{"id":5547,"date":"2022-02-25T07:50:41","date_gmt":"2022-02-25T05:50:41","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5547"},"modified":"2022-02-25T07:57:25","modified_gmt":"2022-02-25T05:57:25","slug":"lectio-brevis-para-el-inicio-del-ano-academico-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/02\/25\/lectio-brevis-para-el-inicio-del-ano-academico-2022\/","title":{"rendered":"Lectio Brevis para el inicio del A\u00f1o Acad\u00e9mico 2022"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5547\" class=\"elementor elementor-5547\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El <em>camino obligado <\/em>del elemento metaf\u00edsico<\/strong><\/h4><p style=\"text-align: center;\">Cf. Juan Pablo II, <em>Fides et Ratio<\/em>, 83<\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><strong>[Introducci\u00f3n] <\/strong>Sin lugar a dudas \u201cla cultura es una dimensi\u00f3n fundamental de la persona y de las comunidades humanas. [Y] dado que la cultura es el resultado de la vida y de la actividad de un grupo humano, las personas que pertenecen a ese grupo est\u00e1n formadas, <em>en gran medida<\/em>, por la cultura en la que viven. Al cambiar las personas y las sociedades, tambi\u00e9n cambia con ellas la cultura. Cuando \u00e9sta se transforma, transforma as\u00ed mismo a las personas y las sociedades\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p><p>Cada uno de los religiosos que estamos aqu\u00ed, yo y cada uno de Ustedes, ha sido llamado por Dios para la sublime y m\u00e1s que nunca urgente tarea de evangelizar la cultura. Para esto, \u201ces <em>imprescindible <\/em>conocer <em>suficientemente <\/em>la cultura actual en sus grandes l\u00edneas de pensamiento y orientaciones\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> a fin de poder refutar con eficacia los errores de nuestro tiempo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y hacer nuestra propuesta desde el Evangelio.<\/p><p>De aqu\u00ed la gran importancia que tiene para nosotros el asistir a la <em>Lectio Brevis<\/em> como acto inaugural del sostenido esfuerzo que debemos hacer durante todo el a\u00f1o por estudiar sin ahorrar ni medios ni esfuerzos<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> para ello, dada la gran injerencia que tiene para la evangelizaci\u00f3n; ya que el estudio es uno de los medios capitales por el cual nos preparamos para un di\u00e1logo fructuoso y eficaz con los hombres de nuestro tiempo, como lo exige el ministerio apost\u00f3lico<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> que se nos ha encomendado.<\/p><p>En este identificar las l\u00edneas de pensamiento y orientaciones de la humanidad de nuestro tiempo, el Venerable Arzobispo Fulton Sheen, en el pr\u00f3logo de su libro \u201c<em>Religi\u00f3n sin Dios<\/em>\u201d, sostiene que hoy en d\u00eda<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> \u201chay un desprecio evidente de todo lo mejor que ha habido en la cultura y en la tradici\u00f3n que heredamos\u201d. Y en este mismo sentido la <em>Gaudium et spes<\/em> no duda en afirmar que: \u201clas condiciones de vida del hombre moderno, desde el punto de vista social y cultural, han sufrido un profundo cambio, de tal manera que se puede hablar de una nueva \u00e9poca de la historia humana\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. En la cual el \u201cmundo moderno aparece a la vez poderoso y d\u00e9bil, capaz de lo mejor y lo peor\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p><p>Esto lo percibimos en innumerables s\u00edntomas, basta salir un d\u00eda al centro y observar el comportamiento de la gente, mirar incluso el comportamiento de los ni\u00f1os y j\u00f3venes en nuestras parroquias, leer en el diario alg\u00fan discurso pol\u00edtico, prestar atenci\u00f3n al debate de las leyes en algunos pa\u00edses\u2026 es evidente que nuestro mundo desmejora en aspectos que son vitales.\u00a0<\/p><p>El Arzobispo em\u00e9rito de Filadelfia, Mons. Chaput, escribi\u00f3 en un art\u00edculo algo que me parece que de alguna manera resume estos s\u00edntomas: \u201cvivimos en un mundo desencantado, lo cual significa en un mundo re-hecho por manos humanas, racionalizado y tecnocr\u00e1tico. Es un mundo sin trascendencia. En este mundo, nos \u2018protegemos\u2019 de la inconveniencia de Dios, de sus exigencias y de sus invitaciones amurall\u00e1ndonos a nosotros mismos lejos de \u00c9l. A Dios, por ejemplo, no lo mencionamos en una conversaci\u00f3n educada. Las convicciones religiosas son tenidas por dif\u00edciles o inc\u00f3modas, en el mejor de los casos, aunque por peligrosas, en el peor de ellos. Lo que le pasa a la raz\u00f3n humana ante la ausencia de referencia alguna a Dios es predecible. Sus horizontes se vuelven bajos. Se convierte en la herramienta de las ciencias modernas. [\u2026] El hombre es reducido a un animal f\u00edsico que resuelve sus problemas por la tecnolog\u00eda, la pol\u00edtica y la econom\u00eda. La cultura se vuelve un cascaron vac\u00edo. El esp\u00edritu se ahoga por las preguntas profundas sobre la justicia, la amistad, la fidelidad, el culto, la existencia, Dios, la belleza. [\u2026] Nuestras modernas universidades usualmente evitan a Dios como una asignatura seria de estudio. Sin Dios, o al menos sin alg\u00fan sentido de orden superior, la dignidad de la persona es poco menos que folclore, el residuo de creencias pre-Darwinianas. Dios y el alma est\u00e1n en el exilio. Y eso es\u201d, concluye Monse\u00f1or, \u201cporque la <em>filosof\u00eda cl\u00e1sica<\/em> est\u00e1 en exilio, para detrimento de un aprendizaje genuino\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p><p>Algo similar dec\u00eda el genio de Fulton Sheen: \u201cLo que el pensamiento tradicional llam\u00f3 <em>trascendente<\/em> (pero no en el sentido de Kant), nuestros contempor\u00e1neos lo miran como <em>extr\u00ednseco<\/em>; y lo extr\u00ednseco es considerado como una amenaza a la libertad de pensamiento y a la libertad de pensar; como cosa que se interpone entre nosotros y \u2018nuestro poder\u2019 de procurar por nosotros mismos nuestra salvaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> y entonces se termina por adoptar una actitud de completa indiferencia frente a la verdad, ya al hombre no le interesa ni lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, ni lo que est\u00e1 por sobre \u00e9l, ni lo que es superior a \u00e9l.