{"id":509,"date":"2017-07-01T20:28:50","date_gmt":"2017-07-01T18:28:50","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=509"},"modified":"2020-10-04T15:43:07","modified_gmt":"2020-10-04T13:43:07","slug":"creatividad-apostolica-y-misionera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/07\/01\/creatividad-apostolica-y-misionera\/","title":{"rendered":"Creatividad apost\u00f3lica y misionera"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"509\" class=\"elementor elementor-509\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-59267f36 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"59267f36\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-355b73f6\" data-id=\"355b73f6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53ccf889 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"53ccf889\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p>Queridos Padres, Seminaristas, Hermanos y Novicios:<\/p>\n<p>\u201cNo se puede ser ap\u00f3stol sin ser creativo; y sin ser creativo no se puede ser misionero\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De all\u00ed que para nosotros que nos confesamos \u201cesencialmente misioneros\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> uno de los elementos adjuntos no-negociables del carisma de nuestro Instituto es precisamente la creatividad apost\u00f3lica. El cual se desprende del mismo mandato de Cristo: <em>Id al mundo entero y proclamad el Evangelio<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> y <em>como el Padre me ha enviado, as\u00ed tambi\u00e9n os env\u00edo yo<\/em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pues, en ese <em>Id<\/em> pronunciado por el Verbo Encarnado est\u00e1 implicado que la nuestra es una pastoral de propuesta, no burocr\u00e1tica, sino incisiva<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Porque la elecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles por parte de Cristo no implica tan s\u00f3lo la llamada a <em>estar con<\/em> \u00c9l ni tampoco la mera invitaci\u00f3n a <em>abandonar todo<\/em> por \u00c9l<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>. En nuestra vocaci\u00f3n est\u00e1 impl\u00edcita la vocaci\u00f3n a \u201cir\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> para hacer disc\u00edpulos de Cristo a todas las gentes<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.\u00a0 Jes\u00fas vino enviado por el Padre, y est\u00e1 siempre en b\u00fasqueda de la humanidad perdida hasta que la encuentra<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Nosotros, ya sacerdotes, ya seminaristas, novicios o hermanos, daremos testimonio de que pertenecemos a la estirpe de los ap\u00f3stoles s\u00f3lo a condici\u00f3n de que aceptemos caminar con Cristo y compartamos su profundo anhelo por la salvaci\u00f3n de las almas<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>, m\u00e1s urgente hoy que nunca, porque \u201choy, en este <em>id<\/em> de Jes\u00fas, est\u00e1n presentes los escenarios y los desaf\u00edos siempre nuevos de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva <em>salida<\/em> misionera\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso este \u201cir\u201d comporta necesariamente una actitud misionera, la cual hace que no nos contentemos con permanecer encerrados en nuestras parroquias o casas religiosas, esperando que los dem\u00e1s vengan a nosotros, especialmente dadas las circunstancias del mundo de hoy. Cada uno de nosotros debe sentirse enviado a cada una de las almas con las que entra en contacto o a quienes tiene bajo su jurisdicci\u00f3n. Es m\u00e1s, debemos sentirnos llamados a salvar a tant\u00edsimas almas como Dios quiera servirse de nosotros. \u00a1<em>El amor de Cristo nos urge!<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, y es el mismo amor al Verbo Encarnado el que nos debe impulsar a ensanchar los confines del Reino de Dios.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II dice que \u201ces necesario mantener viva la solicitud por el anuncio\u201d a los que est\u00e1n alejados de Cristo, \u201cporque \u00e9sta es la tarea primordial de la Iglesia\u201d. La misi\u00f3n, dice el Santo Papa, \u201crepresenta a\u00fan hoy d\u00eda el mayor desaf\u00edo para la Iglesia\u201d y \u201cla causa misionera debe ser la primera\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Retomando esta ense\u00f1anza, el Papa Francisco nos dice: \u201c\u00bfQu\u00e9 suceder\u00eda si nos tom\u00e1ramos realmente en serio esas palabras? Simplemente reconocer\u00edamos que la salida misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ya en una Carta Circular<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> anterior hablamos de la dimensi\u00f3n universal y de la ayuda cert\u00edsima de Dios para cumplir con la misi\u00f3n encomendada. En esta Carta quisiera referirme a la importancia de nuestra fidelidad al Esp\u00edritu Santo \u2013protagonista de toda la misi\u00f3n eclesial<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>\u2013 que no s\u00f3lo nos impele a la misi\u00f3n, sino que a una vez suscita en nosotros una generosa creatividad de palabras y obras para que el evangelio que anunciamos llegue a ser vida en las diversas circunstancias donde nos hallamos, y nos permite superar todas las dificultades con las que nos podemos encontrar en la misi\u00f3n<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. La misi\u00f3n es el \u00edndice exacto de nuestra fe<\/strong><\/h4>\n<p>Dicen nuestras <em>Constituciones<\/em> que \u201cel esp\u00edritu de nuestra Familia Religiosa no quiere ser otro que el Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> y que \u201cs\u00f3lo en la m\u00e1s absoluta fidelidad al Esp\u00edritu Santo se puede usar diestramente de la <em>espada del Esp\u00edritu que es la Palabra de Dios<\/em> <a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que la fidelidad al Esp\u00edritu Santo que se pide de nosotros \u2013\u201csuma, total e irrestricta\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>\u2013 implica por un lado la consecuente respuesta de fidelidad al amor inefable de Dios y al carisma recibido (y por tanto a lo que la Iglesia espera de nosotros), de tal modo que podemos decir con el Ap\u00f3stol: <em>Predicar el Evangelio no es para m\u00ed ning\u00fan motivo de gloria; es m\u00e1s bien un deber que me incumbe: Y \u00a1ay de mi si no predicara el Evangelio!<\/em><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a>. Pero tambi\u00e9n por otro lado, esta fidelidad al Esp\u00edritu Santo es el medio por el cual podemos esperar que nuestros esfuerzos sean fruct\u00edferos. Por eso muy hermosamente siguen diciendo nuestras <em>Constituciones<\/em>: \u201cNuestro pobre aliento \u00fanicamente es fecundo e irresistible si est\u00e1 en comunicaci\u00f3n con el viento de Pentecost\u00e9s\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>. Por tanto, no se puede hablar de creatividad apost\u00f3lica sin hablar de ser fieles a las mociones del Esp\u00edritu Divino.