{"id":505,"date":"2016-12-01T20:14:00","date_gmt":"2016-12-01T18:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=505"},"modified":"2024-01-01T06:53:26","modified_gmt":"2024-01-01T04:53:26","slug":"carta-circular-con-motivo-de-las-celebraciones-de-adviento-y-navidad-de-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2016\/12\/01\/carta-circular-con-motivo-de-las-celebraciones-de-adviento-y-navidad-de-2016\/","title":{"rendered":"Las celebraciones de Adviento y Navidad de 2016"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"505\" class=\"elementor elementor-505\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7755e9ba elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7755e9ba\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-76174187\" data-id=\"76174187\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-22689155 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"22689155\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cNo tem\u00e1is, os traigo una buena nueva, una gran alegr\u00eda\u2026<\/em><br \/><em>pues os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u201d <\/em>(Lc 2, 10-11)<\/p>\n<p>Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas:<\/p>\n<p>Con gran gozo y profundo afecto quiero saludarlos a todos en este mes de diciembre en el que nos disponemos a celebrar el consolador misterio de la Navidad: Dios que ha querido habitar entre nosotros para traernos la alegr\u00eda y la paz. \u00a1El Verbo Encarnado! Misterio insondable, que al mismo tiempo nos trasciende y nos envuelve, nos supera y nos penetra.<\/p>\n<p>\u201cNavidad: he aqu\u00ed el para\u00edso\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, dec\u00eda San Antonio de Padua. Y as\u00ed, cuando hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os la Virgen Sant\u00edsima dio a luz a su Hijo, la felicidad se hizo carne. Es decir, Dios cumpli\u00f3 su promesa, y fue como la \u201cprueba de que hab\u00eda escuchado nuestro clamor\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Esta Felicidad vino en la carne para dejarse contemplar, para ser abrazada, para ser atesorada en lo profundo del coraz\u00f3n e iluminar toda la realidad del hombre. Esa felicidad es Jes\u00fas, el Verbo hecho carne.<\/p>\n<p>Por eso la ocasi\u00f3n del nacimiento del Verbo Encarnado representa una invitaci\u00f3n a todos a redescubrir, a renovar y a plantar m\u00e1s firmemente en nuestras almas la alegr\u00eda inconmensurable de la verdad de Dios y de la verdad del hombre, de saber que Dios, en su amor inefable, es el Emmanuel \u2013Dios con nosotros\u2013 que ha querido compartir nuestra historia para transformarla y hacernos part\u00edcipes de la vida divina.<\/p>\n<p><em>El Verbo se hizo carne <\/em>(Jn 1, 14). Dios se hizo ni\u00f1o y en ese instante el amor uni\u00f3 lo eterno a la historia<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Por eso, celebrar la Navidad significa hacer presente el misterio de nuestra salvaci\u00f3n, ya que \u201cla Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios es un acontecimiento que ha ocurrido en la historia, pero que al mismo tiempo la supera\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> puesto que \u201ctodo lo que el Hijo de Dios hizo y ense\u00f1\u00f3 para reconciliar al mundo no lo conocemos s\u00f3lo en el relato de acciones realizadas en el pasado, sino que <strong>estamos bajo el efecto del<\/strong> <strong>dinamismo de esas acciones presentes<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Es decir, tambi\u00e9n a cada uno de nosotros y a nuestra familia religiosa \u2013cualesquiera sean las circunstancias de nuestra vida\u2013 se nos dice como a los pastores aquella noche:\u00a0 <em>No tem\u00e1is, os traigo una buena nueva, una gran alegr\u00eda\u2026pues os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or <\/em>(Lc 2, 10-11).