{"id":517,"date":"2018-04-01T20:36:55","date_gmt":"2018-04-01T18:36:55","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=517"},"modified":"2020-10-04T15:25:06","modified_gmt":"2020-10-04T13:25:06","slug":"viviendo-como-resucitados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2018\/04\/01\/viviendo-como-resucitados\/","title":{"rendered":"\u201cViviendo como resucitados\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"517\" class=\"elementor elementor-517\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5a028440 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5a028440\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3345bf1d\" data-id=\"3345bf1d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2a6c8ff4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2a6c8ff4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u201cViviendo como resucitados\u201d<\/em><\/strong><br \/><em>Directorio de Espiritualidad, 39<\/em><\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>\u00a1Muy felices Pascuas de Resurrecci\u00f3n para todos!<\/p>\n<p>Quiera Dios que la alegr\u00eda inefable y la luminosidad de Cristo Resucitado llene nuestras almas y nos haga a todos anunciadores de la paz pascual dondequiera que nos encontremos. Pues para esto nos eligi\u00f3 el Se\u00f1or: para ser signos de su resurrecci\u00f3n. Por eso, como ense\u00f1an nuestras <em>Constituciones<\/em>, sepamos hoy \u201chacer fiesta\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, con inmensa alegr\u00eda y con gran compromiso por la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Habiendo sido ya consagrados a Dios por el bautismo, por el cual hemos muerto para participar de los frutos de la resurrecci\u00f3n<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, con nuestra consagraci\u00f3n religiosa esa vida <em>en Cristo<\/em> \u2013que supone una identificaci\u00f3n con su muerte y resurrecci\u00f3n\u2013 se transforma en todo un programa de vida particular para nosotros. \u201cSe convierte en una regla y un carisma, en testimonio y apostolado. Es el anuncio de Cristo no s\u00f3lo de palabra, sino tambi\u00e9n con la elecci\u00f3n de vida, que va hasta las indicaciones m\u00e1s profundas del Evangelio: <em>ve,<\/em> <em>vende cuanto tienes y d\u00e1selo a los pobres\u2026 luego, ven y s\u00edgueme <\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>: en la pobreza, en la obediencia y en la castidad\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II escribi\u00f3: \u201cLa profesi\u00f3n religiosa \u2013sobre la base sacramental del bautismo en la que est\u00e1 fundamentada\u2013 es una nueva \u2018sepultura en la muerte de Cristo\u2019; nueva, mediante la conciencia y la opci\u00f3n; nueva, mediante el amor y la vocaci\u00f3n; nueva, mediante la incesante \u2018conversi\u00f3n\u2019. Tal \u2018sepultura en la muerte\u2019 hace que el hombre, \u2018sepultado con Cristo\u2019, \u2018viva como Cristo en una vida nueva\u2019\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De este modo, nuestra consagraci\u00f3n mediante la profesi\u00f3n de los votos religiosos implica un especial <em>arraigo en Cristo<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> para edificar en \u00c9l <em>toda la vida y el obrar<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> con la \u00fanica finalidad de \u201cimitar m\u00e1s de cerca y representar perpetuamente en la Iglesia aquella forma de vida que el Hijo de Dios escogi\u00f3 al encarnarse\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, viniendo a ser nosotros mismos como \u201cotra Encarnaci\u00f3n del Verbo\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es por esto que la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos, que tiene una singular eficacia en asimilarnos a Cristo, nos debe ir \u201ctransformando en una parte de su humanidad en la que renueva todo su misterio\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. As\u00ed, los tres consejos evang\u00e9licos vienen a ser como la estructura de nuestra entrega total y gozosa al servicio de Dios<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> viviendo \u201cde acuerdo con la identidad espec\u00edfica\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> de nuestra Familia Religiosa, como ya lo hemos mencionado en otras ocasiones.<\/p>\n<p>Dado entonces que estamos a pocos d\u00edas de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica \u201cdel misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n, que es \u2018el misterio primero y fundamental de Jesucristo\u2019<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> [y teniendo presente que en varias partes del mundo algunos de los nuestros han de realizar su profesi\u00f3n de votos] me ha parecido que puede ser de provecho destinar esta Carta circular a profundizar en el significado de nuestra profesi\u00f3n religiosa que con santo orgullo un d\u00eda pronunciamos y que con fervor renovamos el 25 de cada mes.<\/p>\n<p>Es mi intenci\u00f3n que estas l\u00edneas nos ayuden a enfervorizarnos m\u00e1s en el cumplimiento acabado de lo que una vez profesamos, siendo testigos d\u00eda a d\u00eda del Reino de Dios, viviendo como resucitados<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>, buscando s\u00f3lo <em>las cosas de arriba, no las de la tierra<\/em><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a><em>. <\/em>Porque a eso estamos llamados como religiosos del Instituto del Verbo Encarnado, es decir, a que nuestra vida consagrada sea \u201cuna prolongaci\u00f3n en la historia de una especial presencia del Se\u00f1or Resucitado\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. La profesi\u00f3n religiosa seg\u00fan el derecho propio<\/strong><\/h4>\n<p>San Pedro Juli\u00e1n Eymard defin\u00eda a la profesi\u00f3n religiosa como \u201cun contrato divino entre el religioso y Dios\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> por el cual uno se entrega totalmente y sin condiciones a Dios, y con Santo Tom\u00e1s de Aquino dice: \u201cLo que pido Se\u00f1or y Dios m\u00edo, sois vos mismo y nada m\u00e1s\u201d. \u201cEs la consagraci\u00f3n de las v\u00edctimas\u201d, dec\u00eda el santo, \u201cporque por la profesi\u00f3n de votos el religioso se trueca en v\u00edctima y holocausto del Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. \u201cLa profesi\u00f3n es el compromiso de llegar hasta el \u00faltimo extremo de la inmolaci\u00f3n por amor\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El <em>C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/em> por su parte establece que: \u201cPor la profesi\u00f3n religiosa los miembros abrazan con voto p\u00fablico, para observarlos, los tres consejos evang\u00e9licos, se consagran a Dios por el ministerio de la Iglesia y se incorporan al instituto con los derechos y deberes determinados en el derecho\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como no podr\u00eda ser de otro modo nuestras <em>Constituciones<\/em> siguiendo las sapienciales ense\u00f1anzas de los santos de todos los tiempos y del Magisterio de la Iglesia, m\u00e1s aun, en plena concordancia con lo establecido por el derecho can\u00f3nico ve en la profesi\u00f3n de los votos religiosos:<\/p>\n<ol>\n<li>El medio por el cual \u201cel religioso se <strong>libera<\/strong> as\u00ed de los impedimentos que podr\u00edan apartarlo del fervor de la caridad y de la perfecci\u00f3n del culto divino, consagr\u00e1ndose m\u00e1s \u00edntimamente al servicio de Dios\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>; reconociendo en ello la \u201csingular y fecunda profundizaci\u00f3n de la consagraci\u00f3n bautismal\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>. Y esto con el doble prop\u00f3sito de: \u201cmorir radicalmente al pecado y a sus vicios\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a> para \u201ctraer de la gracia bautismal fruto copioso\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a> y de vivir \u201cuna nueva vida \u2018por Dios en Jesucristo\u2019 vivida en toda su radicalidad\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li>\u201cCierto