{"id":498,"date":"2016-09-01T20:13:00","date_gmt":"2016-09-01T18:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/?p=498"},"modified":"2020-09-20T17:00:20","modified_gmt":"2020-09-20T15:00:20","slug":"la-consagracion-al-sagrado-corazon-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nuestrocarisma.org\/index.php\/2016\/09\/01\/la-consagracion-al-sagrado-corazon-de-jesus\/","title":{"rendered":"La consagraci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"498\" class=\"elementor elementor-498\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a33e5b4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a33e5b4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4ccfa852\" data-id=\"4ccfa852\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56b79652 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"56b79652\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas:<\/p>\n<p>Como todos saben, por gracia de Dios en la Misa de clausura del pasado Cap\u00edtulo General, y como resultado de una decisi\u00f3n un\u00e1nime de los Padres Capitulares, pudimos consagrar el Instituto al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Tal consagraci\u00f3n se hizo mediante la \u201c<em>entronizaci\u00f3n<\/em>\u201d de su imagen, acompa\u00f1ada de las oraciones correspondientes, en la iglesia de San Bartolom\u00e9 Ap\u00f3stol, en el seminario del Instituto en Montefiascone (Italia).<\/p>\n<p>Para nosotros se trata de un acto de gran trascendencia y de profundo significado espiritual, prenda de muchos frutos de santidad, de mutua uni\u00f3n y concordia, y de fecundidad apost\u00f3lica para los miembros del Instituto.<\/p>\n<p>Con dicha consagraci\u00f3n, por pura gracia y misericordia de Dios, no hemos hecho m\u00e1s que seguir lo que los Sumos Pont\u00edfices ha recomendado en los \u00faltimos a\u00f1os de manera insistente y con documentos espec\u00edficos, estableciendo esta devoci\u00f3n en toda la Iglesia no como una devoci\u00f3n m\u00e1s, sino como esencial a la fe cat\u00f3lica, porque la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n no es otra cosa que la devoci\u00f3n a la Persona del Redentor, en cuyo amor consiste toda la perfecci\u00f3n de la vida cristiana y de la vida consagrada<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo no podemos dejar de ver que en los \u00faltimos tiempos esta devoci\u00f3n ha adquirido un nuevo impulso debido a la instituci\u00f3n en la Iglesia universal de la fiesta de la Divina Misericordia en el Domingo de la Octava de Pascua. Misericordia divina que no es otra cosa que la manifestaci\u00f3n del infinito amor del Coraz\u00f3n de Cristo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Mediante la presente Carta Circular deseo exhortar a todos a profundizar en el sentido de esta consagraci\u00f3n y devoci\u00f3n, estableciendo al mismo tiempo que en cada Provincia y en cada Comunidad del Instituto se realice la misma consagraci\u00f3n o entronizaci\u00f3n durante el corriente A\u00f1o Jubilar de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. Para el futuro, establecemos tambi\u00e9n que cada vez que se erija una nueva comunidad del Instituto, se realice, con la debida solemnidad, la entronizaci\u00f3n de la imagen del Sagrado Coraz\u00f3n.<\/p>\n<h4><strong>1. Significado de esta consagraci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>No podemos desarrollar aqu\u00ed todo lo que significa esta devoci\u00f3n. Lo hacemos muy brevemente.<\/p>\n<p>La consagraci\u00f3n de las personas, casas, jurisdicciones y del mismo Instituto al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas tiene por finalidad dar culto a la Persona del Divino Redentor, buscando de amarlo <em>con todo nuestro coraz\u00f3n, con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra mente y con toda nuestra alma<\/em> (cf. Mt 22,37), lo cual se identifica con el fin de nuestra consagraci\u00f3n religiosa. Y buscando, al mismo tiempo, de reparar por las ofensas que se realizan contra \u00e9l, lo cual tambi\u00e9n se identifica con la inmolaci\u00f3n y el holocausto propios de nuestra vida religiosa<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso el Papa P\u00edo XII indicaba que la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n es la devoci\u00f3n a la Persona de Jes\u00fas, pero particularmente a su triple amor por nosotros: el amor que