{"id":507,"date":"2017-06-01T20:28:38","date_gmt":"2017-06-01T18:28:38","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=507"},"modified":"2020-10-02T11:37:49","modified_gmt":"2020-10-02T09:37:49","slug":"morder-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/06\/01\/morder-la-realidad\/","title":{"rendered":"\u201cMorder la realidad\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"507\" class=\"elementor elementor-507\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-15c8520 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"15c8520\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-56992ac4\" data-id=\"56992ac4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ed299de elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ed299de\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p>Queridos Padres, Seminaristas, Hermanos y novicios:<\/p>\n<p>\u201cSi la Iglesia quiere buenos ministros \u2013dec\u00eda San Juan de \u00c1vila\u2013 ha de proveer que haya educaci\u00f3n de ellos\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso ha sido y sigue siendo nuestra, la profunda aspiraci\u00f3n de querer \u201cformar para la Iglesia Cat\u00f3lica sacerdotes seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, que sean hombres de \u201cuna gran madurez humana y cristiana\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> a fin de que <em>alcancen la medida de la estatura de la plenitud de Cristo<\/em> <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> y manifiesten con \u201clas obras que tienen a Dios en el coraz\u00f3n, <em>porque por los frutos se conoce el \u00e1rbol<\/em> <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>, y <em>la fe sin obras es muerta<\/em> <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tenemos necesidad de un aut\u00e9ntico cuerpo de hombres superiores, \u201ccon esp\u00edritu de pr\u00edncipe\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, con \u201cel\u00a0 \u00edmpetu de los santos y de los m\u00e1rtires, que lo dieron todo por Dios\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, que tengan una visi\u00f3n sacerdotal de la realidad por la cual toda la realidad aut\u00e9nticamente humana es camino para llegar al Padre; de hombres \u201cque gocen de la \u2018libertad\u2019 de los hijos de Dios en la docilidad plena al Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>; capaces, adem\u00e1s, de \u201csufrir en silencio y de dar la vida por sus ovejas\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>:\u00a0 no simples soldados, no \u201ctributarios\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, no <em>asalariados<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> ni aficionados, sino hombres que sean \u201ccapaces de llevar el peso de responsabilidades\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, \u201cverdaderos Pastores de almas en el sentido m\u00e1s sublime de la palabra, que sepan formar a Jesucristo en las almas del desbordamiento de su tesoro de gracia y virtud\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es decir, aspiramos y es nuestro esfuerzo decidido formar ap\u00f3stoles, santos misioneros, que sientan en lo profundo de su alma las palabras de Cristo en la \u00daltima Cena: <em>Os he dado ejemplo, para que tambi\u00e9n vosotros hag\u00e1is como yo he hecho con vosotros<\/em><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que consideramos fundamental que nuestros religiosos <em>se alimenten<\/em> <em>con las palabras de la fe y de la buena doctrina<\/em> <a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>, principalmente por el \u201cconocimiento amoroso y la familiaridad orante con la Palabra de Dios\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> por medio de la cual adquirir\u00e1n \u201cla santa familiaridad con el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> y que sean formados en la \u201cm\u00e1s estricta fidelidad al Magisterio supremo de la Iglesia de todos los tiempos\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>, s\u00f3lidamente instruidos en una sana teolog\u00eda \u2013que \u201cproviene de la fe y trata de conducir a la fe\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>\u2013 edificada sobre \u201cun conocimiento profundo de la filosof\u00eda del ser, \u2018patrimonio filos\u00f3fico perennemente v\u00e1lido\u2019<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> teniendo en cuenta todos los adelantos de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a>.\u00a0 M\u00e1s aun, dado nuestro fin espec\u00edfico de evangelizar la cultura, es de suma importancia que nuestros miembros cultiven en s\u00ed mismos la cultura<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a> y sean versados en las lenguas antiguas y modernas<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De modo tal, que nuestro plan de formaci\u00f3n busca grabar al Verbo Encarnado en la mente y en los corazones de nuestros formandos a fin de que sus vidas sean \u2013como decimos en nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n\u2013 \u201cmemoria viviente del modo de existir y de actuar de Jes\u00fas, el Verbo hecho carne\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>. S\u00f3lo as\u00ed nuestros religiosos \u201cpodr\u00e1n presentar eficazmente a Nuestro Divino Maestro a los pueblos y realizar dignamente y fructuosamente la Misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>. S\u00f3lo as\u00ed, podr\u00e1n \u201cmorder la realidad\u201d, sabi\u00e9ndola cambiar eficazmente, ense\u00f1ore\u00e1ndola para Jesucristo, tal como lo pide el fin espec\u00edfico de nuestro Instituto.<\/p>\n<p>Quisiera entonces, en esta carta circular, recordar algunos aspectos caracter\u00edsticos de nuestra formaci\u00f3n religiosa, la cual conviene considerar como una exigencia fundamental de la evangelizaci\u00f3n. Principalmente, en lo concerniente a nuestra fidelidad al Verbo Encarnado y a la formaci\u00f3n intelectual de nuestros miembros, ya que estos elementos son indispensables para adquirir esa actitud \u2013tan propia de nuestro carisma\u2013 que nosotros llamamos \u201cmorder la realidad\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup>[28]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. Configuraci\u00f3n con Cristo<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>San Juan Pablo II dec\u00eda que \u201cla <em>configuraci\u00f3n con Cristo<\/em> debe ser el objetivo prioritario en la formaci\u00f3n de todo candidato al sacerdocio\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que buscamos hacer de nuestros miembros una aut\u00e9ntica \u201cepifan\u00eda y transparencia del Buen Pastor\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>. Por eso es el Verbo Encarnado la realidad en torno a la cual se forman todos nuestros religiosos, para que \u00c9l mismo sea la luz que ilumine sus ideales, la Verdad que moldee sus inteligencias, el fuego del cual se enciendan sus corazones y el alimento con el cual se fortalezcan sus almas.