{"id":5324,"date":"2022-01-07T06:25:33","date_gmt":"2022-01-07T04:25:33","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5324"},"modified":"2023-07-12T07:06:45","modified_gmt":"2023-07-12T05:06:45","slug":"homilia-en-la-solemnidad-de-maria-madre-de-dios-del-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2022\/01\/07\/homilia-en-la-solemnidad-de-maria-madre-de-dios-del-2019\/","title":{"rendered":"Preservar nuestra alma, nuestra"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5324\" class=\"elementor elementor-5324\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>[Exordio] <\/strong>Nos encontramos en las v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda Madre de Dios que es, por un lado, el mayor t\u00edtulo que un ser humano podr\u00eda llegar a poseer, y, por otro, el m\u00e1s apropiado con que podemos honrar a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, nuestra madre. Y resulta providencial celebrar esta fiesta durante estos d\u00edas de Navidad en que vemos en nuestros pesebres a la Madre toda Ella inclinada a contemplar en su Hijo-Dios el maravilloso misterio de la Encarnaci\u00f3n.<\/p><h4><strong>1. La ley de la Encarnaci\u00f3n es ley de padecimiento<\/strong><\/h4><p>A Mons. Fulton Sheen le gustaba repetir esa expresi\u00f3n tan de \u00e9l que dec\u00eda: \u201ctodos los hombres nacen para vivir, pero Jes\u00fas, el Verbo Encarnado, es el \u00fanico que naci\u00f3 para morir\u201d. Ese fue el asunto principal en el que estuvo involucrado desde el d\u00eda de su Nacimiento. Ese fue su objetivo. A tal punto que -como hermosamente dice el P. Faber: \u201cel Calvario no se diferenci\u00f3 de Bel\u00e9n ni de Nazaret; los sobrepuj\u00f3 en grado, pero no en naturaleza\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.\u00a0 Por eso -continuaba diciendo el P. Faber- <strong>La ley de la Encarnaci\u00f3n es ley de padecimiento<\/strong>. Nuestro Se\u00f1or fue var\u00f3n de dolores desde su Nacimiento, y su Madre lo sab\u00eda\u2026 Su Pasi\u00f3n no fue solamente un acontecimiento en su vida sino el fin y el desenlace propio que le convenia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.\u00a0<\/p><p>Por eso, ese Ni\u00f1o tierno, fr\u00e1gil e indefenso que hoy contemplamos en brazos de Mar\u00eda es el mismo que nos dir\u00e1 luego: <em>No teman a los que matan el cuerpo\u2026teman m\u00e1s bien a aquel que puede perder el alma y el cuerpo en la gehena<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p><p>Toda la vida del Verbo Encarnado estuvo envuelta en esas palabras. Palabras que, en el fondo, nos revelan la lucha suprema de cada vida y tambi\u00e9n de cada d\u00eda: la lucha por perseverar en el bien, por preservar nuestra libertad espiritual y con ello nuestra dignidad.<\/p><p>Hoy llegamos al final del a\u00f1o, con todas las grandes gracias que hemos recibido personalmente y a nivel Instituto y tambi\u00e9n con todas las adversidades y las penalidades que nos han sobrevenido, tambi\u00e9n personalmente y a nivel Instituto. \u00a0\u00bfPor qu\u00e9? Porque esa misma ley de la Encarnaci\u00f3n \u201cnos abraza y nos rodea\u201d \u2013dice el P. Faber\u2013 hasta conquistarnos absolutamente o, si prefieren, en el decir de San Juan de la Cruz: \u201chasta quedar resuelto[s] en nada\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> de tal manera que no nos importe la estima y buena opini\u00f3n de los hombres,\u00a0 la poca o mucha salud y fuerzas corporales, los cargos u oficios que puedan darnos o quitarnos,\u00a0 los sucesos pr\u00f3speros o adversos que puedan sucedernos,\u00a0 el morir joven o viejo<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, que \u201cser\u00e1 la suma humildad, [y] quedar\u00e1 hecha la uni\u00f3n espiritual entre el alma y Dios, que es el mayor y m\u00e1s alto estado a que en esta vida se puede llegar\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Camino por el cual solo se avanza con el b\u00e1culo de la cruz.