{"id":503,"date":"2017-02-01T20:15:05","date_gmt":"2017-02-01T18:15:05","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=503"},"modified":"2020-10-02T11:35:15","modified_gmt":"2020-10-02T09:35:15","slug":"carta-circular-7-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/02\/01\/carta-circular-7-2017\/","title":{"rendered":"Amor a la Iglesia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"503\" class=\"elementor elementor-503\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3901e99e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3901e99e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-264456af\" data-id=\"264456af\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-269e9bbf elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"269e9bbf\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas:<\/p>\n<p>El d\u00eda 2 de febrero, fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el templo, fue instituido por San Juan Pablo II como el d\u00eda en que toda la Iglesia da gracias a Dios por la vida consagrada, puesto que reconoce en ella un \u201cdon precioso y necesario para el presente y el futuro del Pueblo de Dios, porque pertenece \u00edntimamente a su <strong>vida<\/strong>, a su <strong>santidad<\/strong> y a su <strong>misi\u00f3n<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Y tambi\u00e9n ese d\u00eda nosotros celebramos el \u201cd\u00eda del religioso del Verbo Encarnado\u201d.<\/p>\n<p>A todos Ustedes \u2013queridos Padres, Hermanos y Seminaristas\u2013 que en todas partes viven con fidelidad su compromiso con Dios, reflejando el mismo modo de vivir de Cristo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> con la propia vida, con las obras y con las palabras, quiero hacerles llegar en este d\u00eda, mi m\u00e1s afectuoso saludo.<\/p>\n<p>Que esta celebraci\u00f3n se revista de particular alegr\u00eda al \u201chacer estima de la vocaci\u00f3n\u201d \u2013como recomendaba San Alfonso a sus religiosos\u2013 \u201cpues es el mayor beneficio que Dios ha podido hacernos despu\u00e9s del beneficio de la creaci\u00f3n y redenci\u00f3n\u201d. Y as\u00ed lo reconoce la misma Iglesia cuando dice: \u201cLas personas de los consagrados son, en efecto, uno de los bienes m\u00e1s preciados de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nosotros, que reconocemos en nuestra vocaci\u00f3n un doble llamado: uno de Dios y otro de la Iglesia, ya desde las primeras p\u00e1ginas de nuestras <em>Constituciones<\/em> confesamos, \u201cque, para gloria de la Trinidad Sant\u00edsima, mayor manifestaci\u00f3n del Verbo Encarnado y honra de la Iglesia fundada por Cristo que \u2018permanece en la Iglesia Cat\u00f3lica gobernada por el sucesor de Pedro y los Obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l\u2019<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, queremos dar el \u2018testimonio de que el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las bienaventuranzas\u2019<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y con esas palabras expresamos \u2013entre otras cosas\u2013 que la vida consagrada no s\u00f3lo es parte integral de la Iglesia, ya que se halla en el \u201ccoraz\u00f3n mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, sino que es en la Iglesia donde hallamos el medio propicio para entregamos \u201ccon mayor perfecci\u00f3n al servicio de Dios y de los hombres\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> y as\u00ed aspiramos confiados en la misericordia divina a alcanzar un d\u00eda el reino de los cielos. Y por eso decimos que \u201cno queremos saber nada fuera de Ella\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Pues, como dec\u00eda el Padre Espiritual de nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa, \u201cser\u00eda ir contra la naturaleza misma de la Iglesia y de la vida consagrada admitir un paralelismo entre ambas\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Convencidos de que \u201cla vida religiosa es cristoc\u00e9ntrica\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> decimos adem\u00e1s que \u201cqueremos fundarnos en Jesucristo, que <em>ha venido en carne<\/em><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, y en s\u00f3lo Cristo, y Cristo siempre, y Cristo en todo, y Cristo en todos, y Cristo Todo, porque <em>la roca es Cristo<\/em><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> <em>y nadie puede poner otro fundamento<\/em><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Queremos amar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y a su Esp\u00edritu. Tanto al Cuerpo f\u00edsico de Cristo en la Eucarist\u00eda, cuanto al Cuerpo m\u00edstico de Cristo, que es la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>De tal modo que nuestro amor y servicio a Jesucristo se identifican con nuestro amor y servicio a la Iglesia, ya que no son dos amores sino uno s\u00f3lo.