{"id":514,"date":"2018-02-01T20:31:18","date_gmt":"2018-02-01T18:31:18","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=514"},"modified":"2020-10-04T15:33:20","modified_gmt":"2020-10-04T13:33:20","slug":"ante-todo-se-pide-la-fidelidad-al-carisma-fundacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2018\/02\/01\/ante-todo-se-pide-la-fidelidad-al-carisma-fundacional\/","title":{"rendered":"Tres \u00abF\u00bb en relaci\u00f3n al carisma del Instituto"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"514\" class=\"elementor elementor-514\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2a914ebc elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2a914ebc\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-40f98e95\" data-id=\"40f98e95\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7073f84b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7073f84b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ante todo se pide la fidelidad al carisma fundacional<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Queridos Padres, Hermanos, Seminaristas y Novicios:<\/p>\n<p>El d\u00eda de ma\u00f1ana toda nuestra querida Familia Religiosa celebrar\u00e1 en los cuatro puntos cardinales el d\u00eda del religioso del Verbo Encarnado, uni\u00e9ndonos al sentir de la Iglesia universal con ocasi\u00f3n de la preciosa fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Por eso me ha parecido conveniente el dedicar esta carta circular a nuestra fidelidad al carisma fundacional ya que \u201cnuestra creciente configuraci\u00f3n con Cristo se debe ir realizando en conformidad con el carisma y normas del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.\u00a0 Pues es el carisma lo que precisamente nos define como religiosos \u201c<em>del Verbo Encarnado<\/em>\u201d, y le provee a nuestra consagraci\u00f3n algo as\u00ed como la estructura \u00f3sea<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> sobre la cual nosotros nos hacemos \u201cotros Cristos\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> o \u201ccomo otra humanidad suya\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> animados por el esp\u00edritu propio del Instituto, que entonces viene a ser como el alma del organismo de nuestra vida consagrada. En otras palabras: el carisma es lo que determina nuestro propio rostro dentro de la Iglesia<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> estableciendo nuestro <em>modo<\/em> de vivir la <em>sequela Christi <\/em>a fin de \u201chacer \u2018sensible\u2019 en cierto modo la presencia de Dios en el mundo mediante el testimonio del propio carisma\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p>Nuestro magn\u00edfico carisma \u201cde ense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> buscando \u201cde hacer que cada hombre sea \u2018como una nueva Encarnaci\u00f3n del Verbo\u2019, siendo esencialmente misioneros y marianos\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> es la gracia particular que debe brillar f\u00falgidamente en todo nuestro ser y hacer religioso. Ese es <em>el <\/em>elemento no negociable con may\u00fascula. Es el estandarte que debemos enarbolar en nuestros corazones y en cada uno de nuestros emprendimientos misioneros. Es el don maravilloso que Dios nos ha concedido para hacernos fructificar en su Iglesia y enriquecerla<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Por eso resulta de capital importancia el impregnarse hasta rebosar del carisma del Instituto y el ser como una viva encarnaci\u00f3n suya. Porque, tanto m\u00e1s \u00fatiles seremos a la Iglesia y a su misi\u00f3n, cuanto m\u00e1s compenetrados y fieles seamos a nuestro carisma <em>\u2018del Verbo Encarnado\u2019<\/em>. Solo as\u00ed seremos esos \u201cc\u00e1lices llenos de Cristo que derraman sobre los dem\u00e1s su superabundancia mostrando con nuestras vidas que Cristo vive\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. De lo contrario, es decir, sin ese esp\u00edritu caracter\u00edstico de religiosos <em>del Verbo Encarnado<\/em>, por el que anclados en el misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n nos lanzamos osadamente a restaurar todas las cosas en Cristo<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>; sin esa impronta marcadamente cristoc\u00e9ntrica<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>, mariana<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> y misionera<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>, \u201cen vano ser\u00e1 que nos matemos trabajando, porque no lograremos nada\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y aunque de muchas maneras se puede encarar el tema, me ha parecido dividirlo en tres partes que a mi modo de entender son claves, a saber: <em>fidelidad<\/em>, <em>formaci\u00f3n<\/em>, <em>fecundidad.<\/em><\/p>\n<h4><strong>1. Fidelidad<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>El carisma es sin duda un <em>don divino<\/em>. Ense\u00f1a Santo Tom\u00e1s: \u201cEl carisma es un don dado por Dios a la Iglesia, es una gracia <em>gratis data<\/em>, independientemente de los m\u00e9ritos de quien lo recibe, que se ordena a ayudar a otros a ser reconducidos a Dios\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Este don nos ha sido participado y viene a ser para nosotros una herencia preciosa y riqu\u00edsima en torno a la cual nos ha congregado Dios como una verdadera familia al asociarnos a la dign\u00edsima y honorabil\u00edsima causa de servir a su Iglesia bajo el estandarte del Instituto del Verbo Encarnado.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed emana \u201cla obligaci\u00f3n grav\u00edsima por y ante el Origen del carisma, que es el Esp\u00edritu Santo; por la destinataria y co-propietaria del mismo, que es la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, de defender f\u00e9rreamente el carisma en su integridad y el ser inexorablemente fidel\u00edsimos ante semejante don. Ya lo dec\u00eda San Juan Bosco: \u201cNo hay que reformar las Reglas, sino practicarlas. Quien anda buscando reformas, <em>deforma <\/em>su modo de vivir\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestro carisma es la regla que encauza la vida de cada uno de nosotros como miembro del Instituto, garantizando nuestra santificaci\u00f3n personal y la pervivencia de este don a lo largo de la historia. Por eso, nuestra fidelidad a Cristo en la vida religiosa <em>exige siempre\u00a0<\/em>fidelidad al carisma particular de nuestro Instituto<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Noten Ustedes que expl\u00edcitamente lo dice el derecho propio: \u201cun verdadero religioso guarda fidelidad y muestra un gran amor no s\u00f3lo al don de la vida religiosa sino tambi\u00e9n a su propio Instituto\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>.\u00a0 M\u00e1s aun, lo dice el mismo Concilio Vaticano II y el Magisterio eclesi\u00e1stico posterior, y lo legisla el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>. Entonces, la\u00a0fidelidad al esp\u00edritu del Instituto y a la \u201cmente y prop\u00f3sitos del Fundador corroborados por la Autoridad competente de la Iglesia\u201d, es decir, el salvaguardar intacto el <em>patrimonio<\/em> de nuestro querido Instituto, debe considerarse siempre parte integral de nuestra fidelidad al mism\u00edsimo Verbo Encarnado que nos ha llamado a ser parte de esta congregaci\u00f3n. Esta fidelidad ser\u00e1 el \u00edndice de eficiencia de nuestro aporte a la vida y santidad de la Iglesia<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a> y \u201cel criterio cierto para juzgar qu\u00e9 actividades eclesiales deber\u00e1 emprender el Instituto y cada uno de sus miembros para contribuir a la misi\u00f3n de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe impone, seg\u00fan lo dicho, de un modo evidente \u2013sigue diciendo el derecho propio\u2013 \u201cque no podr\u00e1 ser verdadero religioso quien no acepte, critique injustamente, o simplemente quiera vivir al margen del carisma\u201d<sup> <a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a><\/sup> dado por el Esp\u00edritu Santo al Instituto.