{"id":524,"date":"2018-11-01T20:39:03","date_gmt":"2018-11-01T18:39:03","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=524"},"modified":"2021-05-20T08:40:47","modified_gmt":"2021-05-20T06:40:47","slug":"la-caridad-es-imprescindible-para-evangelizar-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2018\/11\/01\/la-caridad-es-imprescindible-para-evangelizar-la-cultura\/","title":{"rendered":"\u201cLa caridad es imprescindible para evangelizar la cultura\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"524\" class=\"elementor elementor-524\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34cb825b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34cb825b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5f4e7d91\" data-id=\"5f4e7d91\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-76876131 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"76876131\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u201cLa caridad es imprescindible para evangelizar la cultura\u201d<\/em><\/strong><br \/><em>Constituciones, 174<\/em><\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>Conforme a nuestro carisma de \u201cense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, nuestro apostolado ha de ser el de dedicarnos \u201ca la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios <em>m\u00e1s tajante que espada de dos filos<\/em> en todas sus formas\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Y de entre los numerosos ejemplos con que el derecho propio ilustra los medios por los que hemos de llevar a cabo nuestra misi\u00f3n \u2013la ense\u00f1anza y el estudio, las misiones populares, los ejercicios espirituales, la formaci\u00f3n cristiana de ni\u00f1os y j\u00f3venes\u2013 se destacan excelsas las \u201cobras de caridad con los m\u00e1s necesitados (ni\u00f1os abandonados, minusv\u00e1lidos, enfermos, ancianos)\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Por tanto, podemos decir tambi\u00e9n que la caridad especialmente con los m\u00e1s necesitados es nuestra pr\u00e9dica.<\/p>\n<p>As\u00ed, en una sociedad en la que la ciencia y la tecnolog\u00eda \u2013con todas sus aplicaciones\u2013 avanzan vertiginosamente, y no obstante el desarrollo social e industrial que abarca grandes sectores de la sociedad, a\u00fan perduran la pobreza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento f\u00edsico y moral, la falta de sentido y la soledad, engendrando nuevos pobres, que sufren tanto o quiz\u00e1s m\u00e1s que las poblaciones rurales y urbanas de los siglos pasados<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, las obras de caridad se vuelven un medio apt\u00edsimo y eficaz de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso se nos manda \u201cprivilegiar la atenci\u00f3n de pobres, enfermos y necesitados de todo tipo, porque <em>la caridad de Cristo nos urge<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>, practicando concretamente la caridad, como testimonio\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. De modo tal que las obras de misericordia, sobre todo con discapacitados, se convierten en uno de los elementos no negociables adjuntos al carisma de nuestro Instituto y eso no lo debemos perder de vista.<\/p>\n<p>Estemos ciertos que \u2013como dec\u00eda San Luis Orione\u2013 \u201cla Iglesia y la sociedad tienen hoy necesidad de almas grandes, que amen a Dios y al pr\u00f3jimo sin medida, y que se consagren como v\u00edctimas a la caridad, que todav\u00eda es aquella que puede hacer retornar a los hombres a la fe\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Pues es \u201cla caridad la que abre los ojos de la fe y enfervoriza los corazones de amor hacia Dios\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. De aqu\u00ed que con incontenible \u00edmpetu nuestras <em>Constituciones<\/em> nos exhortan a este magn\u00edfico apostolado dici\u00e9ndonos: \u201cla caridad, s\u00f3lo la caridad salvar\u00e1 al mundo\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Quisiera entonces, como expresi\u00f3n de sentido aprecio y complacencia sincera, dedicar esta l\u00edneas a nuestros religiosos que con gran generosidad se dedican a la dif\u00edcil y exigente misi\u00f3n de cuidar todo el d\u00eda y todos los d\u00edas a \u201clos predilectos de Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> \u2013los discapacitados, los hu\u00e9rfanos, los enfermos, los ancianos, los hambrientos, los inmigrantes, los atribulados de cualquier modo\u2013, dando as\u00ed un testimonio espl\u00e9ndido del amor de Dios por los hombres, \u201ca imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado, el Misionero del Padre, enviado a los pobres\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Mas tambi\u00e9n quisiera que esta carta circular sirva para inspirar a todos los religiosos del Instituto \u2013novicios, seminaristas, hermanos, sacerdotes\u2013 a que movidos por el amor y ejemplo sublime de Cristo que <em>nos am\u00f3 hasta el extremo<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, quieran emplearse al regio oficio de testimoniar fielmente al divino Samaritano en el servicio concreto a los m\u00e1s pobres, abandonados, ancianos, discapacitados, hu\u00e9rfanos, etc., en las distintas misiones que tiene nuestro Instituto y en las muchas otras que todav\u00eda nos aguardan.