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II repite con insistencia en su carta magna sobre la misi\u00f3n que \u201cel Esp\u00edritu Santo es el protagonista de la misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a> y nuestro derecho propio toma como suya tal afirmaci\u00f3n en varias ocasiones<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Ya que es el Esp\u00edritu Santo quien no s\u00f3lo \u201ctransforma a los disc\u00edpulos de manera maravillosa\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a> y los hace aptos para trabajar como sus instrumentos, sino que al mismo tiempo act\u00faa tambi\u00e9n en los oyentes<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a> y hace que la Buena Nueva \u201cse difunda en la historia\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El Papa Francisco dice, a su vez: \u201c\u00a1C\u00f3mo quisiera encontrar las palabras para alentar una etapa evangelizadora m\u00e1s fervorosa, alegre, generosa, audaz, llena de amor hasta el fin y de vida contagiosa! Pero s\u00e9 que ninguna motivaci\u00f3n ser\u00e1 suficiente si no arde en los corazones el fuego del Esp\u00edritu. En definitiva, una evangelizaci\u00f3n con esp\u00edritu es una evangelizaci\u00f3n con Esp\u00edritu Santo, ya que \u00c9l es el alma de la Iglesia evangelizadora\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>. En definitiva, \u201cevangelizadores con Esp\u00edritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>, y que para trabajar se dejan primero transformar por el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Ahora bien, para que dicha transformaci\u00f3n de los disc\u00edpulos y acci\u00f3n en medio de las almas tenga lugar, es imperativo que nosotros, misioneros del Verbo Encarnado, nos dejemos guiar por el Esp\u00edritu, vivamos el misterio de Cristo enviado y amemos a la Iglesia y a los hombres como Jes\u00fas los ha amado<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso se nos se\u00f1ala como parte de la espiritualidad propia del ser misioneros, la aceptaci\u00f3n y el compromiso de \u201cdejarse plasmar interiormente por \u00c9l, para hacerse cada vez m\u00e1s semejantes a Cristo\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a> y a \u201cacoger los dones de fortaleza y discernimiento, que son rasgos esenciales de la espiritualidad misionera\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. Porque \u201cno se puede dar testimonio de Cristo sin reflejar su imagen, la cual se hace viva en nosotros por la gracia y por la obra del Esp\u00edritu\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. La misi\u00f3n hoy, como en tiempos apost\u00f3licos sigue siendo \u201cdif\u00edcil y compleja\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>, por eso es absolutamente necesario que nos mantengamos en \u00edntima uni\u00f3n con Jes\u00fas Crucificado, animados por el Esp\u00edritu Santo, fundamental y principalmente por medio de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es en la oraci\u00f3n donde \u201cconviene escrutar las v\u00edas misteriosas del Esp\u00edritu y dejarse guiar por \u00c9l hasta la verdad completa\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, es all\u00ed donde nosotros debemos embebernos de la libertad de esp\u00edritu con que Dios bendice a los verdaderamente humildes.<\/p>\n<p>Buscar a Cristo en la oraci\u00f3n es primordial para nosotros<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>. Y esto es as\u00ed, simplemente porque ser religioso y ser misionero, implica ser hombres de fe. Bien lo dice nuestro <em>Directorio<\/em>: \u201cLa misi\u00f3n es un problema de fe, es el \u00edndice exacto de nuestra fe en Cristo y en su amor por nosotros\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>. Fe que debe alimentarse del trato diario con Cristo Eucar\u00edstico.<\/p>\n<p>El Beato Paolo Manna escrib\u00eda a los suyos: \u201cEl fervor de la vida de un misionero, su actividad controlada, sabia, industriosa, incansable, el gozo inalterable y su perseverancia en el trabajo, aun en medio de privaciones, calamidades y dificultades, son siempre el resultado de una vida de fe. Si la fe se ofusca, tambi\u00e9n el celo disminuye de intensidad; asoman entonces, a\u00fan en los m\u00e1s fuertes, el cansancio y la depresi\u00f3n y se puede llegar hasta la desesperaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de la vocaci\u00f3n. Si el misionero vive de fe, entonces es grande, es sublime, es divino; la Iglesia y las almas pueden esperar todo de \u00e9l; ning\u00fan trabajo, ninguna dificultad lo asusta, ning\u00fan hero\u00edsmo es superior a sus fuerzas; si el esp\u00edritu de fe en \u00e9l es l\u00e1nguido y d\u00e9bil, \u00e9l se agitar\u00e1, trabajar\u00e1 sin embargo, pero poco o nada le aprovechar\u00e1n sus fatigas y el poco \u00e9xito de sus obras hechas sin ganas, aumentar\u00e1 la desconfianza y la depresi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que antes de enviarnos, Cristo nos llama hacia s\u00ed; y si d\u00eda a d\u00eda lo buscamos en la oraci\u00f3n no nos faltar\u00e1n ni las fuerzas ni la creatividad ni el empe\u00f1o para buscar espacios de presencia, de testimonio y de servicio apost\u00f3lico y ganas de seguir siempre adelante en la tarea misional. \u201cS\u00f3lo en las profundidades de la contemplaci\u00f3n puede el Esp\u00edritu Santo transformar nuestros corazones; y s\u00f3lo si el propio coraz\u00f3n es transformado se puede cumplir con la gran tarea de ayudar a los dem\u00e1s para que el Esp\u00edritu les gu\u00ede <em>hasta la verdad completa<\/em><a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>, que es la esencia de la misi\u00f3n cristiana\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Para alcanzar esta sinton\u00eda con el Esp\u00edritu Santo el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> se\u00f1ala que debemos: <strong>a)<\/strong> estar atentos a sus inspiraciones, luchando contra la habitual disipaci\u00f3n, la falta de mortificaci\u00f3n y los afectos desordenados<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>; <strong>b)<\/strong> ejercitarnos en el discernimiento de esp\u00edritus<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>, y finalmente,\u00a0 <strong>c)<\/strong> ser d\u00f3ciles y prontos en la ejecuci\u00f3n de lo que pide el Esp\u00edritu Santo porque \u2018los c\u00e1lculos lentos son extra\u00f1os a la gracia del Esp\u00edritu Santo\u2019<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>, trabajando siempre contra la tentaci\u00f3n de la dilaci\u00f3n, contra el miedo al sacrificio y a la entrega total y contra la tentaci\u00f3n de recuperar lo que hemos dado buscando compensaciones o instal\u00e1ndonos poniendo \u201cnido\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a> en cosas que no sean Dios<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De igual importancia es el saberse \u201cenviado por Cristo\u201d, ya que \u201cno se puede comprender y vivir la misi\u00f3n si no es con referencia a Cristo, enviado por el Padre a evangelizar<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>. El derecho propio, citando al magisterio de la Iglesia, se\u00f1ala que si bien es cierto que al misionero se le pide \u201crenunciar a s\u00ed mismo y a todo lo que tuvo hasta entonces y a hacerse todo para todos\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a> precisamente porque es enviado, sin embargo experimentar\u00e1 la presencia consoladora de Cristo, que lo acompa\u00f1a en todo momento de su vida: <em>Yo estar\u00e9 con vosotros siempre hasta la consumaci\u00f3n del mundo<\/em><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. Convencidos de esto, debemos ponernos en marcha sin temor, m\u00e1s bien con atrevimiento para llevar adelante con constancia y generosa entrega todo emprendimiento que el mismo Esp\u00edritu nos sugiera.