\u00a0 Por eso me ha parecido oportuno que con ocasi\u00f3n de esta celebraci\u00f3n reflexionemos sobre la vida religiosa en relaci\u00f3n a la <strong>vida<\/strong>, <strong>santidad<\/strong> y <strong>misi\u00f3n<\/strong> de la Iglesia, a la que pertenece toda nuestra vida.<\/p>\n<h4><strong>1. La vida religiosa \u00edntimamente unida a la Iglesia<\/strong><\/h4>\n<p>Todos nosotros sabemos, profesamos y estamos convencidos que la Iglesia es inseparable de Cristo.<\/p>\n<p>En el orden divino nunca hay una <em>kenosis<\/em> sin un <em>pleroma<\/em>. Por eso el Venerable Siervo de Dios Monse\u00f1or Fulton Sheen expresaba esta realidad con su exquisita pluma diciendo: \u201csi la <em>kenosis<\/em> fue el vaciamiento de Cristo como V\u00edctima, el <em>pleroma <\/em>de Cristo es la Iglesia. [\u2026] La Iglesia sin Cristo ser\u00eda como un c\u00e1liz vac\u00edo; Cristo, sin la Iglesia ser\u00eda como un rico vino que no se puede beber por falta de c\u00e1liz. [\u2026] Como no hay Mes\u00edas sin Israel, ni nacimiento de Cristo sin la Madre Virgen, ni hay Cristo sin su Iglesia, no hay tampoco plenitud de Cristo fuera de su Cuerpo M\u00edstico\u2026 La Iglesia es la personificaci\u00f3n de Cristo, as\u00ed como Cristo es la encarnaci\u00f3n de Dios. \u00c9l es el Esposo, la Iglesia su Esposa\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que, \u201cexista, un nexo \u00edntimo entre Cristo, la Iglesia y la evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>. Y as\u00ed lo ense\u00f1a nuestro <em>Directorio de Espiritualidad <\/em>cuando dice que \u201cla realidad jer\u00e1rquica y a la vez m\u00edstica, visible y espiritual, terrestre y celestial, can\u00f3nica y carism\u00e1tica, humana y divina, que es la Iglesia, por una profunda analog\u00eda \u2018se asemeja al Misterio del Verbo Encarnado\u2019<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>, ya que \u2018Cristo mismo est\u00e1 Encarnado en su Cuerpo, la Iglesia<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>. Y tambi\u00e9n nuestro <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em> se\u00f1ala: \u201cel amor a Cristo Cabeza incluye el amor a su cuerpo, la Iglesia, con el que se identifica m\u00edsticamente\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a>. Por eso, desde el Noviciado<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> se nos ha inculcado el \u201camor a la Iglesia y a sus sagrados pastores\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup>[23]<\/sup><\/a> como partes de una misma realidad.<\/p>\n<p>Nuestras <em>Constituciones<\/em>, a su vez, declaran con gran fuerza nuestra clara intenci\u00f3n de \u201canonadarnos a los pies de la Iglesia\u2026 y obedecer por amor a Cristo\u2026 a quienes el Esp\u00edritu Santo ha puesto para gobernar la Iglesia de Dios\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup>[24]<\/sup><\/a> y afirmamos que es un \u201ct\u00edtulo de honor de nuestra Familia Religiosa la sumisi\u00f3n a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup>[25]<\/sup><\/a>. Ya que \u2013como dec\u00eda el Beato Pablo VI\u2013 \u201cno se puede amar a Cristo sin la Iglesia, escuchar a Cristo, pero no a la Iglesia, estar en Cristo, pero al margen de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup>[26]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n inmensamente edificante y gratificante es ver a nuestros religiosos \u2013en tant\u00edsimos lugares y a costa de grandes sacrificios\u2013 que imbuidos de este esp\u00edritu dan testimonio con la entrega de la propia vida de que el amor a Cristo y a la Iglesia se identifican!