nos tiene como Dios, com\u00fan con el Padre y el Esp\u00edritu Santo; el amor de su sant\u00edsima voluntad humana, llena de gracia; y su amor sensible, perfectamente ordenado en \u00c9l, y que es como la revelaci\u00f3n exterior, con sus trazos tan aut\u00e9nticamente humanos, de su infinita y tiern\u00edsima misericordia<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Tal devoci\u00f3n ser\u00eda vana si no connotase de parte nuestra una correspondencia a ese amor, que es lo que el Se\u00f1or reclam\u00f3 a Santa Margarita Mar\u00eda de Alacoque: <em>\u201cHe aqu\u00ed el Coraz\u00f3n que tanto ha amado a los hombres, recibiendo en cambio tanta ingratitud\u201d<\/em>. En este mismo sentido el Papa Le\u00f3n XIII ense\u00f1a: \u201cEs innata al Sagrado Coraz\u00f3n la cualidad de ser s\u00edmbolo e imagen expresiva de la infinita caridad de Jesucristo, que nos incita a devolverle amor por amor\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>La <em>entronizaci\u00f3n<\/em> tiene, adem\u00e1s, el sentido de poner a Jes\u00fas en un <em>trono<\/em> simb\u00f3lico, cedi\u00e9ndole el padre de familia (el Superior de la casa o de la Jurisdicci\u00f3n) toda su potestad de gobierno y profesando as\u00ed su reyec\u00eda absoluta sobre s\u00ed mismo, sobre los dem\u00e1s miembros de la casa, sobre sus personas y apostolados, y sobre la casa misma.<\/p>\n<p>Por eso tal consagraci\u00f3n no debe quedar como un mero signo exterior, sino que conlleva el deseo de unirse cada vez m\u00e1s al Salvador, identific\u00e1ndose con \u00c9l como sus miembros que buscan la perfecci\u00f3n de la caridad y la m\u00edstica transformaci\u00f3n que es fin de nuestra consagraci\u00f3n religiosa, buscando de llevar en nosotros hasta sus \u00faltimas consecuencias el santo bautismo que nos ha incorporado a Cristo. Esto implica no una identificaci\u00f3n parcial con Cristo, sino que tiene la caracter\u00edstica de la <em>totalidad<\/em>, y, por tanto, de la perfecta identidad con \u00c9l<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Identificarse con \u00c9l y transformarse en \u00c9l significa tambi\u00e9n inmolarse con \u00c9l reparando por los pecados propios y de todos nuestros hermanos mediante el holocausto de nuestra vida religiosa. La reparaci\u00f3n, de hecho, es un elemento esencial de esta devoci\u00f3n, tal como el Se\u00f1or se dign\u00f3 revelarla a Santa Margarita.<\/p>\n<h4><strong>2. Los bienes prometidos por el Sagrado Coraz\u00f3n<br \/>para los Institutos que se consagran a \u00c9l<\/strong><\/h4>\n<p>Cuatro son los principales bienes prometidos a los Institutos que den este culto especial al Coraz\u00f3n de Cristo, seg\u00fan refiere Santa Margarita<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<ol>\n<li><em>Conservar el fervor primitivo del Instituto: <\/em>\u201cEstos frutos de vida y de salud (que traer\u00e1 la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas) nos renovar\u00e1n en el esp\u00edritu primitivo de nuestra santa vocaci\u00f3n\u201d. En otro lugar dice: \u201cSatan\u00e1s quer\u00eda vomitar su rabia destruyendo el esp\u00edritu (de nuestro Instituto), y por este medio arruinarlo. Mas yo creo que no lograr\u00e1 su intento, si queremos, seg\u00fan las intenciones de nuestro santo Padre (S. Francisco de Sales), servirnos de los medios que \u00e9l nos presenta (esta devoci\u00f3n), para restituirnos al primer vigor del esp\u00edritu de nuestra santa vocaci\u00f3n, viviendo seg\u00fan las m\u00e1ximas del Sagrado Coraz\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d. Y en una carta a su Director dice, no ya tocante a su Orden, sino a todas en general: \u201cSobre todo haga Ud. porque la abracen (esta devoci\u00f3n) las personas religiosas, porque sacar\u00e1n de ella tantos socorros, que no ser\u00e1 necesario otro remedio para restablecer el primitivo fervor y la m\u00e1s exacta regularidad en las Comunidades menos observantes\u201d.<\/li>\n<li><em>La consecuci\u00f3n de los fines del Instituto: <\/em>Se sigue de la renovaci\u00f3n del fervor primitivo del Instituto. Relatando una visi\u00f3n, en la que la Virgen Sant\u00edsima hac\u00eda entrega de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas a la Orden de la Visitaci\u00f3n y a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, la santa dice: \u201cY a medida que ellos (los religiosos de la Compa\u00f1\u00eda) le procuraren tal placer, este Divino Coraz\u00f3n, fuente de bendiciones y de gracias, las derramar\u00e1 tan abundantemente sobre las funciones de sus ministerios, que \u00e9stos producir\u00e1n resultados que sobrepujen sus trabajos y sus esperanzas, lo mismo en lo tocante a la salud y perfecci\u00f3n de cada uno de ellos en particular\u201d.