{"id":502,"date":"2017-04-01T20:20:37","date_gmt":"2017-04-01T18:20:37","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=502"},"modified":"2024-08-01T07:44:16","modified_gmt":"2024-08-01T05:44:16","slug":"esencialmente-misioneros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/04\/01\/esencialmente-misioneros\/","title":{"rendered":"\u201cEsencialmente Misioneros\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"502\" class=\"elementor elementor-502\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2ab6ba76 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2ab6ba76\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-930c0db\" data-id=\"930c0db\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-721cf142 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"721cf142\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cEsencialmente Misioneros\u201d<\/strong><br \/><em>Constituciones<\/em>, 31<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 16px;\">Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas,<\/span><\/p>\n<p>Dentro de unas pocas semanas hemos de celebrar con gozo el Misterio Pascual, que es para nosotros \u201cfuente inexhausta de espiritualidad\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y \u201cmanifestaci\u00f3n por excelencia del amor de Dios a los hombres\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, ya que nos<em> am\u00f3 hasta el extremo<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. \u00a1Cu\u00e1nta confianza y paz infunde a nuestras almas la contemplaci\u00f3n del misterio del Verbo Encarnado en su misi\u00f3n redentora!<\/p>\n<p>De all\u00ed tambi\u00e9n nace la inmensa alegr\u00eda \u2013tan esencial en nuestra espiritualidad<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u2013 que debe sobresalir en nuestras almas, en nuestras comunidades, y en todas nuestras misiones con particular elocuencia durante el tiempo pascual.\u00a0<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de los misterios que nos aproximamos a contemplar, quisiera hacer notar que el mismo d\u00eda de Pascua hemos de leer el pasaje de la Escritura que dice: <em>Nosotros somos testigos\u2026 Lo mataron colg\u00e1ndolo de la cruz, pero Dios lo resucit\u00f3 al tercer d\u00eda<\/em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><em>. <\/em>Y contin\u00faa diciendo:<em> \u00c9l nos mand\u00f3 predicar al pueblo y dar testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><em>.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Es as\u00ed que la Resurrecci\u00f3n de Cristo nos trae aparejada la dign\u00edsima y gozosa misi\u00f3n del anuncio del Evangelio a todas las gentes y por todo el mundo, especialmente a trav\u00e9s del testimonio.<\/p>\n<p>Por eso, quisiera en esta carta circular proponerles reflexionar, por un lado, sobre nuestro esp\u00edritu misionero y por otro, acerca del testimonio que como misioneros del Verbo Encarnado debemos dar ante todos los pueblos.<\/p>\n<p>Es mi fervoroso deseo que Dios quiera servirse de estas l\u00edneas para reafirmar en nuestras almas \u2013con plena y sincera adhesi\u00f3n\u2013 lo que nuestro <em>Directorio de Espiritualidad <\/em>expresa con profunda y preciosa concisi\u00f3n: \u201cCristo resucitado, [\u2026] nos da el <strong>mandato de la misi\u00f3n<\/strong>: <em>Como el Padre me envi\u00f3, as\u00ed os env\u00edo yo<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>; en la que hay que <strong>dar testimonio<\/strong>: <em>Vosotros dar\u00e9is testimonio de esto<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>; <strong>por el poder del Se\u00f1or<\/strong>, dirigi\u00e9ndose <strong>a todas las gentes, de todo el mundo<\/strong>: <em>Id y ense\u00f1ad a todas las gentes<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>, <em>por todo el mundo<\/em><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, <strong>a predicar el Evangelio<\/strong> ense\u00f1ando a observar lo que \u00c9l nos mand\u00f3, bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, de modo que el que crea se salvar\u00e1, <strong>acompa\u00f1\u00e1ndonos Cristo<\/strong> <em>hasta la consumaci\u00f3n del mundo<\/em><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. <em>Id por todo el mundo<\/em><\/strong> <strong><em>y anunciad el Evangelio <\/em>(Mc 16, 15)<\/strong><\/h4>\n<p>\u201cDios quiso que el mundo se salvara por medio de los misioneros\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>, como dice nuestro <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, pues como dice la Escritura <em>plugo a Dios salvar a los creyentes por medio de la locura de la predicaci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Y as\u00ed, toda la historia de la Iglesia da testimonio de como Dios en su infinita misericordia, asoci\u00f3 a incontables hombres y mujeres para que cultivaran su vi\u00f1a, \u201cya que \u2018s\u00f3lo por las misiones consiguen las almas su eterna salvaci\u00f3n\u2019\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. Y, como \u201clas obras de Dios siempre se vieron combatidas para mayor esplendor de la divina magnificencia\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>, San Alfonso sol\u00eda decir: \u201cse ven manifiestamente los esfuerzos del infierno por impedir las misiones\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>San Juan Bosco, en un serm\u00f3n predicado con ocasi\u00f3n de la despedida de sus primeros misioneros a la Argentina, les dec\u00eda: \u201cLo que nuestro Salvador daba con esas palabras<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> a los ap\u00f3stoles era el mandato, y no simplemente el consejo, de que fuesen a llevar la luz del Evangelio a todas las partes del mundo. Y los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, cumplieron su mandato puntualmente. San Pedro y San Pablo recorrieron muchas ciudades, y muchas regiones. San Andr\u00e9s fue a Persia, San Bartolom\u00e9 fue a la India, Santiago a Espa\u00f1a; y todos, unos en unos lugares y otros en otros, se entregaron hasta tal punto a la predicaci\u00f3n del Evangelio, que San Pablo pudo escribir a los