\u00a0 Porque, \u00bfqu\u00e9 es sino este amor el que los hace ir a las misiones con una disposici\u00f3n martirial y soportar las temperaturas m\u00e1s extremas, pasar toda pobreza, en medio de noches y tribulaciones del alma, tantas veces padeciendo \u2018las contradicciones de los buenos\u2019, sin m\u00e1s apoyo que la promesa del Se\u00f1or que dijo: <em>lo que hicieres a uno de estos peque\u00f1os a m\u00ed me lo hac\u00e9is<\/em> (Mt 25, 40) y <em>no quedara un vaso de agua sin recompensa<\/em> (Mc 9, 41) y as\u00ed <em>se gastan y se desgastan<\/em> (cf. 2 Cor 12, 15) por la salvaci\u00f3n de las almas, ya en lugares inh\u00f3spitos, ya en medio de la indiferencia de las grandes ciudades, ya en aquellos lugares donde nadie m\u00e1s quiere ir? S\u00f3lo su lealtad al amor de Cristo y a su Iglesia dan respuesta.<\/p>\n<p>Pues como dice nuestro <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>: \u201cLa consagraci\u00f3n y la profesi\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos \u201cson un particular testimonio de amor\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup>[27]<\/sup><\/a>. Porque sabemos que, amando a la Iglesia, amamos a Cristo, nuestro Esposo, quien es a su vez, Cabeza del Cuerpo. Esa es nuestra magn\u00edfica y privilegiada funci\u00f3n: amar a Cristo Esposo y a su Cuerpo. Y as\u00ed, movidos por la caridad \u201cvivimos para Cristo y su Cuerpo que es la Iglesia\u201d<sup> <a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Por este amor a Cristo y a su Cuerpo M\u00edstico nosotros consagramos nuestra \u201cvida espiritual al provecho de toda la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup>[29]<\/sup><\/a> y nos dedicamos a \u201ctrabajar seg\u00fan las fuerzas y seg\u00fan la forma de la propia vocaci\u00f3n, ya con la oraci\u00f3n, ya con el ministerio apost\u00f3lico, para que el reino de Cristo se asiente y consolide en las almas y para dilatarlo por todo el mundo\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup>[30]<\/sup><\/a>. Y as\u00ed, sentimos y actuamos \u201csiempre con ella, de acuerdo con las ense\u00f1anzas y las normas del Magisterio de Pedro y de los Pastores en comuni\u00f3n con \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup>[31]<\/sup><\/a> porque nos sabemos llamados a ser testigos de comuni\u00f3n eclesial (<em>sentire cum Ecclesia<\/em>) mediante \u201cla adhesi\u00f3n de mente y de coraz\u00f3n al Magisterio de los Obispos, y de vivirla con lealtad y testimoniarla con nitidez ante el Pueblo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup>[32]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Este ha sido y es el esp\u00edritu de nuestro Instituto que siempre tuvo como criterio seguro <em>sentire Ecclesiam<\/em> y <em>sentire cum Ecclesia<\/em><a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup>[33]<\/sup><\/a>. Y \u2013como no podr\u00eda ser de otro modo\u2013 as\u00ed lo hemos entendido nosotros desde los inicios, seguros de que de esto depende la eficacia sobrenatural de toda nuestra actividad apost\u00f3lica y conscientes de que actuando de otro modo \u201ctraicionar\u00edamos grav\u00edsimamente nuestro carisma\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup>[34]<\/sup><\/a>. \u00a1Cu\u00e1n reconfortante es constatar c\u00f3mo tantos obispos, en todo el mundo (en los cinco continentes), desde los inicios mismos de nuestra congregaci\u00f3n, hacen estima de este aspecto innegable de nuestra espiritualidad! \u00a1Cu\u00e1n apremiante debe ser el hecho de que m\u00e1s de otros 250 obispos de lo ancho y largo del mundo soliciten con insistencia la presencia de nuestros sacerdotes!<\/p>\n<p>No olvidemos, pues entonces, que nosotros, juntando, \u201cel perfecto amor de Dios con la caridad perfecta hacia el pr\u00f3jimo\u201d \u2013como dec\u00eda el Papa Pio XII\u2013 nos debemos sentir siempre \u201ctotalmente consagrados a las necesidades de la Iglesia y de todos los necesitados\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup>[35]<\/sup><\/a> y es as\u00ed que nos sentimos impelidos a la misi\u00f3n. No sin antes esforzarnos por dar una recta formaci\u00f3n sacerdotal para \u201cestar en perfecta comuni\u00f3n con su Iglesia Jer\u00e1rquica \u2013por una misma fe y una misma caridad\u2013, y por el gobierno de uno solo sobre todos: Pedro\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup>[36]<\/sup><\/a>, siempre orando fervorosa y devotamente por la