<\/p>\n<p>\u201cSer fieles al carisma a menudo requiere un acto de valor\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>, nos dec\u00eda el Santo Padre Francisco. Por eso es necesario nutrir, enfervorizar, y esforzarnos con mucho empe\u00f1o, por compenetrarnos del esp\u00edritu y las ense\u00f1anzas recibidos desde los or\u00edgenes del Instituto a fin de que, si Dios nos concede la inmensa gracia de ser probados en nuestra fidelidad al carisma, estemos \u201cdispuestos al martirio por lealtad a Dios\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso me parece muy importante que cada uno de nosotros se d\u00e9 cuenta y atesore \u201ccon gratitud y consuelo\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a> el exacto cumplimiento, en lo que respecta al carisma de nuestro Instituto, de todos los criterios que la misma Iglesia establece para el discernimiento de los dones carism\u00e1ticos. Entonces, y s\u00f3lo con \u00e1nimo de corroborar lo que la Iglesia ya ha reconocido al aprobar nuestras <em>Constituciones <\/em>y contribuir a la toma de conciencia de la aut\u00e9ntica eclesialidad de nuestro carisma, menciono aqu\u00ed, escuetamente, algunas citas del derecho propio concordantes con los criterios mencionados por la Carta<em> Iuvenescit Ecclesia<\/em><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> emanada por la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe y citada abundantemente en el \u00faltimo Cap\u00edtulo General<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>a) <\/strong><strong><em>El primado de la vocaci\u00f3n de todo cristiano a la santidad<\/em><\/strong><strong>.<\/strong> <em>Toda realidad que proviene de la participaci\u00f3n de un aut\u00e9ntico carisma debe ser siempre instrumento de santidad en la Iglesia y, por lo tanto, de aumento de la caridad y del esfuerzo genuino por la perfecci\u00f3n del amor<\/em>: Conforme a esto establece el derecho propio que \u201cqueremos [\u2026] por la santidad de vida, llegar a ser \u2018otros Cristos\u2019\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a> y que \u201cdebemos tener \u2018una grande y muy determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta llegar a ella (la santidad)\u2019\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>. \u201cLa llamada a la santidad es algo perteneciente al Evangelio [\u2026]. Llamada universal a la santidad que es particularmente exigente pues es a semejanza de Dios mismo\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>; \u201csantidad que consiste esencialmente en el perfecto cumplimiento de los preceptos de la caridad: en el amor de Dios principalmente y, en segundo lugar, en el amor del pr\u00f3jimo. Esto es com\u00fan a todos los miembros de la Iglesia, pero el religioso tiene una especial relaci\u00f3n con la santidad o caridad perfecta\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>; etc. En efecto, consideramos que \u201cun religioso que no est\u00e9 dispuesto a pasar por la segunda y la tercera conversi\u00f3n, o que no haga nada en concreto para lograrlo, aunque est\u00e9 con el cuerpo con nosotros no pertenece a nuestra familia espiritual\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>. Y por amor a Dios, \u201cqueremos propender a la santificaci\u00f3n y salvaci\u00f3n de los hombres\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>b) <\/strong><strong><em>El compromiso con la difusi\u00f3n misionera del Evangelio<\/em><\/strong><em>. Las aut\u00e9nticas realidades carism\u00e1ticas \u201cson regalos del Esp\u00edritu integrados en el cuerpo eclesial, atra\u00eddos hacia el centro que es Cristo, desde donde se encauzan en un impulso evangelizador\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup><strong>[37]<\/strong><\/sup><\/a>. De tal forma que, ellos deben realizar \u201cla conformidad y la participaci\u00f3n en el fin apost\u00f3lico de la Iglesia\u201d, manifestando un \u201cdecidido \u00edmpetu misionero que les lleve a ser, cada vez m\u00e1s, sujetos de una nueva evangelizaci\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>: En efecto, con santo orgullo confesamos que nosotros \u201cqueremos estar anclados en el misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n [\u2026] y desde all\u00ed lanzarnos osadamente a <em>restaurar todas las cosas en Cristo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>. Y por eso el carisma de nuestro Instituto esplendorosamente proclama que: \u201ctodos sus miembros deben trabajar, en suma docilidad al Esp\u00edritu Santo y dentro de la impronta de Mar\u00eda, a fin de ense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas. Es decir, [\u2026] para prolongar a Cristo en las familias, en la educaci\u00f3n, en los medios de comunicaci\u00f3n, en los hombres de pensamiento y en toda otra leg\u00edtima manifestaci\u00f3n de la vida del hombre; [\u2026] siendo esencialmente misioneros y marianos\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>. Entonces comprometemos todas nuestras fuerzas en evangelizar la cultura o sea transfigurarla en Cristo<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a> pero \u201cno de una manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en profundidad y hasta sus mismas ra\u00edces, siguiendo el estilo de la Encarnaci\u00f3n: penetrando y transformando \u2018desde dentro\u2019 la cultura humana\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>c)<\/strong><strong> <em>La confesi\u00f3n de la fe cat\u00f3lica<\/em><\/strong>. <em>Cada realidad carism\u00e1tica debe ser un lugar de educaci\u00f3n en la fe en su totalidad, \u201cacogiendo y proclamando la verdad sobre Cristo, sobre la Iglesia y sobre el hombre, en la obediencia al Magisterio de la Iglesia, que la interpreta aut\u00e9nticamente\u201d<\/em><a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>: Por tanto, el derecho propio afirma con toda convicci\u00f3n: \u201cJesucristo es el \u2018Camino\u2019 para ir al Padre y nadie va al Padre sino por \u00c9l<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>. [\u2026] \u2018Es el que sostiene todos los dogmas de la Iglesia, ya que es \u201cla verdad que incluye todas las dem\u00e1s\u2019<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>. Confesamos adem\u00e1s como \u201cabsolutamente necesaria la m\u00e1s estricta fidelidad al Magisterio supremo de la Iglesia de todos los tiempos, norma pr\u00f3xima de la fe\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a> y reconocemos en \u201cel Papa, presencia encarnatoria de la Verdad, de la Voluntad y de la Santidad de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>. Por eso nos esforzamos por tener \u201cuna fe en absoluta sinton\u00eda con la doctrina propuesta por la Iglesia Cat\u00f3lica, aun en los m\u00e1s peque\u00f1os detalles, amasada en la m\u00e1s estricta docilidad a las directivas y ense\u00f1anzas del Papa\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Conforme a esto la formaci\u00f3n que procuramos e impartimos est\u00e1 orientada \u201ca poseer una visi\u00f3n completa y unitaria de las verdades reveladas por Dios en Jesucristo y de la experiencia de fe de la Iglesia; de ah\u00ed la doble exigencia de conocer todas las verdades cristianas y conocerlas de manera org\u00e1nica\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. Dando un lugar preferente a Santo Tomas de Aquino<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>, porque \u201cla Iglesia ha proclamado que la doctrina de Santo Tom\u00e1s es su propia doctrina\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Prueba patente de nuestra <em>obediencia al Magisterio de la Iglesia<\/em> es nuestro permanente deseo de conocer siempre mejor y asimilar en profundidad el Magisterio, apoy\u00e1ndonos en el mismo, cit\u00e1ndolo en modo abundante (como creemos que es manifiesto en nuestro derecho propio) y transmiti\u00e9ndolo con fidelidad.