hermanos: <em>Vuestra fe se anuncia por todas partes<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>Y como al parecer hubo quienes se opon\u00edan a que San Juan Bosco enviase misioneros a tierras tan lejanas, argumentando falsas seguridades o como dice San Alfonso, \u201cfantaseando vanos pretextos\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, (pues algunos lo intimaban a que no crease nuevas misiones, a que \u201creforzase\u201d, a que estableciese mejor las casas que ya ten\u00edan, a que afianzase m\u00e1s la presencia en Italia), el mismo santo les respond\u00eda de manera contundente: \u201cLos ap\u00f3stoles no obraron de ese modo; y es que el Se\u00f1or les hab\u00eda dicho: <em>Id por todo el mundo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. Con el mismo esp\u00edritu evang\u00e9lico obraba San Pedro Juli\u00e1n Eymard, quien ante las cr\u00edticas que recib\u00eda, respond\u00eda simplemente con nuevas misiones.<\/p>\n<p>Ahora bien, el mandato de Cristo a los ap\u00f3stoles no es algo que pertenezca al pasado, sino que goza de perenne actualidad en su santa Iglesia. San Juan Pablo II, en la enc\u00edclica <em>Redemptoris Missio<\/em> afirma: \u201cLo que se hizo al principio del cristianismo para la misi\u00f3n universal, tambi\u00e9n sigue siendo v\u00e1lido y urgente hoy.\u00a0<em>La Iglesia es misionera por su propia naturaleza\u00a0<\/em>ya que el mandato de Cristo no es algo contingente y externo, sino que alcanza al coraz\u00f3n mismo de la Iglesia. Por esto, toda la Iglesia y cada Iglesia es enviada a las gentes\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. Lo mismo dice repetidas veces el Papa Francisco, cuando habla del dinamismo misionero permanente de la Iglesia que la lleva a estar siempre \u201cen salida\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, si la Iglesia no fuese misionera traicionar\u00eda su propia esencia y misi\u00f3n, que es prolongar el env\u00edo redentor del Verbo de Dios encarnado. As\u00ed lo ense\u00f1a toda la tradici\u00f3n de la Iglesia, y con palabras m\u00e1s que elocuentes lo sentencia el Concilio Vaticano II: \u201cLa Iglesia peregrina es misionera por su naturaleza, puesto que toma su origen de la misi\u00f3n del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, seg\u00fan el designio de Dios Padre\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Y en otro lugar: \u201cComo el Hijo fue enviado por el Padre, as\u00ed tambi\u00e9n \u00c9l envi\u00f3 a los Ap\u00f3stoles (cf. Jn 20, 21) diciendo: <em>Id, pues, y ense\u00f1ad a todas las gentes, bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que os he mandado. Yo estar\u00e9 con vosotros siempre hasta la consumaci\u00f3n del mundo <\/em>(Mt 28, 19-20). Este solemne mandato de Cristo de anunciar la verdad salvadora, la Iglesia lo recibi\u00f3 de los Ap\u00f3stoles con orden de realizarlo hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1, 8). Por eso hace suyas las palabras del Ap\u00f3stol: <em>\u00a1Ay de m\u00ed si no evangelizare! <\/em>(1 Co 9, 16), y sigue incesantemente enviando evangelizadores, mientras no est\u00e9n plenamente establecidas las Iglesias reci\u00e9n fundadas y ellas, a su vez, contin\u00faen la obra evangelizadora\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p>Del mismo modo nuestro Instituto, nacido en el seno de la Iglesia por gracia carism\u00e1tica del Esp\u00edritu Santo, es decir, para edificaci\u00f3n de la misma Iglesia, ha sido concebido como un Instituto misionero, y cada uno de nosotros es enviado por Cristo a la manera en que \u00c9l fue enviado por el Padre. Por eso decimos que \u201cqueremos dedicarnos a las obras de apostolado, imitando a Cristo que \u2018anunciaba el Reino de Dios\u2019<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Y tan profundamente enraizado est\u00e1 el llamado a la misi\u00f3n en nuestra vocaci\u00f3n de religiosos del Verbo Encarnado, que decimos que queremos ser \u201c\u2018como una nueva Encarnaci\u00f3n del Verbo\u2019, siendo <em>esencialmente misioneros<\/em> y marianos\u201d<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a nosotros \u201cse nos ha confiado la sublime tarea de hacer efectivo y completar este inefable misterio de salvaci\u00f3n universal; a nosotros se nos confi\u00f3 la misi\u00f3n de dar a Jesucristo a las almas que todav\u00eda no lo poseen, de lavarlas con su Sangre, de enriquecerlas con sus m\u00e9ritos, que de otra manera quedar\u00edan inutilizados, de extender sobre toda la tierra el Reino bendito de Dios. Nuestro Instituto no tiene otra raz\u00f3n de existir que \u00e9sta. Nosotros le pertenecemos porque, por divina elecci\u00f3n, somos los ministros de la Redenci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>.<\/p>\n<p>Ahora bien, este env\u00edo presenta dos caracter\u00edsticas:\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u201ctiene una dimensi\u00f3n universal: todos los hombres est\u00e1n llamados a formar parte del Reino de Dios, ya que <em>Dios quiere que todos los hombres se salven y vengan al conocimiento de la verdad<\/em> (1 Tim 2, 4);\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; implica la certeza del auxilio divino: <em>Yo estar\u00e9 con vosotros siempre hasta la consumaci\u00f3n del mundo<\/em> (Mt 28, 20); <em>ellos se fueron, predicando por todas partes, cooperando con ellos el Se\u00f1or<\/em>\u2026 (Mc 16, 20)\u201d<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p>\n<p>El Verbo Encarnado nos ha encomendado una misi\u00f3n universal: <em>id<\/em> <em>por todo el mundo<\/em><a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>. Por eso, claramente dice nuestro <em>Directorio<\/em>: \u201cNo hay lugar donde haya un alma que le est\u00e9 vedado al misionero\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que \u201cnuestra peque\u00f1a Familia Religiosa no debe estar nunca replegada sobre s\u00ed misma, sino que debe estar abierta como los brazos de Cristo en la Cruz, que ten\u00eda de tanto abrirlos de amores, los brazos descoyuntados\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. Y eso es lo que tenemos que mantener