\u00a0<\/p>\n<h4><strong>2. Encendido fervor misionero<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Si el misionero no s\u00f3lo es un hombre de fe, sino que adem\u00e1s \u201ces el hombre de la caridad\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>, es definitivamente necesario que nos nutramos del mismo Esp\u00edritu de Amor, que es el Esp\u00edritu Santo; que nos dejemos guiar e inspirar por \u00c9l, y que \u201chagamos lugar\u201d en nuestro coraz\u00f3n para que \u00e9ste se llene del celo que con sana inventiva nos har\u00e1 \u201cir\u201d con plena disponibilidad en busca de almas superando todo obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>Claramente lo ense\u00f1a el Concilio Vaticano II: \u201cEjerc\u00edtense, cult\u00edvense y n\u00fatranse cuidadosamente de vida espiritual estas disposiciones de alma ya desde el tiempo de la formaci\u00f3n. Lleno de fe viva y de esperanza firme, el misionero sea hombre de oraci\u00f3n: infl\u00e1mese en el esp\u00edritu de fortaleza, de amor y de templanza; aprenda a contentarse con lo que tiene; lleve en s\u00ed mismo con esp\u00edritu de sacrificio la muerte de Jes\u00fas, para que la vida de Jes\u00fas obre en aquellos a los que es enviado; llevado del celo por las almas g\u00e1stelo todo y sacrif\u00edquese a s\u00ed mismo por ellas, de forma que crezca \u2018en el amor de Dios y del pr\u00f3jimo con el cumplimiento diario de su ministerio\u2019\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, insiste el derecho propio en que nuestros religiosos cultiven ya desde los inicios de la formaci\u00f3n \u201cun gran amor a las virtudes que forman la base del crecimiento espiritual, como son la humildad, la caridad y la docilidad a los superiores\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>. \u201cYa que dif\u00edcilmente ser\u00e1n aptos para la misi\u00f3n aquellos tipos de personalidad que \u2018lo saben todo\u2019, \u2018se llevan mal con todos\u2019, que a todo le encuentran defectos, todo lo discuten o no escuchan ni obedecen a nadie salvo cuando los dem\u00e1s coinciden con lo que ellos piensan\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. El motivo de esto es muy sencillo: porque \u201c<em>Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes<\/em>. Y si Dios resiste a un misionero, \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 \u00e9ste hacer?\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros debe tener siempre presente que \u201clos votos no dispensan de la propia iniciativa apost\u00f3lica, y de buscar intensamente en el trato con Dios, la voluntad de Dios en las diversas circunstancias, secundando las mociones del Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>. Esto es a lo que nosotros usualmente nos referimos cuando decimos que \u201chay que tener motor propio\u201d. Iniciativa apost\u00f3lica y obediencia son dos realidades que no pueden oponerse dial\u00e9cticamente una a otra. La iniciativa personal no excluye ni va en detrimento de la obediencia y \u00e9sta no debe excluir tal iniciativa; ambas realidades deben estar arm\u00f3nicamente unidas<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, nuestro <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em> establece que: nuestros religiosos \u201cdeben prepararse con una formaci\u00f3n espiritual y moral especial para una tarea tan elevada. Deben, pues, ser capaces de tomar iniciativas, constantes para terminar las obras, perseverantes en las dificultades, soportando con paciencia y fortaleza la soledad, el cansancio y el trabajo infructuoso\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>. Lo mismo recordaban los Padres Capitulares en el reciente Cap\u00edtulo General de 2016 al hablar de la formaci\u00f3n de nuestros religiosos como misioneros: \u201ces necesaria una profunda visi\u00f3n de fe, iluminada muy particularmente por el misterio de la Encarnaci\u00f3n. [Esto] requiere reflexionar y meditar en c\u00f3mo se hubiera adaptado el Verbo a esta cultura concreta, la del propio lugar de misi\u00f3n; y c\u00f3mo es que su Misterio ilumina este ser y hacer humano concreto\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Para ilustrar lo que venimos diciendo quisiera citar aqu\u00ed esta p\u00e1gina magistral de San Manuel Gonz\u00e1lez, quien con experimentada pluma escribi\u00f3: \u201cCon ese celo que inquieta, que desazona, que quita el sue\u00f1o, que hace de las almas de los feligreses una obsesi\u00f3n para el cura, es con el que aprende \u00e9ste a <em>hacerse todo para todos<\/em> y es el que da esa adaptabilidad a oficios, condiciones, caracteres y circunstancias tan necesarias para el que ejerce de padre de tantas clases de hijos\u201d. Y sigue diciendo el santo: \u201cEse celo es el que da al cura que lo siente esa habilidad y flexibilidad para hacerse agricultor con los labradores, abogado con los que pleitean, carpintero, alba\u00f1il y de cualquier otro oficio, cuando hay que hacer una obra de esas y no hay dinero para pagarla; ni\u00f1o con los ni\u00f1os, joven con los j\u00f3venes, viejo con los viejos. Ese celo, por \u00faltimo, es el que pone en la cara del cura esa inalterable sonrisa con que acoge a todos y todo, lo agradable y lo desagradable, y en su boca aquella palabra siempre tranquila y afectuosa; es el que impulsa su mano para llevarla muchas veces al bolsillo propio y vaciarla despu\u00e9s en el bolsillo ajeno. S\u00ed, el celo hace verdaderos milagros de iniciativas, de improvisaci\u00f3n, de dominio de s\u00ed mismo, de generosidad sin condiciones y sin l\u00edmites\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. Por eso digo, que en donde ese celo anide en el coraz\u00f3n del misionero, all\u00ed florecer\u00e1 la flor de la verdadera evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Imbuidos del Esp\u00edritu de Cristo, que es el Esp\u00edritu Santo, \u00c9l mismo nos inspirar\u00e1 el abrir nuevos caminos para que el mensaje del Hijo de Dios penetre en los corazones y en los puntos de inflexi\u00f3n de la cultura<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>, instruy\u00e9ndonos en la lectura de los signos de los tiempos y as\u00ed estar a la vanguardia de la renovaci\u00f3n querida por la Iglesia; respondiendo eficaz y competentemente a las exigencias del presente. San Juan Pablo II escribi\u00f3: \u201cEs el Esp\u00edritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de Dios\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y en este anunciar las obras de Dios, es casi como una consecuencia natural de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, suscitar en el coraz\u00f3n de los misioneros iniciativas de toda clase, para que con gran arrojo y mayor entusiasmo aun, no s\u00f3lo se embarquen en la noble empresa de salvar almas, sino que se multipliquen los modos y la b\u00fasqueda de ocasiones para el anuncio evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>Por eso nosotros decimos que \u201cno queremos \u2018dejar de intentar nada para que el amor de Cristo tenga primado supremo en la Iglesia y en la sociedad\u2019\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>. Pues, por el apremio incontenible que brota de nuestra conciencia plenamente responsable del mandato misionero y del amor de Cristo, surge este celo por las almas. \u201cTodo nuestro trabajo misionero y apost\u00f3lico se fundamenta en la convicci\u00f3n de que <em>es necesario que \u00c9l reine<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>. De aqu\u00ed que a nosotros no nos \u201cbasta una actitud meramente conservadora\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>, sino que m\u00e1s bien experimentamos una apasionada \u201cimpaciencia por predicar al Verbo en toda forma, siguiendo el consejo de San Pablo: <em>predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, vitupera, exhorta&#8230;<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. Porque como bien dec\u00eda el Venerable Obispo Fulton Sheen: \u201cgrandes esfuerzos sin el Esp\u00edritu son impaciencia; pero impaciencia tocada por el Esp\u00edritu es celo por las almas\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>.