{"id":520,"date":"2018-07-01T20:37:50","date_gmt":"2018-07-01T18:37:50","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=520"},"modified":"2023-06-20T05:12:33","modified_gmt":"2023-06-20T03:12:33","slug":"asumir-la-responsabilidad-de-la-ensenanza-catequetica-de-ninos-y-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2018\/07\/01\/asumir-la-responsabilidad-de-la-ensenanza-catequetica-de-ninos-y-adultos\/","title":{"rendered":"Sobre la catequesis en el IVE"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"520\" class=\"elementor elementor-520\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-15c03ada elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"15c03ada\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1a9717a8\" data-id=\"1a9717a8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5031cb9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5031cb9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u201cAsumir la responsabilidad de la ense\u00f1anza<\/em><\/strong><br \/><strong><em>catequ\u00e9tica de ni\u00f1os y adultos\u201d<\/em><\/strong><br \/><em>Constituciones, 181<\/em><\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>Nuestro querido San Juan Pablo Magno sol\u00eda afirmar: \u201cla fidelidad a la misi\u00f3n sacerdotal es fidelidad de amor al anuncio del evangelio\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Fidelidad que en nuestro caso halla oportunidades concretas en las cuales ejercerse ya que, como decididamente afirmamos, queremos dedicarnos \u201cde manera especial&#8230; a la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios&#8230; en todas sus formas. En el estudio y la ense\u00f1anza de la Sagrada Escritura&#8230; la Catequesis&#8230; En la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n cristiana de ni\u00f1os y j\u00f3venes\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, haci\u00e9ndonos eco del pedido de nuestra Santa Madre Iglesia decimos: \u201c\u00a1Que las comunidades dediquen el m\u00e1ximo de sus capacidades y de sus posibilidades a la obra espec\u00edfica de la catequesis!\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> El grito de San Pablo: <em>Ay de m\u00ed si no evangelizara<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> no movilizar\u00e1 nunca suficientemente las energ\u00edas f\u00edsicas, intelectuales y espirituales de un sacerdote y de todo miembro del Instituto del Verbo Encarnado para \u201cponer en pr\u00e1ctica lo que recomiendan nuestras <em>Constituciones<\/em>: \u2018trabajar\u00e1n para que los principios del Evangelio influyan efectivamente en la vida de los hombres y combatir\u00e1n<a name=\"_ftnref6\"><\/a> con todas sus fuerzas el error\u2019<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, la presente Carta Circular quisiera dedicarla a la imprescindible y cada vez m\u00e1s urgente tarea de la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica como medio apt\u00edsimo y esencial en la consecuci\u00f3n de nuestro fin espec\u00edfico; y tambi\u00e9n a lo que podr\u00edamos llamar la ense\u00f1anza del catecismo con una <em>impronta<\/em> propia.<\/p>\n<h4><strong>1. \u201cIncansablemente evangelizadores y catequistas\u201d<\/strong><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>Comencemos por decir que \u201cla Catequesis es una prolongaci\u00f3n de Cristo Maestro en nuestra \u00e9poca.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> <em>Jes\u00fas hizo y ense\u00f1\u00f3<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Por eso, en nuestra espiritualidad nunca debemos separar dial\u00e9cticamente la ense\u00f1anza del obrar, ni el obrar de la ense\u00f1anza. Siempre hay que unir la integridad de la doctrina con la rectitud de vida, la ortodoxia y la orto-praxis\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Conforme a esto, forma parte de nuestro \u201cADN\u201d como miembros del Instituto del Verbo Encarnado el destacarnos como \u201cincansables evangelizadores y catequistas\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Por eso ya desde el noviciado y m\u00e1s todav\u00eda en el seminario mayor, nuestros candidatos son formados y probados en la tarea de la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica como uno de los apostolados propios de evangelizaci\u00f3n del Instituto<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>: de hecho, esto es lo que todos nosotros hemos vivido en nuestra formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza del catecismo es para el Instituto algo primordial<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Porque estamos convencidos de que a trav\u00e9s de ella la Iglesia encuentra \u201cuna consolidaci\u00f3n de su vida interna como comunidad de creyentes y de su actividad externa como misionera\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Consecuentemente, entendemos que la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica es un \u201cdeber propio y grave, sobre todo de los pastores de almas, para que la fe de los fieles, mediante la ense\u00f1anza de la doctrina y la pr\u00e1ctica de la vida cristiana, se h<a name=\"_ftnref37\"><\/a>aga viva, expl\u00edcita y operativa\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. Y como la ense\u00f1anza y defensa de la verdad es la primera de las obras de misericordia espirituales, no debemos nunca dejarla de lado<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Resulta imperativo entonces que, en todas nuestras parroquias, en todas nuestras misiones, se avive, o bien, se \u201csuscite y mantenga una verdadera m\u00edstica de la catequesis, pero una m\u00edstica que se encarne en una organizaci\u00f3n adecuada y eficaz, haciendo uso de las personas, de los medios e instrumentos, as\u00ed como de los recursos necesarios\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Sin olvidar que, aunque se pueda contar con la ayuda de \u201cinstitutos de vida consagrada y tambi\u00e9n de los fieles laicos, sobre todo de los catequistas\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, son los \u201cp\u00e1rrocos los art\u00edfices por excelencia de la catequesis\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> y los responsables principales de promover una catequesis parroquial activa y eficaz<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>, ya que esto entra de lleno en su oficio sacerdotal de ense\u00f1ar.