siempre firmemente arraigado en la mente y en el coraz\u00f3n. Individual y colectivamente hablando, debemos sentir al vivo la responsabilidad del compromiso adquirido el d\u00eda de nuestra profesi\u00f3n de los votos religiosos en nuestro Instituto, de \u201cno ser esquivos a la aventura misionera\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>, \u201cporque es de nosotros, de nuestro fervoroso celo, que muchos millones de almas esperan su salvaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Este sentido de responsabilidad apost\u00f3lica, esta solicitud por las almas, esta visi\u00f3n planetaria de la misi\u00f3n, que no conoce l\u00edmites geogr\u00e1ficos<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>, ni se amedrenta por las circunstancias porque sabe que no hay lugar sobre la tierra donde no obre la Providencia de Dios, y que hace que el misionero urgido por la caridad de Cristo busque con \u201ccreatividad apost\u00f3lica\u201d nuevas maneras de hacer amar y servir a Cristo, \u00e9se y no otro, es el esp\u00edritu misionero que hemos recibido de nuestro Fundador como tan patentemente queda plasmado en los textos del derecho propio. Por tanto \u201cno podemos menos de obedecer con valent\u00eda y con gozo\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> al llamado del \u201cRey eterno\u201d, del \u201cSumo y verdadero Capit\u00e1n\u201d \u201ccuya voluntad es la de conquistar todo el mundo\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>, como cada a\u00f1o meditamos en nuestros ejercicios espirituales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso decimos que nuestra disposici\u00f3n para la misi\u00f3n debe ser la del tercer binario<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Y nuestro anhelo debe ser vivir con tal disposici\u00f3n \u201cpermanentemente, sin disminuciones ni retractaciones, sin reservas ni condiciones, sin subterfugios ni dilaciones, sin repliegues ni lentitudes. Tanto en los empe\u00f1os de lo \u00edntimo, como en los altos empe\u00f1os hist\u00f3ricos: [ya que] no es capaz de edificar imperios quien no es capaz de dar fuego a sus naves cuando desembarca\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, los misioneros de nuestro Instituto \u201cdeben prepararse con una formaci\u00f3n espiritual y moral especial para una tarea tan elevada. Deben, pues, ser capaces de tomar iniciativas, constantes para terminar las obras, perseverantes en las dificultades, soportando con paciencia y fortaleza la soledad, el cansancio y el trabajo infructuoso\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p>A todos nos concierne tener no s\u00f3lo grand\u00edsima estima del esp\u00edritu misionero de nuestra querida Familia Religiosa sino tambi\u00e9n el deber de impregnarnos cada vez m\u00e1s de \u00e9l, sin rebajarlo \u2013pues es el mismo Rey del universo quien nos hace part\u00edcipes de su misi\u00f3n redentora<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>\u2013; sin circunscribirlo dentro de c\u00e1lculos humanos \u2013porque los c\u00e1lculos humanos destruyen la acci\u00f3n del Esp\u00edritu<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>\u2013, sin ofuscar aun en lo m\u00e1s m\u00ednimo el sant\u00edsimo ideal para el cual Dios nos ha llamado: <em>id\u2026 y ense\u00f1ad a todas las gentes, bautiz\u00e1ndolas\u2026, ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo cuanto yo os he mandado<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>, sino m\u00e1s bien, honrarlo con una vida santa, cultiv\u00e1ndolo en nuestras comunidades y sabi\u00e9ndolo transmitir genuinamente a nuestros formandos en quienes se desea ver un celo misionero vivo <a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n son para nosotros las palabras que San Juan Pablo II dirig\u00eda a los religiosos en el a\u00f1o 1982: \u201cNunca reduzc\u00e1is, por nada, esta identidad y nunca olvid\u00e9is la finalidad exacta del ministerio y del servicio apost\u00f3lico al que hab\u00e9is sido llamados\u201d<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>.<\/p>\n<p>Obviamente, esto siempre implica \u201csacrificios\u201d, pero tenemos que ser conscientes que <em>sin derramamiento de sangre no hay redenci\u00f3n<\/em><a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><em>, <\/em>pues tambi\u00e9n tenemos que ser conscientes de la urgencia de la misi\u00f3n en esta hora de la historia de la Iglesia. El mismo Concilio Vaticano II, que ha sido la gran preparaci\u00f3n de la Iglesia para el tercer milenio cristiano<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>, exhorta a los sacerdotes con estas palabras: \u201cEst\u00e9n dispuestos y cuando se presente la ocasi\u00f3n ofr\u00e9zcanse con valent\u00eda\u2026 para emprender la obra misionera en las regiones apartadas o abandonadas de la propia di\u00f3cesis o en otras di\u00f3cesis. Infl\u00e1mense en el mismo celo los religiosos y religiosas e incluso los laicos para con sus conciudadanos, sobre todo los m\u00e1s pobres\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>. Y en referencia a las Iglesias j\u00f3venes, que muchas veces tienen necesidad de m\u00e1s sacerdotes, lo cual an\u00e1logamente se puede aplicar a nuestra joven familia religiosa, dice el mismo Decreto conciliar: \u201cPara que este celo misional florezca entre los nativos del lugar es muy conveniente que las Iglesias j\u00f3venes participen cuanto antes activamente en la misi\u00f3n universal de la Iglesia, enviando tambi\u00e9n ellas misioneros que anuncien el Evangelio por toda la tierra, aunque sufran escasez de clero\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, despu\u00e9s de haber constatado que \u201cLa Iglesia&#8230; sabe que le queda por hacer todav\u00eda una obra misionera ingente\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>, el Concilio se dirige espec\u00edficamente a los religiosos y, con una osad\u00eda inusitada, menciona incluso la posibilidad de adaptar las Constituciones del Instituto, en fidelidad a la mente del Fundador: \u201cLos Institutos de vida activa, por su parte, persigan o no un fin estrictamente