Iglesia<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup>[37]<\/sup><\/a>. Tal oraci\u00f3n es para nosotros un aspecto, ciertamente no secundario, y por lo tanto procuramos formarnos \u201cen una profunda intimidad con Dios\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup>[38]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. La santidad como respuesta del amor que es debido a Cristo y a su Iglesia<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h4>\n<p>Adem\u00e1s de ser la vida consagrada un don para la Iglesia, los religiosos \u201cson la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup>[39]<\/sup><\/a>, por el simple hecho de ser bautizados. M\u00e1s aun, podemos decir que nosotros, los religiosos, somos \u201cde alguna manera el alma de la Iglesia por nuestra misma profesi\u00f3n religiosa ordenada totalmente a la caridad\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup>[40]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Esto nos indica, de manera muy singular, que debemos estar firmemente resueltos a alcanzar la santidad, particularmente por la pr\u00e1ctica cada vez m\u00e1s profunda y consecuente de los votos religiosos, fidel\u00edsimos al esp\u00edritu de nuestro Instituto, siempre perseverantes y conscientes de que \u201csi la santidad es alcanzable, es sobre todo porque es obra de Dios\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup>[41]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed seremos santos como Dios nos quiere santos, ya que \u00c9l nos ha llamado a servirlo en este Instituto particular. Y as\u00ed lo ser\u00e1n tambi\u00e9n, con la gracia de Dios, las generaciones que vendr\u00e1n si es que nosotros sabemos <strong>transmitir lo que hemos recibido<\/strong>. Ya que nuestra vida religiosa \u201cno nace de un proyecto humano, sino que es iniciativa de Dios y, por tanto, don de la bondad del Se\u00f1or para la vida y la santidad de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\"><sup>[42]<\/sup><\/a>. Y como \u201cla comuni\u00f3n en la Iglesia no es pues uniformidad\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\"><sup>[43]<\/sup><\/a>, nuestra peque\u00f1a Familia Religiosa ser\u00e1 tanto m\u00e1s \u00fatil a la Iglesia y a su misi\u00f3n, cuanto mayor sea el respeto de su identidad<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\"><sup>[44]<\/sup><\/a> que \u2013como todo don del Esp\u00edritu Santo\u2013 nos ha sido concedido con objeto de que fructifique para el Se\u00f1or<a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\"><sup>[45]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, en una carta muy hermosa del 8 de agosto de 1754, en la que recomendaba el mantenerse en el primer fervor de la congregaci\u00f3n fundada por \u00e9l y denunciaba en algunos la falta de ese esp\u00edritu, dec\u00eda: \u201cYo no s\u00e9 a d\u00f3nde ir\u00e1n a parar \u00e9stos, porque Dios nos ha llamado a esta Congregaci\u00f3n para hacernos santos y salvarnos como santos. El que quiera salvarse en la Congregaci\u00f3n, pero no como santo, yo no s\u00e9 si se salvar\u00e1\u201d<a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\"><sup>[46]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A su vez, San Vicente de Paul, recordaba la verdad de la vocaci\u00f3n a los primeros miembros de su congregaci\u00f3n, con estas palabras: \u201ces Dios es el que nos ha llamado y el que desde toda la eternidad nos ha destinado para ser misioneros, no habi\u00e9ndonos hecho nacer ni cien a\u00f1os antes ni cien a\u00f1os despu\u00e9s, sino precisamente en el tiempo de la instituci\u00f3n de esta obra; por consiguiente, no hemos de buscar ni esperar descanso, contentamiento ni bendiciones m\u00e1s que en la Misi\u00f3n, ya que es all\u00ed donde Dios nos quiere, dejando desde luego por sentado que nuestra vocaci\u00f3n es buena, que no est\u00e1 basada en el inter\u00e9s ni en el deseo de evitar las incomodidades de la vida, ni en cualquier clase de respeto humano.\u201d Y contin\u00faa el Santo \u201cnosotros somos los primeros llamados. Se dice que son los primeros de una congregaci\u00f3n aquellos que entran en ella durante el primer per\u00edodo de su fundaci\u00f3n[&#8230;]. As\u00ed pues, si somos nosotros los primeros elegidos para devolver al aprisco a las ovejas extraviadas, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 si huimos? \u00bfd\u00f3nde creemos que podremos refugiarnos? <em>Quo ibo a spiritu tuo et quo afacie tuafugiam?