<\/li>\n<li><em style=\"font-size: 16px;\">La uni\u00f3n de caridad entre los miembros: <\/em><span style=\"font-size: 16px;\">En una carta, despu\u00e9s de enumerar varias promesas a las comunidades religiosas, Santa Margarita a\u00f1ade: \u201cY (prometi\u00f3) que \u00c9l derramar\u00eda esta suave unci\u00f3n de su ardiente caridad en todas las Comunidades religiosas en que fuere honrado y se pusieren bajo su especial protecci\u00f3n, que mantendr\u00eda en ellas todos los corazones unidos para no formar sino uno solo con el suyo\u201d.<\/span><\/li>\n<li><em>La solidez y la unidad ante los peligros de divisi\u00f3n y los ataques externos: <\/em>La Santa dice: \u201cNuestro Padre S. Francisco de Sales, temiendo que los fundamentos de su edificio viniesen a cuartearse, hab\u00eda pedido un sost\u00e9n capaz de defenderlo. Se le concedi\u00f3 la devoci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, como medio para reparar las quiebras del edificio, y servirle de defensa contra los ataques de sus enemigos, y de apoyo para que no sucumba en lo venidero\u201d[\u2026] \u201cNo puedo dispensarme de decir a Ud. unas palabras m\u00e1s acerca de la fiesta de nuestro Santo Fundador, el cual me dio a conocer que no hab\u00eda medio m\u00e1s eficaz para reparar las quiebras de su Instituto que introducir en \u00e9l la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n, y que \u00e9l deseaba que este remedio se usase\u201d [\u2026] \u201cYo pienso que \u00e9ste es uno de los medios m\u00e1s eficaces para tornarle a levantar de sus ca\u00eddas, y servirle como de castillo inexpugnable contra los asaltos que el enemigo le da continuamente para arruinarlo, por medio de un esp\u00edritu extra\u00f1o de orgullo y ambici\u00f3n, que quiere introducir en lugar de aquel de humildad y sencillez, que son el fundamento del edificio\u201d.<strong style=\"font-size: 16px;\">\u00a0<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<h4><strong>3. Las promesas realizadas a las personas que lo honrar\u00e1n mediante esta devoci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Adem\u00e1s de estas promesas hechas a las comunidades religiosas, el Se\u00f1or le revel\u00f3 a Santa Margarita otras promesas para las personas que lo honrar\u00e1n mediante esta devoci\u00f3n. Estas promesas sobre la eficacia de esta devoci\u00f3n para la santidad personal son bien conocidas, pero creo que es bueno mencionarlas en este contexto<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>:<\/p>\n<ol>\n<li>Les dar\u00e9 todas las gracias necesarias a su estado.<\/li>\n<li>Pondr\u00e9 paz en sus familias.<\/li>\n<li>Les consolar\u00e9 en sus penas.<\/li>\n<li>Ser\u00e9 su refugio seguro durante la vida, y, sobre todo, en la hora de la muerte.<\/li>\n<li>Derramar\u00e9 abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.<\/li>\n<li>Bendecir\u00e9 las casas en que la imagen de mi Coraz\u00f3n sea expuesta y venerada.<\/li>\n<li>Los pecadores hallar\u00e1n en mi Coraz\u00f3n la fuente, el oc\u00e9ano infinito de la misericordia.<\/li>\n<li>Las almas tibias se volver\u00e1n fervorosas.<\/li>\n<li>Las almas fervorosas se elevar\u00e1n a gran perfecci\u00f3n.<\/li>\n<li>Dar\u00e9 a los sacerdotes el talento de mover los corazones m\u00e1s empedernidos.<\/li>\n<li>Las personas que propaguen esta devoci\u00f3n tendr\u00e1n su nombre escrito en mi Coraz\u00f3n, y jam\u00e1s ser\u00e1 borrado de \u00c9l.