\u00a0 Por tanto, consideramos que es nuestra felicidad sacerdotal \u2013y la del seminarista, monje, hermano o novicio\u2013 <em>el gastarse y desgastarse<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a> por la salvaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n<p>Dado que \u201cla misma vida consagrada, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, se hace misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>, estamos convencidos de que nuestra consagraci\u00f3n religiosa, la intimidad, la riqueza y la estabilidad de nuestro v\u00ednculo especial con el Esp\u00edritu Santo est\u00e1n a la ra\u00edz de este celo, de esta pasi\u00f3n por las misiones, y de esta creatividad misionera tan distintiva de nuestra Familia Religiosa.<\/p>\n<p>De nosotros se pide que seamos \u201canimosos en el obrar\u201d y que nos distingamos por \u201cla genialidad y el atrevimiento\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a> de nuestro apostolado. Como misioneros del Verbo Encarnado esto es lo nuestro y este es el esp\u00edritu que se nos ha legado: no calcular lo que cuesta ser servidores de Cristo y de su Evangelio, ser valientes en todas nuestras empresas apost\u00f3licas porque en ella nos embarcamos confiados en la Divina Providencia que nunca nos deja de asistir y nos saca adelante en todo; y por eso pedimos a Dios incesantemente la gracia de \u201cconservar y cultivar el fervor espiritual y la alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando tengamos que sembrar entre l\u00e1grimas\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>, porque <em>no nos dio el Se\u00f1or a nosotros un esp\u00edritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad y de templanza\u2026 y no nos avergonzamos del testimonio que debemos dar de nuestro Se\u00f1or<\/em> <a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En comuni\u00f3n con el viento de Pentecost\u00e9s, estamos llamados a estar disponibles para el \u201cministerio de la Palabra sin fronteras, guiado por razones de urgencia, oportunidad y eficacia al servicio del reino de Dios\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>; porque estamos convencidos de que siendo de la \u201cestirpe de los ap\u00f3stoles\u201d hemos recibido todo el ancho mundo como los cinco talentos que nos toca hacer fructificar, y por eso no renunciamos <em>a priori<\/em> a ninguna forma de apostolado ni queremos ahorrar esfuerzo para llevar el Evangelio de Jesucristo a todas partes. Ya lo dec\u00edan los Padres Capitulares en el 2007: \u201cninguna obra de apostolado nos es ajena, precisamente porque nada de lo aut\u00e9nticamente humano nos es ajeno\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>. Y porque en analog\u00eda con el misterio de la Encarnaci\u00f3n, que est\u00e1 al centro de nuestra espiritualidad y carisma, y en el cual el Verbo asumi\u00f3 una naturaleza humana completa y perfecta, tenemos que estar convencidos que debemos llegar a todos los hombres y a todo \u00e1mbito que pueda ser asumido por el evangelio, pues \u201clo que no asumido no es redimido\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso nosotros queremos y debemos misionar como lo hizo el mismo Verbo Encarnado y al modo de los ap\u00f3stoles y de la multitud de santos misioneros que nos han precedido, entregados a la misi\u00f3n \u201ccon un \u00edmpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>, \u201cno tristes ni desalentados\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>, sino a trav\u00e9s de una vida entregada a la causa de Cristo, irradiando el fervor de haber recibido la alegr\u00eda de Cristo, y persuadidos de que es un honor para nosotros el consagrar nuestra vida \u201ca la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. Es \u00e9ste nuestro empe\u00f1o: ya sea que nuestra misi\u00f3n sea en una parroquia en medio de la indiferencia de las grandes ciudades, o en un poblado aislado; ya sea que trabajemos en una universidad o atendiendo a hu\u00e9rfanos y discapacitados; e incluso en el claustro o aunque hayamos \u201csido \u2018relegados\u2019 por razones de enfermedad o de edad a una aparente inactividad\u201d<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>. Porque en todas partes queremos ser <em>sal de la tierra y luz del mundo<\/em><a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>; sal que d\u00e9 una inspiraci\u00f3n nueva a la sociedad, luz que oriente hacia horizontes eternos.<\/p>\n<p>Por eso, aunque algunos consideren como \u201cdescabellado\u201d e incluso alg\u00fan otro afirme \u201cque no sea prudente\u201d el \u201cemprender obras con pocos medios, en pobreza de recursos y de personal; el hacer grandes sacrificios para emprender nuevos apostolados o misiones; el elegir y aceptar los lugares m\u00e1s dif\u00edciles\u201d<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a> para misionar, nosotros que queremos ser cada vez m\u00e1s fieles a nuestra espiritualidad \u201canclada en el sacrosanto misterio de la Encarnaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>, entendemos \u2013como consta en las <em>Notas<\/em> del \u00faltimo Cap\u00edtulo General\u2013 que \u201cvivir a partir de \u00e9l [del misterio de la Encarnaci\u00f3n] conlleva una constante llamada a las virtudes de la trascendencia y del anonadamiento\u201d; y que, aunque a algunos esto les pueda ser inc\u00f3modo, nosotros no queremos ni podemos renunciar a nuestra identidad.<\/p>\n<p>Sostenemos que, si bien es cierto que de nosotros se pide que seamos \u201creligiosos que vivan al m\u00e1ximo la pobreza\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>, no es menos cierto, que para las obras de apostolado se necesitan recursos materiales proporcionados y que por tanto debemos ser tambi\u00e9n \u201cmagn\u00e1nimos y magnificentes en emprender las obras apost\u00f3licas, seg\u00fan la voluntad de Dios, sin arredrarse por las dificultades y gastos que se deban realizar en los diversos compromisos apost\u00f3licos, confiando para esto en la Divina Providencia. Especialmente en las Casas de formaci\u00f3n, en la educaci\u00f3n, en los medios de comunicaci\u00f3n social, en las publicaciones, en las misiones, en la atenci\u00f3n de los m\u00e1s necesitados, etc.