<\/p>\n<p>Me refiero aqu\u00ed a una catequesis que seg\u00fan las diferentes modalidades se adecue a las necesidades de los fieles. El derecho propio habla incluso de la \u201ccatequesis diferencial\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, de una \u201ccatequesis presacramental, si es necesario, en los mismos hogares\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> y de esforzarse por todos los medios \u201cpara que el mensaje evang\u00e9lico llegue igualmente a quienes hayan dejado de practicar o no profesen la verdadera fe\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.\u00a0 Porque \u201cuna catequesis adecuada en los diversos niveles y en especial la catequesis de los ni\u00f1os constituye el <em>centro del apostolado<\/em> en la parroquia. Y precisamente desde la Parroquia se debe promover la gran obra de la catequesis en las familias, en los colegios, en los movimientos de fieles, etc.\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Puesto que \u201caunque es verdad que se puede catequizar en todas partes&#8230; la comunidad parroquial debe seguir siendo la animadora de la cat<a name=\"_ftnref41\"><\/a>equesis y su lugar privilegiado\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, aunque en varias de nuestras misiones los p\u00e1rrocos cuentan, por gracia de Dios, con la ayuda de las Hermanas Servidoras o de laicos para la organizaci\u00f3n y funcionamiento del catecismo parroquial, esto no debe significar nunca el desligamiento de la obligaci\u00f3n que en virtud de su oficio le corresponde a \u00e9l<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. Al contrario, el p\u00e1rroco siempre tiene que estar involucrado en la catequesis, debe promover y programar la obra de catequesis<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>, es decir, tener una injerencia efectiva en las decisiones mayores, y a\u00fan a veces en los pormenores del catecismo, y tambi\u00e9n estar presente durante la jornada catequ\u00e9tica, quiz\u00e1s para dar los buenos d\u00edas\/buenas tardes, visitando las clases, en los d\u00edas de retiro, para las ocasiones especiales, etc. Por eso, animo a todos los que tienen el dign\u00edsimo oficio de p\u00e1rroco a saber acompa\u00f1ar a las Hermanas y\/o laicos que les ayudan en esta tarea, a mostrarse disponibles para con todos: catequistas, padres y alumnos.<\/p>\n<p>Ya lo dec\u00eda el gran catequista San Manuel Gonz\u00e1lez habl\u00e1ndoles a los p\u00e1rrocos: \u201cconvengo contigo con todo mi asentimiento que la primera en necesidad e importancia de todas las obras sociales cat\u00f3licas es la ense\u00f1anza del catecismo, y no una ense\u00f1anza cualquiera, sino la que aspira a ocupar la memoria, el entendimiento y la voluntad. Habr\u00e1 obras sociales muy \u00fatiles y muy necesarias y muy cristianas. Pero si no parten del catecismo, como base, o tienden a \u00e9l, como fin, si no traen el catecismo delante o detr\u00e1s, en mis cortas luces te digo que nos exponemos a hacer aquello que dec\u00eda San Pablo: <em>a hablar al aire<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lo mismo advert\u00eda San Juan Pablo II quien llamaba \u201choras sagradas\u201d aquellas consagradas al grave deber de la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica: \u201cRenunciar a la proclamaci\u00f3n expl\u00edcita del evangelio para dedicarse a tareas socio-profesionales ser\u00eda mutilar el ideal apost\u00f3lico sacerdotal\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En suma, tengamos siempre presente lo que dicen nuestras <em>Constituciones<\/em>: \u201clos religiosos que atiendan parroquias, deber\u00e1n privilegiar, en una pastoral entusiasta&#8230; la responsabilidad de la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica de ni\u00f1os y adultos\u201d.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Porque lo nuestro es ser educadores y formadores de conciencias ciertas, rectas, e iluminadas, para que los fieles est\u00e9n bien guiados en sus opciones conscientes en el campo moral. Pues pertenece a la \u201cfunci\u00f3n de los pastores el formar el juicio cristiano de los fieles para que tambi\u00e9n ellos sean capaces de sustraerse a la fascinaci\u00f3n enga\u00f1osa de los \u2018nuevos \u00eddolos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. Catequizar como medio para la inculturaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>\u201cLa catequesis, como la evangelizaci\u00f3n en general, est\u00e1 llamada a llevar la fuerza del Evangelio al coraz\u00f3n de la cultura y de las culturas\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente, en un mundo disperso y lleno de los m\u00e1s variados mensajes, el catecismo debe transmitir la Palabra de Dios de modo completo e \u00edntegro, es decir, sin falsificaciones, deformaciones o mutilaciones, en todo su significado y su fuerza<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. Por tanto, no importa cu\u00e1l sea la edad de la audiencia, la sofisticaci\u00f3n o rusticidad de su educaci\u00f3n, la prodigalidad o escasez de medios de los que se disponga para tan preciosa labor porque \u2013en cualquier caso\u2013 nuestra catequesis \u201cdebe conducir, directa o indirectamente, a que los oyentes puedan conocer y amar cada vez m\u00e1s la persona adorable de Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a> e inevitablemente a su Sant\u00edsima Madre. Porque como nos recuerda el derecho propio \u201cno son mejores cristianos los que m\u00e1s saben de Teolog\u00eda, sino los que m\u00e1s firmemente creen y m\u00e1s lealmente se unen y aman a Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Debemos admitir con toda humildad que, por gracia de Dios, el apostolado catequ\u00e9tico de nuestro Instituto en todos los pa\u00edses donde nos hallamos goza de gran estima y reputaci\u00f3n por la fidelidad al Magisterio y a la Verdad de Cristo, y en no pocos lugares por la fervorosa vida de piedad de nuestros catequizandos. Habr\u00e1n visto las hermosas fotos que nuestros misioneros env\u00edan y que ilustran y prueban con toda elocuencia la coherencia de nuestros misioneros con lo establecido en el <em>Catecismo de la Iglesia<\/em>: \u201cEn la catequesis lo que se ense\u00f1a es a Cristo, el Verbo Encarnado e Hijo de Dios y todo lo dem\u00e1s en referencia a \u00c9l; el \u00fanico que ense\u00f1a es Cristo, y cualquier otro lo hace en la medida en que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo ense\u00f1e por su boca&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>. Y para aliciente de nuestra confianza, \u00a1cu\u00e1ntas veces Dios nos ha dejado palpar los preciosos frutos de nuestros esfuerzos catequ\u00e9ticos!