<\/p>\n<h4><strong>1. Piezas claves<\/strong><\/h4>\n<p>Los Padres Capitulares del \u00faltimo Cap\u00edtulo General haci\u00e9ndose eco de la gran estima con que el derecho propio considera a los religiosos que se dedican a las obras de misericordia, al punto tal que los llama \u201cpiezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico de nuestro Instituto\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> \u201cpor su mayor participaci\u00f3n e imitaci\u00f3n en el radicalismo del anonadamiento del Verbo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, reconoc\u00edan el \u201cinmenso bien que es para el Instituto y para sus miembros el poder dedicarnos a las obras de misericordia\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues si bien es cierto que son precisamente las obras de misericordia espirituales las que est\u00e1n m\u00e1s en sinton\u00eda con nuestro fin espec\u00edfico de evangelizar la cultura, y son las que difunden mayormente el bien<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>; no es menos cierto que tambi\u00e9n nos dedicamos a la pr\u00e1ctica de las obras de misericordia corporales, porque nuestro Redentor as\u00ed lo hizo, demostrando su doctrina compadeci\u00e9ndose de la humanidad dolida. Es en este sentido, que tanto una como otra \u201cdeben ser una preocupaci\u00f3n de todo miembro del Instituto del Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>, y debemos estar persuadidos de que este \u201csigue siendo el camino real para la evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nos ayudar\u00e1 a entender el por qu\u00e9 los religiosos dedicados a las obras de misericordia son considerados piezas claves del empe\u00f1o apost\u00f3lico del Instituto y a comprender que \u00e9stas \u201cest\u00e1n en el coraz\u00f3n del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> si contemplamos algunos de los innumerables beneficios que las obras de caridad reportan:\u00a0<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a) <em>respecto de la concreci\u00f3n del carisma<\/em>: las obras de misericordia tienen un insustituible valor testimonial en toda cultura y circunstancia. En pa\u00edses donde la proclamaci\u00f3n expl\u00edcita del Evangelio est\u00e1 prohibida y la \u00fanica forma de hacerlo es a trav\u00e9s del testimonio silencioso de los religiosos, las ventajas son manifiestas. De hecho, cu\u00e1n interpelante resulta para todos, por ejemplo, el testimonio de nuestros religiosos que atienden y asisten de mil maneras a los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos y discapacitados en lugares de mayor\u00eda musulmana como son Egipto, Bel\u00e9n y Jordania. Pero tambi\u00e9n en aquellos pa\u00edses donde se puede predicar con la palabra, las obras de misericordia nos permiten corroborar con obras lo que se anuncia<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. Ya que el hombre contempor\u00e1neo, aunque est\u00e9 condicionado por m\u00faltiples atractivos de una sociedad a menudo opulenta e inclinada al ego\u00edsmo \u2013y tal vez precisamente por esto\u2013, es m\u00e1s sensible que nunca a los gestos de amor desinteresado, como lo testimonian incansablemente todas las personas que visitan y a\u00fan los mismos beneficiados en los 10 Hogarcitos que atienden nuestros religiosos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">b) <em>para los religiosos mismos y, por ende, para todo el Instituto<\/em>: porque en ellas [las obras de misericordia] se vive la predilecci\u00f3n de Jesucristo por los pobres y peque\u00f1os, ellas son escuela de vida de fe para los religiosos, all\u00ed se aprende la presencia y acci\u00f3n de la Providencia Divina, en lo material y principalmente en lo espiritual. De ellas brota un caudal incalculable de bienes espirituales para toda la Familia Religiosa<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, ya que \u201cel ministerio, desempe\u00f1ado siempre con fe viva y caridad, contribuye a la propia santificaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>, y, por tanto, los religiosos destinados all\u00ed son los guardianes de este dep\u00f3sito<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por ello es un grave abuso y una ofensa a la Bondad divina considerar la labor all\u00ed como un \u201cdestino de menor categor\u00eda\u201d, o incluso \u201cde castigo\u201d. Es todo lo contrario: la dedicaci\u00f3n de los religiosos con las personas que sufren hace cre\u00edble y atractivo el sacerdocio y la vida religiosa. Y es siempre fuente de conversiones, porque el amor de Dios, cuando es visible en quien atiende al que sufre, llama la atenci\u00f3n m\u00e1s que el sufrimiento de quien padece. Adem\u00e1s, este apostolado es fuente pr\u00f3diga de vocaciones. Porque Dios siempre ha de enviar quienes se ocupen de sus pobres y m\u00e1s necesitados, siempre que se les atienda como \u00c9l espera<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sumada a estos beneficios debemos mencionar la hermosa oportunidad de colaboraci\u00f3n y trabajo en com\u00fan con las hermanas Servidoras en varios Hogarcitos, lo cual nos permite solidificar el lazo de uni\u00f3n como Familia Religiosa y dar testimonio silencioso pero elocuente del amor sobrenatural que nos anima.<\/p>\n<p>Consiguientemente, todos los religiosos de nuestro querido Instituto debemos tener las obras de misericordia bien ancladas en nuestra mente y en nuestro coraz\u00f3n. Lo cual se expresar\u00e1 en la colaboraci\u00f3n concreta que podamos brindar, en visitas a ayudar, y en el aprovecharse de la fuerte experiencia espiritual que proporciona el dedicarse m\u00e1s intensamente a ellas por tiempos determinados, por ejemplo, durante los per\u00edodos sab\u00e1ticos<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ciertamente que un lugar privilegiado para practicar estas obras son los Hogarcitos. Pero la pr\u00e1ctica de la caridad concreta no puede reducirse s\u00f3lo a estas casas de misericordia. La preocupaci\u00f3n por practicar las obras de misericordia corporales y espirituales debe ser <em>constante en todo religioso<\/em>, buscando c\u00f3mo realizarlas en la propia misi\u00f3n, qu\u00e9 nuevas obras emprender, a qu\u00e9 nuevos flagelos y pobrezas nos pide Dios responder<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. Sin pretender ocuparse de una forma particular de pobreza con exclusi\u00f3n de las otras.