modo de <strong>martirio<\/strong>, puesto que el religioso posee la misma voluntad que el m\u00e1rtir: ambos aceptan su muerte a este mundo para unirse plenamente a Cristo y formar parte de su reino\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>. As\u00ed un d\u00eda \u201cno con \u00e1nimo ani\u00f1ado sino con voluntad robusta\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> y \u201cdispuestos al martirio por lealtad a Dios, lo que constituye el rechazo pleno y total del mundo malo\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>, hicimos nuestra profesi\u00f3n de votos, queriendo con ello \u201cponer los medios m\u00e1s seguros y eficaces para poseer la caridad perfecta\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>. Lo cual no es otra cosa sino \u201cimitar a Cristo en el anonadamiento de su encarnaci\u00f3n y en su muerte en cruz\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>, ya que \u00c9l mismo un d\u00eda nos dijo: <em>no hay mayor amor que dar la vida por los amigos<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li>\u201cUn verdadero <strong>holocausto<\/strong> de s\u00ed mismo, ya que en virtud de los votos se entrega a Dios todo lo propio, sin reservarse nada: por el voto de castidad, el bien propio del cuerpo; por el voto de pobreza, las cosas exteriores; y los bienes del alma por el voto de obediencia<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. \u201cDe tal modo que al religioso no le queda absolutamente nada\u2026 [puesto que] la inmolaci\u00f3n implica la destrucci\u00f3n total de la v\u00edctima en honor de Dios\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>. Y aunque se habla \u201cde una destrucci\u00f3n, debemos hablar de una positiva transformaci\u00f3n para alcanzar la caridad perfecta que le har\u00e1 poseer a Dios \u00edntima y plenamente\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a> y cumplir con el cometido de \u201cimitar lo m\u00e1s perfectamente posible a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<li>\u201cEs una verdadera <strong>consagraci\u00f3n<\/strong>, por la cual el religioso es algo sagrado, destinado al culto divino, propiedad de Dios\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. De hecho, la Iglesia se refiere a nosotros \u201cante todo como personas \u2018consagradas\u2019: consagradas a Dios en Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>. Esta consagraci\u00f3n reviste un car\u00e1cter total, de pertenencia exclusiva y m\u00e1s \u00edntima a Dios<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>, queriendo expresar con esto la donaci\u00f3n completa del religioso a Dios la cual \u201cabarca la vida entera\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>. Consagraci\u00f3n que en nuestro caso amorosamente quiere la \u201ctotal entrega a Mar\u00eda para servir mejor a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<h4><strong>2. Nuestra f\u00f3rmula de consagraci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>El documento \u201c<em>Elementos Esenciales de la Vida Religiosa<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a> tantas veces citado en el derecho propio establece que \u201cla profesi\u00f3n religiosa se hace con la f\u00f3rmula de votos aprobada [\u2026] para cada instituto. La f\u00f3rmula es com\u00fan, porque todos los miembros contraen las mismas obligaciones y, cuando se incorporan plenamente, tienen los mismos derechos y deberes\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Nuestras <em>Constituciones<\/em> en sus n\u00fameros 254 y 257 contienen respectivamente la f\u00f3rmula de profesi\u00f3n de votos temporales y perpetuos que usamos en nuestro querido Instituto y seg\u00fan las cuales hemos tenido la dicha de consagrarnos a Dios con el prop\u00f3sito supremo de \u201cimitar al Verbo Encarnado casto, pobre, obediente e hijo de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esta es, digamos as\u00ed, la carta de presentaci\u00f3n de un religioso del Verbo Encarnado. Cada palabra all\u00ed contenida, no es sino el anhelo fervoroso, qu\u00e9 digo, la intenci\u00f3n deliberada y ardorosa de configurarnos con Cristo<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a> \u201cen conformidad con el propio carisma\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>. Es el deseo vehemente de pertenecerle totalmente y por siempre \u201csin disminuciones ni retractaciones, sin reservas ni condiciones, sin subterfugios ni dilaciones, sin repliegues ni lentitudes\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>. Es la expresi\u00f3n de la alegr\u00eda incontenible por sabernos privilegiados de pasar nuestras vidas entregadas a \u201cla edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>y todo \u201cpara su gloria\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Asimismo, la f\u00f3rmula contiene las graves responsabilidades y obligaciones a las que nos comprometemos y seg\u00fan las cuales debemos mantenernos firmes como <em>si estuvi\u00e9ramos viendo al Invisible<\/em><a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>. De tal manera que cada l\u00ednea de nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n debe ser el pulso de nuestro coraz\u00f3n, el norte en nuestro peregrinar misionero, el baluarte de nuestra fidelidad y signo de esperanza segura y de consuelo. Pues all\u00ed esta condensada nuestra vocaci\u00f3n y oficio de toda la vida. Y lo mismo se diga, an\u00e1logamente, de la f\u00f3rmula que usamos todos los d\u00edas 25 de cada mes para renovar nuestra consagraci\u00f3n mediante votos.<\/p>\n<p>Y aunque es una realidad muy desafortunada el que algunos de los nuestros parecen haber retrocedido en la palabra dada a Dios \u2013a veces excus\u00e1ndose en motivos err\u00f3neos y ficticios que los fueron alejando de un ideal tan noble para finalmente marcharse\u2013, esto no debe jam\u00e1s desalentarnos. Es una realidad que ha sido y es parte de la historia de las fundaciones de congregaciones religiosas en la Iglesia y nosotros no somos una excepci\u00f3n. De todos modos, como se vio en el estudio que se hizo en ocasi\u00f3n del VII Cap\u00edtulo General (a\u00f1o 2016)<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a> y se ha indicado en la carta introductoria del \u00faltimo <em>Bolet\u00edn Oficial<\/em>, por pura gracia de Dios contamos con un buen \u00edndice de perseverancia y pertenecemos a una Familia Religiosa que crece y se expande.<\/p>\n<p>Por todo esto, y aunque sucintamente, quisiera en pocos trazos ilustrar y demostrar seg\u00fan el derecho propio las profundas implicancias a las que estamos llamados por ser religiosos profesos del Instituto del Verbo Encarnado, seg\u00fan las hermosas expresiones de nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n. Muchas de las cosas que all\u00ed se dicen, y que nosotros hemos profesado solemnemente el d\u00eda de nuestros votos, est\u00e1n tomadas literalmente de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post-sinodal <em>Vita Consecrata<\/em>, de San Juan Pablo II (25 de marzo de 1996).