<\/p>\n<p>Como todos Ustedes saben, la formaci\u00f3n religiosa tal como la entiende la Iglesia y la abrazamos nosotros<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a>, \u201cabarca la totalidad de la persona\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>, dado que ambiciona \u201cla conformaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas y con su <em>total oblaci\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a> y como tal no acaba nunca<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. As\u00ed es que cada aspecto de nuestra formaci\u00f3n humana, espiritual, intelectual y pastoral \u2013\u00edntima y armoniosamente unidos<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a>\u2013 apuntan a esto mismo: a la configuraci\u00f3n con Cristo<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>; ya que estamos llamados a ser precisamente eso: otro Cristo<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>. Y como recordaban los padres capitulares, \u201csi no formamos religiosos profundamente convencidos de esto, no formaremos religiosos del Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Se trata entonces de que nuestros sacerdotes sean maestros en el <em>arte de las artes<\/em> que, seg\u00fan San Gregorio Magno, es la cura de almas y as\u00ed, todos los aspectos de nuestra formaci\u00f3n est\u00e1n ordenados a esta acci\u00f3n pastoral<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, entendemos que \u201cel seminario debe ser una escuela de formaci\u00f3n sacerdotal en su sentido m\u00e1s profundo\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a> donde la persona se convierta desde lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de su ser al Verbo Encarnado y aprenda el arte de buscar los signos de Dios en las realidades del mundo<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el \u00faltimo Cap\u00edtulo se record\u00f3 c\u00f3mo desde los inicios y con sostenido esfuerzo a lo largo de todos estos a\u00f1os, la formaci\u00f3n de los miembros ha sido siempre una de las prioridades por parte de las autoridades del Instituto.<\/p>\n<p>En efecto -menciono s\u00f3lo los \u00edtems m\u00e1s importantes realizados desde el Cap\u00edtulo General del a\u00f1o 2001-, en diciembre de 2002 se tuvo en San Rafael (Argentina) una reuni\u00f3n de todos los formadores del Instituto. En 2003 se dedic\u00f3 una reuni\u00f3n extraordinaria del Consejo General con todos los Provinciales del Instituto al tema de la formaci\u00f3n, y se elabor\u00f3 un documento final con indicaciones. En el a\u00f1o 2006 se realizaron las visitas de parte del Gobierno General a todos los Seminarios del Instituto, en preparaci\u00f3n al Cap\u00edtulo General del a\u00f1o 2007. En dicho Cap\u00edtulo se trataron varios aspectos de la formaci\u00f3n y se revis\u00f3 completamente nuestra <em>Ratio institutionis<\/em>, la cual fue nuevamente revisada y aprobada en el a\u00f1o 2009. En septiembre del a\u00f1o 2013 se tuvo en Montefiascone una reuni\u00f3n del Consejo General con todos los Provinciales, los Rectores de Seminarios Mayores y los Maestros de Novicios, para tratar en extenso este vasto e importante tema. Posteriormente el Gobierno General realiz\u00f3 varias consultas entre los Sacerdotes que trabajan en la formaci\u00f3n de nuestros miembros y en la Santa Sede, y trabaj\u00f3 intensamente con el material y las puestas en com\u00fan de la reuni\u00f3n. Tuvieron luego un encuentro de trabajo para tomar decisiones en Conversano, Italia (31 de octubre al 4 de noviembre de 2013). Fruto de todo este trabajo fue el documento <em>L\u00edneas directrices para el trabajo de los formadores en las Casas de formaci\u00f3n del Instituto del Verbo Encarnado<\/em>, emanado por el Superior General el 14 de enero de 2014. A este documento acompa\u00f1aban varios subsidios para la formaci\u00f3n y para el trabajo de los formadores. Entre ellos, las \u201cIndicaciones para la formaci\u00f3n intelectual permanente\u201d de los miembros del Instituto. En el reciente Cap\u00edtulo general (a\u00f1o 2016) se dedic\u00f3 amplio espacio al tema de la formaci\u00f3n de los miembros, buscando de actualizar nuestra normativa y nuestros documentos a las \u00faltimas indicaciones de la Autoridad de la Iglesia. Y en este momento se est\u00e1 trabajando para adecuar nuestra <em>ratio<\/em> a la nueva <em>Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis<\/em> promulgada el 8 de diciembre del a\u00f1o pasado. Adem\u00e1s, se ha establecido obligatoriamente en cada seminario un Curso anual de formaci\u00f3n de los formadores al inicio del per\u00edodo escol\u00e1stico, con un programa que incluye un ciclo quinquenal de temas.<\/p>\n<p>Por ser, pues, un tema vital y prioritario, se ha trabajado mucho y se sigue trabajando, con crecido inter\u00e9s y determinada diligencia, ya que como en todas las cosas siempre se puede mejorar. Pero, adem\u00e1s, porque estamos convencidos de que la vitalidad de nuestra Familia Religiosa, la calidad y la creatividad del servicio apost\u00f3lico, la eficacia de la acci\u00f3n prof\u00e9tica<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>, dependen en gran medida de la formaci\u00f3n de nuestros candidatos. M\u00e1s aun, porque creemos que \u201cla renovaci\u00f3n de la Iglesia y del mundo depende en gran parte de los buenos sacerdotes\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Ya lo dec\u00eda el gran formador de misioneros que fue el Beato Paolo Manna: \u201cTodo el porvenir de nuestras misiones pasa por aqu\u00ed, en nuestros Seminarios [\u2026], las almas tendr\u00e1n ma\u00f1ana aquellos ap\u00f3stoles, aquellos pastores que nosotros aqu\u00ed les preparemos\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, es nuestra intenci\u00f3n firme que nuestros Seminarios sean siempre ese \u201cambiente espiritual\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>, esa \u201cverdadera familia\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>, donde del mismo modo que nuestro Se\u00f1or instruy\u00f3 a sus disc\u00edpulos, nosotros \u2013siguiendo su ejemplo\u2013 dediquemos nuestras mejores energ\u00edas y los medios m\u00e1s conducentes y aptos a preparar con gran solicitud los futuros sacerdotes del Verbo Encarnado. Cu\u00e1ntos de nosotros podemos recordar con satisfacci\u00f3n los \u2018a\u00f1os gloriosos de seminario\u2019 cuando con gran familiaridad \u00edbamos aprendiendo \u201ca dar nuestra respuesta personal a la pregunta fundamental de Cristo: <em>\u00bfme amas?