{"id":501,"date":"2017-03-01T20:20:12","date_gmt":"2017-03-01T18:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=501"},"modified":"2024-10-22T06:53:21","modified_gmt":"2024-10-22T04:53:21","slug":"sobre-la-urgencia-de-la-pastoral-de-las-vocaciones-al-sacerdocio-y-a-la-vida-consagrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2017\/03\/01\/sobre-la-urgencia-de-la-pastoral-de-las-vocaciones-al-sacerdocio-y-a-la-vida-consagrada\/","title":{"rendered":"Sobre la urgencia de la pastoral de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"501\" class=\"elementor elementor-501\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a869d69 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a869d69\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-296c6d6b\" data-id=\"296c6d6b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1f0e11f1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1f0e11f1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p>Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas:<\/p>\n<p>A pocos d\u00edas de celebrar el misterio sacrosanto de la Encarnaci\u00f3n del Verbo en el seno pur\u00edsimo de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, quiero saludarlos nuevamente a todos con grand\u00edsimo afecto.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Siempre resulta muy fruct\u00edfero y apacible a nuestras almas contemplar con profundidad el maravilloso acontecimiento donde se halla anclada nuestra espiritualidad, es decir, el magn\u00edfico hecho de que <em>el Verbo se hizo carne<\/em> (Jn 1, 14).<\/p>\n<p>Pues, \u201csi somos religiosos es para imitar al Verbo Encarnado casto, pobre, obediente e hijo de Mar\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Es en \u00c9l en quien queremos fundarnos<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> y a quien \u201cqueremos amar y servir, y hacer amar y hacer servir\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y es por \u00c9l que nos embarcamos en la maravillosa aventura de la evangelizaci\u00f3n de la cultura<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed tambi\u00e9n que nuestra espiritualidad que \u201cquiere ser del Verbo Encarnado\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> halle en la Virgen Sant\u00edsima el molde m\u00e1s perfecto donde arrojarnos sin reservas para \u201cser formados y moldeados en Jesucristo, y Jesucristo en nosotros\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Ella es modelo del amor esponsalicio y de la maternidad espiritual que debe caracterizar a \u201ctodos aquellos que [est\u00e9n] asociados a la misi\u00f3n apost\u00f3lica de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Contemplando a la Madre de Dios, vemos c\u00f3mo su \u201cvirginidad se convierte en fecundidad \u00fanica por medio del poder del Esp\u00edritu y de la fe\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> ya que fructific\u00f3 no solo espiritualmente, sino en una generaci\u00f3n f\u00edsica: el Verbo hecho carne. An\u00e1logamente, nosotros \u2013sacerdotes y religiosos\u2013 podemos afirmar que la virginidad y el celibato no son opuestos al amor, ni tampoco opuestos a la generaci\u00f3n. Antes bien, \u201cla virginidad, siguiendo el ejemplo de la Virgen de Nazaret, es fuente de una especial fecundidad espiritual: es fuente de la maternidad [o en este caso, de la paternidad] en el Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Es por eso que con ocasi\u00f3n de la celebraci\u00f3n de la Solemnidad del Verbo Encarnado en la que conmemoramos la exquisita fecundidad de la virginidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima, les env\u00edo esta circular sobre nuestra fecundidad espiritual, enfatizando de manera particular que es un \u201celemento integrante de nuestra espiritualidad, el saber llamar, ense\u00f1ar, dirigir, acompa\u00f1ar y seleccionar las vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> y que \u00e9stas son el fruto mejor de nuestra consagraci\u00f3n a Dios y el gozo m\u00e1s grande de nuestra vida. M\u00e1s a\u00fan, es \u201cintr\u00ednseco al fin de la evangelizaci\u00f3n de la cultura y al carisma del Instituto la pastoral de las vocaciones, ya que los consejos evang\u00e9licos son parte integrante del mensaje de la salvaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Por eso, resulta de capital importancia el tomar conciencia de nuestra \u201cresponsabilidad de colaborar, mediante la oraci\u00f3n perseverante y la acci\u00f3n un\u00e1nime, en la promoci\u00f3n de las vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>1. La generaci\u00f3n espiritual: una responsabilidad<\/strong><\/h4>\n<p>Nuestro San Juan Pablo II dec\u00eda: \u201cUna comunidad sin vocaciones es como una familia sin hijos\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Todos y cada uno de los sacerdotes y religiosos est\u00e1n llamados a la fecundidad espiritual.<\/p>\n<p>El Venerable Siervo de Dios Monse\u00f1or Fulton Sheen<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a> (1895 &#8211; 1979) lo expresaba muy hermosamente diciendo: \u201cUn sacerdote no puede vivir sin amor&#8230; Si debe engendrar almas y si \u00e9l debe ser un \u2018padre\u2019 engendrando a otros en Cristo, debe haber amor. Ese amor es igual que el de Mar\u00eda; el fuego y la pasi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo lo cubren con su sombra. Y as\u00ed como en Ella se unieron la virginidad y la maternidad, as\u00ed en el sacerdote debe haber unidad de virginidad y paternidad. Esto no es esterilidad, sino fecundidad; no es ausencia de amor, sino su \u00e9xtasis\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, ese <em>creced y multiplicaos <\/em>del G\u00e9nesis<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, no est\u00e1 reservado s\u00f3lo a la generaci\u00f3n biol\u00f3gica, sino que tambi\u00e9n se aplica a la vida sacerdotal. \u201cLa vida engendra vida\u201d<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Entonces, si el sacerdote es verdadero Padre debe engendrar vida ya que tiene vida. Debe engendrar hijos. Si no engendra hijos es como la higuera est\u00e9ril del evangelio o como los sarmientos separados de la vid, que no dan fruto y <em>s\u00f3lo sirven para el fuego<\/em>\u201d (cf. Mt 7, 19; 21, 19; Jn 15, 6).