\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otro lado, quisiera remarcar que todos los apostolados propios tienen gran vigencia, y cuando hablamos de \u201ccreatividad apost\u00f3lica y misionera\u201d no se trata de mirar \u2018lo que hacen otros\u2019 para imitarlos en detrimento de lo que nos es propio. Antes bien, afirmamos una vez m\u00e1s que nuestros apostolados propios no s\u00f3lo conservan toda su actualidad, sino que la Iglesia nos ha enviado a desarrollar precisamente esos apostolados al darnos la misi\u00f3n can\u00f3nica el d\u00eda de nuestra aprobaci\u00f3n como instituto religioso. Por eso cuando hablamos de \u201ccreatividad misionera\u201d nos referimos a la debida adaptaci\u00f3n que \u00e9stos requieren (\u201cseg\u00fan las diversas circunstancias de tiempo, lugar, cultura\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>) para que sean verdaderamente \u201cmedios privilegiados de evangelizaci\u00f3n, de testimonio y de promoci\u00f3n humana\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>, para hacerlos siempre vigorosos, incisivos, de mayor alcance y envergadura, oportunos, <em>up-to-date<\/em>, sabiendo buscar nuevos espacios, sin temor a \u2018invertir\u2019<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a> en hacer el bien, anim\u00e1ndose a llegar a los are\u00f3pagos modernos donde el mensaje del Evangelio puede tener mayor injerencia, etc., sin que esto sea en menoscabo de la propia identidad o nos alejemos de la intenci\u00f3n evang\u00e9lica del carisma fundacional, sino \u00a1todo lo contrario!, se trata de <em>sacar de nuestro tesoro lo nuevo y lo a\u00f1ejo<\/em><a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esta \u201ccreatividad apost\u00f3lica\u201d es pedida por nuestras mismas <em>Constituciones<\/em> cuando dicen: \u201cHay que asumir, en la medida de lo posible, sin dejar los medios tradicionales de apostolado, los modernos campos que se abren a la actividad de la Iglesia. La sana creatividad es un elemento esencial de la Tradici\u00f3n viva de la Iglesia. No hay que tener miedo, el mismo Cristo nos invita: \u00a1<em>Navegad mar adentro<\/em>!\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Y en otro lado, el derecho propio nos indica: \u201cLa misi\u00f3n, de suyo, acepta una gran creatividad, siempre que se respete lo esencial: que se predique el aut\u00e9ntico Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que se busque eficazmente la conversi\u00f3n de quienes est\u00e1n en pecado, que se acerquen bien preparados los misionados a los sacramentos, que haya una renovaci\u00f3n en profundidad de la vida cristiana, que se prevea a la perseverancia de los mismos\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Lejos de nosotros esa \u201cpastoral de mantenimiento\u201d, sin entusiasmo, sin incisividad, sin garra, sin contacto con las personas, de escritorio, que est\u00e1 desconectada de la realidad y que espera que las almas vengan a tocar la puerta. Ya que esa \u2018pastoral\u2019 es, en definitiva, nominalista, superficial, de espera y no de propuesta \u2013como pide la Iglesia y la queremos nosotros\u2013y por lo tanto no arrastra, no transforma, no mueve a los grandes ideales y produce tan pocos frutos.<\/p>\n<p>Por tanto, las excusas de falta de tiempo, de la falta de apoyo, del estar \u2018rodeado de caras largas\u2019, de la falta de infraestructura, o los pretextos nacidos de la excesiva preocupaci\u00f3n por la salud, de la ansiedad provocada por la exagerada pretensi\u00f3n \u201cde condiciones ideales\u201d, o la tan com\u00fan tentaci\u00f3n de pensar que \u2018nadie ve lo que hacemos\u2019, o el escudarse en la afirmaci\u00f3n \u2018yo no soy el jefe\u2019 para desentenderse de la b\u00fasqueda de nuevas iniciativas, etc. no deben nunca cohibir, paralizar o disuadirnos de movernos <em>a intentar al menos<\/em> que otros amen y sirvan a Jesucristo y de hacer siempre m\u00e1s y mejor por la causa de Cristo. Es precisamente ah\u00ed, en esas circunstancias, donde debemos ejercitar nuestra creatividad apost\u00f3lica. De hecho, cuantas veces, justamente por esas mismas dificultades enfrentadas con entereza, con creatividad, con perspicaz ingenio, Dios ha bendecido \u2013y bendice\u2013 nuestros apostolados con grand\u00edsimo fruto. Nunca somos m\u00e1s aut\u00e9nticamente del Verbo Encarnado como cuando buscamos \u201cense\u00f1orear para Jesucristo todo lo aut\u00e9nticamente humano, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles y en las condiciones m\u00e1s adversas\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a>, porque ese es nuestro carisma.<\/p>\n<p>Queridos Todos: lo nuestro es \u201corientar el alma a actos grandes&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>, es \u201cjugarse la vida para que los otros tengan vida y esperanza\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>, es el seguir adelante impulsados por \u201cun celo incansable por las almas, con esp\u00edritu de sacrificio, con paciencia, con misericordia\u2026\u201d<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a> fundando \u201ctodo nuestro entusiasmo apost\u00f3lico\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a> en s\u00f3lo Cristo y en la ayuda infalible de nuestra Madre Sant\u00edsima.<\/p>\n<p>En este sentido, quisiera mencionar aqu\u00ed \u2013para edificaci\u00f3n de todos y como ejemplos concretos de entusiasmo misionero\u2013\u00a0 el loable esfuerzo de los nuestros, por ejemplo, al lanzarse a construir aun estando ellos mismos en situaciones de gran necesidad, confiando en que Dios dar\u00e1 los medios para las vocaciones que nos manda (como es el caso del Noviciado en Tanzania y del Seminario y Noviciado en Filipinas); o el deseo casi incontenible de nuestros monjes de abrir m\u00e1s monasterios \u2013aunque implique gran sacrificio\u2013 en orden a multiplicar presencias intercesoras y orantes en un mundo cada vez m\u00e1s necesitado de ellos; la dedicaci\u00f3n y empe\u00f1o con que los nuestros trabajan por sacar adelante e incluso expandir el \u201cProyecto Fabro\u201d con publicaciones de calidad en espa\u00f1ol y en ingl\u00e9s (e incluso en ruso); los ofrecimientos fervorosos de tantos religiosos por ir a lugares dif\u00edciles (incluso donde los misioneros son perseguidos y amenazados de muerte); el no regatear esfuerzos para la no pocas veces \u00e1rida tarea de aprender lenguas dif\u00edciles (como el \u00e1rabe, el chino, el ruso, las lenguas germ\u00e1nicas, el lituano y tantos diferentes dialectos); el intenso y arduo trabajo con que en tantas jurisdicciones se llevan a cabo las Jornadas de los J\u00f3venes, de las Familias y se preocupan \u201cde contar con medios para darles una atenci\u00f3n espiritual m\u00e1s regular, y una formaci\u00f3n m\u00e1s completa y s\u00f3lida\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>; el apostolado de gran fruto que son los Voluntariados; sumado a la gran fuerza que da a toda nuestra obra misionera, en aquellos lugares donde se hace mancomunadamente, el trabajar con nuestras Hermanas; como as\u00ed tambi\u00e9n, la oculta pero magn\u00edfica tarea de sembrar el buen esp\u00edritu y diseminar la Buena Nueva que llevan a cabo quienes trabajan en las distintas p\u00e1ginas web del Instituto. Tambi\u00e9n quiero destacar la entrega con que muchos de los nuestros trabajan afanosamente llevando adelante la formaci\u00f3n de tantos candidatos al sacerdocio y a la vida Consagrada (133 es el n\u00famero actual de postulantes y novicios y m\u00e1s de 350 el de nuestros formandos); como tambi\u00e9n el silencioso y abnegado apostolado de la direcci\u00f3n espiritual, de la ense\u00f1anza y del asesoramiento en el gobierno y en las misiones que cerca de 200 de nuestros nuestros sacerdotes prestan a las Hermanas Servidoras.<\/p>\n<p>Aunque queden muchos, much\u00edsimos ejemplos muy valiosos ocultos a nuestra vista, pero bien patentes ante los ojos de Dios, basten \u00e9stos como muestras palpables y factibles, siempre que tengamos en el alma y en el coraz\u00f3n el <em>sin M\u00ed nada pod\u00e9is hacer<\/em> <a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a> que dijo nuestro Se\u00f1or. S\u00f3lo Dios sabe las muchas otras iniciativas apost\u00f3licas que por su gracia y generosidad nuestra se podr\u00e1n realizar. El destino de un pueblo entero puede ser radicalmente transformado para el tiempo y la eternidad dependiendo de la fidelidad y generosidad con que sigamos las inspiraciones que el Esp\u00edritu Santo nos hace en el fondo de nuestras almas<a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>. Eso, de hecho, sucedi\u00f3 muchas veces en la historia de la evangelizaci\u00f3n de los pueblos. Teng\u00e1moslo siempre presente.