<\/p><p>Por eso el contemplar al Dios humanado<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> en brazos de su Madre Dulc\u00edsima este \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o, en que uno pondera los sucesos pr\u00f3speros y adversos que ha atravesado y se prepara a enfrentar \u2013con la gracia de Dios\u2013 otro nuevo a\u00f1o, cabe pensar que tambi\u00e9n nosotros debemos conquistar esa gloria que el Verbo Encarnado nos ha conseguido y que muy probablemente para conseguir esa suprema libertad con Cristo glorioso debamos sufrir grandes penalidades en esta tierra. \u00a0\u201cLa verdadera libertad consiste \u2013dec\u00eda Fulton Sheen\u2013 en <strong>preservar nuestra alma, nuestra <\/strong>(<em>keeping our soul, ours<\/em>); aunque tengamos que perder el cuerpo, si fuera necesario, para preservarla\u201d.<\/p><p>A cada uno de nosotros nos llega frecuentemente en la vida, lo que el Card. Newmann llamaba \u201cel momento supremo\u201d de cada d\u00eda y de la vida; es el momento de elegir entre un placer temporal y la libertad eterna. El elegir entre seguir la \u201cley de encaje que gu\u00eda a muchos ignorantes que presumen de agudos\u201d (como dice el Quijote) y de ese modo verse \u2018libre\u2019 de amenazas o el mantenerse firme en los principios y en las convicciones hasta dar la vida por fidelidad a la verdad y a lo que creemos.<\/p><h4><strong>2. Los sufrimientos de esta vida<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4><p>Fij\u00e9monos, ya desde la cuna el Verbo Encarnado someti\u00f3 su ternura y fragilidad a las asperezas e incomodidades del pesebre; su infinita Sabidur\u00eda y Majestad se vio rodeada de hombres rudos, pobres, tenidos en nada; rindi\u00f3 su Omnipotencia a las necesidades y penurias de una vida humanada; siendo Se\u00f1or del mundo tuvo que huir ante los planes maliciosos de Herodes que lo buscaba para matarlo. Y as\u00ed fue a lo largo de toda su vida hasta el momento supremo de su Pasi\u00f3n y del Calvario cuando el Verbo Encarnado someti\u00f3 su Majestad a la supremac\u00eda de sus enemigos; sujet\u00f3 sus manos y sus pies a los clavos; someti\u00f3 su Cuerpo a la tumba; dej\u00f3 subyugar su buen Nombre a la burla de sus enemigos; dej\u00f3 verter su Sangre haci\u00e9ndola cautiva de la lanza; permiti\u00f3 que su confort se sujetara a los planes de dolor de sus enemigos; y su Vida la entreg\u00f3 como un siervo a sus pies. Pero hay algo que no entreg\u00f3, y eso fue su Alma, a su Alma la mantuvo libre para s\u00ed.<\/p><p>Eso no lo someti\u00f3 porque sab\u00eda que, si preservaba su libertad, podr\u00eda recuperar todo lo que ya hab\u00eda entregado en sus manos.<\/p><p>Sus enemigos sab\u00edan eso y hasta \u00faltimo momento trataron de que sometiera incluso su esp\u00edritu desafiando su poder: <em>B\u00e1jate de la cruz y creeremos<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><em>.<\/em> Y el Verbo Encarnado no lo hizo. Rehus\u00f3 hacer lo humano, para obrar lo divino: y permaneci\u00f3 en la cruz. Y obrando de esa manera: preserv\u00f3 su alma para s\u00ed mismo. Una cosa era intocable en su vida, y en realidad, en cada una de nuestras vidas: el alma. Nuestra alma es la fortaleza impugnable de nuestro car\u00e1cter. Y siempre que la mantengamos nuestra, nadie nos la puede arrebatar, aunque nos arrebaten la vida.<\/p><p>\u201cLa libertad \u2013ense\u00f1a Fulton Sheen\u2013 no es el derecho a hacer lo que se nos canta la gana, sino el derecho a hacer <strong>lo que debemos<\/strong> en orden a alcanzar el m\u00e1s alto y el m\u00e1s noble fin de nuestra naturaleza que no es otra cosa sino el disfrutar de la felicidad eterna\u201d.<\/p><p>San Juan de la Cruz cuando ve\u00eda a sus religiosos desanimados o cansados de la lucha les dec\u00eda: \u201cEa hijos, a vida eterna\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> que lo nuestro es \u201cir por el camino llano de la ley de Dios y de la Iglesia, y solo vivir en fe oscura y verdadera, y esperanza cierta y caridad entera, y <strong>esperar all\u00e1 nuestros bienes<\/strong>, viviendo ac\u00e1 como peregrinos, pobres, desterrados, hu\u00e9rfanos, secos, sin camino y sin nada, <strong>esper\u00e1ndolo all\u00e1 todo<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p><p>Siempre es muy saludable a nuestras almas el tener presente cual es nuestro verdadero destino, el prop\u00f3sito de nuestra vida, el objetivo que perseguimos. Teniendo eso en mente, podemos decir si avanzamos o no. Ahora, si por lo adverso de las circunstancias, por la presi\u00f3n moment\u00e1nea de los poderosos, si por buscarnos a nosotros mismos prefiriendo un pasar m\u00e1s a gusto y placentero cambiamos constantemente nuestro objetivo, renunciamos al puesto que Dios nos ha encomendado, ser\u00eda un sinsentido decir que avanzamos, porque estamos yendo detr\u00e1s de las imperfecciones de nuestra voluntad.