<\/p>\n<p>Todos los sacerdotes participamos de la paternidad divina, es decir, somos padres \u201cpor \u00c9l, con \u00c9l y en \u00c9l\u201d y estamos llamados a dar testimonio de la paternidad de Dios a todo hombre. Entonces, \u201csi el sacerdote es padre\u201d\u2013 interpelaba el Ven. Fulton Sheen a sus hermanos en el sacerdocio\u2013 \u201cDios podr\u00eda perfectamente preguntarnos: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu descendencia? Por supuesto, s\u00f3lo el obispo tiene el poder de consagrar un sacerdote, pero cada sacerdote tiene <strong>el poder y la obligaci\u00f3n<\/strong> de fomentar vocaciones. [\u2026] Cuando nos presentemos delante del Se\u00f1or para ser juzgados por el uso del crisma con el cual fueron ungidas nuestras manos, \u00c9l nos preguntar\u00e1 si hemos continuado nuestro sacerdocio. [\u2026] \u00bfQu\u00e9 joven sacerdote o religioso proclamar\u00e1 entonces nuestra fecundidad? [&#8230;] Con nuestras visitas a las familias \u00bfcuantas vocaciones de j\u00f3venes nobles hemos alentado? \u00bfCu\u00e1ntos ejercicios espirituales para j\u00f3venes que se sent\u00edan atra\u00eddos al sacerdocio o a la vida religiosa hemos conducido?\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>El Papa P\u00edo XII en su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Menti Nostrae<\/em> (sobre la santidad de la vida sacerdotal) recomendaba con fuerza a los Pastores de almas, que no tuviesen \u201cnada por m\u00e1s querido y agradable que encontrar, y ayudar por todos los medios, un sucesor entre aquellos j\u00f3venes que sepan hallarse adornados de las dotes necesarias\u201d para el orden sagrado y los exhortaba diciendo que para ello pongan un \u201cempe\u00f1o singular\u201d.<\/p>\n<p>Dios \u201csiembra a manos llenas por la gracia los g\u00e9rmenes de vocaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a> \u201ca pesar de todas las circunstancias que forman parte de la crisis espiritual contempor\u00e1nea\u201d<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Sin embargo, sabemos que muchos j\u00f3venes que oyen el llamado simplemente se extrav\u00edan por ah\u00ed, porque \u201cmiran el mundo en lugar de mirar hacia el cielo; y antes de que se den cuenta, ya han perdido de vista al Buen Pastor\u201d<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de esto? Son muchas las razones que se podr\u00edan enumerar: una pastoral nominalista o de escritorio, el anti-testimonio, la falta de formaci\u00f3n adecuada por la cual Dios no bendice con vocaciones<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>, y otras causas m\u00e1s. Pero tambi\u00e9n con frecuencia una de las causas est\u00e1 en que el sacerdote no habla del sacerdocio a los j\u00f3venes. San Juan Pablo II, dec\u00eda: \u201cno es suficiente un anuncio gen\u00e9rico de la vocaci\u00f3n para que surjan vocaciones consagradas. Dada su originalidad, estas vocaciones exigen una llamada expl\u00edcita y personal\u201d<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso, si bien es cierto que el fomento de vocaciones es tarea de todos los cristianos, m\u00e1s aun, de <em>todos los religiosos<\/em>, este deber obliga particularmente \u201ca los sacerdotes, sobre todo a los p\u00e1rrocos\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, dado que las \u201cvocaciones sacerdotales nacen del contacto con los sacerdotes, casi como un patrimonio precioso comunicado con la palabra, el ejemplo y la vida entera\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. En este sentido, es interesante la frase del C\u00f3digo, que asigna a todos, pero \u201csobre todo\u201d (<em>praesertim<\/em>) a los p\u00e1rrocos esta tarea del trabajo vocacional. En este sentido, no es bueno constatar que a veces, en nuestras distintas jurisdicciones, pareciera que los sacerdotes que trabajan en las Casas de Formaci\u00f3n son quienes m\u00e1s trabajan en la pastoral de suscitar nuevas vocaciones y a veces sus esfuerzos no se ven correspondidos por las distintas parroquias que forman parte de la misma jurisdicci\u00f3n. \u201cSobre todo a los p\u00e1rrocos\u201d, estas palabras del C\u00f3digo deben interpelar a todos los que trabajan en la pastoral parroquial sobre la ineludible responsabilidad que tienen en fuerza de su mandato como p\u00e1rrocos de suscitar y promover vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. En otras palabras, la pastoral vocacional debe ser una prioridad en la pastoral parroquial.<\/p>\n<p>Con palabras que hoy pueden sonar un poco fuerte a nuestros o\u00eddos el Ven. Fulton Sheen escrib\u00eda a los sacerdotes aletargados en la b\u00fasqueda de vocaciones: \u201c\u00bfAcaso la administraci\u00f3n ha tomado primac\u00eda sobre la evangelizaci\u00f3n en la vida de muchos pastores? \u00bfAcaso el af\u00e1n de organizaci\u00f3n se ha tragado el apacentar a las ovejas? [\u2026] \u00bfPor qu\u00e9 algunos sacerdotes nunca mueven a una conversi\u00f3n, mientras que otros convierten a cientos? \u00bfNo ser\u00e1 porque unos toman el t\u00edtulo de \u2018padre\u2019 seriamente, mientras que otros no? La administraci\u00f3n es absolutamente esencial; ignorarla ser\u00eda pasar por alto el hecho de que cada miembro tiene una funci\u00f3n espec\u00edfica en el Cuerpo M\u00edstico de Cristo. Pero el Esp\u00edritu Santo no nos ha llamado a ser banqueros, inmobiliarios o expertos en proyectos de construcci\u00f3n. [\u2026] El Esp\u00edritu no fue dado a los Ap\u00f3stoles para que se sienten en las mesas a contar dinero\u201d<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>. Pues como dice la Escritura: <em>No es justo que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir a las mesas<\/em><a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>. \u201cY, por otro lado, no