eso, como nos han ense\u00f1ado, tenemos que aplicar en nosotros mismos las reglas de discernimiento de San Ignacio que tantas veces hemos predicado a otros: \u201c7\u00aa regla: el que est\u00e1 en desolaci\u00f3n, considere c\u00f3mo el Se\u00f1or le ha dejado en prueba en sus potencias naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta; porque el Se\u00f1or le ha abstra\u00eddo su mucho hervor, crecido amor y gracia intensa, qued\u00e1ndole tambi\u00e9n gracia suficiente para la salud eterna\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Y aquella otra que dice: \u201c8\u00aa regla: el que est\u00e1 en desolaci\u00f3n, trabaje de estar en paciencia, que es contraria a las vejaciones que le vienen, y piense que ser\u00e1 presto consolado, poniendo las diligencias contra la tal desolaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>\u201c<strong>\u00a1Oh, v\u00e1lgame Dios [\u2026]! \u00a1Y cu\u00e1n grande abismo de miserias es el hombre, y cu\u00e1n pocas cosas le derriban, y cu\u00e1n presto se muda, como una flaca ceniza delante de un gran viento! [\u2026] Me pregunta vuestra reverencia si pienso que vive o si le cuento por uno de los muertos, pues no le escribo. Le respondo que no le olvido; mas guardaba mi carta para este tiempo, porque en el otro no era menester<\/strong>\u201d. Cu\u00e1n gran verdad ha dicho el Santo aqu\u00ed:<strong> \u00a1cu\u00e1n grande abismo de miserias es el hombre, y cu\u00e1n pocas cosas le derriban, y cu\u00e1n presto se muda, como una flaca ceniza delante de un gran viento! <\/strong>Debemos aceptar que somos d\u00e9biles, que somos \u201cnada m\u00e1s pecado\u201d, como dec\u00eda Santa Catalina de Siena, lo cual requiere de nuestra parte humildad. Cu\u00e1ntos religiosos se abaten por una palabra mal sonante que les han dicho, por un fracaso apost\u00f3lico \u2013aun habiendo tomado todos los recaudos para el buen suceso de la empresa\u2013, por un permiso que les ha sido negado, por las muchas cr\u00edticas inmerecidas que reciben de las mismas almas que pastorean, por la falta de apoyo \u2013por parte de los superiores, de los pares, de los s\u00fabditos\u2013, etc. En fin, no nos queda m\u00e1s que confesar: \u00a1cu\u00e1ntas pocas cosas nos derriban! Por eso conviene tener presente la sabia advertencia que nos hace el derecho propio esta vez por medio de la pluma de San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort: \u201c\u00a1Mucho cuidado! No vay\u00e1is a creer \u2013como los devotos orgullosos y engre\u00eddos\u2013 que vuestras cruces son grandes, que son prueba de vuestra fidelidad y testimonio de un amor singular de Dios por vosotros. Este enga\u00f1o del orgullo espiritual es muy sutil e ingenioso, pero lleno de veneno. Pensad m\u00e1s bien que vuestro orgullo y delicadeza os llevan a considerar como vigas las pajas, como llagas las picaduras, como elefantes los ratones, una palabrita que se lleva el viento \u2013una nader\u00eda en realidad\u2013 como una injuria atroz y un cruel abandono\u2026 ese volver y revolver deleitosamente los propios males, esa creencia luciferina de que sois de gran val\u00eda, etc.\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Entonces continua el Santo con la respuesta que se reservaba para este momento y comienza por hacerle notar que no est\u00e1 solo, invocando para ello el ejemplo de San Antonio: \u201c<strong>San Ant\u00f3n se quej\u00f3 de nuestro Se\u00f1or porque en el tiempo de la batalla no ve\u00eda a nuestro Se\u00f1or, y [\u00e9ste] le respondi\u00f3 que all\u00ed estaba. Mas estaba mirando <em>c\u00f3mo peleaba, para hacerle reinar<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>\u201d. Y a rengl\u00f3n seguido le hace ver c\u00f3mo las pruebas, las dificultades, las cosas que nos humillan, \u2018son parte del programa\u2019, son de alguna manera inherentes a nuestra condici\u00f3n de cristianos y como la insignia del estado religioso y sacerdotal, y, por lo tanto, no hay que asustarse por ello; por eso le hace reflexionar as\u00ed: \u201c<strong>\u00bfPensaba vuestra reverencia que no hab\u00eda de andar a solas, sin carretilla y sin que mano ajena lo trajese por la suya? \u00bfY c\u00f3mo, padre, hab\u00eda de aprender a andar? \u00bfTodo hab\u00eda de ser comer manjar de ni\u00f1os, papitas y leche? \u00bfY c\u00f3mo hab\u00eda de ser perfecto var\u00f3n? \u00a1Oh, padre m\u00edo, y si no fuese porque veo a vuestra reverencia penado, y cu\u00e1n de buena gana, oy\u00e9ndole quejar y temblar, me reir\u00eda yo, como quien oye a un ni\u00f1o llorar y temblar porque le han asombrado con un le\u00f3n de paja!<\/strong>\u201d. \u00bfNo nos pasa a nosotros lo mismo? Vemos el nombre del Instituto ultrajado en un titular, nos damos cuenta claramente que nos ponen obst\u00e1culos a cada paso, nos agravian p\u00fablicamente \u2013eso s\u00ed, siempre bajo capa de bien\u2013 y nos puede venir la tentaci\u00f3n de asustamos, de querer huir, de abatimos o de desalentamos. \u00bfEs que no nos damos cuenta? \u00a0Nos dice el Maestro de \u00c1vila: \u201c<strong>si vuestra reverencia con la fuerza de Dios ha muerto a lo que los mundanos adoran, y esto delante ellos mismos, \u00bfse espanta de que le quieran apedrear? Ellos adoran honra, juicio propio, esp\u00edritu propio, duplicidad, tibieza, propio amor, propia fiducia<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> y otros semejantes \u00eddolos que han hecho, a los cuales Mois\u00e9s \u2013que espiritualmente quiere decir \u2018la ley de Dios\u2019\u2013 llama cosas abominables, desatinadas y fe\u00edsimas; pero, vuestra reverencia, que por la gran misericordia de nuestro Se\u00f1or vive como con se\u00f1or propio, [es decir,] con