<\/p>\n<p>Sin embargo, considero que para potenciar a\u00fan m\u00e1s y arraigar con m\u00e1s firmeza, con m\u00e1s profundidad los valores del Evangelio en las almas y en las culturas, debi\u00e9ramos poner un poco m\u00e1s de \u00e9nfasis en el sapient\u00edsimo consejo de Juan Pablo Magno: \u201ces verdad que la fe cristiana debe ser una nueva buena para cada uno de los pueblos, por ello debe responder a las expectativas m\u00e1s nobles de su coraz\u00f3n, debe resultar capaz de ser asimilada en su lengua, [y] encontrar una aplicaci\u00f3n en las tradiciones seculares que su propia sabidur\u00eda habr\u00eda elaborado\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>No es que esto no se haga ya, sino que se trata de hacerlo con m\u00e1s energ\u00eda, poniendo de verdad todos los medios que hagan falta y siempre teniendo en cuenta \u201cla diversidad de personas y los diversos ambientes socio-culturales en los que se encuentran los destinatarios de la catequesis\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, para algunos de los nuestros esto significar\u00e1 aprender mejor la lengua, para otros comprender y adaptarse mejor a la idiosincrasia de la gente, estudiar m\u00e1s acerca de la historia y cultura del pa\u00eds, ser m\u00e1s agudos en el discernimiento de los valores positivos de la cultura \u2013elev\u00e1ndolos y desarroll\u00e1ndolos\u2013 como as\u00ed tambi\u00e9n de aquellos elementos que obstaculizan a los pueblos el desarrollo de sus aut\u00e9nticas potencialidades<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>, tener m\u00e1s inventiva para atraer m\u00e1s almas que se aprovechen de la ense\u00f1anza que ya se imparte<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Tambi\u00e9n puede ser saber \u2018entrar\u2019 en aquellos ambientes o niveles de mayor influencia en la sociedad donde se misiona, difundir la doctrina social de la iglesia de manera sistem\u00e1tica y organizada, trabajar con m\u00e1s ah\u00ednco en promover las vocaciones nativas, incluso el \u201cutilizar todos los recursos que ofrecen los descubrimientos de las ciencias humanas\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a> para alcanzar el fin propuesto, s\u00f3lo por mencionar algunos ejemplos.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1, esto implica esfuerzo, sacrificio, vencer la timidez, etc. Pero como dice el derecho propio: \u201cdel amor de Dios por todos los hombres hemos de sacar la fuerza de nuestro impulso misionero\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>. Por eso, en todo tiempo, el nuestro debe ser un \u201cesfuerzo desplegado para transmitir a todos\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a> la verdad que salva.<\/p>\n<p>Pero hay un medio al que el derecho propio se refiere expl\u00edcitamente y que quisiera destacar: \u201cUna de las tareas con la cuales nuestro Instituto puede colaborar en esta penetraci\u00f3n del Evangelio en las culturas ser\u00e1 la traducci\u00f3n, publicaci\u00f3n, difusi\u00f3n y ense\u00f1anza del <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em> y su <em>Compendio<\/em>, en especial en los lugares de misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>, asimismo los escritos catequ\u00edsticos del Aquinate<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Y todo lo antes dicho hacerlo con gran confianza en el atractivo de la gracia de Dios siendo constantes hasta el fin, sabiendo que \u201cDios no nos pide fruto sino trabajo\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues esto nos lo exige el derecho propio y corresponde a la sublime misi\u00f3n encomendada por el Verbo Encarnado: \u201cLa catequesis procurar\u00e1 conocer estas culturas y sus componentes esenciales; aprender\u00e1 sus expresiones m\u00e1s significativas, respetar\u00e1 sus valores y riquezas propias. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00e1 proponer a tales culturas el conocimiento del misterio oculto y ayudarles a hacer surgir de su propia tradici\u00f3n vivas expresiones originales de vida, de celebraci\u00f3n y de pensamientos cristianos\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Porque \u201cla Evangelizaci\u00f3n pierde mucho de su fuerza y de su eficacia si no toma en consideraci\u00f3n al pueblo concreto al que se dirige, si no utiliza su lenguaje, sus signos y s\u00edmbolos, si no responde a las cuestiones que plantea, si no llega a su vida concreta\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, \u201cla Evangelizaci\u00f3n de la cultura se debe llevar a cabo en un lenguaje que los hombres comprendan. [Y] esto requerir\u00e1 frecuentemente una cierta adaptaci\u00f3n, la cual en ning\u00fan caso y de ninguna manera deber\u00e1 comprometer el mensaje evang\u00e9lico en toda su extensi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>. Ya que, \u201cla Evangelizaci\u00f3n corre el riesgo de perder su alma y desvanecerse si se vac\u00eda o desvirt\u00faa su contenido, bajo pretexto de traducirlo; si queriendo adaptar una realidad universal a un espacio local, se sacrifica esta realidad y se destruye la unidad sin la cual no hay universalidad\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sigue vigente el desaf\u00edo de \u201cdar vida y proponer, como una meta de la Iglesia y de la acci\u00f3n de los fieles, una alternativa cultural plenamente cristiana\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>3. Los medios <\/strong><\/h4>\n<p>El derecho propio nos ense\u00f1a: \u201cSe ha de dar la formaci\u00f3n catequ\u00e9tica empleando todos aquellos medios, materiales did\u00e1cticos e instrumentos de comunicaci\u00f3n que sean m\u00e1s eficaces para que los fieles, de manera adaptada a su modo de ser, capacidad, edad y condiciones de vida, puedan aprender la doctrina cat\u00f3lica de modo m\u00e1s completo y <a name=\"_ftnref20\"><\/a>llevarla mejor a la pr\u00e1ctica\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues tambi\u00e9n es obligaci\u00f3n del p\u00e1rroco el saber \u201cabastecer a la parroquia con <em>abundantes medios<\/em> para la catequesis: en primer lugar, un buen n\u00famero de catequistas, sostenidos por una eficaz organizaci\u00f3n que provea adecuadamente tanto a su formaci\u00f3n b\u00e1sica como a la permanente y, en segundo lugar, de los instrumentos id\u00f3neos para el ejercicio de la obra catequ\u00e9tica, como son los buenos catecismos\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>. Todos nuestros p\u00e1rrocos deben ser pr\u00f3digos a la hora de equipar y adecuar las aulas donde se dicta el catecismo haciendo que tanto ellas como la misma biblioteca del catecismo tengan el mejor nivel y sean lo m\u00e1s completas posible.