<\/p>\n<p>Tengamos siempre muy presente que \u201cservir a los pobres es un acto de evangelizaci\u00f3n y, al mismo tiempo, signo de autenticidad evang\u00e9lica y est\u00edmulo de conversi\u00f3n permanente para la vida consagrada, puesto que, como dice san Gregorio Magno, \u2018cuando uno se abaja a lo m\u00e1s bajo de sus pr\u00f3jimos, entonces se eleva admirablemente a la m\u00e1s alta caridad, ya que, si con benignidad desciende a lo inferior, valerosamente retorna a lo superior\u2019\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cPor eso es recomendable que todas las jurisdicciones religiosas preparen a sus miembros en este tipo de obras para afirmar con el ejemplo concreto lo que se proclama con la palabra. Ya que, como ense\u00f1a Benedicto XVI, la actividad caritativa es parte <em>esencial <\/em>de la misi\u00f3n de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, nuestros seminaristas especialmente \u2013como se nos ense\u00f1\u00f3 en los inicios\u2013, pero tambi\u00e9n vale el aviso para los hermanos y los novicios, \u201cdeben cultivar un amor preferencial por los pobres, en los que de modo especial Cristo se halla presente<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>, y un amor misericordioso y lleno de compasi\u00f3n por los pecadores\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>. Por otra parte, quienes son responsables de la formaci\u00f3n, deben proveer de oportunidades concretas y de gran variedad para que los formandos se ejerciten \u201cde manera personalizada\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a> en tan precioso ministerio<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>. Ya que dada la naturaleza apost\u00f3lica de nuestro Instituto no es descabellado pensar que quiz\u00e1s en muchos lugares las obras de misericordia ser\u00e1n la principal, y a veces \u00fanica, obra apost\u00f3lica que se pueda emprender<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otra parte, persuad\u00e1monos todos que el ejercicio de las obras de misericordia tan inherente a nuestra misi\u00f3n, a la vez <em>requiere<\/em> y nos <em>brinda<\/em> un campo vast\u00edsimo para el ejercicio de muchas virtudes. De entre ellas, en esta ocasi\u00f3n, deseo destacar s\u00f3lo tres: <em>fe<\/em>, <em>caridad<\/em> y <em>abandono en la Divina Providencia <\/em>y que son las que estimo deben sobresalir en nuestra labor caritativa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>a) Fe<\/em>: El apostolado de las obras de misericordia, como cualquier otro apostolado, requiere de una gran dosis de fe. Una fe que siguiendo la l\u00f3gica de la Encarnaci\u00f3n nos haga descubrir \u201cen todo hombre al mismo Verbo que se hizo carne por nosotros\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0<\/em>En efecto, qui\u00e9n ha de negar la fe que ostentan los religiosos, quienes dej\u00e1ndolo todo y sin retroceder jam\u00e1s curan heridas purulentas; quienes se pasan las noches enteras velando al pie de la cama de un ni\u00f1o no cristiano; quienes reciben como a hijos a aquellos a quienes la vida ha herido para mostrarles el amor de Dios; quienes con gran esp\u00edritu sobrenatural emprenden obras en favor de los olvidados de la sociedad sin distinci\u00f3n de edad o de condici\u00f3n (\u201cNo preguntamos de d\u00f3nde vienen, sino si tienen alg\u00fan dolor\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>); quienes no escatiman los medios para darles la mejor instrucci\u00f3n y atenci\u00f3n posible y cuidan que nada les falte, ya sea medicina, ya sea abrigo, un dulce o una caricia. Y todo por la fe inquebrantable en Aquel que dijo: <em>cuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis<\/em><a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, porque para ellos (como para nosotros), servir a los necesitados es atender a Cristo en su carne. \u201cEse es el motivo m\u00edstico y evang\u00e9lico que transfigura el semblante de una persona pobre y hambrienta, de un ni\u00f1o enfermo, de un leproso o de un enfermo en su lecho de muerte, en el misterioso semblante de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>. Eso no lo podemos perder nunca de vista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0<\/em>Por tanto, lo nuestro es saber ver en todo cuerpo dolorido de un enfermo, en los ojos tristes de un ni\u00f1o abandonado, en las manos extendidas del pobre o del hambriento, en las l\u00e1grimas de la viuda o en las penas que aquejan a los inmigrantes, en el miedo a la soledad de los ancianos, en los hombres que transitan desconcertados y apesadumbrados por las calles de las grandes ciudades al <em>Ecce Homo<\/em> presentado ante Pilatos y con la luz de la fe saber decir:<em> Ecce Christus! <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">San Jos\u00e9 Benito Cottolengo llamaba a sus hogares \u201ccasas de la fe\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>, lo mismo deber\u00eda decirse de todas nuestras casas de misericordia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hago m\u00edas las palabras que San Luis Orione dirig\u00eda a los suyos: [hacen falta] sacerdotes misioneros de \u201cfe que hagan de la vida un apostolado fervoroso en favor de los miserables y de los oprimidos, como es toda la vida y el Evangelio de Jesucristo&#8230; aquella fe divina, pr\u00e1ctica y social del Evangelio, que dan al pueblo la vida de Dios y tambi\u00e9n el pan. Si hoy queremos trabajar \u00fatilmente para que el siglo vuelva hacia la luz y la civilizaci\u00f3n, a la renovaci\u00f3n de la vida p\u00fablica y privada, es necesario que la fe resucite en nosotros y nos despierte de este sue\u00f1o \u2018que casi, es m\u00e1s que muerte\u2019. \u00a1Es necesario un gran renacimiento de fe, y que salgan del coraz\u00f3n de la Iglesia nuevos y humildes disc\u00edpulos de Cristo, almas vibrantes de fe, los changadores de Dios, los sembradores de la fe! Y debe ser una fe aplicada a la vida. \u00a1Se necesita esp\u00edritu de fe, ardor de fe, \u00edmpetu de fe; fe de amor, caridad de fe, s\u00ed, fe; sacrificio de fe!