<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>. Tal esp\u00edritu de familia \u2013que implica tambi\u00e9n orden y disciplina\u2013 no se debe opacar ni perder nunca, porque es esta familiaridad lo que permite una formaci\u00f3n eficaz: \u201cla familiaridad engendra afecto, y el afecto confianza\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>, y s\u00f3lo en la confianza entre los s\u00fabditos con los superiores, es que el trabajo formativo se facilita y el carisma de nuestro querido Instituto se transmite con toda su fuerza y genuinidad, y casi dir\u00eda, naturalmente.<\/p>\n<p>Ahora bien, en este proceso de configuraci\u00f3n con Cristo, es nota distintiva de nuestra formaci\u00f3n el prestar \u201catenci\u00f3n especial\u00edsima a la maduraci\u00f3n en la experiencia de Dios, que se realiza a trav\u00e9s de la <em>oraci\u00f3n personal y comunitaria<\/em> <em>y que alcanza su culmen en la Eucarist\u00eda<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>. Ya que la vida de oraci\u00f3n durante los a\u00f1os de seminario est\u00e1 indudablemente relacionada con la misi\u00f3n que en un futuro se les ha de encomendar<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>. Pues \u201cel sacerdote es el hombre de Dios, el que pertenece a Dios y hace pensar en Dios\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>, y las almas esperan encontrar en \u00e9l \u201cun hombre que les ayude a mirar a Dios, a subir hacia \u00c9l\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso buscamos formar hombres que sobresalgan por su \u00edntima uni\u00f3n con Dios<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a> ya que es la Sant\u00edsima Trinidad quien moldea en lo \u00edntimo de las almas al <em>alter Christus. <\/em>De ah\u00ed que, como dijo San Juan Pablo II, \u201cla celebraci\u00f3n diaria de la Eucarist\u00eda y la adoraci\u00f3n asidua del Sacramento del altar ocupan un lugar central en la formaci\u00f3n sacerdotal\u201d<a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>; es precisamente esto lo que nosotros hemos recibido y queremos transmitir y que de hecho se ha transformado en norma concreta de conducta, como no pod\u00eda ser de otra manera y consta as\u00ed en nuestro derecho propio. Es m\u00e1s, buscamos poner todos los medios para que nuestros seminaristas participen de manera activa, consciente y fructuosa del Sacrificio del altar<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>. Y lo hacemos esforz\u00e1ndonos para que la liturgia de nuestras Misas \u201csea catedralicia sin formalismos, bella sin afectaciones, solemne sin engolamientos, austera pero plena, fiel a las r\u00fabricas pero creativa, con el m\u00e1ximo de participaci\u00f3n y desarrollando todas las posibilidades que da la misma liturgia al m\u00e1ximo, de modo particular en los cantos y en la m\u00fasica sagrada\u201d<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto, quisiera enfatizar aqu\u00ed las palabras que en este sentido el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa dedic\u00f3 a los seminaristas en el a\u00f1o 1993 y que considero son de gran val\u00eda para nosotros: \u201cEs necesario que los seminaristas participen <em>diariamente<\/em> en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica [\u2026]. Del misterio redentor de Cristo, renovado en la Eucarist\u00eda, se nutre tambi\u00e9n el <em>sentido de la misi\u00f3n<\/em>, el amor ardiente por los hombres. Desde la Eucarist\u00eda se comprende igualmente que toda participaci\u00f3n en el sacerdocio de Cristo tiene <em>una dimensi\u00f3n universal<\/em>. Con esa perspectiva es preciso educar el coraz\u00f3n, para que vivamos el drama de los pueblos y multitudes que no conocen todav\u00eda a Cristo, y para que estemos siempre dispuestos a ir a cualquier parte del mundo, a anunciarlo <em>a todas las gentes<\/em> (cf. Mt 28, 19). Esta disponibilidad, [\u2026] es hoy particularmente necesaria, ante los horizontes inmensos que se abren a la misi\u00f3n de la Iglesia, y ante los retos de la nueva evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a>. Entendido esto, \u00a1cu\u00e1nta fuerza y significancia cobran las palabras que tantas veces hemos escuchado y le\u00eddo: \u201cel seminario es la misa\u201d!<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso es nuestro m\u00e1s diligente af\u00e1n hacer todo lo que m\u00e1s contribuya a fin de lograr que los nuestros sean sacerdotes religiosos que por la luz superior de la fe que ilumina las realidades humanas sean id\u00f3neos para \u201cmorder la realidad\u201d con valent\u00eda, es decir, que en absoluta fidelidad a Jesucristo<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a> y con una \u201cespiritualidad seria (no sensiblera)\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a> no caigan en poses, en ostentaci\u00f3n, en falsa m\u00edstica, en exterioridades, en sensibler\u00eda, o en falso pietismo, antes bien que sean capaces de trascender lo meramente sensible y est\u00e9n dispuestos a pasar por las noches oscuras.<\/p>\n<p>\u201cMandar al mundo j\u00f3venes que no tienen intimidad con la oraci\u00f3n mental\u201d, dec\u00eda el Beato Paolo Manna, \u201ces como mandar a la guerra soldados sin defensa, es entregarlos y exponerlos a una segura derrota\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>. Por eso buscamos que nuestros queridos seminaristas aprovechen al m\u00e1ximo los tiempos fuertes de oraci\u00f3n; que se ejerciten en el discernimiento de esp\u00edritus; que por la meditaci\u00f3n fiel a la Palabra de Dios, vayan adquiriendo \u201ccriterios de juicio y de valoraci\u00f3n de los hombres y de las cosas, de los acontecimientos y problemas\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a> cada vez m\u00e1s evang\u00e9licos; que realicen anualmente los ejercicios espirituales aut\u00e9nticamente ignacianos<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a> y que experimenten ya desde el noviciado, el servicio de la caridad a los m\u00e1s peque\u00f1os<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestra formaci\u00f3n apunta a formar hombres capaces de afrontar la realidad con una visi\u00f3n sobrenatural y sacerdotal, para transformarla seg\u00fan el esp\u00edritu del Verbo Encarnado y seg\u00fan el modo de la Encarnaci\u00f3n, esto es: asumiendo las culturas que deben ser evangelizadas<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>. Y fieles al misterio del Verbo Encarnado encaramos la evangelizaci\u00f3n sin diluir la fe en lo racional, sin convertir lo sacro en profano, sin caer en espiritualidades insustanciales, sin aceptar ninguna visi\u00f3n dualista y maniquea de la realidad ni tampoco aquella que considera que la realidad tiene un car\u00e1cter unidimensional. Antes bien, considerando el orden de la gracia y el orden de la naturaleza como dobles y distintos pero unidos jer\u00e1rquicamente, es decir, en una unidad de orden. De modo tal que lo sobrenatural tenga primac\u00eda sobre lo natural, y as\u00ed, Dios sobre el hombre, la Iglesia sobre el mundo, la teolog\u00eda sobre la filosof\u00eda, lo eterno sobre lo temporal, etc.