<\/p>\n<p><strong>d) <em>El testimonio de una comuni\u00f3n activa con toda la Iglesia<\/em><\/strong>.\u00a0<em>Esto lleva a una \u201cfilial relaci\u00f3n con el Papa, centro perpetuo y visible de unidad en la Iglesia universal, y con el Obispo \u2018principio y fundamento visible de unidad\u2019 en la Iglesia particular<\/em><a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a><em>. Esto implica la \u201cleal disponibilidad para acoger sus ense\u00f1anzas doctrinales y sus orientaciones pastorales<a name=\"_ftnref74\"><\/a>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a><em>, as\u00ed como \u201cla disponibilidad a participar en los programas y actividades de la Iglesia sea a nivel local, sea a nivel nacional o internacional; el empe\u00f1o catequ\u00e9tico y la capacidad pedag\u00f3gica para formar a los cristianos<a name=\"_ftnref75\"><\/a>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>. Todo lo cual vemos reflejado a lo largo y ancho del derecho propio. Sirvan para ilustrar las pocas citas que aqu\u00ed enumero: \u201cEl Instituto del Verbo Encarnado reconoce en el Sumo Pont\u00edfice la primera y suprema autoridad y le profesa no s\u00f3lo obediencia, sino tambi\u00e9n fidelidad, sumisi\u00f3n filial, adhesi\u00f3n y disponibilidad para el servicio de la Iglesia universal\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. \u201cCada uno de los miembros de nuestra Familia Religiosa \u201cquieren ser una cosa enteramente del Papa, de los Obispos y de la Iglesia: estropajos, servidores e hijos obedient\u00edsimos de la Iglesia, de los Obispos y del Papa, en humildad, con fidelidad, con amor sin l\u00edmites&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>. \u201cRaz\u00f3n por la cual [queremos] sentir con la Iglesia y actuar \u2018siempre con ella, de acuerdo con las ense\u00f1anzas y las normas del Magisterio de Pedro y de los Pastores en comuni\u00f3n con \u00e9l\u2019\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>. Y \u201cporque Cristo es uno, queremos trabajar con todas nuestras fuerzas para edificar nuestra vida en uni\u00f3n con los leg\u00edtimos Pastores, especial\u00edsimamente con una adhesi\u00f3n cordial al Obispo de Roma, mostrando as\u00ed a la Iglesia una\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>. Es m\u00e1s, \u201cnosotros, que nos honramos en llamarnos religiosos \u2018<em>del Verbo Encarnado\u2019<\/em> traicionar\u00edamos grav\u00edsimamente nuestro carisma, si no trabaj\u00e1semos por tener una aut\u00e9ntica espiritualidad eclesial, que nos incorpore plenamente a la Iglesia del Verbo Encarnado. Y no queremos saber nada fuera de Ella\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>e) <em>El respeto y el reconocimiento de la complementariedad mutua de los otros componentes en la Iglesia carism\u00e1tica<\/em><\/strong><em>.\u00a0<\/em><em>De aqu\u00ed deriva tambi\u00e9n una disponibilidad a la cooperaci\u00f3n mutua<\/em><a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a><em>. De hecho, \u201cun signo claro de la autenticidad de un carisma es su eclesialidad, su capacidad para integrarse arm\u00f3nicamente en la vida del santo Pueblo fiel de Dios para el bien de todos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. Dice entonces el derecho propio: \u201cNo s\u00f3lo es necesaria la comuni\u00f3n con el Obispo, sino tambi\u00e9n ha de procurarse \u2018&#8230;bajo la autoridad del Obispo\u2019<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>, que es <em>dispensador de Dios<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>, la comuni\u00f3n con los dem\u00e1s presb\u00edteros, comuni\u00f3n que constituye un \u00fanico presbiterio, fundado en la com\u00fan participaci\u00f3n del Sacerdocio de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>. Unidad basada en la \u00edntima fraternidad sacramental a partir de la cual deseamos establecer una estrecha colaboraci\u00f3n en lo pastoral<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. Adem\u00e1s, es nuestro fervoroso anhelo \u201cque Dios nos diese el don de poder descubrir y orientar tantas vocaciones, que pudi\u00e9semos llenar todos los buenos seminarios y noviciados del mundo entero\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Por gracia de Dios, es alentador constatar, que gozamos de una relaci\u00f3n estrech\u00edsima con la inmensa mayor\u00eda de los obispos con los cuales trabajamos, ocupando en algunos lugares puestos de relevancia y particular colaboraci\u00f3n en sus jurisdicciones, manteniendo una verdadera amistad y hermandad con el clero secular y religioso de las diversas di\u00f3cesis. Y lo mismo puede decirse en relaci\u00f3n a otras realidades carism\u00e1ticas, como son, por ej., otras congregaciones religiosas con las que tenemos estrecha relaci\u00f3n y con las que cooperamos en tantas partes del mundo.<\/p>\n<p><strong>f) <\/strong><strong><em>La aceptaci\u00f3n de los momentos de prueba en el discernimiento de los carismas.\u00a0<\/em><\/strong><em>Dado que el don carism\u00e1tico puede poseer \u201cuna cierta carga de genuina novedad en la vida espiritual de la Iglesia, as\u00ed como de peculiar efectividad, que puede resultar tal vez inc\u00f3moda\u201d, un criterio de autenticidad se manifiesta en \u201cla humildad en sobrellevar los contratiempos\u201d<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>: Por eso el derecho propio con firme y amorosa paternidad nos exhorta a \u201cseguir a Cristo siempre. Y aunque se diese el caso de que los que se comporten como adversarios parecieran ser mayor\u00eda debemos decir: \u2018estamos rodeados por todas partes, no los dejemos escapar\u2019. Que \u2018al alma que contempla a Dios toda creatura se le hace peque\u00f1a\u2019<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>. En efecto, afirmamos que \u201cla gracia m\u00e1s grande que Dios puede conceder a nuestra min\u00fascula familia religiosa es la persecuci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> y se nos ense\u00f1a a decir: \u201cViva siempre Jesucristo que nos da fuerza para soportar todas las pruebas por su amor. [Convencidos de que] las obras de Dios siempre se vieron combatidas para mayor esplendor de la divina magnificencia\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>. Por eso en todo momento se nos invita a acoger el momento de la prueba como ocasi\u00f3n de purificaci\u00f3n y pr\u00e1ctica del anonadamiento, ambos elementos necesarios en el seguimiento radical de Cristo, \u00ednsito en nuestra espiritualidad<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. Es m\u00e1s, tendr\u00edamos por grand\u00edsimo favor del cielo el sellar nuestra entrega al Se\u00f1or con el martirio<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><strong>g) <em>La presencia de frutos espirituales<\/em><\/strong><em>como la caridad, la alegr\u00eda, la humanidad y la paz (cf.Ga\u00a05, 22); el \u201cvivir todav\u00eda con m\u00e1s intensidad la vida de la Iglesia<a name=\"_ftnref79\"><\/a>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a><em>, un celo m\u00e1s intenso para \u201cescuchar