nuestro Dios, y ha adorado de veras no los vanos \u00eddolos del mundo, que no pueden dar bien ninguno ni salud, sino a Aquel que con muy mucha raz\u00f3n merece ser adorado. \u00bfQu\u00e9 maravilla que haya contienda donde tanta diversidad de pareceres y fines hay? Mas esta contienda la levantan los hijos de ella y la sufren los hijos de la paz; los unos, mordiendo como canes, y los otros, sufriendo y orando, y amando como corderos; pero, con el favor de Dios, vencer\u00e1n los corderos a los perros, y aun a los lobos, que para eso los envi\u00f3 Dios, como a corderos entre lobos<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p><p>De qu\u00e9 nos admiramos entonces si sufrimos reveses porque no somos \u201ctributarios\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, si no mezclamos lo humano con lo divino \u2013que es un g\u00e9nero de mezcla del cual no se ha de vestir ning\u00fan cristiano entendimiento<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>\u2013, si atesoramos y defendemos las <em>Constituciones<\/em> y las sanas tradiciones que forman el patrimonio propio<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> que es exactamente lo que la misma Iglesia ha sancionado por ser \u2018seg\u00fan Dios y el Evangelio\u2019. Qu\u00e9 nos sorprende que nos ataquen si habiendo tomado nosotros una posici\u00f3n firme acerca de la verdad los que prefieren navegar en las olas de la popularidad en vez de atreverse a refutar el error triunfante del momento por temor a hacerse enemigos, vociferan contra nosotros, nos miran con escarnio. Qu\u00e9 nos sorprende si siendo pobres y emprendiendo nuestras humildes obras confiados solo de la Divina Providencia, los ricos y poderosos nos miran con sospecha. \u201c<strong>\u00bfQu\u00e9 maravilla que haya contienda donde tanta diversidad de pareceres y fines hay?<\/strong>\u201d. A nosotros nos toca, como dice San Juan de \u00c1vila, ser hijos de paz, sufrir, orar y amar como corderos, porque esos son los que vencer\u00e1n.<\/p><p>Recuerda entonces el Santo el ejemplo de la gente de la ciudad de Gaba\u00f3n que se hab\u00eda confederado con Josu\u00e9 y de c\u00f3mo se aliaron \u201c<strong>cinco reyes a pelear con ellos<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>; porque les parec\u00eda gran p\u00e9rdida perder una ciudad tan grande y real y que se acrecentase aquel favor y gente a Josu\u00e9, su enemigo. Y as\u00ed han hecho los demonios y mundanos con vuestra reverencia, vi\u00e9ndole darse a Jesucristo. [\u2026] Huelen ya la fuerza que Dios les ha dado para herir corazones con la palabra de Dios, y lloran llanto doblado por lo que ellos pierden y Jesucristo gana. De aqu\u00ed es la contradicci\u00f3n en todo y de todos; de aqu\u00ed, el combate de los cinco que a una se juntan, y con una voz dicen lo que dicen y hacen lo que hacen<\/strong>\u201d. Lo mismo hemos o\u00eddo de quienes se lamentan y hasta se espantan de que tengamos vocaciones, y muchas vocaciones por gracia de Dios, entonces empiezan a decir que no hay selecci\u00f3n, que les lavamos el cerebro, que los reclutamos con artificios; miran escandalizados el hecho de que nuestros religiosos aun con los medios m\u00ednimos indispensables emprendan grandes obras o se lancen a misionar en lugares donde nadie quiere ir, y as\u00ed, \u201ctoda magnanimidad les parece soberbia, todo hero\u00edsmo les parece extremismo, toda generosidad les parece exageraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a> y lo obstaculizan todo con argumentos falsos. De aqu\u00ed es la contradicci\u00f3n en todo; de aqu\u00ed, el combate de los que se juntan y con una voz dicen lo que dicen y hacen lo que hacen.<\/p><p>Pero tambi\u00e9n esto es \u2018parte del programa\u2019 y San Juan de \u00c1vila nos lo hace notar con gran realismo: \u201c<strong>\u00bfPor ventura es vuestra reverencia el primer atribulado, porque se pas\u00f3 a Cristo? \u00bfO ser\u00e1 el primero desamparado de los que padecen por Cristo? \u00bfNo ve, padre m\u00edo, que la causa por que somos perseguidos no es nuestra, sino de Dios? \u00bfNo ve que le va a \u00c9l la honra en ella? D\u00edgame: \u00bfPor qu\u00e9 antes ten\u00eda tantos pac\u00edficos y ahora tantos contrarios? Sin ninguna duda ha sido la causa porque se ha mostrado vuestra reverencia de la parte de Jesucristo. Pues \u00bfqu\u00e9 rey habr\u00eda que no tomase por muy grande injuria que, por s\u00f3lo hab\u00e9rsele uno ofrecido por criado, y \u00e9l recibi\u00e9ndole, hubiese quien le despreciase y persiguiese? \u00bfPor ventura no es despreciar y deshonrar al rey perseguir a quien le quiere servir, s\u00f3lo porque entr\u00f3 a vivir con \u00e9l? \u00bfNo toca esto al rey? \u00bfNo es cosa suya? Es, por cierto. Y por eso dijo David: <em>Despierta, Se\u00f1or, y defended vuestra causa. Mira, Se\u00f1or, y acordaos de las afrentas que esta gente descomedida e ignorante, que cada d\u00eda os hace<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Causa es de Dios y deshonras son de Dios aquellas que a los servidores de Dios se hacen; como es honra de Dios y causa suya cuando a sus chiquitos hacemos bien<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a> y honramos<\/strong>\u201d. En pocas palabras: nosotros nos anotamos para esto y, por lo tanto, las persecuciones \u2013cualesquiera sean, y sea de quien sea que vengan\u2013 no debieran resultarnos extraordinarias. Ya lo dec\u00eda Cervantes: \u201csi ladran Sancho, se\u00f1al que cabalgamos\u201d. \u00a0Por otra parte, no somos los \u00fanicos que padecemos, ni los que m\u00e1s padecemos, ni los primeros ni los \u00faltimos que padeceremos por la causa de Cristo. Por eso en vez de renegar y abatirnos debemos aprender a ver en eso, la gran merced que Dios nos est\u00e1 concediendo: la de mejor imitarle<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a> y la de darle gran gloria siempre que sea \u201cfalso lo que se dice contra nosotros\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Pero al mismo tiempo, hay que \u201ccuidar mucho de no volver y revolver en nuestros males\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Dios mismo ha de defender su causa.