{"id":5201,"date":"2021-12-10T08:58:53","date_gmt":"2021-12-10T06:58:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5201"},"modified":"2025-04-24T09:26:30","modified_gmt":"2025-04-24T07:26:30","slug":"triduo-y-letanias-a-san-juan-de-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/12\/10\/triduo-y-letanias-a-san-juan-de-la-cruz\/","title":{"rendered":"Triduo y Letan\u00edas a San Juan de la Cruz"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5201\" class=\"elementor elementor-5201\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-fc57c1a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"fc57c1a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a401dc2\" data-id=\"a401dc2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-92425d9 elementor-align-center elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"92425d9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/nuestrocarisma.org\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Triduo-San-Juan-de-la-Cruz-compressed.pdf\" target=\"_blank\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">Download PDF<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Triduo de preparaci\u00f3n a la fiesta de San Juan de la Cruz<\/strong><strong><br \/><\/strong>(<em>Subsidio para la meditaci\u00f3n y predicaci\u00f3n de cada d\u00eda<\/em>)<\/h4><p>\u00a0<\/p><h5><strong>San Juan de la Cruz, hombre teologal<\/strong><\/h5><p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Para preparar la celebraci\u00f3n del gran Doctor de la Iglesia, San Juan de la Cruz, proponemos realizar un triduo de consideraci\u00f3n, sea en la meditaci\u00f3n personal, sea en alguna predicaci\u00f3n comunitaria, de su ejemplo como hombre teologal. Para ello, se propone un texto inicial, tomado de un peque\u00f1o escrito del padre Nieto: <em>San Juan de la Cruz, superior<\/em>. Este texto sirve de consideraci\u00f3n inicial y presenta el ejemplo de San Juan de la Cruz en cada una de las virtudes teologales. Luego proponemos un texto de meditaci\u00f3n, tomado de la <em>Subida del Monte Carmelo<\/em>, para cada d\u00eda. Y una oraci\u00f3n final que puede agregarse, junto con las letan\u00edas.<\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Juan de la Cruz, ejemplo de las virtudes teologales<\/strong><\/h4><p style=\"text-align: center;\">(Del op\u00fasculo <em>San Juan de la Cruz, superior<\/em>, del padre Gustavo Nieto)<\/p><p>En los procesos que se inician al cabo de su muerte se dice: \u00abTuvo en grado perfecto las tres virtudes teologales\u00bb.<\/p><p><strong><em>Respecto de su caridad<\/em><\/strong><strong>:<\/strong><\/p><p>Uno de los declarantes dice que Juan de la Cruz ten\u00eda \u00abtodo el tiempo que le conoci\u00f3 mucha llaneza, humildad y caridad\u00bb. \u00abTanto que, aun hasta la muerte, o a lo menos enfermando de la enfermedad que muri\u00f3, y pudi\u00e9ndose ir a curar a cualquiera convento adonde lo recibieran y curaran con mucha voluntad, se fue a uno adonde por entonces era prelado un grande \u00e9mulo suyo y adonde padeci\u00f3 grandes necesidades y trabajos. En los cuales excusaba al dicho prelado de culpas y alababa su t\u00e9rmino, obedeci\u00e9ndole en todo, sin querer hacer cosa alguna, por m\u00ednima que fuese, sin licencia del dicho\u00bb.<\/p><p>Otra testigo dice: \u00abresplandec\u00edan en \u00e9l todas las virtudes; y m\u00e1s la caridad, que la ten\u00eda tan grande con todos y m\u00e1s con las almas que ve\u00eda necesitadas, acudi\u00e9ndoles con notable cuidado sin hacer diferencias\u00bb. \u00abEra caritativo por extremo y muy compasivo \u2013se\u00f1ala otro testigo\u2013. Sent\u00eda las necesidades y trabajos de sus pr\u00f3jimos mucho, y procuraba acudir a su remedio cuanto pod\u00eda\u00bb.<\/p><p>\u00c1ngel de San Pablo le recuerda m\u00e1s que nada como prelado y en la ejecuci\u00f3n de su cargo advirti\u00f3 \u00abextremada caridad, humildad, rectitud e igualdad con todos, grande menosprecio propio, suma pobreza en lo tocante a su persona y cosas de que usaba, excelente discreci\u00f3n\u00bb.