y meditar la Palabra<a name=\"_ftnref80\"><\/a>\u201d<\/em><a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a><em>; \u201cel renovado gusto por la oraci\u00f3n, la contemplaci\u00f3n, la vida lit\u00fargica y sacramental; el est\u00edmulo para que florezcan vocaciones al matrimonio cristiano, al sacerdocio ministerial y a la vida consagrada\u201d<\/em><a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>: Por eso el derecho propio nos manda el \u201cconservar, cultivar y pedir a Dios el fervor espiritual, la alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando tengamos que sembrar entre l\u00e1grimas y hacerlo con un \u00edmpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir, y tenemos en ello la mayor alegr\u00eda de nuestras vidas entregadas\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. Pues, consideramos como nuestro deber el \u201cmanifestar con las obras que tenemos a Dios en el coraz\u00f3n, porque <em>por los frutos se conoce el \u00e1rbol<\/em><a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>, y <em>la fe sin obras es muerta<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>. Conscientes de que el apostolado es una realidad sobrenatural<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a> y teniendo siempre presente lo que el mismo Verbo Encarnado nos ensen\u00f3: <em>sin m\u00ed nada pod\u00e9is hacer<\/em><a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>, nos dedicamos \u201ccon gran fidelidad a la oraci\u00f3n lit\u00fargica y personal, a los tiempos dedicados a la oraci\u00f3n mental y a la contemplaci\u00f3n, a la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>. Consideramos adem\u00e1s \u201ccomo elemento integrante de nuestra espiritualidad el llamar, ense\u00f1ar, dirigir, acompa\u00f1ar y seleccionar las vocaciones presbiterales, diaconales, religiosas, misioneras y seculares\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a> y es la oraci\u00f3n el \u201ccentro de nuestra pastoral vocacional\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>. Y lo mismo puede decirse de nuestra pastoral familiar, que el Se\u00f1or ha bendecido en tantas partes del mundo, hasta el punto que dec\u00eda un eminente Cardenal que en su opini\u00f3n unos de los grandes secretos de nuestra Familia Religiosa es precisamente la familia, la atenci\u00f3n a las familias. A lo largo de estos 34 a\u00f1os \u00a1qui\u00e9n podr\u00eda contar los innumerables frutos espirituales con los que Dios en su misericordiosa Providencia ha bendecido los esfuerzos de nuestros misioneros!<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong style=\"font-size: 16px;\">h) <em>La dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\"><em>.<\/em><\/strong><em style=\"font-size: 16px;\"> Tambi\u00e9n se debe reconocer que, gracias al impulso de la caridad, \u201cel kerygma tiene un contenido ineludiblemente social: en el coraz\u00f3n mismo del Evangelio est\u00e1 la vida comunitaria y el compromiso con los otros\u201d<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup><strong>[87]<\/strong><\/sup><\/a>.<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> [\u2026] <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">Son significativos, en este sentido, \u201cel impulsar a una presencia cristiana en los diversos ambientes de la vida social, y el crear y animar obras caritativas, culturales y espirituales; el esp\u00edritu de desprendimiento y de pobreza evang\u00e9lica que lleva a desarrollar una generosa caridad para con todos\u201d<\/em><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a><em style=\"font-size: 16px;\">. <\/em><span style=\"font-size: 16px;\">Consta en el derecho propio que, dado que \u201cnuestro Instituto desea seguir las huellas del Verbo Encarnado, que viniendo a redimirnos del pecado, se compadeci\u00f3 aun de las heridas que este caus\u00f3 en nosotros, dado que pas\u00f3 por este mundo sanando a los hombres de sus miserias f\u00edsicas y espirituales, queremos practicar tambi\u00e9n las obras de misericordia corporales y espirituales\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\"> y ellas se hallan en absoluta sinton\u00eda con el fin espec\u00edfico de nuestro Instituto<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Cabe destacar que lo nuestro no es dar <\/span><em style=\"font-size: 16px;\">soluciones t\u00e9cnicas<\/em><span style=\"font-size: 16px;\"> al problema del subdesarrollo en cuanto tal, sino evangelizar promoviendo el desarrollo de las personas, y no de cualquier modo sino a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n de las conciencias<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">. Buscamos, adem\u00e1s, \u201cdifundir la doctrina social de la Iglesia mediante conferencias, cursos, estudio sistem\u00e1tico en nuestras comunidades y especialmente en las casas de formaci\u00f3n\u201d<\/span><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a><span style=\"font-size: 16px;\">.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, los criterios de discernimiento para el reconocimiento de la aut\u00e9ntica eclesialidad de los dones carism\u00e1ticos; todos los cuales hablan de \u201clas gracias a las que debemos ser fieles\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>, como atinadamente destacaban los Padres Capitulares en el \u00faltimo Cap\u00edtulo General. Cabe mencionar, que tambi\u00e9n todos estos criterios hallan su(s) correspondiente(s) en los elementos no negociables adjuntos al carisma<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Queridos todos, esto es lo importante: \u00a1D\u00e9monos siempre cuenta de que somos depositarios de un magn\u00edfico legado! Entonces, \u00a1conservemos siempre el esp\u00edritu del Instituto que nos vio nacer a la vida religiosa! Manteng\u00e1moslo \u00edntegro y ardiente en nosotros, que se arraigue a\u00fan m\u00e1s en todas nuestras misiones, en todos los emprendimientos apost\u00f3licos del Instituto, derramando su b\u00e1lsamo precioso sobre todas las almas que entren en contacto con nosotros y que contin\u00fae siempre latente en nuestros corazones el entusiasmo por transmitirlo en su integridad y completa genuinidad \u2013como \u201cuna tradici\u00f3n viva\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>\u2013 a las generaciones que vendr\u00e1n.<\/p>\n<p>Nosotros debemos estar traspasados por el sublime ideal que abriga nuestro carisma: el de \u201cense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a> y estar dispuestos a salvaguardarlo y hacerlo fecundo poniendo toda nuestra persona al servicio del mismo, para difundirlo con atrevimiento en las circunstancias concretas del presente, a la luz de los \u2018signos de los tiempos\u2019 y de las directrices de la Iglesia, para santificarnos y aportar nuestro granito de arena a la causa de la evangelizaci\u00f3n y para la gloria de Dios.