<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\"><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Queridos todos, esforz\u00e1ndonos por ser santos contribuiremos a la santidad de la Iglesia. Pues, nuestra vocaci\u00f3n \u201cnunca tiene como fin la santificaci\u00f3n personal. M\u00e1s a\u00fan, una santificaci\u00f3n exclusivamente personal no ser\u00eda aut\u00e9ntica, porque Cristo ha unido de forma muy \u00edntima la santidad y la caridad. As\u00ed pues, los que tienden a la santidad personal lo deben hacer en el marco de un compromiso de servicio a la vida y a la santidad de la Iglesia. Incluso la vida puramente contemplativa&#8230; conlleva esta orientaci\u00f3n eclesial\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y aun cuando en esta peregrinaci\u00f3n terrena los hijos de la Iglesia con frecuencia <em>entristecen al Esp\u00edritu Santo<\/em><a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\"><sup>[49]<\/sup><\/a>, la fe nos dice que nosotros que hemos sido <em>sellados<\/em> con el Esp\u00edritu Santo <em>para el d\u00eda de la redenci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>, podemos \u2015a pesar de nuestras debilidades y pecados\u2015 avanzar por las sendas de la santidad, hasta la conclusi\u00f3n del camino.<\/p>\n<p>En este sentido cu\u00e1n alentadoras resultan las palabras de San Juan Pablo II, que se presentan muy actuales para todos nosotros: \u201cHay que dar testimonio de la verdad, aun al precio de ser perseguido, a costa incluso de la sangre, como hizo Cristo mismo [&#8230;] Seguramente nos encontraremos con dificultades. Nada tiene de extraordinario. Forma parte de la vida de fe. A veces las pruebas son leves, otras muy dif\u00edciles e incluso dram\u00e1ticas. En la prueba podemos sentirnos solos, pero la gracia divina, la gracia de una fe victoriosa, nunca nos abandona. Por eso podemos esperar la superaci\u00f3n victoriosa de cualquier prueba, hasta la m\u00e1s dif\u00edcil\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<h4><strong>3. <\/strong><strong>La misi\u00f3n est\u00e1 inscrita en el coraz\u00f3n mismo de la vida consagrada<\/strong><a style=\"font-size: 16px; background-color: #ffffff;\" href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\"><sup>[52]<\/sup><\/a><\/h4>\n<p>Porque \u201cdel amor de Dios por todos los hombres, la Iglesia ha sacado en todo tiempo la obligaci\u00f3n y la fuerza de su impulso misionero\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>, nosotros animados por el amor al Verbo Encarnado que <em>am\u00f3 a la Iglesia y se entreg\u00f3 por ella<\/em> <a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>, y a quien nos dedicamos \u201ctotalmente como a nuestro amor supremo\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>, conservemos, cultivemos y pidamos a Dios siempre las gracias del fervor espiritual y la alegr\u00eda de entregarnos sin reservas a nuestra misi\u00f3n espec\u00edfica en la Iglesia: que es la de evangelizar las culturas, seg\u00fan el esp\u00edritu suscitado por el Esp\u00edritu Santo en el fundador de nuestro Instituto,\u00a0 incluso cuando tengamos que sembrar entre l\u00e1grimas<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Dicha tarea de evangelizaci\u00f3n s\u00f3lo puede realizarse con particular eficacia en raz\u00f3n de la fuerza de nuestra comunidad religiosa<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\"><sup>[57]<\/sup><\/a> y \u00e9sta reside en su uni\u00f3n. Sin olvidar que: \u201ces la verdad, m\u00e1s que nada, la que construye la unidad\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\"><sup>[58]<\/sup><\/a>, como nos lo ense\u00f1\u00f3 el mismo Cristo cuando dijo: <em>El que no est\u00e1 conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed; y el que no recoge conmigo, desparrama<\/em><a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\"><sup>[59]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, sigue siendo imperiosamente v\u00e1lido el deseo expresado en el <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>: \u201cAspiramos, conforme a las palabras de San Pablo, a <em>tener un mismo sentir<\/em> <em>en el