misional, preg\u00fantense sinceramente delante de Dios si pueden extender su actividad para la expansi\u00f3n del Reino de Dios entre los gentiles; si pueden dejar a otros algunos ministerios, de suerte que dediquen tambi\u00e9n sus fuerzas a las misiones; si pueden comenzar su actividad en las misiones, adaptando, si es preciso, sus Constituciones, fieles siempre a la mente del Fundador; si sus miembros participan seg\u00fan sus posibilidades, en la acci\u00f3n misional; si su g\u00e9nero de vida es un testimonio acomodado al esp\u00edritu del Evangelio y a la condici\u00f3n del pueblo\u201d<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>. Si gran parte de la fecundidad de nuestra Familia Religiosa est\u00e1 en haber podido vivir y aplicar las ense\u00f1anzas y el aut\u00e9ntico esp\u00edritu del Concilio Vaticano II, de modo especial esto se debe entender de las indicaciones de este Concilio marcadamente misionero.<\/p>\n<p>Lanc\u00e9monos entonces a alcanzar ese ideal con plena confianza en Dios \u2013ya que, a pesar de nuestras grandes limitaciones y pecados, es el mismo Verbo Encarnado quien nos elige y nos env\u00eda\u2013, y nos da certeza de su auxilio: <em>Yo estar\u00e9 con vosotros siempre hasta la consumaci\u00f3n del mundo<\/em><a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>. Y digo no s\u00f3lo lanzarnos a alcanzar ese ideal como quien da manotazos en el aire, sino hacerlo responsablemente, eficazmente, de manera inteligente, no improvisada, con grand\u00edsima generosidad \u2013aun cuando los n\u00fameros parezcan no acompa\u00f1ar, aun cuando la falta de apoyo tienda a descorazonarnos, aun cuando el maligno nos combata, aun cuando nadie m\u00e1s quiera ir a ese lugar<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a>\u2013 ya que si bien nosotros <em>siervos in\u00fatiles somos<\/em><a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>, el protagonista de la misi\u00f3n es el mismo Jesucristo y su Esp\u00edritu<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>. Y una vez en el lugar que la Providencia ha destinado para cada uno de nosotros, darnos todo y darnos para siempre<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a> con una fe s\u00f3lida e intr\u00e9pida, con incontenible entusiasmo, perseverando hasta el fin en la disposici\u00f3n de <em>dar la vida por las ovejas<\/em>. Porque, \u00bfqu\u00e9 es ser misionero sino \u201cdisponerse a morir, como el grano de trigo, para ver a Cristo en todas las cosas\u201d?<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>.<\/p>\n<p>Queridos todos: <em>El amor de Cristo nos urge<\/em>. Por ello, dice nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, citando a San Luis Orione: \u201cQuien no quiera ser ap\u00f3stol que salga de la Congregaci\u00f3n: hoy, quien no es ap\u00f3stol de Jesucristo y de la Iglesia, es ap\u00f3stata\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. <em>Ser\u00e9is mis testigos <\/em>(Hch 1, 8)<\/strong><\/h4>\n<p>Ya en una carta circular anterior<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a> dec\u00edamos que la misi\u00f3n est\u00e1 inscrita en el coraz\u00f3n mismo de la vida consagrada y que nuestra tarea de evangelizaci\u00f3n se realiza con m\u00e1s efectividad mientras mayor sea la uni\u00f3n y la concordia entre los miembros de la comunidad.<\/p>\n<p>Similarmente, quisiera ahora referirme a un tema no menos importante y pr\u00e1ctico que es el de la calidad de vida comunitaria y del esp\u00edritu de familia que nos debe animar. Puesto que tambi\u00e9n a nosotros como a la comunidad cristiana primitiva, Jesucristo nos confiri\u00f3 la misi\u00f3n de ser sus testigos.<\/p>\n<p>Nuestras <em>Constituciones<\/em> tratan con especial \u00e9nfasis y di\u00e1fana claridad la importancia del testimonio de vida en la obra misionera: \u201cEn esta obra de apostolado en la que \u2018se es misionero ante todo por lo que se es\u2026 antes de serlo por lo que se dice o se hace\u2019<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>, ocupa el primer lugar el testimonio de vida, \u2018primera e insustituible forma de la misi\u00f3n\u2019<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>, de modo que resplandezca entre los fieles la caridad de Cristo\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros es misionero de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a> para servir a Cristo en su Cuerpo M\u00edstico, aun cuando est\u00e9 en el claustro de un monasterio o postrado en una cama. Y como tales, estamos llamados a testimoniar individualmente y comunitariamente a Cristo Resucitado de una manera peculiar, es decir de acuerdo a lo expresado en nuestro carisma fundacional.<\/p>\n<p>Por eso nuestro testimonio como religiosos del Instituto del Verbo Encarnado debe ser el testimonio radical de un religioso que permanentemente \u201cvive como resucitado, <em>buscando las cosas de arriba, donde est\u00e1 Cristo sentado a la diestra de Dios; pensando en las cosas de arriba, no en las de la tierra<\/em> y que vive en la libertad de los hijos de Dios\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.\u00a0 Nosotros debemos dar testimonio evidente de nuestra fe en el Verbo Encarnado a trav\u00e9s de las obras, especialmente \u201corientando el alma a actos grandes\u2026 a realizar obras grandes en toda virtud\u201d<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>. Nuestro debe ser el testimonio de aquel que movido por amor a Cristo se lanza a la aventura misionera, porque el mismo Cristo que dijo: <em>no hay nadie que habiendo dejado casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o campo por amor de m\u00ed y del evangelio no reciba el c\u00e9ntuplo ahora en este tiempo \u2026 y la vida eterna en el siglo venidero<\/em><a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>; es el mismo que dijo: <em>No hay amor m\u00e1s grande que dar la vida por los amigos<\/em><a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>.