es suficiente ser sacerdotes de sacrist\u00eda\u201d<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>, ya que el mismo Verbo Encarnado nos mand\u00f3: <em>Id, pues, a las encrucijadas de los caminos, y a todos cuantos hall\u00e9is, invitadlos a las bodas<\/em><a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cPor eso, la labor con las vocaciones debe ser <strong>activa<\/strong>, <strong>constante<\/strong>, <strong>llena de empuje<\/strong> y <strong>vitalidad<\/strong>, <strong>comprometida<\/strong> y <strong>urgida por la caridad<\/strong> de Cristo<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>, y necesariamente opuesta a una mentalidad de \u2018administraci\u00f3n ordinaria o lentitud burocr\u00e1tica\u2019<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>, que espera negligentemente que las vocaciones golpeen a su puerta\u201d<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p>San Luis Orione, segador sol\u00edcito y afanoso de vocaciones, consciente de que la plenitud y gozo del sacerdocio es la paternidad espiritual dec\u00eda: \u201cnuestra preocupaci\u00f3n es por aquellos a quienes les vamos a dejar la estola, el Evangelio y el altar\u201d. Sus contempor\u00e1neos a menudo le o\u00edan decir: \u201cNo tengo otras ambiciones m\u00e1s que \u00e9sta: ser \u2018el sacerdote de las vocaciones\u2019\u201d<a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Convencido de que hab\u00eda que colaborar con la acci\u00f3n de Dios y no sofocarla se convirti\u00f3 en buscador de vocaciones. Y por este motivo escribi\u00f3 una hermos\u00edsima carta a todos los p\u00e1rrocos en busca de aquellas \u201cespigas que han quedado; esas humildes espigas que se perder\u00edan, en alimento y pan de vida para las almas y ayuda para los p\u00e1rrocos, los obispos, para la Iglesia&#8230;\u201d<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a> y agregaba: \u201cLas vocaciones sacerdotales son, despu\u00e9s del amor al Papa y a la Iglesia, mi m\u00e1s querido ideal, el amor m\u00e1s sagrado de mi vida\u201d<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<\/p>\n<p>Hagamos cada vez m\u00e1s nuestro el ruego del <em>Directorio de Espiritualidad<\/em> que dice: \u201cQue Dios nos d\u00e9 el don de poder descubrir y orientar tantas vocaciones, que pudi\u00e9semos llenar todos los buenos seminarios y noviciados del mundo entero\u201d<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. Tambi\u00e9n nosotros debemos ir \u201ccon pasi\u00f3n y discreci\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a> en busca de almas dispuestas a sacrificarlo todo por amor a Dios.<\/p>\n<p>De lo dicho hasta aqu\u00ed, podemos entonces concluir que es tarea <strong>prioritaria<\/strong> e <strong>intransferible<\/strong> de los religiosos, especialmente de los sacerdotes, la de promover y acompa\u00f1ar con solicitud paterna los distintos tipos de vocaciones, no s\u00f3lo vocaciones al sacerdocio, sino tambi\u00e9n vocaciones para la vida mon\u00e1stica y la vida apost\u00f3lica, vocaciones de hermanos coadjutores, vocaciones tard\u00edas, vocaciones tempranas, vocaciones a la vida consagrada femenina, etc. Es m\u00e1s, podemos afirmar que \u201ccuanto m\u00e1s abundante y variada es la manifestaci\u00f3n de las diversas vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a> m\u00e1s vivo se halla nuestro Instituto.<\/p>\n<p>Por eso les recomiendo mucho, como dec\u00eda San Juan Bosco, el \u201c<strong>interesarse vivamente<\/strong>\u2026 y <strong>hacer lo posible, y dir\u00eda lo imposible<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a> por a ayudar, en todo sentido, a aquellos que manifiestan el deseo de la vocaci\u00f3n, sin escatimar esfuerzos ni sacrificios. Una vocaci\u00f3n significa miles de almas que se salvan. Es importante que aprendamos a estar disponibles y que seamos generosos en la consecuci\u00f3n de todo tipo de iniciativas y esfuerzos implicados en la tarea de \u201cengendrar hijos para Dios\u201d. No debemos aceptar con pasividad o indiferencia la escasez de vocaciones de nuestros tiempos pues se trata de la vida misma de nuestro Instituto y, en definitiva, de la vitalidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>Que tambi\u00e9n nosotros podamos decir con Don Orione: \u201c\u00a1Cu\u00e1nto he caminado por las vocaciones! \u2026He subido tantas escaleras, he golpeado tantas puertas\u2026 he sufrido hambre, sed y las humillaciones m\u00e1s dolorosas\u2026 me he llenado de deudas, pero la Divina Providencia no me abandon\u00f3 jam\u00e1s\u201d<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II dec\u00eda: \u201ccondici\u00f3n indispensable para la Nueva Evangelizaci\u00f3n es poder contar con evangelizadores numerosos y cualificados. Por ello, la promoci\u00f3n de las vocaciones sacerdotales y religiosas&#8230; ha de ser <strong>una prioridad<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>. Y entre todas las vocaciones de especial consagraci\u00f3n, \u201cla inmensa necesidad de sacerdotes es una de las <strong>urgencias m\u00e1s graves<\/strong>\u201d<a href=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<h4><strong>2. Oraci\u00f3n perseverante y confiada<\/strong><\/h4>\n<p>Como las vocaciones son un don de Dios ofrecido libremente al hombre, \u201ces esencial, ante todo, la oraci\u00f3n para el descubrimiento y conducci\u00f3n de las vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. El mismo Verbo Encarnado nos dio ejemplo de ello cuando llam\u00f3 a los Ap\u00f3stoles<a href=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a> y \u00c9l mismo nos ha mandado expresamente rogar <em>al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies<\/em><a href=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Esta es la primera y m\u00e1s fundamental pastoral por las vocaciones: nos lo ense\u00f1\u00f3 el mismo Se\u00f1or. Por esta intenci\u00f3n debemos rezar todos, y debemos rezar siempre, especialmente en la Santa Misa, donde el Coraz\u00f3n de Cristo con cada una de sus palpitaciones llama a <em>los que<\/em> <em>\u00c9l quiere<\/em><a href=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a> a la intimidad de su amistad.