<\/p>\n<p>Pidamos la gracia de ver siempre esa Luz que tambi\u00e9n hoy se enciende en la noche del mundo y que s\u00f3lo se deja ver por los ojos sencillos de la fe, y por los corazones mansos y humildes de los que esperan al Salvador, invit\u00e1ndolos a abrir el alma para \u201cdejarse transformar totalmente por Aquel que ha entrado en nuestra carne\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Quisiera, por medio de esta nueva circular, animarlos a todos a que vivan este tiempo, con especial dedicaci\u00f3n, singular profundidad y decisi\u00f3n espiritual, sin desperdiciar ninguna ocasi\u00f3n que se nos presente (sea en la liturgia, sea en la oraci\u00f3n personal o comunitaria o en las dem\u00e1s pr\u00e1cticas de piedad u obras de caridad) para que mediante la \u201cvivencia\u201d de estos sant\u00edsimos misterios procuremos cumplir con nuestro fin de lograr que \u201ccada hombre sea \u2018como una nueva encarnaci\u00f3n del Verbo\u2019\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Quisiera de manera particular tambi\u00e9n, pedirles a los superiores en sus distintos niveles a que hagan lo que est\u00e9 de su parte para que los preciosos tiempos del Adviento y de la Navidad sean particularmente resaltados en nuestras comunidades, en nuestros apostolados, en nuestras almas y en las almas que nos han sido confiadas.<\/p>\n<p>Como en todos los misterios de la vida del Salvador, pero de una manera a\u00fan m\u00e1s tangible en este de la Navidad, hay tres elementos que se concatenan pues podr\u00edamos decir que uno deriva del otro, o que uno contiene al otro. Quien asume el primero, obtiene necesariamente el segundo y logra el tercero. Es esta una ley evang\u00e9lica, o mejor dicho \u201cla ley evang\u00e9lica\u201d, pues deriva directamente del misterio pascual de Nuestro Se\u00f1or. Quien vive las virtudes del anonadamiento, obtiene como gracia <em>la perla preciosa<\/em> (cf. Mt 13, 46), el tesoro de la Cruz<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>; y a quien se le concede la Cruz, obtiene la felicidad y la vida eterna. Es el esp\u00edritu del <em>\u00a1Felices!<\/em> de las bienaventuranzas (Mt 5, 3-12) que queremos testimoniar, pues el mundo no puede ser ni transformado ni ofrecido a Dios sin este Esp\u00edritu<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">1. <em>Encontrar\u00e1n a un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre <\/em>(Lc 2, 12)<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">. Las Virtudes del Anonadamiento<\/strong><\/h4>\n<p>Aquella primera nochebuena, Bel\u00e9n se asemejaba al cielo. Ya que, en el decir de San Juan Cris\u00f3stomo, en aquella noche: \u201cAquel que Es, naci\u00f3. Y Aquel que Es, se convirti\u00f3 en lo que no era. Siendo Dios, se hizo hombre y no abandon\u00f3 su divinidad. Pues, no fue por la p\u00e9rdida de Su divinidad por lo que se hizo hombre, ni por adici\u00f3n de cualidad el que el hombre se convirti\u00f3 en Dios, mas era el Verbo y, siendo su naturaleza la misma a causa de su inmutabilidad, se hizo carne\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed, la Navidad se convierte en un \u201cmisterio de amor\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> que se transluce en el anonadamiento abismal del Hijo de Dios. C\u00f3mo no estremecerse al ponderar que Dios va \u201cde trascendente a inmanente, de poderoso a d\u00e9bil, de majestuoso a humilde, de inmortal a mortal, de infinito a finito, de Esp\u00edritu pur\u00edsimo a carne material, de eterno a temporal, de impasible a pasible, de inmenso a chico, de ilimitado a limitado, de omn\u00edmodo a siervo, de rico a pobre, de Se\u00f1or a esclavo, de Rey a s\u00fabdito, \u2018de vida eterna a muerte temporal\u2019<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>En cierta manera, podemos decir entonces, que la Navidad esconde la humildad de Dios, y que por tanto nos interpela a todos nosotros religiosos del Verbo Encarnado que queremos \u201cvivir, con toda radicalidad las exigencias de la Encarnaci\u00f3n y de la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>, a vivir como los pastores: con gran esp\u00edritu de fe, y con profunda humildad y sencillez. Dado que, \u201cs\u00f3lo los que con humildad se abren al amor son envueltos en la luz de la Navidad. As\u00ed fue en la noche de Bel\u00e9n, y as\u00ed lo sigue siendo tambi\u00e9n ahora\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Las virtudes del anonadamiento que tanto deseamos vivir<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, brillan en el misterio de la Navidad.