<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Cuan evidente y sumamente necesaria resulta entonces la justa consideraci\u00f3n del misterio del Verbo Encarnado y la fidelidad al mismo, sin la cual toda pastoral caer\u00e1 indefectiblemente en rotundo fracaso. Dicho de otro modo, es en la contemplaci\u00f3n serena y fruitiva del sacro misterio de la Encarnaci\u00f3n, a la luz de la fe y en su m\u00e1s plena y justa consideraci\u00f3n lo que nos permite \u201cmorder la realidad\u201d y llegar a tener gran injerencia en la tarea evangelizadora.<\/p>\n<p>Estamos persuadidos \u2013y la experiencia as\u00ed nos lo ha demostrado\u2013 de que es la familiaridad con el Verbo Encarnado \u2013alimentada y acrecentada en la vida de oraci\u00f3n\u2013 la que nos da \u201cese sentido com\u00fan cristiano\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>, esa habilidad especial de interpretar los signos de los tiempos libres de toda pretensi\u00f3n mundana. Es esta familiaridad con el Verbo Encarnado la que nos da una \u2018sensibilidad\u2019 particular de los movimientos culturales de la \u00e9poca, de las necesidades espec\u00edficas de la misi\u00f3n, de la problem\u00e1tica del mundo actual y sus corrientes de pensamiento y nos hace capaces de entablar un di\u00e1logo fecundo con las culturas<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a> a las que estamos llamados a evangelizar sabiendo dar una respuesta positiva a la luz del Evangelio; sabiendo estimar y valorar los diversos caminos por los que Dios busca comunicarse con los hombres y, en definitiva, insertarnos eficazmente donde estamos trabajando apost\u00f3licamente, porque siempre ser\u00e1 cierto que \u201cla verdadera inculturaci\u00f3n es desde dentro por una renovaci\u00f3n de la vida bajo la influencia de la gracia\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>. No como hace el modernismo, que busca abrazarse indebidamente con la cultura actual renunciando a impregnarla del Evangelio<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Este aspecto es sin duda, uno de los componentes esenciales de lo que entendemos por \u201cmorder la realidad\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a> y lo que le da a nuestro ministerio sacerdotal una nota distintiva de la cual nos honramos.<\/p>\n<p>M\u00e1s aun, esta vida espiritual que nos esforzamos por inculcar en nuestros religiosos es el \u201ccentro vital que unifica y vivifica nuestro ser sacerdote y el ejercicio de nuestro ministerio\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>, y es por tanto el fundamento de la vida pastoral<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>. De hecho, en cuantas de nuestras misiones se pondera el esp\u00edritu de oraci\u00f3n de nuestras parroquias, ya por la adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo, ya por la digna celebraci\u00f3n de la Santa Misa, ya por las predicaciones que destellan el mensaje perenne de la Cruz, ya por el testimonio del mismo religioso que despierta en ellos el ansia de lo sobrenatural, ya por la prodigalidad de la vida sacramental. Y sin ir m\u00e1s lejos, cu\u00e1ntos Obispos nos solicitan ir a trabajar en sus di\u00f3cesis precisamente por esto.<\/p>\n<p>En fin, es para nosotros absolutamente imprescindible formar hombres que vivan de la fe, seminaristas \u2013futuros sacerdotes\u2013 que vivan de la fe. Que tengan en cuenta todas las verdades de la fe, que tengan muy en claro los cinco <em>preambula fidei<\/em>, porque si no tienen en claro los pre\u00e1mbulos de la fe, esa fe despu\u00e9s no tiene base firme sobre la cual edificarse. Que, por esa misma fe, permanezcan fieles aun \u201csin poder tener sagrario y una imagen de la Virgen\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a> y que por esa misma fe sean consecuentes y est\u00e9n dispuestos a <em>dar la vida por las ovejas<\/em><a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. Sin esa fe, nadie se sacrifica voluntariamente en las misiones. Es por la fe, por las profundas convicciones y el gran amor al Verbo Encarnado que luego se realizan los hero\u00edsmos de la Cruz.<\/p>\n<h4><strong>2. Formaci\u00f3n Intelectual<\/strong><\/h4>\n<p>Todo lo dicho anteriormente pone a\u00fan m\u00e1s de relieve la importancia del estudio, que dado nuestro fin espec\u00edfico de evangelizar la cultura hacia \u00e9l se orienta<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\"><sup>[76]<\/sup><\/a> y del cual surge la exigencia misma de una \u201cespiritualidad con matices peculiares, en el sentido de \u2018una fe esclarecida por la reflexi\u00f3n continua que se confronta con las fuentes de la Iglesia\u2019 y un constante discernimiento procurado en la oraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Si nuestra actividad evangelizadora \u201cdepende de la intensidad de nuestra vida interior, ella debe igualmente encontrar su apoyo en el estudio continuo\u201d<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>, dec\u00eda San Juan Pablo II.<\/p>\n<p>Por eso entendemos que la formaci\u00f3n intelectual de nuestros sacerdotes se plantea como algo urgente y prioritario frente a la nueva evangelizaci\u00f3n y a los planteamientos modernos. Y siendo esto as\u00ed, jam\u00e1s se puede improvisar, descuidar o \u201cquitarle la fuerza\u201d que siempre ha caracterizado a nuestra formaci\u00f3n<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Como bien saben, uno de los elementos adjuntos no-negociables que pertenece al carisma de nuestro querido Instituto, es decir, que forma parte de aquello que nos distingue contra el mundo y nos ha permitido presentar un cristianismo vivo siendo fuente fecunda de vocaciones y bendiciones sobrenaturales es, sin lugar a dudas, \u201cla clara intenci\u00f3n de seguir a Santo Tom\u00e1s de Aquino, como manda la Iglesia, y en este marco, a los mejores tomistas, como el P. Cornelio Fabro\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y esto, no s\u00f3lo porque lo prescribe la Iglesia<a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>, el Derecho Can\u00f3nico<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\"><sup>[82]<\/sup><\/a> y lo recomiendan los santos Pont\u00edfices, sino porque adem\u00e1s, sabiamente lo ordenan nuestras <em>Constituciones<\/em> diciendo que buscamos \u201cformarnos bajo el magisterio de Santo Tom\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\"><sup>[83]<\/sup><\/a> ya que \u201csu conocimiento es de insoslayable importancia para la recta interpretaci\u00f3n de la Sagrada Escritura, para poder trascender lo sensible y alcanzar la uni\u00f3n con Dios, para edificar el edificio de