<\/p>\n<p>Sigamos siempre adelante, manteniendo vivo y fervoroso el esp\u00edritu, no obstante las adversidades y tentaciones, recordando siempre lo que el mismo derecho propio nos ense\u00f1a: \u201cNo hay otra escuela m\u00e1s que la Cruz, en la cual Jesucristo ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos c\u00f3mo deben ser: [\u2026]\u00a0 La Cruz es el \u00fanico camino de la vida, la se\u00f1al de los predestinados, el cetro del reino de santidad, \u2018&#8230; es la fuente de toda bendici\u00f3n, el origen de toda gracia; por Ella, los creyentes reciben, de la debilidad, la fuerza, del oprobio, la gloria, y, de la muerte, la vida\u2019\u201d<sup> <a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a><\/sup>. El \u201ccamino marcado por la cruz es el camino que lleva al cielo\u201d<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa \u2013debemos admitir con toda humildad y gratitud\u2013 es tambi\u00e9n \u201csigno elocuente de participaci\u00f3n en la multiforme riqueza de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a> y \u201ccontribuye a revelar la rica naturaleza y el dinamismo polivalente del Verbo de Dios encarnado\u201d<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, frente a todos los \u2018<em>profetas\u2019 que profetizan mentiras, y presentan como vaticinios las imposturas de su coraz\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a> nosotros tengamos siempre presente que si existimos como Familia Religiosa, es por pura misericordia de Dios que as\u00ed lo quiso. Lo que es de Dios no puede ser destruido ni por todas las conjuras humanas, ni por todas las confabulaciones de los pode\u00adrosos, ni por nosotros mismos.\u00a0Y creamos con creciente convicci\u00f3n y \u201cfirmeza inquebrantable que aun los acontecimientos m\u00e1s adversos y opuestos a nuestra mira natural, son ordenados por Dios para nuestro bien, aunque no comprendamos sus designios e ignoremos el t\u00e9rmino al que nos quiere llevar\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>. Por lo dem\u00e1s, de nuestra parte, esforc\u00e9monos denodadamente en ser <em>id\u00f3neos para el Amo<\/em><a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Est\u00e1 en nosotros y en nuestra fidelidad y coherencia que este don permanezca vivo. Si somos fieles a las gracias recibidas, los dones de Dios son irrevocables<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>, y as\u00ed, suceda lo que suceda, el don de Dios permanecer\u00e1 y crecer\u00e1 siempre en nuestras almas y las que nosotros formemos. Por todo esto, permanezcamos siempre s\u00f3lidamente unidos y plenamente \u201ccoherentes con el carisma\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a> de nuestro querido Instituto. La raz\u00f3n es muy simple y la trae hermosamente enunciada nuestro derecho propio, a saber, que \u201cpoco o nada nos interesa extendernos por muchos pa\u00edses o tener numerosos miembros, si perdemos el esp\u00edritu. S\u00f3lo a la Iglesia Cat\u00f3lica, en la persona de Pedro y sus sucesores est\u00e1 prometida la infalibilidad y la indefectibilidad. No perderemos el esp\u00edritu en tanto seamos fieles a Ella\u201d y se conserve \u00edntegro el patrimonio del Instituto<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>. Ese es tambi\u00e9n el servicio particular que la Iglesia nos pide y espera de nosotros. Y si el esp\u00edritu de nuestra Familia Religiosa degenerara en otro, nosotros mismos debemos comprometer nuestra s\u00faplica para que el Se\u00f1or la borre de la faz de la tierra<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Que, de ning\u00fan modo, nuestras palabras o nuestras obras menoscaben, debiliten, detengan, sean de obst\u00e1culo o desfiguren la preciosa fisonom\u00eda de nuestro Instituto en la Iglesia. Ya lo recordaban los Padres Capitulares en el 2016 citando el documento <em>Mutuae Relationes<\/em>: \u201ces necesario que [\u2026] la identidad de cada Instituto sea asegurada de tal manera que pueda evitarse el peligro de la imprecisi\u00f3n con que los religiosos, sin tener suficientemente en cuenta el modo de actuar propio de su \u00edndole, se insertan en la vida de la Iglesia de manera vaga y ambigua\u201d<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, a veces, puede difundirse un prejuicio seg\u00fan el cual deber\u00edan eliminarse las \u2018diferencias\u2019 que caracterizan y distinguen entre s\u00ed a los institutos religiosos. \u201cCada instituto\u201d \u2013dec\u00eda San Juan Pablo II\u2013 \u201cdebe <em>preocuparse<\/em> de mantener su propia fisonom\u00eda, el car\u00e1cter espec\u00edfico de su propia raz\u00f3n de ser, que ha ejercido un atractivo, que ha suscitado vocaciones, actitudes particulares, dando un testimonio p\u00fablico digno de aprecio. Es <em>ingenuo<\/em> y <em>presuntuoso<\/em> creer, a fin de cuentas, que cada instituto debe ser igual a todos los dem\u00e1s practicando un amor general a Dios y al pr\u00f3jimo. Quien as\u00ed pensara, olvidar\u00eda un aspecto esencial del Cuerpo M\u00edstico: la heterogeneidad de su constituci\u00f3n, el pluralismo de modelos en los cuales se manifiesta la vitalidad del esp\u00edritu que lo anima, la trascendente perfecci\u00f3n humana y divina de Cristo, su Cabeza, que s\u00f3lo puede ser imitada seg\u00fan los innumerables recursos del alma animada por la gracia\u201d<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Antes bien, en nosotros y en todo nuestro accionar, los dem\u00e1s debieran reconocer el sello inconfundible de testigos cre\u00edbles del Verbo Encarnado.<\/p>\n<p>Creo que nosotros deber\u00edamos vivir estimulados interiormente y aspirando a poder hacer nuestras las sapienciales palabras que San Luis Orione dirig\u00eda a los suyos: \u201cEl que no tenga esta fuerte voluntad [de ser fiel al carisma] \u2026, que se vaya: podemos ser buenos amigos, pero no tenemos por qu\u00e9 ser muchos. \u00a1Pocos! \u00a1Pocos! Para que no haya que decir: <em>Multiplicaste a las gentes y no aumentaste la alegr\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[&#8230;] La nuestra no debe ser una congregaci\u00f3n de flojos, o peor a\u00fan, de afeminados; debe ser una congregaci\u00f3n viril y fuerte, no invertebrada; a tal punto que, si un d\u00eda estallara una persecuci\u00f3n [&#8230;], una persecuci\u00f3n cruenta, nuestra Congregaci\u00f3n deber\u00eda caer entera, como la legi\u00f3n tebea, y morir m\u00e1rtir. Es as\u00ed como se multiplica la simiente de los cristianos: <em>sanguis martyrum semen est christianorum<\/em>. \u00a1exactamente as\u00ed!<\/p>\n<p>Nuestra Congregaci\u00f3n tiene que estar preparada para las m\u00e1s duras pruebas; en defensa de la fe y de la Iglesia, del Papa, y tambi\u00e9n de la Patria [\u2026] Pero si no nos formamos, si Jesucristo no est\u00e1 en nosotros, si nuestro pecho no est\u00e1 encendido de amor a Dios, nunca estaremos preparados para tama\u00f1a empresa\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. Formaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Por eso, hablando de la formaci\u00f3n de nuestros miembros dicen las <em>Constituciones<\/em>: \u201cHa de inculc\u00e1rseles, adem\u00e1s, vivir el carisma propio del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cLa formaci\u00f3n requiere tiempos adecuados, un programa org\u00e1nico, completo, exigente, estimulante, abierto y claramente inspirado en la <em>norma de las normas <\/em>de la vida religiosa: el seguimiento de Cristo, y en el carisma del fundador\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>. Este \u201ces un tema de decisiva importancia\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a>, remarca el derecho propio. \u201cPor esta raz\u00f3n, ya desde el noviciado se nos forma de un modo gradual \u2018para que vivamos la vida de perfecci\u00f3n propia del Instituto\u2019 y se nos instruye \u2018sobre el car\u00e1cter, esp\u00edritu, finalidad, disciplina, historia y vida del Instituto\u2019\u201d<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a>. Ya que, \u201cla letra de nuestras Constituciones ser\u00e1 letra muerta si no se sabe formar a j\u00f3venes de gran esp\u00edritu, que sepan transmitir a las nuevas generaciones de nuestra Familia Religiosa el carisma que el Esp\u00edritu Santo nos ha concedido\u201d<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso son constantes y muy vivos los esfuerzos que se hacen \u2013y que se deben seguir haciendo\u2013 para asegurar desde la formaci\u00f3n intelectual, \u201cciertos contenidos, sobre todo