<\/p>\n<p>El Evangelista contin\u00faa diciendo que <em>los pastores se dec\u00edan unos a otros: \u2018Vayamos a Bel\u00e9n, y veamos lo que ha sucedido y que el Se\u00f1or nos ha anunciado\u2019.<\/em> [Y ellos] <em>fueron r\u00e1pidamente <\/em>(Lc 2, 15-16). \u00bfQu\u00e9 vieron? Vieron a un Ni\u00f1o necesitado de cuidado, dependiente para todo, e incluso d\u00e9bil. Pero contemplando a ese Ni\u00f1o adoraron a Aquel a quien ni los cielos ni la tierra pueden contener.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se imaginaron que ver\u00edan la \u201comnipotencia envuelta en pa\u00f1ales o que la salvaci\u00f3n se recostar\u00eda en un pesebre. Muy probablemente ninguno sospechaba que al venir Dios a esta tierra se hallar\u00eda hasta tal punto desvalido\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>. Sin embargo, esos hombres llenos de fe reconocieron en \u00c9l a la \u201cSabidur\u00eda misma, porque se hicieron necios seg\u00fan el mundo; al Omnipotente, porque se hicieron d\u00e9biles y al Infinito, Inmenso y Eterno Dios, porque se hicieron peque\u00f1os. [\u2026]Pues s\u00f3lo los hombres humildes entienden el significado de la Encarnaci\u00f3n y la raz\u00f3n de su venida\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>Es mi oraci\u00f3n y fervoroso deseo que nos conceda Dios por medio de su Madre Sant\u00edsima la gracia de ser genuina y profundamente humildes para as\u00ed contemplar en el pecho tiern\u00edsimo del Ni\u00f1o Jes\u00fas el Coraz\u00f3n de este Dios que \u201cquiere ser nuestra \u2018alegr\u00eda\u2019, nuestra \u2018salvaci\u00f3n\u2019, nuestra \u2018esperanza\u2019, nuestra \u2018felicidad\u2019, y nuestro \u2018\u00fanico Soberano\u2019\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>De tal manera, que viendo tama\u00f1a humildad nos movamos a \u201cla pr\u00e1ctica de las virtudes del anonadarse: humildad, pobreza, dolor, obediencia, renuncia a s\u00ed mismo, misericordia y amor a todos los hombres\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, y \u201cen una palabra a tomar la cruz\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a> como lo hizo nuestro Salvador. Aprendiendo a \u201ca amar como \u00c9l [\u2026], a servir como \u00c9l, hasta la muerte. A ser justos, a ser pacientes, a ser mansos, a ser humildes, a sacrificarnos, a llevar la cruz, la cruz de nuestra vida diaria, la cruz, que es el cumplimiento de la ley de Dios, la cruz que es el cumplimiento de los deberes de estado, la cruz que es soportar mis defectos y los defectos de los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. En una palabra, testimoniar con nuestras vidas lo que profesamos: \u201cni Jes\u00fas sin la Cruz, ni la Cruz sin Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<h4><span style=\"font-size: 16px;\"><b>2. <\/b><em><b>No hab\u00eda lugar para ellos en la posada <\/b><\/em><strong>(Lc 2, 7).<\/strong> <\/span><strong style=\"font-size: 16px;\">La Cruz<\/strong><\/h4>\n<p>El ejemplo de San Jos\u00e9 y la Virgen Sant\u00edsima frente al hecho de que <em>no hab\u00eda lugar para ellos en el albergue<\/em> (Lc 2, 7) nos debe interpelar a tener una mirada providencial sobre la vida<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a> ya que Dios en su sabia Providencia hace concurrir determinados medios para determinados fines. Y as\u00ed para obtener gloria y fruto hace concurrir la cruz. Por eso, \u201csi la cruz es la condici\u00f3n para la salvaci\u00f3n y la tribulaci\u00f3n es el camino, entonces padecer alguna tribulaci\u00f3n es prueba de que uno no ha perdido el camino, sino que precisamente se halla en el buen camino\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p>Los textos evang\u00e9licos lo marcan claramente, el <em>Pr\u00edncipe de la paz<\/em> (Is 9, 5) naci\u00f3 en la m\u00edsera y fr\u00eda gruta de Bel\u00e9n para dar su vida en el G\u00f3lgota a fin de que en la tierra reine el amor. \u201cTodas las personas vienen a este mundo para vivir. Jesucristo fue el \u00fanico que naci\u00f3 para morir\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.