{"id":5166,"date":"2021-12-01T08:18:03","date_gmt":"2021-12-01T06:18:03","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=5166"},"modified":"2021-12-10T11:08:07","modified_gmt":"2021-12-10T09:08:07","slug":"la-iglesia-en-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2021\/12\/01\/la-iglesia-en-el-desierto\/","title":{"rendered":"La Iglesia en el desierto"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5166\" class=\"elementor elementor-5166\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8720a2f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"8720a2f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e23597\" data-id=\"0e23597\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e55be2d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e55be2d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La Iglesia en el desierto<\/strong><\/h4><p>No hace mucho el comentarista estadounidense Tucker Carlson dec\u00eda en su columna semanal: \u201c\u00bfDios est\u00e1 muerto? Esa es la famosa pregunta que hac\u00eda la revista Times all\u00e1 lejos en 1966 cuando la revista Times aun importaba. La respuesta entonces y aun ahora es no, Dios no est\u00e1 muerto, pero un mont\u00f3n de gente que cre\u00eda en \u00c9l est\u00e1 muerta. Lo cual indica que, no hace mucho, \u00e9ste era un pa\u00eds cristiano. Tan recientemente como en el 2009, el 77% de los americanos dec\u00edan que se consideraban cristianos creyentes. S\u00f3lo 10 a\u00f1os despu\u00e9s, pasando la administraci\u00f3n de Obama, ese n\u00famero cay\u00f3 12 puntos. A lo largo del mismo per\u00edodo, el n\u00famero de ateos y de personas autoidentificadas como gente no-religiosa en Am\u00e9rica salt\u00f3 dr\u00e1sticamente. Y eso fue antes de la epidemia de covid. Los pol\u00edticos usaron la pandemia en el pa\u00eds para cerrar miles de iglesias y arrojar a los cristianos en prisi\u00f3n por practicar su fe. [\u2026] Pero eso no significa \u2013y este es el punto cr\u00edtico\u2013 esto no significa que \u00e9ste se haya vuelto un pa\u00eds secular. No hay pa\u00edses seculares, del mismo modo que no hay personas seculares. Todos creen en algo. Todos hemos nacido con la necesidad de adorar. La pregunta es qu\u00e9\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Entonces, sigue argumentando el comentarista: \u201cAm\u00e9rica no ha perdido su religi\u00f3n. S\u00f3lo la ha reemplazado. Lo que est\u00e1 muriendo es la fe que cre\u00f3 la civilizaci\u00f3n occidental, la cristiandad. En su lugar se hala un nuevo credo, y que, como todas las religiones, tiene sus sacramentos propios, sus textos sagrados propios\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Este p\u00e1rrafo introductorio que Carlson usa para decir que algunos pol\u00edticos americanos promueven el \u201cculto al coronavirus\u201d haciendo de \u00e9ste \u201cla nueva religi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> \u2013dejando entrever de alg\u00fan modo la situaci\u00f3n de la Iglesia en ese pa\u00eds\u2013 bien se puede aplicar \u2013con sus m\u00e1s y con sus menos\u2013 a la realidad de la Iglesia en no pocos pa\u00edses del mundo, en los que la situaci\u00f3n se vuelve a\u00fan m\u00e1s radical, no ya a causa del \u2018coronavirus\u2019 sino del \u2018virus de la inmanencia mundana\u2019 que algunos de sus miembros intentan implantar al sacrificar el esp\u00edritu prof\u00e9tico de la Iglesia, pactando o transigiendo con el esp\u00edritu del mundo en su af\u00e1n de ser \u2018aceptados\u2019 por \u00e9ste. Esta es la realidad que nos toca vivir hoy y el campo de batalla en el cual debemos combatir en la actualidad.<\/p><p>Algo muy similar denunciaba el padre\u00a0Santiago Mart\u00edn, FM, en un video publicado el 24 de septiembre de este a\u00f1o titulado \u201cLa \u2018nueva Iglesia\u2019 ha fracasado\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. All\u00ed el P. Mart\u00edn se\u00f1alaba que \u201cun estudio afirma que s\u00f3lo el 12% de los alemanes considera que la religi\u00f3n es algo bueno para la humanidad. Cat\u00f3licos, protestantes y jud\u00edos est\u00e1n incluidos en ese porcentaje. Esto indica claramente que despu\u00e9s de todo lo que llevan haciendo para adaptarse al mundo, han fracasado. Si s\u00f3lo el 12% considera que la religi\u00f3n es algo positivo para la humanidad, significa que los que est\u00e1n promoviendo el cambio \u2013\u00e9ste de la nueva Iglesia\u2013 y que dicen que todo empieza desde ahora y que hay que estar en ruptura con todo lo anterior (Palabra de Dios y Tradici\u00f3n): han fracasado [\u2026].<\/p><p>Los templos est\u00e1n cada vez m\u00e1s vac\u00edos y eso de que poniendo las cosas f\u00e1ciles, adapt\u00e1ndose al orden mundial, aceptando lo que nos piden que aceptemos (todo el paquete completo, desde el aborto hasta la ideolog\u00eda de g\u00e9nero), eso de que esta rendici\u00f3n de lo que somos y de lo que creemos va a servir para acercar a la gente a la Iglesia, eso es mentira. Est\u00e1 la realidad que lo demuestra [\u2026].<\/p><p>Hoy en d\u00eda no se trata de si interpretamos el Concilio Vaticano II en clave de ruptura o de continuidad, es que eso a la inmensa mayor\u00eda de los bautizados le da lo mismo. Hace algunos a\u00f1os la Iglesia cat\u00f3lica era una minor\u00eda, hoy en d\u00eda la Iglesia cat\u00f3lica es <strong>irrelevante<\/strong>. No en todo el mundo, claro, pero s\u00ed por ejemplo, en Alemania. Si el 12% considera que la religi\u00f3n es algo positivo para la humanidad, eso quiere decir que el 88% considera que no sirve para nada la religi\u00f3n. Casos similares ocurren en otras partes del mundo \u2013aunque no tan radicalmente\u2013 e incluso en USA donde el porcentaje de ateos se equipara proporcionalmente al n\u00famero de creyentes. Asimismo, en Latinoam\u00e9rica, donde los j\u00f3venes han desertado en masa.<\/p><p>Esto demuestra que la \u2018nueva iglesia\u2019 ha fracasado, que no han conseguido aun con sus rebajas ya aplicadas, toleradas en su aplicaci\u00f3n, no han logrado frenar el declive en el que ya estaba la Iglesia y que con ellos se ha acentuado. S\u00f3lo hay una soluci\u00f3n: la unidad que no puede lograrse sino es en torno a la Verdad (en la Palabra de Dios y la Tradici\u00f3n)\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Como miembros del Instituto del Verbo Encarnado y de la Iglesia esta realidad no nos es ajena. Pues hemos sido convocados a unirnos bajo el estandarte del Verbo Encarnado para \u201cla misi\u00f3n de oponerse prof\u00e9ticamente a la idolatr\u00eda del poder, del tener y del placer\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. Ya que el mismo Cristo es quien \u201ccumple su misi\u00f3n prof\u00e9tica hasta la plena manifestaci\u00f3n de la gloria [&#8230;] a trav\u00e9s de la jerarqu\u00eda, que ense\u00f1a en su nombre y con su poder\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Siendo nuestro Instituto \u201cun Instituto clerical\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> y, por tanto, sabi\u00e9ndonos part\u00edcipes \u201cde la funci\u00f3n prof\u00e9tica de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, dedicados completamente \u201ca la edificaci\u00f3n de la Iglesia y a la salvaci\u00f3n del mundo\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> nos ha parecido conveniente dedicar estas l\u00edneas a tratar, de alguna manera, sobre la realidad actual de la Iglesia para, a partir de all\u00ed, intentar describir cu\u00e1l debe ser nuestra actitud y nuestra conducta ante ello.