<\/p>\n<p>Y aunque en realidad esta petici\u00f3n debe, de alguna manera, estar imbuida en todas nuestras oraciones y actividades \u2013dado que las vocaciones consagradas son obras de Dios, no de los hombres\u2013 \u00a1cu\u00e1n provechoso ser\u00eda que cada comunidad, incluso en las parroquias y en los monasterios se dediquen tiempos especiales a ofrecer oraciones y sacrificios para pedir por vocaciones!<\/p>\n<p>Aprovecho para contarles una an\u00e9cdota que nos toca de cerca, para mostrar la inigualable eficacia de la oraci\u00f3n confiada y perseverante por las vocaciones. Se trata del ejemplo de Mons. Le\u00f3n Kruk, obispo de San Rafael, quien autoriz\u00f3 la fundaci\u00f3n de nuestros Institutos y nos encomend\u00f3 la fundaci\u00f3n del seminario diocesano. Cuando en 1973 Mons. Kruk lleg\u00f3 a San Rafael, la di\u00f3cesis ten\u00eda el gran problema de la falta de clero, pues contaba s\u00f3lo con 11 sacerdotes diocesanos para un territorio extens\u00edsimo. Por eso, desde el inicio, el nuevo obispo se dedic\u00f3 a trabajar y a rezar por las vocaciones, teniendo el sue\u00f1o de poder contar alg\u00fan d\u00eda con un seminario propio. Pidiendo por esta intenci\u00f3n hac\u00eda en su capilla del obispado, generalmente \u00e9l solo, \u201cNoches heroicas\u201d de Adoraci\u00f3n eucar\u00edstica todos los jueves (dec\u00eda que no pod\u00eda hacerlas los viernes, como hubiese preferido, porque el s\u00e1bado era un d\u00eda de mucho trabajo pastoral). En su primera visita <em>\u201cAd limina apostolorum\u201d<\/em> present\u00f3 al Papa Paolo VI esta dificultad y el Papa hizo una profec\u00eda que m\u00e1s tarde se cumpli\u00f3, dici\u00e9ndole que siguiese trabajando y sobre todo rezando, porque no s\u00f3lo iba a tener sacerdotes para su di\u00f3cesis, sino que tambi\u00e9n desde all\u00ed saldr\u00edan sacerdotes para otras di\u00f3cesis del mundo, lo cual, como es patente, se cumpli\u00f3 con creces<a href=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>.<\/p>\n<p>El rezar, adem\u00e1s, es un gran testimonio para los dem\u00e1s. M\u00e1s aun, es el primer testimonio que suscita vocaciones. El Ven. Arzobispo Fulton Sheen sol\u00eda decir: \u201cVer a un sacerdote hacer su meditaci\u00f3n antes de la misa hace m\u00e1s por la vocaci\u00f3n de un monaguillo que miles de panfletos de propaganda vocacional\u201d<a href=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>. Y este es un aspecto que no debe ser ni olvidado ni infravalorado.<\/p>\n<p>Y digo, no s\u00f3lo rezar, sino ser maestros de la oraci\u00f3n para poder ayudar a los que se sienten llamados a discernir la voluntad de Dios. Y a\u00fan m\u00e1s: ense\u00f1ar a rezar y hacer rezar y rezar con ellos. Buscando de crear oportunidades para que los mismos j\u00f3venes recen: adoraciones nocturnas, ejercicios espirituales, peregrinaciones, etc. \u00a1Ojal\u00e1 que en todas nuestras comunidades se dedicase tiempo a la oraci\u00f3n exclusiva por las vocaciones!<\/p>\n<p>\u201cEn la medida en que ense\u00f1amos a los j\u00f3venes a rezar, y a rezar bien, cooperamos a la llamada de Dios. Los programas, los planes y los proyectos tienen su lugar, pero el discernimiento de una vocaci\u00f3n es ante todo el fruto del di\u00e1logo \u00edntimo entre el Se\u00f1or y sus disc\u00edpulos. Los j\u00f3venes, si saben rezar, pueden tener confianza de saber qu\u00e9 hacer ante la llamada de Dios\u201d<a href=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>.<\/p>\n<p>Quisiera hacer aqu\u00ed un llamado particular a los miembros de nuestra Familia Religiosa que est\u00e1n enfermos o sufriendo en el cuerpo o en el esp\u00edritu: Tambi\u00e9n a Ustedes les compete el apostolado vocacional, es m\u00e1s, quisiera recordarles \u201cque su oraci\u00f3n, unida a la cruz de Cristo, es la fuerza m\u00e1s poderosa del apostolado vocacional\u201d<a href=\"#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>. Pues, \u201ca peso de gemidos y ofrecimientos de vida da Dios los hijos a los que son verdaderos padres, y no una, sino muchas veces, ellos ofrecen su vida porque Dios d\u00e9 vida a sus hijos como suelen hacer los padres carnales\u201d<a href=\"#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>.<\/p>\n<p>Que nuestra oraci\u00f3n por las vocaciones sea humilde y confiada, como la oraci\u00f3n del Beato Jord\u00e1n de Sajonia \u2013sucesor de Santo Domingo de Guzm\u00e1n\u2013 que al visitar los conventos mandaba hacer muchos h\u00e1bitos religiosos, teniendo confianza en que Dios le enviar\u00eda muy numerosas vocaciones, lo cual le suced\u00eda en todas partes. Dicen que durante su vida engendr\u00f3 m\u00e1s de mil vocaciones para su orden, a tal punto que durante su mandato se fundaron 249 Casas de la Congregaci\u00f3n y se hicieron seis nuevas provincias de religiosos.<\/p>\n<h4><strong>3. Nuestro testimonio de vida consagrada<\/strong><\/h4>\n<p>Inseparablemente unido a la oraci\u00f3n, como acabamos de decir, est\u00e1 nuestro testimonio de vida consagrada y sacerdotal. Dec\u00eda el Beato Papa Paolo VI: \u201cPor lo tanto, os es necesario, queridos Hijos e Hijas, restituir toda su eficacia a la disciplina espiritual cristiana de la castidad consagrada. Cuando es realmente vivida, con la mirada puesta en el reino de los Cielos, libera el coraz\u00f3n humano y se convierte as\u00ed como en un signo y un est\u00edmulo de la caridad y una fuente especial de fecundidad en el mundo (LG, 42). Aun cuando \u00e9ste no siempre la reconoce, ella permanece en todo caso m\u00edsticamente eficaz en medio de \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>.<\/p>\n<p>San Juan Pablo II dedica mucho espacio a este tema en la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Vita consecrata<\/em>. No podemos abundar aqu\u00ed, solo citamos alg\u00fan p\u00e1rrafo m\u00e1s significativo, que est\u00e1 incluido en parte en nuestra f\u00f3rmula de profesi\u00f3n<a href=\"#_ftn53\" name=\"_ftnref53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>. \u201cPrimer objetivo de la vida consagrada es el de hacer visibles las maravillas que Dios realiza en la fr\u00e1gil humanidad de las personas llamadas.