\u00a0 Por eso es verdad que \u201cel Verbo se hace carne para poder ir a la cruz, y la cruz es posible porque Cristo se encarn\u00f3\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>. \u201cSi no hubiese habido cruz, no habr\u00eda existido pesebre; si no hubiera habido clavos, no habr\u00eda habido paja\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. Por eso la cruz estaba all\u00ed desde el principio y proyectaba su sombra hacia su nacimiento, ense\u00f1\u00e1ndonos clamorosa y silenciosamente que todas las gracias que Dios nos quiere dar pasan necesariamente por la cruz. Es como si no nos hubiese podido <em>ense\u00f1ar <\/em>la lecci\u00f3n de la cruz como rescate por el pecado, si \u00c9l mismo no la <em>tomaba<\/em> incluso ya desde su nacimiento.<\/p>\n<p>El Verbo Encarnado reci\u00e9n nacido y recostado en un pesebre \u201cllev\u00f3 su cruz, quiz\u00e1s la \u00fanica cruz que un reci\u00e9n nacido pod\u00eda llevar, una cruz de pobreza, de destierro y limitaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>, y as\u00ed, desafi\u00f3 con su pobreza nuestra ambici\u00f3n; con su humillaci\u00f3n, nuestro orgullo; con su necesidad, nuestro af\u00e1n de seguridad. Ense\u00f1\u00e1ndonos a todos con su amorosa pedagog\u00eda divina que el poder de Dios no admite trabas, aunque est\u00e9 envuelto en pa\u00f1ales y que, aunque fr\u00e1gil y sentado en el regazo de su Madre, \u00c9l sostiene el universo con su mano.<\/p>\n<p>Es esta una realidad del misterio de la Navidad que no puede sernos ajena a nosotros, religiosos del Verbo Encarnado, que queremos ser como \u201cotra humanidad\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a> de Cristo, viviendo \u201ccon toda radicalidad las exigencias de la Encarnaci\u00f3n y de la Cruz, del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y de la \u00daltima Cena\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Se encarn\u00f3 para morir, se encarn\u00f3 para sufrir, la Cruz, fue el medio precioso para mostrarnos su amor y concedernos su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nosotros, \u201cen la cruz\u201d, por m\u00e1s ignominiosa que esta sea, es donde \u201cdebemos hallar el m\u00e1ximo motivo de gloria\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>, puesto que la cruz no es otra cosa sino \u201cla gloria del amor dispuesto a todo\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a> como tan di\u00e1fanamente nos lo demuestra el misterio de la Navidad.\u00a0<\/p>\n<p>Todos los santos confirman esta doctrina. El Beato Paolo Manna, por ejemplo, les dec\u00eda a sus misioneros: \u201cNinguno de nosotros debe sorprenderse si hay sufrimientos en las misiones, incluso si hoy en d\u00eda, en algunas misiones, hay sufrimientos extraordinarios. Pues significa que todo marcha perfectamente. Si hay sufrimiento, hay redenci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Y luego les insist\u00eda con unas palabras que son muy iluminantes para la situaci\u00f3n en que vive (como ha vivido y siempre vivir\u00e1 si desea fiel a Dios) nuestra familia religiosa. \u00c9l dec\u00eda, y les ruego que presten atenci\u00f3n a estas palabras: \u201c\u00a1\u00c1nimo!, si el Instituto sufre, significa que es fuerte y agradable al Se\u00f1or, significa que es \u00fatil para la gloria de Dios y el bien de la Iglesia [\u2026] es m\u00e1s, tenemos el derecho de esperar con toda confianza de que un d\u00eda la victoria final ser\u00e1 nuestra\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. El misterio de la Navidad nos ense\u00f1a as\u00ed a tener una mirada sapiencial sobre las vicisitudes de nuestra historia.