<\/p><p>Asimismo, nos parece importante clarificar que nuestro prop\u00f3sito no es el de criticar o el adoptar una actitud contestataria como hacen algunos que del <em>sentire cum Ecclesia<\/em> pasan en la pr\u00e1ctica al <em>agere contra Ecclesiam<\/em>, viviendo la comuni\u00f3n jer\u00e1rquica dial\u00e9cticamente, y por tanto no vivi\u00e9ndola, enfrentando la \u201cIglesia oficial o jer\u00e1rquica\u201d con la \u201cIglesia del pueblo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> y promoviendo as\u00ed las actitudes de disenso que tanto da\u00f1an la comuni\u00f3n eclesial, y que se disfrazan de denuncias prof\u00e9ticas. Nosotros queremos ser profetas de luz y esperanza ofreciendo un testimonio expl\u00edcito, siguiendo la exhortaci\u00f3n que nos hac\u00eda San Juan Pablo II: \u201cHemos de proclamar nuestras creencias <em>a la luz del d\u00eda<\/em> y <em>desde los tejados<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, sin miedo y sin compromisos\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>1. La Iglesia en el desierto <\/strong><\/h4><p>Hemos titulado el presente escrito \u201cLa Iglesia en el desierto\u201d ya que nos parece que \u2013siguiendo en esta idea al Venerable Arzobispo Fulton Sheen\u2013 \u201cla Iglesia de hoy es como la Iglesia en el desierto\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Con la expresi\u00f3n \u2018Iglesia del desierto\u2019 nos referimos a la \u2018iglesia de los israelitas\u2019, al Pueblo de Dios cuando despu\u00e9s de 400 a\u00f1os de esclavitud en Egipto, comenz\u00f3 su marcha hacia la Tierra Prometida de Cana\u00e1n.<\/p><p>Similarmente la Iglesia contempor\u00e1nea se parece a la antigua \u2018iglesia del desierto\u2019 en tres aspectos:<\/p><p>\u25aa Desprecio por la jerarqu\u00eda, man\u00e1 o Eucarist\u00eda: ciertamente que hasta el Concilio Vaticano II la Iglesia estaba m\u00e1s separada del esp\u00edritu del mundo que ahora. Pero desde que se hizo un leg\u00edtimo \u00e9nfasis en que la Iglesia deber\u00eda estar m\u00e1s envuelta en los distintos aspectos de la vida del mundo y sus necesidades, entonces comenz\u00f3 a agigantarse el deseo por las ollas de carne en Egipto<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>, es decir, por lo mundano. Por eso algunos sacerdotes y religiosos se sienten cada vez m\u00e1s inc\u00f3modos en ser llamados \u2018conservadores\u2019 (porque asocian a ello la rigidez en su connotaci\u00f3n negativa) o en ser identificados con alguien de la \u2018c\u00fapula\u2019 (porque en la jerarqu\u00eda s\u00f3lo ven opresi\u00f3n). A eso se le sigue un declive en la reverencia debida a la Eucarist\u00eda del mismo modo en que hubo rechazo del man\u00e1 entre los israelitas: <em>Los israelitas se sentaron a llorar a gritos, diciendo: \u201c\u00a1Si al menos tuvi\u00e9ramos carne para comer!&#8230; \u00a1Ahora nuestras gargantas est\u00e1n resecas! \u00a1Estamos privados de todo, y nuestros ojos no ven nada m\u00e1s que el man\u00e1!\u201d<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>. <strong>Entonces se empieza a ansiar los placeres de este mundo. <\/strong><em>\u00a1C\u00f3mo recordamos los pescados que com\u00edamos gratis en Egipto, y los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos!<\/em><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. El aborto, la homosexualidad, el rechazo de los votos religiosos, ciertas pr\u00e1cticas esot\u00e9ricas y no pocas preocupaciones mundanas que \u2018pertenec\u00edan a Egipto\u2019 son ahora aceptadas e incluso promovidas y defendidas por algunos, incluso dentro de la misma Iglesia. Ya no se ve una falange<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> moralmente s\u00f3lida que se lanza en contra del esp\u00edritu del mundo. Ya no importa tanto lo que la Iglesia cree o el Santo Padre ense\u00f1a o la Palabra de Dios nos advierte, la consciencia de cada uno se ha vuelto <em>por s\u00ed misma<\/em> el \u00fanico criterio de lo que est\u00e1 bien y de lo que est\u00e1 mal. <em>Aqu\u00ed cada uno hace lo que mejor le parece<\/em><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>. Y as\u00ed tenemos miembros de la misma jerarqu\u00eda de la Iglesia que disienten en aspectos cruciales de nuestra fe, mientras otros viven preocupados hasta el exceso por temas irrelevantes o culturalmente de moda mientras el Cuerpo M\u00edstico de Cristo se desangra. Cu\u00e1ntos viven ocupados en diluir la santa doctrina de la Iglesia prescindiendo de la Palabra de Dios y de la Tradici\u00f3n aludiendo para ello que \u2018estos son otros tiempos\u2019. No pocos hay tambi\u00e9n que, en su af\u00e1n de acercarse al mundo, \u201cde entrar\u201d con la gente y siempre bajo \u2018capa de bien\u2019 hacen todo por acabar con lo que tenga la m\u00e1s m\u00ednima sombra de tradicional \u2013a lo cual asocian las notas negativas de \u2018conservador\u2019 o de \u2018mentalidad sectaria\u2013\u2019: congregaciones religiosas, misiones, la predicaci\u00f3n de los nov\u00edsimos, la fidelidad a la regla y al patrimonio de un Instituto, etc., por nombrar algunos ejemplos. Estos tales terminan abrazados acr\u00edticamente a la cultura del mundo renunciando a impregnarla del Evangelio y pretenden que otros lo hagan tambi\u00e9n, por supuesto. Es el modo de vivir de muchos cristianos, metido en todos los niveles de la vida de la Iglesia.\u00a0<em>\u00a0<\/em><\/p><p>\u25aa El segundo aspecto por el cual la Iglesia de hoy se parece a la iglesia que peregrinaba por el desierto es que ambas demuestran rebeld\u00eda contra la autoridad. Los israelitas cre\u00edan que todos eran iguales m\u00e1s all\u00e1 de cualquier llamado recibido de Dios. La autoridad se volvi\u00f3 repugnante para ellos ya sea por envidia o porque su ego se convirti\u00f3 en su dios y no pod\u00edan soportar otros dioses por encima de ellos. El Pueblo de Dios protestaba en contra de la autoridad de Mois\u00e9s y Aaron. <em>\u00a1Ustedes se han excedido en sus atribuciones! Toda la comunidad es sagrada, y el Se\u00f1or est\u00e1 en medio de ella. \u00bfPor qu\u00e9 entonces ustedes se ponen por encima de la asamblea del Se\u00f1or?<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. El Papa, los obispos, los p\u00e1rrocos, los superiores religiosos y los sacerdotes son cuestionados porque hay como un sentimiento general de que aquel que se resiente contra la autoridad tiene mayor santidad. Lo cierto es que del antiguo y del nuevo Pueblo de Dios podr\u00eda decirse: <em>no todos los que descienden de Israel son realmente israelitas<\/em><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>, es decir, no todos en la Iglesia son verdaderamente de la Iglesia<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>. Y hoy como ayer se busca rebajar la autoridad o credibilidad de los superiores o de quien tiene autoridad moral, por ejemplo, en una congregaci\u00f3n religiosa, ara que no se los oiga o para que no dirijan<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.<em>\u00a0<\/em><\/p><p>\u25aa Por \u00faltimo, se\u00f1ala Fulton Sheen, la Iglesia de hoy es como el Israel en transici\u00f3n. Y as\u00ed como Israel estaba entre Egipto y la Tierra Prometida as\u00ed la Iglesia anda en el desierto actual errante entre lo que ella es y lo que eventualmente ser\u00e1. Pues, as\u00ed como los israelitas fueron sacados de Egipto pero no fueron introduidos inmediatamente en Cana\u00e1n, as\u00ed la Iglesia est\u00e1 en transici\u00f3n. Este estar en un \u2018estado intermedio\u2019 no significa que cuando la Iglesia se recupere del secularismo y del ate\u00edsmo reinante va a ser perfecta. Cuando Israel entr\u00f3 en Cana\u00e1n, tuvieron que pelear siete batallas. Cana\u00e1n no era el cielo.