<\/p>\n<ul>\n<li><em>\u201cPor el amor\u201d<\/em>: Noten ustedes c\u00f3mo el amor viene a ser la raz\u00f3n primera y \u00faltima de nuestra consagraci\u00f3n ya que la misma es fundamentalmente un acto de amor a Dios. Esto es muy simple y al mismo tiempo muy profundo. En efecto, la vocaci\u00f3n religiosa es definida en el derecho propio como \u201cuna opci\u00f3n por el amor \u2026 por darse todo a Aquel que tanto le debemos\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>. Tan es as\u00ed, que es <em>por amor a Dios<\/em> que somos reunidos en comunidades para ser \u201cun signo vivo de la primac\u00eda del amor de Dios, que obra maravillas, y del amor a Dios y los hermanos, como lo manifest\u00f3 y vivi\u00f3 Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Es <em>por el amor<\/em>, que \u201cnos hace salir del ego\u00edsmo\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a> que todos nuestros miembros deben colaborar con todo entusiasmo en la labor misionera, realizando la donaci\u00f3n de s\u00ed mismos a Dios por amor a tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo que no conocen a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. Es \u201c<em>por el amor<\/em>, [que] hacemos ofrenda de todos nuestros bienes y de nosotros mismos a Mar\u00eda, y por Ella a Jesucristo<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cAl Padre, origen primero y fin supremo de la vida consagrada; a Cristo, que nos llama a su intimidad; al Esp\u00edritu Santo, que dispone el \u00e1nimo a acoger sus inspiraciones\u201d<\/em><a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>. Esto fue lo que dijimos y fue a la misma Trinidad a quien se lo dijimos. No hay palabras, quiz\u00e1s en toda nuestra vida, que tengan m\u00e1s seriedad e importancia como aquellas que pronunciamos el d\u00eda de nuestra profesi\u00f3n. Es a la Trinidad a la que correspondemos porque es el mismo Dios quien nos ha llamado. \u201cDios llama a quien quiere, por libre iniciativa de su amor\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a> y \u2013qui\u00e9n podr\u00eda dudarlo\u2013 cada una de nuestras vocaciones ha sido el fruto de \u201cla acci\u00f3n divina\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. M\u00e1s a\u00fan, es \u201cuna iniciativa enteramente del Padre<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>, que exige de aquellos que ha elegido la respuesta de una entrega total y exclusiva&#8230; debiendo responder con la entrega incondicional de su vida, consagrando todo, presente y futuro, en sus manos&#8230; totalidad&#8230; equiparable a un holocausto\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. De aqu\u00ed que en la f\u00f3rmula de renovaci\u00f3n mensual de los votos decimos hermosamente que hemos sido llamados a ser \u201clos incondicionales de Dios\u201d, poniendo de relieve la totalidad, el alcance pleno y la perpetuidad del amor que se profesa. Por eso explicaba San Juan Pablo II: \u201cLos votos religiosos tienen la finalidad de realizar un v\u00e9rtice de amor: de un amor completo, dedicado a Cristo bajo el impulso del Esp\u00edritu Santo y ofrecido al Padre por medio de Cristo. De ah\u00ed el valor de oblaci\u00f3n y de consagraci\u00f3n de la profesi\u00f3n religiosa, que en la tradici\u00f3n cristiana oriental y occidental es considerada como un\u00a0<em>baptismus flaminis\u201d<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>. Muchas veces, la claudicaci\u00f3n en la profesi\u00f3n religiosa tiene su fundamento en esto: en querer nosotros poner condiciones a Dios pensando que esto redundar\u00e1 en un beneficio personal. \u201cBuscarse a s\u00ed mismo\u201d no es jam\u00e1s un buen negocio en la vida espiritual.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u201c<em>Yo N.N., libremente, hago a Dios oblaci\u00f3n de todo mi ser<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>: Dadas las ansias de identificarnos con Cristo<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a> libremente hacemos nuestra ofrenda que \u201ca imagen de aquella hecha por Cristo a su Iglesia y, como ella, es <em>total<\/em> e <em>irreversible<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. De este modo, \u201cmediante la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos queremos seguir m\u00e1s libremente a Cristo e imitarlo m\u00e1s fielmente\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Por eso expl\u00edcitamente remarca el derecho propio que \u201cdesde el momento que el fin de la vida consagrada consiste en la conformaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas y con su <em>total oblaci\u00f3n<\/em>, a esto se debe orientar ante todo la formaci\u00f3n<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>. Es bueno enfatizar esta palabra <em>libremente<\/em>, pues implica que aquel acto fue realizado mediante el ejercicio de lo m\u00e1s digno de nuestra personalidad que fue nuestra libertad. Nuestra profesi\u00f3n fue un acto deliberado, un acto plenamente humano, un acto consciente y sumamente libre, y por lo mismo, de gran valor y m\u00e9rito antes Dios. El d\u00eda 1 de febrero pasado, en una entrevista que me concedi\u00f3 en la sede de la CIVCSVA, Mons. Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, Secretario de ese Dicasterio, me dec\u00eda \u201cnosotros somos libres para realizar nuestros votos, pero una vez hechos, no somos libres para quebrarlos\u201d, m\u00e1xime cuando para hacerlo se trata muchas veces de excusarse en razones de conveniencia. Al respecto, es bueno hacer notar una vez m\u00e1s, pues es un fen\u00f3meno constatable, que en nuestro Instituto \u201cla mayor parte de las deserciones suceden en aquellos pa\u00edses donde el atractivo del mundo ejerce una seducci\u00f3n mayor\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara profundizar, con un amor cada vez m\u00e1s sincero e intenso, el don de los consejos evang\u00e9licos en dimensi\u00f3n trinitaria\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup><strong>[70]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>: Con estas expresiones, comenzamos a manifestar p\u00fablicamente y a explicitar nuestras intenciones al realizar los votos. Son estos los ideales que con el correr de los a\u00f1os debemos mantener renovados e inconmovibles. Pues nuestra consagraci\u00f3n no quiere ser otra cosa que \u201cmanifestaci\u00f3n de la entrega a Dios con <em>coraz\u00f3n indiviso<\/em><a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>, reflejo del <em>amor infinito<\/em> que une a las tres Personas divinas en la profundidad misteriosa de la vida trinitaria; amor testimoniado por el Verbo Encarnado hasta la entrega de su vida; amor <em>derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>, que anima a una respuesta de amor total hacia Dios y hacia los hermanos\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. Es por esto que cada uno de nosotros por medio del esfuerzo cotidiano la pr\u00e1ctica fiel de los consejos evang\u00e9licos debe dejar translucir \u201cla impronta trinitaria\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a> hasta alcanzar \u201cuna <em>existencia transfigurada<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. De esto se deriva que en nuestro Instituto tengamos una \u201cprofunda y raigal devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Trinidad, principio activo de la Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara ser una huella concreta que la Trinidad deja en la historia y as\u00ed todos los hombres descubran el atractivo y la nostalgia de la belleza divina\u201d<\/em><a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>: Ya que nuestra consagraci\u00f3n \u201ces imagen de la Trinidad: \u2018es anuncio de lo que el Padre, por medio del Hijo, en el Esp\u00edritu, realiza con su amor, su bondad y su belleza\u2026 Por eso, su primer objetivo es el <em>hacer visibles<\/em> las maravillas que Dios realiza en nuestra fr\u00e1gil humanidad\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. Se entiende con esto que la mejor forma de ser esa <em>huella concreta de la Trinidad en la historia<\/em> es a trav\u00e9s del testimonio de vida<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>. De hecho, esa es la \u201c\u2018primera e insustituible forma de la misi\u00f3n\u2019<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>, de modo que resplandezca entre los fieles la caridad de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>. Consecuentemente, y \u201cde acuerdo con la tradici\u00f3n cristiana que ense\u00f1a que la vocaci\u00f3n nunca tiene como fin la santificaci\u00f3n personal \u2013porque Cristo ha unido de forma muy \u00edntima la santidad y la caridad\u2013 as\u00ed pues, nosotros que tendemos a la santidad personal debemos hacerlo siempre dentro del marco de un compromiso de servicio a la vida y a la santidad de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>. Por eso, debemos empe\u00f1arnos \u201cen realizar con audacia, inteligencia y discernimiento una pastoral de la cultura\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a> para lo cual \u201cno debemos ahorrar medios ni