<\/p>\n<h4><strong>3. Tribulaciones apost\u00f3licas<\/strong><\/h4>\n<p>Ser\u00eda una visi\u00f3n miope de la realidad, ignorar o negar las dificultades de distinta \u00edndole \u2013internas y externas\u2013 que se presentan en la misi\u00f3n. Y sin detenerme a detallarlas quisiera recordarles esto: las dificultades son parte de nuestro camino, y aunque a veces parecen insuperables, no nos deben desanimar, porque la tarea de salvar almas no es obra meramente humana sino divina. Y El mismo que pronunci\u00f3 el <em>Id al mundo entero y proclamad el Evangelio<\/em><a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a> fue el mismo que dijo: <em>\u00a1No teng\u00e1is miedo!<\/em><a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a> <em>Yo estar\u00e9 con vosotros siempre hasta la consumaci\u00f3n del mundo<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup><strong>[101]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>; <em>Confiad, yo he vencido al mundo<\/em><a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, por gracia de Dios, nuestro Instituto se encuentra en los cinco continentes, mayormente en pa\u00edses donde antes caminaron santos misioneros, hombres superiores, por medio de quienes el Esp\u00edritu Santo obr\u00f3 maravillas.<\/p>\n<p>Algunos fueron hombres eminentes por su inteligencia y ense\u00f1anzas preclaras, como fue el caso de nuestro querido <strong>San<\/strong> <strong>Juan Pablo II<\/strong>, el gran misionero planetario, que hasta el final de sus d\u00edas sigui\u00f3 diciendo: \u201c\u00a1No teng\u00e1is miedo! \u00a1Abrid las puertas a Cristo!\u201d; \u201c<em>\u00a1Levantaos! \u00a1Vamos!<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Otros por su gran habilidad para hablar la lengua del lugar, o por su gran tacto en asemejarse y tratar a las distintas personas, como fue el caso del gran misionero <strong>Matteo Ricci<\/strong>, italiano, que pas\u00f3 casi 28 a\u00f1os en China. \u201cDonde hay amistad hay \u00e9xito\u201d, rezaba una de sus m\u00e1ximas. Y con su caracter\u00edstica simpat\u00eda hacia el pueblo chino, acept\u00e1ndolo en su historia, su cultura y su tradici\u00f3n, se hizo \u201cchino con los chinos\u201d, y esto lo convirti\u00f3 en \u201cun valioso eslab\u00f3n de uni\u00f3n entre Occidente y Oriente, entre la cultura europea del Renacimiento y la cultura de China, as\u00ed como, rec\u00edprocamente, entre la antigua y elevada civilizaci\u00f3n china y el mundo europeo\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Otros se destacaron por la gran visi\u00f3n estrat\u00e9gica y por su laboriosidad para la misi\u00f3n, como fue por ejemplo el caso de <strong>Santo Toribio de Mogrovejo<\/strong>, misionero espa\u00f1ol, que a los 42 a\u00f1os fue nombrado arzobispo de Lima. Recorri\u00f3 mayormente a pie tres veces su Arquidi\u00f3cesis, que en aquel entonces inclu\u00eda los pa\u00edses de Per\u00fa, Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Venezuela y parte de Argentina. Sol\u00eda decir: \u201cNuestro gran tesoro es el momento presente. Tenemos que aprovecharlo para ganarnos con \u00e9l la vida eterna. El Se\u00f1or Dios nos tomar\u00e1 estricta cuenta del modo como hemos empleado nuestro tiempo\u201d. Fue \u00e9l quien fund\u00f3 el primer seminario de Am\u00e9rica e increment\u00f3 por un centenar el n\u00famero de parroquias en la arquidi\u00f3cesis. De \u00e9l es la frase que rezamos en nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n, cuando decimos que comprometemos todas nuestras fuerzas para \u201cno ser esquivos a la aventura misionera\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y podr\u00edamos seguir enumerando incontables ejemplos de misioneros valientes, dedicados a cualquier trabajo, listos para cualquier emprendimiento. Cualquiera sea el caso, lo cierto es que no fueron ni solo sus dotes naturales, ni solo la capacidad organizativa, ni solo los muchos medios lo que los transform\u00f3 en grandes misioneros. Antes bien, fue sobre todo la conciencia de la inutilidad propia y la entrega generosa con abandono confiado y total al amor omnipotente y providente de Dios lo que hizo de ellos grandes misioneros y m\u00e1s a\u00fan, misioneros santos, que se dejaron llevar por el viento del Esp\u00edritu, convencidos de la verdad de la ense\u00f1anza de San Pablo: \u201c<em>\u00bfQui\u00e9n es, pues, Apolo? \u00bfY qui\u00e9n es Pablo?&#8230; \u00a1Servidores, por medio de los cuales hab\u00e9is cre\u00eddo! Cada uno trabaj\u00f3 seg\u00fan el designio del Se\u00f1or: yo plant\u00e9 y Apolo reg\u00f3, mas fue Dios quien proporcion\u00f3 el crecimiento. De modo que el que planta y el que riega nada son, sino Dios, que proporciona el crecimiento&#8230; Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros, el campo que Dios cultiva, el edificio que Dios construye<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n de la humanidad en la que nosotros somos \u2013por pura gracia y elecci\u00f3n divina\u2013 colaboradores, es obra eminentemente divina, de una grandeza tal que supera las dimensiones y posibilidades de las fuerzas humanas; y, por tanto, s\u00f3lo se puede llevar a cabo si nosotros aceptamos y confiamos plenamente en la omnipotencia y bondad ilimitada de nuestro Dios. \u00c9ste fue el secreto de los santos, el alma de su celo, de su perseverancia y de sus triunfos; \u00e9sta es la sublime ense\u00f1anza que nos han dejado y que yo quisiera tengamos siempre presente.<\/p>\n<p>Todos, tarde o temprano, somos purificados en el crisol de las tribulaciones apost\u00f3licas<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>. Sin embargo, debemos ser valientes y entusiastas en nuestros apostolados, sin dejar que las dificultades, la falta de apoyo, el af\u00e1n de ver frutos de gran envergadura, la inseguridad del futuro, la ingratitud de los mismos beneficiados, la falta de fuerzas f\u00edsicas y las desolaciones del alma, nos descorazonen, nos quiten el entusiasmo, o nos aparten de la obra comenzada. Porque \u201cla gracia de Dios se realiza plenamente en la debilidad\u201d<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Junto al Padre Espiritual de nuestra querida Familia Religiosa, les repito: \u201c\u00a1Que ninguno se desaliente! \u00a1Que ninguno se deje extraviar en los momentos de dificultad y de las eventuales derrotas! \u00a1Que ninguno se deje vencer por la tentaci\u00f3n de la inutilidad de los esfuerzos!\u201d<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n San Juan Bosco alguna vez le escrib\u00eda a un p\u00e1rroco desalentado: \u201cUsted, pues, est\u00e9 tranquilo. No hable de liberarse de la parroquia. \u00a1Hay que trabajar! [D\u00edgase a s\u00ed mismo:] morir\u00e9 en el campo de trabajo como <em>buen soldado de Cristo<\/em>. \u00bfNo valgo para nada? <em>Todo lo puedo en aquel que me conforta<\/em>. \u00bfHay espinas? Con las espinas transformadas en flores los \u00e1ngeles tejer\u00e1n para usted una corona en el cielo. \u00bfLos tiempos son dif\u00edciles? Siempre lo fueron as\u00ed, pero Dios nunca falt\u00f3 con su ayuda. <em>Christus heri et hodie<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>. Y en otra ocasi\u00f3n dec\u00eda a los suyos: \u201c\u00a1Que todos trabajen con celo y ardor: trabajo, trabajo! Afanaos siempre e incansablemente por salvar almas\u201d<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>. Eso mismo debemos hacer nosotros, \u201c\u2018venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, murmure quien murmurare\u2019<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>. Lo que importa es dar un paso, un paso m\u00e1s, siempre es el mismo paso que vuelve a comenzar\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es cierto que muchas veces \u201ccada ladrillo es una cruz, cada piedra un sufrimiento. Las l\u00e1grimas las entrelazan. As\u00ed construyeron los santos\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a>, as\u00ed debemos construir nosotros. Y aunque a veces pareciera que Dios se complace en multiplicar las dificultades, que nos detiene y clava en la impotencia y aun queriendo, no podemos: \u00a1Confiemos siempre! \u00a1Nuestro Se\u00f1or es nuestro! Vayamos a \u00c9l con confianza<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a>. Las almas esperan mucho de nosotros. No las defraudemos en la donaci\u00f3n generosa.