<\/p><p>La Iglesia tambi\u00e9n hoy anda errante. Nada parece fijo excepto el hecho de que es Dios quien onduce a su Iglesia. Es m\u00e1s, as\u00ed como Israel <em>in transitu<\/em> de Egipto a Cana\u00e1n, frecuentemente se desalentaba ante las dificultades, as\u00ed el nuevo Israel \u2013la Iglesia de hoy\u2013 tiende a desalentarse, por eso Dios desde lo alto hoy nos vuelve a decir: <em>\u00a1\u00c1nimo, todo el pueblo del pa\u00eds! \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2013. \u00a1Manos a la obra! Porque yo estoy con vosotros \u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Ahora bien, nos parece importante notar esta observaci\u00f3n del Venerable arzobispo americano: \u201claIglesia es algo que muere y vuelve <em>constantemente<\/em> a la vida\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Porque la ley del Cuerpo es la ley de la Cabeza, es decir, Crucifixi\u00f3n y tumba vac\u00eda: Resurrecci\u00f3n<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>2. La mundanidad<\/strong><\/h4><p>Hubo muchos, y los hay aun ahora, que dadas las alarmantes circunstancias por las que atraves\u00f3 o est\u00e1 atravesando la Iglesia vaticinan el fin de la cristiandad. Lo dec\u00eda el mismo Carlson en el comentario que citamos al inicio. Lo cierto es que \u201cla Iglesia ha tenido cuatro grandes muertes en la historia, una cada quinientos a\u00f1os. La primera fue la ca\u00edda de Roma que a tal punto perturb\u00f3 a San Jer\u00f3nimo que se pens\u00f3 que era el fin del mundo. San Agust\u00edn se pas\u00f3 dieciocho a\u00f1os escribiendo la <em>Ciudad de Dios<\/em> para explicar por qu\u00e9 hab\u00eda ca\u00eddo Roma. La segunda muerte de la Iglesia se dio con el avance de los musulmanes que destruy\u00f3 la Iglesia en el norte de \u00c1frica y tambi\u00e9n el cisma de Oriente. La tercera muerte fue durante el tiempo de la Reforma cuando los \u2018reformadores\u2019 cambiaron dogmas, y en realidad, era su conducta moral lo que deb\u00edan reformar. Estamos en la cuarta muerte de la Iglesia donde el enemigo no son los pueblos n\u00f3mades, los cism\u00e1ticos, los herejes sino el <strong>esp\u00edritu del mundo<\/strong> que se ha infiltrado en la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Sigue diciendo el Venerable arzobispo americano que \u201cdurante ciclos de 500 a\u00f1os la Iglesia fue atacada de diferentes maneras. En el primer ciclo la Iglesia fue combatida con herej\u00edas centradas en el <em>Cristo hist\u00f3rico<\/em>: su Persona, su Naturaleza, Intelecto y Voluntad. En el segundo ciclo fue la <em>Cabeza Visible de Cristo<\/em> lo que negaron. En el tercer ciclo fue la Iglesia o el <em>Cuerpo M\u00edstico de Cristo<\/em> el que fue dividido en secciones o sectas. En nuestros d\u00edas, el ataque es el secularismo y est\u00e1 dirigido a atacar la santidad, el sacrificio, la abnegaci\u00f3n y la\u00a0<em>kenosis<\/em>. El nuevo enemigo de la Iglesia es ecol\u00f3gico; pertenece al ambiente en el que vive la Iglesia. El desaf\u00edo que se arremolina ahora en derredor de los fieles es: \u00bfTe prendes con esto? [<em>Are you with it?<\/em>] \u2013 ese \u2018esto\u2019 permanece siempre an\u00f3nimo e indefinido. Por esa raz\u00f3n est\u00e1 muy relacionado con lo demon\u00edaco. Ya que Dios se define como \u2018Soy el que Soy\u2019. El demonio se define a s\u00ed mismo como \u2018Soy el que no soy\u2019\u201d<a name=\"_ftnref38\"><\/a><a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Concluye Fulton Sheen diciendo algo que ya hemos citado otras veces pero que nos parece oportuno volver a recordar: \u201cEstamos viviendo el fin de la cristiandad, no del cristianismo. Por cristiandad entendemos el orden pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social imbuido de la \u00e9tica evang\u00e9lica. Ya no vivimos en una civilizaci\u00f3n cristiana. La cristiandad se refiere solo al mundo y sus instituciones; el cristianismo se refiere a Cristo y a su Cuerpo M\u00edstico en su alcance evidentemente mundial. La era de la fe ha sido seguida por la era de la raz\u00f3n, la cual, a su vez, ha dado paso a la era de los sentidos. El cristianismo se considera fuera de lugar. [\u2026] Pero el cristianismo no est\u00e1 muerto; al contrario, est\u00e1 bien vivo. Hace cuarenta o cincuenta a\u00f1os era f\u00e1cil ser cristiano; el aire que respir\u00e1bamos, la atm\u00f3sfera familiar en la que crec\u00edamos no eran ajenos al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. Ahora el cristianismo est\u00e1 bajo ataque. Eso significa que estos son d\u00edas grandiosos para vivir. Ahora debemos ponernos de pie para ser contados. Es f\u00e1cil flotar siguiendo la corriente. Los cuerpos muertos flotan siguiendo la corriente. Pero solo los cuerpos vivos resisten la corriente\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por eso el Santo Padre Francisco advert\u00eda en una de sus pr\u00e9dicas parafraseando al P. De Lubac: \u201cel <strong>peor de los males<\/strong> que le puede suceder a la Iglesia es la <strong>mundanidad<\/strong>. Y no exagera, porque luego se\u00f1ala algunos males que son terribles, y esto es peor: la <strong>mundanidad espiritual<\/strong>, porque es una hermen\u00e9utica de vida, es un modo de vivir, tambi\u00e9n un modo de vivir el cristianismo. Y para sobrevivir ante la predicaci\u00f3n del Evangelio, odia. Mata\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>. Y sigue diciendo el Papa: \u201c\u00a1La mundanidad no es superficial en absoluto! Tiene ra\u00edces profundas, ra\u00edces profundas. Es como\u00a0<em>camale\u00f3nica<\/em>, <strong>cambia, va y viene seg\u00fan las circunstancias<\/strong>, pero la sustancia es la misma: una propuesta de vida que entra en todas partes, <strong>incluso en la Iglesia<\/strong>. Mundanidad, hermen\u00e9utica mundana, maquillaje, se maquilla todo para que sea as\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cLa mundanidad es una cultura; es una cultura de lo ef\u00edmero, una cultura de la apariencia, del maquillaje, una cultura de \u2018hoy s\u00ed, ma\u00f1ana no, ma\u00f1ana s\u00ed y hoy no\u2019. Tiene valores superficiales. Una cultura que <strong>no conoce la fidelidad<\/strong>, porque <strong>cambia seg\u00fan las circunstancias<\/strong>, <strong>lo negocia todo<\/strong>. Esta es la cultura mundana, la cultura de la mundanidad. Y Jes\u00fas insiste en defendernos de esto y reza para que <strong>el Padre<\/strong> <strong>nos defienda de esta cultura de la mundanidad<\/strong>. Es una cultura de usar y tirar, seg\u00fan la conveniencia. Es una cultura <strong>sin lealtad<\/strong>, no tiene ra\u00edces. Pero es una forma de vida, un modo de vivir tambi\u00e9n de muchos que se llaman cristianos. Son cristianos, pero son mundanos\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En efecto, la mundanidad es \u201cinfinitamente m\u00e1s desastrosa que cualquier otra mundanidad simplemente moral\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>3. La Iglesia, comunidad prof\u00e9tica<\/strong><\/h4><p>Por eso, San Juan Pablo II afirm\u00f3 con firmeza: \u201c<strong>la misi\u00f3n de la Iglesia es, ante todo, prof\u00e9tica<\/strong>. Anuncia a Cristo en todas las naciones y les trasmite el mensaje de salvaci\u00f3n. [\u2026] El mundo actual espera por todas partes, tal vez confusamente, vidas consagradas que anuncien, m\u00e1s con las obras que con las palabras, a Cristo y su Evangelio\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>.<\/p><p>\u201cCristo no oblig\u00f3 a nadie a aceptar sus ense\u00f1anzas. Las presentaba a todos sin excepci\u00f3n, dejando que cada uno fuese libre de responder a su invitaci\u00f3n. Este es el modelo que sus disc\u00edpulos debemos seguir. Los cristianos afirmamos que todo hombre y toda mujer tienen derecho a escuchar el mensaje de salvaci\u00f3n que Cristo nos ha dejado, y afirmamos que tienen derecho a seguirlo si les convence. Lejos de sentirnos obligados a pedir excusas por poner el mensaje de Cristo a disposici\u00f3n de todos, estamos convencidos de que tenemos <strong>derecho y obligaci\u00f3n<\/strong> de hacerlo\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Cuando la Iglesia pierde de vista esa misi\u00f3n prof\u00e9tica entonces se aleja del ideal de Cristo al \u2018pactar\u2019 con el mundo. \u00bfC\u00f3mo lo hace? Al diluir o recortar el mensaje de nuestro Se\u00f1or, al conceder cosas que son inadmisibles, llamando bueno o moralmente justo algo que la moda de la \u00e9poca considera \u2018bueno o justo\u2019, qued\u00e1ndose atrapada en los slogans de \u2018inclusi\u00f3n\u2019 (a toda costa) en vez de proclamar con firme confianza la verdad evang\u00e9lica adoptando una actitud que es m\u00e1s bien una rendici\u00f3n a los pies del mundo y de sus m\u00e1ximas. Lo hace tambi\u00e9n cuando con actitud \u2018acomplejada\u2019 pide perd\u00f3n por decisiones o medidas concretas tomadas por la jerarqu\u00eda de la Iglesia en el pasado simplemente porque no se adaptan a la mentalidad pluralista y pseudo-filantr\u00f3pica contempor\u00e1nea y que\u00a0s\u00f3lo conduce a que los enemigos de la Iglesia se sientan ratificados en sus calumnias. Lo hace al creerse \u2018valiente\u2019 no por contradecir o refutar el mensaje del mundo con la verdad de Cristo y su cruz frente a la corrupci\u00f3n del poder pol\u00edtico o econ\u00f3mico<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, o porque se muestre ardorosa en su af\u00e1n misionero y quiera hacer realidad el deseo de Cristo: <em>Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, \u00a1y c\u00f3mo desear\u00eda que ya estuviera ardiendo!