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido somos invitados a consagrar nuestros mejores recursos en hombres y energ\u00edas, sin ahorrar esfuerzos, fatigas y medios materiales, para organizarla mejor y formar personal capacitado<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Esto requiere de nosotros una actitud de fe, no de mero c\u00e1lculo humano. Y una actitud de fe se dirige siempre a la fidelidad de Dios, que nunca deja de responder<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>, haciendo que todas esas excusas que se suelen poner \u2013por m\u00e1s v\u00e1lidas y ciertas que sean\u2013 pierdan su fundamento.<\/p>\n<p>Por eso es important\u00edsima nuestra uni\u00f3n con Dios, de la cual debe brotar todo emprendimiento pastoral<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a> y desde la cual ha de surgir todo \u00edmpetu ardoroso en pro de una catequesis que \u201ctransmita la alegr\u00eda y las exigencias del camino de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>. En definitiva, nuestra uni\u00f3n con Dios es el principal medio.<\/p>\n<p>San Juan Bosco mismo es un excelente ejemplo de generosidad e industriosidad en la labor catequ\u00e9tica. \u00c9l mismo cuenta c\u00f3mo sus alumnos no sab\u00edan leer ni escribir, no ten\u00eda catequistas ni un local donde impartir la ense\u00f1anza, etc. Ante esto, dice el Santo: \u201cme entregu\u00e9 en cuerpo y alma a la redacci\u00f3n de una historia sagrada f\u00e1cil y de estilo sencillo\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>; a los analfabetos les dedicaba \u201cun domingo o dos en dar o repasar el alfabeto o las s\u00edlabas; a continuaci\u00f3n echaba mano del catecismo, y en \u00e9l les hac\u00eda silabear y leer hasta que fuesen capaces de entender una o dos de las primeras preguntas del catecismo\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a> consiguiendo que algunos llegaran a leer y a aprender por s\u00ed mismos p\u00e1ginas enteras del catecismo. Respecto al local, comenz\u00f3 ense\u00f1ando en un refugio, y luego continu\u00f3 con mayor regularidad en una casa de familia y finalmente en Valdocco, haciendo que las clases \u201cmejoraran notablemente al poder disponer de un local estable\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. Para resolver el problema de los catequistas, le ense\u00f1aba a algunos j\u00f3venes lat\u00edn, franc\u00e9s, italiano, etc. \u201cpero ten\u00edan la obligaci\u00f3n de venirme a ayudar a ense\u00f1ar catecismo\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>, cuenta Don Bosco.<\/p>\n<p>As\u00ed, con sana inventiva el ap\u00f3stol de la juventud se las ingeni\u00f3 para catequizar a tantos \u201cj\u00f3venes bastante avanzados de edad que ignoraban totalmente las verdades de la fe\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. Al escribir estas l\u00edneas tengo muy presente que \u2013por gracia de Dios\u2013 en muchas de nuestras misiones se encuentran no pocas similitudes respecto a la situaci\u00f3n y\/o acci\u00f3n pastoral de santo. El punto es, que cualquiera sea la realidad en que nos toque misionar, el evangelio debe ser proclamado alto y fuerte, y por tanto nuestro ministerio est\u00e1 llamado a una actividad que no conozca de cansancios<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>, ni se amedrente por la falta de medios o de apoyo.<\/p>\n<p>Entonces, si \u201cla catequesis es educar la fe de los ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos, por medio de \u2018una ense\u00f1anza org\u00e1nica y sistem\u00e1tica, con miras a iniciarles en l<a name=\"_ftnref23\"><\/a>a plenitud de la vida cristiana\u2019<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, debemos re-afirmar categ\u00f3ricamente la necesidad de que la catequesis sea \u2018una ense\u00f1anza sistem\u00e1tica, <em>no improvisada<\/em>, siguiendo un programa que le permita llegar a un fin preciso; una ense\u00f1anza elemental que no pretenda abordar cuestiones disputadas ni transformarse en investigaci\u00f3n teol\u00f3gica o en ex\u00e9gesis cient\u00edfica; una ense\u00f1anza, no obstante, <em>bastante completa<\/em>, que no se detenga en el primer anuncio del misterio cristiano, cual lo tenemos en el <em>kerygma<\/em>; una <em>iniciaci\u00f3n cristiana integral, abierta a todas las esferas de<a name=\"_ftnref24\"><\/a> la vida<\/em>\u2019<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Una vez entendido esto debemos admitir \u201cque en el campo catequ\u00e9tico no existe evidentemente un \u00fanico m\u00e9todo para la transmisi\u00f3n de la verdad revelada. Y que se debe tener en cuenta que \u2018el fin es siempre mejor qu<a name=\"_ftnref21\"><\/a>e las cosas que se ordenan a \u00e9l\u2019<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Por tanto, conviene estar atentos, para que sea posible utilizar en la transmisi\u00f3n de la fe todos los medios id\u00f3neos en orden a su mejor conocimiento y difusi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>. De esto mismo surge la necesidad de controlar que cualesquiera sean los medios, \u00e9stos sean siempre aptos para conseguir los fines espirituales que se persiguen<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El derecho propio expl\u00edcitamente especifica los criterios elementales a seguir en la elecci\u00f3n \u201cde cualquier sistema y m\u00e9todo catequ\u00edstico\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>, a saber:<\/p>\n<ul>\n<li>\u201cha de exponer en lenguaje sencillo y apropiado lo esencial del dep\u00f3sito de la fe;<\/li>\n<li>esta exposici\u00f3n del dep\u00f3sito ha de realizarse de un modo ordenado, a fin de mostrar la necesaria concatenaci\u00f3n existente entre las verdades de fe;<\/li>\n<li>se ha de procurar que lo fundamental de esos contenidos sea aprendido de memoria, puesto que de ellos vivir\u00e1n el resto de su vida una buena parte de los cristianos<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>;<\/li>\n<li>y, a trav\u00e9s de esas verdades, se ha de mover a cada persona a rectificar su conducta, por una aplicaci\u00f3n exigente de la fe a todas las circunstancias de su vida, ya en sus relaciones con Dios, ya en todas las relaciones humanas, que han de ser tambi\u00e9n ordenadas y orientadas a Dios.