esfuerzos\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>. Claramente lo dice el derecho propio: \u201cTrabajar por el Reino quiere decir reconocer y favorecer el dinamismo divino, que est\u00e1 presente en la historia humana y la transforma. Construir el Reino significa trabajar por la liberaci\u00f3n del mal en todas sus formas\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara que mi vida sea memoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, el Verbo hecho carne<\/em><a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a><em>, ante el Padre y ante los hombres\u201d<\/em><a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>: Lo cual implica adherirse plenamente y sin reticencias al marcado \u201c\u2018estilo\u2019 de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>. \u00c9sa y no otra es nuestra raz\u00f3n de ser religiosos del Verbo Encarnado, es decir, el \u201cimitar lo m\u00e1s perfectamente posible a Jesucristo\u2026 reproduci\u00e9ndolo<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>, haci\u00e9ndonos semejantes a \u00c9l<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>, configur\u00e1ndonos con \u00c9l<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>, sabiendo que reflejamos la misma imagen<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a> del Hijo \u00danico de Dios. Queremos imitarlo hasta que podamos, de verdad, decir a los dem\u00e1s, <em>Sed imitadores m\u00edos, como yo lo soy de Cristo<\/em><a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>, <em>ya no vivo yo, es Cristo quien vive en m\u00ed<\/em> <a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>. Por eso enf\u00e1ticamente y en repetidas ocasiones el derecho propio nos dice que \u201cesta impronta cristoc\u00e9ntrica debe quedar marcada a fuego en nosotros y en nuestro apostolado de evangelizar la cultura\u2026 Esta realidad de ser otros Cristos es central en nuestra espiritualidad\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPor eso, comprometo todas mis fuerzas para no ser esquivo a la aventura misionera, para inculturar el Evangelio en la diversidad de todas las culturas\u201d<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup><strong>[97]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>: Noten Ustedes con cu\u00e1nta vehemencia nos hemos comprometido \u201ca grandes obras, a empresas extraordinarias\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>. Esto requiere que nosotros seamos \u201chombres de acci\u00f3n, de mirada amplia, de coraz\u00f3n decidido y generoso, que por la nobleza de nuestras almas nos alegremos\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a> al saber que Jes\u00fas mismo es quien nos env\u00eda \u201ca todas las naciones a continuar su propia misi\u00f3n redentora\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>. En este punto me parece importante que no se nos pase por alto que hemos comprometido <em>todas nuestras fuerzas<\/em>. Lo cual implica \u201cel compromiso total al servicio de la Evangelizaci\u00f3n; se trata de una entrega que abarca <em>toda<\/em> nuestra persona y <em>toda<\/em> nuestra vida, exigiendo de cada uno de nosotros una donaci\u00f3n sin l\u00edmites de fuerzas y de tiempo\u201d<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>. \u201cDe ah\u00ed que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelizaci\u00f3n de la cultura, o m\u00e1s exactamente de las culturas\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>. Y lo hemos de hacer, \u201cno de una manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y [evangelizando] hasta sus mismas ra\u00edces\u2013 las culturas del hombre\u2019\u201d<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>. Por eso, el <em>no ser esquivo a la aventura misionera<\/em> va m\u00e1s all\u00e1 del aceptar un destino, implica m\u00e1s bien, el moverse \u201ca impulsos del \u2018celo por las almas\u2019\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>, pide de nosotros el tener \u201cel \u00edmpetu de los santos y de los m\u00e1rtires, que lo dieron todo por Dios\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>, se trata de un esfuerzo audaz y paciente para saber acercarse a las diversas culturas con la actitud de Jes\u00fas que se despoj\u00f3 de s\u00ed mismo tomando condici\u00f3n de siervo<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>. Por \u00faltimo, implica tambi\u00e9n \u201cser capaces de tomar iniciativas constantes para terminar las obras, perseverantes en las dificultades, soportando con paciencia y fortaleza la soledad, el cansancio y el trabajo infructuoso\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>. De modo tal que nuestra vida misma est\u00e9 llena de esp\u00edritu apost\u00f3lico<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>. Defraudan estas palabras de la f\u00f3rmula de profesi\u00f3n quienes se aferran desordenadamente a un lugar, a un apostolado o a un destino, como tambi\u00e9n quienes han perdido la disponibilidad para ir en cualquier momento a cualquier misi\u00f3n a la que los superiores retengan oportuno asignarlos.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara prolongar la Encarnaci\u00f3n del Verbo<\/em> \u2018<em>en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre\u2019 asumiendo todo lo aut\u00e9nticamente humano\u201d<\/em><a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>: Porque ese es nuestro fin espec\u00edfico y as\u00ed decimos que queremos prolongar el Verbo en todas las cosas<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>, \u201cen las familias, en la educaci\u00f3n, en los medios de comunicaci\u00f3n, en los hombres de pensamiento y en toda otra leg\u00edtima manifestaci\u00f3n de la vida del hombre\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a> por el verbo oral y escrito<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>, y de este modo \u201cimbuir con el Evangelio toda la actividad humana\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>. Nosotros que \u201cqueremos propender a la santificaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de los hombres\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a> hemos de estar \u201cen el mundo<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a> y asumir en Cristo todo lo humano, ya que \u2018lo que no es asumido no es redimido\u2019<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a> y \u2018se constituye en un \u00eddolo nuevo con malicia vieja\u2019<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\"><sup>[117]<\/sup><\/a>. [\u2026] No asumiendo \u201cmateria\u201d no asumible como el pecado, el error, la mentira, el mal\u201d<a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\"><sup>[118]<\/sup><\/a> sino s\u00f3lo asumiendo lo que tiene dignidad o necesidad<a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\"><sup>[119]<\/sup><\/a>. \u201cJesucristo vino al mundo \u2018por nosotros los hombres\u2019, por tanto, \u2018todo hombre, todo el hombre y todos los hombres\u2019<a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\"><sup>[120]<\/sup><\/a> -sin discriminaciones- por eso, de manera preferencial los m\u00e1s carenciados deben ser objeto de nuestro amor y de nuestro servicio. [\u2026] Debemos amar de obra y de verdad al hombre concreto que est\u00e1 necesitado -de bienes materiales o espirituales-, jam\u00e1s usarlo como demag\u00f3gica propaganda. Seguimos a Aqu\u00e9l que, inspirando a San Juan, dijo de s\u00ed: <em>Dios es amor<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\"><sup>[121]<\/sup><\/a>. <em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara ser como otra humanidad de Cristo\u201d<\/em><a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\"><sup>[122]<\/sup><\/a>: \u201cde modo que el Padre no vea en nosotros \u2018m\u00e1s que el Hijo amado\u2019\u201d<a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\"><sup>[123]<\/sup><\/a>. \u00bfQui\u00e9n puede se\u00f1alar otro ideal m\u00e1s sublime, m\u00e1s apasionante o m\u00e1s envolvente que \u00e9ste de \u201cimitar m\u00e1s de cerca y representar perennemente en la Iglesia \u2018el g\u00e9nero de