<\/p><p>Exhorta San Juan de \u00c1vila al predicador abatido por las intensas y continuas persecuciones a no temer, record\u00e1ndole lo que el levita dec\u00eda \u201c<strong>confortando el pueblo de Jud\u00e1, que sub\u00eda a la guerra<\/strong>\u201d:\u00a0 <em>As\u00ed os dice Yahv\u00e9: No tem\u00e1is ni os asust\u00e9is ante esta tan grande muchedumbre; porque no es vuestra la guerra sino de Dios<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a><em>.<\/em> \u201c<strong>Y, por tanto <\/strong>\u2013sigue el Maestro de \u00c1vila\u2013<strong> no ser\u00e9is vosotros los que pelear\u00e9is, mas tan solamente esperad con confianza, y ver\u00e9is el socorro del Se\u00f1or sobre vosotros<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/strong>\u201d. Algo similar dec\u00eda San Juan de la Cruz, en una de sus cartas: \u201cMas, porque conviene que no nos falte cruz como a nuestro Amado, hasta la muerte de amor, \u00c9l ordena nuestras pasiones en el amor de lo que m\u00e1s queremos, para que mayores sacrificios hagamos y m\u00e1s valgamos. Mas todo es breve, que todo es hasta alzar el cuchillo y luego se queda Isaac vivo, con promesa del hijo multiplicado<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. Y, por lo tanto, a veces es cuesti\u00f3n de saber esperar pacientemente que Dios haga su obra, sin angustiarse tratando de solucionar una situaci\u00f3n que escapa a nuestras manos, es decir, que no depende de nosotros, sin desgastarse y agobiarse por defenderse.<\/p><p>Sobre este punto, hay un texto de Santo Tom\u00e1s de Aquino, en su <em>Comentario al Evangelio seg\u00fan San Mateo<\/em> en el cual \u00e9l se pregunta por qu\u00e9 Jes\u00fas callaba ante el Sumo Sacerdote. Quiz\u00e1s es un texto que muchos de Ustedes conocen, pero estimamos conveniente volverlo a indicar como criterio para saber c\u00f3mo manejarse ante situaciones similares. Responde el Aquinate: \u201cLo hac\u00eda por tres motivos. Primero para ense\u00f1arnos a tener cautela; pues sab\u00eda que cualquier cosa que dijese, la utilizar\u00edan para calumniarlo; y en tales casos, delante de quienes nos insidian hay que callar, como se dice en el Sal 39[38], 2: <em>yo me dec\u00eda: \u2018Guardar\u00e9 mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondr\u00e9 un freno en mi boca, mientras est\u00e9 ante m\u00ed el imp\u00edo\u2019<\/em>. Otra raz\u00f3n, que no era aquel momento de ensenar, sino de soportar pacientemente, y as\u00ed se cumple lo que dice Is 53, 7: <em>fue oprimido y \u00e9l se humill\u00f3 y no abri\u00f3 la boca. Como un cordero al deg\u00fcello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquilan esta muda, tampoco \u00e9l abri\u00f3 su boca.<\/em> Tercera raz\u00f3n para ense\u00f1arnos la constancia cuando alguien nos acusa injustamente de alguna cosa, como se dice en Is 51, 7-8: <em>prestadme o\u00eddo, sabedores de lo justo, pueblo consciente de mi ley. No tem\u00e1is las injurias de los hombres, y de sus ultrajes no os asust\u00e9is; pues como un vestido se los comer\u00e1 la polilla, y como lana los comer\u00e1 la tina. Pero mi justicia por siempre ser\u00e1, y mi salvaci\u00f3n por generaciones y generaciones<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p><p>Ahora, es cierto que muchas veces quienes nos persiguen, o nos acometen con sus ultrajes, a veces pareciera que no se dan cuenta del da\u00f1o que hacen e incluso piensan que est\u00e1n actuando seg\u00fan Dios. Presten atenci\u00f3n a la respuesta que con sapiencial pluma San Juan de \u00c1vila deja impresa en esta carta que venimos citando: \u201c<strong>Y si los que persiguen piensan que no ofenden a Dios en ello, \u00bfqu\u00e9 se me quita aqu\u00ed de mi confianza, pues expresamente est\u00e1n amonestados los siervos de Dios que han de ser perseguidos de gente que cree que hacen gran servicio<\/strong><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><strong> en perseguirlos? Ellos padecen por Dios y porque se llegaron a Dios; y la persecuci\u00f3n es contra Dios. Si los perseguidores otra cosa piensan, por ventura disminuyen algo su culpa, mas no nuestra corona; y si ellos, enga\u00f1ados, piensan que sirven a Dios, nosotros, desenga\u00f1ados, sabemos que servimos a Dios<\/strong>\u201d.<\/p><p>Se queja entonces Fr. Alonso de Vergara de que una persona \u201clleva y trae\u201d informaci\u00f3n distorsionada a otra tercera, lo cual parece le tra\u00eda aparejado no pocas cruces. San Juan de \u00c1vila, te\u00f3logo de gran profundidad y verdadero humanista, responde no como un espectador ajeno a la escena, sino sabedor de la pena que la maledicencia ocasiona, pues \u00e9l mismo fue a la c\u00e1rcel en 1531 a causa de una predicaci\u00f3n suya mal entendida: \u201c<strong>\u00bfQu\u00e9 se le da, padre, de pareceres de hombres ciegos, pues est\u00e1 certificado ser de Dios la doctrina que predica, y ser de Dios el modo con que la predica, seg\u00fan en el fruto se parece; y ser de Dios el esp\u00edritu que ha recibido, pues le ha hecho guardar la ley de Dios y le ha librado de la ley del pecado\u2026? Mire vuestra reverencia que amonesta la Sapiencia que no tenga en poco el saber que nuestro Se\u00f1or le ha