<\/li>\n<li>En el exceso de mi misericordia, mi amor todopoderoso conceder\u00e1 a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morir\u00e1n sin mi gracia, ni sin la recepci\u00f3n de los santos sacramentos. Mi Coraz\u00f3n ser\u00e1 su seguro refugio en aquel momento supremo<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<h4><strong>4. Preparar adecuadamente la consagraci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>A nadie escapar\u00e1 que los bienes prometidos por el Divino Redentor a las personas y a las comunidades que honren su Sagrado Coraz\u00f3n son inestimables e infinitos. Pero su adquisici\u00f3n depender\u00e1, en gran medida, de nuestras disposiciones interiores. Por eso quiero exhortarlos a preparar debidamente el acto de consagraci\u00f3n en cada una de las casas y jurisdicciones, mediante una adecuada catequesis previa, por ejemplo, aprovechando las <em>Buenas noches <\/em>o los sermones, y mediante la celebraci\u00f3n de un Triduo o una Novena preparatoria. Para las predicaciones pueden ser de gran utilidad los documentos pontificios m\u00e1s importantes sobre el tema, que siendo breves son a la vez muy enjundiosos y ricos, especialmente la Carta enc\u00edclica <em>Haurietis aquas<\/em> de S.S. P\u00edo XII<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * *<\/p>\n<p>Queridos todos, pienso que el acto de consagraci\u00f3n realizado al t\u00e9rmino del Cap\u00edtulo General dar\u00e1 muchos frutos, especialmente de santidad personal y de embellecimiento espiritual del mismo Instituto. Est\u00e1 en cada uno de nosotros el ser fieles a nuestra consagraci\u00f3n religiosa, y, por tanto, el usar de este medio admirable que el mism\u00edsimo Se\u00f1or quiso revelar repetidas veces a insignes santos y quiso promulgar en su Iglesia mediante sus Vicarios, los Sumos Pont\u00edfices.<\/p>\n<p>No olvidemos, adem\u00e1s, que estamos en el A\u00f1o Jubilar de la Misericordia, un a\u00f1o de gracias especiales no s\u00f3lo para la adquisici\u00f3n de las indulgencias, sino tambi\u00e9n en orden a la reparaci\u00f3n de nuestros pecados, al perd\u00f3n y a la mutua reconciliaci\u00f3n all\u00ed donde faltare, a la paz y concordia all\u00ed donde fuese necesario restablecerlas. Aprovechemos entonces del tesoro de los infinitos m\u00e9ritos de Cristo que la Iglesia pone a nuestra disposici\u00f3n en este tiempo precioso para crecer en el amor a Jesucristo, que es la principal causa y finalidad de nuestra vida consagrada.<\/p>\n<p>Nos ayude la Sant\u00edsima Virgen, de la que somos esclavos de amor. Le pedimos a Ella, la \u201cOdigitria\u201d, <em>la que muestra el Camino<\/em>, que nos revele a su Hijo, que nos forme como \u00c9l en el divino molde de su seno virginal, y que bendiga todos nuestros esfuerzos por nuestra santidad y fecunde todos nuestros trabajos apost\u00f3licos.<\/p>\n<p>Aprovecho para saludarlos a todos muy cordialmente, envi\u00e1ndoles un fuerte abrazo en Cristo y Mar\u00eda Sant\u00edsima.<\/p>\n<p>P. Gustavo Nieto, IVE<br \/><em>Superior General<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">1 de septiembre de 2016<br \/>Carta Circular 2\/20016<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Sobre estas ense\u00f1anzas magisteriales cf. P\u00edo XII, Carta enc\u00edclica <em>Haurietis aquas<\/em>, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Tal fiesta universal se instituy\u00f3 siguiendo el expl\u00edcito pedido de Nuestro Se\u00f1or a Santa Faustina Kowalska.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. S. Tom\u00e1s de Aquino, <em>S. Th<\/em>., II-II, 186, 1 y 7; I-II, 108, 4; <em>Contra impugnantes<\/em>, c. 1; <em>De perfectione spiritualis vitae<\/em>, c. 11; S. Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Vita consecrata<\/em>, 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. <em>Haurietis aquas<\/em>, 15: \u201cCon toda raz\u00f3n, es considerado el coraz\u00f3n del Verbo Encarnado como signo y principal s\u00edmbolo del triple amor con que el Divino Redentor ama continuamente al Eterno Padre y a todos los hombres. Es, ante todo, s\u00edmbolo del divino amor que en \u00c9l es com\u00fan con el Padre y el Esp\u00edritu Santo, y que s\u00f3lo en El, como Verbo Encarnado, se manifiesta por medio del caduco y fr\u00e1gil velo del cuerpo humano, ya que en <em>\u00ab\u00c9l habita toda la plenitud de la Divinidad corporalmente\u00bb<\/em> (Col 2, 9). Adem\u00e1s, el Coraz\u00f3n de Cristo es s\u00edmbolo de la ardent\u00edsima caridad que, infundida en su alma, constituye la preciosa dote de su voluntad humana y cuyos actos son dirigidos e iluminados por una doble y perfect\u00edsima ciencia, la beat\u00edfica y la infusa (<em>S. Th<\/em>., III, 9, 1-3). Finalmente, y esto en modo m\u00e1s natural y directo, el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es s\u00edmbolo de su amor sensible, pues el Cuerpo de Jesucristo, plasmado en el seno cast\u00edsimo de la Virgen Mar\u00eda por obra del Esp\u00edritu Santo, supera en perfecci\u00f3n, y, por ende, en capacidad perceptiva a todos los dem\u00e1s cuerpos humanos (<em>S. Th<\/em>., III, 33, 2 ad 3; III, 46, 6)\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Carta enc\u00edclica <em>Annum sacrum<\/em> (25 de mayo de 1899).