<\/em><a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a> sino porque le gusta mostrarse pacifista, humanitaria y \u2018abierta de mente\u2019 negoci\u00e1ndolo todo, no sin grave esc\u00e1ndalo para las almas.\u00a0 Es mundano amar m\u00e1s tener raz\u00f3n que amar la verdad. Quienes obran as\u00ed no son <i>amigos<\/i>\u00a0de la verdad que es el mismo Cristo.<\/p><p>Cu\u00e1ntos miembros de la Iglesia hoy en d\u00eda \u2013incluso altamente comprometidos en la Iglesia\u2013 escriben libros, promueven ideas, y se pronuncian abiertamente a favor de temas expl\u00edcitamente condenados por el Magisterio de la Iglesia, simplemente para \u2018acomodarse\u2019 al modo en que vive la gente; cu\u00e1ntos con sus gestos y aun con sus pr\u00e1cticas inducen a las almas a la \u2018fe\u2019 en la astrolog\u00eda u otras pr\u00e1cticas de marcada tonalidad pagana. Cu\u00e1ntos se creen tan abiertos de mente (<em>broadminded<\/em>) y con tanta \u2018libertad de esp\u00edritu\u2019 (denigrando a lo que ellos seg\u00fan su propio criterio consideran \u2018r\u00edgido\u2019 o \u2018fanatismo\u2019) que identifican la tolerancia con la indiferencia acerca de lo que est\u00e1 bien o lo que est\u00e1 mal, la verdad y el error. Cu\u00e1ntos hablan de \u2018acabar con el \u2018antiguo paradigma\u2019, expresi\u00f3n que usan para referirse a la verdad eterna ense\u00f1ada por la Iglesia de todos los tiempos, para sugerir o mejor dicho imponer con sofismas un \u2018nuevo paradigma\u2019, m\u00e1s amplio que acepte y se ajuste a las \u2018nuevas normas\u2019. Cu\u00e1ntos en vez de apoyar, fomentar y custodiar los Institutos religiosos fieles a su identidad y misi\u00f3n dentro de la Iglesia, buscan dinamitar precisamente aquello que define su rostro en la Iglesia, a saber, su carisma, sus reglas, su patrimonio, su modo de hacer apostolado, su fundador, etc., argumentando para ello que esos Institutos fomentan en sus miembros una \u2018mentalidad sectaria\u2019, la \u2018auto referencialidad\u2019 o un \u2018pensamiento \u00fanico\u2019\u2019 cuando en realidad esos Institutos s\u00f3lo buscan ser fieles a su misi\u00f3n, no el \u2018dominar el espacio de la Iglesia\u2019<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a> ni ostentar un \u201cneopelagianismo autorreferencial y prometeico como quienes en el fondo s\u00f3lo conf\u00edan en sus propias fuerzas y se sienten superiores a otros por cumplir determinadas normas o por ser inquebrantablemente fieles a cierto estilo cat\u00f3lico propio del pasado\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>. Cu\u00e1ntos otros viven agitados por la causa de la ecolog\u00eda, de la contaminaci\u00f3n ambiental, de la igualdad, del culto a la salud (que nada tiene que ver con la pastoral de la salud como la entiende la Iglesia), de los inmigrantes, etc.; cosas todas v\u00e1lidas y en las que hay que ocuparse llevando a ellas el esp\u00edritu del evangelio. Pero al mismo tiempo nada o casi nada se oye acerca de la promoci\u00f3n misionera, de la pastoral vocacional, de la predicaci\u00f3n s\u00f3lida y consistente a lo largo de los siglos acerca de la necesidad de la recepci\u00f3n de los sacramentos, de los nov\u00edsimos, de la Cruz de Cristo, de la predicaci\u00f3n abierta y di\u00e1fana de la Verdad de Cristo respecto de tantos temas controvertidos que tanta confusi\u00f3n y estrago causan en las almas, inclusive en los sacerdotes. M\u00e1s aun, hay algunos que invocan la religi\u00f3n para destruir la religi\u00f3n, ya que incluso hablan de Cristo, pero no de su Cruz simplemente porque la mundanidad no tolera el esc\u00e1ndalo de la Cruz.<\/p><p>Lo cierto es que cuando las almas perciben esa doblez, cuando se dan cuenta de esa \u2018negociaci\u00f3n\u2019 con el esp\u00edritu del mundo, cuando en sus templos ya no oyen la proclamaci\u00f3n de las verdades inmutables de nuestra fe, cuando s\u00f3lo escuchan opiniones, cuando en vez de \u2018maestros\u2019 se encuentran con \u2018comentadores\u2019, cuando en vez de recibir principios s\u00f3lo se encuentran con estad\u00edsticas, con s\u00f3lo naturaleza en vez de con naturaleza y gracia; cuando les piden que vendan su libertad a cambio de seguridad (como el pan que se vuelve un arma pol\u00edtica y s\u00f3lo los que piensan como ellos podr\u00e1n comer); cuando oyen que se promociona la \u2018hermandad\u2019 pero sin menci\u00f3n a la \u2018paternidad\u2019 de Dios, cuando ven que miembros encumbrados de la Iglesia rinden ante el C\u00e9sar aun las cosas que son de Dios, entonces pierden la confianza en \u2018la gente de la Iglesia\u2019, otros se escandalizan, otros deciden ya no creer y lo que es peor, tantos otros se unen a ellos abrazando la mundanidad.<\/p><p>\u00bfQui\u00e9n despu\u00e9s de eso se sorprender\u00e1 de que sean escasas las vocaciones al sacerdocio, que los templos est\u00e9n vac\u00edos o casi vac\u00edos, que se cierren casas religiosas y monasterios a velocidad incomparable, que las almas no acudan a los sacramentos, que se opte por la eutanasia casi \u2018naturalmente\u2019, que la homosexualidad sea para muchos \u2013incluso cristianos\u2013 un \u2018modo de vida\u2019, que tantos pa\u00edses construyan modelos tan alejados del bien com\u00fan\u2026? Y es \u201cque todo <strong>anti testimonio<\/strong>, toda <strong>incoherencia<\/strong> entre c\u00f3mo se expresan los valores o ideales y c\u00f3mo se viven de hecho, toda <strong>b\u00fasqueda de<\/strong> <strong>s\u00ed mismo<\/strong> y no del Reino de Dios y su justicia<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>, toda <strong>falsificaci\u00f3n<\/strong> de la palabra de Dios<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>, \u2018frecuentemente son obst\u00e1culos fuertes para aquellos que sienten la llamada de Cristo: <em>ven y s\u00edgueme<\/em>\u2026\u2019<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/p><p>En verdad, en todas partes, la gente espera obispos, cardenales, sacerdotes, monjes, religiosos que sean testigos de Cristo, coherentes con la verdad que predican. No van a las iglesias para que les repitan lo mismo que dicen los noticieros, ni para que les cuenten alg\u00fan esc\u00e1ndalo eclesial: las almas tienen sed de Cristo, quieren que se les presente el mensaje de Cristo de una manera accesible, sin mutilaciones, sin diluirlo, antes bien, en toda su luminosidad y trasparencia.<\/p><p>No hay que ser ingenuos sino saber discernir y darse cuenta de que hoy como ayer, hay en la Iglesia quienes se comportan como falsos profetas, a\u00fan dentro de la jerarqu\u00eda.<\/p><p>Es por eso que queremos traer a colaci\u00f3n aqu\u00ed ciertas notas que nos diese el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa para distinguir los verdaderos de los falsos profetas y en eso mismo aprender cu\u00e1l debe ser nuestra actitud. Dice as\u00ed:<\/p><p>&#8211; \u201cEn los contactos de Israel con los pueblos vecinos no faltaron manifestaciones de\u00a0<em>falso profetismo<\/em>, que llevaron a la formaci\u00f3n de\u00a0grupos de exaltados, los cuales <em>sustitu\u00edan<\/em> con m\u00fasica y gesticulaciones el esp\u00edritu procedente de Dios <em>y se adher\u00edan incluso al culto de Baal<\/em>. El\u00edas entabl\u00f3 una <strong>decisiva batalla contra esos profetas<\/strong><a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>, permaneciendo solitario en su grandeza\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>. Y ah\u00ed tenemos la primera actitud de cara a los tiempos que vivimos, si en verdad queremos ser fieles a nuestra vocaci\u00f3n y, en definitiva, fieles al Verbo Encarnado: la firme y determinada determinaci\u00f3n (es decir, con convencimiento) de no entrar en componendas con el mundo, de no sustituir la verdad por opiniones de moda, de no adherirse \u2013por miedo a amenazas o a cambio de bienes pasajeros\u2013 a nada que comprometa la integridad de nuestra fe, de nuestro compromiso religioso y misionero, de la lealtad que le debemos a nuestro Dios. En una palabra, saber \u201ca cada instante las cosas por las cuales se debe morir\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>. Y esto por amor a los hombres, es decir, por amor precisamente al \u201cmundo\u201d de los hombres, entendido como realidad buena, creada por Dios, pero que debe ser salvada y elevada al orden de la gracia, dado que \u201clo que no es asumido no es redimido\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p><p>&#8211; \u201cEn la genuina tradici\u00f3n b\u00edblica se defiende y se reivindica la verdadera idea del profeta como\u00a0<strong><em>hombre de la palabra de Dios<\/em><\/strong><em>, instituido por Dios<\/em>, como Mois\u00e9s y a continuaci\u00f3n de \u00e9l<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.