<\/p>\n<p>M\u00e1s que con palabras, testimonian estas maravillas con el lenguaje elocuente de una existencia transfigurada, capaz de sorprender al mundo. Al asombro de los hombres responden con el anuncio de los prodigios de gracia que el Se\u00f1or realiza en los que ama. En la medida en que la persona consagrada se deja conducir por el Esp\u00edritu hasta la cumbre de la perfecci\u00f3n, puede exclamar: <em>\u2018Veo la belleza de tu gracia, contemplo su fulgor y reflejo su luz; me arrebata su esplendor indescriptible; soy empujado fuera de m\u00ed mientras pienso en m\u00ed mismo; veo c\u00f3mo era y qu\u00e9 soy ahora. \u00a1Oh prodigio! Estoy atento, lleno de respeto hacia m\u00ed mismo, de reverencia y de temor, como si fuera ante ti; no s\u00e9 qu\u00e9 hacer porque la timidez me domina; no s\u00e9 d\u00f3nde sentarme, a d\u00f3nde acercarme, d\u00f3nde reclinar estos miembros que son tuyos; en qu\u00e9 obras ocupar estas sorprendentes maravillas divinas\u2019<\/em><a href=\"#_ftn54\" name=\"_ftnref54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. De este modo, la vida consagrada se convierte en una de las huellas concretas que la Trinidad deja en la historia, para que los hombres puedan descubrir el atractivo y la nostalgia de la belleza divina\u201d<a href=\"#_ftn55\" name=\"_ftnref55\"><sup>[55]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo quien mueve interiormente y \u201cacerca siempre nuevas personas a percibir el atractivo de una opci\u00f3n tan comprometida. Bajo su acci\u00f3n reviven, en cierto modo, la experiencia del profeta Jerem\u00edas: <em>\u2018Me has seducido, Se\u00f1or, y me dej\u00e9 seducir\u2019<\/em> (20, 7)<a href=\"#_ftn56\" name=\"_ftnref56\"><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Se cuenta que Santa Teresa de Calcuta le pregunt\u00f3 una vez a San Juan Pablo II la raz\u00f3n por la que hay crisis de vocaciones, siendo tan atractivas y hermosas las vocaciones de especial consagraci\u00f3n: Y \u00e9l le respondi\u00f3: \u201cPorque se ha dejado de presentarlas de manera fascinante\u201d. Para ello, lo primero, es nuestro propio testimonio de amor a Dios, de vida pobre, casta, obediente, devota de Mar\u00eda, de amor fraterno y de amor preferencial por los pobres, de manera que tambi\u00e9n de nosotros las personas puedan decir, como atestigua Tertuliano que se dec\u00eda de los primeros cristianos: \u201cmirad c\u00f3mo se aman y est\u00e1n dispuestos a morir unos por otros\u201d. Y este testimonio haga que muchos descubran \u201cel atractivo y la nostalgia de la belleza divina\u201d.<\/p>\n<h4><strong>4. Acci\u00f3n un\u00e1nime<\/strong><\/h4>\n<p>Ahora bien, a nuestra oraci\u00f3n y a nuestro testimonio de vida consagrada debe ir unida la colaboraci\u00f3n activa en la tarea urgente de despertar el germen de la vocaci\u00f3n a la vida consagrada en muchos, especialmente en los j\u00f3venes y ni\u00f1os. Ya que como dec\u00eda el Papa Benedicto XVI: \u201cDios se sirve del testimonio de los sacerdotes, fieles a su misi\u00f3n, para suscitar nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas al servicio del Pueblo de Dios\u201d<a href=\"#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>.<\/p>\n<p>Entonces nuestra fidelidad, no s\u00f3lo individual sino como Instituto, es clave en la magn\u00edfica y apasionante tarea de \u2018engendrar hijos para Dios\u2019. La raz\u00f3n de esto es muy simple: \u201ctodo don del Esp\u00edritu es concedido con el objeto de que fructifique para el Se\u00f1or\u201d<a href=\"#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>, lo cual es particularmente cierto respecto del carisma recibido por el Fundador de un Instituto Religioso. Por tanto, el aumento y perseverancia de las vocaciones a la vida consagrada en nuestro Instituto ser\u00e1 tambi\u00e9n en raz\u00f3n de nuestra fidelidad al carisma que el Esp\u00edritu Santo nos ha confiado por medio de nuestro Fundador. Lo cual implica de nuestra parte una gran responsabilidad. Es decir, si nosotros como Instituto Religioso no somos fieles al carisma, perderemos nuestra raz\u00f3n de ser en la Iglesia. \u201cY Dios dejar\u00e1 de enviarle vocaciones\u201d<a href=\"#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a>. Dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cEn el seguimiento de Cristo y en el amor hacia su persona hay algunos puntos sobre el crecimiento de la santidad en la vida consagrada que merecen ser hoy especialmente evidenciados. Ante todo, se pide la fidelidad al carisma fundacional y al consiguiente patrimonio espiritual de cada Instituto. Precisamente en esta fidelidad a la inspiraci\u00f3n de los fundadores y fundadoras, don del Esp\u00edritu Santo, se descubren m\u00e1s f\u00e1cilmente y se reviven con m\u00e1s fervor los elementos esenciales de la vida consagrada\u201d<a href=\"#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>.<\/p>\n<p>De nuestro carisma se derivan lineamientos precisos acerca de c\u00f3mo llevar a cabo este apostolado por las vocaciones. Y as\u00ed, nuestro <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em> se\u00f1ala di\u00e1fana y sucintamente lo siguiente: \u201c<strong>Apostolado indispensable<\/strong> es la pastoral vocacional, en la que hay que invertir las mejores energ\u00edas, con una adecuada dedicaci\u00f3n a la pastoral juvenil<a href=\"#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>, y realizando bien los apostolados propios\u201d<a href=\"#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a>.