\u00a0 El testimonio que debemos dar al mundo, es el del religioso que, a imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado, hace de s\u00ed una donaci\u00f3n total y valerosa, a trav\u00e9s de una vida religiosa vivida con fidelidad, con alegr\u00eda y humildad, y que con gran fuerza proclama \u201cque el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp\u00edritu de las bienaventuranzas\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>. Es m\u00e1s, es testimonio del religioso que transmite con su vida el deseo ardiente de martirio que cultiva en su alma, porque est\u00e1 convencido de que <em>es preciso pasar por muchas tribulaciones antes de entrar en el Reino de los cielos<\/em><a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a><em>.<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, este testimonio individual no es ni ajeno ni accesorio, ni alternativo a la vida de comunidad, sino que, siendo parte integral de la misma, es desde la comunidad misma desde donde se irradia a los dem\u00e1s. Y de aqu\u00ed el papel fundamental de la vida fraterna no s\u00f3lo en nuestro camino espiritual sino tambi\u00e9n en el cumplimiento de nuestra misi\u00f3n en el mundo<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>.<\/p>\n<p>Todos somos hijos de una misma Familia, cuyo honor y progreso debe ser el ideal de nuestros corazones<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>. Y como miembros de nuestra querida Familia del Verbo Encarnado, a todos se nos pide \u201cuna participaci\u00f3n convencida y personal en la vida y en la misi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a> de nuestro Instituto donde ciertamente no ha de faltar el desaf\u00edo por mantener el equilibrio entre oraci\u00f3n y trabajo, apostolado y formaci\u00f3n, compromisos apost\u00f3licos y descansos<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>. Por tanto, resulta de gran importancia la ayuda mutua, el animarse espiritualmente unos a otros, el soportar tranquilamente las imperfecciones de los dem\u00e1s, y el saberse alegrar juntos<a href=\"#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>, viviendo como una verdadera familia en Cristo<a href=\"#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, para alcanzar la meta elevad\u00edsima a la que Dios nos ha llamado dentro de su Iglesia, tenemos que tener presente que la vida fraterna tiene como objetivo formar <em>una familia peculiar<\/em>, \u201ccualitativamente\u201d hablando, es decir, por nuestro modo de vivir. No hemos sido reunidos por motivaciones humanas, sino por una invitaci\u00f3n especial de Dios, a fin de que nuestras comunidades sean signo visible del modo de vivir del Verbo Encarnado particularmente imitando su anonadamiento informado por su amor redentor<a href=\"#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>. Cada uno de nosotros debe luchar por ser como \u201cotro Cristo\u201d imitando la inmensa bondad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que a todos hace siempre el bien, sin hacer caso de las ofensas, de las injusticias recibidas, de las faltas de respeto; antes bien, sabiendo excusar y perdonar al hermano que yerra. \u201cD\u00e9monos el lujo de ser buenos con quien menos parece merecerlo\u2026\u201d, dec\u00eda el B. Paolo Manna a sus misioneros, \u201csi yo soy bueno con mi hermano triste, dolorido, defectuoso, le alivio la pena y lo obligo a corregirse. Con la generosidad en el trato, con la abundancia de bondad para con el hermano perezoso o desanimado, aumento su capacidad de trabajo y del bien. A nuestros hermanos quiz\u00e1s no tengamos nada que dar, pero siempre podemos dispensarle con gran abundancia, nuestro optimismo, nuestro aprecio, nuestra animaci\u00f3n afectuosa\u201d<a href=\"#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>. Es esta caridad practicada dentro de la misma familia la que atrae los corazones.<\/p>\n<p>Por tanto, el \u201cformar comunidad\u201d no es un obst\u00e1culo para la misi\u00f3n, antes bien, contribuye directamente a la evangelizaci\u00f3n. La fraternidad aut\u00e9ntica es el signo, por excelencia, que nos dej\u00f3 el Se\u00f1or: <em>en esto conocer\u00e1n todos que sois mis disc\u00edpulos, en que os am\u00e1is los unos a los otros<\/em> <a href=\"#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>. De aqu\u00ed que \u201ccuanto m\u00e1s intenso es el amor fraterno, tanto mayor es la credibilidad del mensaje anunciado\u201d<a href=\"#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n cabe mencionar, que las obras de apostolado no se oponen a la vida fraterna, como dial\u00e9cticamente argumentan algunos, sino que, muy por el contrario, \u201cla misi\u00f3n refuerza la vida consagrada, le infunde un renovado entusiasmo y nuevas motivaciones, y estimula su fidelidad\u201d<a href=\"#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>. En t\u00e9rminos similares nuestras <em>Constituciones<\/em> dicen: \u201cLa vida pastoral\u2026 cuando se realiza de manera ordenada fomenta, de manera eminente, la vida comunitaria\u201d<a href=\"#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>.<\/p>\n<p>Es interesante notar que aunque nuestras <em>Constituciones<\/em> establecen que \u201csalvo casos excepcionales\u201d, en nuestras comunidades \u201cdeber\u00e1n estar destinados, por lo menos tres religiosos\u201d<a href=\"#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>, mencionan sin embargo y al mismo tiempo, la posibilidad de que vayan de a dos: \u201cno es conveniente que vayan solos, sino al menos dos\u201d<a href=\"#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>. Y adem\u00e1s tambi\u00e9n el derecho propio prev\u00e9 la posibilidad de que haya comunidades peque\u00f1as<a href=\"#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a> e incluso miembros solos<a href=\"#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>, dada la \u00edndole misionera de nuestro Instituto; lo cual no quita, que se pongan los medios \u201cpara proveerse m\u00e1s operarios\u201d<a href=\"#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>. Y esto es as\u00ed, no s\u00f3lo por la \u00edndole y el carisma propio de nuestro Instituto, pues entra de lleno en la intenci\u00f3n y mente de nuestro Fundador, sino tambi\u00e9n por la situaci\u00f3n actual de la Iglesia en la que \u201ces urgente la misi\u00f3n <em>ad gentes<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a>.