\u00a0Si un religioso, sacerdote, obispo o cardenal, no se conduce conforme a su condici\u00f3n y al aut\u00e9ntico testimonio prof\u00e9tico que se espera de todos nosotros, y, aun m\u00e1s, prescinde de profundizar la Palabra de Dios \u201cen Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>, es decir, con el mismo Esp\u00edritu con que fue escrita<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>, entonces su labor apost\u00f3lica languidece o peor a\u00fan, hace da\u00f1o y destruye en vez de edificar. Asimismo, si nuestra labor misionera dentro de la Iglesia no halla en la Palabra de Dios su fuente, su mensaje, su criterio para juzgar las realidades, igual que el alimento para nuestra propia santificaci\u00f3n, no podr\u00edamos hablar de evangelizaci\u00f3n de la cultura, pues \u2013en el mejor de los casos\u2013 s\u00f3lo estar\u00edamos dando manotazos en el aire. \u201cNuestro pobre aliento \u00fanicamente es fecundo e irresistible si est\u00e1 en comunicaci\u00f3n con el viento de Pentecost\u00e9s\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a> pues precisamente la Palabra de Dios es <strong>la fuerza<\/strong> de nuestro Instituto<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p><p>&#8211; Otro aspecto de ese criterio de juicio es\u00a0<em>la <strong>fidelidad a la doctrina<\/strong> entregada por Dios a Israel<\/em>, en la <strong>resistencia a las seducciones de la idolatr\u00eda<\/strong> (cf.\u00a0Dt\u00a01, 2 ss.). As\u00ed se explica la hostilidad contra los falsos profetas<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Tarea del profeta, como hombre de la Palabra de Dios, es <strong>combatir <\/strong>el \u201cesp\u00edritu de mentira\u201d que se encuentra en la boca de los falsos profetas<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>, para proteger al pueblo de su influencia.\u00a0Lo dice muy claramente uno de nuestros documentos: \u201cEl cristiano [y m\u00e1s aun el religioso] puede pasar por mil pruebas, pero nunca debe estar confundido con respecto a la Palabra de Dios. [\u2026] La Palabra de Dios <strong>no debe silenciarse<\/strong>: el Anticristo vendr\u00e1 en medio del silencio de la Palabra de Dios. El mismo demonio llega cuando se silencia la Palabra de Dios: <em>El que recibe la Palabra entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducci\u00f3n de las riquezas la ahogan y no pueden dar fruto<\/em><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. La Palabra de Dios <strong>no debe traficarse<\/strong>: <em>Pero nosotros no somos como muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que hablamos con sinceridad en nombre de Cristo, como enviados de Dios y en presencia del mismo Dios<\/em><a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>. La Palabra de Dios <strong>no debe falsificarse<\/strong>: &#8230;<em>y nunca hemos callado nada por verg\u00fcenza, no hemos procedido con astucia o falsificaci\u00f3n la Palabra de Dios<\/em><a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>.<\/p><p>&#8211; El profeta, hombre de la palabra, debe ser tambi\u00e9n \u201c<strong><em>hombre del esp\u00edritu<\/em><\/strong>\u201d, como ya lo llama Oseas: <em>debe tener el <\/em>esp\u00edritu\u00a0de Dios<em>, y no s\u00f3lo el\u00a0<\/em>propio<em>\u00a0esp\u00edritu, si ha de hablar\u00a0en nombre de Dios<\/em><a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a><em>. <\/em>[\u2026] Hablar en nombre de Dios requiere, en el profeta,\u00a0la presencia del esp\u00edritu de Dios<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>.\u00a0Por eso recomendaba San Gregorio Magno: \u201cCuiden primero de <strong>castigar lo propio<\/strong> con llantos y despu\u00e9s clamen contra lo que en los otros se debe castigar; y antes de que resuenen las palabras de la exhortaci\u00f3n griten con sus obras todo lo que han de hablar\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Adem\u00e1s, la fidelidad a Dios y la firme adhesi\u00f3n a su Palabra tambi\u00e9n produce ciertos efectos<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a> en quienes reciben el mensaje y esos efectos nos sirven para juzgar si la tarea apost\u00f3lica propia o ajena est\u00e1 cumpliendo con la misi\u00f3n prof\u00e9tica que se espera de nosotros:<\/p><p>&#8211; incomprensi\u00f3n: <em>busc\u00e1is matarme, porque mi palabra no ha sido acogida por vosotros<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>; <em>no lo entendieron los disc\u00edpulos&#8230;<\/em><a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>;<\/p><p>&#8211; contradicci\u00f3n<em>: unos dec\u00edan: \u00abEs bueno&#8230;\u00bb, otros: \u00abno, seduce a la multitud&#8230;\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>;<\/p><p>&#8211; odio: <em>el mundo&#8230; me aborrece, porque doy testimonio contra \u00e9l de que sus obras son malas<\/em><a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>;<\/p><p>&#8211; desprecio: <em>todo el pueblo escuch\u00f3 y se hizo bautizar por Juan pero los fariseos y doctores no se hicieron bautizar por \u00e9l<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>;<\/p><p>&#8211; esc\u00e1ndalo: <em>buscaban matarle&#8230; porque&#8230; llamaba a Dios su Padre&#8230;<\/em> <a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>;<\/p><p>&#8211; repugnancia: <em>\u00a1Duras son estas palabras! \u00bfQui\u00e9n puede o\u00edrlas?<\/em><a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p><p>\u201cSer tolerado [o aceptado] a veces es un signo de debilidad; ser perseguido es un halago. Los mediocres sobreviven\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>, dec\u00eda Fulton Sheen.<\/p><h4><strong>4. Peregrinaci\u00f3n por el desierto <\/strong><\/h4><p>Por tanto, toda esta situaci\u00f3n eclesial que mencion\u00e1bamos y que nos incumbe doblemente, a saber, por nuestra condici\u00f3n de bautizados y por nuestra pertenencia al Instituto \u2013aunque, humanamente hablando, nos puede agobiar, preocupar, y aun hacernos perder la confianza en ciertos hombres de la Iglesia\u2013 en realidad nos debe hacer levantar la mirada a Dios que gobierna desde lo alto del cielo <em>su<\/em> Iglesia y dirige la historia a fin de poder decir con el salmista: <em>En ti confiaban nuestros padres, confiaban, y los pon\u00edas a salvo; a ti gritaban, y quedaban libres, en ti confiaban, y no los defraudaste<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Este Salmo que acabamos de citar \u201cpresenta la figura de un inocente perseguido y circundado por los adversarios que quieren su muerte; y \u00e9l recurre a Dios en un lamento doloroso que, en la certeza de la fe, se abre misteriosamente a la alabanza. En su oraci\u00f3n se alternan la realidad angustiosa del presente y la memoria consoladora del pasado, en una sufrida toma de conciencia de la propia situaci\u00f3n desesperada que, sin embargo, <strong>no quiere renunciar a la esperanza<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.\u00a0Si bien el Salmo tiene fuertes implicaciones cristol\u00f3gicas no nos parece descabellado que se pueda aplicar al Cuerpo M\u00edstico de Cristo que peregrina por el desierto y aun m\u00e1s a nuestro Instituto mismo.