vida que el Hijo de Dios tom\u00f3 cuando vino a este mundo para cumplir la voluntad del Padre, y que propuso a los disc\u00edpulos que lo segu\u00edan\u2019\u201d<a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\"><sup>[124]<\/sup><\/a>? Su vida terrena es el \u201cejemplo de entrega sacerdotal al Padre que debemos imitar\u201d<a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\"><sup>[125]<\/sup><\/a>, son sus virtudes las que debemos replicar en nuestras vidas: \u201chumildad, pobreza, dolor, obediencia, renuncia a s\u00ed mismo, misericordia y amor a todos los hombres\u201d<a href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\"><sup>[126]<\/sup><\/a>. \u00c9l es el \u201cCamino que debemos seguir\u201d<a href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\"><sup>[127]<\/sup><\/a>, y son sus intereses con los cuales debemos encari\u00f1arnos y luchar por conseguir, yendo al mundo para convertirlo, yendo a la cultura y a las culturas del hombre para sanarlas y elevarlas con la fuerza del Evangelio<a href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\"><sup>[128]<\/sup><\/a>. Por eso espl\u00e9ndidamente se\u00f1ala el derecho propio como \u201cabsolutamente imprescindible unirse a su Persona, tener su Esp\u00edritu, asimilar su doctrina, frecuentar sus sacramentos, imitar sus ejemplos, amar entra\u00f1ablemente a su Madre, estar en perfecta comuni\u00f3n con su Iglesia Jer\u00e1rquica\u201d<a href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\"><sup>[129]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPara realizar con mayor perfecci\u00f3n el servicio de Dios y de los hombres\u201d<\/em><a href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\"><sup>[130]<\/sup><\/a>: Esta es la raz\u00f3n por la que \u201cnos comprometemos con los tres votos\u201d<a href=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\"><sup>[131]<\/sup><\/a>. A fin de que \u201cdedic\u00e1ndonos totalmente a Dios como a nuestro amor supremo y a la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo, consigamos la perfecci\u00f3n de la caridad\u201d<a href=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\"><sup>[132]<\/sup><\/a>. Porque bien sabemos que \u201cla perfecci\u00f3n no consiste esencialmente en la pobreza, ni en los otros votos de castidad y obediencia, sino en el seguimiento de Cristo por la caridad perfecta. De aqu\u00ed que San Pedro le haya dicho a Nuestro Se\u00f1or: <em>Nosotros lo hemos dejado todo y <strong>te hemos seguido<\/strong><\/em>\u201d<a href=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\"><sup>[133]<\/sup><\/a>. Esta es \u201cla mayor exigencia de nuestra vocaci\u00f3n, en la cual debe reflejarse la misma Encarnaci\u00f3n del Verbo, en quien brillan, sin mezcla pero en uni\u00f3n intim\u00edsima, la perfecci\u00f3n humana y la perfecci\u00f3n divina\u201d<a href=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\"><sup>[134]<\/sup><\/a>. Por eso incluso nuestra formaci\u00f3n humana apunta a alcanzar la \u201cperfecci\u00f3n humana que brilla en el Hijo de Dios y se transparenta con singular eficacia en sus actitudes hacia los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\"><sup>[135]<\/sup><\/a>. Esto implica un tender \u201cincesantemente a una mayor perfecci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\"><sup>[136]<\/sup><\/a> ordenando nuestra vida seg\u00fan el Evangelio y seg\u00fan el derecho propio del Instituto<a href=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\"><sup>[137]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPor esto, delante de Dios nuestro Se\u00f1or y de todos sus santos, ante N.N., Superior Provincial del Instituto del Verbo Encarnado, y en presencia de los miembros de dicho Instituto y de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1\u201d<\/em>: Recordemos siempre que hemos empe\u00f1ado nuestra palabra con <em>Dios nuestro Se\u00f1or <\/em>y delante <em>de todos sus santos<\/em>, es decir que lo que sucede el d\u00eda de nuestra profesi\u00f3n se reproduce al mismo tiempo en el cielo<em>. <\/em>Las palabras que siguen ponen de manifiesto no s\u00f3lo el v\u00ednculo jur\u00eddico entre cada uno de nosotros y el Instituto, sino tambi\u00e9n el estrecho lazo espiritual que nos une al servicio de la Iglesia<a href=\"#_ftn138\" name=\"_ftnref138\"><sup>[138]<\/sup><\/a>. Por eso San Juan Bosco afirmaba que \u201clos votos pueden llamarse cuerdecillas espirituales que nos ligan a Dios y ponen en manos del superior toda la propia voluntad, los bienes, nuestras fuerzas f\u00edsicas y morales, a fin de que entre todos hagamos un s\u00f3lo coraz\u00f3n y una sola alma, para proveer la mayor gloria de Dios seg\u00fan nuestras Constituciones, que es precisamente lo que la Iglesia nos invita a hacer\u201d<a href=\"#_ftn139\" name=\"_ftnref139\"><sup>[139]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cHago voto de vivir para siempre [o por el n\u00famero de a\u00f1os que corresponda]\u201d: <\/em>Es decir, \u201clos votos establecen un v\u00ednculo poderoso entre Cristo y el alma consagrada. Es una donaci\u00f3n <em>perpetua<\/em>\u2026 [En efecto] el voto expresa y contiene ese car\u00e1cter <em>irreversible<\/em> de v\u00ednculo perpetuo\u201d<a href=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\"><sup>[140]<\/sup><\/a>. Por eso San Pedro Juli\u00e1n Eymard, en toda su genialidad y con toda su fuerza, les dec\u00eda a unos religiosos en sus Ejercicios Espirituales antes de la profesi\u00f3n: \u201c\u00bfPara cu\u00e1nto tiempo firm\u00e1is este contrato? Por prudencia os pide la regla lo firm\u00e9is s\u00f3lo para algunos a\u00f1os, uno o tres. \u00bfVais a decir por eso: \u00a1Bien!, me doy por este tiempo, pero despu\u00e9s ya lo veremos? \u00a1No faltaba m\u00e1s! El coraz\u00f3n por su parte hace votos perpetuos. Si no quer\u00e9is pertenecer siempre a Dios, no sois dignos de ser suyos por un a\u00f1o. Quedad m\u00e1s ac\u00e1. \u00a1No deis un paso m\u00e1s, que trat\u00e1ndose de Dios, tan bueno, no ha de haber ensayos! Y si dud\u00e1is de \u00c9l, de su auxilio, de su gracia y de su amor, le har\u00edas una injuria. Lo que constituye la grandeza y nobleza del amor es el entregar la libertad presente y futura, at\u00e1ndose para siempre y no admitiendo posibilidad de una ruptura\u201d<a href=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\"><sup>[141]<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cCasto, por el Reino de los Cielos<\/em><a href=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\"><sup>[142]<\/sup><\/a><em>, pobre, manifestando que Dios es la \u00fanica riqueza verdadera del hombre<\/em><a href=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\"><sup>[143]<\/sup><\/a><em>, y obediente, hasta la muerte de cruz<\/em><a href=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\"><sup>[144]<\/sup><\/a><em> para seguir m\u00e1s \u00edntimamente al Verbo Encarnado en su castidad, pobreza y obediencia\u201d<\/em><a href=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\"><sup>[145]<\/sup><\/a>: \u201cSe trata de entregar todo, en una especie de inmolaci\u00f3n, para alcanzar la total transfiguraci\u00f3n en Cristo\u201d<a href=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\"><sup>[146]<\/sup><\/a>. Entonces, \u201cmediante el voto de castidad queremos ofrecer a Dios el holocausto de nuestro cuerpo y de todos nuestros afectos naturales\u201d<a href=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\"><sup>[147]<\/sup><\/a> y a\u00fan de \u201ctodo cuanto no sea el mismo Dios<a href=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\"><sup>[148]<\/sup><\/a>. Asimismo, con el voto de pobreza libremente abrazamos \u201cel abandono voluntario de las riquezas y de los bienes exteriores de este mundo con el fin de buscar \u00fanicamente a Dios\u201d<a href=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\"><sup>[149]<\/sup><\/a> porque queremos \u201cseguir desnudo a Cristo desnudo\u201d<a href=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\"><sup>[150]<\/sup><\/a>. Esto \u201cimplica una elecci\u00f3n preferencial del amor exclusivo