<\/p>\n<p>Por eso no debemos jam\u00e1s temer ante los sufrimientos, sino m\u00e1s bien saber alegrarnos en ellos. Sean sufrimientos personales o de la Familia Religiosa. Ante las calumnias, las humillaciones, los menosprecios, los descr\u00e9ditos, incluso si estas cosas vienen de quienes menos se esperan, tenemos que pensar que antes pas\u00f3 por ellas Jesucristo, el Verbo Encarnado, el Ni\u00f1o de Bel\u00e9n. El Instituto no se afea por ellas, sino que se hermosea en ellas. Por eso hoy quiero repetirles de nuevo la frase del Beato, que fue Superior General del PIME: \u201c\u00a1\u00c1nimo!, si el Instituto sufre, significa que es fuerte y agradable al Se\u00f1or, significa que es \u00fatil para la gloria de Dios y el bien de la Iglesia [\u2026] es m\u00e1s, tenemos el derecho de esperar con toda confianza de que un d\u00eda la victoria final ser\u00e1 nuestra\u201d. Esta verdad no es s\u00f3lo una convicci\u00f3n, es tambi\u00e9n una ley, contenida en el centro mismo del misterio mismo de la Navidad.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto, nuestro Fundador escribi\u00f3: \u201cDios est\u00e1 muchas veces donde parece que no puede estar, como estuvo en un establo, que humanamente parecer\u00eda que fuese el lugar menos adecuado para que all\u00ed nazca todo un Dios\u201d. Por eso hay que pedirle a la Madre de Dios, que \u201cnos ense\u00f1e tambi\u00e9n a nosotros a descubrir a Dios en las circunstancias dif\u00edciles\u201d. Sabiendo alegrarnos sobrenaturalmente y dar fruto all\u00ed donde la Providencia Divina en su designio misericordioso nos ha llevado. Ya que, \u201call\u00ed mismo, en esa prueba, en esa dificultad, en ese sufrimiento, all\u00ed est\u00e1 Dios y si uno supiese tener ojos de fe, como tuvieron los pastores, como tuvieron los Magos, se dar\u00eda cuenta que muchas veces Dios est\u00e1 donde pareciera que es imposible\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas veces en nuestra vida Dios nos propone caminos que son incre\u00edbles! Son caminos que son muy superiores a los caminos que nosotros nos imagin\u00e1bamos que deber\u00edamos recorrer; porque los pensamientos del Se\u00f1or son mucho m\u00e1s grandes, mucho m\u00e1s altos, mucho m\u00e1s trascendentes que los pensamientos de nosotros, los hombres\u201d <a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. \u00a1C\u00f3mo no estar agradecidos entonces por las innumerables bendiciones y gracias que hemos recibido como Familia Religiosa a trav\u00e9s de las pruebas y dificultades que nos han tocado atravesar y que quiz\u00e1s de otro modo no se hubieran jam\u00e1s obtenido!<\/p>\n<p>San Pablo, en su inigualable himno a los Filipenses (1, 12-2, 4), en que trata magn\u00edficamente de la encarnaci\u00f3n del Verbo, nos invita a saber vivir bien estas verdades. Los vers\u00edculos 27-30 son particularmente iluminantes para lo que venimos diciendo, pues all\u00ed se nos ense\u00f1a y anima a seguir siempre adelante: <em>sin dejarnos intimidar para nada por los adversarios<\/em> (v. 28) pues el regalo es muy grande, ya que <em>Dios nos ha concedido la gracia, no solamente de creer en Cristo, sino tambi\u00e9n de sufrir por \u00e9l<\/em> (v. 29). Actuando siempre seg\u00fan el temple de verdaderos religiosos del Verbo Encarnado, que ante las cruces saben <em>comportarse<\/em> <em>como dignos seguidores del Evangelio de Cristo\u2026 perseverando en un mismo esp\u00edritu, luchando de com\u00fan acuerdo y con un solo coraz\u00f3n por la fe del Evangelio<\/em> (v. 27).<\/p>\n<h4><strong style=\"font-size: 16px;\">3. <em>No tem\u00e1is, os traigo una buena nueva, una gran alegr\u00eda <\/em>(Lc 2, 14)<\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">. <\/strong><strong style=\"font-size: 16px;\">La gloria<\/strong><\/h4>\n<p>El pesebre, como siempre sucede con el sufrimiento, es tambi\u00e9n la antesala de la felicidad y de la gloria. Nuestro San Juan Pablo II dec\u00eda: \u201cla Navidad es misterio de alegr\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. \u00a1S\u00ed! Porque el encuentro con la humildad de Dios y con su Cruz, nos infunde la alegr\u00eda y de all\u00ed surge la fiesta. Alegr\u00eda que nace de \u201csaber que Dios no est\u00e1 lejos, sino cercano; que no es indiferente, sino compasivo; que no es ajeno, sino un Padre misericordioso que nos sigue con cari\u00f1o en el respeto de nuestra libertad\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. \u00c9sta alegr\u00eda que es \u201cespiritual y sobrenatural\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a> debe ser \u201cun elemento esencial en nuestra Familia