la Sagrada Teolog\u00eda sobre las s\u00f3lidas bases que proporciona un conocimiento profundo de la filosof\u00eda del ser\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\"><sup>[84]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A nosotros no nos cabe \u201cponer una etiqueta nominalista a la realidad\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\"><sup>[85]<\/sup><\/a>; simplemente porque as\u00ed no se evangeliza. Lo que perseguimos es que el Evangelio informe las culturas de los hombres<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\"><sup>[86]<\/sup><\/a>. Entonces, es esta formaci\u00f3n realista<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\"><sup>[87]<\/sup><\/a> y no nominalista, la que nos ayuda a \u201cno dar golpes en el aire\u201d, sino que nos permite la apertura plena y global hacia la realidad entera, proporcion\u00e1ndonos \u201clas claves \u00faltimas y decisivas para la lectura de la condici\u00f3n humana y para la elecci\u00f3n de prioridades\u201d<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\"><sup>[88]<\/sup><\/a>, d\u00e1ndonos la oportunidad de insertarnos en la problem\u00e1tica de la cultura moderna y de ofrecer una contribuci\u00f3n efectiva a la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Destaco aqu\u00ed que \u201cla elecci\u00f3n de Santo Tom\u00e1s no tiene un car\u00e1cter personal o confesional sino universal y trascendental \u2018ya que quiere ser la expresi\u00f3n m\u00e1s vigorosa de las posibilidades de la raz\u00f3n en su quehacer de fundamentaci\u00f3n de la ciencia\u2019. Y porque es la \u2018metaf\u00edsica natural del entendimiento humano\u2019\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\"><sup>[89]<\/sup><\/a>. Por tanto, todo lo que de cualquier manera \u2013sutil o evidente\u2013 tienda a alejarnos, a diluir, a obstaculizar o a disuadirnos, de este elemento no-negociable, debe ser rechazado como ajeno a nuestro carisma. Antes bien, debemos adentrarnos en la profundizaci\u00f3n y difusi\u00f3n del tomismo esencial \u2013contrapuesto al tomismo formalista y fosilizado\u2013, tal como lo manda el derecho propio<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\"><sup>[90]<\/sup><\/a> y nos lo recuerdan las <em>Actas<\/em><a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\"><sup>[91]<\/sup><\/a> del \u00faltimo Cap\u00edtulo. Este es nuestro empe\u00f1o y para eso nos dedicamos a la sublime tarea de formar religiosos misioneros.<\/p>\n<p>Consecuentemente es nuestra determinaci\u00f3n \u2013y siempre lo ha sido\u2013 abocarnos a que nuestros formandos aprendan la filosof\u00eda tomista, no como un catecismo<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>, o una cosa totalmente desconectada de la vida<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>, sino que sabiendo trascender las dificultades de la misma escuela tomista y las deficiencias de la escol\u00e1stica formalista, aprendan a pensar la realidad \u2013desde el mismo Santo Tom\u00e1s, entrando en di\u00e1logo y en pol\u00e9mica con los problemas y pensadores contempor\u00e1neos<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>\u2013 y lo den a conocer a los dem\u00e1s y como corresponde. Tarea que se vuelve imperativa en este tiempo dado el progresismo que asola la Iglesia \u201cpor la falta de cr\u00edtica y discernimiento frente a las filosof\u00edas modernas y la asimilaci\u00f3n del principio de inmanencia\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso dec\u00edan los padres capitulares en el \u00faltimo Cap\u00edtulo General que nuestra formaci\u00f3n intelectual no se refiere solamente a la transmisi\u00f3n de contenidos, sino que es parte complementaria de la vocaci\u00f3n que hace madurar a la persona en la b\u00fasqueda de la verdad, la consolida en su posesi\u00f3n y la llena de gozo al contemplarla. Igualmente destacaban que nuestra formaci\u00f3n si es seria debe educar en los h\u00e1bitos de estudio, en los m\u00e9todos de investigaci\u00f3n e inspirar el deseo de formaci\u00f3n permanente teniendo en claro d\u00f3nde buscar y encontrar la verdad, y c\u00f3mo acceder a ella<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s opuesto a nuestra formaci\u00f3n que \u201cuna instrucci\u00f3n enciclopedista\u201d. Nosotros entendemos la formaci\u00f3n intelectual como una formaci\u00f3n en h\u00e1bitos y m\u00e9todos que sean herramientas para toda la vida<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>. Ya que sin esta disciplina y h\u00e1bito de estudios, nuestros sacerdotes no podr\u00e1n <em>exhortar oportuna e inoportunamente<\/em><a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\"><sup>[98]<\/sup><\/a> con la palabra de Dios, ni convencer con la verdad que libera del error. Si decimos que estamos llamados a ser maestros de la fe, entonces debemos ser capaces de dar razones de la fe que predicamos y ense\u00f1amos.<\/p>\n<p>Claramente lo dice el <em>Directorio<\/em>: \u201cSe debe entonces formar sacerdotes convencidos de la existencia y trascendencia de Dios; convencidos de la fuerza de la inteligencia para demostrar la existencia de Dios, fundamento de todo el edificio sobrenatural<a href=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>; convencidos de que s\u00f3lo Jesucristo \u2013Dios y hombre\u2013, en la Iglesia, puede dar la salvaci\u00f3n definitiva al hombre; y que sin Dios el hombre se destruye a s\u00ed mismo. Deben estar de tal modo formados que puedan en la verdad y en el amor dar una respuesta adecuada a los hombres de hoy que \u2018imbuidos por una religi\u00f3n insegura y ambigua, no aceptan pasiva y f\u00e1cilmente el Magisterio sacerdotal, ni creen ni admiten sin prejuicios la doctrina que intenta ense\u00f1arles el sacerdote en virtud de su misi\u00f3n\u2019<a href=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nuestras <em>Constituciones<\/em> determinan adem\u00e1s \u2013como no pod\u00eda ser de otro modo\u2013 que nuestro fin espec\u00edfico de la evangelizaci\u00f3n de la cultura se ha de hacer \u201cde acuerdo con las ense\u00f1anzas del Magisterio de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>. Y de aqu\u00ed emana otro elemento adjunto no-negociable, que es la \u201cdocilidad al Magisterio vivo de la Iglesia de todos los tiempos\u201d<a href=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por tanto, queda claro que no se puede concebir este \u201cmorder la realidad\u201d sin una fidelidad al Magisterio de Pedro y a los Obispos unidos a \u00e9l. As\u00ed queda demostrado en las innumerables citas de los textos magisteriales en el derecho propio. Ya que el \u201cMagisterio no es algo extr\u00ednseco a la verdad cristiana ni algo sobrepuesto a la fe; m\u00e1s bien, es algo que nace de la econom\u00eda de la fe misma, por cuanto el Magisterio, en su servicio a la Palabra