dado<\/strong><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a><strong>, ni se deje llevar ni vencer, teniendo el conocimiento; antes ose con \u00e9l despreciar los vanos \u00eddolos; y h\u00e1llese tan rico con el tesoro escondido que Dios le ha manifestado, que no tenga por da\u00f1o perder cuanto ten\u00eda por lo alcanzar. No estime a Dios en tan poco, que quiera dar poco por \u00c9l, pues Dios le estim\u00f3 a \u00e9l en tanto, que no quiso dar menos que a s\u00ed por \u00e9l. Amado fue en cruz, ame en cruz; caro cost\u00f3 a Cristo y con gemidos le pari\u00f3 quien le gan\u00f3, no quiera \u00e9l al Se\u00f1or ofrecer sacrificios que no le cueste trabajo y dolor en la sensualidad<\/strong>\u201d. \u00bfSe dan cuenta? Si nosotros no predic\u00e1semos los nov\u00edsimos, si no fu\u00e9ramos tomistas, si no denunci\u00e1ramos el progresismo, si en vez de elevar las culturas con los valores del Evangelio s\u00f3lo ofreci\u00e9ramos soluciones t\u00e9cnicas, si nos apacent\u00e1ramos a nosotros mismos y no a las ovejas; si en vez de predicar la Verdad, negoci\u00e1ramos con ella, la recort\u00e1ramos, la evit\u00e1ramos \u00bfcreen que nos atacar\u00edan? No. Estar\u00edamos haciendo exactamente lo que el mundo quiere que hagamos. Pero no lo hacemos y, por gracia de Dios \u2013a pesar de nuestra miseria\u2013, nuestros apostolados dan fruto: basta ver las vocaciones numerosas, muchas de ellas provenientes de pa\u00edses que lamentan la crisis de la Iglesia local, los 101 sacerdotes que el Instituto le ha dado a la Iglesia en estos \u00faltimos 6 a\u00f1os, todo eso que est\u00e1 \u201c<strong>certificado ser de Dios<\/strong>\u201d y es lo que el mundo y sus secuaces atacan y persiguen y obstaculizan y con lo que quieren acabar de una vez por todas. Por eso, siendo conscientes de que <em>llevamos este tesoro en vasijas de barro<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>, no hay que dejarse vencer, no hay que dejar de anunciar que <em>el Verbo se hizo carne<\/em><a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>, aun cuando el mundo se r\u00eda de nosotros y nos tiren piedras y nos maldigan<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. No hay que dejarse llevar por lo que otros digan de nosotros queri\u00e9ndonos hacer desistir de nuestro intento. \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s da! \u00a1Hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!<\/p><p>\u201c<strong>\u00a1Qu\u00e9 mayor honra, padre m\u00edo, que padecer por Cristo! Verdadera gloria [\u2026]. Dichoso es aquel que la causa por la que lo maltratan es porque sirve a Dios y no quiere condescender con los vanos ruegos y pareceres de los hombres. Negocio es \u00e9ste de amor, y el amor es una manera o g\u00e9nero de guerra, y no son admitidos aqu\u00ed los cobardes, de los cuales mandaba Dios que fuesen desechados de entre la gente de guerra<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a><\/strong>\u201d. Porque como dice el derecho propio: \u201cel amor que no nace de la Cruz de Cristo es d\u00e9bil\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p><p>Pero tambi\u00e9n es cierto que cuando uno \u201cse ve denigrado entre los suyos\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>, cuando aquellos quienes nos tendr\u00edan que defender son justamente quienes nos injurian, cuando los que nos tendr\u00edan que escuchar son los que hacen o\u00eddos sordos a nuestras apelaciones, cuando son aquellos en quienes esper\u00e1bamos encontrar amparo quienes nos rechazan y echan fuera, \u00bfqui\u00e9n hay por virtuoso que sea que no se queje al menos interiormente? Mas f\u00edjense lo que este gigante de buen esp\u00edritu se\u00f1ala: \u201c<strong>\u00bfQu\u00e9 se queja, padre, de palabras y estimas de hombres y juicios de ciegos? Mire que est\u00e1 en el cielo su testigo que lo est\u00e1 mirando a ver c\u00f3mo lo hace<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>, el cual ha de ser juez de prueba y, a prueba, da por buena su doctrina y obra. Pues, si \u00c9l lo abona, \u00bfqu\u00e9 va en que todo lo dem\u00e1s lo condene?<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. Poco va y nada es que los hombres sin Dios en esta vida nos condenen<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Tenga vuestra reverencia en nada que tan bajos juicios y miserables le condenen. \u00bfQu\u00e9 hay que hacer caso de gente que se ha de envejecer como vestidos de cada d\u00eda<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a> y han de ser comidos de polilla<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>?<\/strong>\u201d. \u00bfAcaso no meditamos cada a\u00f1o en el Principio y Fundamento donde se lee: \u201cque no queramos de nuestra parte m\u00e1s honor que deshonor<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>? \u201c<strong>Por qu\u00e9 temblar ni desmayarse por tan pocas cosas, habiendo el gran Se\u00f1or nuestro padecido tan graves cosas por nuestro amor y habi\u00e9ndonos de dar tan copiosos premios ac\u00e1 y all\u00e1 por los trabajos<\/strong>\u201d. C\u00f3mo no recordar en este punto aquella confortadora frase que el derecho propio pone en labios de nuestro Dulc\u00edsimo Salvador: \u201cYo vuestro defensor, \u00bfqu\u00e9 tem\u00e9is contrarios?