<\/li>\n<li>tambi\u00e9n la imagen es predicaci\u00f3n evang\u00e9lica. Se debe aprovechar el tesoro de \u2018arte sacro\u2019, que numerosos artistas de todos los tiempos han ofrecido sobre los hechos m\u00e1s sobresalientes del misterio de la salvaci\u00f3n, present\u00e1ndolos en el esplendor del color y la perfecci\u00f3n de la belleza<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Sin subestimar la importancia de los cuatro primeros puntos, quisiera destacar la relevancia que tiene el \u00faltimo de estos criterios para la ense\u00f1anza de los ni\u00f1os y j\u00f3venes en la actualidad.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que no se pueden usar s\u00f3lo conceptos abstractos. Los conceptos son ciertamente necesarios, sin embargo, para la catequesis lo primero es el hombre y el encuentro con \u00e9l en los s\u00edmbolos de la fe<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.\u00a0 Ya que \u201cmientras los ni\u00f1os vean m\u00e1s y mejor lo que se les explica, m\u00e1s y mejor se interesar\u00e1n sus corazones y m\u00e1s adentro se les meter\u00e1 lo ense\u00f1ado\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>4. Los libros del can\u00f3nigo C. Quinet<\/strong><\/h4>\n<p>De aqu\u00ed que se nos recomiende vivamente como m\u00e9todo activo de ense\u00f1anza del Catecismo, los libros del Can\u00f3nigo C. Quinet, que en espa\u00f1ol fueron editados por Jos\u00e9 Vilamala (Barcelona) para ni\u00f1os de 6 a 9 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Quinet fue un hombre genial, y se especializ\u00f3 como pocos en la ense\u00f1anza catequ\u00e9tica. Naci\u00f3 en 1879 y fue ordenado sacerdote para la di\u00f3cesis de Reims (Francia) en 1904. Luego pas\u00f3 a Par\u00eds, donde fue Can\u00f3nigo Honorario desde 1933. Fue Inspector de la ense\u00f1anza religiosa en la di\u00f3cesis de Par\u00eds y a partir de 1942 fue Secretario Administrativo de la Comisi\u00f3n Nacional de Ense\u00f1anza Religiosa. Fue muy conocido en toda Francia, sobre todo por sus obras catequ\u00e9ticas y porque en colaboraci\u00f3n con el Can\u00f3nico Boyer escribi\u00f3 el <em>Catecismo para las di\u00f3cesis de Francia<\/em>.<\/p>\n<p>Un presupuesto importante que Quinet afirma con toda claridad en sus obras es que ninguna de ellas se propone sustituir los catecismos diocesanos, nacionales o universales, antes los suponen y solo aspiran a completarlos<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Para nosotros son particularmente \u00fatiles \u2013y las hemos usado con grandes frutos\u2013, tres de sus obras catequ\u00e9ticas: <em>Para mis Peque\u00f1uelos<\/em>; <em>El Catecismo por el dibujo<\/em>; y la gran obra en 3 vol\u00famenes: <em>Carnet de preparaci\u00f3n de un catequista<\/em>. Pero tambi\u00e9n son de gran utilidad las dem\u00e1s obras catequ\u00e9ticas, como asimismo las l\u00e1minas, cuadernos, ejercicios pr\u00e1cticos, etc. del genial autor<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>. Y ser\u00eda de grand\u00edsima utilidad que alguno o algunos de los nuestros se especializaran en el estudio serio de su m\u00e9todo, actualizando todo lo que sea necesario.<\/p>\n<p>Esta magn\u00edfica obra literaria catequ\u00e9tica se acomoda perfectamente con nuestro modo de ense\u00f1ar catecismo. Recuerdo que cuando \u00e9ramos seminaristas en nuestro Seminario en San Rafael (\u201cla Finca\u201d) hab\u00eda ejemplares de los libros de Quinet en la porter\u00eda, para que todos pudi\u00e9semos consultarlos al momento de preparar las clases de catecismo. Y para los seminaristas que ense\u00f1aban catecismo en la Parroquia Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores (la parroquia de \u201cla Finca\u201d) el uso de Quinet era obligatorio por mandato del p\u00e1rroco. Y por eso, de hecho, muchos de nosotros hemos aprendido a dar catecismo con Quinet y su m\u00e9todo, haciendo las debidas adaptaciones para cada caso. Y esto es algo que no se debe perder, muy por el contrario, se debe potenciar en\u00e9rgicamente entre nuestros formandos y en nuestras misiones. Pues ha sido y sigue siendo un m\u00e9todo que da mucho fruto y, en cierta manera, forma parte de nuestra manera de evangelizar.<\/p>\n<p>A mi modo de ver, la genialidad del m\u00e9todo reside en que no solo re\u00fane todos los criterios anteriormente mencionados, sino que incorpora elementos de la psicolog\u00eda evolutiva del ni\u00f1o apelando a sus centros de inter\u00e9s. De modo que por este m\u00e9todo se aprende de manera activa, es decir, se tiene a los ni\u00f1os \u2018enganchados\u2019. Este m\u00e9todo representa para los catequistas una manera sencilla de poner al alcance de los ni\u00f1os los conceptos abstractos que antes mencion\u00e1bamos en lenguaje concreto, y de presentar la ciencia religiosa a trav\u00e9s de im\u00e1genes y f\u00f3rmulas teol\u00f3gicas reducidas que son de m\u00e1s f\u00e1cil aprendizaje para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero lo verdaderamente genial de Quinet es c\u00f3mo logra que toda su t\u00e9cnica pedag\u00f3gica gire en torno al conocimiento y amor de Jesucristo, como le dec\u00eda en una carta de felicitaci\u00f3n y de agradecimiento el Cardenal Verdier, arzobispo de Par\u00eds. Quien prosegu\u00eda diciendo que esa precisamente es la \u201cnorma \u00e1urea\u201d de la que un catequista no debe separarse jam\u00e1s<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Otro plus de este m\u00e9todo es que sus lecciones son cortas y no requieren m\u00e1s material que una pizarra y tiza. Hoy en d\u00eda tenemos al alcance de la mano, en muchos de los pa\u00edses donde misionamos, tecnolog\u00eda que permite realzar m\u00e1s todav\u00eda la importancia del dibujo o de la imagen en el aprendizaje, como son los <em>smart boards<\/em> o pantallas interactivas, cuya utilizaci\u00f3n dan al m\u00e9todo tradicional el toque de actualidad que lo hace atrayente a los chicos, siempre tan \u00e1vidos de novedad. Y lo mismo se diga de otro tipo de m\u00e9todos, como presentaciones <em>PowerPoint<\/em> y otras an\u00e1logas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el m\u00e9todo de Quinet las lecciones ya vienen preparadas, cada una con un objetivo claramente enunciado, sabiendo incorporar ejercicios de reflexi\u00f3n, formaci\u00f3n en la piedad y conceptos doctrinales expl\u00edcitos sin dejar de lado el aspecto hist\u00f3rico del tema. Todo esto con indicaciones precisas acerca de qu\u00e9 decir, c\u00f3mo actuar, el tono de voz a usar, las impresiones que se deben lograr en los alumnos, as\u00ed como tambi\u00e9n se indica c\u00f3mo el maestro debe hacer actuar al ni\u00f1o, qu\u00e9 debe repetir, etc. De modo que este m\u00e9todo es por dem\u00e1s \u00fatil tanto para el catequista novel como para el que quiere hacer su labor todav\u00eda m\u00e1s fecunda, marcando con las verdades de la fe a los ni\u00f1os que el Se\u00f1or le ha confiado.