\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>. \u00bfQui\u00e9n hay de nosotros que lea estas palabras y no las sienta especialmente dirigidas a \u00e9l?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0<\/em><em style=\"font-size: 16px;\">b) Caridad: <\/em><span style=\"font-size: 16px;\">como \u201cel Evangelio se hace operante mediante la caridad, que es gloria de la Iglesia y signo de su fidelidad al Se\u00f1or\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> el derecho propio nos ense\u00f1a que \u201clos pobres son Cristo: \u2018representan el papel del Hijo de Dios\u2019<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; los peregrinos son Cristo: \u2018rec\u00edbaselos como al mismo Cristo\u2019<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; los ni\u00f1os son Cristo, el que los recibe <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">a m\u00ed me recibe<\/em><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">; en todo hombre est\u00e1 \u2018Jes\u00fas oculto en el fondo de su alma\u2019<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para nosotros, como no puede ser de otra manera, \u201camor a Dios y amor al pr\u00f3jimo son inseparables, son un \u00fanico mandamiento. Pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero. De modo tal que si \u2013por un imposible\u2013 en nuestra vida omiti\u00e9ramos del todo la atenci\u00f3n del otro, queriendo ser s\u00f3lo \u2018piadosos\u2019 y cumplir con los \u2018deberes religiosos\u2019, se marchitar\u00eda tambi\u00e9n la relaci\u00f3n con Dios. Ser\u00eda \u00fanicamente una relaci\u00f3n \u2018correcta\u2019, pero sin amor. S\u00f3lo la disponibilidad para ayudar al pr\u00f3jimo, para manifestarle amor, nos hace sensibles tambi\u00e9n ante Dios\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por tanto, lo nuestro es \u201camar a Dios manifest\u00e1ndolo en el amor concreto a los hermanos, ya que es el \u00fanico medio posible de amar a Dios, seg\u00fan nos ense\u00f1\u00f3 Jesucristo, como adem\u00e1s afirma el ap\u00f3stol: <em>quien dice que ama a Dios y no ama a sus hermanos, es un mentiroso<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cPara hacer esto \u2013recuerda don Orione\u2013 es preciso estar \u2018llenos de la caridad dulc\u00edsima de nuestro Se\u00f1or\u2019 mediante una vida espiritual aut\u00e9ntica y santa\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>. Por tanto, nuestras obras de caridad no ser\u00e1n jam\u00e1s un mero gesto filantr\u00f3pico, ni tampoco \u201cdeber\u00edan limitarse a un servicio meramente t\u00e9cnico de distribuci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>, ni mucho menos se trata \u201cde una especie de actividad de asistencia social\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a> sino que hoy y siempre deben ser expresi\u00f3n tangible del amor providente de Dios.\u00a0Y esto es as\u00ed porque \u2018las obras sin la caridad de Dios que les infunda valor ante \u00c9l, no valen nada\u2019\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. Recordemos aqu\u00ed el sabio aviso del Magisterio de la Iglesia que el derecho propio hace suyo: \u201cNo basta con dar a los pobres, hay que darse a s\u00ed mismo\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a> a fin de ser signo legible de ese Dios que es amor y se entreg\u00f3 por nosotros.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quisiera enfatizar adem\u00e1s algo que resulta de capital importancia para quienes se desempe\u00f1an como misioneros dedic\u00e1ndose a las obras de misericordia, y es la exhortaci\u00f3n paternal del derecho propio a cultivar un amor materno hacia el pr\u00f3jimo<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>, para \u201cpoder servirlo con caridad tanto en el alma como en el cuerpo. En efecto, con la gracia de Dios \u2013dec\u00eda San Camilo de Lelis\u2013 deseamos servir a los enfermos con el afecto que una madre amorosa suele tener hacia su hijo \u00fanico enfermo\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. La misma aspiraci\u00f3n deber\u00edamos tener nosotros respecto de cualquier alma en necesidad. Ya que todas las \u201cobras de caridad deben hacerse <em>con caridad<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>, es decir con cordial ternura, sensibilidad y sin demoras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ahora bien, debe quedar bien entendido que \u201cla atenci\u00f3n de las necesidades de los hombres no implica dejar o descuidar el servicio de Dios mediante la oraci\u00f3n. Es justamente la oraci\u00f3n la que permitir\u00e1 volcarnos mejor al servicio de los hombres; porque la oraci\u00f3n permite descubrir a Dios en el pr\u00f3jimo\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por \u00faltimo, respecto de la caridad en la pr\u00e1ctica de las obras de misericordia recomiendo vivamente la lectura o relectura \u2013orante y concienzuda\u2013 de la segunda parte de la Enc\u00edclica <em>Deus caritas est<\/em> de Su Santidad Benedicto XVI que es la <em>carta magna <\/em>para aquellos que trabajan en obras de misericordia corporales y cuya doctrina el derecho propio hace suya desarroll\u00e1ndola extensamente en los puntos 39-67 del <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>c) <\/em><em>Confianza en la Divina Providencia: <\/em>La visi\u00f3n apost\u00f3lica con que el Instituto asume el maravilloso apostolado de las obras de misericordia en cualquier parte del mundo nos debe animar a emprenderlo con gran confianza en la Divina Providencia que al enviar a sus ap\u00f3stoles les dijo <em>no teng\u00e1is ni oro ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni alforja para el camino, ni dos t\u00fanicas, ni sandalias ni bast\u00f3n; porque el obrero es acreedor de su