<\/p><p>En efecto, vemos hasta el cansancio la notoria desconfianza que hay en la raz\u00f3n y en la capacidad humana de captar la verdad; incluso se pone en tela de juicio el mismo concepto de verdad. Hay quienes dicen que la verdad se construye culturalmente para el manejo de las masas y que las llamadas \u201cverdades absolutas\u201d son nada m\u00e1s que el producto en un determinado momento de tiempo y lugar de una cultura y por lo tanto sujetas a la cr\u00edtica y al cambio<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. (Afirmar tal cosa \u201ces lo mismo que decir que una cosa es verdad a las tres de la tarde, pero que es falsa a las cuatro y media, y lo mismo que decir que dos manzanas m\u00e1s dos manzanas son cuatro manzanas en lunes, pero no un viernes\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>). A su vez, cada uno es urgido a desarrollar una visi\u00f3n aut\u00f3noma de s\u00ed mismo, distinta a la de los dem\u00e1s, cada uno tiene su \u2018propia verdad\u2019. Es la cultura del \u201c<em>It\u2019s all about me<\/em>\u201d o \u201c<em>the me-culture<\/em>\u201d. Lo cual lleva inevitablemente a una cultura de un ego\u00edsmo simult\u00e1neo \u201cen donde todos piensan, m\u00e1s o menos, lo mismo, que es lo que repiten a diario, hasta la saciedad, los medios de comunicaci\u00f3n, que est\u00e1n bajo la dictadura de los \u2018dadores de sentido\u2019\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p><p>Seg\u00fan el fil\u00f3sofo escoc\u00e9s Alasdair MacIntayre<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> en la actualidad nuestra sociedad est\u00e1 reglamentada por lo que \u00e9l llama la \u2018moral del emotivismo\u2019<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> por la cual impl\u00edcitamente el hombre pone los sentimientos por encima de un juicio prudente (es el <em>\u201cjust do it\u201d<\/em> que vemos por ejemplo en las propagandas de Nike), la \u2018sinceridad\u2019 por encima de los hechos, y as\u00ed, en nombre de ser \u2018aut\u00e9ntico\u2019 \u2013aunque mundana e incluso perversamente hablando\u2013 al hombre no le importan los grandes da\u00f1os que puede causar a los dem\u00e1s e incluso a s\u00ed mismo, es m\u00e1s, se enorgullece de ello<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a> (de hecho, la \u2018autenticidad\u2019 entre comillas es uno de los argumentos que usa la agenda de la ideolog\u00eda de g\u00e9nero).<\/p><p>\u201cYa no se aprecia ni se ama la vida; por eso avanza una cierta cultura de la muerte, con sus amargos frutos:\u00a0 el aborto y la eutanasia. No se valora ni se ama correctamente el cuerpo y la sexualidad humana; de ah\u00ed deriva la degradaci\u00f3n del sexo, que se manifiesta en una ola de confusi\u00f3n moral, infidelidad y violencia pornogr\u00e1fica\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u2026Si se pone uno a pensar, el hombre moderno ha fabricado un mundo del sexo sin ni\u00f1os, un mundo donde uno puede generar (e incluso dise\u00f1ar) una nueva vida sin que haya contacto entre sus progenitores.<\/p><p>Todo esto que venimos diciendo, es lo que el derecho propio sintetiza cuando dice que el hombre \u201cembriagado por las prodigiosas conquistas de un irrefrenable desarrollo cient\u00edfico-t\u00e9cnico, y fascinado sobre todo por la m\u00e1s antigua y siempre nueva tentaci\u00f3n de querer llegar a ser como Dios (cf. Gn 3, 5) mediante el uso de una libertad sin l\u00edmites, se olvida de Dios, lo considera sin significado para su propia existencia, lo rechaza poni\u00e9ndose a adorar los m\u00e1s diversos \u2018\u00eddolos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p><p>Ante estos s\u00edntomas, \u00bfcu\u00e1l es el diagn\u00f3stico? Nuestro querido San Juan Pablo II con clarividente visi\u00f3n no duda en afirmar: \u201cVivimos en un tiempo caracterizado, a su manera, por el rechazo de la Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>, a causa de antiguos errores que no mueren, sino que se mantienen en letargo por un tiempo y luego vuelven a aparecer bajo otras formas<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a> y que nosotros identificamos como los dos grandes males del gnosticismo y de la filosof\u00eda de la inmanencia (otros grandes males se derivan de estos postulados como lo son, por ejemplo, el neopelagianismo en la moral y el neoarrianismo en la dogm\u00e1tica). El gnosticismo es antiguo, la inmanencia es moderna. Y estos son los dos grandes puntos en los que voy a dividir esta conferencia.<\/p><h4><strong>1. Gnosticismo <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>En primer lugar, el gnosticismo. El gnosticismo es un sincretismo, por eso muchas veces es dif\u00edcil detectarlo. No obstante, el gnosticismo pretende dar una cosmovisi\u00f3n de Dios, del hombre y del mundo. Es \u201cel conocimiento de lo que somos y de lo que hemos llegado a ser; del lugar de d\u00f3nde venimos y de aqu\u00e9l en que hemos ca\u00eddo; del objetivo hacia el cual nos apuramos a ir y del que hemos sido rescatados; de la naturaleza de nuestro nacimiento, y de nuestro renacimiento\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. No es una religi\u00f3n determinada, sino que m\u00e1s bien toma elementos de distintas religiones para formar una especie de mosaico. Es m\u00e1s, evita tomar partido u oponerse a cualquier religi\u00f3n y cultura.<\/p><p>Un primer equ\u00edvoco que conviene disipar: gnosticismo no es lo mismo que gnosis. Estamos hablando en el contexto de la revelaci\u00f3n b\u00edblica, mosaica y especialmente cristiana. Existe una gnosis cristiana netamente diferente al gnosticismo, a\u00fan cristiano.<\/p><p>Cuando se habla de gnosis cristiana, se mira a aquel conocimiento de Dios y de sus misterios que los autores antiguos describen como el ideal superior del cristiano perfecto y que la distinguen de la simple fe. El cristianismo \u2013y la religi\u00f3n jud\u00eda que lo precedi\u00f3\u2013 es un <em>conocimiento<\/em>; conocimiento de un <em>secreto<\/em> o <em>revelaci\u00f3n<\/em> que es el designio de Dios de salvar al hombre. De modo particular, esta gnosis cristiana va a ser plena y sistem\u00e1ticamente elaborada, y en gran parte, contra la herej\u00eda gn\u00f3stica, por Clemente de Alejandr\u00eda y Or\u00edgenes. La tradici\u00f3n origenista queda viva en Gregorio de Nisa y Evagro el P\u00f3ntico.