Se\u00f1or<\/em><a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\"><sup>[60]<\/sup><\/a>. Esta unanimidad o concordia que buscamos significa unidad en el juicio de la raz\u00f3n sobre lo que debe hacerse, y unidad en las voluntades, de modo que todos quieran lo mismo. As\u00ed, pues, esta concordia nace de la misma fe, por la que sabemos qu\u00e9 debemos hacer, y de la caridad, por la que amamos todos los mismos bienes y compartimos las fatigas, como buenos soldados de Cristo Jes\u00fas\u201d<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\"><sup>[61]<\/sup><\/a>. Ha sido siempre edificante constatar, particularmente en estos \u00faltimos tiempos, la s\u00f3lida cohesi\u00f3n interna que existe entre los miembros de nuestra familia religiosa, esto ha sido uno de los frutos m\u00e1s preciados que hemos visto en la celebraci\u00f3n del \u00faltimo cap\u00edtulo general y es una gracia con la que el Esp\u00edritu Santo, en medio de tantas dificultades, nos regala y nos sostiene. Tal unidad se nutre de la Eucarist\u00eda y es sostenida por la s\u00faplica, que la implora como don especial de Dios, por intercesi\u00f3n de la Virgen Sant\u00edsima.<\/p>\n<p>En este sentido, el Beato Paolo Manna animaba a sus misioneros, y esto es muy importante para nosotros hoy: \u201cPropong\u00e1monos, pues, trabajar unidos y con perfecta concordia en el puesto que la obediencia nos ha asignado. No nos olvidemos que nuestro Instituto representa una de las m\u00e1s gloriosas escuadras de la Iglesia. Como soldados de este aguerrido ej\u00e9rcito, debemos marchar unidos y bien ordenados <em>como un ej\u00e9rcito preparado para la batalla<\/em><a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\"><sup>[62]<\/sup><\/a>. Si no tenemos esp\u00edritu de cuerpo, si cada uno querr\u00e1 obrar a su gusto, si no seremos obedient\u00edsimos a las \u00f3rdenes de nuestros generales, si nos dispersamos, seremos d\u00e9biles y conseguiremos derrotas en vez de victorias. Las vocaciones perdidas en todos los Institutos por falta de esp\u00edritu de obediencia y de uni\u00f3n fraterna constituyen una triste demostraci\u00f3n de esto: <em>su coraz\u00f3n est\u00e1 dividido, ahora morir\u00e1n<\/em><a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\"><sup>[63]<\/sup><\/a>, \u00bfEstaremos unidos? Salvaremos almas, edificaremos la Iglesia y venceremos siempre. [Porque] <em>un hermano que es ayudado por otro hermano, es como una ciudad fortificada<\/em><a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\"><sup>[64]<\/sup><\/a>\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\"><sup>[65]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Queridos todos: la comuni\u00f3n fraterna \u2013profunda y bien entendida\u2013 ya es apostolado: es decir, \u201ccontribuye directamente a la evangelizaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\"><sup>[66]<\/sup><\/a>. Es m\u00e1s, \u201ctoda la fecundidad de la vida religiosa depende de la calidad de la vida fraterna en com\u00fan\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\"><sup>[67]<\/sup><\/a>. Y esto es as\u00ed, porque el mismo Verbo Encarnado nos ha llamado a vivir unidos <em>para que el mundo crea<\/em><a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\"><sup>[68]<\/sup><\/a>. Este aspecto no nos debe parecer secundario o accidental ya que \u201csi no tenemos buenas comunidades no podremos llevar a cabo nada de importancia\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\"><sup>[69]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas veces las obras fracasan por la divergencia de los misioneros\u2026 cu\u00e1ntas misiones se arruinan por esta causa! \u00a1Que no suceda esto en nuestro peque\u00f1o Instituto, donde somos tan pocos para una obra que se asemeja a lo infinito! Sacrifiquemos todo con tal de mantener la unidad y la concordia, sacrifiquemos especialmente nuestro amor propio, nuestros puntos de vista y nuestras comodidades\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\"><sup>[70]<\/sup><\/a>. No sigamos nunca a los que crean divisi\u00f3n, disgregan e incluso conspiran para romper esta unidad tan preciada.