<\/p><p>Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, que le trat\u00f3 en Segovia, dice as\u00ed: \u00abTuvo este santo padre nuestro una profund\u00edsima humildad\u2026 Nac\u00edale el amor de los pr\u00f3jimos del ardent\u00edsimo que ten\u00eda a Dios\u00bb. Y destaca la caridad que ten\u00eda \u00abcon el pr\u00f3jimo, volviendo por quien le contradec\u00eda y pes\u00e1ndole de que a nadie se echase la culpa\u00bb.<strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p><strong><em>Respecto de su fe<\/em><\/strong><strong>:<\/strong><\/p><p>Hab\u00eda en Lisboa, all\u00e1 por el 1585, una monja dominica, Mar\u00eda de la Visitaci\u00f3n, conocida como \u00abla monja de las llagas\u00bb. San Juan de la Cruz estaba en Lisboa por un Cap\u00edtulo y la mayor parte de los frailes descalzos que asist\u00edan fueron a verla, pero a \u00e9l no lo pudieron convencer. Dec\u00eda Juan de la Cruz: \u00abNo he menester verlas [a las llagas de la monja] porque la fe que tengo de las llagas de mi Salvador no tiene necesidad para nada de que yo vea llagas en persona alguna\u00bb. Cuando volvi\u00f3 a Granada, le preguntan si hab\u00eda visto a la monja. \u00c9l responde: \u00abYo no la vi ni quise ver, porque me quejara yo mucho de mi fe si entendiera hab\u00eda de crecer un punto con ver cosas semejantes\u00bb.<\/p><p>Alonso Palomino declara: \u00abTen\u00eda grande fe y grande amor de Dios y del pr\u00f3jimo, y deseos grandes de padecer\u00bb. Finalmente, Juan Evangelista, disc\u00edpulo predilecto de San Juan de la Cruz, cuenta c\u00f3mo se esmeraba mucho su prior en la virtud de la fe y ve\u00eda que lo que \u00abm\u00e1s ense\u00f1aba era el vivir en fe y desarrimo de todo lo criado, de manera que jam\u00e1s querr\u00eda admitir experiencias que parece le pudieran ayudar, como se vio en la monja de Portugal\u00bb.<\/p><p><strong><em>Respecto de su esperanza<\/em><\/strong><strong>:<\/strong><\/p><p>La esperanza resplandec\u00eda enormemente en la vida de Juan de la Cruz y cuenta el mismo Juan Evangelista que, de los 8 o 9 a\u00f1os que vivi\u00f3 con \u00e9l, \u00absiempre le conoci\u00f3 que viv\u00eda en ella, y que \u00e9sta le sustentaba\u00bb. De eso tiene muchas pruebas este Juan Evangelista que fue ec\u00f3nomo de su Convento.<\/p><p>Habiendo sido superior tantos a\u00f1os de su vida y habiendo conocido como pocos las vicisitudes y penas que se pasan en tal oficio, escrib\u00eda: \u00abMira que no te entristezcas de repente de los casos adversos del siglo, pues no sabes el bien que traen consigo ordenado en los juicios de Dios para el gozo sempiterno de los escogidos\u00bb.<\/p><p>Al cabo de su vida, ya sin oficio de prelado y enfermo, dec\u00eda: \u00ab\u00a1Dios sabe lo que he pasado!\u00bb; \u00abPor los m\u00e9ritos de Cristo nuestro Se\u00f1or espero salvarme\u00bb.<\/p><p style=\"text-align: center;\">X<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><strong>D\u00eda primero<\/strong><strong><br \/><\/strong><em>11 de diciembre<\/em><\/h4><p>\u00a0<\/p><h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ejercicio de la fe<\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong><em>(Subida, <\/em>l. 2, c. 4)<\/h5><p>\u00a0<\/p><ol><li>Creo se va ya dando a entender algo c\u00f3mo la fe es oscura noche para el alma y c\u00f3mo tambi\u00e9n el alma ha de ser oscura o estar a oscuras de su luz para que de la fe se deje guiar a este alto t\u00e9rmino de uni\u00f3n. Pero para que eso el alma sepa hacer, convendr\u00e1 ahora ir declarando esta oscuridad que ha de tener el alma algo m\u00e1s menudamente para entrar en este abismo de la fe. Y as\u00ed, en este cap\u00edtulo hablar\u00e9 en general de ella, y adelante, con el favor divino, ir\u00e9 diciendo m\u00e1s en particular el modo que se ha de tener para no errar en ella ni impedir a tal gu\u00eda.