sustento<\/em><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>. Consiguientemente, Dios ser\u00e1 siempre quien cuidar\u00e1 de sus pobres<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Recordemos que lo nuestro \u201ces el confiar sin l\u00edmites en la Providencia\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>, el rendir \u201cun culto incesante a la Divina Providencia\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a> con nuestra propia vida de consagrados y misioneros porque aquel Padre lleno de bondad que se ocupa de los p\u00e1jaros y de las flores del campo<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>, no abandonar\u00e1 a los que con tanta confianza se entreguen a \u00c9l<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. Por eso, en todos nuestros hogarcitos \u201cla Reina es [y debe ser siempre] la Divina Providencia que nos provee de todo lo necesario y m\u00e1s, como para que podamos hacer limosna, adem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sobre esto baste repetir aqu\u00ed lo que ense\u00f1aba el P. Luis Smiriglio, FDP, quien fund\u00f3 los Hogarcitos en Argentina y que de alguna manera relata nuestra experiencia en cualquiera de nuestros Hogarcitos: \u201cDe esto somos testigos nosotros: no nos empobrecemos d\u00e1ndole a Cristo; al contrario, sea dicho a mayor honra y gloria de Dios que, cuanto m\u00e1s damos, m\u00e1s tenemos para dar. Y esto puede verificarse en cualquiera de los Hogarcitos, porque no es que suceda en uno u otro lugar, sino en todas partes; y no es que Dios haya sido pr\u00f3digo con nosotros en tiempo de abundancia, sino siempre, constantemente: Dios es siempre bondadoso. <em>Dios nunca se deja vencer en generosidad<\/em>. [\u2026] \u00bfEst\u00e1 mal si les repito por en\u00e9sima vez que en los Hogarcitos nos hemos de cuidar de las riquezas como de la peste? \u00bfEstar\u00e1 mal repetirles que, si un d\u00eda los Hogarcitos se tuvieran que fundir, no ser\u00e1 por pobreza, sino por riqueza? S\u00ed, as\u00ed como suena: por riqueza, no por pobreza. Dios nos libre de acumular riquezas en los Hogarcitos, ser\u00eda nuestra muerte: <em>no acumul\u00e9is tesoros en la tierra<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>. A nosotros el Se\u00f1or nos asign\u00f3 la misi\u00f3n de dar, es decir, reserv\u00f3 para nosotros lo mejor, porque <em>es mejor dar que recibir<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>. Demos, pues, con toda liberalidad. [\u2026] Nosotros tengamos el coraje de vivir al d\u00eda como Jesucristo manda: <em>no os preocup\u00e9is por el ma\u00f1ana<\/em><a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. S\u00e9 que para practicar esto se ha de tener una gran confianza en la Divina Providencia. Y bien, si esa confianza no la tenemos nosotros, d\u00edganme ustedes, \u00bfqui\u00e9n la ha de tener?\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como corolario de estas tres virtudes debe resplandecer en todas nuestras obras de caridad una gran alegr\u00eda sobrenatural. Ante todo, en los religiosos empleados en ellas, porque <em>hay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a> y <em>quien practica la misericordia, h\u00e1galo con alegr\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a> como \u201calegre sacrificio para obtener la \u00edntima uni\u00f3n con Dios\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>. Y tambi\u00e9n en los favorecidos, al experimentar que son amados por Dios a trav\u00e9s del religioso que los socorre, que los atiende, que los escucha y acompa\u00f1a; pues el sentirse amado siempre produce consuelo y alegr\u00eda. \u00a1Que nuestros hogares sean siempre un faro que irradie alegr\u00eda!<\/p>\n<h4><strong>2. Nuestros bienhechores<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/h4>\n<p>Como acabamos de decir, todas nuestras obras est\u00e1n fundadas en la confianza ilimitada en la Divina Providencia, lo cual conlleva, entre otras cosas, el pedir limosna. Ese es el esp\u00edritu que nos ha sido legado y as\u00ed lo queremos seguir haciendo por el importante valor apost\u00f3lico que el testimonio de pobreza comporta. Y porque nos ayuda a los religiosos a vivir pendientes, esto es dependiendo totalmente, de la Divina Providencia, y a rezar espec\u00edficamente por quienes nos ayudan<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esto nos ha permitido entrar en contacto con innumerables almas que generosamente han contribuido y contribuyen de mil modos con nuestras obras de caridad. En verdad, ellos son para nosotros \u201cel banco y las manos generosas de la Divina Providencia\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, no podemos hablar de las obras de misericordia que realiza el Instituto sin mencionar a los bienhechores o benefactores de \u00e9stas. Pues la Divina Providencia nos ha bendecido en todo el mundo con gran cantidad de almas que testimoniando la alegr\u00eda que hay en el dar, han sido y son muy pr\u00f3digas con los preferidos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas: los pobres y los religiosos<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. Con todos ellos debemos estar muy agradecidos en el tiempo y en la eternidad por tan larga caridad.<\/p>\n<p>Hoy quisiera, no obstante, mencionar brevemente un aspecto quiz\u00e1s poco contemplado en las obras de misericordia y que es acerca del gran provecho que trae consigo la limosna que por amor a Dios se da al pobre para la misma persona que da.<\/p>\n<p>Nuestro querido San Juan Pablo Magno escribi\u00f3: \u201cEl amor misericordioso, en las relaciones rec\u00edprocas entre los hombres, no es nunca un acto o un proceso unilateral. Incluso en los casos en que todo parecer\u00eda indicar que s\u00f3lo una parte es la que da y ofrece, mientras la otra s\u00f3lo recibe y toma (por ejemplo, en el caso del m\u00e9dico que cura, del maestro que ense\u00f1a, de los padres que mantienen y educan a los hijos, del benefactor que ayuda a los menesterosos), sin embargo, en realidad, tambi\u00e9n aquel que da, <em>queda siempre beneficiado<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>. Ya que aquel que da limosna (que practica una obra de misericordia) al mismo tiempo experimenta la misericordia de quienes la aceptan.