<\/p><p>Pero existe siempre un peligro grave. Ese peligro es el gnosticismo al que Juan Pablo Magno defin\u00eda como \u201cesa postura del esp\u00edritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra sustituy\u00e9ndola por palabras que son solamente humanas\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Por eso podemos decir que gnosticismo es una desvirtuaci\u00f3n de la gnosis cristiana de la que habl\u00e1bamos hace un momento. Ahora f\u00edjense Ustedes que el mismo Papa nos advert\u00eda: \u201cLa gnosis no ha desaparecido nunca del \u00e1mbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con \u00e9l, a veces bajo la forma de corrientes filos\u00f3ficas, m\u00e1s a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una <em>decidida,<\/em> aunque a veces <em>no declarada<\/em> <em>divergencia<\/em> con lo que es esencialmente cristiano\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. \u201c\u00bfAcaso no estamos viendo resurgir de modo extra\u00f1o hoy la gnosis y creencias esot\u00e9ricas junto con el pante\u00edsmo antiguo y el viejo paganismo? Los hombres han abandonado <em>las fuentes de agua viva<\/em>, dec\u00eda ya el Profeta, y han acudido a <em>cisternas vac\u00edas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>. E incluso ya antes que \u00e9l, el Santo Papa Pablo VI denunciaba: \u201cNo admitimos la actitud de cuantos parecen ignorar la tradici\u00f3n viviente de la Iglesia, incluso el mismo Evangelio, las realidades espirituales, la divinidad de Cristo, su Resurrecci\u00f3n o la Eucarist\u00eda, vaci\u00e1ndolas pr\u00e1cticamente de contenido y creando de esta manera una nueva gnosis\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. \u00c9stos son \u2013dice Juan Pablo II\u2013 los que con \u201caudaces negaciones que tocan el coraz\u00f3n mismo de la fe cat\u00f3lica, como por ejemplo la carencia o al menos la incerteza, a prop\u00f3sito de Cristo, de su clara identidad de Hijo de Dios, y muchos otros puntos vitales del Credo\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p><p>Son los que hacen un mejunje de lo natural con lo sobrenatural, confunden psicolog\u00eda con espiritualidad<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>, \u201cquieren acomodar la Iglesia con el mundo\u201d, etc. \u201cDe all\u00ed que el progresismo, [por ejemplo] por ser una gnosis, es compelido a caer en el sincretismo religioso o irenismo o falso ecumenismo, en donde desaparecen todas las diferenciaciones doctrinales, aun las reveladas\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. \u201cEs un g\u00e9nero de mezcla del cual no se ha de vestir ning\u00fan cristiano entendimiento\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a> dice nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>.<\/p><p>El punto determinante es el siguiente \u00bfPor qu\u00e9 la leg\u00edtima gnosis se transforma tan f\u00e1cilmente en gnosticismo?<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a> Es por la soberbia humana, la misma que trajo el mal al mundo en el G\u00e9nesis y que hace que la raz\u00f3n se ensoberbezca y se crea autosuficiente, y por tanto resista a la aut\u00e9ntica verdad de Dios y de su determinante obra redentora. Porque, de manera admirable constatamos en los grandes pensadores que estudian estos temas, que el punto decisivo y determinante se encuentra ante el misterio de la Cruz de Cristo; ante su aceptaci\u00f3n o su rechazo se juega todo, pues se juega la verdad. Ve\u00e1moslo.<\/p><p>Dios se revela, revela sus misterios \u00edntimos, revela tambi\u00e9n muchas cosas que por la debilidad del intelecto humano, son misteriosas para el hombre. El hombre responde aceptando, asimilando, conociendo la revelaci\u00f3n divina. Es la respuesta de la fe. \u201cS\u00f3lo la fe permite penetrar en el misterio, favoreciendo su comprensi\u00f3n coherente\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>, dice la <em>Fides et Ratio<\/em>.<\/p><p>Somos seres hechos para la Verdad. Y por eso somos seres ilimitados en nuestros deseos. Sin embargo, experimentamos m\u00faltiples limitaciones y una de ellas es el l\u00edmite de nuestra raz\u00f3n por \u201csu finitud ante el misterio infinito de Dios\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. Por eso, luego de experimentar el l\u00edmite de nuestro entendimiento es necesario aceptar que necesitamos ayuda de lo alto. Aceptar esa ayuda exige \u201cla humildad de la raz\u00f3n frente al misterio\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a> ante lo cual el hombre se puede revelar, ciertamente. Aqu\u00ed reaparece el gnosticismo y la resistencia de la raz\u00f3n.<\/p><p>El pueblo hebreo por ejemplo fue testigo de innumerables intervenciones divinas en su favor. En muchas de ellas Dios dejaba bien en claro que era Su brazo y no las armas quien daba la victoria, una victoria que el pueblo ten\u00eda que agradecer en humildad.<\/p><p>Pero muchos de ellos cayeron en la tentaci\u00f3n del gnosticismo, tambi\u00e9n llamado C\u00e1bala: un tentativo de dominar e instrumentalizar de modo m\u00e1gico los poderes divinos.<\/p><p>Algo muy similar sucede en tiempos modernos. Fulton Sheen parar ilustrarlo usa un pasaje del Profeta Isa\u00edas quien refiri\u00e9ndose a los antiguos \u00eddolos dec\u00eda: \u00a0<em>El carpintero toma las medidas con la cuerda, dise\u00f1a la forma con el estilete, la trabaja con el cincel y la dibuja con el comp\u00e1s; le da figura de hombre y la belleza de un ser humano, para que habite en su casa. En efecto, cort\u00f3 alg\u00fan cedro, o tom\u00f3 un roble y una encina que hab\u00eda dejado crecer entre los \u00e1rboles del bosque, o plant\u00f3 un abeto que luego la lluvia hizo crecer. El hombre se sirve de ellos para hacer fuego, los toma para calentarse y tambi\u00e9n los enciende para cocer el pan. Pero, adem\u00e1s, hace con ellos un dios y se postra ante \u00e9l; hace un \u00eddolo y lo adora<\/em><a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a><em>.<\/em> El moderno id\u00f3latra \u2013dice Fulton Sheen\u2013 no va al bosque, sino que entra en el laboratorio, y all\u00ed, con la ayuda de los conceptos cient\u00edficos, elabora la clase de Dios que \u00e9l adorar\u00e1 despu\u00e9s. \u00c9sta es la fatalidad de una filosof\u00eda que ya no habla de Dios, sino de la idea de Dios\u201d. [\u2026] \u201cSi Dios fuese solamente una idea, habr\u00eda muy poca diferencia entre la idolatr\u00eda antigua y la nueva, pues los antiguos \u00eddolos eran obra de las manos de los hombres y los \u00eddolos modernos son creados por su inteligencia\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. Hasta aqu\u00ed Fulton Sheen.