\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, como la catequesis debe guiar a las almas a la \u201cadhesi\u00f3n plena y sincera con la Persona de Cristo y motivar la decisi\u00f3n de caminar en su seguimiento\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>, Quinet en su obra \u201c<em>El llamamiento de Cristo a los pescadores de almas<\/em>\u201d, por ejemplo, deja o\u00edr discretamente el llamamiento de Dios en cada cap\u00edtulo. Lo cual vuelve a esta obra de gran utilidad para nosotros si hemos de orientar a los j\u00f3venes en el descubrimiento de su vocaci\u00f3n y en su cultivo, presentando los ideales tanto de la vida consagrada como de la vida matrimonial<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>5. \u201cNadie da lo que no tiene\u201d<\/strong><a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>\u201cLa catequesis bien dada ha de prepararse con el estudio, regarse con la oraci\u00f3n, debe ser respaldada por el buen ejemplo y puesta al alcance de las inteligencias infantiles con m\u00e9todo adecuado y celo industrioso\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>, dec\u00eda San Marcelino Champagnat.<\/p>\n<p>Por ende, no debemos olvidar la importancia que tiene para nosotros el formar a nuestros catequistas. Me refiero aqu\u00ed a la preparaci\u00f3n intelectual y espiritual de quienes han de colaborar con el p\u00e1rroco en la transmisi\u00f3n de las verdades del Evangelio. Porque como dec\u00eda San Manuel Gonz\u00e1lez, \u201cla catequesis es el catequista\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, el derecho propio se complace en citar largamente al Santo Obispo quien explica: \u201cDadme un catequista con vocaci\u00f3n&#8230;, con la preparaci\u00f3n intelectual adecuada, que trate primero con el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas en el Sagrario lo que va tratar despu\u00e9s con los ni\u00f1os y que, sobre todo, ame a esos ni\u00f1os con el amor que saca del Sagrario, dadme un catequista as\u00ed y no me dig\u00e1is ya que ese catequista no puede ense\u00f1ar, no puede cumplir su oficio, porque le falta material docente como cuadros murales, proyecciones cinematogr\u00e1ficas, valiosos premios, giras atrayentes, etc.\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cNadie da lo que no tiene. Quien no posee a Jes\u00fas no puede dar a Jes\u00fas. Quien quiera dar a sus catequizandos el conocimiento claro y cabal de Jesucristo y su doctrina debe, ante todo, poseer \u00e9l mismo tal conocimiento por el estudio responsable y la oraci\u00f3n. Quien quiera transmitir el gusto y el amor por aquello que ense\u00f1a debe ante todo tener ese gusto y amor en su alma. Quien quiera suscitar la imitaci\u00f3n de aquello que ense\u00f1a debe comenzar por imitarlo \u00e9l mismo\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a> .<\/p>\n<p>Esto sirve para destacar la gran importancia y obligaci\u00f3n que tiene el p\u00e1rroco en prestar la debida atenci\u00f3n y tiempo a la formaci\u00f3n espiritual y teol\u00f3gica de los catequistas \u201cmediante la participaci\u00f3n fructuosa de la liturgia dominical, cursos, ejercicios espirituales, etc.\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>. Porque como bien se\u00f1ala el derecho propio: \u201cDepende sobre todo del catequista que su misi\u00f3n tenga fruto o no\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Para concluir, me parece oportuno recordar el principio pastoral que enuncia el <em>Catecismo<\/em> <em>Romano<\/em> y que cita el derecho propio, el cual consiste en poner, por encima de todo, la caridad: \u201cToda la finalidad de la doctrina y de la ense\u00f1anza debe ser puesta en el amor que no acaba. Porque se puede muy bien exponer lo que es preciso creer, esperar o hacer; pero sobre todo se debe siempre hacer aparecer el Amor de Nuestro Se\u00f1or a fin de que cada uno comprenda que todo acto de virtud perfectamente cristiano no tiene otro origen que el Am<a name=\"_ftnref57\"><\/a>or, ni otro t\u00e9rmino que el Amor\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Sirvan estas l\u00edneas como expresi\u00f3n del gran aprecio y profundo agradecimiento por la encomiable tarea catequ\u00e9tica que todos Ustedes realizan de una manera o de otra, en las m\u00e1s variadas circunstancias y en los m\u00faltiples escenarios de este mundo.<\/p>\n<p>Que la Virgen Sant\u00edsima, Maestra insuperable de nuestra fe, est\u00e9 siempre a su lado y los acompa\u00f1e por los caminos de su servicio eclesial para que puedan derramar a manos llenas en much\u00edsimas almas la semilla de la esperanza que no defrauda<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a> y de la verdad que salva.<\/p>\n<p>Les mando un gran abrazo a todos.<\/p>\n<p>Con gran afecto en el Verbo Encarnado,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Italia, 1 de julio de 2018<br \/><em>Carta Circular 24\/2018<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Al clero, a los religiosos y religiosas de Libreville<\/em>, (17\/02\/1982).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 65; citado en <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> 1 Cor 9, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Cf. <em>Actas del II Cap\u00edtulo General Ordinario<\/em>, El Nihuil 1994, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Act 1, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 170;<em> Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 415.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 4; <em>op. cit<\/em>. <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> <em>CIC<\/em>, c. 773.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 198.