\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p><p>Hemos sido llamados a compartir las fatigas con nuestro Se\u00f1or Jesucristo, decimos que \u201cqueremos imitarlo hasta que podamos, de verdad, decir a los dem\u00e1s:<em> Sed imitadores m\u00edos, como yo lo soy de Cristo<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><strong>[47]<\/strong><\/a><\/em>, <em>ya no vivo yo, es Cristo quien vive en m\u00ed<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><strong>[48]<\/strong><\/a><\/em>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. Ahora bien, \u00bfhemos peleado hasta derramar sangre<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>?, lo cierto es que a\u00fan no somos compa\u00f1eros y semejantes en los trabajos al Ap\u00f3stol, que dec\u00eda: <em>muero cada d\u00eda<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><strong>[51]<\/strong><\/a><\/em>. <strong>\u201c\u00bfPodr\u00e1 vuestra reverencia contar persecuciones, afrentas, pedradas, azotes, c\u00e1rceles, que haya pasado por Jesucristo con San Pablo?<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>. \u00bfPor qu\u00e9 es tan delicado soldado y se muestra tan flaco, peleando de parte de Jesucristo<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>\u00a0 y teniendo por capit\u00e1n a este Se\u00f1or, a quien su Padre dio persona y gesto m\u00e1s firmes que diamantes y pedernales<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>, para que ningunas afrentas, ni denuestos, ni bofetadas le pudiesen hacer volver atr\u00e1s de lo comenzado? Ea, pues, se\u00f1or, dejemos esta pesadumbre y flaqueza que nos tiene asidos y corramos con paciencia a la guerra, que delante nos est\u00e1 puesta, mirando siempre para cobrar \u00e1nimo a Jesucristo, que, as\u00ed como \u00c9l es autor de nuestra fe, la llevar\u00e1 hasta el cabo y la perfeccionar\u00e1 en nosotros<\/strong>\u201d.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Noten Ustedes que el Maestro de \u00c1vila no niega lo arduo de la lucha, pero tambi\u00e9n nos advierte que mientras perseveremos pacientes en la lucha que Dios mismo nos profetiz\u00f3 como verdadera \u2013<em>vosotros vais a llorar y gemir<\/em><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>; <em>en el mundo padecer\u00e9is tribulaci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>\u2013 no es menos verdadero el galard\u00f3n que nos prometi\u00f3. \u201c<strong>Cruz le manda llevar, premio eterno le promete; y si es dura palabra padecer con \u00c9l tentaciones, dulc\u00edsima es sentarse a su mesa con \u00c9l en su reino<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>. \u00a1Oh padre!, \u00bfy por qu\u00e9 hemos de irnos a sentar a aquella mesa de perseguidos, deshonrados, santos, tentados y muertos a cuchillo<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>, no habiendo nosotros padecido nada? [\u2026] Llevemos algo de qu\u00e9 gloriarnos; traigamos alguna empresa de amor por nuestro verdadero Amador, para que no sea nuestro amor de sola palabra. Hollemos esta v\u00edbora de la tribulaci\u00f3n y pasemos adelante, aparej\u00e1ndonos a cosas mayores<\/strong>\u201d; porque \u00a1hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!\u00a0\u00a0\u00a0<\/p><p>Sigue entonces aconsejando el Santo: \u201c<strong>Ofrezca, padre, su vida y honra en las manos del Crucificado, y h\u00e1gale donaci\u00f3n de ella, que \u00c9l la pondr\u00e1 en cobro, como ha hecho a otros: <em>Yo s\u00e9 a qui\u00e9n cre\u00ed<\/em>, dice San Pablo<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>. Y no le fue mal de ello. Poco es y moment\u00e1neo lo que se padece<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>; y a quien grande parece, es porque \u00e9l es chico en el amor, y tiene pesos falsos. Crezca y comer\u00e1, que \u00e9ste es manjar de grandes<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>. Y aunque se dilate su socorro, \u00c9l vendr\u00e1 y amansar\u00e1 el mar<\/strong>\u201d.<\/p><p>\u201c<strong>Probarlo ha querido nuestro Se\u00f1or, no dejarle; se escondi\u00f3 la madre tras la sarga, y est\u00e1 oyendo llorar al ni\u00f1o, que no se halla sin ella; mas ella saldr\u00e1, que no se lo sufrir\u00e1 el coraz\u00f3n, y tomar\u00e1 el ni\u00f1o en los brazos, y dar\u00e1 la leche, y estar\u00e1 \u00e9l tan contento, que se olvidar\u00e1 de los trabajos pasados, como si no hubieran pasado. Y muchos de los que ahora persiguen, le seguir\u00e1n, seg\u00fan la promesa de nuestro Se\u00f1or Jesucristo: <em>Vendr\u00e1n a ti los que murmuraban de ti<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/em><\/strong>\u201d. Pero al mismo tiempo advierte el Maestro Juan de \u00c1vila que si el perseguido tornase atr\u00e1s por la persecuci\u00f3n que padece, este ser\u00e1 acusado gravemente el d\u00eda del juicio especialmente por los perseguidores que le dir\u00e1n: \u201c<strong>\u2018Si te perseguimos, no ten\u00edamos conocimiento, pero t\u00fa, que lo ten\u00edas, fuera bien que no lo dejaras; porque si nosotros hubi\u00e9semos conocido lo que t\u00fa, no lo hubi\u00e9semos dejado por la persecuci\u00f3n de quien no lo conoc\u00eda. Te da\u00f1aste a ti y a nosotros, porque, si hubieses perseverado en la virtud, hubi\u00e9ramos venido al conocimiento de ella\u2019. Y por eso, padre m\u00edo, <\/strong>\u2013sigue diciendo San Juan de \u00c1vila\u2013<strong> se debe esforzar en el Se\u00f1or, y creer de muy cierto [que], si persevera, et per <em>Christum abundat tribulatio<\/em> <em>tua, ita per Ipsum abundabit consolatio tua<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>, y que le pagar\u00e1 el Se\u00f1or con ganancia de \u00e1nimas lo que pierde en esas otras cosas en los ojos de los mundanos<\/strong>\u201d.<\/p><p>La persecuci\u00f3n sufrida por largo tiempo, el desgaste \u2013humanamente hablando\u2013 de las fuerzas f\u00edsicas por la labor misionera puede hacer mella en el esp\u00edritu misionero. Por eso, en los \u00faltimos p\u00e1rrafos de la carta, en un tono siempre muy humano y compasivo, San Juan de \u00c1vila le recomienda a Fr. Alonso de Vergara algunas cosas que tambi\u00e9n nosotros podemos poner en pr\u00e1ctica si alguna vez Dios nos hace la merced de poder sufrir algo por \u00c9l.