\u00a0<\/p><p>Explicaba el Papa Benedicto en una de sus catequesis: \u201cAquel Dios que al salmista parece hoy tan lejano, es, sin embargo, el Se\u00f1or misericordioso que Israel siempre experiment\u00f3 en su historia. El pueblo al cual pertenece el orante fue objeto del amor de Dios y puede testimoniar su fidelidad. Comenzando por los patriarcas, luego en Egipto y en la <strong>larga peregrinaci\u00f3n por el desierto<\/strong>, en la permanencia en la tierra prometida en contacto con poblaciones <strong>agresivas y enemigas<\/strong>, hasta la <strong>oscuridad del exilio<\/strong>, toda la historia b\u00edblica fue una historia de clamores de ayuda por parte del pueblo y de respuestas salv\u00edficas por parte de Dios. Y el salmista hace referencia a la fe inquebrantable de sus padres, que <em>confiaron<\/em> \u2013por tres veces se repite esta palabra\u2013 sin quedar nunca decepcionados. Ahora, sin embargo, parece que esta cadena de invocaciones confiadas y respuestas divinas se haya interrumpido; la situaci\u00f3n del salmista parece desmentir toda la historia de la salvaci\u00f3n, haciendo todav\u00eda <strong>m\u00e1s dolorosa la realidad presente<\/strong>.<\/p><p>Pero Dios no se puede retractar, y es entonces que la oraci\u00f3n vuelve a describir la triste situaci\u00f3n del orante, para inducir al Se\u00f1or a <strong>tener piedad e intervenir<\/strong>, come siempre hab\u00eda hecho en el pasado. El salmista se define <em>gusano, no un hombre, verg\u00fcenza de la gente, desprecio del pueblo<\/em><a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>, se burlan, se mofan de \u00e9l<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>, y es herido precisamente en la fe: <em>Acudi\u00f3 al Se\u00f1or, que lo ponga a salvo; que lo libre si tanto lo quiere<\/em>, dicen\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>. Salvando las distancias, estas l\u00edneas traen inevitablemente a la memoria muchas vicisitudes de la historia de nuestro Instituto. Y, sin embargo, Dios ha estado siempre presente en nuestra historia con una providencia y una ternura misericordiosa incuestionables. Por tanto, nuestro Instituto bien puede recordarle a Dios junto con el salmista: <em>T\u00fa eres quien me sac\u00f3 del vientre, me ten\u00edas confiado en los pechos de mi madre; desde el seno pas\u00e9 a tus manos<\/em><a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>.\u00a0No obstante la desolaci\u00f3n del presente, y dentro del marco de la preparaci\u00f3n para la celebraci\u00f3n del Nacimiento de nuestro Redentor, debemos reconocer una cercan\u00eda y un amor divinos tan radicales a fin de exclamar, en una confesi\u00f3n llena de fe y generadora de esperanza: <em>desde el vientre materno t\u00fa eres mi Dios<\/em><a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. Y confiadamente imploremos junto al salmista: <em>No te quedes lejos, que el peligro est\u00e1 cerca y nadie me socorre<\/em><a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Es cierto que muchas veces casi la \u00fanica cercan\u00eda que percibimos y que puede asustarnos es la de los enemigos, que nos acorralan, y son como toros poderosos, como leones que abren de par en par la boca para rugir y devorar<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>. \u201cLa angustia altera la percepci\u00f3n del peligro, agrand\u00e1ndolo. Los adversarios <strong>se presentan invencibles<\/strong>, se han convertido en animales <strong>feroces y peligros\u00edsimos<\/strong>, mientras que el salmista es como un peque\u00f1o gusano, impotente, sin defensa alguna. Pero estas im\u00e1genes usadas en el Salmo sirven tambi\u00e9n para decir que cuando el hombre se hace brutal y agrede al hermano, algo de animalesco toma la delantera en \u00e9l, parece perder toda apariencia humana; la violencia siempre tiene en s\u00ed algo de bestial y s\u00f3lo la intervenci\u00f3n salv\u00edfica de Dios puede restituir al hombre su humanidad. Ahora, para el salmista, objeto de una agresi\u00f3n tan feroz, parece que ya no hay salvaci\u00f3n, y la muerte empieza a posesionarse de \u00e9l: <em>Estoy como agua derramada, tengo los huesos descoyuntados [&#8230;] mi garganta est\u00e1 seca como una teja, la lengua se me pega al paladar [&#8230;] se reparten mi ropa, echan a suerte mi t\u00fanica<\/em><a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p>Unidos en oraci\u00f3n dirijamos nuevamente, imperiosa, nuestra petici\u00f3n de ayuda: <em>Pero t\u00fa, Se\u00f1or, no te quedes lejos; fuerza m\u00eda, ven corriendo a ayudarme [&#8230;] S\u00e1lvame<\/em><a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>. \u201cEste es un grito que abre los cielos\u201d, explica el Papa, \u201cporque proclama una fe, una certeza que va m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, de toda oscuridad y de toda desolaci\u00f3n. Y el lamento se transforma, deja lugar a la alabanza en la acogida de la salvaci\u00f3n: <em>T\u00fa me has dado respuesta. Contar\u00e9 tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabar\u00e9<\/em><a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Dispong\u00e1monos a la acci\u00f3n de gracias, porque en todo tiempo Dios ampar\u00f3 al pobre y desvalido, como al final de este Salmo. \u201cEl Se\u00f1or acudi\u00f3 en su ayuda, salv\u00f3 al pobre y le mostr\u00f3 su rostro de misericordia. Muerte y vida se entrecruzaron en un misterio inseparable, y la vida ha triunfado, <strong>el Dios de la salvaci\u00f3n se mostr\u00f3 Se\u00f1or invencible <\/strong>[&#8230;]. Es la victoria de la fe, que puede transformar la muerte en don de la vida, el abismo del dolor en fuente de esperanza\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>.<\/p><p>De este modo, volviendo a poner toda nuestra confianza y nuestra esperanza en Dios Padre, en el momento de angustia presente tambi\u00e9n nosotros le podemos rezar con fe, y nuestro grito de ayuda, si a Dios le place, se transformar\u00e1 en canto de alabanza.<\/p><p>Persuad\u00e1monos de que \u201cla Iglesia \u2018s\u00f3lo llegar\u00e1 a su perfecci\u00f3n en la gloria del cielo\u2019<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a>, cuando Cristo vuelva glorioso. Hasta ese d\u00eda, \u2018la Iglesia avanza en su peregrinaci\u00f3n a trav\u00e9s de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios\u2019<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>. Aqu\u00ed abajo, ella se sabe en exilio, lejos del Se\u00f1or<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>, y aspira al advenimiento pleno del Reino, \u2018y espera y desea con todas sus fuerzas reunirse con su Rey en la gloria\u2019<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>. La consumaci\u00f3n de la Iglesia en la gloria, y a trav\u00e9s de ella la del mundo, no suceder\u00e1 sin grandes pruebas\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>.<\/p><h4><strong>5. Mar\u00eda, Madre de la Iglesia <\/strong><\/h4><p>\u201cVuestra mi Madre bendita para seros Madre cuidadosa y piadosa\u201d nos dice paternalmente el derecho propio, citando al Maestro de \u00c1vila<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>. Por eso debemos invocar en todo tiempo a la Virgen Sant\u00edsima a fin de que Ella resplandezca m\u00e1s que nunca delante de nosotros en misericordia, poder y gracia<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>.<\/p><p>San Pablo VI, deseando que el t\u00edtulo de Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, adquiriese un puesto cada vez m\u00e1s importante en la liturgia y en la piedad del Pueblo de Dios que peregrina en el desierto, proclam\u00f3 a la Sant\u00edsima Virgen \u201cMadre de la Iglesia, es decir, Madre de todo el Pueblo de Dios, tanto de los fieles como de los pastores que la llaman Madre amorosa\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a> en un discurso memorable al finalizar el Concilio Vaticano II. En esa oportunidad se\u00f1alaba el Vicario de Cristo: \u201cLa realidad de la Iglesia no se agota en su estructura jer\u00e1rquica, en su liturgia, en sus sacramentos, ni en sus ordenanzas jur\u00eddicas. Su esencia \u00edntima, la principal fuente de su eficacia santificadora, ha de buscarse en su <strong>m\u00edstica uni\u00f3n con Cristo<\/strong>; uni\u00f3n que no podemos pensarla separada de Aquella que es la <strong>Madre del Verbo Encarnado<\/strong>, y que Cristo mismo quiso tan \u00edntimamente unida a s\u00ed para nuestra salvaci\u00f3n. As\u00ed ha de encuadrarse en la visi\u00f3n de la Iglesia la contemplaci\u00f3n amorosa de las maravillas que Dios ha obrado en su Santa Madre. Y el conocimiento de la verdadera doctrina cat\u00f3lica sobre Mar\u00eda ser\u00e1 siempre la llave de la exacta comprensi\u00f3n del misterio de Cristo y de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Asimismo, m\u00e1s recientemente el Santo Padre ha incluido definitivamente en el Calendario Romano General la memoria de la \u201cBienaventurada Virgen Mar\u00eda Madre de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>. Por eso con \u00e1nimo confiado y amor filial elevemos a Ella la mirada, a pesar de nuestra indignidad y flaqueza; Ella, que nos dio en Cristo la fuente de la gracia, no dejar\u00e1 de socorrer a la Iglesia y al Instituto que lleva el nombre del m\u00e1s augusto misterio de su Adorabil\u00edsimo Hijo.