<\/li><li>Digo, pues, que el alma, para haberse de guiar bien por la fe a este estado, no s\u00f3lo se ha de quedar a oscuras seg\u00fan aquella parte que tiene respecto a las criaturas y a lo temporal, que es la sensitiva e inferior, de que habemos ya tratado sino que tambi\u00e9n se ha de cegar y oscurecer tambi\u00e9n seg\u00fan la parte que tiene respecto a Dios y a lo espiritual, que es la racional y superior, de que ahora vamos tratando. Porque, para venir un alma a llegar a la transformaci\u00f3n sobrenatural, claro est\u00e1 que ha de oscurecerse y trasponerse a todo lo que contiene su natural, que es sensitivo y racional; porque sobrenatural eso quiere decir, que sube sobre el natural; luego el natural abajo queda.<\/li><\/ol><p>Porque, como quiera que esta transformaci\u00f3n y uni\u00f3n es cosa que no puede caer en sentido y habilidad humana, ha de vaciarse de todo lo que puede caer en ella perfectamente y voluntariamente, ahora sea de arriba, ahora de abajo, seg\u00fan el afecto, digo, y voluntad, en cuanto es de su parte; porque a Dios, \u00bfqui\u00e9n le quitar\u00e1 que \u00e9l no haga lo que quisiere en el alma resignada, aniquilada y desnuda?<\/p><p>Pero de todo se ha de vaciar como sea cosa que puede caer en su capacidad, de manera que, aunque m\u00e1s cosas sobrenaturales vaya teniendo, siempre se ha de quedar como desnuda de ellas y a oscuras, as\u00ed como el ciego, arrim\u00e1ndose a la fe oscura, tom\u00e1ndola por gu\u00eda y luz, y no arrim\u00e1ndose a cosa de las que entiende, gusta y siente e imagina. Porque todo aquello es tiniebla, que la har\u00e1 errar; y la fe es sobre todo aquel entender y gustar y sentir e imaginar. Y si en esto no se ciega, qued\u00e1ndose a oscuras totalmente, no viene a lo que es m\u00e1s, que es lo que ense\u00f1a la fe.<\/p><ol start=\"3\"><li>El ciego, si no es bien ciego, no se deja bien guiar del mozo de ciego, sino que, por un poco que ve, piensa que por cualquiera parte que ve, por all\u00ed es mejor ir, porque no ve otras mejores; y as\u00ed puede hacer errar al que le gu\u00eda y ve m\u00e1s que \u00e9l, porque, en fin, puede mandar m\u00e1s que el mozo de ciego. Y as\u00ed, el alma, si estriba en alg\u00fan saber suyo o gustar o saber de Dios, como quiera que ello, aunque m\u00e1s sea, sea muy poco y dis\u00edmil de lo que es Dios para ir por este camino, f\u00e1cilmente yerra o se detiene, por no se querer quedar bien ciega en fe, que es su verdadera gu\u00eda.<\/li><li>Porque eso quiso decir tambi\u00e9n san Pablo (Heb. 11, 6), cuando dijo: <em>Accedentem ad Deum oportet credere quod est<\/em>; quiere decir: Al que se ha de ir uniendo a Dios, convi\u00e9nele que crea su ser. Como si dijera: el que se ha de venir a juntar en una uni\u00f3n con Dios no ha de ir entendiendo ni arrim\u00e1ndose al gusto, ni al sentido, ni a la imaginaci\u00f3n, sino creyendo su ser, que no cae en entendimiento, ni apetito, ni imaginaci\u00f3n, ni otro alg\u00fan sentido, ni en esta vida se puede saber; antes en ella lo m\u00e1s alto que se puede sentir y gustar, etc., de Dios, dista en infinita manera de Dios y del poseerle puramente. Isa\u00edas (54, 4) y san Pablo (1 Cor. 2, 9) dicen: <em>Nec oculus vidit, nec auris audivit, neque in cor hominis ascendit, quae praeparavit Deus iis qui diligunt illum<\/em>; que quiere decir: lo que Dios tiene aparejado para los que le aman, ni ojo jam\u00e1s lo vio, ni o\u00eddo lo oy\u00f3, ni cay\u00f3 en coraz\u00f3n ni pensamiento de hombre. Pues, como quiera que el alma pretenda unirse por gracia perfectamente en esta vida con aquello que por gloria ha de estar unida en la otra (lo cual, como aqu\u00ed dice san Pablo, no vio ojo, ni oy\u00f3 o\u00eddo, ni cay\u00f3 en coraz\u00f3n de hombre en carne) claro est\u00e1 que, para venir a unirse en esta vida con ello por gracia y por amor perfectamente, ha de ser a oscuras de todo cuanto puede entrar por el ojo, y de todo lo que se puede recibir con el o\u00eddo, y se puede imaginar con la fantas\u00eda, y comprehender con el coraz\u00f3n, que aqu\u00ed significa el alma.