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Esta es una de las ideas m\u00e1s fuertes y centrales desarrolladas por S. Juan Pablo II en <em>Vita consecrata<\/em>; cfr. nn. 16-26 y <em>passim<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Por estos textos de las cartas de la Santa cfr. F. Alca\u00f1iz, <em>La devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em> (Granada 1957), cap. 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> En una carta dice S. Margarita: \u201c\u00a1Si V. supiera cu\u00e1nto m\u00e9rito y gloria tiene el honrar a este amable Coraz\u00f3n del adorable Jes\u00fas, y cu\u00e1l ser\u00e1 la recompensa de aquellos que, despu\u00e9s de estar a \u00c9l consagrados, no buscan sino honrarle! S\u00ed, me parece que esta sola intenci\u00f3n har\u00e1 sus acciones m\u00e1s meritorias y agradables delante de Dios, que todo cuanto ellos hubiesen podido hacer sin esta aplicaci\u00f3n\u201d [\u2026] \u201cNo s\u00e9, mi querida Madre, si comprender\u00e1 V. lo que es la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jesucristo Nuestro Se\u00f1or de que le hablo; produce un gran cambio y fruto en todos los que se consagran y se dan a ella con ardor\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Esta es la llamada \u201cGran promesa\u201d. Las condiciones para que se nos conceda esta gracia son tres: 1. Recibir la Sagrada Comuni\u00f3n durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva; 2. Tener la intenci\u00f3n de honrar al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y de alcanzar la perseverancia final; 3. Ofrecer la Sagrada Comuni\u00f3n como un acto de expiaci\u00f3n por las ofensas cometidas contra el Sagrado Coraz\u00f3n y el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Los principales documentos magisteriales espec\u00edficos son, en orden cronol\u00f3gico: Le\u00f3n XIII, Carta enc\u00edclica <em>Annum sacrum<\/em> sobre la consagraci\u00f3n del g\u00e9nero humano al Sagrado Coraz\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/doc\/annum_sacrum.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/doc\/annum_sacrum.htm<\/a> ); P\u00edo XI, Carta enc\u00edcilica <em>Miserentissimus Redemptor<\/em>, sobre la expiaci\u00f3n que todos deben al Sagrado Coraz\u00f3n (<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_19280508_miserentissimus-redemptor.html\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_19280508_miserentissimus-redemptor.html<\/a> ); P\u00edo XII, Carta enc\u00edclica <em>Summi Pontificatus<\/em>, al inicio de su ministerio petrino (<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_20101939_summi-pontificatus.html\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_20101939_summi-pontificatus.html<\/a> ); P\u00edo XII, Carta enc\u00edclica <em>Haurietis aquas<\/em>, sobre el culto al Sagrado Coraz\u00f3n (<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_15051956_haurietis-aquas.html#_ftn16\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_15051956_haurietis-aquas.html#_ftn16<\/a> ); y B. Pablo VI, Carta apost\u00f3lica <em>Investigabiles divitias Christi<\/em>, en el 2\u00ba centenario de la instituci\u00f3n de la fiesta lit\u00fargica del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas (<a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/paul-vi\/it\/apost_letters\/documents\/hf_p-vi_apl_19650206_investigabiles-divitias.html\">https:\/\/w2.vatican.va\/content\/paul-vi\/it\/apost_letters\/documents\/hf_p-vi_apl_19650206_investigabiles-divitias.html<\/a> ). A esos se podr\u00eda a\u00f1adir, aunque no sea un texto espec\u00edfico sobre el Sagrado Coraz\u00f3n, <em>Dives in misericordia<\/em>, de S. Juan Pablo II.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos Padres, Hermanos y Seminaristas: Como todos saben, por gracia de Dios en la Misa de clausura del pasado Cap\u00edtulo General, y como resultado de una decisi\u00f3n un\u00e1nime de los Padres Capitulares, pudimos consagrar el Instituto al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. 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