<\/p><p>Que la Virgen Sant\u00edsima proteja a toda la Iglesia y a nosotros mismos dentro de la Iglesia de caer en apariencias de religiosidad e incluso de amor a la Iglesia que, en lugar de la gloria del Se\u00f1or, buscan la gloria humana y el bienestar personal<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>. Y siendo Mar\u00eda a la vez Esposa del Esp\u00edritu Santo y Madre de la Iglesia, que Ella sane a los miembros de la Iglesia de esa \u201cmundanidad asfixiante\u201d con el viento puro del Esp\u00edritu Santo, que nos libera de estar centrados en nosotros mismos, escondidos en una apariencia religiosa vac\u00eda de Dios<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>.<\/p><p style=\"text-align: center;\">*****<\/p><p>De cara al luminoso misterio del Nacimiento del Hijo de Dios debe reavivarse en nosotros una inmensa confianza en el poder y en la ayuda de nuestro Redentor. La Navidad es pues, el \u201cd\u00eda de las misericordias de Dios\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>. Acaso \u201c\u00bfhay algo que pueda declarar m\u00e1s inequ\u00edvocamente la misericordia de Dios que el hecho de haber aceptado nuestra miseria? \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s rebosante de piedad que la Palabra de Dios convertida en tan poca cosa por nosotros?\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/p><p>Por eso \u201cel nacimiento del Verbo encarnado nos urge, entre otras cosas\u2026 a vivir en la alegr\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>. Alegr\u00eda profunda y espiritual aun a pesar de las arduas luchas y las pruebas que no nos faltan ni Dios quiere que nos falten. Es, por tanto, nuestra plegaria fervorosa que en esta Navidad el Verbo Encarnado impregne las almas de todos los miembros del Instituto con el roc\u00edo de la alegr\u00eda que multiplica en m\u00e1s gracias el buen obrar: alegr\u00eda de permanecer independientes frente a las m\u00e1ximas, burlas y persecuciones del mundo por lealtad a Dios<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>, la alegr\u00eda de nuestra pertenencia a la Iglesia por la fe y el Bautismo<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>, la alegr\u00eda en la fuerza del <em>possumus<\/em><a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a> y en la debilidad del <em>\u00a1s\u00e1lvanos Se\u00f1or que nos hundimos!<\/em><a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>. Alegres cuando nos tiren piedras, nos golpeen y nos martiricen<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a> por la causa de Cristo, alegres cuando nos tengan \u201cpor torpes, atrasados y, aun, d\u00e9biles mentales\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a> porque entonces nos habr\u00e1 ca\u00eddo en suerte la gracia m\u00e1s grande que Dios puede conceder a nuestra min\u00fascula Familia Religiosa. Alegres en Dios y con s\u00f3lo \u00c9l<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>; alegres en fe y esperanza, aunque sea a oscuras<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>; alegres, \u201cviviendo ac\u00e1 como peregrinos, pobres, desterrados, hu\u00e9rfanos, secos, sin camino y sin nada, esper\u00e1ndolo all\u00e1 todo\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p><p>\u00a1Esta es la realidad de la Navidad del Se\u00f1or! Este es el acontecimiento hist\u00f3rico cargado de misterio que Dios ha encomendado a su Iglesia. Proclam\u00e9moslo incesantemente.<\/p><p>Para culminar ofrecemos aqu\u00ed una traducci\u00f3n <em>casera<\/em> de un poema que escribi\u00f3 el Ven. Arzobispo Fulton Sheen a un amigo tres d\u00edas antes de su muerte<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>:<\/p><p>Nuestro Se\u00f1or vino a esta tierra a experimentar<\/p><p>lo que se siente cuando nos sentimos defraudados\u2026<\/p><p>Al no conseguir la reservaci\u00f3n en un hotel;<\/p><p>al tener que chocarse contra varios burros testarudos<\/p><p>y varios bueyes est\u00fapidos en nuestro paso por la vida;<\/p><p>al no recibir los regalos de cumplea\u00f1os que esper\u00e1bamos\u2026<\/p><p>PERO. Tambi\u00e9n vino a ense\u00f1arnos que nunca nos sentir\u00edamos defraudados\u2026<\/p><p>Si encontramos el Amor frente al cual todos los dem\u00e1s amores se quedan cortos;<\/p><p>si aprendemos a ver que junto a su Presencia en el Sant\u00edsimo Sacramento,<\/p><p>nuestro pr\u00f3jimo es el objeto m\u00e1s parecido a Cristo que jam\u00e1s conoceremos;<\/p><p>y si aprendemos a admitir la suciedad del establo de nuestras vidas,<\/p><p>habremos encontrado el primer signo de su Presencia en nosotros\u2026<\/p><p>Entonces comprender\u00edamos que si \u00c9l nos librase de toda desilusi\u00f3n;<\/p><p>si nos diese s\u00f3lo cosas agradables y nuevas;<\/p><p>nos olvidar\u00edamos de \u00c9l<\/p><p>y eso nos quitar\u00eda la alegr\u00eda de desearnos el uno al otro.<em>\u00a0<\/em><\/p><p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a1Feliz Navidad!<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.foxnews.com\/opinion\/tucker-carlson-christianity-dying-replaced-cult-coronavirus\">https:\/\/www.foxnews.com\/opinion\/tucker-carlson-christianity-dying-replaced-cult-coronavirus<\/a>, (28\/09\/2021).<\/p><p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.religionenlibertad.com\/video\/134230\/nueva-iglesia-fracasado.html\">https:\/\/www.religionenlibertad.com\/video\/134230\/nueva-iglesia-fracasado.html<\/a><\/p><p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 35; <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/index_sp.html\"><em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/a>, 904.<\/p><p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 258.<\/p><p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, <em>Teolog\u00eda y secularizaci\u00f3n en Espa\u00f1a. A los cuarenta a\u00f1os de la clausura del Concilio Vaticano II<\/em>, (30\/03\/2006), 46. En http:\/\/www.conferenciaepiscopal.nom.es (visitado el 27 de febrero de 2011).<\/p><p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Mt\u00a010, 27;\u00a0Lc\u00a012, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de las comunicaciones sociales<\/em>, (31\/05\/1992).<\/p><p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> A partir de aqu\u00ed seguimos libremente a Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Num 11, 4.6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Num 11, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Seg\u00fan la RAE:1. f. Cuerpo de infanter\u00eda pesada, que formaba la principal fuerza de los ej\u00e9rcitos griegos.|3. f. Conjunto numeroso de personas unidas en cierto orden y para un mismo fin.<\/p><p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Deut 12, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Num 16, 3.<\/p><p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Ro 9, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 128.<\/p><p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10; <em>op. cit<\/em>. Ageo 2, 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, cap. 10. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Francisco, <em>Homil\u00eda en la Capilla Santa Marta<\/em> (16\/05\/2020).<\/p><p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Francisco, <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 93; <em>op. cit.<\/em> H. de Lubac,\u00a0<em>M\u00e9ditation sur l\u2019\u00c9glise<\/em>, Par\u00eds 1968, 231.