<\/p>\n<p>\u201cDios ama a los pobres \u2013dice San Vicente de Pa\u00fal\u2013 y, por lo mismo, ama tambi\u00e9n a los que aman a los pobres ya que, cuando alguien tiene un afecto especial a una persona, extiende ese afecto a los que dan a aquella persona muestras de amistad o de servicio\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. Y por eso quien tiene misericordia con los pobres ha de tener la firme esperanza de que Dios tenga misericordia con \u00e9l, en atenci\u00f3n a los pobres. De esto se sigue que las obras de misericordia sean la segunda tabla de salvaci\u00f3n para quienes han pecado despu\u00e9s del bautismo; ya que las obras de misericordia, hechas por amor de Dios, borran los pecados y limpian el alma<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso dec\u00eda San Juan Bautista de la Concepci\u00f3n que un \u201cpedazo de pan [dado a los pobres] no vale menos que cielo, y con cielo se paga en esta vida y en la otra\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>. Y procediendo as\u00ed nuestro Buen Dios hace \u201cagentes de su cielo y de su hacienda a los pobres\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. Luego de lo cual arguye el santo: \u201cEso quiere Dios y por eso los puso [sus bienes y el mismo reino de los cielos] en manos menesterosas, porque lo den barato y lo arrojen en la calle y en casa del rico y poderoso\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestra vida de pobreza y el hecho de que nuestras obras de misericordia sean pobres y dependan enteramente de la Providencia Divina es un gran beneficio para los ricos; pues en nosotros y en nuestras obras de caridad pueden encontrar el medio que los conduzca a la posesi\u00f3n del m\u00e1ximo Bien que es Dios nuestro Se\u00f1or. Por eso dice la Sagrada Escritura:<em> E<\/em><em>l misericordioso se hace bien a s\u00ed mismo; el de coraz\u00f3n duro, a s\u00ed mismo se perjudica<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Esa es la visi\u00f3n sobrenatural que debemos saber inculcar a nuestros bienhechores y voluntarios, y acerca de la cual nosotros mismos debemos estar convencidos, para que no dejen pasar ni mucho menos desechen la preciosa oportunidad de socorrer al pobre, cualquiera sea la necesidad.<\/p>\n<p>Esto requiere que nosotros, movidos con gran caridad apost\u00f3lica, aprendamos a asociar a los designios de la Providencia a muchas m\u00e1s almas d\u00e1ndoles la oportunidad de practicar la limosna. \u201cLa caridad cuenta con reservas que los c\u00e1lculos humanos no conocen\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>, dec\u00eda Don Orione. Entonces, es tambi\u00e9n nuestro objetivo el abrir cada vez m\u00e1s las puertas a las personas que lo necesiten; y por consiguiente ocupar muchas manos y recurrir a muchas m\u00e1s almas generosas a que den de su tiempo, de sus talentos y de su haber para colaborar en la obra caritativa del Instituto. Dicho en otras palabras, se trata de ampliar el c\u00edrculo del bien, porque la caridad es difusiva.<\/p>\n<p>Muchos de Ustedes habr\u00e1n constatado el inmenso bien que se les hace a los j\u00f3venes, a los profesionales, a los m\u00e1s pudientes, cuando de alguna manera se los hace part\u00edcipes de tan magn\u00edfica obra de misericordia como son nuestros hogares. Pues, eso mismo, ya es un gran apostolado que gracias a la relaci\u00f3n que se establece con los benefactores contin\u00faa d\u00e1ndonos numerosas ocasiones de acercarlos a Dios, de instruirlos, de procurarles el bien espiritual. Son much\u00edsimos los casos de personas que a trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n directa o indirecta (a trav\u00e9s de donaciones) con nuestras obras de caridad, han podido recuperarse de profundas tristezas, se han convertido a la fe, han descubierto su vocaci\u00f3n y, en no pocos casos, han ido haciendo reparaci\u00f3n por alguna culpa y retornado al buen camino.<\/p>\n<p>El Verbo Encarnado nos dijo: <em>pobres habr\u00e1 siempre entre vosotros<\/em><a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>. Por tanto, las obras de caridad siempre ser\u00e1n necesarias. Empe\u00f1\u00e9monos entonces en dar a muchas m\u00e1s almas la oportunidad de ser esas personas a trav\u00e9s de las cuales <em>el Se\u00f1or recobra de la miseria al pobre<\/em><a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a> y <em>con largueza da a los pobres<\/em><a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De nuestra parte ser\u00e1 siempre nuestra obligaci\u00f3n el \u201catender con consideraci\u00f3n a los benefactores, rezar por ellos, y darles a conocer la obra que se realiza con su cooperaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>. Y cualquiera sea la contribuci\u00f3n que nos brinden debemos hacerlos a todos objeto del mismo t\u00edtulo de fervoroso agradecimiento, sin ser jam\u00e1s tributarios<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos hermanos, deseo animarlos a que contin\u00faen con gran celo y magnanimidad la obra preciosa de caridad que realizan.