<\/p><p>Esta tentaci\u00f3n a la \u201cc\u00e1bala\u201d o a la \u201cidolatr\u00eda\u201d del gnosticismo no est\u00e1 ausente en muchos que reclaman ser cristianos como dec\u00edamos antes. De hecho el mismo Pablo VI llega a decir: \u201cEstamos en una \u00e9poca gn\u00f3stica. Y esta es la batalla: contra las cerebraciones de la gnosis\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.<\/p><p>Hace unos a\u00f1os celebr\u00e1bamos el 20\u00b0 aniversario de la magn\u00edfica Enc\u00edclica <em>Fides et Ratio<\/em> (que es la verdadera carta magna en este tema) donde leemos una frase que nos puede dar respuesta a la pregunta del porqu\u00e9 se cae en esto: \u201cla Cruz puede dar a la raz\u00f3n la respuesta \u00faltima que busca\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> el hombre. No obstante, la Cruz es precisamente y al mismo tiempo el punto central que desaf\u00eda toda filosof\u00eda [y que presenta el <em>gran reto<\/em> para nuestro entendimiento]. En este punto todo intento de reducir el plan salv\u00edfico del Padre a pura l\u00f3gica humana est\u00e1 destinado al fracaso. Para lo que Dios quiere llevar a cabo ya no es posible la mera sabidur\u00eda del hombre sabio, sino que se requiere dar un paso decisivo para acoger una novedad radical: <em>Ha escogido Dios m\u00e1s bien lo necio del mundo para confundir a los sabios [&#8230;]. Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para reducir a la nada lo que es<\/em><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. Y esto es para muchos hombres, para muchos cristianos \u2013aun hoy en d\u00eda\u2013 un esc\u00e1ndalo (aunque no lo admitan conceptualmente).<\/p><p>La sabidur\u00eda del hombre reh\u00fasa ver en la propia debilidad el presupuesto de su fuerza; ante lo cual San Pablo no duda en afirmar: <em>la predicaci\u00f3n de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan <\/em>\u2013<em>para nosotros<\/em>\u2013<em> es fuerza de Dios<\/em>. (&#8230;) <em>Quiso Dios salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicaci\u00f3n. As\u00ed, mientras los jud\u00edos piden se\u00f1ales y los griegos buscan sabidur\u00eda, nosotros predicamos a Cristo crucificado, esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles<\/em><a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. El hombre no logra comprender c\u00f3mo la muerte pueda ser fuente de vida y de amor, pero Dios ha elegido para revelar el misterio de su designio de salvaci\u00f3n precisamente lo que la raz\u00f3n considera <em>locura<\/em> y <em>esc\u00e1ndalo<\/em>.<\/p><p>A imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado tambi\u00e9n la raz\u00f3n debe pasar por este dif\u00edcil anonadamiento de la cruz, un anonadamiento que sin embargo no la destruye sino que es capaz de potenciarla: su conocimiento se transforma en conocimiento \u201cafectivo\u201d donde Dios llega incluso a ser \u201cexperimentado\u201d m\u00e1s que meramente conocido. Es el \u201c<em>Crede, ut intelligas<\/em>\u201d de San Agust\u00edn, quien conoci\u00f3 el gnosticismo desde dentro pero supo servirse de la humildad, siendo esta el veh\u00edculo que lo libr\u00f3 del gnosticismo y fue entonces cuando su raz\u00f3n, as\u00ed humillada, comenz\u00f3 a ser elevada para convertirse en el \u00c1guila de Hipona y el faro del Occidente cristiano.<\/p><p>Es por eso que, si hacemos un an\u00e1lisis en profundidad, vemos que es en la verdad de la predicaci\u00f3n y penetraci\u00f3n aut\u00e9ntica en el misterio de la Cruz donde finalmente se centra la problem\u00e1tica contempor\u00e1nea. Pues de su rechazo o aceptaci\u00f3n, se sigue sea el surgimiento, sea el derrumbe del gnosticismo contempor\u00e1neo (como lo fue con el de todos los tiempos).<\/p><p>Por eso resultan particularmente iluminadoras las palabras de Juan Pablo Magno en <em>Fides et Ratio<\/em> \u2013y con esto deseo terminar este primer punto\u2013: \u201cLa sabidur\u00eda de la Cruz, pues, supera todo l\u00edmite cultural que se le quiera imponer y obliga a abrirse a la universalidad de la verdad, de la que es portadora. \u00a1Qu\u00e9 desaf\u00edo m\u00e1s grande se le presenta a nuestra raz\u00f3n y qu\u00e9 provecho obtiene si no se rinde! La filosof\u00eda, que por s\u00ed misma es capaz de reconocer el incesante transcenderse del hombre hacia la verdad, ayudada por la fe puede abrirse a acoger en la <em>locura<\/em> de la Cruz la aut\u00e9ntica cr\u00edtica de los que creen poseer la verdad, aprision\u00e1ndola entre los recovecos de su sistema. La relaci\u00f3n entre fe y filosof\u00eda encuentra en la predicaci\u00f3n de Cristo crucificado y resucitado el escollo contra el cual puede naufragar, pero por encima del cual puede desembocar en el oc\u00e9ano sin l\u00edmites de la verdad. Aqu\u00ed se evidencia la frontera entre la raz\u00f3n y la fe, pero se aclara tambi\u00e9n el espacio en el cual ambas pueden encontrarse\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p><h4><strong>2. Inmanencia<\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Digamos ahora algo acerca de la filosof\u00eda de la inmanencia. Nuestro <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em> afirma: El hombre es esencialmente un ser religioso, por lo cual la dimensi\u00f3n trascendente constituye el coraz\u00f3n de la cultura. \u2018Toda cultura es un esfuerzo de reflexi\u00f3n sobre el misterio del mundo y en particular del hombre: es un modo de expresar la dimensi\u00f3n trascendente de la vida humana. El coraz\u00f3n de cada cultura est\u00e1 constituido por su acercamiento al m\u00e1s grande de los misterios: el misterio de Dios\u2019<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. El gran desaf\u00edo cultural de la actualidad se ubica en el \u00e1mbito de la apertura del hombre a la verdad y al bien, en \u00faltima instancia a la trascendencia y al misterio de Dios. [Ya que] la dependencia \u201contol\u00f3gica\u201d del hombre en relaci\u00f3n a Dios es el fundamento \u00faltimo del pleno desarrollo de la libertad y vida humanas, a la vez que del respeto por la dignidad y la vida de cada ser humano. <strong>Por esto el punto central de toda cultura lo ocupa la actitud que el hombre asume ante el misterio de Dios<\/strong><a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p><p>Sin embargo, no tememos en afirmar que el fen\u00f3meno cultural m\u00e1s impresionante de esta \u00e9poca es precisamente el ate\u00edsmo, en especial el ate\u00edsmo pr\u00e1ctico. La <em>Gaudim et spes<\/em>, de hecho, dice que \u201ces uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s graves de nuestro tiempo\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.