<\/li><\/ol><p>Y as\u00ed, grandemente se estorba una alma para venir a este alto estado de uni\u00f3n con Dios cuando se ase a alg\u00fan entender, o sentir, o imaginar, o parecer, o voluntad, o modo suyo, o cualquiera otra cosa u obra propia, no sabi\u00e9ndose desasir y desnudar de todo ello. Porque, como decimos, a lo que va, es sobre todo eso, aunque sea lo m\u00e1s que se puede saber o gustar; y as\u00ed, sobre todo se ha de pasar al no saber.<\/p><ol start=\"5\"><li>Por tanto, en este camino el entrar en camino es dejar su camino, o, por mejor decir, es pasar al t\u00e9rmino; y dejar su modo, es entrar en lo que no tiene modo, que es Dios; porque el alma que a este estado llega, ya no tiene modos ni maneras, ni menos se ase ni puede asir a ellos4. Digo modos de entender, ni de gustar, ni de sentir, aunque en s\u00ed encierra todos los modos, al modo del que no tiene nada, que lo tiene todo; porque, teniendo \u00e1nimo para pasar de su limitado natural interior y exteriormente, entra en l\u00edmite sobrenatural que no tiene modo alguno, teniendo en sustancia todos los modos. De donde el venir aqu\u00ed es el salir de all\u00ed, y de aqu\u00ed y de all\u00ed saliendo de s\u00ed muy lejos, de eso bajo para esto sobre todo alto.<\/li><li>Por tanto, trasponi\u00e9ndose a todo lo que espiritual y naturalmente puede saber y entender, ha de desear el alma con todo deseo venir a aquello que en esta vida no puede saber ni caer en su coraz\u00f3n, y dejando atr\u00e1s todo lo que temporal y espiritualmente gusta y siente y puede gustar y sentir en esta vida, ha de desear con todo deseo venir a aquello que excede todo sentimiento y gusto. Y, para quedar libre y vac\u00eda para ello, en ninguna manera ha de hacer presa en cuanto en su alma recibiere espiritual o sensitivamente, como declararemos luego, cuando esto tratemos en particular, teni\u00e9ndolo todo por mucho menos. Porque, cuanto m\u00e1s piensa que es aquello que entiende, gusta e imagina, y cuanto m\u00e1s lo estima, ahora sea espiritual, ahora no, tanto m\u00e1s quita del supremo bien y m\u00e1s se retarda de ir a \u00e9l. Y cuanto menos piensa qu\u00e9 es lo que puede tener, por m\u00e1s que ello sea, en respecto del sumo bien, tanto m\u00e1s pone en \u00e9l y le estima, y, por el consiguiente, tanto m\u00e1s se llega a \u00e9l. Y de esta manera, a oscuras, grandemente se acerca el alma a la uni\u00f3n por medio de la fe, que tambi\u00e9n es oscura, y de esta manera la da admirable luz la fe. Cierto que, si el alma quisiese ver, harto m\u00e1s presto se oscurecer\u00eda acerca de Dios que el que abre los ojos a ver el gran resplandor del sol.<\/li><li>Por tanto, en este camino, ceg\u00e1ndose en sus potencias, ha de ver luz, seg\u00fan lo que el Salvador dice en el Evangelio (Jn. 9, 39) de esta manera: <em>In iudicium veni in hunc mundum: ut qui non vident, videant, et qui vident caeci fiant<\/em>, esto es: Yo he venido a este mundo para juicio; de manera que los que no ven vean, y los que ven, se hagan ciegos. Lo cual, as\u00ed como suena, se ha de entender acerca de este camino espiritual: que el alma, conviene saber, que estuviere a oscuras y se cegare en todas sus luces propias y naturales, ver\u00e1 sobrenaturalmente, y la que a alguna luz suya se quisiere arrimar, tanto m\u00e1s cegar\u00e1 y se detendr\u00e1 en el camino de la uni\u00f3n.<\/li><\/ol><p style=\"text-align: center;\">X<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><strong>D\u00eda segundo<\/strong><strong><br \/><\/strong><em>12 de diciembre<\/em><\/h4><p>\u00a0<\/p><h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ejercicio de la esperanza<\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong><em>(Subida, <\/em>l. 3, c. 15)<\/h5><p>\u00a0<\/p><p>&#8230; Ha de advertir que, pues lo que pretendemos es que el alma se una con Dios seg\u00fan la memoria en esperanza, y que lo que se espera es de lo que no se posee, y que cuanto menos se posee de otras cosas, m\u00e1s capacidad