<\/p>\n<p>Quiero finalmente hacer menci\u00f3n aqu\u00ed del testimonio valeroso y tantas veces heroico de varios de los nuestros que en puestos dif\u00edciles de misi\u00f3n nos dan ejemplo de perseverancia y de que la verdadera realeza \u2013como nos lo ense\u00f1\u00f3 Aquel cuyo <em>reino no es de este mundo<\/em><a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a>\u2013 est\u00e1 en la alegr\u00eda de la abnegaci\u00f3n y en ser tenido por nada<a href=\"#_ftn117\" name=\"_ftnref117\"><sup>[117]<\/sup><\/a>. A ellos, que no se contentaron con pasar simplemente por esos dif\u00edciles lugares, y sin desalentarse ante las dificultades, se quedaron all\u00ed, aunque haga falta que pase mucho tiempo para que de su siembra del evangelio se pueda ver alg\u00fan fruto, les manifiesto nuestra m\u00e1s sincera gratitud y reconocimiento, porque la l\u00e1mpara de su fe y de su caridad brilla con m\u00e1s pureza. Y nadie que as\u00ed se entrega puede perderse. \u00a1Sigan siendo siempre fieles!<\/p>\n<p>A la Madre del Verbo Encarnado y Reina de los Ap\u00f3stoles, encomiendo todas las obras apost\u00f3licas de nuestro Instituto como as\u00ed tambi\u00e9n las proyectadas y las que en un futuro Dios ha de inspirar a nuestras almas. Que Ella infunda en nuestros corazones el fervoroso celo que anim\u00f3 el suyo. Nos ayude en todo esta Madre en quien confiamos y quien es nuestro ideal de misionero. Ave Mar\u00eda y <em>\u00a1adelante!<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Que viva la misi\u00f3n!<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de julio de 2017<br \/><em>Carta Circular 12\/2017<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Ars <\/em><em>Participandi<\/em>, Cap. 10, 2, c, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Jn 20, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Lc 5, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. Mt 10, 5; Mc 6, 7; Lc 9, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. Mt 28, 19-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Lc 15, 4-6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. CIVCSVA, <em>Caminar desde Cristo<\/em>, 9: \u201cEl celo por la instauraci\u00f3n del Reino de Dios y la salvaci\u00f3n de los hermanos viene as\u00ed a constituir la mejor prueba de una donaci\u00f3n aut\u00e9nticamente vivida por las personas consagradas. He aqu\u00ed por qu\u00e9 todo intento de renovaci\u00f3n se traduce en un nuevo \u00edmpetu por la misi\u00f3n evangelizadora\u201d; <em>op. cit<\/em>. cf. <em>Novo millennio ineunte<\/em>, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii gaudium<\/em>, 24 de noviembre de 2013, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> 2 Cor 5, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris Missio<\/em>, 7 de diciembre de 1990, 34.40.86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> <em>Evangelii gaudium<\/em>, 15. El Papa recuerda all\u00ed tambi\u00e9n que \u201cen esta l\u00ednea, los Obispos latinoamericanos afirmaron que ya \u201cno podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos\u201d y que hace falta pasar \u201cde una pastoral de mera conservaci\u00f3n a una pastoral decididamente misionera\u201d; V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, <em>Documento de Aparecida<\/em>, 29 de junio de 2007, 548.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Carta Circular 9\/2017.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 60.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 164.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Ef 6, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 19; adem\u00e1s <em>Constituciones<\/em>, 30.39 y <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 13.16.235, entre otros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> 1 Cor 9, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 21.30.36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 163; <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 60.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 60.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 60; <em>op. cit. <\/em><em>Dominum et Vivificantem<\/em>, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> <em>Evangelii gaudium<\/em>, 261.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><sup>[30]<\/sup><\/a><em> Evangelii gaudium<\/em>, 262.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf.<em> Redemptoris Missio<\/em>, 87-89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 161.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 87.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. CIVCSVA, <em>Mutuae Relationes<\/em>, 16: \u201cLa misi\u00f3n\u2026 est\u00e1 exigiendo a cada uno de los enviados\u2026 la oraci\u00f3n. [\u2026] Es sin duda una necesidad apremiante, para todos, el tener en gran consideraci\u00f3n la oraci\u00f3n y el recurrir a ella. [\u2026] en vista de la eficacia misma de la misi\u00f3n, es absolutamente indispensable que todos, y antes que nadie los Pastores, se dediquen a la oraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular n\u00ba 6, 15 de septiembre de 1926.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Jn 16, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje a los Capitulares de la Congregaci\u00f3n de los Sagrados Corazones de Picpus, <\/em>21 de septiembre de 2000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> San Ambrosio, <em>Comentario a San Lucas<\/em>, II, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [322].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Cf. Lc 4, 18.21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 162; <em>op. cit.<\/em> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 88.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a><em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 163; <em>op. cit.<\/em> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 88.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 166; <em>op. cit. Redemptoris Missio<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Concilio Vaticano II, <em>Decreto sobre la actividad misionera de la iglesia Ad Gentes<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 109.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 109.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 109; <em>op. cit.<\/em> 1 Pe 5, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Parroquias<\/em>, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Nuestras <em>Constituciones<\/em> establecen que ning\u00fan religioso puede tomar un apostolado sin <em>permiso expl\u00edcito<\/em> del superior (n. 157), pues es el superior quien asigna los apostolados seg\u00fan las necesidades de la casa, o del mismo Instituto, que tiene obras que atender. Pero este someter a la obediencia la propia iniciativa apost\u00f3lica no la quita ni la anula, todo lo contrario. M\u00e1s aun, desde otro punto de vista, la hace m\u00e1s perfecta.