<\/p>\n<p>Entre los apostolados propios cabe mencionar: los Ejercicios Espirituales, la pastoral parroquial bien atendida, la catequesis, la liturgia, la predicaci\u00f3n prudente y expl\u00edcita, convencida, sobre la vida consagrada que exalte la belleza y sublimidad de la misma y desarme los argumentos contrarios a ella, la direcci\u00f3n espiritual bien hecha y bien llevada, las obras de misericordia, las jornadas de j\u00f3venes, los campamentos, el apostolado con los universitarios y profesionales, el trabajo con ni\u00f1os \u2013especialmente los monaguillos\u2013, los oratorios fieles al esp\u00edritu de Don Bosco, la pastoral recta y esmerada con las familias \u2013que es por s\u00ed misma vocacional\u2013 (destaco especialmente la visita de casas y el acompa\u00f1amiento a las familias que pasan por alguna tribulaci\u00f3n), las misiones populares, la promoci\u00f3n de la verdadera devoci\u00f3n a la Virgen, la buena prensa y el apostolado con la Tercera Orden. Sin dejar de lado, por supuesto, los apostolados in\u00e9ditos siempre y cuando sean conformes a nuestro carisma.<\/p>\n<p>Todo eso unido, como ya hemos dicho, al buen testimonio de consagraci\u00f3n seg\u00fan el peculiar modo de vida de nuestro Instituto. El buen testimonio de vida consagrada, por s\u00ed s\u00f3lo, seduce, interpela, inspira. Vivir aut\u00e9nticamente nuestra vida religiosa es quiz\u00e1s \u2013despu\u00e9s de la oraci\u00f3n\u2013 el medio m\u00e1s conducente para la promoci\u00f3n de las vocaciones. Por eso dec\u00eda el Ven. Fulton Sheen: \u201cEl sacerdote mortificado, el sacerdote desapegado del mundo, \u00e9se inspira, edifica y cristifica almas. [\u2026] No se puede despertar la estima por el sacerdocio sino a trav\u00e9s de la admiraci\u00f3n por la inmolaci\u00f3n del sacerdote. Ning\u00fan sacerdote puede concebir una vocaci\u00f3n sino a la sombra de la Cruz\u201d<a href=\"#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>. Es pues, de gran importancia que cada uno se examine en conciencia delante de Dios, para ver si desde la funci\u00f3n o el servicio particular en el que la Iglesia a trav\u00e9s del Instituto lo puso (p\u00e1rroco, formador, misionero ad gentes, etc.), se empe\u00f1a sincera y ardientemente en la promoci\u00f3n de las vocaciones sacerdotales y religiosas.<\/p>\n<p>Lo mismo afirma nuestro derecho propio cuando dice que hay que \u201cpromover las vocaciones dando un <strong>testimonio fiel<\/strong> y <strong>alegre<\/strong> de vida consagrada, realizando con <strong>generosidad, discernimiento<\/strong> y <strong>seriedad<\/strong> los apostolados propios, y <strong>trabajando en comuni\u00f3n fraterna<\/strong>: llevando a cabo los apostolados no de modo personal sino en fraterna colaboraci\u00f3n, que es el \u00fanico modo realmente eficaz\u201d<a href=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>.\u00a0<\/p>\n<p>Una menci\u00f3n especial merece la justa formaci\u00f3n que requieren las vocaciones que Dios nos env\u00eda. Por eso afirmamos que \u201clo que hay que hacer es buscar [las vocaciones] y luego, cosa muy importante, es preciso encontrar para estas vocaciones una formaci\u00f3n adecuada\u201d<a href=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a> porque \u201csin buena formaci\u00f3n Dios no bendice con abundancia de vocaciones. [De esto se sigue que] hay \u2018que hacer intensos esfuerzos por fomentar las vocaciones y procurar la mejor formaci\u00f3n sacerdotal posible en los seminarios\u2019<a href=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>\u201d<a href=\"#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a>.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s los aliento a estar <strong>santamente decididos<\/strong> a no tolerar nada que pueda impedir el florecimiento de vocaciones y a estar dispuestos incluso a ser martirizados si fuere necesario por esta causa, sabiendo mantener una firmeza inquebrantable para ser fieles a Dios que es el Autor de toda vocaci\u00f3n y el principal interesado en su florecimiento. Dicho de otra manera, no hay que poner impedimentos a la obra de Dios<a href=\"#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cY as\u00ed como Dios es generos\u00edsimo en suscitar vocaciones cuando se dan las condiciones adecuadas, as\u00ed hay que ser generosos en enviar las vocaciones ya florecidas, en sacerdotes y religiosas, donde sea necesario, teniendo la certeza de que \u2018Dios no se deja ganar en generosidad por nadie\u2019, y que siempre ser\u00e1 verdad que <em>el que siembra con mezquindad, cosechar\u00e1 tambi\u00e9n con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechar\u00e1 tambi\u00e9n en abundancia <\/em>(2 Cor 9, 6)\u201d<a href=\"#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>.<\/p>\n<p>Dec\u00eda San Juan Pablo II: \u201cLa invitaci\u00f3n de Jes\u00fas: <em>\u2018Venid y ver\u00e9is\u2019<\/em> (Jn 1, 39) sigue siendo a\u00fan hoy la regla de oro de la pastoral vocacional. Con ella se pretende presentar, a ejemplo de los fundadores y fundadoras, el atractivo de la persona del Se\u00f1or Jes\u00fas y la belleza de la entrega total de s\u00ed mismo a la causa del Evangelio. Por tanto, la primera tarea de todos los consagrados y consagradas consiste en proponer valerosamente, con la palabra y con el ejemplo, el ideal del seguimiento de Cristo, alimentando y manteniendo posteriormente en los llamados la respuesta a los impulsos que el Esp\u00edritu inspira en su coraz\u00f3n\u201d<a href=\"#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a>.