de Dios, es una instituci\u00f3n querida positivamente por Cristo como elemento constitutivo de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\"><sup>[104]<\/sup><\/a>. Debemos por tanto huir de aquellos que, seg\u00fan el Beato Pablo VI, \u201cparecen ignorar la tradici\u00f3n viviente de la Iglesia\u2026 e interpretan a su modo la doctrina de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\"><sup>[105]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Si nuestra formaci\u00f3n intelectual tiene por objeto el estudio de la verdad y si queremos vivir en plenitud el misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, es pues, en el Magisterio vivo de la Iglesia donde se encuentra la fuente donde abrevar esa sed de verdad ya que \u2013como consta en el derecho propio\u2013 \u201cel Magisterio puede hablar de \u2018la verdad que es Cristo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\"><sup>[106]<\/sup><\/a>. En efecto, nuestra formaci\u00f3n se hace con plena consciencia y solicitud eclesial, en plena obediencia al sucesor de Pedro, con sincero respeto a su magisterio y en fidelidad a la Santa Sede. Todo lo cual ha sido siempre signo distintivo de nuestra Familia Religiosa.<\/p>\n<p>Lejos de nuestra formaci\u00f3n intelectual los esl\u00f3ganes vac\u00edos, las ideolog\u00edas ef\u00edmeras, las opiniones discutibles, \u201cel \u2018af\u00e1n de novedades\u2019 y el desprecio por la gu\u00eda del Magisterio que ha caracterizado a todos los que naufragaron en la fe\u201d<a href=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\"><sup>[107]<\/sup><\/a>. Antes bien, nosotros buscamos en el tesoro del Magisterio de la Iglesia la solidez, la pureza y la norma pr\u00f3xima de la fe que requiere la sublime tarea de evangelizar.<\/p>\n<p>A este prop\u00f3sito se reafirm\u00f3 en el VII Cap\u00edtulo General la necesidad de contar con \u201cprofesores y formadores con seguridad doctrinal, esto es fidelidad a los principios de las ciencias y al Magisterio aut\u00e9ntico; y unidad doctrinal, consecuencia de lo anterior\u201d<a href=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\"><sup>[108]<\/sup><\/a>. Lo cual manifiesta un empe\u00f1o constante y real de lo que profesamos.\u00a0<\/p>\n<p>Por eso en vano arguyen aquellos que dicen que nuestro amor y fidelidad al Vicario de Cristo es ficticio o simplemente de \u2018la boca para afuera\u2019. Ya que no s\u00f3lo el derecho propio, sino la formaci\u00f3n que se imparte, la intenci\u00f3n vehemente de \u201calcanzar un esp\u00edritu romano\u201d<a href=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\"><sup>[109]<\/sup><\/a> por el env\u00edo de varios de nuestros sacerdotes a estudiar y trabajar en las universidades pontificias en Roma, la difusi\u00f3n de las ense\u00f1anzas del Magisterio y Tradici\u00f3n de la Iglesia (por medio de publicaciones, conferencias, sitios web, etc.); la colaboraci\u00f3n aut\u00e9ntica y sacrificada de nuestros sacerdotes y religiosos con decenas de Obispos en todo el mundo; m\u00e1s a\u00fan, la audacia y entusiasmo de nuestros misioneros que en los cinco continentes predican y defienden la aut\u00e9ntica doctrina cat\u00f3lica, \u201csin titubeos ni ambig\u00fcedades, distingui\u00e9ndola de las simples opiniones humanas\u201d<a href=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\"><sup>[110]<\/sup><\/a>, evidencian nuestra fe, veneraci\u00f3n y amor al Dulce Cristo en la tierra como una realidad continua de nuestro Instituto y de cada uno de sus miembros.<\/p>\n<p>En definitiva, nuestra formaci\u00f3n que est\u00e1 dirigida al conocimiento sublime del Verbo Encarnado, no puede sino ser hecha \u201ccon fe y \u2018en Iglesia\u2019<a href=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\"><sup>[111]<\/sup><\/a>, en estricta fidelidad a su Magisterio\u201d<a href=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\"><sup>[112]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Actuar de otro modo ser\u00eda ir no s\u00f3lo en contra de nuestro propio carisma sino de nuestra misma raz\u00f3n de ser religiosos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos Todos: en este mes dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n los invito a profundizar en aquello que dec\u00eda el Santo Cura de Ars: \u201cUn buen pastor, un pastor seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Dios, es el tesoro m\u00e1s grande que el buen Dios puede conceder a una parroquia, y uno de los dones m\u00e1s preciosos de la misericordia divina\u201d<a href=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\"><sup>[113]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es necesario llevar al Verbo Encarnado firmemente plantado en el coraz\u00f3n, en el alma y en la inteligencia. Hay que ser \u00edntimos con el Crucificado. Sin esto tendremos doctores, te\u00f3logos y fil\u00f3sofos que apabullan por su ciencia, pero desaparecer\u00e1n los misioneros. Por eso parafraseando a San Pedro Juli\u00e1n Eymard podr\u00edamos decir: \u201cYo no comprender\u00eda que un religioso del Verbo Encarnado quisiese descollar en una ciencia que no fuese el Verbo Encarnado. Sin esto, no estamos en la plenitud de nuestra gracia\u201d<a href=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\"><sup>[114]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Seamos conscientes de que estamos llamados a prender fuego a los cuatro confines del mundo con el tiz\u00f3n ardiente de la verdad del Verbo Encarnado que arde en nosotros<a href=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\"><sup>[115]<\/sup><\/a>. Manteng\u00e1monos siempre en un estado de formaci\u00f3n y renovaci\u00f3n permanente, nos lo exige el mismo fin espec\u00edfico de nuestro Instituto. Siendo fieles en esto, las nuevas generaciones nos seguir\u00e1n y \u2013Dios mediante\u2013 contribuiremos grandemente a la obra de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No puedo concluir sin expresar mi m\u00e1s sincero agradecimiento y reconocimiento a los que con tant\u00edsimo esfuerzo se dedican a la noble y magn\u00edfica tarea de la formaci\u00f3n de nuestros religiosos con una dedicaci\u00f3n encomiable, en profunda fidelidad a nuestro carisma y al Magisterio, acompa\u00f1ando sus ense\u00f1anzas con el testimonio de vida.<\/p>\n<p>A quienes se preparan en nuestras casas de formaci\u00f3n, les repito el consejo de San Juan Pablo II: \u201cHay tres muchos que compensan otros tres: mucho estudio, mucha ciencia; mucha reflexi\u00f3n, mucha sabidur\u00eda; mucha virtud, mucha paz. \u00a1\u00c1nimo!\u201d<a href=\"#_ftn116\" name=\"_ftnref116\"><sup>[116]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Seamos siempre agradecidos con Dios por el grandioso don que nos ha hecho, al habernos cimentado en los magn\u00edficos principios que fundamentan, rigen y sustentan nuestra formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que la Virgen Mar\u00eda, Madre del Verbo Encarnado, nos ayude a formar en nosotros la imagen de su Hijo y de servirlo todos los d\u00edas de nuestra vida.