<\/p>\n<p>Que quede claro entonces, que si bien \u201cel religioso \u2018solo\u2019 no es nunca un ideal\u201d tampoco esta posibilidad es motivo para ser remisos al mandato de Cristo: <em>Id por todo el mundo y anunciad el Evangelio<\/em>. La raz\u00f3n de fondo es la misma expuesta por el Beato Paolo Manna, quien, a pesar de tener su Instituto la misma norma que nosotros, escrib\u00eda en una carta circular: \u201cen algunas misiones de nuestro Instituto, no se ha podido siempre atenerse a esta regla: los misioneros fueron demasiado pocos y se ha debido ir tras las almas, all\u00e1 donde la gracia nos llevaba en una vast\u00edsima extensi\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>.<\/p>\n<p>Tengamos siempre presente que nuestra vida comunitaria no es mero asamble\u00edsmo<a href=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a>, y por eso m\u00e1s all\u00e1 del n\u00famero de miembros de una comunidad, como bien dice nuestro <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> y repite el <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>: \u201cEl fundamento m\u00e1s profundo de nuestra unidad como Familia Religiosa lo encontraremos siempre en la Eucarist\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a>, que es definitivamente, nuestro centro natural.<\/p>\n<p>En vano arguyen algunos diciendo que el n\u00famero de miembros en una comunidad \u2013por ser pocos\u2013 afecta a la perseverancia de los religiosos. La perseverancia es una gracia, y, por tanto, es de orden interior, y no se puede atribuir a algo exterior. El n\u00famero de miembros de la comunidad no tiene ninguna relaci\u00f3n causal con la gracia interior de la perseverancia, gracia que Dios da siempre a quien pone los medios para perseverar. Ciertamente, que la vida comunitaria ayuda, y ayuda mucho. Pero no es la causa ni la condici\u00f3n para perseverar.\u00a0<\/p>\n<p>Y por eso, nuestros misioneros, aunque muchas veces en misiones muy distantes, o pasando largos per\u00edodos \u2018sin un compa\u00f1ero de misi\u00f3n\u2019, se saben enviados y acompa\u00f1ados, <em>efectivamente<\/em> por toda una Familia Religiosa, que les quiere bien y se preocupa por ellos. Pues tambi\u00e9n el derecho propio dispone que aun cuando el religioso est\u00e9 en una misi\u00f3n distante, o solo, la Congregaci\u00f3n como buena madre se empe\u00f1a en mantener frecuentes contactos con estos hermanos nuestros, y busca todos los medios para favorecer y reforzar los v\u00ednculos fraternos<a href=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a>. Y as\u00ed, con gran virilidad y gran esp\u00edritu de fe, muchos de los nuestros han ido abriendo camino solos al principio, hasta que luego se les han sumado otros.<\/p>\n<p>Podr\u00eda citar aqu\u00ed ejemplos de varios santos misioneros religiosos que fueron solos y lograron lo que parec\u00eda imposible: pienso por ejemplo en San Francisco Javier y tantos otros a quienes San Ignacio mand\u00f3 solos (aun cuando el mismo San Ignacio escribi\u00f3 en sus <em>Constituciones<\/em> que los jesuitas deber\u00edan ir al menos de a dos), o San Francisco Solano que recorri\u00f3 kil\u00f3metros solo, aun cuando para los franciscanos la vida conventual es esencial.<\/p>\n<p>Pienso en San Jun\u00edpero Serra que me era tan cercano en mis tiempos de mi misi\u00f3n en el Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de la Paz, canonizado en el 2015 por el Santo Padre, quien siendo asm\u00e1tico y sufriendo de una llaga cr\u00f3nica en su pierna, a los 56 a\u00f1os de edad y con la sola experiencia de haberse desempe\u00f1ado 12 a\u00f1os ense\u00f1ando filosof\u00eda y teolog\u00eda, se ofreci\u00f3 como misionero para ir hacia Nueva Espa\u00f1a (M\u00e9xico). Desde donde incursion\u00f3 hacia el norte (actualmente California, Estados Unidos) fundando 9 misiones (actuales ciudades), bautizando a m\u00e1s de 6000 personas y confirmando a otras 5000. Fue \u00e9l quien introdujo, adem\u00e1s, la agricultura y el sistema de irrigaci\u00f3n en esas tierras. El lema de este santo misionero fue: \u201cSiempre hacia adelante, nunca hacia atr\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Pienso en la generosidad invencible de San Vicente de Paul que segu\u00eda mandando misioneros a Madagascar aun cuando se los mataban o mor\u00edan por la plaga que en ese entonces asolaba aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sin ir m\u00e1s lejos, recordemos el ejemplo del misionero planetario que fue San Juan Pablo II, que con sus 104 viajes fuera de Italia nos dio ejemplo de que \u201cel mandato de Cristo y la advertencia del ap\u00f3stol: <em>\u00a1Ay de mi si no evangelizara!<\/em> son v\u00e1lidos todav\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a>. \u00c9l mismo dec\u00eda: \u201cAviven la gracia de su carisma espec\u00edfico y emprendan de nuevo con valent\u00eda su camino, prefiriendo [\u2026] los lugares m\u00e1s humildes y dif\u00edciles\u201d<a href=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a>.<\/p>\n<p>Este es el esp\u00edritu de inmolaci\u00f3n que debemos cultivar como misioneros que se han consagrado para dar testimonio del Resucitado entre las gentes, sin dejarse atemorizar por dudas, incomprensiones, rechazos, o persecuciones.<\/p>\n<p>Pero como los ejemplos m\u00e1s cercanos son todav\u00eda m\u00e1s convincentes \u2013y lo menciono aqu\u00ed para edificaci\u00f3n de todos\u2013 con cuanta satisfacci\u00f3n comprobamos \u2013ya durante el Cap\u00edtulo General y yo personalmente en mis visitas a varias de nuestras misiones\u2013 la entereza, la valent\u00eda, la madurez y la generosidad de tantos de los nuestros que llevan adelante la misi\u00f3n, aunque por momentos est\u00e9n solos o en comunidades peque\u00f1as. Simplemente porque ellos, leales a la palabra dada de \u201cno ser esquivos a la aventura misionera\u201d, est\u00e1n dispuestos a corresponder al amor de Cristo <em>que los am\u00f3 primero<\/em> no s\u00f3lo aceptando ir a lugares dif\u00edciles y lejanos, sino tambi\u00e9n a estar en condiciones del todo extraordinarias, como puede ser el estar solos o en comunidades de a dos, aferrados a la sola promesa de Cristo que dijo: <em>Estar\u00e9 con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo<a href=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\"><strong>[97]<\/strong><\/a><\/em>. Y esta confianza nace del convencimiento de saber que el ser enviado como misionero es sin\u00f3nimo de ser amado con predilecci\u00f3n por el Padre, a quien se quiere corresponder con una entrega sin reservas.