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 4; <em>op. cit<\/em>. <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>CIC<\/em>, c. 776, citado en <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 54.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, nota 67; <em>op. cit.<\/em> H. Aguer, \u201cDe la catequesis al catecismo. Del catecismo a la catequesis\u201d, <em>Revista Eclesi\u00e1stica Platense<\/em>, 109\/1 (2006) 83-106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>CIC<\/em>, c. 777.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Parroquias,<\/em> 93.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 127.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Directorio de Parroquias<\/em>, 89;<em> op. cit. <\/em><em>CIC<\/em>, c. 528 \u00a7 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit<\/em>. <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 54; <em>op. cit. CIC<\/em>, c. 776.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. P. C. Buela, IVE, <em>Mi Parroquia<\/em>, II Parte, VIII, 2, A, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> San Manuel Gonz\u00e1lez, <em>Lo que puede un cura hoy<\/em>, cap. 5, 1688.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al clero, a los religiosos y religiosas de Libreville<\/em>, (17\/02\/1982).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><sup>[30]<\/sup><\/a> <em>Constituciones<\/em>, 181. \u201cEn esta tarea el p\u00e1rroco sea ayudado por sus colaboradores\u201d, agrega el<em> Directorio de Catequesis<\/em>, nota 71.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y religiosos en Kinshasa<\/em>, (04\/05\/1980); <em>op. cit<\/em>. Cf. 1 Tim 5, 21; 1 Jn 4, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Cf. Congregaci\u00f3n para los Obispos, <em>Directorio para el ministerio Pastoral de los Obispos \u2018Apostolorum Successores\u2019<\/em>, 127-136.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Directorio de Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. San Manuel Gonz\u00e1lez, \u201cDichos, Hechos y Lecciones\u201d, en <em>Obras Completas<\/em>, Madrid 1998, 350-354, 358-360, 382-383; citado en <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, n. 427; citado en <em>Directorio de Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los intelectuales y universitarios en el Palacio de Congreso en Yaund\u00e9<\/em>, (13\/08\/1985); OR (01\/09\/1985), 12; citado en el <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 81.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 49; <em>op. cit.<\/em> <em>Directorio Catequ\u00edstico General<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> El <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 57 indica: \u201cUtil\u00edcense los distintos medios de comunicaci\u00f3n social: boletines, revistas, programas radiales o televisivos, videocasetes, CD, DVD, etc.\u2026 por los cuales el catecismo puede llegar a m\u00e1s personas, ambientes, familias\u2026\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 15; <em>op. cit<\/em>. <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 851.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 142.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 50. Nota 63: \u201cExposici\u00f3n del S\u00edmbolo de los Ap\u00f3stoles (<em>Expositio super Symbolum Apostolorum<\/em>); Exposici\u00f3n de la Oraci\u00f3n Dominical y la Salutaci\u00f3n ang\u00e9lica (<em>Expositio orationis dominicae, Expositio super salutationem angelicam<\/em>); Exposici\u00f3n de los dos mandamientos del amor y de los diez mandamientos de la Ley (<em>De duobus praeceptis caritatis et decem legis praeceptis<\/em>); Op\u00fasculo sobre los art\u00edculos de la fe y sacramentos de la Iglesia (<em>De articulis fidei et Ecclesiae sacramentis<\/em>), cf. edici\u00f3n castellana: Escritos de Catequesis, Rialp, Madrid 1974\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> San Manuel Gonz\u00e1lez, <em>Lo que puede un cura hoy<\/em>, cap. 5, 1701.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 53; citado en <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura, <\/em>nota 101.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 87.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\"><sup>[52]<\/sup><\/a> <em>CIC<\/em>, c. 779.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 4; <em>op. cit.<\/em> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. <em>Directorio de Parroquias<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> P. C. Buela, IVE, <em>Mi Parroquia<\/em>, II Parte, VIII, 2, A, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> San Juan Bosco, <em>Obras fundamentales<\/em>, Parte I, Memorias del Oratorio. D\u00e9cada tercera, p\u00e1g. 452.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>, p\u00e1g. 450.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p\u00e1g. 451.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p\u00e1g. 451.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, p\u00e1g. 450.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y religiosos en Palermo<\/em>, (20\/11\/1982).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\"><sup>[64]<\/sup><\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\"><sup>[65]<\/sup><\/a> <em>Catechesi Tradendae<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\"><sup>[67]<\/sup><\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em> II-II, 152, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 36;<em> op. cit.<\/em> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th.<\/em> II-II, 152, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 36; <em>op. cit.<\/em> <em>Directorio Catequ\u00edstico General<\/em>, 105. El Card. Ratzinger indicaba como signos de la crisis en la catequesis, y por ende, como medios no aptos para la misma: \u201cla hipertrofia del m\u00e9todo respecto al contenido\u201d, y la \u201csupremac\u00eda de la experiencia como nuevo criterio para la comprensi\u00f3n de la fe tradicional\u201d (<em>Trasmissione della fede e fonti della fede<\/em>, 8-10).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> Una de las caracter\u00edsticas del nuevo Compendio consiste en su \u201cforma dialogal, que recupera un antiguo g\u00e9nero catequ\u00edstico basado en preguntas y respuestas\u201d, el cual posee una doble ventaja: a) \u201cvolver a proponer un di\u00e1logo ideal entre el maestro y el disc\u00edpulo, mediante una apremiante secuencia de preguntas, que implican al lector, invit\u00e1ndole a proseguir en el descubrimiento de aspectos siempre nuevos de la verdad de su fe\u201d; b) \u201cayuda tambi\u00e9n a abreviar notablemente el texto, reduci\u00e9ndolo a lo esencial, y favoreciendo de este modo la asimilaci\u00f3n y eventual memorizaci\u00f3n de los contenidos\u201d (<em>Compendio<\/em>, Introducci\u00f3n, n. 4).