Religiosa\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a> y debe ser vivida \u201caun en medio de las dificultades del camino humano y espiritual y de las tristezas cotidianas\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. Ya que, como tan acertadamente dec\u00eda el Papa Benedicto XVI: \u201cDios es bueno y \u00c9l es el poder supremo por encima de todos los poderes. [\u2026] \u00c9l es la realidad m\u00e1s importante, el \u00danico que, en definitiva, importa realmente\u201d<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda que trajo el \u00e1ngel a los pastores es tambi\u00e9n para nosotros: <em>les traigo una buena noticia, una gran alegr\u00eda para todo el pueblo<\/em>, acompa\u00f1ada por una exhortaci\u00f3n a vencer todo miedo: <em>No teman<\/em> (Lc 2, 10). Por eso tambi\u00e9n como ellos que movidos por una santa alegr\u00eda se pusieron en marcha \u2013aun en medio de la noche\u2013 para ir adorar al Ni\u00f1o Dios, sacrifiqu\u00e9monos por llevar a todos la \u201csalvaci\u00f3n que viene de la plenitud de la felicidad de Dios\u201d<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>, yendo incluso a trabajar \u201cen los lugares m\u00e1s dif\u00edciles (aquellos donde nadie quiere ir)\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>, con la paz inquebrantable en el alma de sabernos infinitamente amados por Dios.<\/p>\n<p>Contemplando el ejemplo de los pastores despu\u00e9s del encuentro decisivo con el Verbo Encarnado y su Madre Sant\u00edsima, vienen a mi mente las palabras del Beato Pablo VI: \u201cConservemos la dulce y confortadora alegr\u00eda de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre l\u00e1grimas. [\u2026] Con un \u00edmpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. [Y que] sea \u00e9sta la mayor alegr\u00eda de nuestras vidas entregadas\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Pienso ahora en nuestros religiosos que est\u00e1n enfermos, en los que viven en situaciones de guerra, en los que luchan en medio de grandes adversidades y los que en todas partes se empe\u00f1an por dar testimonio de que <em>un Salvador nos ha nacido<\/em> (Lc 2, 11). Que tambi\u00e9n nuestras vidas irradien \u201cel fervor de quienes han recibido, ante todo en s\u00ed mismos, la alegr\u00eda de Cristo, y est\u00e1n dispuestos a consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos: es mi deseo m\u00e1s sincero que el nacimiento de Cristo sea para todos una caricia al alma que avive nuestra confianza e infunda alegr\u00eda, y que \u00e9stas se conviertan en fuerza para la acci\u00f3n apost\u00f3lica. Entonces, as\u00ed como los pastores, que volvieron <em>alabando y glorificando a Dios por todo lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo<\/em> (Lc 2, 20) nosotros vayamos por el mundo siendo agradecidos a Dios \u2013especialmente por el haberse hecho Don para nosotros\u2013 y tambi\u00e9n por las tant\u00edsimas gracias y bendiciones que a manos llenas derrama sobre nuestra querida Familia Religiosa, en nuestras almas y en las almas a nosotros encomendadas y, haciendo as\u00ed, \u201csobrellevemos con \u00e1nimo magn\u00e1nimo todo lo que nos acontece\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p>\n<p>Que en esta Navidad, la Virgen lo disponga todo con su sabidur\u00eda y ternura maternal a fin de que el Verbo Encarnado halle en la pureza de nuestras almas y en la fraternidad de nuestras comunidades una cuna donde nacer e irradiar la paz y la alegr\u00eda que vino a traer al mundo.<\/p>\n<p>Sepan que los tendr\u00e9 a todos muy presentes durante la Misa de Nochebuena y la Octava de Navidad.<\/p>\n<p>En fin, dese\u00e1ndoles una santa y muy feliz Navidad, as\u00ed como tambi\u00e9n abundantes bendiciones para el A\u00f1o Nuevo que pronto comenzar\u00e1, los saludo en el Verbo Encarnado y su Sant\u00edsima Madre,<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de diciembre de 2016<br \/><em>Carta Circular 5\/2016<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. Don Giacomo Tantardini,<em> La humanidad de Cristo es nuestra felicidad<\/em>, libro suplemento de la Revista <em>30 D\u00edas<\/em>, n. 10 (2011) 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Mensaje urbi et orbi<\/em>, 25 de diciembre de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda<\/em>, 24 de diciembre de 1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Mensaje urbi et orbi<\/em>, 25 de diciembre de 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> San Le\u00f3n Magno, <em>Serm\u00f3n <\/em>52, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Benedicto XVI, <em>Audiencia General<\/em>, 5 de enero de 2011.