<\/p>\n<p>Que el Padre Espiritual de nuestra Familia Religiosa, San Juan Pablo II, el gran misionero planetario, nos conceda la gracia de abrazar con creciente fervor la labor misionera y de responder con alegre valent\u00eda al llamado de Cristo: <em>Id por todo el mundo anunciando el evangelio<\/em><a href=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a>.<\/p>\n<p>Encomiendo a la Virgen Sant\u00edsima, primer testigo de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, a toda nuestra Familia Religiosa. Que su intercesi\u00f3n amorosa nos conceda esta Pascua la gracia de testimoniar hasta en los confines del mundo la alegr\u00eda de vivir seg\u00fan las bienaventuranzas evang\u00e9licas.<\/p>\n<p>\u00a1Felices Pascuas para todos!<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de abril de 2018<br \/><em>Carta Circular 9\/2017<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 212.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Jn 13, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Hch 10, 39-40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Hch 10, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Jn 20, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Lc 24, 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Mt 28, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 215.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> 1 Cor 1, 21.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 45; <em>op. cit.<\/em> Cf. San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Obras Asc\u00e9ticas.<\/em> Reflexiones \u00fatiles a los obispos, Madrid 1954, 38; cf. San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Obras Asc\u00e9ticas. <\/em>Carta a un obispo nuevo, Madrid 1954, 380.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 37; <em>op. cit<\/em>. Citado por Carlos Almena, en <em>San Pablo de la Cruz<\/em>, Ed. Descl\u00e9e, Bilbao 1960.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 45; <em>op. cit.<\/em> Cf. San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Obras Asc\u00e9ticas<\/em>. Carta a un obispo nuevo, Madrid 1954, 380.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a><em> Id por todo el mundo\u2026ense\u00f1ad a todas las gentes\u2026predicad el Evangelio a todas las creaturas<\/em> (Mc 16, 15).\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. San Juan Bosco, <em>Serm\u00f3n de Despedida a los Primeros Misioneros,<\/em> Memorie Biografiche, 11, 383-387.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 50; <em>op. cit.<\/em> San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, <em>Obras Asc\u00e9ticas<\/em>. Carta a un obispo nuevo, Madrid 1954, 382.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Cf. San Juan Bosco, <em>Serm\u00f3n de Despedida a los Primeros Misioneros,<\/em> Memorie Biografiche, 11, 383-387.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> San Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, 62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Por ej., en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii gaudium<\/em>, nn. 20-23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Concilio Vaticano II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia <em>Ad gentes<\/em>, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia <em>Lumen gentium<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> <em>CIC<\/em>, c. 577.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 31; <em>op. cit<\/em>. Beata Isabel de la Trinidad, Elevaci\u00f3n 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta circular n. 19, Mil\u00e1n, 15 de diciembre de 1932.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 162.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 254.257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta circular n. 11, Mil\u00e1n, 1 de enero de 1930.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> <em>Directorio de la Misi\u00f3n Ad Gentes<\/em>, 75: \u201cEl campo de la <em>missio ad gentes<\/em> se ha ampliado notablemente, y no se puede definir s\u00f3lo bas\u00e1ndose en consideraciones geogr\u00e1ficas o jur\u00eddicas; en efecto, los verdaderos destinatarios de la actividad misionera del pueblo de Dios no son s\u00f3lo los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino tambi\u00e9n los \u00e1mbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones\u201d; <em>op. cit.<\/em> Benedicto XVI, <em>Discurso a los participantes en un congreso con ocasi\u00f3n del cuadrag\u00e9simo aniversario del decreto del Concilio Vaticano II \u201cAd gentes\u201d<\/em>, 11 marzo 2006.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> <em>Directorio de Misiones Populares<\/em>, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> San Ignacio de Loyola, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, [95].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> <em>Directorio de la Misi\u00f3n Ad Gentes<\/em>, 107.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 161.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Is 55, 8; San Pedro Juli\u00e1n Eymard, <em>Obras Eucar\u00edsticas<\/em>, I Parte, II Serie, La Sagrada Comuni\u00f3n, La vida de uni\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo; Antonio Royo Mar\u00edn, <em>Teolog\u00eda de la Perfecci\u00f3n Cristiana<\/em>, II Parte, Cap. 1, art. 2, II; Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda durante las celebraciones en recuerdo de Abraham \u2018Padre de todos los creyentes\u2019<\/em>, 23 de febrero del 2000; Papa Francisco, <em>Meditaciones diarias<\/em>, 14 de diciembre de 2015.