<\/p>\n<p>\u201cPor este motivo es de primordial importancia que los que se preparan a la misi\u00f3n cultiven un sano amor por la comunidad donde se vive sin excluir de hecho a nadie, en particular a los caracteres m\u00e1s dif\u00edciles\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\"><sup>[71]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En fin, que esta fiesta eclesial universal del religioso y en particular para nosotros, del religioso del Verbo Encarnado, nos encuentre m\u00e1s unidos a \u00c9l, m\u00e1s imbuidos de su esp\u00edritu y con el alma empapada de los mismos sentimientos de su Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n. De tal manera que seamos religiosos que \u201cabrevan su esp\u00edritu en la Palabra de Dios, serviciales con el pr\u00f3jimo, solidarios con todo necesitado, promotores del laicado, con gran capacidad de di\u00e1logo, sin crisis de identidad, deseosos de la formaci\u00f3n permanente, abandonados a la Providencia, amantes de la liturgia cat\u00f3lica, predicadores incansables, <em>caudalosos de esp\u00edritu<\/em>, \u2018con una lengua, labios y sabidur\u00eda a los que no puedan resistir los enemigos de la verdad\u2019<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>, de ub\u00e9rrima fecundidad apost\u00f3lica y vocacional, con \u00edmpetu misionero y ecum\u00e9nico, abiertos a toda part\u00edcula de verdad all\u00ed donde se halle, con amor preferencial a los pobres sin exclusivismos y sin exclusiones, que vivan en cristalina y contagiosa alegr\u00eda, en imperturbable paz aun en los m\u00e1s arduos combates, en absoluta e irrestricta comuni\u00f3n eclesial, incansablemente evangelizadores y catequistas, amantes de la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\"><sup>[73]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Este 2 de febrero hemos de ofrecer la Santa Misa pidi\u00e9ndole a Mar\u00eda Sant\u00edsima, Madre y Modelo de todo consagrado, nos conceda la gracia de \u201cvivir con calidad la vida religiosa seg\u00fan nuestro carisma y, por tanto, revivir y testimoniar el \u00fanico misterio de Cristo, sobre todo en los aspectos de su anonadamiento y de su transfiguraci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>. Agradeciendo a Dios el inmenso don de la vocaci\u00f3n a la vida consagrada vayamos por doquier irradiando el amor y la alegr\u00eda de haber sido llamados a amar y servir a Cristo en el seno de su Santa Iglesia.<\/p>\n<p>\u00a1Feliz d\u00eda del Religioso del Verbo Encarnado!<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de febrero de 2017<br \/><em>Carta Circular 7\/2017<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 3; <em>op. cit. <\/em><em>Lumen Gentium<\/em>, 44.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 22; <em>op. cit. Vita Consecrata<\/em>, 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 144; op. cit. Congregaci\u00f3n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica, <em>Caminar desde Cristo. Un renovado compromiso de la Vida Consagrada en el Tercer Milenio<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><em> Lumen Gentium<\/em>,<em> 8.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Lumen Gentium<\/em>, 31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a><em> Constituciones<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 3; <em>op. cit. Ad Gentes<\/em>, 18.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 6.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 244.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Carta apost\u00f3lica a los Religiosos y Religiosas de Am\u00e9rica Latina con ocasi\u00f3n del V centenario de la Evangelizaci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/em>, 29 de junio de 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> 1 Jn 4, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>\u00a0 Cf. 1 Cor 10, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> 1 Cor 3, 11.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Ven. Arzobispo Fulton Sheen, <em>Those Mysterious Priests<\/em>, Cap. 10. (Traducido de la versi\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Cf. <em>Evangelii Nuntiandi<\/em>, 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Lumen Gentiun<\/em>, 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 244.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. 255.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 169.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> <em>Directorio de Noviciados<\/em>, 162; <em>op. cit.