aquellos que tienen relaci\u00f3n directa con los elementos propios de nuestro carisma, los elementos no negociables, las sanas tradiciones\u201d<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\"><sup>[117]<\/sup><\/a>. Tambi\u00e9n para contar con un cuerpo de formadores que transmitan \u201cla forma propia de vivir la vida religiosa, la observancia, los votos, el carisma y que sean estos expertos en todo lo que se refiere al patrimonio espiritual del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn118\" name=\"_ftnref118\"><sup>[118]<\/sup><\/a>. Tambi\u00e9n el procurar mantener una formaci\u00f3n permanente<a href=\"#_ftn119\" name=\"_ftnref119\"><sup>[119]<\/sup><\/a> para todos nuestros miembros a fin de ser capaces de \u201cintegrar creatividad en la fidelidad\u201d<a href=\"#_ftn120\" name=\"_ftnref120\"><sup>[120]<\/sup><\/a> a la gracia del carisma, formaci\u00f3n que profundice el conocimiento del mismo y del derecho propio en los documentos oficiales y otros escritos<a href=\"#_ftn121\" name=\"_ftnref121\"><sup>[121]<\/sup><\/a>. Y toda otra iniciativa que se lleva adelante para cultivar la propia espiritualidad. Parte integral de esta formaci\u00f3n seg\u00fan el carisma del Instituto es tambi\u00e9n el env\u00edo \u2013con no poco sacrificio\u2013 de varios de los nuestros a realizar estudios superiores ya sea en Roma<a href=\"#_ftn122\" name=\"_ftnref122\"><sup>[122]<\/sup><\/a> o en otros pa\u00edses<a href=\"#_ftn123\" name=\"_ftnref123\"><sup>[123]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, quisiera destacar que, aunque sea tarea principal del superior el ser \u201cmaestro espiritual en relaci\u00f3n al carisma y la espiritualidad propios\u201d<a href=\"#_ftn124\" name=\"_ftnref124\"><sup>[124]<\/sup><\/a> cada uno de nosotros \u2013monje, novicio, seminarista, hermano o sacerdote\u2013 debe hacer vivos esfuerzos por formarse, nutrirse, y \u201ccompenetrarse del carisma y finalidad del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn125\" name=\"_ftnref125\"><sup>[125]<\/sup><\/a>, no s\u00f3lo por las razones mencionadas en el primer punto de esta carta, sino tambi\u00e9n para saber discernir y \u201cdescubrir qu\u00e9 nos pide [Dios] concretamente a nosotros como miembros del Instituto\u201d<a href=\"#_ftn126\" name=\"_ftnref126\"><sup>[126]<\/sup><\/a>. Recordemos siempre que la \u201crecta interpretaci\u00f3n del carisma [\u2026] jam\u00e1s debe abandonar los elementos esenciales\u201d, sino que, por el contrario, debe salvaguardarlos<a href=\"#_ftn127\" name=\"_ftnref127\"><sup>[127]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Debemos ser conscientes de que la fidelidad al propio carisma <em>necesita ser profundizada<\/em> en el conocimiento, cada d\u00eda m\u00e1s amplio, de la historia del Instituto, de su misi\u00f3n peculiar y de su esp\u00edritu, esforz\u00e1ndonos al mismo tiempo por <em>encarnarlo<\/em> en la vida personal y comunitaria<a href=\"#_ftn128\" name=\"_ftnref128\"><sup>[128]<\/sup><\/a>. Cada uno de nosotros debe \u2013por decirlo de alguna manera\u2013 \u201cponerse la camiseta\u201d del Verbo Encarnado, es decir, defender nuestros ideales sin guardarse nada, y lanzarse osadamente <em>a restaurar todas las cosas en Cristo<\/em><a href=\"#_ftn129\" name=\"_ftnref129\"><sup>[129]<\/sup><\/a>, viviendo el carisma con autenticidad en la diversidad de las culturas y de las situaciones geogr\u00e1ficas<a href=\"#_ftn130\" name=\"_ftnref130\"><sup>[130]<\/sup><\/a>, luchar por sus ideales y defenderlo con hombr\u00eda. S\u00f3lo as\u00ed seremos \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn131\" name=\"_ftnref131\"><sup>[131]<\/sup><\/a> tal como se pide de nosotros.<\/p>\n<h4><strong>3. Fecundidad<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u201cAmen el Instituto viviendo el carisma propio\u201d<a href=\"#_ftn132\" name=\"_ftnref132\"><sup>[132]<\/sup><\/a>, nos dice el derecho propio. Y como \u201cel amor se ha de poner m\u00e1s en las obras que en las palabras\u201d<a href=\"#_ftn133\" name=\"_ftnref133\"><sup>[133]<\/sup><\/a> hemos de hacer fructificar con creatividad de iniciativas pastorales el hermoso y polivalente carisma de nuestro Instituto siempre atentos a las exigencias del momento presente y \u201cen absoluta e irrestricta comuni\u00f3n eclesial\u201d<a href=\"#_ftn134\" name=\"_ftnref134\"><sup>[134]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201cSeamos hombres de fe intr\u00e9pida que no se limiten \u2018s\u00f3lo a defender y salvaguardar lo que nos ha sido confiado, sino que tengamos el valor de negociar con los talentos para multiplicarlos\u201d<a href=\"#_ftn135\" name=\"_ftnref135\"><sup>[135]<\/sup><\/a>. Este es el sublime encargo implicado en nuestra vocaci\u00f3n como miembros del Instituto a fin de ser una huella concreta que la Trinidad deja en la historia<a href=\"#_ftn136\" name=\"_ftnref136\"><sup>[136]<\/sup><\/a> y, por tanto, nos compete <em>a todos<\/em> \u2013cualquiera sea el oficio que la Providencia nos haya asignado\u2013; porque \u201caun dentro de la comunidad, el camino es siempre personal\u201d<a href=\"#_ftn137\" name=\"_ftnref137\"><sup>[137]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Debemos irradiar en el mundo \u201cel gozo luminoso de la opci\u00f3n que hicimos\u201d<a href=\"#_ftn138\" name=\"_ftnref138\"><sup>[138]<\/sup><\/a> a trav\u00e9s de los apostolados propios que deben ir siempre acompa\u00f1ados de nuestro testimonio personal de religiosos.\u00a0 \u00a1Cu\u00e1n gratificante y fruct\u00edfero es ver, \u2013y lo he constatado en las misiones que he podido visitar\u2013 cuando en nuestras parroquias y en nuestros apostolados se manifiesta lo que somos! \u00a1Cuando nuestras misiones y apostolados llevan por as\u00ed decir \u201cel sello del IVE\u201d! \u00a1Cuando la gente dice, \u201cesta es una parroquia del IVE\u201d o \u201cestos son padres del IVE\u201d a\u00fan sin que nadie se los diga, s\u00f3lo lo afirman sea por el testimonio de vida que se da, sea por el \u201cmodo\u201d de llevar adelante una obra, sea por la presencia inequ\u00edvoca de lo que llamamos \u201clos apostolados propios\u201d! Es como una ley ligada a la fidelidad:\u00a0 nuestras casas y misiones que mejor viven el carisma son las que conllevan mayor fruto apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>Amemos entonces nuestra Congregaci\u00f3n, practicando con ardoroso celo y generosidad las virtudes propias de consagrados al Verbo encarnado, dedicando nuestras mejores energ\u00edas y todo nuestro entusiasmo al desarrollo y expansi\u00f3n de los apostolados propios, es decir, a hacer que la caridad y la verdad que Cristo nos ense\u00f1\u00f3 se hagan cultura, siendo \u201cimpacientes por predicar al Verbo en toda forma\u201d<a href=\"#_ftn139\" name=\"_ftnref139\"><sup>[139]<\/sup><\/a>, practicando concretamente la caridad \u2013de manera preferencial con los m\u00e1s carenciados<a href=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\"><sup>[140]<\/sup><\/a>\u2013 ya que la caridad es imprescindible para evangelizar la cultura<a href=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\"><sup>[141]<\/sup><\/a>. No olvidemos que \u201ca semejanza del Verbo encarnado y crucificado debemos tener \u2018sed de almas\u2019\u201d<a href=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\"><sup>[142]<\/sup><\/a>. Por eso dice el derecho propio, citando a San Luis Orione: \u201cQuien no quiera ser ap\u00f3stol, que salga de la Congregaci\u00f3n: hoy, quien no es ap\u00f3stol de Jesucristo y de la Iglesia, es ap\u00f3stata\u201d<a href=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\"><sup>[143]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entonces, no