<\/p>\n<p>En verdad, la situaci\u00f3n de tantos hombres, mujeres, j\u00f3venes y ni\u00f1os que padecen dolor, hambre, soledad, pobreza material y espiritual, etc., no nos puede dejar indiferentes ni puede ser algo que se puede descuidar, ni mucho menos considerarse algo inc\u00f3modo o superior a nuestras posibilidades de asistencia sol\u00edcita. Lo nuestro es ser como el Buen Samaritano que se detiene junto al sufrimiento de otro hombre de cualquier g\u00e9nero que \u00e9se sea y ser compasivos; no s\u00f3lo cuando es emocionalmente reconfortante o conveniente, sino tambi\u00e9n cuando es exigente e inconveniente<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>No disminuyamos ni interrumpamos nunca nuestros esfuerzos por trabajar por el bien integral del hombre, descubri\u00e9ndole su naturaleza, su dignidad, su vocaci\u00f3n, sus derechos inalienables, su libertad, su destino eterno logrando la meta de la fe, y as\u00ed lograr la salvaci\u00f3n de sus almas<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a1Mucho \u00e1nimo! \u201cA trabajar con humildad, con simplicidad y fe, y luego <em>adelante en el Se\u00f1or<\/em>, sin turbarnos jam\u00e1s. \u00a1Solo Dios es quien conoce las horas y los momentos de sus obras y tiene todo y a todos en sus manos! Adelante con fe viv\u00edsima, con confianza total y filial en el Se\u00f1or y en la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y, parafraseando lo que el Santo de la Providencia le dec\u00eda a un amigo, quisiera decirles: \u201cMant\u00e9nganse de buen \u00e1nimo, de buen \u00e1nimo siempre. Porque al hombre alegre el cielo lo ayuda\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>. Muchos bienes nos pueden faltar en esta vida, pero dentro de nosotros tenemos un bien que sobrepasa todos los bienes posibles: Dios, y es \u00c9l quien puede darnos una alegr\u00eda incalculable. Todo depende de la fe, de actos de fe viva, de esperanza s\u00f3lida, de ardiente caridad<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La Virgen Sant\u00edsima, Madre de la Divina Providencia, los cuide mucho y los haga experimentar \u2013incluso sensiblemente\u2013 su amor maternal que todo lo dispone y provee con previsor afecto para el bien de sus hijos predilectos.<\/p>\n<p><em>\u00a1Ave Mar\u00eda y adelante! <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>\u00a1Feliz d\u00eda de todos los santos!<\/p>\n<p>Un fuerte abrazo para todos, en el Verbo Encarnado,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de noviembre de 2018 &#8211;\u00a0<em>Solemnidad de todos los Santos<\/em><br \/><em>Carta Circular 28\/2018<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 16; <em>op. cit.<\/em> Heb 4, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Las <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 107 se\u00f1alan que \u201chay hoy muchas nuevas formas de pobreza, como la falta de sentido, la soledad, la pobreza extrema en las grandes ciudades, las personas que necesitan recomponer sus vidas y no tienen c\u00f3mo ni d\u00f3nde, etc\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> 2 Cor 5, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, vol. I, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> San Luis Orione,\u00a0<em>Scritti<\/em>\u00a04, Carta del 19\/03\/1923; p. 280.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 174; <em>op. cit<\/em>. San Luis Orione, <em>Saludo natalicio de 1934<\/em>, citado en <em>En Camino con Don Orione<\/em>, Ed. Provincia Nuestra Se\u00f1ora de la Guardia 1974, T. I, 96.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>El esp\u00edritu de Don Orione<\/em>, Vol. I, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (Lazaristas o Pa\u00fales)<\/em>, (30\/06\/1986).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Jn 13, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 194.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 164.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 105.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 157; <em>op. cit.<\/em> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV\u00aa asamblea eclesial nacional italiana, Feria de Verona<\/em>, (19\/10\/2006).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 70.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 105.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 198;<em> op. cit. CIC<\/em>, c. 245, \u00a7 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 105.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 82; <em>op. cit.<\/em> <em>Regula pastoralis<\/em>\u00a02, 5: PL 77, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 69. A su vez, el <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 13 ense\u00f1a: \u201cFormarse para el sacerdocio es aprender primordialmente de la caridad pastoral de Cristo, es prepararse por amor de Cristo a apacentar su reba\u00f1o\u201d la cual debe conducir al religioso al don total de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Cf. Mt 25, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 238.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> San Luis Orione, citado por P. C. Buela, IVE, <em>Mi Parroquia \u2013 Cristo Vecino<\/em>, II Parte, VIII, B.2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Mt 25, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. San Pablo VI, <em>Al conferir el premio por la paz Juan XXIII a la Madre Teresa de Calcuta<\/em>, (06\/01\/1971).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em>, (28\/04\/2010).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. San Luis Orione, <em>La scelta dei poveri pi\u00f9 poveri. Scritti spirituali<\/em>, a cargo de A. Gemma, Citt\u00e0 Nuova, Roma, 1979, pp. 220-221.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 82.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Vicente de Pa\u00fal, <em>Cartas<\/em>, XI, 32; ES, XI, 725.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> San Benito, <em>Santa Regla<\/em>, LIII, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Mt 18, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas, <em>Historia de un alma<\/em>, cap. IX, Ed. Apostolado Mariano, Sevilla, 1983.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 74.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 15; <em>op. cit. <\/em>cf. 1 Jn 4, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> San Luis Orione, <em>Scritti<\/em>, 70, 231; citado por Benedicto XVI, <em>Visita al centro Don Orione en Monte Mario<\/em>, (24\/06\/2010).