<\/p><p>Primera recomendaci\u00f3n: \u201c<strong>una salida a Escalceli o alguna parte semejante, donde vacase a s\u00ed solo alg\u00fan d\u00eda<\/strong>\u201d. El derecho propio por su parte tambi\u00e9n tiene la misma sugerencia: \u201cparticularmente cuando ven que un misionero ha amainado en su esp\u00edritu o da muestras de un cierto cansancio. Algunos meses en otra comunidad o realizando otras actividades, bajo la gu\u00eda y supervisi\u00f3n de un Superior cualificado, pueden devolver al misionero el esp\u00edritu y la fuerza que tal vez se han gastado por las batallas apost\u00f3licas\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.<\/p><p>Segunda sugerencia: \u201c<strong>y si esto no alcanza, querr\u00eda que tuviese su compa\u00f1\u00eda del padre fray Luis<\/strong>\u201d. Tambi\u00e9n nuestro <em>Directorio<\/em> recomienda que el misionero en ese tiempo de <em>prolongado descanso<\/em> tenga la oportunidad siempre que sea posible de recurrir con m\u00e1s facilidad a la compa\u00f1\u00eda de buenos amigos<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p><p>Tercera recomendaci\u00f3n pr\u00e1ctica de San Juan de \u00c1vila: la lectura de la Sagrada Escritura. \u201c<strong>A vosotros <br \/>\u2013dice el mismo Se\u00f1or\u2013 es dado a conocer el misterio del reino de Dios, mas a los otros en par\u00e1bolas<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>. \u00bfQui\u00e9n son estos \u2018vosotros\u2019? A vosotros, disc\u00edpulos m\u00edos, que no viv\u00eds de gana en este mundo y lo despreci\u00e1is, atribulados por m\u00ed, hechos escoria de este mundo<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>. [\u2026] Y sin esto no aprovecha nada leer.<\/strong> <strong>Par\u00e9ceme que, leyendo a San Juan y San Pablo y a Isa\u00edas, que luego han de saber la Escriptura [\u2026] Yo no s\u00e9 m\u00e1s, padre, qu\u00e9 decirle, sino que lea a \u00e9stos; y cuando no los entendiera, vea a alg\u00fan int\u00e9rprete santo sobre ellos, y especialmente lea a San Agust\u00edn, <em>Contra pelagianos<\/em> y contra otros de aquella secta; y tome un crucifijo delante y Aqu\u00e9l entienda en todo porque \u00c9l es todo y todos predican a \u00e9ste. Ore y medite y estudie<\/strong>\u201d. En ese sentido dice el derecho propio que el tiempo de descanso \u201cno es un tiempo donde \u2018no se hace nada\u2019, sino donde el misionero puede recuperar sus energ\u00edas f\u00edsicas, retomar su trabajo intelectual tal vez un tanto abandonado, dar testimonio de su vida misionera, etc.\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a><\/p><p>Termina el Maestro de \u00c1vila su carta al predicador perseguido dici\u00e9ndole: \u201c<strong>Y no se canse en tornar por s\u00ed ni dar muchas disculpas de su inocencia, porque el Se\u00f1or dice: <em>Vosotros callar\u00e9is, y el Se\u00f1or pelear\u00e1 por vosotros<\/em><a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a><\/strong>\u201d.<strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4><strong>2. Gran confianza <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>San Juan de \u00c1vila fue, seg\u00fan el Papa Benedicto XVI, promotor de \u201cuna espiritualidad de la confianza\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>. Lo mismo hace el derecho propio a lo largo y ancho de todos sus documentos exhort\u00e1ndonos a tener una \u201cconfianza total\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a> en el Verbo Encarnado.<\/p><p>Conviene mucho en tiempos de mayor prueba y si no queremos ofender a Cristo, aferrarnos a su bondad y confiar en su infinita misericordia. Ser\u00edamos muy ciegos si despu\u00e9s de tant\u00edsimos beneficios que Dios nos ha hecho, individualmente hablando y a nivel Instituto, no am\u00e1semos rendidamente al Verbo Encarnado y ser\u00eda grand\u00edsima nuestra flaqueza si despu\u00e9s de tantas misericordias como hemos experimentado no confi\u00e1semos en \u00c9l.<\/p><p>Todos los bienes que Dios se ha complacido en concedernos son medios para incitarnos a amarle m\u00e1s, y al mismo tiempo, un llamado para esforzarnos a confiar m\u00e1s, porque si Dios nos ha dado todos los bienes que nos ha dado en el pasado, nos ha llamado a seguirle m\u00e1s de cerca y nos ha metido \u2013por decirlo de alguna manera\u2013 en esta carrera, nos dar\u00e1 tambi\u00e9n el terminarla porque \u201cDios tendr\u00e1 cuidado de su hacienda, pues no es de otro due\u00f1o\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> y el Due\u00f1o \u201cno abandonar\u00e1 a los que con tanta confianza se entreguen a \u00c9l\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>.<\/p><p>Ahora que comenzamos la Cuaresma, aprovechemos para dedicarnos a meditar sin prisas y profundamente en la Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or, pues all\u00ed es donde se manifiesta la infinita bondad del Padre que \u201cle entreg\u00f3 por todos nosotros; [y] de donde debe brotar en nosotros una confianza ilimitada en la generosidad desbordante del Padre: <em>\u00bfC\u00f3mo no nos ha de dar con \u00c9l todas las cosas?<\/em><a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>.<\/p><p>\u00a1Cristo padeci\u00f3 y muri\u00f3 por amor a nosotros! Por eso, digamos con el Maestro de \u00c1vila: \u201cv\u00e1yase, pues, lejos toda duda, toda flaqueza de coraz\u00f3n y toda desconfianza; pues cuanta es la virtud de su Pasi\u00f3n, tantos son nuestros merecimientos, pues que ella es nuestra, que \u00c9l nos las dio. All\u00ed presumo y conf\u00edo yo, y all\u00ed hago burla de mis enemigos, all\u00ed pido yo al Padre ofreci\u00e9ndole al Hijo, de all\u00ed pago yo lo que debo, y me sobra. Y aunque mis dolores son muchos, all\u00ed hallo mayor remedio y causa de alegr\u00eda que en m\u00ed de tristeza\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>.