hay y m\u00e1s habilidad para esperar lo que se espera y consiguientemente m\u00e1s esperanza, y que cuantas m\u00e1s cosas se poseen, menos capacidad y habilidad hay para esperar, y consiguientemente menos esperanza, y que, seg\u00fan esto, cuanto m\u00e1s el alma desaposesionare la memoria de formas y cosas memorables que no son Dios, tanto m\u00e1s pondr\u00e1 la memoria en Dios y m\u00e1s vac\u00eda la tendr\u00e1 para esperar de \u00e9l el lleno de su memoria. Lo que ha de hacer, pues, para vivir en entera y pura esperanza de Dios, es que todas las veces que le ocurrieren noticias, formas e im\u00e1genes distintas, sin hacer asiento en ellas, vuelva luego el alma a Dios en vac\u00edo de todo aquello memorable con afecto amoroso, no pensando ni mirando en aquellas cosas m\u00e1s de lo que le bastan las memorias de ellas para entender [y hacer] lo que es obligado, si ellas fueren de cosa tal. Y esto, sin poner [en ellas] afecto ni gusto, porque no dejen efecto de s\u00ed en el alma. Y as\u00ed, no ha de dejar el hombre de pensar y acordarse de lo que debe hacer y saber, que, como no hay aficiones de propiedad, no le har\u00e1n da\u00f1o. Aprovechan para esto los versillos del Monte que est\u00e1n en el cap\u00edtulo [13] del primer libro.<\/p><ol start=\"2\"><li>Pero hase de advertir aqu\u00ed que no por eso convenimos, ni queremos convenir en esta nuestra doctrina con la de aquellos pest\u00edferos hombres que, persuadidos de la soberbia y envidia de Satan\u00e1s, quisieron quitar de delante de los ojos de los fieles el santo y necesario uso e \u00ednclita adoraci\u00f3n de las im\u00e1genes de Dios y de los Santos, antes esta nuestra doctrina es muy diferente de aqu\u00e9lla; porque aqu\u00ed no tratamos que no haya im\u00e1genes y que no sean adoradas, como ellos, sino damos a entender la diferencia que hay de ellas a Dios, y que de tal manera pasen por lo pintado, que no impidan de ir a lo vivo, haciendo en ello m\u00e1s presa de la que basta para ir a lo espiritual3. Porque, as\u00ed como es bueno y necesario el medio para el fin, como lo son las im\u00e1genes para acordarnos de Dios y de los Santos, as\u00ed cuando se toma y se repara en el medio m\u00e1s que por solo medio, estorba e impide tanto en su tanto como otra cualquier cosa diferente; cu\u00e1nto m\u00e1s que en lo que yo m\u00e1s pongo la mano es en las im\u00e1genes y visiones sobrenaturales, [acerca] de las cuales acaecen muchos enga\u00f1os y peligros.<\/li><\/ol><p>Porque acerca de la memoria y adoraci\u00f3n y estimaci\u00f3n de las im\u00e1genes, que naturalmente la Iglesia Cat\u00f3lica nos propone, ning\u00fan enga\u00f1o ni peligro puede haber, pues en ellas no se estima otra cosa sino lo que representan. Ni la memoria de ellas dejar\u00e1 de hacer provecho al alma, pues aqu\u00e9lla no se tiene sino con amor de al que representan; que, como no repare en ellas m\u00e1s que para esto, siempre le ayudar\u00e1n a la uni\u00f3n de Dios, como deje volar al alma, cuando Dios la hiciere merced, de lo pintado a Dios vivo, en olvido de toda criatura y cosa de criatura.<\/p><p style=\"text-align: center;\">X<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><strong>D\u00eda tercero<\/strong><strong><br \/><\/strong><em>13 de diciembre<\/em><\/h4><p>\u00a0<\/p><h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ejercicio de la caridad<\/strong><strong><em><br \/><\/em><\/strong><em>(Subida, <\/em>l. 3, c. 16)<\/h5><p>\u00a0<\/p><ol><li>No hubi\u00e9ramos hecho nada en purgar al entendimiento para fundarle en la virtud de la fe, y a la memoria en la de la esperanza, si no purg\u00e1semos tambi\u00e9n la voluntad acerca de la tercera virtud, que es la caridad, por la cual las obras hechas en fe son vivas y tienen gran valor, y sin ella no valen nada, pues, como dice Santiago (2, 20), sin obras de caridad, la fe es muerta.