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 41; <em>op. cit. <\/em><em>Deus caritas est<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 42; <em>op. cit. <\/em><em>Deus caritas est<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Luis Orione, <em>A las peque\u00f1as Hermanas Misioneras de la caridad<\/em>, (19\/06\/1920), p. 141, citado por Benedicto XVI, <em>Visita al centro Don Orione en Monte Mario<\/em>, (24\/06\/2010).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 212; <em>op. cit. <\/em><em>Deus caritas est<\/em>, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 141.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje con ocasi\u00f3n del 450\u00b0 aniversario del nacimiento de San Camilo de Lelis<\/em>, (15\/05\/2000).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Giorgio Papasogli, <em>Vida de Don Orione<\/em>, p. 132.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 35. \u201cPor supuesto que en caso de extrema necesidad hay que aplicar lo que ense\u00f1a San Vicente de Pa\u00fal: \u2018El servicio a los pobres ha de ser preferido a todo, y hay que prestarlo sin demora\u2026 Y no teng\u00e1is ning\u00fan escr\u00fapulo ni remordimiento de conciencia si, por prestar alg\u00fan servicio a los pobres, hab\u00e9is dejado la oraci\u00f3n; salir de la presencia de Dios por alguna de las causas enumeradas no es ning\u00fan desprecio a Dios, ya que es por \u00c9l por quien lo hacemos\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Mt 10, 9-10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, Ap\u00e9ndice 1, 223.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. Mt 6, 25-34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>Mi Parroquia \u2013 Cristo Vecino<\/em>, II Parte, VIII, B.2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Mt 6, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. Act 20, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Mt 6, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> P. Luis Smiriglio, FDP, <em>Limosnas<\/em>, s.e. 1978 citado en <em>Mi Parroquia \u2013 Cristo Vecino<\/em>, II Parte, VIII, B.2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. Act 20, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 206; <em>op. cit<\/em>. Rom 12, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> <em>Cartas de Don Orione<\/em>, Vol II, 58, Buenos Aires, diciembre de 1934.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Don Orione dec\u00eda: \u201csi hay alguien del cual se puede decir que es amado por el Se\u00f1or, y amado con <em>especial predilecci\u00f3n<\/em>, somos nosotros los religiosos, que, preferidos entre otros y sin ning\u00fan m\u00e9rito nuestro en particular, hemos sido quitados de la Babilonia de este horrible mundo y llamados a la vida religiosa\u2026 para unirnos m\u00e1s \u00edntimamente con Dios y llegar, en breve tiempo, a una gran santidad y perfecci\u00f3n\u201d. Cf. <em>Carta 54<\/em>, (28\/03\/1932).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Dives in Misericordia<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> San Vicente de Pa\u00fal, <em>Carta 2, <\/em><em>546<\/em>. Correspondance, entretiens, documents, Paris 1922-1925, 7. Tomado del oficio de lectura correspondiente al 27 de septiembre.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. P. Luis Smiriglio, FDP, <em>Limosnas<\/em>, s.e. 1978 citado en <em>Mi Parroquia \u2013 Cristo Vecino<\/em>, II Parte, VIII, B.2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> San Juan Bautista de la Concepci\u00f3n, <em>Obras completas<\/em>, BAC Madrid 1997, t. II, Respuesta a seis dificultades sobre la Reforma, pp. 1199-1206.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Pr 11, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> San Luis Orione, <em>Scritti<\/em> 61, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Mt 26, 11<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Sal 106 (107), 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Sal 111\/112, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 241.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> \u201cTributario significa: \u2018ofrecer o manifestar veneraci\u00f3n como prueba de agradecimiento o veneraci\u00f3n (&#8230;) es el que se subordina \u2013indebidamente\u2013, a los poderes temporales, a las modas culturales, al esp\u00edritu del mundo, como si fuesen el fin \u00faltimo en lugar de Dios\u2019\u201d, <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, Ap\u00e9ndice 2, 245.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda para los fieles de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Los \u00c1ngeles, USA<\/em>, (15\/09\/1987). [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> San Luis Orione, <em>Lettere<\/em>\u00a0I, p. 81 y 458-459.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> San Luis Orione,<em> Scritti<\/em> 41, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Ars participandi<\/em>, cap. 10, 2.3.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":3375,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[70,151,50,49,61,98,118,83,82,90,147,263,16,173,172,121,120,17,148],"class_list":["post-524","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-circulares","tag-alegria","tag-almas","tag-amor","tag-caridad","tag-carisma","tag-confianza","tag-cristo","tag-cultura","tag-evangelizacion","tag-fe","tag-generosidad","tag-las-obras-de-misericordia","tag-oracion","tag-piezas-claves","tag-providencia","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-testimonio","tag-victima"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=524"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3379,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/524\/revisions\/3379"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}