<\/p><p>Grande agravio hacemos a Dios si no confiamos plenamente en \u00c9l. Dir\u00eda San Juan de \u00c1vila: \u201c\u00a1somos peores que brutos!\u201d. \u00bfAcaso no creemos que nos dar\u00e1 todo y aun m\u00e1s de lo que pedimos, despu\u00e9s de todo lo que ya nos ha dado? \u201c\u00bfNo creeremos que <strong>defender\u00e1s <\/strong>a los que sacaste del infierno? \u00bfNo dar\u00e1s de comer a los que tomaste por hijos? \u00bfNo ense\u00f1ar\u00e1s la carrera a los que, siendo descaminados, pusiste en ella? \u00bfNo dar\u00e1s lo que te pidieren para tu servicio a los que t\u00fa dabas muchas cosas andando fuera de tu servicio, y ofendiendo ellos, los defendisteis t\u00fa, y huyendo de ti, los seguiste y trajiste a ti, y los limpiaste y diste tu esp\u00edritu, e hinchiste sus \u00e1nimas de gozos, d\u00e1ndoles beso de paz? \u00bfY para qu\u00e9 todo esto? Por cierto para que crean que, pues por Cristo los reconciliaste contigo siendo enemigos, mejor los <strong>guardar\u00e1s<\/strong> por Cristo siendo ya amigos\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>.<\/p><p>Debemos acu\u00f1ar en nuestro coraz\u00f3n una confianza inmensa en Dios, aun cuando no sintamos la dulzura de las consolaciones. \u201c<strong>\u00bfNos sentimos flacos?<\/strong> Esperemos en Dios, y seremos fuertes. <strong>\u00bfNo sabemos lo que hemos de hacer?<\/strong> Confiemos en Dios, y nos ha de ser dada luz, como dice Isa\u00edas: <em>Si alguno anduvo en tinieblas y no tiene luz, espere en el nombre del Se\u00f1or y arr\u00edmese sobre su Dios<\/em><a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>; y en otra parte est\u00e1 escrito: <em>Los que conf\u00edan en el Se\u00f1or entender\u00e1n la verdad<\/em><a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>. <strong>\u00bfEstamos en tribulaciones? <\/strong>Esperemos en Dios, y seremos librados, como dice Dios por David: <em>Esper\u00f3 en m\u00ed y yo le librar\u00e9<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>. En las cuales palabras habemos de mirar que no pide Dios otro merecimiento para librarnos sino <strong>esperar<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>.<\/p><p>\u201c\u00a1Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas!, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is?, \u00bfen qu\u00e9 os entreten\u00e9is? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias. \u00a1Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz est\u00e1is ciegos, y para tan grandes voces sordos, no viendo que, en tanto que busc\u00e1is grandezas y gloria, os qued\u00e1is miserables y bajos, de tantos bienes, hechos ignorantes e indignos!\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>. \u00a1Hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!<\/p><p style=\"text-align: center;\">*\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p><p>\u00a1Tenemos necesidad de hombres fuertes, de hombres valientes! Perseveremos constantes en la lucha. Procuremos conservar el coraz\u00f3n en paz sin que nos desasosiegue ning\u00fan suceso de este mundo, pues que todo se ha de acabar<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>. Si ponemos todo nuestro amor en Cristo, all\u00ed encontraremos la paz aun en medio de las m\u00e1s crueles afrentas, ya que \u00c9l es el fundamento de todo: <em>todo fue creado por \u00c9l y para \u00c9l\u2026 todo subsiste en \u00c9l<\/em><a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>. Por este motivo afirma el derecho propio que \u201cla paz debe buscarse dentro, no fuera, llen\u00e1ndonos de preocupaciones in\u00fatiles y llenando el coraz\u00f3n de resquemores contra todo lo que nos rodea, porque no depende la paz de nuestra alma de que desaparezcan los obst\u00e1culos exteriores, sino el afecto al pecado\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>. Y si a veces sentimos m\u00e1s \u00e1spera la lima del desamparo debemos recordar que Cristo est\u00e1 mirando c\u00f3mo peleamos para un d\u00eda hacernos reinar.<\/p><p>Que la Virgen Madre, que persever\u00f3 inamovible al pie de la Cruz, nos alcance la gracia de perseverar valientes y en paz, aunque arrecien las tempestades, porque sabemos a Qui\u00e9n nos hemos confiado. Que la compa\u00f1\u00eda de nuestra Madre siempre amable y solicita nos infunda mucho \u00e1nimo y nos recuerde siempre que <em>los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparaci\u00f3n con la gloria que ha de manifestarse en nosotros<\/em><a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u00a1Ea, pues! \u00a1Hemos nacido para cosas m\u00e1s grandes!<\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, Carta 16, A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas, OCD, 18 de julio de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez en <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, cap. 13, p. 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 132.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 282.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 147.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> \u00a0(15\/11\/1978).<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, BAC Maior, Spanish Edition, pp. 60-68. Kindle Edition. A partir de ahora esta ser\u00e1 la citaci\u00f3n correspondiente cada vez que incluyamos el texto de la mencionada carta. En ocasiones hemos modificado el castellano antiguo para una mayor comprensi\u00f3n.