<\/p>\n<p>Por gracia de Dios, tenemos muchas vocaciones y esto es, sin dudas, un signo de la vitalidad de nuestra congregaci\u00f3n, como as\u00ed tambi\u00e9n de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nuestra obra. As\u00ed lo confirman las palabras de nuestro querido San Juan Pablo II: \u201cLas vocaciones son la comprobaci\u00f3n de la vitalidad de la Iglesia. La vida engendra la vida&#8230;; son tambi\u00e9n la condici\u00f3n de la vitalidad de la Iglesia&#8230; Estoy convencido de que el Esp\u00edritu Santo no deja de actuar en las almas. M\u00e1s a\u00fan, act\u00faa todav\u00eda con mayor intensidad\u201d<a href=\"#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>; pues \u201cla llamada del Se\u00f1or nunca puede ser entendida en t\u00e9rminos meramente humanos; es un misterio de la obra del Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>. Las vocaciones \u201cson una obra del Esp\u00edritu Santo\u201d<a href=\"#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>, ya que es el Esp\u00edritu Santo quien \u201cest\u00e1 interesado \u2018en primera persona\u2019 en el \u00e9xito de esta obra\u201d<a href=\"#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos: Dios <em>nos ha llamado con una vocaci\u00f3n santa, no por nuestras obras, sino por su propia determinaci\u00f3n y por su gracia<\/em><a href=\"#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>. Por tanto, celebremos este pr\u00f3ximo 25 de marzo con el alma inundada de gozo y agradecimiento, el 33<sup>o<\/sup> aniversario de nuestro querido Instituto. Un\u00e1monos pues en acci\u00f3n de gracias a Dios y a la Virgen de Luj\u00e1n no s\u00f3lo por el don de la vocaci\u00f3n en esta hermosa Familia Religiosa sino tambi\u00e9n por las innumerables bendiciones concedidas al Instituto en este tiempo, particularmente las gracias enormes que son las nuevas fundaciones, las conversiones, las nuevas vocaciones y las pruebas.<\/p>\n<p>\u201cLa vocaci\u00f3n es amor que s\u00f3lo puede ser devuelto con amor\u201d<a href=\"#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>. Por eso los invito a renovarnos en el carisma de nuestra Familia Religiosa para ser siempre fieles a Dios. Y que a imitaci\u00f3n de la Madre del Verbo Encarnado que permaneci\u00f3 fiel durante toda su vida al <em>fiat<\/em> pronunciado en la Anunciaci\u00f3n, incluso cuando ve\u00eda morir a su Hijo amad\u00edsimo en la cruz, tambi\u00e9n nosotros permanezcamos fieles al servicio del misterio de la Encarnaci\u00f3n y engendremos para Dios tantas vocaciones de especial consagraci\u00f3n como \u00c9l quiera concedernos.<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda Sant\u00edsima, que por la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo dio un cuerpo de carne al Mes\u00edas Sacerdote, custodie en su seno a todos los religiosos de nuestra querida Congregaci\u00f3n y as\u00ed, perteneciendo cada vez m\u00e1s a Ella, nos asemejemos m\u00e1s al Sacerdote-V\u00edctima y se nos conceda la gracia de pasar a muchos otros la antorcha de la vida que \u00c9l mismo encendi\u00f3 en nuestras almas.<\/p>\n<p>\u00a1Feliz d\u00eda de la Encarnaci\u00f3n del Verbo!<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de marzo de 2017<br \/><em>Carta Circular 8\/2017<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 325; cf. <em>Notas del V Cap\u00edtulo General<\/em>, n. 24; Actas del V Cap\u00edtulo General, acta n. 6 (12\/07\/2007).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 216.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 413.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cf. San Luis Mar\u00eda Grignion de Montfort, <em>Tratado de la Verdadera Devoci\u00f3n<\/em>, 219.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cf. <em>Lumen Gentium<\/em>, 65.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em>, 723.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Cf. <em>Redemptoris Mater<\/em>, 43.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXIII Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/em>, 6 de enero de 1986.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Nacido en Illinois, Estados Unidos. Fue Obispo Auxiliar de la Arquidi\u00f3cesis de Nueva York y Obispo de la di\u00f3cesis de Rochester (New York). Conocido por sus pr\u00e9dicas y su labor en radio y televisi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 17. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Gen 1, 28.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda Congreso Internacional para las vocaciones<\/em>, 10 de mayo de 1981.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Mensaje a la XXIX Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/em>, 10 de mayo de 1992.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en el Congreso Internacional para las vocaciones<\/em>, 10 de mayo de 1981.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Di\u00e1logo con los periodistas en el vuelo Roma\u2013Montevideo<\/em>, 1988: \u201c\u2026es preciso encontrar para estas vocaciones una formaci\u00f3n adecuada. Dir\u00eda que la condici\u00f3n de una verdadera vocaci\u00f3n es tambi\u00e9n una formaci\u00f3n justa. Si no la encontramos, las vocaciones no llegan y la Providencia no nos las da\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXIII Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em>, 6 de enero de 1986.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> <em>C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico<\/em>, 233, \u00a7 1 y 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a> Benedicto XVI, <em>Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/em>, 25 de abril de 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a> Cf. Hech 6, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a> Mt 22, 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a> Cf. 2 Cor 5, 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Alocuci\u00f3n a los sacerdotes, religiosos y religiosas en la Catedral de Siena<\/em>, 14 de abril de 1980.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a> <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a> Giorgio Papasogli, <em>Vida de Don Orione<\/em>, Cap. 41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a> San Luis Orione, <em>Carta a los P\u00e1rrocos<\/em>, Tortona, 15 de agosto de 1927.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 290.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 118.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a> Obra Pontificia para las vocaciones eclesi\u00e1sticas, <em>Nuevas vocaciones para una nueva Europa<\/em>, 5-10 mayo de 1997.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Menores<\/em>, 2; cf. Juan Bautista Lemoyne, <em>Memorias Biogr\u00e1ficas<\/em>, XIV, 133<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. San Luis Orione, <em>Carta a los P\u00e1rrocos<\/em>, Tortona, 15 de agosto de 1927.