\u00a0Este ate\u00edsmo pr\u00e1ctico es aquel sobre el cual Juan Pablo II nos advert\u00eda en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Ecclesia in Europa <\/em>cuando dec\u00eda: hoy \u201cla cultura europea da la impresi\u00f3n de ser una \u2018apostas\u00eda silenciosa\u2019 por parte del hombre autosuficiente, que vive como si Dios no existiera\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Y un poco lo hemos visto tambi\u00e9n reflejado en los s\u00edntomas que mencion\u00e1bamos al principio en todas las culturas, no solo en Europa.<\/p><p>Este ate\u00edsmo es <em>consecuencia l\u00f3gica<\/em> del principio de inmanencia, de aqu\u00ed su gravedad, ya que el <em>principio de inmanencia<\/em>, al quedarse en el ser mental, no llega al ser extra mental, y no puede, por tanto, remontarse v\u00e1lidamente al Principio de todos los seres, al Sumo Ser. Por eso el Papa P\u00edo X le llama a la filosof\u00eda de la inmanencia: \u201c\u00a1C\u00famulo infinito de sofismas, con que se resquebraja y se destruye toda la religi\u00f3n!\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a><\/p><p>Entonces, si antes dec\u00edamos que el gnosticismo es un sincretismo, ahora debemos decir que la filosof\u00eda de la inmanencia se presenta radicalmente concentrada en un solo principio: el ser <em>intra mental<\/em>, el <em>cogito<\/em>.<\/p><p>A diferencia del \u2018ate\u00edsmo cl\u00e1sico naturalista\u2019 por el cual hab\u00eda como un rebajamiento y una materializaci\u00f3n del hombre al ponerlo en el mismo nivel ontol\u00f3gico de la materia; el ate\u00edsmo moderno implica una divinizaci\u00f3n del hombre, o sea la elevaci\u00f3n del hombre al <em>cogito<\/em>, o sea la reducci\u00f3n del actuarse del ser al actuarse del <em>cogito<\/em>. Por eso, Fabro puede a\u00f1adir que \u201cesta positividad del nuevo ate\u00edsmo est\u00e1 expresado en el ambicioso ep\u00edteto de \u2018humanismo\u2019 que los ateos de la \u00e9poca moderna reivindican especialmente a partir de Feuerbach\u201d. Este \u00faltimo, llega a afirmar, por ejemplo: \u201cDios no es m\u00e1s que la humanidad\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a> y por eso se habla incluso del \u201c<em>drama del humanismo ateo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p><p>Es decir: el pensamiento moderno erige el pensamiento, el <em>cogito<\/em>, en fuente creadora. Luego, Dios no es necesario. Es decir: \u201cEl hombre que \u2018hace\u2019 a Dios, en su cabeza, luego lo niega\u201d. El pensamiento basta para crear el mundo. Si la realidad del mundo no es independiente y anterior al pensamiento, tampoco hay que buscar la explicaci\u00f3n de esa realidad mundana y del pensamiento. En consecuencia, Dios no existe. El principio de la inmanencia implica el ate\u00edsmo.<\/p><p>Sus tres principales momentos hist\u00f3ricos pueden ser identificados en las filosof\u00edas de Descartes, Spinoza y Hegel.<\/p><p>a) Descartes introduce el principio de la inmanencia como el primer principio de la filosof\u00eda \u201c<em>Cogito ergo sum<\/em>\u201d. Dios se reduce s\u00f3lo a un contenido de la conciencia humana. Dios ya no es Creador, ni se entrega a s\u00ed mismo en el misterio de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n, es s\u00f3lo una idea de libre elaboraci\u00f3n del pensamiento humano. Consecuentemente, se desmoronan los fundamentos de la \u201cfilosof\u00eda del mal\u201d. Porque el mal, en su sentido realista, s\u00f3lo puede existir en relaci\u00f3n al bien y, en particular, a Dios, sumo Bien [&#8230;]. Pero si el hombre por s\u00ed solo, sin Dios, puede decidir lo que es bueno y lo que es malo, tambi\u00e9n puede disponer por ejemplo que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>. Piensen en los reg\u00edmenes comunistas, piensen en el aborto, y en todas las otras formas de infringir la ley de Dios que emanan de esta concepci\u00f3n.<\/p><p>b) Spinoza introduce la inmanencia metaf\u00edsica. Para \u00e9l, Dios se identifica con el mundo de las cosas creadas. Al ser divina la creatura, es divino tambi\u00e9n el hombre, quien queda unido a la divinidad. La inmanencia de Dios en el hombre se cambia en la inmanencia del hombre en Dios.<\/p><p>c) Hegel construye una filosof\u00eda que viene a ser como la forma m\u00e1s completa del pensamiento moderno, como la expresi\u00f3n teor\u00e9tica y m\u00e1s sistem\u00e1tica del principio de inmanencia. \u00c9l llega a afirmar: \u201cSin el mundo, Dios no es Dios\u201d.<\/p><p>Esto es lo que el derecho propio \u2013citando a Cornelio Fabro cuatro veces continuas\u2013 define como el nihilismo-ate\u00edsmo contempor\u00e1neo<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>, que es el ate\u00edsmo radical como negaci\u00f3n de lo trascendente, de la existencia de \u2018un mundo metaf\u00edsico que trasciende el mundo sensible\u2019<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>, haciendo que \u201cel esp\u00edritu humano cerrado en s\u00ed mismo, ya no se abra a lo real \u2013al acto de ser\u2013 y, por tanto, a Dios y entonces se vuelve incapaz de expresar la verdad y de fundar la libertad\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a> .<\/p><p>Desafortunadamente, dice un autor contempor\u00e1neo, \u201cahora se advierte que la fascinaci\u00f3n por Hegel se va imponiendo no s\u00f3lo en el campo protestante, sino tambi\u00e9n en el campo cat\u00f3lico\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>. Por eso quisiera mencionar al menos dos ejemplos que evidencian la aplicaci\u00f3n de estos principios en el ambiente cat\u00f3lico:<\/p><p>El primer ejemplo es \u201cla dial\u00e9ctica que ha entrado tambi\u00e9n en el mundo cat\u00f3lico acerca del Cristo hist\u00f3rico y el Cristo de la fe. La misma finalmente termina siendo algo hegeliano, porque para toda esa l\u00ednea de pensamiento no interesa el Cristo hist\u00f3rico real; lo que interesa es la <em>idea<\/em> que se tiene de Cristo, que es eterna, que est\u00e1 presente en nuestra alma m\u00e1s all\u00e1 de sus ejemplificaciones hist\u00f3ricas\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Juan Pablo Magno en la <em>Redemptoris Missio<\/em> dice as\u00ed, textual: \u201cEs contrario a la fe cristiana introducir cualquier separaci\u00f3n entre el Verbo y Jesucristo. San Juan afirma claramente que el Verbo, que <em>estaba en el principio con Dios<\/em>, es el mismo que <em>se hizo carne<\/em><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>. Jes\u00fas es el Verbo encarnado, una sola persona e inseparable: no se puede separar a Jes\u00fas de Cristo, ni hablar de un \u2018Jes\u00fas de la historia\u2019, que ser\u00eda distinto del \u2018Cristo de la fe\u2019. La Iglesia conoce y confiesa a Jes\u00fas como <em>el Cristo, el Hijo de Dios vivo<\/em><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>. Cristo no es sino Jes\u00fas de Nazaret, y \u00e9ste es el Verbo de Dios hecho hombre para la salvaci\u00f3n de todos\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>. Clar\u00edsimo.