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 78. Citado en el <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 138.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 146.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [320].<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [321].<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 125; <em>op. cit.<\/em> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Carta circular a los Amigos de la Cruz<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Atanasio, <em>Vita et conversatio<\/em>, S.P.N. Antonii 10: MG 26,280; vers. De Evagrio, c. 9: ML 73,132.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Del lat\u00edn, <em>fiducia<\/em>: confianza.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Lc 10, 3; cf. Mt 10, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 313.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. Jos 10, 1ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 108.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Sal 73, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. Mt 25, 40.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37; <em>op. cit.<\/em> San Juan Cris\u00f3stomo, <em>In Matt. hom<\/em>., XV, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> 2 Cro 20, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> 2 Cro 20, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Gn 22, 1-18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Epistolario<\/em>, carta 11, <em>A do\u00f1a Juana de Pedraza<\/em>, 8 de enero de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>In Matth<\/em>. c. 26, lect. 7, n. 2280.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Jn 16,2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Si 13,11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> 2 Co 4, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Jn 1, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. Jue 7, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de <\/em><em>Espiritualidad<\/em>, 137.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 77.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. Job 34, 29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. Rom 8, 33s; Is 50, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. 1 Co 4, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. Sal 101, 27; Hb 1, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Is 50, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [23].<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> 1 Co 11, 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Ga 2, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. Hb 12, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> 1 Co 15, 31.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. 2 Co 11, 23ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> \u201c<em>Quid facis in paterna domo, delicate miles<\/em>\u201d: San Jer\u00f3nimo, <em>Epist.<\/em> 14 ad Heliodorum 2: ML 22,348.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. Ez 3, 9; Zac 7, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Jn 16, 20.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Jn 16, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. Lc 22, 28.30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Cf. Heb 11, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> 2 Tm 1, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. 2 Co 4, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. Hb 5, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Is 60, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. 2 Co 1, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 135.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Lc 8, 10; cf. Mt 13, 11; Mc 4, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> 1 Co 4, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 135.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Ex 14, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Carta Apost\u00f3lica San Juan de \u00c1vila, sacerdote diocesano, proclamado Doctor de la Iglesia universal.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 221.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, carta 11, A do\u00f1a Juana de Pedraza, 28 de enero de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 63.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Rm 8, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 156.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, BAC Maior, Spanish Edition, p. 453. Kindle Edition.<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Is 50, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Sab 3, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Sal 90, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras completas de San Juan de \u00c1vila<\/em>, IV, BAC Maior, Spanish Edition, p. 453. Kindle Edition.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>C\u00e1ntico espiritual B<\/em>, canci\u00f3n 39, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Otros avisos recogidos por la ed. de Gerona<\/em>, 32.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Col 1, 16-17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 99.<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Rm 8, 18.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAd maiora natus sum\u201d San Estanislao Kostka El Papa San Juan Pablo I, hablando desde el balc\u00f3n de la bas\u00edlica de San Pedro al d\u00eda siguiente de su elecci\u00f3n record\u00f3, entre otras cosas, que en el c\u00f3nclave del d\u00eda 26 de agosto, cuando se ve\u00eda ya claro que el elegido iba a ser precisamente \u00e9l, 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