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Discurso inaugural en la Asamblea del CELAM en Santo Domingo<\/em>, 10 de diciembre de 1992.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXIII Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em>, 6 de enero de 1986.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a> Cf. <em>Directorio de Espiritualidad<\/em>, 292.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a> Cf. Lc 6, 12<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a> Mt 9, 38; Lc 10, 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a> Mc 3, 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a> El testimonio de esta profec\u00eda ya realizada fue presentado en el Proceso de Beatificaci\u00f3n de Paolo VI por uno de los padres del IVE.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a> Benedicto XVI, <em>Respuesta de su Santidad a las preguntas de los Obispos americanos<\/em>, 16 de abril de 2008.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XXIII Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em>, 6 de enero de 1986.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a> San Juan de \u00c1vila, <em>Obras Completas<\/em>, Tomo I, p. 260-261.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a> Beato Pablo VI, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Evangelica testificatio<\/em>, nn. 13-14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a> Cf. <em>Constituciones del IVE<\/em>, nn. 254 y 257.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a> Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo, <em>Himnos<\/em>, II, vv. 19-27: SCh 156, 178-179.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita consecrata,<\/em> 20.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a> <em>Ibidem<\/em>, 19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a> <em>Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones<\/em>, 25 de abril de 2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita Consecrata<\/em>, 4; cf. San Francisco de Sales,\u00a0<em>Introducci\u00f3n a la vida devota<\/em>, Parte I, cap. 3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a> <em>Conclusiones IV Reuni\u00f3n Extraordinaria del Consejo General del Instituto con la participaci\u00f3n de los Superiores de las Provincias, Vice Provincias y Delegaciones<\/em>, 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita Consecrata<\/em>, n. 36.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita Consecrata<\/em>, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 308.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a> Cf. Ven. Fulton Sheen, <em>The Priest is Not His Own<\/em>, Cap. 3. (Traducido de la edici\u00f3n en ingl\u00e9s)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a> <em>Directorio de Vida Consagrada<\/em>, 308.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 87; <em>op. cit.<\/em> San Juan Pablo II, <em>Di\u00e1logo con los periodistas en el vuelo Roma-Montevideo<\/em>, 7 de mayo de 1988.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda en el Seminario Mayor Regional de Se\u00fal<\/em>, 3 de mayo de 1984.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 87.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a> Cf. <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 90.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a> <em>Directorio de Vocaciones<\/em>, 91.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a> San Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita consecrata<\/em>, 64.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a> San Juan Pablo II, \u00abHomil\u00eda en la Misa de inauguraci\u00f3n del Congreso Internacional por las vocaciones\u00bb,<em> L\u2019Osservatore Romano<\/em> 20 (1981) 303.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A los Superiores Mayores en Uppsala<\/em>, Suecia, 9 de junio de 1989.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a> San Juan Pablo II, <em>A Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos en Ivrea<\/em>, Italia, 18 de marzo de 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a> <em>Ibidem.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a> 2 Tim 1, 9<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a> P. Carlos Buela, IVE, <em>Juan Pablo Magno<\/em>, Cap. 31.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acerca de nuestra fecundidad espiritual, enfatizando de manera particular que es un \u201celemento integrante de nuestra espiritualidad, el saber llamar, ense\u00f1ar, dirigir, acompa\u00f1ar y seleccionar las vocaciones\u201d y que \u00e9stas son el fruto mejor de nuestra consagraci\u00f3n a Dios y el gozo m\u00e1s grande de nuestra vida. M\u00e1s a\u00fan, es \u201cintr\u00ednseco al fin de la evangelizaci\u00f3n de la cultura y al carisma del Instituto la pastoral de las vocaciones, ya que los consejos evang\u00e9licos son parte integrante del mensaje de la salvaci\u00f3n\u201d. Por eso, resulta de capital importancia el tomar conciencia de nuestra \u201cresponsabilidad de colaborar, mediante la oraci\u00f3n perseverante y la acci\u00f3n un\u00e1nime, en la promoci\u00f3n de las vocaciones\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5962,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[18,61,98,62,82,189,27,99,25,16,121,120,28,17,66,77],"class_list":["post-501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-circulares","tag-apostolado","tag-carisma","tag-confianza","tag-espiritualidad","tag-evangelizacion","tag-fecundidad","tag-fidelidad","tag-gracia","tag-iglesia","tag-oracion","tag-religiosos-2","tag-sacerdotes-2","tag-sacrificio","tag-testimonio","tag-verbo-encarnado","tag-vocacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=501"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8924,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/501\/revisions\/8924"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}