<\/p><p>El Verbo Encarnado, nuestro supremo Modelo, nunca perdi\u00f3 de vista su objetivo y precisamente porque no lo hizo sacrific\u00f3 todo lo otro para verse libre y poder alcanzarlo. Es como sucede en los viajes: uno se deshace de las cosas innecesarias para viajar m\u00e1s libremente, m\u00e1s r\u00e1pido. Es m\u00e1s: nuestro Se\u00f1or lo dej\u00f3 todo, incluso su vida. Por eso dec\u00edamos al inicio: el Verbo Encarnado naci\u00f3 para morir. Y as\u00ed lo hizo.<\/p><p>Del sacrificio de su vida para mantener su esp\u00edritu libre debemos aprender a no amedrentarnos por los sufrimientos, por las pruebas y las grandes desilusiones de esta vida. La tentaci\u00f3n siempre est\u00e1 de que olvid\u00e1ndonos de nuestro ideal nos concentremos no en salvar nuestra alma sino en conseguir una \u2018vida apacible y acomodada aqu\u00ed en la tierra\u2019.<\/p><p>Nuestro Se\u00f1or podr\u00eda haber hecho que todos los \u00e1ngeles y todo el universo creado atendiera sus necesidades, podr\u00eda sin m\u00e1s haber suspendido el curso de los planes maliciosos de sus perseguidores\u2026pero eso hubiera significado que el ideal de estar sentado un d\u00eda a la derecha de su Padre en su gloria fuese secundario al placer inmediato y temporal aqu\u00ed en la tierra. Y entonces el prop\u00f3sito de su vida hubiese sido menos importante que un momento de su vida; entonces la libertad de su alma hubiese sido secundaria a la curaci\u00f3n de sus manos y de sus pies; entonces la parte m\u00e1s noble y elevada de s\u00ed mismo \u2013su alma\u2013 hubiese sido esclava de la parte m\u00e1s baja y corruptible. Y eso es lo que nosotros debemos evitar por todos los medios. Porque \u00bfQu\u00e9 aprovecha y que vale delante de Dios lo que no es amor de Dios? El cual no es perfecto sino es fuerte y discreto en purgar el gozo de todas las cosas, poni\u00e9ndole solo en hacer la voluntad de Dios\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p><p>Dios en su infinita misericordia nos concede otro a\u00f1o precisamente para salvar nuestra alma y conseguir la gloriosa libertad de los hijos de Dios. La Crucifixi\u00f3n termin\u00f3, pero Cristo permanece. \u00a1Cu\u00e1ntas penas \u2013triviales o bien profundas\u2013 hemos pasado este a\u00f1o que hoy termina!, pero aqu\u00ed seguimos estando, por la gracia de Dios, y aun quiz\u00e1s m\u00e1s fuertes que antes. Por eso, nunca debemos descender del ideal supremo de nuestras vidas que significa la imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado y la salvaci\u00f3n de nuestras almas.<\/p><p>La tentaci\u00f3n siempre ser\u00e1 fuerte y las ventajas temporales nos van a parecer cada vez m\u00e1s grandiosas, m\u00e1s irresistibles: Debemos ser fuertes y permanecer due\u00f1os de nuestra alma. Sin retroceder ni un punto en nuestro intento.<\/p><p>Fulton Sheen se pregunta: \u201c\u00bfla madera tiene que someterse al fuego para que nosotros podamos pintar con carb\u00f3n? \u00bfEs la muerte la condici\u00f3n de la vida? \u00bfEs el estudio disciplinado la v\u00eda para el conocimiento? \u00bfSon largas horas de pr\u00e1ctica tediosa el camino para interpretar buena m\u00fasica? \u00bfTenemos que perder nuestra vida para salvarla para la eternidad? S\u00ed. La respuesta es s\u00ed\u201d. \u00a0<\/p><p>Porque <em>los sufrimientos de esta vida no son nada comparados con alegr\u00edas eternas que nos esperan<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p><p>Muchas veces ante las adversidades sucede que nos preguntamos \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 