a Dios\u201d<a href=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\"><sup>[151]<\/sup><\/a>, permiti\u00e9ndonos tender totalmente libres y con todas las fuerzas a solo \u00c9l<a href=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\"><sup>[152]<\/sup><\/a>. Finalmente, con el voto de obediencia \u2013que es el m\u00e1s esencial del estado religioso<a href=\"#_ftn153\" name=\"_ftnref153\"><sup>[153]<\/sup><\/a>\u2013 entregamos a Dios la \u201cvoluntad y con ella todo el bien del alma\u201d<a href=\"#_ftn154\" name=\"_ftnref154\"><sup>[154]<\/sup><\/a>. En este punto, y con el fin de \u201chacer entera y perfecta oblaci\u00f3n de nosotros mismos\u201d el derecho propio nos exhorta a ofrecer tambi\u00e9n el entendimiento, \u201cno solamente teniendo un querer, pero teniendo un sentir mismo con el superior, sujetando el propio juicio al suyo, en cuanto la devota voluntad puede inclinar el entendimiento\u201d<a href=\"#_ftn155\" name=\"_ftnref155\"><sup>[155]<\/sup><\/a>. Cabe destacar que \u201cen virtud del voto estamos obligados a observar todas aquellas cosas que la regla prescribe como preceptos, y todas las que el superior quiera prescribir a tenor de la regla\u201d<a href=\"#_ftn156\" name=\"_ftnref156\"><sup>[156]<\/sup><\/a>. De aqu\u00ed \u201cque la voluntad de Dios se exprese&#8230; espec\u00edficamente para nosotros los religiosos a trav\u00e9s de las constituciones\u201d<a href=\"#_ftn157\" name=\"_ftnref157\"><sup>[157]<\/sup><\/a> y a trav\u00e9s de los superiores, que \u201chacen las veces de Dios\u201d<a href=\"#_ftn158\" name=\"_ftnref158\"><sup>[158]<\/sup><\/a>, y por eso \u201clos superiores, al ejercer su potestad, lo deben hacer \u2018a tenor del derecho propio y del universal\u2019<a href=\"#_ftn159\" name=\"_ftnref159\"><sup>[159]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn160\" name=\"_ftnref160\"><sup>[160]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cDe acuerdo al camino evang\u00e9lico trazado en las Constituciones del Instituto del Verbo Encarnado\u201d<\/em><a href=\"#_ftn161\" name=\"_ftnref161\"><sup>[161]<\/sup><\/a>: Expl\u00edcitamente lo dice el derecho propio: \u201cLa vida religiosa es un seguimiento de Cristo en orden a alcanzar la perfecci\u00f3n de la caridad. Pero tal cosa solamente se ha de dar en el marco del propio Instituto: \u2018La creciente configuraci\u00f3n con Cristo se va realizando en conformidad con el carisma y normas del Instituto al que el religioso pertenece. Cada Instituto tiene su propio esp\u00edritu, car\u00e1cter, finalidad y tradici\u00f3n, y es conform\u00e1ndose con ellos, como el religioso crece en su uni\u00f3n con Cristo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn162\" name=\"_ftnref162\"><sup>[162]<\/sup><\/a>. Asimismo, las <em>Constituciones<\/em> prescriben que: \u201cTodos los miembros de nuestro Instituto no s\u00f3lo deben cumplir con la mayor perfecci\u00f3n posible los consejos evang\u00e9licos y la entrega a Jes\u00fas por Mar\u00eda, sino tambi\u00e9n \u2018ordenar su vida seg\u00fan el derecho propio del Instituto y esforzarse as\u00ed por alcanzar la perfecci\u00f3n de su estado\u2019\u201d<a href=\"#_ftn163\" name=\"_ftnref163\"><sup>[163]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cY para mejor hacerlo hago un cuarto voto de consagraci\u00f3n a Mar\u00eda en materna esclavitud de amor\u201d<\/em>: \u201cPor esta esclavitud de amor, no s\u00f3lo ofrecemos a Cristo por Mar\u00eda nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestros bienes exteriores, sino incluso nuestras buenas obras, pasadas, presentes y futuras, con todo su valor satisfactorio y meritorio, a fin de que Ella disponga de todo seg\u00fan su benepl\u00e1cito<a href=\"#_ftn164\" name=\"_ftnref164\"><sup>[164]<\/sup><\/a>, seguros de que por Mar\u00eda, Madre del Verbo Encarnado, debemos ir a \u00c9l, y que Ella ha de formar \u2018grandes santos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn165\" name=\"_ftnref165\"><sup>[165]<\/sup><\/a>. \u201cFruto de la consagraci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen y consecuencia natural es el marianizar toda la vida\u201d<a href=\"#_ftn166\" name=\"_ftnref166\"><sup>[166]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><em>\u201cPido la intercesi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora, de los Doce Ap\u00f3stoles y de los otros santos patronos, las oraciones de los Hermanos en el Verbo Encarnado y de las Hermanas del Instituto de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1. El amor y la gracia de la Sant\u00edsima Trinidad me ayuden a ser fiel en la obra que ha comenzado\u201d<\/em>: Aqu\u00ed pedimos la intercesi\u00f3n de la Virgen Sant\u00edsima, porque su ayuda nos es imprescindible<a href=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\"><sup>[167]<\/sup><\/a> y por eso nuestras <em>Constituciones <\/em>concluyen diciendo: \u201cQue la Sant\u00edsima Virgen nos ayude a todos a alcanzar al Padre por el Hijo en el Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\"><sup>[168]<\/sup><\/a>. En las l\u00edneas siguientes ponemos de manifiesto tambi\u00e9n la gran devoci\u00f3n a los santos que nos ha sido legada \u2013ya que son los mejores miembros del Cuerpo m\u00edstico de Cristo y el fruto mayor y m\u00e1s completo de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n y son ellos quienes transforman al mundo con su ejemplo, y con la fuerza de su intercesi\u00f3n<a href=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\"><sup>[169]<\/sup><\/a>\u2013. Finalmente, nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n pone de manifiesto la uni\u00f3n indisoluble<a href=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\"><sup>[170]<\/sup><\/a> como Familia Religiosa con el <em>Instituto de las Servidoras del Se\u00f1or y de la Virgen de Matar\u00e1<\/em>, a quienes se debe ayudar \u201c\u2018con especial diligencia\u2019, para que queden informadas por el genuino esp\u00edritu de nuestra familia\u201d<a href=\"#_ftn171\" name=\"_ftnref171\"><sup>[171]<\/sup><\/a>.<em style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En fin, muy queridos todos: el seguimiento de Cristo, como queda bien claro, trae aparejada esta idea clamorosa: <em>sacrificarse<\/em><a href=\"#_ftn172\" name=\"_ftnref172\"><sup>[172]<\/sup><\/a> y la exigencia m\u00e1s apremiante, que es el <em>permanecer fieles<\/em>: al Verbo Encarnado y a la disciplina del Instituto<a href=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\"><sup>[173]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Recordemos siempre la magistral ense\u00f1anza del Beato Paolo Manna: \u201clas grandes santidades se hicieron de peque\u00f1as fidelidades; pero para poder ser fieles, siempre fieles, es necesario hacerse habitual y familiar a la mortificaci\u00f3n, porque si Cristo es generoso tambi\u00e9n es exigente. Hay quien piensa que, con haber ido a las misiones, es ya un sacrificio tan grande, que basta por todo. Error fatal que ha hecho fracasar muchas vocaciones. La cruz se debe llevar todos los d\u00edas, <em>tome su cruz cada d\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\"><sup>[174]<\/sup><\/a>, nos dijo nuestro Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn175\" name=\"_ftnref175\"><sup>[175]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Bien sabemos que el seguir al Verbo Encarnado significa renunciar a todo radicalmente para unirse a \u00c9l y acompa\u00f1arlo por los caminos de su misi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n es cierto \u2013y cu\u00e1ntas veces Dios en su misericordia nos ha dejado experimentarlo para aliciente de nuestra esperanza\u2013 que el seguirlo trae consigo un <em>tesoro en los cielos<\/em>, o sea, una abundancia de bienes espirituales. Nos prometi\u00f3 incluso la vida eterna en el futuro, y el <em>ciento por uno en esta vida<\/em><a href=\"#_ftn176\" name=\"_ftnref176\"><sup>[176]<\/sup><\/a>. Ese <em>ciento por uno<\/em> se refiere a una calidad de vida superior, a una felicidad incomparablemente m\u00e1s alta. La experiencia nos ha demostrado a cada uno de nosotros que la vida consagrada, seg\u00fan el designio de Jes\u00fas, es una vida profundamente feliz. Felicidad que se mide en relaci\u00f3n con la fidelidad al designio de Jes\u00fas, a\u00fan cuando el <em>ciento por uno<\/em> no quite la necesidad de asociarse a la cruz<a href=\"#_ftn177\" name=\"_ftnref177\"><sup>[177]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Recordemos siempre que s\u00f3lo en la medida en que nuestro amor refulja por nuestra oblaci\u00f3n y esp\u00edritu de sacrificio, podremos en verdad prolongar la presencia, la palabra, el sacrificio y la acci\u00f3n salv\u00edfica de Cristo, vencedor del pecado y de la muerte y dar a los dem\u00e1s un testimonio cre\u00edble del destino glorioso de nuestra existencia.