<\/p>\n<p>En el Verbo Encarnado,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de junio de 2017 &#8211;\u00a0<em>Mes dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em><br \/><em>Carta Circular 11\/2017<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Obras Completas<\/em>, Tomo VI, BAC n. 324, Madrid 1971, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 195.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ef 4, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Lc 6, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Sant 2, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 195.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41; <em>op. cit<\/em>. Cf. Sal 50, 14, en la versi\u00f3n de la Vulgata.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 456.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 283;<em> op. cit. <\/em>San Luis Orione, <em>Carta del 06\/02\/1935<\/em>, <em>op. cit<\/em>., 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 214.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Jn 10, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 133.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular n\u00ba 9, Mil\u00e1n 8 de abril de 1929.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Jn\u00a013, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> 1 Tm 4, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 222.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> CIC, c. 251.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 57. Adem\u00e1s dicen las <em>Constituciones<\/em>, 143: \u201c\u2026 debe alentarse toda forma ordenada de acceso a la cultura universal, de manera especial, el conocimiento de los que son considerados los grandes maestros en literatura, pintura, m\u00fasica culta y coral, escultura, arquitectura, las modernas artes visuales\u2026 Asimismo, para aquellos que tengan las debidas disposiciones, el conocimiento de las distintas ramas de todas las ciencias humanas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Cf. <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 58.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 254; 257; <em>op. cit.<\/em> Cf. Jn 1, 14. \u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular N\u00ba 6, 15 de septiembre de 1926.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y seminaristas en Madrid<\/em>, 16 de junio de 1993. Tambi\u00e9n cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Es decir, como \u201cuna de las tareas de m\u00e1xima importancia para el futuro de la evangelizaci\u00f3n de la humanidad\u201d. <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 353. Tambi\u00e9n cf. CIVCSVA, <em>Orientaciones sobre la formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, Cap. 3, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 193; <em>op. cit.<\/em> <em>Vita Consecrata<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 353.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 361; <em>op. cit.<\/em> <em>Orientaciones sobre la Formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> CIVCSVA, <em>Elementos esenciales de la vida religiosa aplicados a los institutos dedicados al apostolado<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 7 y <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 30 aclara: \u201cEsta realidad\u2026[es] central en nuestra espiritualidad\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Actas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 356 y cf.<em> Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 11; <em>op. cit.<\/em> Cf. <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y seminaristas en Madrid<\/em>, 16 de junio de 1993.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 353.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Mensaje a la XIV Asamblea General de la Conferencia de Religiosos en Brasil, <\/em>11 de julio de 1986.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores,<\/em> 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular n\u00b0 11, Mil\u00e1n, 1 de enero de 1930.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores,<\/em> 12; <em>op. cit.<\/em> Cf.\u00a0 <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores, <\/em>20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 13;<em> op. cit. <\/em><em>Pastores dabo vobis<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 23;<em> op. cit. <\/em>cf. San Juan Bosco, <em>Carta al Oratorio sobre el esp\u00edritu de familia<\/em>, Obras completas, 613.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y seminaristas en Madrid<\/em>, 16 de junio de 1993.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Cf. CIVCSVA, <em>Elementos esenciales de la vida religiosa aplicados a los institutos dedicados al apostolado<\/em>, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 215; <em>op. cit.<\/em> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 215; <em>op. cit.<\/em> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 193.203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a><em> Discurso a un grupo de rectores de seminarios de lengua alemana, <\/em>17marzo de 1998.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> Cf. CIVCSVA, <em>Orientaciones sobre la formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 46.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Homil\u00eda <\/em><em>a los seminaristas del Instituto del Verbo Encarnado<\/em>, 5 de mayo de 1998.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los sacerdotes y seminaristas en Madrid<\/em>, 16 de junio de 1993.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Les recomiendo vivamente leer la Homil\u00eda del P. Buela \u201c<em>El Seminario es la Misa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> <em>Virtudes Apost\u00f3licas,<\/em> Carta circular N\u00b0 16, Mil\u00e1n, septiembre de 1931.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a><em> Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 206; <em>op. cit.<\/em> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 47.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 212; <em>op. cit.<\/em> CIC, c. 246, \u00a7 5. Dice la <em>Ratio Fundamentalis<\/em>, 56, 189: \u201cHagan todos, cada a\u00f1o, algunos d\u00edas de ejercicios espirituales\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 206; <em>op. cit.<\/em><em> Pastores dabo vobis<\/em>, 46. Asimismo, cf. CIVCSVA, <em>Elementos esenciales de la vida religiosa aplicados a los institutos dedicados al apostolado<\/em>, 44: \u201cLa formaci\u00f3n religiosa promueve el desarrollo de la vida de consagraci\u00f3n al Se\u00f1or, desde las primeras etapas, en que una persona empieza a interesarse seriamente por ella, hasta su consumaci\u00f3n final, cuando el religioso encuentra definitivamente al Se\u00f1or en la muerte\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 339.