<\/p><p>El segundo ejemplo corresponde al progresismo que considera que la realidad tiene un car\u00e1cter unidimensional, es decir, empuja a un monismo y el progresismo pleno es un monismo absoluto, que en el rechazo de la trascendencia afirma la inmanencia absoluta y que conlleva un falso concepto de Dios<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>.<\/p><p>Muy acertadamente advierte Cornelio Fabro: \u201cEl Dios del progresismo teol\u00f3gico es la imagen refleja de la confusi\u00f3n progresista: un Dios de suavidad y debilidad, un Dios de despreocupaci\u00f3n y de suficiencia. Ninguna huella del Dios que es fuego abrasador frente al cual los cielos no son puros, que no ha ahorrado el \u2018c\u00e1liz\u2019 de la Pasi\u00f3n a su \u00fanico Hijo\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p><p>Seg\u00fan nos parece, dos son las implicancias que entran necesariamente en el progresismo, por ser una concepci\u00f3n <em>unidimensional<\/em> e <em>inmanentista<\/em> de la realidad donde se exalta lo natural, lo profano, lo mundano, lo racional, lo temporal, lo secular&#8230; a costa de lo sobrenatural, lo sacro, la vida interior, la fe, lo eterno, lo religioso, Dios (es negaci\u00f3n de lo sobrenatural y exaltaci\u00f3n de lo natural):<\/p><ol><li>Por un lado, el <em>endiosamiento del hombre<\/em>, no por la gracia o por los m\u00e9ritos de Cristo o por obra de la Iglesia, sino por s\u00ed mismo, por su propio poder, sin subordinarse a nada ni a nadie. Sobra Cristo, Hijo de Dios consustancial al Padre y Salvador del mundo; sobra la \u2018Iglesia instituci\u00f3n\u2019 contra distinguida del mundo \u2018S\u00f3lo en ella est\u00e1 la salvaci\u00f3n\u2019; sobra la gracia santificante \u2013seg\u00fan Trento \u2018<em>\u00fanica formalis causa<\/em>\u2019 (Dz. 799) de la justificaci\u00f3n\u2013 y sobran los sacramentos. No hace falta nada que venga de arriba y de afuera: El hombre se auto-redime.<\/li><\/ol><ol start=\"2\"><li>Por otro lado, el monismo progresista implica un car\u00e1cter <em>inmanente<\/em>. Al ser uno y lo mismo Iglesia y mundo, no hay un \u201cfuera\u201d de la Iglesia, todo es \u201cdentro\u201d. De all\u00ed que los progresistas no se sientan impelidos a dejar la Iglesia. M\u00e1s a\u00fan, conociendo el poder mentalizador de la Iglesia buscan no ser se\u00f1alados por la jerarqu\u00eda como enemigos de la Iglesia. Para que no los saquen est\u00e1n siempre dispuestos a camuflarse.<\/li><\/ol><h4><strong>3. Remedio <\/strong><\/h4><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p>Dec\u00edamos al comienzo que \u201ccultura es la actividad que el hombre realiza para perfeccionarse\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>. Pero resulta evidente de todo lo dicho, que no todo lo que el hombre hace contribuye verdaderamente a su perfeccionamiento y por eso no todas sus actividades son verdaderamente \u201ccultura\u201d. Por eso, no toda reflexi\u00f3n filos\u00f3fica fundamenta una verdadera cultura humana, ya que hay muchas corrientes de pensamiento muy difundidas en la actualidad \u2013como estas dos que hoy hemos visto\u2013 cuyos errores llevan a desvirtuar cualquier cultura que se apoye en ellas<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>.<\/p><p>Tanto el gnosticismo como la filosof\u00eda de la inmanencia y otras tantas corrientes de pensamiento muestran la necesidad de fundamentar la cultura en una verdadera metaf\u00edsica que no puede ser otra que la <em>metaf\u00edsica del ser<\/em>. Ya que es la metaf\u00edsica del ser y s\u00f3lo la metaf\u00edsica del ser la que puede devolver al hombre el verdadero lugar que ocupa en la sociedad y dar los fundamentos verdaderos sobre los cuales el hombre debe construir su cultura<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p><p>Y esto es as\u00ed porque es la filosof\u00eda del ser la que permite la apertura plena y global a toda la realidad, superando cualquier l\u00edmite y permitiendo llegar a Aqu\u00e9l que todo lo perfecciona<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>.<\/p><p>Las filosof\u00edas que hemos descrito y todas aquellas que no se fundamentan en el acto de ser est\u00e1n lejos de satisfacer las m\u00e1s profundas aspiraciones del hombre. Lejos est\u00e1n de proporcionar al hombre \u201cun absoluto que sea capaz de dar respuesta y sentido a toda su b\u00fasqueda. Algo que sea \u00faltimo y fundamento de todo lo dem\u00e1s. (&#8230;) Las hip\u00f3tesis pueden ser fascinantes, pero no satisfacen\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>. Porque son muchos los sistemas que hablan de Dios, que afirman la existencia de Dios pero no es el Dios que los hombres necesitamos y que proclama la fe cristiana<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p><p>Mons. Chaput, en el mismo art\u00edculo que mencion\u00e9 antes, cuenta como \u201ca veces escucha que los parroquianos se quejan de algunos sacerdotes por el contenido de sus homil\u00edas. Ellos dicen que est\u00e1n contentos con que se los exhorte a la generosidad y a la amabilidad pero tienen hambre de que se les presente de una manera accesible a ellos la <em>sustancia<\/em> de la fe, sus misterios y sus doctrinas. Estas homil\u00edas no son f\u00e1ciles de hacer \u2013comenta Monse\u00f1or\u2013. Pero son <em>imposibles de hacer<\/em> si no tenemos una teolog\u00eda cre\u00edble, una que haya sido informada por la fuerte tradici\u00f3n filos\u00f3fica que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la Iglesia y es el patrimonio de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>, se refiere claramente, a la filosof\u00eda perenne del Aquinate.<\/p><p>Porque es \u201cdesde una filosof\u00eda del ser que el hombre puede encontrar su verdadero fundamento que es el ser, puede [adem\u00e1s] encontrar su fin \u00faltimo que es el Ser por Esencia y puede encontrar tambi\u00e9n su fondo que es la libertad. De este modo, podr\u00e1 descubrir los verdaderos valores culturales. Porque en \u00faltima instancia, todos los valores culturales \u2013de la ciencia, del arte, de las leyes y costumbres, etc.