<\/p><p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>A las religiosas del Congo reunidas en el Carmelo de Kinshasa<\/em> (03\/05\/1980).<\/p><p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXVI Jornada Mundial de las comunicaciones sociales<\/em> (31\/05\/1992).<\/p><p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. San Juan Pablo II<em>, Redemptoris Missio<\/em>, 43.<\/p><p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Lc 12, 49.<\/p><p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 95.<\/p><p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 94.<\/p><p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. Mt 6, 33.<\/p><p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. 2 Co 4, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso a los obispos de Estados Unidos<\/em> (22\/02\/1989); OR (30\/04\/1989), 14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 293.<\/p><p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf.\u00a01 R<em>\u00a0<\/em>18, 25-29.<\/p><p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (14\/02\/1990).<\/p><p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p><p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Sobre este c\u00e9lebre axioma patr\u00edstico cf. Concilio Vaticano II, <em>Ad Gentes<\/em>, 3, donde se cita a San Atanasio, <em>Ep. ad Epictetum <\/em>7: PG 26,1060; San Cirilo de Jerusal\u00e9n, <em>Catech. <\/em>4,9: PG 33,465; Mario Victorino, <em>Adv. Arium <\/em>3,3: PL 8,1101; San Basilio, <em>Epist. <\/em>261,2: PG 32,969; San Gregorio Nacianceno, <em>Epist. <\/em>101: PG 37,181; San Gregorio Niceno, <em>Antirreheticus,<\/em> <em>Adv. Apollin. <\/em>17: PG 45,1156; San Ambrosio,<em> Epist.<\/em> 48,5: ML 16,1153; San Agust\u00edn, <em>In Ioan. Ev. <\/em>tr. 23,6: ML 35,1585; CChr. 36,236.<\/p><p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf.\u00a0Dt\u00a018, 15.<\/p><p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Juan Pablo II<em>, Audiencia General<\/em> (14\/02\/1990).<\/p><p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los obispos de Mal\u00ed<\/em> (26\/03\/1988); OR (24\/04\/1988), 11; cf. San Juan Pablo II, <em>Renovar la familia a la luz del Evangelio. Discurso al Consejo Internacional de los Equipos de Nuestra Se\u00f1ora<\/em> (17\/09\/1979); OR (30\/09\/1979), 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Dei Verbum<\/em>, 11.<\/p><p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 238.<\/p><p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Cf.\u00a01 R\u00a022, 6 ss.;\u00a02 R\u00a03, 13;\u00a0Jr\u00a02, 26; 5, 13; 23, 9-40;\u00a0Mi\u00a03, 11;\u00a0Za\u00a013, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf.\u00a01 R<em>\u00a0<\/em>22, 23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Mt 13, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> 2 Co 2, 17.<\/p><p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> 2 Co 4, 2.<\/p><p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 13-16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Os 9, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Audiencia General<\/em> (14\/02\/1990).<\/p><p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 96; <em>op. cit.<\/em> San Gregorio Magno, <em>Regla Pastoral<\/em>, cap. 40, \u201cDe la predicaci\u00f3n con las obras y la palabra\u201d, en <em>Obras de San Gregorio Magno<\/em>, BAC, Madrid, 1958, p. 230.<\/p><p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Directorio de la Predicaci\u00f3n de la Palabra<\/em>, 28.<\/p><p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Jn 8, 37.<\/p><p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Jn 12, 16.<\/p><p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Jn 7, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Jn 7, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Lc 7, 30.<\/p><p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Jn 5, 18.<\/p><p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Jn 6, 61.<\/p><p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Fulton Sheen, <em>The Power of Love<\/em>, cap. 42. [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p><p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Sal 22, 5-6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em> (14\/09\/2011).<\/p><p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Sal 22, 7.<\/p><p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Cf. Sal 22, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em> (14\/09\/2011).<\/p><p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Sal 22, 10-11a.<\/p><p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Sal 22, 11b.<\/p><p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Sal 22, 12.<\/p><p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em> (14\/09\/2011); <em>op. cit.<\/em> Sal 22, 13-14.<\/p><p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Sal 22, 15.16.19.<\/p><p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em> (14\/09\/2011).<\/p><p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Sal 22, 20.22a.<\/p><p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Sal 22, 22c-23.<\/p><p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em> (14\/09\/2011).<\/p><p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 48.<\/p><p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> San Agust\u00edn,\u00a0<em>De civitate Dei<\/em>\u00a018, 51; cf.\u00a0<em>Lumen Gentium<\/em>, 8.<\/p><p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Cf.\u00a02 Co\u00a05, 6;<em> Lumen Gentium<\/em>, 6.<\/p><p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 5.<\/p><p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 769.<\/p><p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214; <em>op. cit<\/em>. San Juan de \u00c1vila, \u201cEpistolario. Carta 20\u201d, en <em>Obras completas<\/em>, t. V, 149-150.<\/p><p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n,<\/em> 50.<\/p><p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> San Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n<\/em> (21\/11\/1964).<\/p><p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Congregaci\u00f3n para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, <em>Decreto sobre la celebraci\u00f3n de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda Madre de la Iglesia en el Calendario Romano General<\/em>, 11 de febrero de 2018.<\/p><p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Cf. <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 93.<\/p><p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Cf. <em>Evangelii Gaudium<\/em>, 97.<\/p><p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Serm\u00f3n<\/em> 4.<\/p><p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> San Bernardo, <em>Serm\u00f3n 1 en la Epifan\u00eda del Se\u00f1or<\/em>, 1-2: PI, 133, 141-143.<\/p><p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 85.<\/p><p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p><p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 227.<\/p><p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Mt 20, 22.<\/p><p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Mt 8, 25.<\/p><p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 181.<\/p><p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p><p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> Cf. San Juan de la Cruz, <em>Carta 21<\/em> <em>A la M. Mar\u00eda de Jes\u00fas<\/em>, 20 de junio de 1590<em>.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Carta 20 <\/em><em>A una Carmelita Descalza escrupulosa<\/em>, Pentecost\u00e9s de 1590.<\/p><p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> San Juan de la Cruz, <em>Carta 19 <\/em><em>A do\u00f1a Juana de Pedraza<\/em>, 12 de octubre de 1589<em>.<\/em><\/p><p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> Citado en la contratapa del libro <em>Archbishop Fulton Sheen\u2019s Saint Therese: A Tresured Loved Story<\/em>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia en el desierto No hace mucho el comentarista estadounidense Tucker Carlson dec\u00eda en su columna semanal: \u201c\u00bfDios est\u00e1 muerto? 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