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 40; cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 21.61-65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 79: \u201cAplic\u00e1ndose al estudio y a la comprensi\u00f3n de las culturas, los consagrados pueden discernir mejor en ellas los valores aut\u00e9nticos y el modo en que pueden ser acogidos y perfeccionados, con ayuda del propio carisma\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 51.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Cf. San P\u00edo X, Carta enc\u00edclica sobre las doctrinas de los modernistas <em>Pascendi Domini gregis<\/em> (8 de septiembre de 1907); P. Carlos Buela, IVE, <em>El Arte del Padre<\/em>, III Parte, Cap. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> Cf. Jn 10, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 363; <em>op. cit. Directorio de Espiritualidad,<\/em> 51.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> <em>Carta a los Sacerdotes con ocasi\u00f3n del jueves santo<\/em>, 8 de abril de 1979.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 98: \u201cUna disminuci\u00f3n de la preocupaci\u00f3n por el estudio puede tener graves consecuencias tambi\u00e9n en el apostolado, generando un sentido de marginaci\u00f3n y de inferioridad, o favoreciendo la superficialidad y ligereza en las iniciativas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4. Ver tambi\u00e9n <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 56 y <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 302.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Cf. <em>Optatam totius<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> Canon 252, \u00a73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 227.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 339.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 220: \u201cfundada en la realidad objetiva de las cosas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al Congreso Mundial de Institutos Seculares en Roma<\/em>, 28 de agosto de 2000.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n al congreso Tomista Internacional<\/em>, 10 de septiembre de 1965; cf. Cornelio Fabro, <em>Santo Tom\u00e1s frente al desaf\u00edo del pensamiento moderno<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Cf. <em>Actas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 56: \u201cLa ense\u00f1anza de la filosof\u00eda no debe contentarse con un mero \u201cdictado\u201d de clases sino que, en la medida de las posibilidades del alumnado, debe apuntar a \u201chacer filosofar\u201d, ya que la filosof\u00eda se aprende filosofando\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> Cf. CIVCSVA, <em>Orientaciones sobre la formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, 61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 324 y cf. <em>Constituciones<\/em>, 220.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> Cf. <em>Actas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 69: \u201cLa formaci\u00f3n inicial, por tanto, debe engarzarse con la formaci\u00f3n permanente, creando en el sujeto la disponibilidad para dejarse formar cada uno de los d\u00edas de su vida\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> 2 Tim 4, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a> Se trata de una verdad de fe. Cf. <em>Denzinger<\/em>, 1806.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a> <em>Ratio Fundamentalis<\/em>, Introducci\u00f3n, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 43; <em>op. cit.<\/em> <em>Donum veritatis<\/em>, Instrucci\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a> Beato Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n Consistorial<\/em>, 24 de mayo de 1976.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a> Cf.<em> Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 2; op. cit. Cf. <em>Dignitatis Humanae<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a> <em>Directorio de Formaci\u00f3n Intelectual<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a> <em>Actas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a> Cf. <em>Constituciones,<\/em> 265.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a> <em>Pastores dabo vobis<\/em>, 72.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a> \u00a0San Juan Pablo II, <em>Discurso al Consejo Internacional de los equipos de Nuestra Se\u00f1ora<\/em>, 17de septiembre de 1979. Cf. CIVCSVA, <em>Orientaciones sobre la formaci\u00f3n en los Institutos Religiosos<\/em>, Cap. 2, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 340.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a> Abb\u00e9 Bernard Nodet, <em>Le cur\u00e9 d\u2019Ars. Sa pens\u00e9e \u2013 Son Coeur.\u00a0<\/em>Ed. Xavier Mappus, Foi Vivante 1966, p. 101; cf. <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 1589 \u201c<em>Le Sacerdoce, c\u2019est l\u2019amour du coeur de J\u00e9sus<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a> Cf. San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas, <\/em>5\u00aa Serie, Ejercicios Espirituales dados a los religiosos del Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a> <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en F\u00e1tima<\/em>, 13 de mayo de 1982.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos Padres, Seminaristas, Hermanos y novicios: \u201cSi la Iglesia quiere buenos ministros \u2013dec\u00eda San Juan de \u00c1vila\u2013 ha de proveer que haya educaci\u00f3n de ellos\u201d[1]. Por eso ha sido y sigue siendo nuestra, la profunda aspiraci\u00f3n de querer \u201cformar para la Iglesia Cat\u00f3lica sacerdotes seg\u00fan el Coraz\u00f3n de Cristo\u201d[2], que sean hombres de \u201cuna gran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":801,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[151,61,146,190,105,82,90,27,167,168,246,16,121,120,166,66,134],"class_list":["post-507","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-circulares","tag-almas","tag-carisma","tag-configuracion","tag-discernimiento","tag-eucaristia","tag-evangelizacion","tag-fe","tag-fidelidad","tag-formacion","tag-magisterio","tag-morder-la-realidad","tag-oracion","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-santo-tomas","tag-verbo-encarnado","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=507"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1247,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507\/revisions\/1247"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/801"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}