\u2013 en cuanto expresiones objetivas de la belleza, la verdad y la bondad, se fundamentan en el acto de ser<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/p><p>Nosotros, los miembros de esta querida Familia Religiosa del Verbo Encarnado, vamos a poder desde lo pastoral ofrecer una respuesta positiva y eficaz a los grandes desaf\u00edos e incluso dramas del hombre \u2018postmoderno\u2019, <em>principalmente <\/em>a partir de la instancia metaf\u00edsica, mediante la filosof\u00eda del ser<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 *<\/p><p><strong>[Conclusi\u00f3n] <\/strong>Por eso, y con esto ya voy terminando, a nosotros se nos pide \u201cno conformamos con un conocimiento superficial de la filosof\u00eda y de la teolog\u00eda incapaz de comprender en toda su profundidad el drama del ate\u00edsmo contempor\u00e1neo y por tanto incapaz de remediarlo\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>. \u00a0A nosotros nos compete, por la misi\u00f3n que hemos recibido, el tener una formaci\u00f3n cultural fuerte, que se defina frente a la cultura moderna<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>. Hace falta una \u201cmetaf\u00edsica con garra\u201d, que muerda la realidad.<\/p><p>Presten atenci\u00f3n a lo que dice Juan Pablo II: \u201cSi insisto tanto en el elemento metaf\u00edsico es porque estoy convencido de que es el camino <em>obligado<\/em> para superar la situaci\u00f3n de crisis que afecta hoy a grandes sectores de la filosof\u00eda y para <em>corregir as\u00ed algunos comportamientos err\u00f3neos difundidos en nuestra sociedad<\/em>\u201d. Cita textual del <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 315. Pues, una filosof\u00eda en la que resplandezca la verdad de Cristo representa un <em>aporte eficaz<\/em> para la \u00e9tica verdadera y a la vez planetaria que necesita hoy la humanidad.<\/p><p>La \u00e9poca actual tiene urgencia de Jesucristo. Las necesidades de la nueva evangelizaci\u00f3n son enormes y no podemos evadirnos ante la desafiante llamada que Cristo nos hace de <em>ir por todo el mundo anunciando el Evangelio<\/em>.<\/p><p>Record\u00e9moslo siempre: Nuestra pastoral debe proponer infatigablemente a Jesucristo, el Verbo Encarnado, plenitud de toda vida y cultura aut\u00e9nticamente humanas<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>. \u201cTarea que no es \u00fanicamente de especialistas sino <em>de todos<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a> y para la cual hace falta \u2013lo repito\u2013 una s\u00f3lida formaci\u00f3n filos\u00f3fica, ya que en la vida pastoral, todos debemos enfrentarnos con las exigencias del mundo contempor\u00e1neo y examinar las causas de ciertos comportamientos para darles una respuesta adecuada.<\/p><p>\u201cLa base para construir una verdadera civilizaci\u00f3n es colaborar <em>con todas nuestras fuerzas<\/em> para que \u2018prevalezca en el mundo un aut\u00e9ntico sentido del hombre, no encerrado en un estrecho antropocentrismo, sino abierto hacia Dios\u2019\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>. Esta base es la <em>Roca<\/em><a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a> misma, es decir, el misterio mismo de Jesucristo el Verbo Encarnado. Y \u00c9l es el modelo del que deriva raigalmente nuestra espiritualidad y nuestra pastoral<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>.<\/p><p>Por eso lo nuestro ser\u00e1 hoy y siempre dar testimonio de que <em>el Verbo se hizo carne.<\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 9; <em>op. cit<\/em>. Cf. <em>Ecclesia in Asia<\/em>, 21.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 126.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, pie de p\u00e1gina 134.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 259.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 298;<em> op. cit<\/em>. Cf. <em>Optatam Totius<\/em>, 15; <em>Ratio Fundamentalis<\/em>, 70, 216; <em>Fides et Ratio<\/em>, 103.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Y estaba escribiendo en la d\u00e9cada de los \u201850s.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 127; <em>op. cit<\/em>. <em>Gaudium et Spes<\/em>, 54.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>First Things First<\/em>, \u201c<em>Believe, That You May Live<\/em>\u201d, <a href=\"https:\/\/www.firstthings.com\/article\/2018\/03\/believe-that-you-may-understand\">https:\/\/www.firstthings.com\/article\/2018\/03\/believe-that-you-may-understand<\/a> marzo de 2018.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>Religi\u00f3n sin Dios<\/em>, II Parte, cap. 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Denominado <em>historicismo<\/em> que \u201cconsiste en establecer la verdad de una filosof\u00eda sobre la base de su adecuaci\u00f3n a un determinado per\u00edodo y a un determinado objetivo hist\u00f3rico\u201d<em>. Fides et Ratio<\/em>, 87. \u00a0\u00a0<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Ven. Fulton Sheen, <em>Religi\u00f3n sin Dios<\/em>, III Parte, cap. 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 12, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Es un fil\u00f3sofo escoc\u00e9s nacido el 12 de enero de 1929, principalmente conocido por su contribuci\u00f3n a la filosof\u00eda moral y pol\u00edtica. Citado por S.E.R. Mons. Chaput en <em>Believe, That You May Understand<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Derivada quiz\u00e1s de cierto cientificismo donde \u201clos valores quedan relegados a meros productos de la emotividad y la noci\u00f3n de ser es marginada para dar lugar a lo puro y simplemente f\u00e1ctico\u201d. <em>Fides et Ratio<\/em>, 88.<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Por ejemplo, los homosexuales le llaman <em>Pride Day Parade<\/em> a su desfile por la ciudad en New York, Toronto, etc.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje con motivo del Cap\u00edtulo General de la Orden de los Frailes Predicadores<\/em>, 28 de junio de 2001.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 142; <em>op. cit. Christifideles Laici<\/em>, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje con motivo del Cap\u00edtulo General de la Orden de los Frailes Predicadores<\/em>, 28 de junio de 2001.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Clemente de Alejandr\u00eda, en su <em>Excerpta ex Theodoro<\/em> (78,2).<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> San Juan Pablo II,\u00a0<em>Cruzando el umbral de la esperanza,\u00a0<\/em>Barcelona (Plaza &amp; Jan\u00e9s) 1994, pp. 103-104.