<\/p>\n<p>En este d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n gloriosa de nuestro Se\u00f1or y a pocos d\u00edas de celebrar el augusto misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, pidamos los unos por los otros que, por la intercesi\u00f3n de nuestra Madre Sant\u00edsima, la Virgen Fiel, nos mantengamos siempre fieles a nuestra consagraci\u00f3n, que no rehusemos ning\u00fan sacrificio a fin de reproducir en nosotros la forma de vida de su Hijo y seamos constructores magn\u00e1nimos y humildes del Reino de Cristo, como lo fue Ella.<\/p>\n<p>Nuevamente: \u00a1Muy Felices Pascuas!<\/p>\n<p>En el Verbo Encarnado, un fuerte abrazo para todos,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de abril de 2018 &#8211;\u00a0<em>Domingo de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or<\/em><br \/><em>Carta Circular 21\/2018<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Haced de cuenta que est\u00e1is muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jes\u00fas <\/em>(Rm 6, 11); citado en <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 31.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mt 19, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los religiosos y religiosas en Kielce, Polonia<\/em>, (03\/06\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Redemptionis donum<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Col 2, 7. Ver <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 43; <em>op. cit<\/em>. Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Santa Isabel de la Trinidad, <em>Elevaciones<\/em>, Elevaci\u00f3n n\u00ba 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A las religiosas de Florian\u00f3polis, Brasil<\/em>, (18\/10\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n dominical<\/em> (09\/09\/1981), 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 39.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Col 3, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 230;<em> op. cit. <\/em><em>Vita Consecrata<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5<sup>a<\/sup> Serie, <em>Ejercicios Espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n de Hnos. de San Vicente de Paul<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> <em>CIC<\/em>, c. 654.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 49; <em>op. cit.<\/em> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 16; <em>op. cit. Vita Consecrata<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit. Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 50. San Juan Bosco ense\u00f1a que \u201ces tanto el m\u00e9rito del que hace los votos como del que recibe el martirio porque lo que a \u00e9stos falta en intensidad lo tienen en duraci\u00f3n\u201d. <em>Regla de la Sociedad de San Francisco de Sales<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Epistolario<\/em>, A la M. Ana de Jes\u00fas, OCD Priora de C\u00f3rdoba, Segovia, (18\/07\/1589).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 405.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 407.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Jn 15, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 51; <em>op. cit.<\/em> Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th<\/em>., II-II, 186, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Redemptionis donum<\/em>, 7; citado en el <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, nota 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 11; cf. San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post-sinodal <em>Vita consecrata<\/em> (25\/03\/1996) 17; 26; 65; 70-71.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit. Perfectae Caritatis<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 82.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Emanado por la Sagrada Congregaci\u00f3n para los Religiosos e Institutos Seculares (ahora la CIVCSVA) el 31 de mayo de 1983.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Constituciones,<\/em> 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 326.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 223.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 5; <em>op. cit. CIC<\/em>, c. 573, \u00a71. Adem\u00e1s: Cf. <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. Heb 11, 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, VI. La perseverancia en el IVE, p. 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 53.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 252.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 271.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 83.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 21: \u201cla vida consagrada est\u00e1 llamada a profundizar continuamente el don de los consejos evang\u00e9licos con un amor cada vez m\u00e1s sincero e intenso en dimensi\u00f3n\u00a0<em>trinitaria<\/em>: amor\u00a0<em>a Cristo<\/em>, que llama a su intimidad;\u00a0<em>al Esp\u00edritu Santo<\/em>, que dispone el \u00e1nimo a acoger sus inspiraciones;\u00a0<em>al Padre<\/em>, origen primero y fin supremo de la vida consagrada\u201d; cf. <em>Ibidem<\/em>, 14; Juan Pablo II, <em>Discurso en la Audiencia General<\/em> (09\/11\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 10; <em>op. cit<\/em>. CIVCSVA, <em>Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesia sobre la vida religiosa<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. Jn 15, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 5 a.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso en la Audiencia General<\/em>, (26\/10\/1994).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 22; 30; 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Evangelica Testificatio<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, nota 57; <em>op. cit.<\/em> Cf. <em>Evangelica Testificatio<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 193.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Bolet\u00edn Oficial del Gobierno General del Instituto del Verbo Encarnado<\/em>, Introducci\u00f3n: Carta del Superior General a todos los miembros, (01\/07\/2017).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. 1 Co 7, 32-34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Rm 5, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 174; <em>op. cit. <\/em><em>Vita Consecrata<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 20: \u201cDe este modo, la vida consagrada se convierte en una de las huellas concretas que la Trinidad deja en la historia, para que los hombres puedan descubrir el atractivo y la nostalgia de la belleza divina\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 12; <em>op. cit<\/em>. Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> \u201cTestimonio de modo <em>esplendoroso<\/em> y <em>eminente<\/em>, que el mundo no puede ser transformado y ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las Bienaventuranzas\u201d. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 103; <em>op. cit.<\/em> <em>Orientaciones sobre la Formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 166; <em>op. cit.<\/em> Cf. Ef 3, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 33; <em>op. cit.<\/em> OR (13\/01\/95), p. 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 348.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 259.