\u00a0 CIC<\/em>, c. 652 \u00a7 1-2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 76.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 23; <em>op. cit. Redemptionis Donum<\/em>, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Aunque a lo largo y ancho de nuestro derecho propio aparece una y otra vez este concepto cito aqu\u00ed algunos ejemplos de referencia: <em>Constituciones<\/em> 1, 210, 211, 231, 265, 266, etc.; <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 227, 241-249, 256, 261-263, etc.; <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 159; <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 12-13, <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 260, 263-265, etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 245.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 257; <em>op. cit.<\/em> P\u00cdO XII, <em>Sponsa Christi<\/em>, 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 210.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Acerca del tema de la oraci\u00f3n por la Iglesia les recomiendo vivamente la lectura de P. Carlos Buela, IVE, <em>Sacerdotes para siempre<\/em>, Parte I, Cap. 2, 9, 10 y 15.\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de vida consagrada<\/em>, 25<em>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> Cf. <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los Obispos participantes en un Congreso sobre vida consagrada<\/em>, 9 de febrero de 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> <em>Vita Consecrata<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 320: \u201c\u2018la gracia propia del fundador&#8230; (es) la de una fecundidad particular en la Iglesia\u2019, que por medio de \u00e9l, en el Esp\u00edritu, se concede a una Familia Religiosa para la edificaci\u00f3n de la Iglesia seg\u00fan su modo peculiar de vivir la vida religiosa y el apostolado\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 4<em>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> <em>Sumarium<\/em>, p. 249-350; <em>op. cit.<\/em> en Rey-Mermet, <em>El Santo del Siglo de las Luces<\/em>, BAC Maior, p. 529.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>Conferencia del 29 de octubre de 1638<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Ef 4, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan Pablo II, <em>\u00a1Levantaos! \u00a1Vamos!<\/em>, Parte VI.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 266.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 11; <em>op. cit. CIC<\/em>, 851.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Ef 5, 25<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 144.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 266.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 59.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Mt 12, 30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. 2 Cor 13, 11; Flp 4, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> 248.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> Cf. 2 Mac 15, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Os 10, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> Prov 18, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Virtudes Apost\u00f3licas, Carta circular n\u00ba 8, <\/em>Mil\u00e1n, 15 de septiembre de 1927.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Jn 17, 21<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 122.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas, Carta circular n\u00ba 13<\/em>, Mil\u00e1n, septiembre de 1930.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Directorio de Misiones Ad Gentes<\/em>, 120.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> San Luis Maria Grignion de Montfort, <em>Oraci\u00f3n abrasada<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 231.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada,<\/em> 2; <em>op. cit. <\/em>Cf. <em>Vita Consecrata<\/em>, 93.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas: El d\u00eda 2 de febrero, fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el templo, fue instituido por San Juan Pablo II como el d\u00eda en que toda la Iglesia da gracias a Dios por la vida consagrada, puesto que reconoce en ella un \u201cdon precioso y necesario para el presente 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