<\/li><\/ol><p>Y para haber ahora de tratar de la noche y desnudez activa de esta potencia, para enterarla y formarla en esta virtud de la caridad de Dios, no hall\u00e9 autoridad m\u00e1s conveniente que la que se escribe en el Deuteronomio, cap\u00edtulo 6 (v. 5), donde dice Mois\u00e9s: Amar\u00e1s a tu Se\u00f1or Dios de todo tu coraz\u00f3n, y de toda tu \u00e1nima, y de toda tu fortaleza. En la cual se contiene todo lo que el hombre espiritual debe hacer y lo que yo aqu\u00ed le tengo de ense\u00f1ar para que de veras llegue a Dios por uni\u00f3n de voluntad por medio de la caridad.<\/p><p>Porque en ella se manda al hombre que todas las potencias, y apetitos, y operaciones y aficiones de su alma emplee en Dios, de manera que toda la habilidad y fuerza del alma no sirva m\u00e1s que para esto, conforme a lo que dice David (Sal. 58, 10), diciendo: <em>Fortitudinem meam ad te custodiam<\/em>.<\/p><ol start=\"2\"><li>La fortaleza del alma consiste en sus potencias, pasiones y apetitos, todo lo cual es gobernado por la voluntad; pues cuando estas potencias, pasiones y apetitos endereza en Dios la voluntad y las desv\u00eda de todo lo que no es Dios, entonces guarda la fortaleza del alma para Dios, y as\u00ed viene a amar a Dios de toda su fortaleza.<\/li><\/ol><p>Y para que esto el alma pueda hacer, trataremos aqu\u00ed de purgar la voluntad de todas sus afecciones desordenadas, de donde nacen los apetitos, afectos y operaciones desordenadas, de donde le nace tambi\u00e9n no guardar toda su fuerza a Dios.<\/p><p>Estas afecciones o pasiones son cuatro, es a saber: gozo, esperanza, dolor y temor. Las cuales pasiones, poni\u00e9ndolas en obra de raz\u00f3n en orden a Dios, de manera que el alma no se goce sino de lo que es puramente honra y gloria de Dios, ni tenga esperanza de otra cosa, ni se duela sino de lo que a esto tocare, ni tema sino s\u00f3lo a Dios, est\u00e1 claro que enderezan y guardan la fortaleza del alma y su habilidad para Dios. Porque cuanto m\u00e1s se gozare el alma en otra cosa que en Dios, tanto menos fuertemente se emplear\u00e1 su gozo en Dios; y cuanto m\u00e1s esperare otra cosa, tanto menos espera en Dios; y as\u00ed de las dem\u00e1s.<\/p><ol start=\"3\"><li>Y para que demos m\u00e1s por entero doctrina de esto, iremos, como es nuestra costumbre, tratando en particular de cada una de estas cuatro pasiones y de los apetitos de la voluntad; porque todo el negocio para venir a uni\u00f3n de Dios est\u00e1 en purgar la voluntad de sus afecciones y apetitos, porque as\u00ed de voluntad humana y baja venga a ser voluntad divina, hecha una misma cosa con la voluntad de Dios.<\/li><li>Estas cuatro pasiones tanto m\u00e1s reinan en el alma y la combaten, cuanto la voluntad est\u00e1 menos fuerte en Dios y m\u00e1s pendiente de criaturas; porque entonces con mucha facilidad se goza de cosas que no merecen gozo, y espera lo que no aprovecha, y se duele de lo que, por ventura, se hab\u00eda de gozar, y teme donde no hay que temer.<\/li><li>De estas afecciones nacen al alma todos los vicios e imperfecciones que tiene cuando est\u00e1n desenfrenadas, y tambi\u00e9n todas sus virtudes cuando est\u00e1n ordenadas y compuestas.<\/li><\/ol><p>Y es de saber que, al modo que una de ellas se fuere ordenando y poniendo en raz\u00f3n, de ese mismo modo se pondr\u00e1n todas las dem\u00e1s, porque est\u00e1n tan aunadas y tan hermanadas entre s\u00ed estas cuatro pasiones del alma, que donde actualmente va la una, las otras tambi\u00e9n van virtualmente; y si la una se recoge actualmente, las otras tres virtualmente a la misma medida tambi\u00e9n se recogen.<\/p><p>Porque, si la voluntad se goza de alguna cosa, consiguientemente, a esa misma medida, la ha de esperar, y virtualmente [va] all\u00ed incluido el dolor y temor acerca de ella; y a la medida que de ella va quitando el gusto, va tambi\u00e9n perdiendo el temor y dolor de ella y quitando la esperanza.