nos sucede lo que nos sucede? O \u00bfhasta cu\u00e1ndo?, \u00bfc\u00f3mo es posible? Y cosas por el estilo. Y yo no he encontrado respuesta m\u00e1s satisfactoria que la que San Juan de la Cruz pone en boca de Dios Padre en la <em>Subida al Monte<\/em> y donde dice: \u201cPon los ojos s\u00f3lo en \u00c9l, porque en \u00c9l te lo tengo dicho todo y revelado, y hallar\u00e1s en \u00c9l a\u00fan m\u00e1s de lo que pides y deseas\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Y \u201csi quisieres que te respondiese yo alguna palabra de consuelo, mira a mi Hijo, <strong>sujeto a m\u00ed y sujetado por mi amor, y afligido<\/strong>, y ver\u00e1s cu\u00e1ntas te responde. [\u2026] M\u00edrale a \u00c9l <em>tambi\u00e9n humanado<\/em> y hallar\u00e1s en eso m\u00e1s de lo que piensas, porque en Cristo mora corporalmente <strong>toda plenitud de divinidad<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. Y \u201c\u00c9l nos ha sido dado por hermano, compa\u00f1ero y maestro, precio y premio\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, con todo el tesoro de gracias que cada uno de esos t\u00edtulos de Cristo significan para nosotros.\u00a0 \u00bfSe han puesto a pensar en eso?<\/p><p>Hemos sido elegidos como los hombres de confianza de Dios y \u00c9l mismo nos ha puesto a la cabeza de \u00e9sta que es su Familia. Negociar su confianza, su amistad por un pasar libre de tensiones, el asentir falsedades por solo verse libre de presiones, ser\u00eda hacerle gran agravio. Dios nos libre de semejantes \u2018libertades\u2019.<\/p><p><strong>[Peroratio]<\/strong> Iniciemos este nuevo a\u00f1o contemplando a Dios humanado en brazos de su Madre, que tambi\u00e9n es nuestra Madre. Y a la Virgen Reina y Madre de nuestro Instituto d\u00e9mosle gracias por todas las bendiciones (incluidas las cruces) que nos ha concedido durante este a\u00f1o. Y a Ella misma, la Madre de Dios que no se reserva nada para s\u00ed, encomend\u00e9monos a nosotros mismos y a toda la Familia en este a\u00f1o que ahora comienza.<\/p><p>La Virgen los bendiga y los proteja a todos.<\/p><p style=\"text-align: center;\">A.M.D.G<\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>At the Foot of the Cross<\/em>, cap. 1.<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mt 10, 28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 68.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Expresi\u00f3n de San Juan de la Cruz.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Mt 27, 42.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Jos\u00e9 Vicente Rodr\u00edguez, <em>San Juan de la Cruz \u2013 La biograf\u00eda<\/em>, Cap. 19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Carta 19, a Dona Juana de Pedraza, 12 de octubre de 1589.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro III, Cap. 30, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Rom 8, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 22, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 22, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Subida al Monte<\/em>, Libro II, Cap. 22, 5.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Exordio] Nos encontramos en las v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda Madre de Dios que es, por un lado, el mayor t\u00edtulo que un ser humano podr\u00eda llegar a poseer, y, por otro, el m\u00e1s apropiado con que podemos honrar a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, nuestra madre. Y resulta providencial celebrar esta fiesta durante estos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5326,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[297,298,72,155,64,65,152,66,35],"class_list":["post-5324","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","tag-encarnacion","tag-eternidad","tag-humildad","tag-libertad","tag-nacimiento","tag-navidad","tag-sufrimiento","tag-verbo-encarnado","tag-virgen-maria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5324"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7340,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5324\/revisions\/7340"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}