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. Mt 28, 19-20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> El tema es tratado extensamente en el <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 395-432. Hago hincapi\u00e9, sin embargo, a lo que se menciona en los p\u00e1rrafos 430-431: \u201cll\u00e9nense (los alumnos) de un esp\u00edritu tan cat\u00f3lico que se acostumbren a traspasar los l\u00edmites de la propia di\u00f3cesis o naci\u00f3n o rito y ayudar a las necesidades de toda la Iglesia, preparados para predicar el Evangelio en todas partes\u201d \u2026 \u201cDeben prepararse, atendiendo a las grandes necesidades de la Iglesia universal y del mundo para encarar con solicitud y discernimiento las grandes obras de la Iglesia, como son el promover las vocaciones sacerdotales y religiosas, y las tareas misionales, ecum\u00e9nicas y sociales m\u00e1s urgentes\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> <em>A los sacerdotes, religiosos y religiosas en F\u00e1tima<\/em>, 13 de mayo de 1982.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Heb 9, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Cfr. San Juan Pablo II, Carta apost\u00f3lica <em>Tertio millenio adveniente<\/em>, 18-20, <em>passim<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> Concilio Vaticano II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia <em>Ad gentes<\/em>, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Concilio Vaticano II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia <em>Ad gentes<\/em>, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Concilio Vaticano II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia <em>Ad gentes<\/em>, 40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> Cf. Lc 17, 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> Como recomendaba el Beato Paolo Manna a sus misioneros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216; <em>op. cit<\/em>. <em>Cartas de Don Orione<\/em>, Carta del 02\/08\/1935, Edit. P\u00edo XII, Mar del Plata 1952, 89.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Hch 1, 8.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Carta Circular 7\/2017<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> San Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> San Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 166.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 39; <em>op. cit.<\/em> Cf. Col 3, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> Mc 10, 28-30.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> Jn 15, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> Hch 14, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 385.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta circular, Mil\u00e1n, 1 de mayo de 1925.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 32; <em>op. cit<\/em>. CICSVA. <em>La vida fraterna en comunidad. Congregavit nos in unum Christi amor<\/em>, 50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a> Les invito a leer con atenci\u00f3n el <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 386; <em>Directorio de Oratorios<\/em>, 61-63.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 228.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a> Cf. Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta circular n. 8, Mil\u00e1n, 15 de septiembre de 1927.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 21; <em>op. cit.<\/em> Jn 13, 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 22.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 268;<em> op. cit. <\/em>Cf.<em> Vita Consecrata<\/em>, 78.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 155.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 353.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 188.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 92.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a> <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 93.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 188. Quisiera aclarar que se han hecho y se hacen esfuerzos concretos para reforzar muchas de nuestras misiones, sin embargo, tambi\u00e9n es cierto que, en algunos casos, aunque quisi\u00e9ramos mandar m\u00e1s misioneros no se puede, ya porque el gobierno solo otorga un n\u00famero limitado de visas, ya porque el sistema de inserci\u00f3n pastoral no lo permite, etc.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a> Papa Francisco, <em>Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2014<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a> Beato Paolo Manna, <em>Virtudes Apost\u00f3licas<\/em>, Carta circular n. 13, Mil\u00e1n, septiembre de 1930.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 34.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 300 y <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 202.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vida Fraterna<\/em>, 93; <em>op. cit<\/em>. CICSVA, <em>La vida fraterna en comunidad. Congregavit nos in unum Christi amor<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso en el Congreso nacional italiano sobre el tema \u2018Misiones al pueblo para los a\u00f1os 80\u2019<\/em>, 6 de febrero de 1981.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a> San Juan Pablo II, Carta enc\u00edclica <em>Redemptoris missio<\/em>, 66.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a> Mt 28, 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a> Mc 16, 15.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEsencialmente Misioneros\u201dConstituciones, 31 Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas, Dentro de unas pocas semanas hemos de celebrar con gozo el Misterio Pascual, que es para nosotros \u201cfuente inexhausta de espiritualidad\u201d[1], y \u201cmanifestaci\u00f3n por excelencia del amor de Dios a los hombres\u201d[2], ya que nos am\u00f3 hasta el extremo[3]. \u00a1Cu\u00e1nta confianza y paz infunde a nuestras almas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1215,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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