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\"><sup>[72]<\/sup><\/a> La <em>via pulchritudinis<\/em>, el camino de la belleza, es complemento indispensable de la exposici\u00f3n doctrinal de la verdad y del testimonio efectivo del amor; como se ve plasmado en el uso de im\u00e1genes que acompa\u00f1an al texto del <em>Compendio<\/em> y que han sido seleccionadas y extra\u00eddas del riqu\u00edsimo patrimonio de la iconograf\u00eda cristiana.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> San Juan Pablo II, <em>\u00a1Levantaos! \u00a1Vamos!<\/em>, Ed. Plaza &amp; Janes, Barcelona 2004, 98-100.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Cf. San Manuel Gonz\u00e1lez, \u201cDichos, Hechos y Lecciones\u201d, en <em>Obras Completas<\/em>, Madrid 1998, 350-354, 358-360, 382-383; citado en <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. la introducci\u00f3n a <em>Mi catecismo<\/em>, Barcelona 1960.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\"><sup>[77]<\/sup><\/a> Presentamos un elenco de las obras de Quinet en franc\u00e9s que hemos logrado identificar: &#8211;<em>Cat\u00e9chisme \u00e0 l\u2019usage des dioc\u00e8ses de France<\/em>\u00a0publi\u00e9 pour le dioc\u00e8se de Poitiers, Camille Quinet. Tours: Mame, 1942. Vio muchas ediciones. Aparentemente la \u00faltima, revisada y ampliada, es la novena, en 1965.<\/p>\n<p><em>-P\u00e9dagogie du cat\u00e9chisme \u00e0 l\u2019usage du clerg\u00e9 et des cat\u00e9chistes volontaires<\/em>, par les abb\u00e9s Lucien H\u00e9nin et C. Quinet. Paris: Tolra et Simonet, 1913.<\/p>\n<p><em>-Carnet de pr\u00e9paration d\u2019un cat\u00e9chiste<\/em>\u00a0T. I-III: Notes p\u00e9dagogiques, Pr\u00e9face par M. le Chanoine L. Carretier, Paris: \u00e9d. Spes, 1928-1935.<\/p>\n<p><em>-Aux cat\u00e9chistes pr\u00eatres et la\u00efques. Pour mes tout petits.<\/em>\u00a020 le\u00e7ons de cat\u00e9chisme \u00e9vang\u00e9lique par la m\u00e9thode active, Abb\u00e9 Quinet, Lettre-pr\u00e9face de\u00a0M<sup>gr<\/sup>\u00a0Delabar, Paris: \u00c9ditions Spes, 1932. Hay otra edici\u00f3n de 1935.<\/p>\n<p><em>-Mon joli petit cat\u00e9chisme<\/em>. Premi\u00e8re initiation chr\u00e9tienne des petits de 6 \u00e0 8 ans par la m\u00e9thode \u00e9vang\u00e9lique, Chanoine Quinet, Illustrations de Pierre Rousseau, Paris: L\u2019\u00c9cole, 1934.<\/p>\n<p><em>-Pour les tout-petits des jardins d\u2019enfants<\/em>. Un peu de cat\u00e9chisme par le dessin facile au tableau noir, Chan. Quinet, Paris: \u00c9ditions Spes, 1934.<\/p>\n<p><em>-Cours complet d\u2019instruction religieuse \u00e0 l\u2019usage des \u00e9coles primaires sup\u00e9rieures et coll\u00e8ges<\/em>, R\u00e9v. P\u00e8re Boulanger, C. Quinet, Ch. Le Meur, Paris: Ecole et Coll\u00e8ge, 1940. Tuvo al menos tres ediciones hasta 1947.<\/p>\n<p>&#8211;<em>Explication du \u00ab\u00a0Cat\u00e9chisme \u00e0 l\u2019usage des dioc\u00e8ses de France\u00a0\u00bb<\/em>\u00a0: pour les classes de scolarit\u00e9 prolong\u00e9e et les classes de 6e, 5e, 4e et 3<sup>e<\/sup>, 7e \u00e9dition adapt\u00e9e au nouveau texte du <em>Cat\u00e9chisme national<\/em> par le Chanoine Quinet, M<sup>gr<\/sup>\u00a0Audollent, Chanoine Eug. Duplessy, Paris, L\u2019\u00c9cole, 1947. Esta obra tuvo al menos nueve ediciones hasta 1950.<\/p>\n<p><em>-\u00c9tude de J\u00e9sus-Christ et de l\u2019\u00c9glise<\/em>\u00a0: d\u2019apr\u00e8s le programme du dioc\u00e8se de Paris. Pour les pers\u00e9v\u00e9rants, Chanoine C. Quinet et abb\u00e9 E. Maire. Ouvrage orn\u00e9 de 44 dessins \u00e0 la plume de R. Bresson, 3e \u00e9dition, Paris: L\u2019\u00c9cole, 1947. Tuvo al menos 5 ediciones.<\/p>\n<p><em>-Le Livre de la cat\u00e9chiste\u00a0: un livre d\u2019exercices pour la r\u00e9vision vivante des chapitres du Credo, <\/em>Chanoine Quinet, Paris: \u00c9ditions Spes 1951.<\/p>\n<p><em>-Pour mes tout-petits<\/em>\u00a0: de cinq \u00e0 six ans, et mes petits, de sept \u00e0 neuf ans, Camille Chanoine, Nouvelle \u00e9dition, Paris: \u00c9ditions Spes, 1958.<\/p>\n<p><em>-Cat\u00e9chisme \u00e0 l\u2019usage du dioc\u00e8se de Sion<\/em>: pr\u00e9sent\u00e9 aux enfants et aux ma\u00eetres par le chanoine C. Quinet et le chanoine A. Boyer, Illustrations de Pierre Rousseau et R.-B. Sibia, Nouvelle \u00e9dition, Tours: Mame, 1963.<\/p>\n<p><em>-Exercices pratiques de cat\u00e9chisme, \u00e0 l\u2019usage de tous les dioc\u00e8ses, r\u00e9dig\u00e9s conform\u00e9ment aux m\u00e9thodes p\u00e9dagogiques de l\u2019enseignement profane<\/em>, Cours moyen, Chan. Quinet, Paris: Tolra et M. Simonet, 1910.<\/p>\n<p><em>-Pour nos jeunes jusqu\u2019\u00e0 quinze ans\u00a0: Doctrine et le\u00e7ons de choses religieuses suivies de notes morales et sociales<\/em>, Chan. Quinet et Chan. Hamayon, 5. Ed., Paris: L\u2019Ecole 1942.<\/p>\n<p><em>-La Messe en images pour les petits<\/em>, Chan. Quinet, Tours, Mame 1943.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Citada en la introducci\u00f3n de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <em>Carnet de preparaci\u00f3n de un catequista<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 79.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Cf. San Marcelino Champagnat, <em>Consejos, lecciones, m\u00e1ximas y ense\u00f1anzas<\/em>, cap. 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 64; A. Luciani, <em>Catechetica in briciole<\/em>, Roma 1979, 136-143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\"><sup>[88]<\/sup><\/a> <em>Directorio de Catequesis<\/em>, 92; <em>op. cit.<\/em> <em>Catecismo Romano<\/em>, prefacio, n. 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Rom 5, 5.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre la catequesis en el IVE Sobre la catequesis en el IVE Sobre la catequesis en el IVE \u201cAsumir la responsabilidad de la ense\u00f1anzacatequ\u00e9tica de ni\u00f1os y adultos\u201dConstituciones, 181 Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios: Nuestro querido San Juan Pablo Magno sol\u00eda afirmar: \u201cla fidelidad a la misi\u00f3n sacerdotal es fidelidad de amor al anuncio 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