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 107; <em>op. cit.<\/em> Concilio Vaticano II, <em>Decreto sobre la actividad misionera de la iglesia Ad Gentes<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 74.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> San Manuel Gonz\u00e1lez, <em>Lo que puede un cura hoy<\/em>, 1772.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Redemptoris Missio<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 58; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los Obispos de la Conferencia Episcopal Toscana<\/em> (14\/09\/1980), 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 225; <em>op. cit.<\/em> 1 Cor 15, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 268.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 115; <em>op. cit.<\/em> 2 Tim 4, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> Ven. Arzobispo Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 6. [Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. 2 Cor 12, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> CIVCSVA, <em>Caminar desde Cristo<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 69.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Cf. 2 Tim 1, 7-8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al Superior General de los Claretianos en el 150\u00ba aniversario de su fundaci\u00f3n<\/em>, 12 de junio de 1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 8. Cf. <em>Constituciones<\/em>, 40 y<em> Directorio de Espiritualidad<\/em>, 27.49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> San Ireneo, citado en Celam, <em>Documento de Puebla<\/em>, n. 400; y repetidas veces en nuestro derecho propio: <em>Constituciones<\/em>, 11; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 49; <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la cultura<\/em>, 82; <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 341. An\u00e1loga afirmaci\u00f3n tiene San Gregorio de Nacianzo: \u201cLo que no fue tomado tampoco fue redimido\u201d (<em>Ep<\/em>. 101; MG 37,181). Se vea al respecto Concilio Vaticano II, <em>Ad Gentes<\/em> 3, nota 15: \u201cLos Santos Padres proclaman constantemente que no est\u00e1 sanado lo que no ha sido asumido por Cristo: cf. San Atanasio, <em>Ep. ad Epictetum<\/em>, 7; MG 26,1060; San Cirilo de Jerusal\u00e9n, <em>Catech<\/em>. 4,9; MG 33,465; Mario Victorino, <em>Adv. Arium<\/em> 3,3; ML 8,1101; San Basilio, <em>Ep<\/em>. 261,2; MG 32,969; San Gregorio Niceno, <em>Antirrethicus, Adv. Apollim<\/em>. 17: MG 45,1156; San Ambrosio, <em>Ep<\/em>. 48,5: ML 16,1153; San Agust\u00edn, <em>In Io. Ev. <\/em><em>Tract<\/em>. 23,6: ML 35,1585; CChr. 36,236.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144; <em>op. cit<\/em>. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en Mariazell<\/em>, Austria, 13 de septiembre de 1983.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Mt 5, 13-14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 91.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A las Consagradas en Madrid<\/em>, 8 de noviembre de 1982; <em>op. cit. Religiosos y promoci\u00f3n humana<\/em>, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Dice el <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 92-93: \u201c&#8230;los religiosos de nuestro Instituto sabr\u00e1n realizar los esfuerzos y gastos necesarios para cumplir adecuadamente los fines apost\u00f3licos que perseguimos, seg\u00fan nuestro propio carisma. El obrar de este modo no implica un relajamiento en la pobreza. No olvidemos que la pobreza es un medio de perfecci\u00f3n [\u2026]; y como medio, su valor se mide por la adaptaci\u00f3n al fin\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> Mt 13, 52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 160.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, Ap\u00e9ndice, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 270.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Cf. <em>Directorio de Parroquias<\/em>, 132.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 84.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 93.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Jn 15, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n del Santo Padre a los seminaristas en la Capilla del seminario de Maynooth<\/em>, 1 de octubre de 1979.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> Mc 6, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> Jn 16, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> Mc 14, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> Citado por San Juan Pablo II, <em>Mensaje <\/em><em>en el IV Centenario de la llegada a Pek\u00edn del P. Matteo Ricci<\/em>, 24 de octubre de 2001; <em>op. cit.<\/em> Cf. <em>Opere Storiche del P. Matteo Ricci, s.j.<\/em>, bajo la direcci\u00f3n del p. Tacchi Venturi, s.j., vol. II, Macerata 1913, p. 496 ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> <em>Constituciones<\/em> 254, 257; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> 1 Co 3, 5-9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, I Parte, Cap. 3, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> CIVCSVA, <em>Caminar desde Cristo<\/em>, 11. En 2 Cor 12, 9-10 dice San Pablo: \u201c<em>Y \u00c9l me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriar\u00e9 m\u00e1s bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en m\u00ed. Por eso me complazco en las debilidades, en los insultos, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias sufridas por amor a Cristo; porque cuando soy d\u00e9bil, entonces soy fuerte<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de los Salesianos<\/em>, 3 de abril de 1984.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> Cf. San Juan Bosco, <em>Carta<\/em>, Tur\u00edn, 25 de octubre de 1878.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> San Juan Bosco,<em> Memorias Biogr\u00e1ficas<\/em>, XVIII, 477.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> Cf. Santa Teresa de Jes\u00fas, <em>Camino de Perfecci\u00f3n<\/em>, 21, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> La frase es del Card. August Hlond, que fue Primado de Polonia e hijo espiritual de Don Bosco; cf. C. Bissoli, \u201cUn pastore della Chiesa in tempi difficili\u201d, <em>Salesianum<\/em>, n. 4, 1982.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, 5\u00aa Serie, Ejercicios Espirituales dados a las Siervas del Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> Jn 18, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a> Cf. Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, <em>Historia de un alma<\/em>.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":1754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[18,198,247,118,159,90,147,124,16,197,57,172,121,120,66],"class_list":["post-509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-circulares","tag-apostolado","tag-creatividad","tag-creatividad-apostolica-y-misionera","tag-cristo","tag-espiritu-santo","tag-fe","tag-generosidad","tag-misionero","tag-oracion","tag-perseverancia","tag-predicacion","tag-providencia","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-verbo-encarnado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=509"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1755,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/509\/revisions\/1755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}