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Santa Isabel de la Trinidad, <em>Elevaci\u00f3n<\/em> 33. <em>Constituciones, <\/em>33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> San Luis Maria, <em>Carta Circular a los amigos de la Cruz, <\/em>45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Constituciones, <\/em>1<em>. <\/em>Cf. <em>Lumen gentium<\/em> 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Lc 2, 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. San Juan Cris\u00f3stomo, <em>Homil\u00eda de Navidad<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje urbi et orbi<\/em>, 25 de diciembre de 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios espirituales<\/em>, [58].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Ars Patris<\/em>, II Parte.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Mensaje urbi et orbi<\/em>, 25 de diciembre de 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Vida de Cristo<\/em>, Cap. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Eternal Galilean<\/em>, Cap. 1.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Ars Patris<\/em>, III Parte, Cap. 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE, <em>Ars Patris<\/em>, III Parte, Cap. 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad,<\/em> 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Lc 2, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, 5 (sobre los elementos del carisma del Instituto).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Vida de Cristo<\/em>, Cap. 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras I<\/em>, I Parte, Cap. 1, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Vida de Cristo<\/em>, Cap. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>Vida de Cristo<\/em>, Cap. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Constituciones, <\/em>257. <em>F\u00f3rmula de la profesi\u00f3n perpetua.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Constituciones, <\/em>20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. P. Carlos Buela, IVE,<em> Servidoras I. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 142.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a><sup> Cf. <\/sup>Beato Paolo Manna, <em>Le virt\u00f9 apostoliche<\/em>, Cap. 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Servidoras III, <\/em>III Parte, Cap. 1, 5.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Lc 2, 14<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje urbi et orbi<\/em>, 25 de diciembre de 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> San Juan Pablo II, <em>\u00c1ngelus<\/em>, 14 de diciembre de 2003.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 393.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 392.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. <em>Homil\u00eda<\/em>, 24 de diciembre de 2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. Don Giacomo Tantardini,<em> op. cit<\/em>., 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> Cf. <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, 80.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Cf. San Juan Cris\u00f3stomo, <em>Sobre la Carta a los Hebreos<\/em>, 33,4: PG 63, 230; BPa 75, 541.<\/p>\n\n<p>\u00a0<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo tem\u00e1is, os traigo una buena nueva, una gran alegr\u00eda\u2026pues os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u201d (Lc 2, 10-11) Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas: Con gran gozo y profundo afecto quiero saludarlos a todos en este mes de diciembre en el que nos disponemos a celebrar el consolador misterio 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