s\u00f3lo debemos identificarnos plenamente con el carisma que Dios ha tenido a bien confiarnos, sino que adem\u00e1s debemos hacerlo florecer con la ayuda de Dios y de nuestra Madre Sant\u00edsima. Lo cual reclama de nuestra parte el \u201cdisponernos a morir, como el grano de trigo, para ver a Cristo en todas las cosas\u201d<a href=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\"><sup>[144]<\/sup><\/a>. Porque \u201ccomo por la Cruz de Jes\u00fas, fue redimido el mundo, as\u00ed tambi\u00e9n es por la Cruz del misionero, que esa Redenci\u00f3n es aplicada a las almas\u201d<a href=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\"><sup>[145]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestro debe ser el empe\u00f1o solemne y real de darnos sin reservas por servir a Cristo, trabajando con todas nuestras fuerzas<a href=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\"><sup>[146]<\/sup><\/a> para prolongar la Encarnaci\u00f3n en toda la realidad<a href=\"#_ftn147\" name=\"_ftnref147\"><sup>[147]<\/sup><\/a>, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas<a href=\"#_ftn148\" name=\"_ftnref148\"><sup>[148]<\/sup><\/a>. Como miembros del Instituto del Verbo Encarnado esa es la \u201cservidumbre noble y hermosa\u201d a la que Dios ha tenido a bien llamarnos y la cual hemos de preferir ante \u201ctodos los otros empleos a los que hubi\u00e9ramos podido dedicarnos en su Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn149\" name=\"_ftnref149\"><sup>[149]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La inmensa riqueza y la actualidad de nuestro carisma anclado firmemente en el misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n nos debe impulsar a hacerlo fructificar.\u00a0<\/p>\n<p>En fin, queridos todos, y ya para concluir, releamos una vez m\u00e1s la exhortaci\u00f3n paternal que el derecho propio nos hace, citando nuevamente a San Luis Orione: \u201c\u00a1Amad a vuestra Congregaci\u00f3n en su santa finalidad!&#8230; \u00a1Amadla porque es vuestra Madre! Dadle grandes consolaciones, honradla con vuestra vida de buenos y santos religiosos; de verdaderos y santos hijos suyos\u201d<a href=\"#_ftn150\" name=\"_ftnref150\"><sup>[150]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Seamos inexorablemente fieles y no tendremos nada que temer por nosotros y ni por nuestras obras.\u00a0<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima, la Virgen fiel, nos conceda permanecer fieles al carisma recibido \u201csin desfallecer por halagos o amenazas y manteni\u00e9ndonos por encima de los vaivenes de fortuna o de fracaso, teniendo el alma dispuesta a recibir la muerte, si fuese preciso, por el bien del Instituto al servicio de Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn151\" name=\"_ftnref151\"><sup>[151]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Consolados y agradecidos por haber sido elegidos como herederos de tan precioso don vayamos alegres y confiados dedic\u00e1ndonos a \u201cla obra m\u00e1s divina entre las divinas que es la salvaci\u00f3n eterna de las almas\u201d<a href=\"#_ftn152\" name=\"_ftnref152\"><sup>[152]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Muy feliz d\u00eda de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or! \u00a1Muy Feliz d\u00eda del religioso del Verbo Encarnado!<\/p>\n<p>Un gran abrazo.<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de febrero de 2018<br \/><em>Carta Circular 19\/2018<\/em><br \/><br \/><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 318; <em>op. cit. Vita Consecrata<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 325; <em>op. cit. Elementos Esenciales de la Vida Religiosa<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 353.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> \u201cEste enriquecimiento es fruto del influjo del Esp\u00edritu enviado en Pentecost\u00e9s, por el cual Dios ofrece a la Iglesia tantos dones que la embellecen y la preparan para toda obra buena deseada por el Se\u00f1or\u201d. Cf. Papa Francisco, <em>Carta Apost\u00f3lica a todos los consagrados con ocasi\u00f3n del a\u00f1o de la vida consagrada<\/em>, (28\/11\/2014).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5\u00aa Serie, Ejercicios Espirituales dados a los religiosos de la Congregaci\u00f3n de Hermanos de San Vicente de Paul, cap. 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Summa Theologicae<\/em>, I-II, 111, 1, c.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Carta a Don Juan Bonetti<\/em>, Pinerolo, (16\/08\/1884), citado en <em>Obras Fundamentales<\/em>, Parte III. Fundador. Documentos personales de Don Bosco referente a las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en la Catedral de Manila<\/em>, (17\/02\/1981).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 318.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> \u201cPor tanto, han de conocerse y conservarse con fidelidad el esp\u00edritu y los prop\u00f3sitos de los Fundadores, lo mismo que las sanas tradiciones, pues, todo ello constituye el patrimonio de cada uno de los Institutos\u201d; Decreto <em>Perfectae caritatis<\/em>, 2; cf. CIC, c. 578.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en la Catedral de Manila<\/em>, (17\/02\/1981).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los religiosos en Chicago<\/em>, Illinois, (04\/10\/1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 330.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Papa Francisco, <em>Mensaje en el segundo Simposio Internacional sobre la Econom\u00eda organizado por la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, (26\/11\/2016).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <em>Iuvenescit Ecclesia<\/em>, 18. Ponemos en it\u00e1lica las citas de este documento en la presente carta circular.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42; <em>op. cit.<\/em> Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Camino de Perfecci\u00f3n<\/em>, 335, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Papa Francisco, <em>Evangelii gaudium<\/em>, 130.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30; cf. Pablo VI, <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 1; <em>op. cit. <\/em>Ef 1, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 30-31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 5; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 122, etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 87. Cf. <em>Pastores Dabo Vobis<\/em>, 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Jn 14, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 222.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a><em> Constituciones<\/em>, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 76.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 225.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; <em>op. cit.<\/em> Benedicto XV, <em>Enc\u00edclica sobre el VII centenario del nacimiento de Santo Domingo Fausto Appetente Die<\/em> (29\/06\/1921), 4b.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30; <em>op. cit. <\/em>cf.<em> Evangelii nuntiandi<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 271.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 281; <em>op. cit<\/em>. San Luis Orione, <em>Cartas de Don Orione<\/em>, (15\/07\/1936), Ed. P\u00edo XII, Mar del Plata, 1952, p. 143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25; <em>op. cit.<\/em> <em>Redemptionis Donum<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 244.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Papa Francisco, <em>Evangelii gaudium<\/em>, 130.