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Cf. Jn 1, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 22: \u201cVerdaderamente la vida consagrada es\u00a0<em>memoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas<\/em>\u00a0como Verbo encarnado ante el Padre y ante los hermanos. Es tradici\u00f3n viviente de la vida y del mensaje del Salvador\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Cf. Rm 8, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. Flp 3, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Cf. Flp 3, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> 2 Co 3, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> 1 Co 11, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Ga 2, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 47; 80; 98.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 161.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 146.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 85.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 339.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 165.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura, 163; op. cit. <\/em>Flp 2, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 107; <em>op. cit. Ad Gentes<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 305; <em>op. cit. CIC<\/em>, c. 675, 1. Cf. <em>Conclusiones de la III Reuni\u00f3n Extraordinaria del Consejo General del Instituto<\/em>, (13-9\/06\/2004), 106.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. Jn 17, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> San Irineo, citado en el <em>Documento de Puebla<\/em>, 400.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, <em>Documento de Puebla<\/em> (1979), 400, 469.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> Cf. <em>Redemptor Hominis<\/em>, 13-18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68; <em>op. cit<\/em>. 1 Jn 4, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 76; <em>op. cit.<\/em> Cf. Santa Isabel de la Trinidad,\u00a0<em>O mon Dieu, Trinit\u00e9 que j&#8217;adore<\/em>, en <em>Oeuvres completes<\/em> (Par\u00eds 1991) 199-200.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 36;<em> op. cit. Lumen Gentium<\/em>, 44. Cf.<em> Evangelica Testificatio<\/em>, 4: \u201cMediante la pr\u00e1ctica de los consejos evang\u00e9licos hab\u00e9is querido seguir m\u00e1s libremente a Cristo e imitarlo m\u00e1s fielmente\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 60; <em>op. cit.<\/em> Cf. Jn 14, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 210.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 1; 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 77;<em> op. cit. <\/em>\u00a0Mc 10, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 197.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 133; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 250.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 378.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 277; <em>op. cit. Evangelica Testificatio<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a> San Juan Bosco, <em>Reglas o Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales<\/em>, Tur\u00edn (1877), 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5<sup>a<\/sup> Serie,<em> Ejercicios Espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n de Hnos. de San Vicente Paul<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 21: \u201cLa\u00a0<em>pobreza<\/em>\u00a0manifiesta que Dios es la \u00fanica riqueza verdadera del hombre. Vivida seg\u00fan el ejemplo de Cristo que \u00absiendo rico, se hizo pobre\u00bb (2 Co\u00a08, 9), es expresi\u00f3n de la\u00a0<em>entrega total de s\u00ed<\/em>\u00a0que las tres Personas divinas se hacen rec\u00edprocamente. Es don que brota en la creaci\u00f3n y se manifiesta plenamente en la Encarnaci\u00f3n del Verbo y en su muerte redentora\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 22; Flp 2, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 14; 16; 18; 23; 28-29; 36-38; 52; 64-66; 69; 72; 82; 84-85; 104.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a> San Jer\u00f3nimo, <em>Ad Rusticum Monachum<\/em>, Ep. 125: ML 22,1085.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref153\" name=\"_ftn153\">[153]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 167; <em>op. cit<\/em>. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>S.Th<\/em>., II-II, 186, 8c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref154\" name=\"_ftn154\">[154]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 164.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref155\" name=\"_ftn155\">[155]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 189; <em>op. cit<\/em>. San Ignacio de Loyola, <em>Carta de la Obediencia<\/em>, en <em>San Ignacio, OC<\/em>., (Madrid 1952), 837-838.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref156\" name=\"_ftn156\">[156]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Questiones Quodlibetales<\/em>, I, q. 9, a. 20c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref157\" name=\"_ftn157\">[157]<\/a> Cf. <em>Orientaciones sobre la Formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref158\" name=\"_ftn158\">[158]<\/a> <em>CIC<\/em>, c. 601; <em>Constituciones<\/em>, 74.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref159\" name=\"_ftn159\">[159]<\/a> <em>CIC<\/em>, c. 617.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref160\" name=\"_ftn160\">[160]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 184.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref161\" name=\"_ftn161\">[161]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref162\" name=\"_ftn162\">[162]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 325; <em>op. cit. Elementos Esenciales de la Vida Religiosa<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref163\" name=\"_ftn163\">[163]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 378; <em>op. cit. CIC<\/em>, c. 598, \u00a7 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref164\" name=\"_ftn164\">[164]<\/a> San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 121-125.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref165\" name=\"_ftn165\">[165]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 84; <em>op. cit<\/em>. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref166\" name=\"_ftn166\">[166]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 85.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref167\" name=\"_ftn167\">[167]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref168\" name=\"_ftn168\">[168]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 380.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref169\" name=\"_ftn169\">[169]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref170\" name=\"_ftn170\">[170]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 273.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref171\" name=\"_ftn171\">[171]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 175.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref172\" name=\"_ftn172\">[172]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 146.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref173\" name=\"_ftn173\">[173]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 80; <em>op. cit<\/em>. Cf. <em>CIC<\/em>, c. 678.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref174\" name=\"_ftn174\">[174]<\/a> Lc 9, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref175\" name=\"_ftn175\">[175]<\/a> Cf. <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta Circular n. 19, Mil\u00e1n, (15\/12\/1932).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref176\" name=\"_ftn176\">[176]<\/a> Cf. Mt 19, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref177\" name=\"_ftn177\">[177]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em>, (12\/10\/1994).<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cViviendo como resucitados\u201dDirectorio de Espiritualidad, 39 Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios: \u00a1Muy felices Pascuas de Resurrecci\u00f3n para todos! 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