<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Discurso a la asamblea plenaria del Secretariado para los no creyentes<\/em>, L\u2019OR 14 (1985) 213; Cf. Jr 2, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Alocuci\u00f3n Consistorial<\/em> del 24\/5\/1976, L\u2019 OR 30\/5\/1976, p. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II,\u00a0<em>Discurso a los Obispos de B\u00e9lgica<\/em> (18\/9\/1982). Un claro ejemplo: \u201cTambi\u00e9n Jes\u00fas fue llamado y enviado; para ello tuvo que, en silencio, escuchar y leer la Palabra en la sinagoga y as\u00ed, con la luz y la fuerza del Esp\u00edritu Santo, pudo descubrir plenamente su significado, referido a su propia persona y a la historia del pueblo de Israel\u201d. <em>Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/em>, 2018.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. Consejo Pontificio para la Cultura y Consejo Pontificio para el Dialogo Interreligioso, <em>Jesucristo portador del agua de la vida<\/em>, 2.3.2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 13, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> No afrontamos aqu\u00ed las circunstancias hist\u00f3ricas que ponen en evidencia como el gnosticismo fue el modo como el juda\u00edsmo intent\u00f3 vaciar al cristianismo de su contenido sobrenatural, vaci\u00e1ndolo por dentro pero dej\u00e1ndole su apariencia exterior; un intento de judaizar o cabalizar el cristianismo.<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Fides et Ratio<\/em>, 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Fides et Ratio<\/em>, 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 142.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Is 44, 13-15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Religi\u00f3n sin Dios<\/em>, III Parte, cap. 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Citado por el P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> 1 Co 1, 27-28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> 1 Co 1, 18-23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Fides et Ratio<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas<\/em>, (5\/10\/1995), 9-10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. <em>Evangelium Vitae<\/em>, 96.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 39<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Gaudium et Spes<\/em>, 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Ecclesia in Europa<\/em>, 9.<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Pascendi<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Citado en P. Carlos Buela, IVE, <em>S<\/em><em>acerdotes para siempre<\/em>, I Parte, cap. 3, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> P. Carlos Buela, IVE,<em> El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Memoria e identidad<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. P. Cornelio Fabro, <em>La odisea del nihilismo contempor\u00e1neo<\/em>, Di\u00e1logo 4, (1992), 39ss.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> P. Cornelio Fabro, <em>La odisea del nihilismo contempor\u00e1neo<\/em>, Di\u00e1logo 4, (1992), 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 148; <em>op. cit<\/em>. Cf. P. Cornelio Fabro, <em>La odisea del nihilismo contempor\u00e1neo<\/em>, Di\u00e1logo 4, (1992), 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Jn\u00a01, 2.14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Mt\u00a016,<em>\u00a0<\/em>16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, cap. 13.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> P. Cornelio Fabro, <em>La aventura de la teolog\u00eda progresista<\/em>, EUNSA, Pamplona 1976, p. 308.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 10.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. <em>Fides et Ratio<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; pie de p\u00e1gina: \u201cLa cr\u00edtica al pensamiento moderno \u2013para quien la quiera emprender \u2013 no concierne ante todo al problema de Dios sino al problema del ser y del ente, es decir, al problema del comienzo y del fundamento (Grund). S\u00f3lo aqu\u00e9l que comienza con el <em>ens<\/em> intensivo (plexo real de esencia como potencia y de <em>esse <\/em>como acto) y se apoya en el acto de ser (<em>esse<\/em>) puede alcanzar al ser Absoluto que es Dios. Quien, en cambio, parte del fundamento de la conciencia (<em>cogito<\/em>, <em>volo<\/em>\u2026) terminar\u00e1 por dejarse absorber por la finitud intr\u00ednseca de su horizonte, o bien, perderse en la nada de ser\u201d (P. Cornelio Fabro, <em>Appunti di un itinerario<\/em>, en AA.VV., Essere e libert\u00e0. Studi in onore di Cornelio Fabro, Maggioli Editore, Rimini 1984, 60).<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. \u201c<em>Believe, That You May Understand<\/em>\u201d.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 259.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. P. Julio Meinvielle, <em>Desintegraci\u00f3n de la Argentina y una falsa integraci\u00f3n<\/em>, 1\/12\/1972, p. 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 244.<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 243.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al presidente y autoridades de Brasil<\/em>, L\u2019Osservatore Romano 12 (1980) 396.<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Cf. 1 Cor 10, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El camino obligado del elemento metaf\u00edsico Cf. Juan Pablo II, Fides et Ratio, 83 \u00a0[Introducci\u00f3n] Sin lugar a dudas \u201cla cultura es una dimensi\u00f3n fundamental de la persona y de las comunidades humanas. [Y] dado que la cultura es el resultado de la vida y de la actividad de un grupo humano, las personas que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5548,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[223,73,83,169,82,90,217,340,339,341,338,88,66,134],"class_list":["post-5547","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conferencias","tag-ateismo","tag-cruz","tag-cultura","tag-estudio","tag-evangelizacion","tag-fe","tag-filosofia","tag-gnosticismo","tag-inmanencia","tag-metafisica","tag-progresismo","tag-trascendencia","tag-verbo-encarnado","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5547"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5552,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5547\/revisions\/5552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5548"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}