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Decreto sobre la actividad misionera <em>Ad Gentes<\/em>, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Tit 1, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 284.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 285; <em>op. cit<\/em>. <em>Presbyterorum Ordinis<\/em>, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, <em>Mutuae Relationes<\/em>, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> San Gregorio Magno, C 35; ML 66, 200.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 315.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> \u201cAman a todos y todos los persiguen&#8230; los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad\u201d; <em>Carta a Diogneto,<\/em> cap. 5-6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Citado por Carlos Almena, <em>en San Pablo de la Cruz<\/em>, Ed. Descl\u00e9e, Bilbao 1960.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 367; <em>op. cit.<\/em> cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 70.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, nota 517 y <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Ibidem<\/em>; cf. Papa Francisco, <em>Evangelii gaudium<\/em>, 174-175<em>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144; <em>op. cit.<\/em> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Lc 6, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Sant 2, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 195.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 258.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Jn 15, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Directorio de <\/em><em>Vida Consagrada<\/em>, 226.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 92;<em> op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Papa Francisco, <em>Evangelii gaudium<\/em>, 177.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Christifideles laici<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 16,18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 17-18, 69, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Directorio de las Misiones Ad Gentes<\/em>, 105;<em> op. cit.<\/em> <em>Sollicitudo Rei Socialis<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 77-78.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 5. Por ejemplo: \u201c<em>La confesi\u00f3n de la fe cat\u00f3lica<\/em>\u201d- \u201c<em>La docilidad al Magisterio vivo de la Iglesia<\/em>\u201d; \u201c<em>El compromiso con la difusi\u00f3n misionera del Evangelio<\/em>\u201d, \u201c<em>La dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n<\/em>\u201d, \u201c<em>La presencia de frutos espirituales<\/em>\u201d &#8211; \u201c<em>La eficaz inserci\u00f3n en el medio donde estamos trabajando apost\u00f3licamente; la elecci\u00f3n de los \u2018puestos de avanzada\u2019 en la misi\u00f3n; la adecuada pastoral vocacional; las obras de misericordia<\/em>\u201d; etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 1.3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 142;<em> op. cit. <\/em>San Le\u00f3n Magno,<em> Serm\u00f3n 8 sobre la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, 6,8: PL 54,340-342.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras<\/em> II, V Parte, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso al consejo de la uni\u00f3n de superiores generales<\/em>, (26\/11\/1979).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Ibidem. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Jer 23, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 217; <em>op. cit.<\/em> 2 Tim 2, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Rm 11, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Papa Francisco, <em>Mensaje en el segundo Simposio Internacional sobre la Econom\u00eda organizado por la Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica<\/em>, (26\/11\/2016).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 35; <em>op. cit.<\/em> Cf. CIC, c. 578.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> <em>Mutuae Relationes<\/em>, 11. Citado en <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> <em>A la uni\u00f3n internacional de superioras generales en Roma<\/em>, (14\/05\/1987); <em>op. cit. <\/em><em>Perfectae Caritatis<\/em>, 2b.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> <em>Multiplicasti gentem et non magnificasti laetitiam<\/em>\u2013 seg\u00fan la Vulgata, Is 9, 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> San Luis Orione, <em>Buenas noches<\/em>, (02\/01\/1938).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 208.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje a la XIV Asamblea General de la Conferencia de Religiosos de Brasil<\/em>, (11\/07\/1986).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 353.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 310; <em>op. cit. <\/em>CIC, c. 652, \u00a71 e \u00a72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 119.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 264: \u201cConsideramos fundamental que la formaci\u00f3n sea permanente\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a> <em>Potissimum institutioni<\/em>, 67.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 265.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a> En la actualidad son 28 los sacerdotes dedicados a obtener sus doctorados y licenciaturas, y en total suman 130 quienes han alcanzado alg\u00fan t\u00edtulo acad\u00e9mico desde su ingreso al Instituto.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 348.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a> Cf. <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Discurso a las religiosas en Florian\u00f3polis<\/em>, Brasil, (18\/10\/1991).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 1; <em>op. cit.<\/em> Ef 1, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 359;<em> op. cit<\/em>. Cf.<em> Vita Consecrata<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254.257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 459.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [230].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>\u00a1Levantaos! <\/em><em>\u00a1vamos!<\/em>, Sexta Parte, p. 100; <em>op. cit<\/em>. Mt 25, 14-30; citado en las <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a> Cf.<em> Constituciones<\/em>, 254.257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A las religiosas de Hull<\/em>, Quebec, Canad\u00e1, (19\/09\/1984).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 292;<em> op. cit. <\/em>San Juan Pablo II, <em>Discurso al Consejo Nacional y a los secretarios regionales de la Obra de Vocaciones dependiente de los superiores mayores religiosos de Italia<\/em> (16\/02\/1980).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 115.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216; <em>op. cit.<\/em>, San Luis Orione, <em>Cartas de Don Orione<\/em>, (02\/08\/1935), Ed. P\u00edo XII, Mar del Plata, 1952, p. 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta Circular n. 19, Mil\u00e1n, (15\/12\/1932).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a> San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5<sup>a<\/sup> Serie, Ejercicios Espirituales dado a los Religiosos de la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 331; <em>op. cit.<\/em> San Luis Orione, <em>Cartas Selectas del Siervo de Dios Don Orione<\/em>, El Cap\u00edtulo Primero de las Constituciones, (25\/07\/1936), 143.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 113.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 321.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":1750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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