<\/p><p>Porque la voluntad, con estas cuatro pasiones, es significada por aquella figura que vio Ezequiel (1, 8-9) de cuatro animales juntos en un cuerpo, que ten\u00eda cuatro haces4 y las alas del uno estaban asidas a las del otro, y cada uno iba delante su haz, y cuando iban adelante no volv\u00edan atr\u00e1s. Y as\u00ed, de tal manera estaban asidas las plumas de cada una de estas afecciones a las de cada una de esotras, que doquiera que actualmente llevaba la una su faz, esto es, su operaci\u00f3n, necesariamente las otras han de caminar virtualmente con ella; y cuando se abajare la una, como all\u00ed dice, se han de abajar todas, y cuando se elevare, se elevar\u00e1n. Donde fuere tu esperanza, ir\u00e1 tu gozo, y temor y dolor; y si se volviere, ellas se volver\u00e1n, y as\u00ed de las dem\u00e1s.<\/p><ol start=\"6\"><li>Donde has de advertir que dondequiera que fuere una pasi\u00f3n de \u00e9stas, ir\u00e1 tambi\u00e9n toda el alma y la voluntad y las dem\u00e1s potencias, y vivir\u00e1n todas cautivas en la tal pasi\u00f3n, y las dem\u00e1s tres pasiones en aqu\u00e9lla estar\u00e1n vivas para afligir al alma con sus prisiones y no la dejar volar a la libertad y descanso de la dulce contemplaci\u00f3n y uni\u00f3n. <em>Que, por eso, te dijo Boecio que, si quer\u00edas con luz clara entender la verdad, echases de ti los gozos, y la esperanza, y temor, y dolor<\/em>; porque, en cuanto estas pasiones reinan, no dejan estar al alma con la tranquilidad y paz que se requiere para la sabidur\u00eda que natural y sobrenaturalmente puede recibir.<\/li><\/ol><p style=\"text-align: center;\">X<\/p><h4 style=\"text-align: center;\"><strong>ORACI\u00d3N PARA TODOS LOS D\u00cdAS<\/strong><\/h4><p>Se\u00f1or, Dios nuestro, que hiciste de San Juan de la Cruz, el Doctor de la perfecta abnegaci\u00f3n y el Maestro en la fe, un modelo acabado no solamente del perfecto amor de Jes\u00fas crucificado, sino tambi\u00e9n un ejemplar sublime de las virtudes mon\u00e1sticas y de la renuncia a todo por la b\u00fasqueda de lo \u00fanico necesario, conc\u00e9denos que, imitando su vida y poniendo en obra la palabra viva de su magisterio, lleguemos hasta la contemplaci\u00f3n eterna de tu gloria, que se preludia en esta vida en las dulzuras de la uni\u00f3n de amores.\u00a0<\/p><p>Por nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p><p><em>Al terminar esta oraci\u00f3n se rezan las Letan\u00edas en honor a San Juan de la Cruz<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>LETAN\u00cdAS EN HONOR A SAN JUAN DE LA CRUZ<\/strong><\/p><p>Se\u00f1or, ten piedad\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Se\u00f1or, ten piedad<\/em><br \/>Cristo, ten piedad\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Cristo, ten piedad<\/em><br \/>Se\u00f1or, ten piedad\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Se\u00f1or, ten piedad<\/em><br \/><br \/>Cristo, \u00f3yenos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Cristo, \u00f3yenos<\/em><br \/>Cristo, esc\u00fachanos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Cristo, esc\u00fachanos<\/em><br \/><br \/>Dios Padre Celestial\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ten piedad de nosotros<\/em><br \/>Dios Hijo, Redentor del mundo\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ten piedad de nosotros<\/em><br \/>Dios Esp\u00edritu Santo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ten piedad de nosotros<\/em><br \/>Trinidad Santa, un solo Dios\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ten piedad de nosotros<\/em><br \/><br \/>Santa Mar\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Santa Madre de Dios\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Nuestra Se\u00f1ora del Carmen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>San Juan de la Cruz\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro en la fe\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro de los senderos que conducen a la uni\u00f3n con Dios\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro del Todo y de las nadas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro del amor crucificado\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro de la esperanza esmerada\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Maestro de la fe oscura\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Hombre celestial y divino\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Hombre de harta oraci\u00f3n y buen entendimiento\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Testigo y peregrino del absoluto\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Art\u00edfice del alma espa\u00f1ola\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Salvado por la Virgen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Ap\u00f3stol activo de la caridad\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Tomista esencial\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Fundador y reformador de la orden del Carmen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Triunfador en la Misa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Encarcelado de Toledo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Defensor de tu congregaci\u00f3n aun a costa de grandes sufrimientos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Lima sorda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Gu\u00eda de las almas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Padre y educador de religiosos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Padre sol\u00edcito en el sagrado oficio de gobernar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Esforzado del confesionario\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Confiado sin l\u00edmites a la Divina Providencia\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Amigo del recogimiento y del poco hablar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Deseoso de padecer y ser despreciado por Cristo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Invicto en las persecuciones\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Amante de las Sagradas Escrituras\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Hombre de espera en Dios y no de trazas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Poeta de las realidades que no pasan\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Profeta del Verbo Humanado\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Te\u00f3logo de la vida interior\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Poseedor de grandes riquezas de sabidur\u00eda de cielo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Doctor m\u00edstico\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Cetrero de caza de amor, que es de altaner\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Luz de la Iglesia en todos los tiempos\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Santo y maestro de santidad\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Enamorado de Cristo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Enamorado de la Virgen Mar\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>Grande a los ojos de Dios y de los hombres\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Ruega por nosotros<\/em><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p><p>V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 R. <em>Perd\u00f3nanos, Se\u00f1or<\/em><\/p><p>V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 R. <em>Esc\u00fachanos, Se\u00f1or<\/em><\/p><p>V. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 R. <em>Ten piedad de nosotros<\/em><\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Download PDF Triduo de preparaci\u00f3n a la fiesta de San Juan de la Cruz(Subsidio para la meditaci\u00f3n y predicaci\u00f3n de cada d\u00eda) \u00a0 San Juan de la Cruz, hombre teologal \u00a0 Para preparar la celebraci\u00f3n del gran Doctor de la Iglesia, San Juan de la Cruz, proponemos realizar un triduo de consideraci\u00f3n, sea en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5202,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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